5 jul 2026

MASTICANDO LAS DERROTAS

LOS SRES DE LA GUERRA
Más de 100 detenidos en una protesta contra la OTAN en Turquía. Previo a la cumbre de la alianza atlántica en Ankara

05 de julio de 2026


Las fuerzas de Turquía detuvieron a decenas de personas que protestaban contra la OTAN. AFP. AFP


Más de un centenar de personas fueron detenidas este domingo en Turquía por participar en una protesta contra la OTAN, a dos días para la inauguración de la próxima cumbre de la Alianza Atlántica en la capital turca. 
La cumbre estará marcada por tensiones entre Estados Unidos y sus aliados europeos, con Trump criticando la falta de apoyo en la guerra contra Irán.

“¡OTAN asesina, fuera de nuestro país!”, coreaban los manifestantes, que marcharon hacia la céntrica plaza de Kizilay, convocados por el Partido comunista Turco (TKP) y desafiando la prohibición de cualquier tipo de manifestación, marcha o protesta, impuesta en Ankara desde el 28 de junio pasado como parte de las estrictas medidas de seguridad de cara a la cumbre. Agentes de la policía rodearon y bloquearon rápidamente la marcha, tras lo cual detuvieron a decenas de manifestantes, según informó el diario Cumhuriyet.

Otras decenas de activistas de partidos políticos y organizaciones de izquierda fueron detenidos en la madrugada, en operaciones policiales desplegadas en varias provincias del país, que se suman a otros más de 220 arrestos realizados en los días anteriores.

La bronca de Trump

La cumbre, que se celebrará los días 7 y 8 de julio en Ankara, se prevé como un punto de inflexión hacia una nueva OTAN, en un momento en el que Europa está afrontando su mayor rearme desde el final de la Guerra Fría. Una de las claves de la cumbre es que el presidente estadounidense, Donald Trump, acudirá a la reunión en plena confrontación con sus aliados europeos. El mandatario los acusa de apoyarse excesivamente en EE.UU. en materia de seguridad, de no invertir lo suficiente en defensa y de no secundar a Washington en sus aventuras bélicas.

El republicano está muy molesto con los miembros europeos de la OTAN por no haberlo respaldado en la guerra contra Irán. A su juicio, el hecho de que no le permitieran usar sus bases militares demuestra que no están dispuestos a acudir en ayuda de Washington. Este malestar se ha traducido en ataques verbales a la primera ministra italiana, Georgia Meloni, hasta ahora una de sus aliadas más cercanas, y a España, a la que calificó de “desastre”.

El enfado de Trump no se limita al plano retórico y en mayo anunció la retirada de 5.000 soldados de sus bases en Alemania. Asimismo, dejó claro que acudirá a la cumbre solo por respeto a Turquía como anfitrión, a quien presenta como una excepción en un entorno de aliados a los que califica de “terribles”.

Otra clave de la cumbre es el término “OTAN 3.0”, utilizado por primera vez por el subsecretario de Guerra de EE.UU., Elbridge Colby, cuando defendió que Europa debe dejar de depender de los norteamericanos en materia de seguridad y adquirir más responsabilidad en la defensa de su territorio. En la práctica, ese concepto se traduce en un aumento del gasto europeo en defensa, tal como Trump lleva exigiendo a sus socios desde que llegó al poder.

En la cumbre del año pasado en La Haya, los aliados acordaron dedicar un 5 % del PBI a defensa en 2035, una meta que se esfuerzan en cumplir. En 2025 los europeos aumentaron su inversión casi un 20 %, lo que equivale a 139.000 millones de dólares (121.650 millones de euros) adicionales, y todo apunta a que van camino de equiparar su gasto militar al de Estados Unidos. Aún así, Trump sigue insistiendo en que no invierten lo suficiente.

En este clima de enfrentamiento, el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, tendrá que poner a prueba su habilidad para rebajar tensiones. Durante su reciente visita a la Casa Blanca ya intentó apaciguar a Trump y se esforzó en mostrarle, hasta con gráficos en pizarras que llevó al Despacho Oval, el acelerón de la inversión de los demás países de la OTAN. Además, anunció que en Ankara se presentarán “planes concretos” en los que se detallará la trayectoria gradual que se seguirá para llegar a los objetivos de inversión marcados.

La guerra en Ucrania

Por otra parte, el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, asistirá al encuentro, en el que se espera que los aliados recuerden que se mantienen firmes en el respaldo a Ucrania. Está previsto que anuncien un compromiso de entre 60.000 y 70.000 millones de euros anuales.

Entre las iniciativas impulsadas por la Alianza, destaca la que estipula que los aliados europeos y Canadá adquieran conjuntamente armamento estadounidense en paquetes de 500 millones de dólares para donar al país que está en guerra con Rusia. A diferencia de cumbres anteriores de la OTAN, no habrá novedades sobre la posible entrada de Ucrania en la organización transatlántica, ya que prima la idea de que no es posible integrar a un país en guerra.