8 jul 2026

LA DECADENCIA Y SUS PELIGROS

EL FIN DEL SUEÑO AMERICANO 
El avance del Patriot Front
De la marcha de Charlottesville al 250 aniversario en Washington: los supremacistas blancos crecen a la sombra de Trump


Por Antònia Crespí Ferrer
07 de julio de 2026 


AFP. Getty Images via AFP


Centenares de hombres con pasamontañas blancos, banderas confederadas y cánticos de victoria desfilaron con total tranquilidad por Washington el 4 de julio. Los supremacistas blancos de Patriot Front marcharon por la capital en una imagen que cerraba el círculo: el grupo nació después de la manifestación neonazi de Charlottesville, que marcó un punto de inflexión para la alt-right estadounidense. Una demostración de fuerza a la que Donald Trump, quien estaba en su primer mandato, le quitó hierro.

La movilización de Unite the Right de 2017 en Charlottesville pareció desinflar la burbuja que se había ido formando desde 2015, en paralelo a la irrupción de Trump en la política del país. A pesar de las esvásticas y los cánticos antisemitas, el movimiento perdió legitimidad a raíz de que uno de los neonazis mató a una contramanifestante después de que embistiera con su coche a la multitud. Pero solo se trató de un espejismo temporal.


En un informe publicado por la Liga Antidifamación, una organización judía dedicada a monitorear estos grupos, se subrayaba cómo en 2023 se establecía un nuevo récord de casos de propaganda supremacista blanca por segundo año consecutivo. Y advertía de que este era “el mayor” caso “registrado desde 2017”. Al frente de esta drástica escalada, justo estaba Patriot Front, siendo el principal altavoz de este tipo de mensajes por todo el país.


AFP. Getty Images via AFP

Patriot Front nació como un intento de rebranding del supremacismo blanco después de que el grupo neonazi Vanguard America quedara manchado con la sangre de la contramanifestante antiracista de Charlottesville. La organización fue fundada por Thomas Rosseau, que durante esa jornada fatal lideró a los miembros de la Vanguard America y entre ellos, el hombre que después arrolló a la chica. Este sábado, aparentemente, Rousseau estaba al frente del grupo que se paseó con paso marcial por la capital en el aniversario del 4 de julio.

La irrupción de la formación dejó imágenes que sintetizaban en qué estado se encuentra el país 250 años después de que se omitiera la condena a la esclavitud de la Declaración de Independencia. El primer borrador redactado por Thomas Jefferson sí que la incluía, pero después el Congreso Continental decidió dejarla fuera. La fotografía de una mujer negra, sentada sola en el vagón de metro y rodeada de supremacistas blancos encapuchados, se ha viralizado por el fuerte paralelismo con las imágenes de la segregación racial de los años 50.

Patriot Front marchó por la capital con gritos de “victoria total” y la promesa de “Reclamar America!”. La decisión de plantarse en Washington no era casual; más allá del crecimiento en la sombra - y en internet- que han experimentado estos grupos en los últimos años, la actual Administración está empujando una agenda que se alinea con sus principios. 

Solo hacía falta dar una vuelta por la feria que Trump organizó en el Mall para celebrar el 250º aniversario para ver qué tipo de identidad estadounidense se estaba celebrando: cowboys al estilo John Wayne, capillas evangélicas cristianas y gorras MAGA.


FINN GOMEZ. Getty Images via AFP

Tal como explicaba a Público el historiador Benjamin Waterhouse, “existe una especie de campaña activa para definir el nacionalismo estadounidense de una manera muy estrecha, tradicional y centrada en lo blanco y anglosajón”. No solo en los actos en torno a la conmemoración, sino en líneas generales dentro de la Administración y el Partido Republicano. Gracias a un caso que los republicanos de Louisiana iniciaron contra los mapas electorales del estado sureño, el Supremo emitió el pasado mes de mayo una sentencia que abría la puerta a Trump para que diluyera la representación del voto negro

El fallo desmantelaba uno de los pilares de la Ley del Derecho al Voto que desde 1965 obligaba a diseñar distritos que garantizaran la representación de minorías. De un plumazo desapareció el distrito de mayoría negra de Louisiana y también una de las mayores conquistas del Movimiento por los Derechos Civiles.

Un elemento clave para la sensación de impunidad de estos organizaciones también fueron los indultos de Trump a los asaltantes al Capitolio. La turba que en 2021 intentó impedir la confirmación de Joe Biden en las elecciones de 2020 estaba poblada por miembros del grupo de extrema derecha, los Proud Boys. Entre los detenidos estaba Enrique Tarrio, por entonces líder de la organización. 

Gracias a los perdones presidenciales, Tarrio se libró de los 22 años de prisión que le habían caído por organizar y liderar los disturbios. Poco después, en febrero de 2025, Tarrio se paseaba como una estrella en los pasillos de la convención conservadora C-PAC que se celebró en Washington.


AFP. Getty Images via AFP

Muchas de estas acciones por parte de la Administración están presentadas bajo una supuesta pátina patriótica. En su escisión de Vanguard America, Patriot Front buscaba diluir los elementos de odio, como las esvásticas, presentándose como estadounidenses patriotas y convencionales, tal como expone el Southern Poverty Law Center (SPLC), uno de los grandes centros dedicados a monitorear los grupos de odio en EEUU. El SPLC afronta ahora una investigación por parte del gobierno de Trump, que lo acusa de fraude federal.

En su informe sobre el Patriot Front, el SPLC se inspira en la teoría nacionalista blanca cristiana del “gran reemplazo”, la cual afirma que la población blanca y cristiana está siendo deliberadamente sustituida por inmigrantes de otras religiones y razas. En el servidor de Discord, Rousseau exponía claramente lo siguiente: “El nuevo nombre fue cuidadosamente elegido, ya que cumple varios propósitos. Puede ayudar a inspirar simpatía entre aquellos más inclinados a mantenerse neutrales y puede justificarse fácilmente con nuestra ideología y visión del mundo”.

Patriot Front también clama en favor de un etnoestado blanco. Su imaginario se ancla en torno a esos primeros colonizadores blancos y los padres fundadores, y asegura que su tarea es evitar que los descendientes de esos hombres desaparezcan. Además, según recoge el SPLC, el grupo arremete frecuentemente contra lo que denomina “poblaciones de reemplazo”, es decir, cualquier inmigrante no blanco. Su activismo se enmarca principalmente en acciones al estilo de la marcha del 4 de julio en Washington, las cuales están “meticulosamente coreografiadas y guionizadas para maximizar su valor propagandístico".

El SPLC añade que, aparte de estas manifestaciones, su gran frente es publicar volantes anónimos, dejar pancartas en edificios o efectuar acciones de servicio público, como limpieza de parques. Como parte de esta campaña propagandística, durante las inundaciones de Texas de 2025, Patriot Front aseguró que había estado ayudando en las tareas de rescate.