El secretario de Estado adjunto de EE.UU., Anthony Blinken, anunció que su país destinará a Colombia más de 600 millones de dólares para "fortalecer" el país. No obstante, los analistas cuestionan los objetivos reales de esta "ayuda pacífica".
28 abr 2015
Según fuentes oficiales, Washington ya ha entregado más de 21 millones de dólares para el arreglo del conflicto en Colombia y, en el marco del diálogo de alto nivel entre las dos naciones en Bogotá, Blinken aseguró que su país está comprometido con la búsqueda de la paz.
El alto funcionario añadió que a través de la Agencia Estadounidense para el Desarrollo Internacional (USAID) destinará 5 millones de dólares adicionales para el supuesto desminado humanitario en el país latinoamericano. No obstante, este organismo ya quedó expuesto en varias ocasiones por haber financiado a fuerzas opositoras en países como Rusia, Venezuela, Perú, Bolivia o Ecuador.
Los documentos secretos demuestran que el objetivo de esa asistencia fue poner fin a unos Gobiernos cuya política contradice a la de la Casa Blanca. A ese respecto, el analista político Carlos Santa María opina que EE.UU. utiliza su ayuda financiera a otros países para alcanzar sus propios objetivos.
"Fundamentalmente EE.UU. nunca presta dinero ni da ayudas si no son condicionadas... Por tanto en este caso lo que está haciendo EE.UU. es un muy buen negocio: entrega dinero para fines pacíficos y a la vez el presidente de EE.UU. adquiere una imagen de pacifista", señala el experto.
Según Santa María, esta política ayuda al Gobierno norteamericano a lograr dos cosas: por un lado mostrarse a nivel mundial como un "buen samaritano" y por otro mejorar la imagen del país y de su mandatario. Sin embargo, de acuerdo con el analista, la presencia de USAID en esas operaciones presenta dificultades,puesto que la institución ha sido habitualmente vinculada a procesos políticos bastante peligrosos para América Latina.
29 abr 2015
MANIPULACION A LA EUROPEA
Google y los grandes editores europeos firman su primer acuerdo
El buscador crea un fondo de 150 millones de euros para la innovación
Invertirá "nuevos recursos" en la formación de periodistas en Europa
Tres organizaciones periodísticas y ocho diarios, incluido EL PAÍS, firman la iniciativa
27 ABR 2015 - 11:23 CEST

Un empleado pedalea ante la entrada de la sede de Google en Zúrich. / CHRISTIAN HARTMANN (REUTERS)
Google y ocho de los principales editores de noticias de Europa han anunciado un amplio acuerdo para fomentar "el periodismo de alta calidad a través de tecnología e innovación", según asegura en una nota el buscador. La iniciativa, que incluye la creación por parte de Google de un fondo de 150 millones de euros en tres años "para proyectos que muestren nuevas formas de pensar en la práctica del periodismo digital", supone la creación de una alianza denominada Digital News Initiative (DNI). Los socios fundadores son EL PAÍS (España), Les Echos (Francia), FAZ (Alemania), The Financial Times (Reino Unido), The Guardian (Reino Unido),NRC Media (Holanda), La Stampa (Italia) y Die Zeit (Alemania), junto a organizaciones del sector periodístico como European Journalism Centre (EJC), Global Editors Network (GEN) eInternational News Media Association (INMA). El anuncio se realizará en la conferencia sobre medios digitales que celebra The Financial Times en Londres.
Este acuerdo llega tras una dura y compleja pelea entre el buscador y los editores europeos. En España, Google ha cerrado su servicio de noticias Google News debido a la nueva Ley de Propiedad Intelectual, que obliga a los agregadores de noticias a pagar una tasa. Los editores alemanes han reclamado una tasa similar, después de que fracasara su intento de abandonar Google News. En Francia, los editores consiguieron que el gigante de las búsquedas creara un fondo de hasta 60 millones de euros para ayudar a la prensa en su transición digital, en un espíritu similar al del acuerdo anunciado hoy. A pesar de que esta nueva iniciativa abre nuevos caminos de colaboración entre el buscador y los editores, Google News seguirá cerrado en España, según explican fuentes de la compañía. Google, además, asegura que lleva meses negociando este acuerdo y que el anuncio no está relacionado con su última gran desafío en la UE: una investigación por el supuesto abuso de su posición dominante en el mercado.
En una nota, la empresa asegura que la DNI tiene entre sus objetivos ampliar su trabajo a otros editores europeos. Asimismo, "cualquier persona involucrada en el sector de las noticias digitales en Europa" podrá participar en parte o en todas las áreas del mismo, indica la compañía.
El acuerdo tiene tres pilares. El primero es el desarrollo de productos: Google y los editores de noticias establecerán un grupo de trabajo para que los editores puedan "incrementar los ingresos, el tráfico y la participación de los grupos de audiencia". Este grupo de trabajo agrupará a editores "grandes y pequeños" para innovar en publicidad, vídeo, apps, conocimiento y análisis de datos, periodismo remunerado y Google News.
Cualquier persona involucrada en el sector de las noticias digitales en Europa" podrá participar en parte o en todas las áreas del acuerdo
Como segunda área de trabajo, Google "ofrecerá apoyo y estimulará la innovación en periodismo de noticias digitales durante tres años". A lo largo de este período, el buscador destinará 150 millones de euros para proyectos "que demuestren nuevas formas de pensar en la práctica del periodismo digital". La compañía no ha especificado aún cómo se podrá acceder a estos fondos, de los que podrán beneficiarse editores ya establecidos, empresas que solo operan en Internet y startups tecnológicas del sector de las noticias. Sí ha explicado que la DNI establecerá los criterios y los procesos, con la ayuda de un grupo asesor de editores y organizaciones con experiencia en becas creadas para potenciar el periodismo. "Las solicitudes se valorarán teniendo en cuenta el nivel de innovación, la viabilidad y el impacto potencial de los proyectos", añade la nota.
Además, la DNI invertirá una cantidad no determinada en "nuevos recursos" para formación y desarrollo para periodistas y salas de redacción en Europa. Esto incluirá personal especializado con sede en París, Hamburgo y Londres para trabajar con salas de redacción sobre habilidades digitales. Además, se establecerán alianzas con organizaciones periodísticas. Google también financiará estudios sobre el entorno cambiante de los medios, incluyendo inicialmente un informe ampliado de Reuters Institute Digital sobre conductas de consumo y uso de noticias en Europa, abarcando 20 países. También ampliará a Europa las Google Journalism Fellowships.
Google asegura que esta decisión no está relacionada con la investigación por monopolio en la UE
Carlo D’Asaro Biondo, presidente de Relaciones Estratégicas para Google en Europa, asegura en la nota: “Internet ofrece unas enormes oportunidades para la creación y difusión del buen periodismo. Pero también existen algunas preguntas legítimas sobre cómo podemos mantener el periodismo de alta calidad en la era digital. A través de la Digital News Initiative, Google colaborará estrechamente con nuevos editores y organizaciones periodísticas para ayudar a elaborar unos modelos de noticias más sostenibles. Esto es solo el comienzo e invitamos a más personas a unirse a este proyecto”.
Existen algunas preguntas legítimas sobre cómo podemos mantener el periodismo de alta calidad en la era digital"
"La DNI es una iniciativa maravillosa y muy necesaria", ha asegurado Bertrand Pecquerie, CEO en Global Editors Network. "Creemos en los proyectos conjuntos y en la cooperación internacional. Por eso estamos seguros de que la DNI va a realizar una valiosa contribución al desarrollo del ecosistema de noticias en Europa". "El periodismo de calidad debe hacer frente a unos retos y unas oportunidades totalmente nuevas en la era digital", explica Wilfried Ruetten, director del European Journalism Centre. "Para mantener y para desarrollar aún más el periodismo de calidad, es necesario habilitar a periodistas, salas de redacción y editores para responder adecuadamente. Por lo tanto, se agradece en gran medida una importante inversión en formación y desarrollo, especialmente cuando proviene de uno de los motores de Internet, tal y como lo conocemos actualmente".
Los detalles de cómo funcionará esta nueva iniciativa y cómo pueden unirse a ella otros medios se conocerán en los próximos días, asegura Google.
El buscador crea un fondo de 150 millones de euros para la innovación
Invertirá "nuevos recursos" en la formación de periodistas en Europa
Tres organizaciones periodísticas y ocho diarios, incluido EL PAÍS, firman la iniciativa
27 ABR 2015 - 11:23 CEST
Un empleado pedalea ante la entrada de la sede de Google en Zúrich. / CHRISTIAN HARTMANN (REUTERS)
Google y ocho de los principales editores de noticias de Europa han anunciado un amplio acuerdo para fomentar "el periodismo de alta calidad a través de tecnología e innovación", según asegura en una nota el buscador. La iniciativa, que incluye la creación por parte de Google de un fondo de 150 millones de euros en tres años "para proyectos que muestren nuevas formas de pensar en la práctica del periodismo digital", supone la creación de una alianza denominada Digital News Initiative (DNI). Los socios fundadores son EL PAÍS (España), Les Echos (Francia), FAZ (Alemania), The Financial Times (Reino Unido), The Guardian (Reino Unido),NRC Media (Holanda), La Stampa (Italia) y Die Zeit (Alemania), junto a organizaciones del sector periodístico como European Journalism Centre (EJC), Global Editors Network (GEN) eInternational News Media Association (INMA). El anuncio se realizará en la conferencia sobre medios digitales que celebra The Financial Times en Londres.
Este acuerdo llega tras una dura y compleja pelea entre el buscador y los editores europeos. En España, Google ha cerrado su servicio de noticias Google News debido a la nueva Ley de Propiedad Intelectual, que obliga a los agregadores de noticias a pagar una tasa. Los editores alemanes han reclamado una tasa similar, después de que fracasara su intento de abandonar Google News. En Francia, los editores consiguieron que el gigante de las búsquedas creara un fondo de hasta 60 millones de euros para ayudar a la prensa en su transición digital, en un espíritu similar al del acuerdo anunciado hoy. A pesar de que esta nueva iniciativa abre nuevos caminos de colaboración entre el buscador y los editores, Google News seguirá cerrado en España, según explican fuentes de la compañía. Google, además, asegura que lleva meses negociando este acuerdo y que el anuncio no está relacionado con su última gran desafío en la UE: una investigación por el supuesto abuso de su posición dominante en el mercado.
En una nota, la empresa asegura que la DNI tiene entre sus objetivos ampliar su trabajo a otros editores europeos. Asimismo, "cualquier persona involucrada en el sector de las noticias digitales en Europa" podrá participar en parte o en todas las áreas del mismo, indica la compañía.
El acuerdo tiene tres pilares. El primero es el desarrollo de productos: Google y los editores de noticias establecerán un grupo de trabajo para que los editores puedan "incrementar los ingresos, el tráfico y la participación de los grupos de audiencia". Este grupo de trabajo agrupará a editores "grandes y pequeños" para innovar en publicidad, vídeo, apps, conocimiento y análisis de datos, periodismo remunerado y Google News.
Cualquier persona involucrada en el sector de las noticias digitales en Europa" podrá participar en parte o en todas las áreas del acuerdo
Como segunda área de trabajo, Google "ofrecerá apoyo y estimulará la innovación en periodismo de noticias digitales durante tres años". A lo largo de este período, el buscador destinará 150 millones de euros para proyectos "que demuestren nuevas formas de pensar en la práctica del periodismo digital". La compañía no ha especificado aún cómo se podrá acceder a estos fondos, de los que podrán beneficiarse editores ya establecidos, empresas que solo operan en Internet y startups tecnológicas del sector de las noticias. Sí ha explicado que la DNI establecerá los criterios y los procesos, con la ayuda de un grupo asesor de editores y organizaciones con experiencia en becas creadas para potenciar el periodismo. "Las solicitudes se valorarán teniendo en cuenta el nivel de innovación, la viabilidad y el impacto potencial de los proyectos", añade la nota.
Además, la DNI invertirá una cantidad no determinada en "nuevos recursos" para formación y desarrollo para periodistas y salas de redacción en Europa. Esto incluirá personal especializado con sede en París, Hamburgo y Londres para trabajar con salas de redacción sobre habilidades digitales. Además, se establecerán alianzas con organizaciones periodísticas. Google también financiará estudios sobre el entorno cambiante de los medios, incluyendo inicialmente un informe ampliado de Reuters Institute Digital sobre conductas de consumo y uso de noticias en Europa, abarcando 20 países. También ampliará a Europa las Google Journalism Fellowships.
Google asegura que esta decisión no está relacionada con la investigación por monopolio en la UE
Carlo D’Asaro Biondo, presidente de Relaciones Estratégicas para Google en Europa, asegura en la nota: “Internet ofrece unas enormes oportunidades para la creación y difusión del buen periodismo. Pero también existen algunas preguntas legítimas sobre cómo podemos mantener el periodismo de alta calidad en la era digital. A través de la Digital News Initiative, Google colaborará estrechamente con nuevos editores y organizaciones periodísticas para ayudar a elaborar unos modelos de noticias más sostenibles. Esto es solo el comienzo e invitamos a más personas a unirse a este proyecto”.
Existen algunas preguntas legítimas sobre cómo podemos mantener el periodismo de alta calidad en la era digital"
"La DNI es una iniciativa maravillosa y muy necesaria", ha asegurado Bertrand Pecquerie, CEO en Global Editors Network. "Creemos en los proyectos conjuntos y en la cooperación internacional. Por eso estamos seguros de que la DNI va a realizar una valiosa contribución al desarrollo del ecosistema de noticias en Europa". "El periodismo de calidad debe hacer frente a unos retos y unas oportunidades totalmente nuevas en la era digital", explica Wilfried Ruetten, director del European Journalism Centre. "Para mantener y para desarrollar aún más el periodismo de calidad, es necesario habilitar a periodistas, salas de redacción y editores para responder adecuadamente. Por lo tanto, se agradece en gran medida una importante inversión en formación y desarrollo, especialmente cuando proviene de uno de los motores de Internet, tal y como lo conocemos actualmente".
Los detalles de cómo funcionará esta nueva iniciativa y cómo pueden unirse a ella otros medios se conocerán en los próximos días, asegura Google.
Deutsche Bank : sanción récord por manipular los tipos de interés
Los costes de la multa recortan el beneficio de Deutsche Bank
El banco pactó esta semana una sanción récord por manipular los tipos de interés
26 ABR 2015

Una señal de tráfico frente a la sede de Deutsche Bank en Fráncfort. / MICHAEL PROBST (AP)
Los beneficios del Deutsche Bank en el primer trimestre del año cayeron a prácticamente la mitad con relación al periodo anterior, de 1.100 a 544 millones de euros, debido al impacto de los costes legales por el caso de la manipulación de tipos de interés, según informó ayer la entidad alemana.
El Deutsche llegó esta semana a un acuerdo con los supervisores de EE UU y Reino Unido por el que el banco alemán pagará una multa de 2.500 millones de dólares (unos 2.300 millones de euros) al asumir que empleados de la entidad manipularon durante cuatro años el tipo de interés que se usa como referencia en las hipotecas y otros préstamos: el Libor, el Euribor y el Tibor.
Por ingresos, el banco cerró su segundo mejor trimestre al alcanzar los 10.400 millones de euros.
El banco presentará este lunes un plan de reorganización que supondrá reducir sus activos, según fuentes conocedoras del proceso citadas por Bloomberg.
El banco pactó esta semana una sanción récord por manipular los tipos de interés
26 ABR 2015
Una señal de tráfico frente a la sede de Deutsche Bank en Fráncfort. / MICHAEL PROBST (AP)
Los beneficios del Deutsche Bank en el primer trimestre del año cayeron a prácticamente la mitad con relación al periodo anterior, de 1.100 a 544 millones de euros, debido al impacto de los costes legales por el caso de la manipulación de tipos de interés, según informó ayer la entidad alemana.
El Deutsche llegó esta semana a un acuerdo con los supervisores de EE UU y Reino Unido por el que el banco alemán pagará una multa de 2.500 millones de dólares (unos 2.300 millones de euros) al asumir que empleados de la entidad manipularon durante cuatro años el tipo de interés que se usa como referencia en las hipotecas y otros préstamos: el Libor, el Euribor y el Tibor.
Por ingresos, el banco cerró su segundo mejor trimestre al alcanzar los 10.400 millones de euros.
El banco presentará este lunes un plan de reorganización que supondrá reducir sus activos, según fuentes conocedoras del proceso citadas por Bloomberg.
Esa economía de viejos tiempos
PAUL KRUGMAN | DESDE NUEVA YORK
Estados Unidos aún no ha alcanzado a recuperarse plenamente de los efectos de la crisis financiera de 2008. De cualquier forma, parece objetivo decir que hemos compensado buena parte, aunque de ninguna manera todo, el terreno perdido.
BCE subió las tasas en 2011, con el desempleo aún alto. Foto: AFP
abr 27 2015
Sin embargo, no se puede decir lo mismo de la Eurozona, donde el verdadero producto interno bruto por persona sigue siendo más bajo de lo que fue en 2007, y 10 por ciento o más debajo de donde se suponía que estaría para este momento. Esto es peor que el registro probado de Europa durante la década de los años 30 del siglo pasado.
¿Por qué le ha ido tan mal a Europa? En las últimas semanas, he visto diversos discursos y artículos en los que se sugiere que el problema yace en la insuficiencia de nuestros modelos económicos; que necesitamos replantear la teoría macroeconómica, que no ha logrado ofrecer una útil guía estratégica en la crisis. Sin embargo, ¿es esta realmente la historia?
No, no lo es. Es cierto que pocos economistas pronosticaron la crisis. Sin embargo, el limpio "secretito" de la economía desde ese momento es que modelos básicos de libro de texto, reflejando un enfoque en las recesiones y recuperaciones que habría parecido familiar para estudiantes hace medio siglo, se han desempeñado muy bien. El problema es que legisladores en Europa decidieron rechazar esos modelos básicos a favor de enfoques alternativos que eran innovadores, emocionantes y totalmente erróneos.
Divergencias.
abr 27 2015
Sin embargo, no se puede decir lo mismo de la Eurozona, donde el verdadero producto interno bruto por persona sigue siendo más bajo de lo que fue en 2007, y 10 por ciento o más debajo de donde se suponía que estaría para este momento. Esto es peor que el registro probado de Europa durante la década de los años 30 del siglo pasado.
¿Por qué le ha ido tan mal a Europa? En las últimas semanas, he visto diversos discursos y artículos en los que se sugiere que el problema yace en la insuficiencia de nuestros modelos económicos; que necesitamos replantear la teoría macroeconómica, que no ha logrado ofrecer una útil guía estratégica en la crisis. Sin embargo, ¿es esta realmente la historia?
No, no lo es. Es cierto que pocos economistas pronosticaron la crisis. Sin embargo, el limpio "secretito" de la economía desde ese momento es que modelos básicos de libro de texto, reflejando un enfoque en las recesiones y recuperaciones que habría parecido familiar para estudiantes hace medio siglo, se han desempeñado muy bien. El problema es que legisladores en Europa decidieron rechazar esos modelos básicos a favor de enfoques alternativos que eran innovadores, emocionantes y totalmente erróneos.
Divergencias.
He estado estudiando de nuevo debates de política económica desde 2008, y lo que sobresale de alrededor de 2010 en adelante es la descomunal divergencia en pensamiento que surgió entre Estados Unidos y Europa. En el primero, la Casa Blanca y la Reserva Federal principalmente se mantuvieron fieles a la economía keynesiana de tipo estándar. La administración Obama desperdició mucho tiempo y esfuerzos yendo en pos de un mal llamado Gran Acuerdo sobre el presupuesto, pero siguió creyendo en la propuesta de libro de texto en el sentido de que el gasto del déficit es efectivamente un factor positivo en una economía deprimida. En el ínterin, la Reserva pasó por alto ominosas señales de que estaba "degradando al dólar", ciñéndose a la perspectiva de que sus políticas de bajas tasas de interés no causarían inflación mientras el desempleo se mantuviera en altos niveles.
En Europa, marcando un contraste, los legisladores estaban preparados e impacientes para arrojar los libros de texto de economía por la ventana, para favorecer nuevos enfoques. La Comisión Europea, con oficinas centrales en Bruselas, saltó de inmediato a la supuesta evidencia de una "austeridad expansionaria", rechazando el argumento convencional a favor del gasto del déficit para favorecer el alegato en el sentido que abatir gasto en una economía deprimida, efectivamente crea empleos porque le da un impulso a la confianza. En tanto, el Banco Central Europeo tomó al pie de la letra las advertencias inflacionarias y subió las tasas de interés en 2011, aun cuando el desempleo seguía siendo muy alto.
Pero, si bien los legisladores europeos pudieran haber imaginado que estaban demostrando una encomiable apertura a nuevas ideas económicas, los economistas a los cuales optaron por escuchar, eran aquéllos que les decían lo que ellos querían oír. Buscaron justificaciones para las severas políticas que, por razones políticas e ideológicas, estaban determinados a imponerles a naciones deudoras; trataron como celebridades a los economistas de Harvard que, como Alberto Alesina, Carmen Reinhart y Kenneth Rogoff, parecían ofrecer esa justificación. Sin embargo, resultó que toda esa nueva y emocionante investigación era profundamente defectuosa, de una u otra forma.
Predicciones.
Y si bien nuevas ideas se estaban viniendo abajo estrepitosamente, esa economía de los viejos tiempos iba de punto fuerte en punto fuerte. Algunos lectores pudieran recordar que hubo abundante desdén hacia pronósticos de economistas keynesianos, yo mismo incluido, en cuanto a que las tasas de interés se mantendrían bajas a pesar de enormes déficit presupuestarios; que la inflación se mantendría sometida pese a descomunales compras de bonos por parte de la Reserva; que marcados recortes en el gasto gubernamental, lejos de desatar un auge en el gasto privado impulsado por la confianza, causaría que el gasto privado se desplomara incluso más. Sin embargo, todas estas predicciones se volvieron ciertas.
El punto es que es erróneo afirmar, como muchos hacen, que esa estrategia falló porque la teoría económica no proporcionó la guía que los legisladores necesitaban. En realidad, la teoría suministró una excelente guía si los legisladores hubieran estado dispuestos a escuchar. Para mala fortuna, no fue así.
Y aún no lo hacen. Si usted realmente se quiere sentir deprimido con respecto al futuro de Europa, lea el artículo de opinión escrito por Wolfgang Schaeuble, el ministro alemán de Finanzas, que fue publicado recientemente por el Times. Es un rechazo de plano a todo lo que sabemos con respecto a la macroeconomía, de todo el discernimiento que la experiencia europea de estos últimos cinco años confirma. En el mundo de Schaeuble, la austeridad conduce a confianza, la confianza crea crecimiento y, si eso no está funcionando en su país, se debe a que usted no lo está haciendo bien.
Pero, volviendo a la cuestión de nuevas ideas y su papel en la política: resulta difícil argumentar en contra de nuevas ideas en general. Sin embargo, en los últimos años, ideas innovadoras en economía, lejos de ayudar a proporcionar una solución, han formado parte del problema. Habríamos estado en mejores condiciones si nos hubiéramos ceñido a esa macroeconomía de los viejos tiempos, que se está viendo mejor que nunca.
Y si bien nuevas ideas se estaban viniendo abajo estrepitosamente, esa economía de los viejos tiempos iba de punto fuerte en punto fuerte. Algunos lectores pudieran recordar que hubo abundante desdén hacia pronósticos de economistas keynesianos, yo mismo incluido, en cuanto a que las tasas de interés se mantendrían bajas a pesar de enormes déficit presupuestarios; que la inflación se mantendría sometida pese a descomunales compras de bonos por parte de la Reserva; que marcados recortes en el gasto gubernamental, lejos de desatar un auge en el gasto privado impulsado por la confianza, causaría que el gasto privado se desplomara incluso más. Sin embargo, todas estas predicciones se volvieron ciertas.
El punto es que es erróneo afirmar, como muchos hacen, que esa estrategia falló porque la teoría económica no proporcionó la guía que los legisladores necesitaban. En realidad, la teoría suministró una excelente guía si los legisladores hubieran estado dispuestos a escuchar. Para mala fortuna, no fue así.
Y aún no lo hacen. Si usted realmente se quiere sentir deprimido con respecto al futuro de Europa, lea el artículo de opinión escrito por Wolfgang Schaeuble, el ministro alemán de Finanzas, que fue publicado recientemente por el Times. Es un rechazo de plano a todo lo que sabemos con respecto a la macroeconomía, de todo el discernimiento que la experiencia europea de estos últimos cinco años confirma. En el mundo de Schaeuble, la austeridad conduce a confianza, la confianza crea crecimiento y, si eso no está funcionando en su país, se debe a que usted no lo está haciendo bien.
Pero, volviendo a la cuestión de nuevas ideas y su papel en la política: resulta difícil argumentar en contra de nuevas ideas en general. Sin embargo, en los últimos años, ideas innovadoras en economía, lejos de ayudar a proporcionar una solución, han formado parte del problema. Habríamos estado en mejores condiciones si nos hubiéramos ceñido a esa macroeconomía de los viejos tiempos, que se está viendo mejor que nunca.
28 abr 2015
Darán el primer paso para conocer el origen de la deuda externa del país
ARGENTINA
DEUDA EXTERNA
28 DE ABRIL 2015

La reunión tendrá lugar en la sala 2 del edificio Anexo de la Cámara de Diputados a las 16, y en la oportunidad los legisladores miembros -ocho diputados y ocho senadores, con mayoría oficialista- deberán elegir el presidente y vice que conducirán la comisión y fijar las pautas para su funcionamiento.
Los miembros designados para integrar la bicameral, en orden a la proporcionalidad de los bloques representados en ambas cámaras legislativas, son por el Frente para la Victoria los diputados María Luz Alonso, Eric Calcagno, Edgardo Depetri, Carlos "Cuto" Moreno y Juan Mario Pais y los senadores Walter Barrionuevo, María Graciela de la Rosa, Pablo González, Pedro Guastavino y Juan Manuel Irrazábal.
A su vez, por la Unión Cívica Radical participarán en la comisión Jorge D'Agostino y Enrique Vaquié y los senadores Laura Montero y Gerardo Morales, mientras para completar la representación de las minorías estará el diputado Claudio Lozano (Unidad Popular) y el senador Adolfo Rodríguez Saa, del peronismo de San Luis.
La comisión bicameral, creada en el marco de la ley de "pago soberano" de la deuda que aprobó el Congreso el año pasado, tendrá por objetivo investigar y determinar el origen, la evolución y el estado actual de la deuda exterior de la República Argentina a partir del 24 de marzo de 1976 hasta la fecha. Esto incluirá las renegociaciones, refinanciaciones, canjes, megacanje, blindajes, los respectivos pagos de comisiones, default y reestructuraciones ejecutadas por los sucesivos gobiernos.
En base al análisis de la información recogida, la bicameral tendrá que emitir "opinión fundada" respecto del efecto de los montos, tasas y plazos pactados en cada caso y sobre las irregularidades que se pudieron haber cometido en las diferentes gestiones.
La comisión Bicameral Permanente de Investigación de la Deuda Exterior quedará constituida hoy en el Congreso Nacional con el objetivo de echar luz sobre el origen del endeudamiento externo y hacer el seguimiento de la gestión y pago de los compromisos asumidos por el país desde la última dictadura.
DEUDA EXTERNA
28 DE ABRIL 2015
La reunión tendrá lugar en la sala 2 del edificio Anexo de la Cámara de Diputados a las 16, y en la oportunidad los legisladores miembros -ocho diputados y ocho senadores, con mayoría oficialista- deberán elegir el presidente y vice que conducirán la comisión y fijar las pautas para su funcionamiento.
Los miembros designados para integrar la bicameral, en orden a la proporcionalidad de los bloques representados en ambas cámaras legislativas, son por el Frente para la Victoria los diputados María Luz Alonso, Eric Calcagno, Edgardo Depetri, Carlos "Cuto" Moreno y Juan Mario Pais y los senadores Walter Barrionuevo, María Graciela de la Rosa, Pablo González, Pedro Guastavino y Juan Manuel Irrazábal.
A su vez, por la Unión Cívica Radical participarán en la comisión Jorge D'Agostino y Enrique Vaquié y los senadores Laura Montero y Gerardo Morales, mientras para completar la representación de las minorías estará el diputado Claudio Lozano (Unidad Popular) y el senador Adolfo Rodríguez Saa, del peronismo de San Luis.
La comisión bicameral, creada en el marco de la ley de "pago soberano" de la deuda que aprobó el Congreso el año pasado, tendrá por objetivo investigar y determinar el origen, la evolución y el estado actual de la deuda exterior de la República Argentina a partir del 24 de marzo de 1976 hasta la fecha. Esto incluirá las renegociaciones, refinanciaciones, canjes, megacanje, blindajes, los respectivos pagos de comisiones, default y reestructuraciones ejecutadas por los sucesivos gobiernos.
En base al análisis de la información recogida, la bicameral tendrá que emitir "opinión fundada" respecto del efecto de los montos, tasas y plazos pactados en cada caso y sobre las irregularidades que se pudieron haber cometido en las diferentes gestiones.
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