14 may 2015

Extravagancia buitre

El último intento de los fondos buitre de extorsionar al país usando como rehenes a los tenedores de títulos Bonar 2024 no debería prosperar.

 Por Sebastián Soler *

. El lunes los fondos Aurelius y Blue Angel le solicitaron al juez Griesa que declare que dichos bonos constituyen “deuda externa” de la República Argentina y amplíe la orden vigente, que sólo alcanza a los bonos en moneda extranjera emitidos en los canjes de 2005 y 2010, prohibiendo también que la Argentina pague los Bonar 2024 o cualquier otra deuda externa si simultáneamente no le abona a los fondos buitre todo lo que reclaman.
Aun si se la examina desde la lógica jurídica desembozadamente parcial con la que Griesa ha evaluado anteriores demandas de los fondos buitre, esta pretensión desmesurada enfrenta obstáculos insalvables.
En marzo, cuando a pedido de los fondos buitre Griesa resolvió bloquear los pagos de los bonos en dólares regidos por ley argentina, adujo que lo hacía porque se trataba de bonos emitidos en los canjes de 2005 y 2010 y porque constituían “deuda externa” conforme la definición del contrato Fiscal Agency Agreement que regía los títulos cuyo pago reclaman los fondos buitre. Los Bonar 2024 no son ninguna de las dos cosas. Obviamente, no son bonos de los canjes porque fueron emitidos por primera vez en 2014. Y tampoco son deuda externa porque fueron ofrecidos exclusivamente en la Argentina (una de las excepciones a la definición de deuda externa contempladas en el Fiscal Agency Agreement), sin que el Gobierno realizara ninguna de las conductas que Griesa consideró relevantes en su fallo de marzo. La Argentina no registró los Bonar 2024 en la Comisión de Valores de los Estados Unidos ni en ningún otro organismo regulador extranjero, la Argentina no distribuyó un prospecto, publicó un aviso o realizó una gira para difundir la oferta de los Bonar 2024 en el exterior. El país tampoco solicitó el listado de los Bonar 2024 en ninguna Bolsa extranjera ni contrató un banco extranjero para que actuara como agente colocador. El propio Griesa ha expresado en su fallo de marzo que a su entender el factor determinante es el lugar “donde se ofrecieron los bonos”; por lo tanto, otros datos, tales como la nacionalidad de los bonistas, no hacen a la cuestión.
El magistrado tampoco debería intentar sortear esos impedimentos supliendo el injustificable bloqueo específico de los Bonar 2024 con un bloqueo general de los pagos de toda la “deuda externa”. Además de constituir una ofensa gravísima a la soberanía de nuestro país, una orden genérica con semejante grado de indefinición vulneraría principios de equidad elemental que deben guiar la conducta de los jueces estadounidenses en materia de “injunctions”, incluyendo el requisito de que las órdenes no le causen un daño material y desproporcionado a los terceros.
Determinar si un bono es “deuda externa” porque no fue ofrecido exclusivamente en la Argentina es una cuestión de hecho que, según lo advirtió el mismo Griesa en su fallo de marzo, exige “revisar cientos de documentos”. La orden pretendida “delegaría” en cada inversor y en cada intermediario financiero tamaña revisión, con el consiguiente riesgo del inversor de no cobrar o del intermediario de ser condenado por desacato si su conclusión difiriera de la del juez una vez que éste se dignara a analizar cada situación específica. En consecuencia, desde el momento mismo del dictado de la orden, los terceros afectados padecerían un daño tan material como desproporcionado.
Además, las normas federales de procedimiento civil de los Estados Unidos establecen que el juez debe rechazar la solicitud de modificación de una orden de estas características si quien lo solicita ha actuado de mala fe o demorado indebidamente. La orden vigente fue dictada por Griesa hace más de tres años, en febrero de 2012, y su texto calca el lenguaje propuesto por los fondos buitre, quienes en ningún momento plantearon lo que ahora pretenden. Tampoco lo hicieron el año pasado, a pesar de que la Argentina emitió Bonar 2024 en dos ocasiones, o durante las audiencias en las que se trató el caso de los bonos de los canjes regidos por ley argentina. Sólo la mala fe y el afán de generar incertidumbre en los mercados pueden explicar esa demora a todas luces indebida.
Por último, existe una consideración práctica que podría influir en la decisión de Griesa tanto o más que cualquier valoración jurídica. La orden vigente fue confirmada por la Cámara de Apelaciones y quedó firme cuando la Corte Suprema rehusó revisarla. Si Griesa acepta la solicitud de los fondos buitre y la amplía para bloquear los pagos de los Bonar 2024 o de cualquier otra deuda externa que no fue emitida en los canjes de 2005 y 2010, estaría modificando la orden y no meramente aclarándola, por lo cual la ampliación podría ser apelada y sus efectos deberían suspenderse mientras tramita el recurso.
* Abogado. Master en Derecho Internacional de la Universidad de Harvard.
http://www.pagina12.com.ar/diario/economia/2-272660-2015-05-14.html

La asociación ilícita de los espías

SE CONOCE HOY LA SENTENCIA EN EL JUICIO A TRES MIEMBROS DEL BATALLON 601


Los acusados son Leandro Angel Sánchez Reisse, Rubén Osvaldo Bufano y Arturo Ricardo Silzle. Durante las audiencias se ventilaron distintos casos de secuestros extorsivos realizados durante la última dictadura militar.
 Por Alejandra Dandan

Desde febrero se realiza en Comodoro Py el juicio a tres ex integrantes del Batallón 601 del Ejército. Hoy se escuchará la sentencia. Los acusados llegaron a juicio por integrar una asociación ilícita dedicada a realizar secuestros extorsivos en los ’70 y ’80 para financiar el aparato represivo dentro y fuera del país. El correr de las audiencias permitió, sin embargo, pasar de sus primeros planos a planos más generales para intentar mostrar globalmente las dimensiones todavía oscuras del emblemático 601: “La organización secreta militar que mayor poder detentó en la Argentina en el plan sistemático y masivo de represión ilegal”, dijeron los fiscales Alejandro Alagia y Gabriela Sosti. Que “centralizó la información y la Inteligencia y ejecutó operaciones de ataque contra grupos enteros de población nacional y en el extranjero. Fue el sistema nervioso que conectaba a las máximas autoridades militares del país con los centros de tortura y desaparición de personas, operados por personal de Inteligencia del Batallón 601”.
El debate está a cargo del Tribunal Oral Federal 6, integrado por María del Carmen Roqueta, José Martínez Sobrino y Julio Panelo. El principal acusado es Leandro Angel Sánchez Reisse, uno de los cerebros de la Inteligencia, operativo dentro y fuera del país, contratado por la DEA a partir de 1979. Además, se juzga a Rubén Osvaldo Bufano y Arturo Ricardo Silzle, socios operativos. Los fiscales pidieron 17 años para Reisse; 12 para Bufano y 10 para Silzle. Debería estar en juicio Luis Alberto “El Japonés” Martínez, pero está exceptuado por un litigado cuadro de salud.
Durante las audiencias se pudo iluminar el campo siempre sinuoso de la Inteligencia. Declararon protagonistas de secuestros extorsivos muy conocidos: el caso Alberto Martínez Blanco y Alberto Tomasevich, del grupo Puente Hermanos, secuestrados el 20 de septiembre de 1980, el financista David Koldobsky, de Cambio América SA, de principios de 1981, y Fernando Combal, del 8 de mayo de 1979. Los fiscales insistieron en que los casos no estuvieron en juicio para evaluar la participación de los acusados en ellos, sino que se los tomó como ejemplos para dar cuenta de los hechos cometidos en el contexto de otro delito como es la “la asociación ilícita”, que es lo que efectivamente debía probarse y la fiscalía dio por probado.
En esa búsqueda, los fiscales se nutrieron, además, de viejos documentos y expedientes para reconstruir a modo de arqueólogos, dijeron, lo que de momento era una tarea pendiente: la actuación y las dimensiones del 601 en el campo represivo, acá y afuera, y la financiación a partir de los secuestros de la exportación de la escuela represiva, sobre todo en la formación de cuadros en Centroamérica.
“El Batallón 601 –dijo Alagia en el alegato– fue una organización militar de Inteligencia que ocupó un papel jerárquico y protagónico en la producción de información y en la ejecución de operaciones ilegales en el país y el extranjero para la persecución, secuestro, tortura, extorsión y asesinatos masivos contra población civil”. El golpe de Estado de marzo de 1976 y las órdenes secretas de exterminio convirtieron a esa institución de la Inteligencia militar, dependiente de la Jefatura II de Inteligencia del Estado Mayor del Ejército, “en un centro de reunión de información y ejecución de operaciones ilegales”. Y sobre la naturaleza “celular” agregó: “La información de todo el país se recibía en lo que se llamó Centro de Reunión del Batallón 601 y procedía de la tortura de personas desaparecidas en campos de concentración. Esta dependencia, a su vez, contaba con una estructura de naturaleza celular para la ejecución de ataques sistemáticos en el país tanto como en el extranjero”.
Los miembros del 601 fueron militares, policías, penitenciarios, gendarmes, prefectos y civiles bajo la dirección jerárquica de jefes del Ejército Argentino, dijo el fiscal. “Fue la policía secreta del régimen con dirección y estructura militar, una verdadera SS argentina.” Sus integrantes, dijo antes la fiscal Gabriela Sosti, “recorren las abultadas listas de condenados de las causas de lesa humanidad porque su accionar significó una grosera violación a los derechos humanos. Aparecen en cada centro clandestino; aparecen en operaciones en el exterior y en los secuestros extorsivos a los acaudalados ‘enemigos de la Nación’”.
En esa línea, agregó que el Batallón intervino en una enorme lista de secuestros.
Bruno Nápoli, de la Comisión Nacional de Valores, aportó datos de la investigación del organismo sobre los secuestros a empresarios bajo la figura de la “subversión económica”. Sosti señaló que a partir de 1978 “el aparato represivo diversifica el objetivo a reprimir y se encamina hacia este otro colectivo”, como los empresarios que eran personas “fuertemente relacionadas por afinidades empresariales, sociales y familiares, de reconocida relevancia en el universo económico de la época”.
Otro punto de análisis fue el componente antisemita. En la lista de secuestros enumeraron los casos de Koldobsky, Sivak, Siganevich, Neuman, Meller, Prisant, Saiegh, Tomasevich, Gurfinkel, Paslvan, Fejner. En una audiencias declaró Daniel Feierstein, “que ha investigado en profundidad las prácticas genocidas, en sus estudios detectó los desbordes antisemitas”: “Los sectores que desde la mirada del represor no pertenecían al grupo nacional, no tenían derecho a los bienes. Pero hizo una diferencia entre el régimen nazi, donde ese desapoderamiento se hizo de manera ‘legal’. En el caso argentino no existió legalización de la rapiña. Se producía mediante grupos de secuestradores que operaban dentro del aparato estatal con protección pero con importantes niveles de autonomía e impunidad y agregó además que todo proceso genocida tiene la doble faz de usar, por un lado, la estructura legal del aparato estatal y. por otro. configurar una estructura paralegal que opera simultáneamente”.
http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-272662-2015-05-14.html

Mercosur: países harán acuerdos por su cuenta

LO DIJO EL CANCILLER URUGUAYO, QUE ESPERA CONTAR CON EL APOYO DE BRASIL PARA LA PROPUESTA.
LA ARGENTINA, AFUERA.




Dilma Rousseff

Montevideo - Los países del Mercosur llegaron a un "consenso" y buscarán mecanismos para negociar acuerdos comerciales bilaterales fuera del grupo, un cambio histórico para el bloque fundado en 1991. El canciller uruguayo, Rodolfo Nin Novoa, dijo en rueda de prensa que su país ha hecho "consultas con todos los países integrantes del Mercosur, y con dificultades en algunos, pero hay consenso, hay acuerdo para trabajar una propuesta en ese sentido".

Sostuvo que el objetivo es que el Mercosur "se incorpore a los grandes flujos comerciales del mundo" y para eso es necesario que "salga a hacer acuerdos". "Brasil, Paraguay y Uruguay están en esa sintonía", aseguró.

Desde hace tiempo, Uruguay y Paraguay buscan realizar acuerdos comerciales por fuera del bloque regional, sin estar sometidos a un único ritmo marcado por los socios más grandes, y ahora creen haber convencido a Brasil, que actuaría obligado por las dificultades en su economía.

Fuentes al tanto de las conversaciones entre los socios indicaron que hay voluntad de que este cambio se procese sin modificar la normativa Mercosur, que impide a sus socios negociar tratados comerciales sin la anuencia de los demás. Según esos voceros, la Argentina y Venezuela no avanzarán en la misma dirección ni a la misma velocidad que los otros tres socios.

Por su parte, Washington Durán, vicepresidente de la Comisión de Comercio Exterior de la Cámara de Industrias de Uruguay (CIU), afirmó que el Mercosur "no puede seguir a espaldas de las grandes negociaciones internacionales".

La semana pasada, el ministro de Desarrollo, Industria y Comercio Exterior de Brasil, Armando Monteiro, dio a conocer que su país buscaría dotar al bloque de cierta flexibilidad, como vienen pidiendo reiteradamente Uruguay y Paraguay.

Según Monteiro, si bien "el Mercosur es una construcción muy importante para Brasil, y tiene que ser valorado y preservado, todos los países tienen un grado de libertad para celebrar acuerdos bilaterales y es eso lo que Brasil también va a buscar para insertarse en las principales corrientes del comercio del mundo. Nada impide que Brasil firme acuerdos bilaterales".

La postura aperturista de Brasil se acentuó desde que Dilma Rousseff asumió su segundo mandato en enero, primero abogando una y otra vez por un acuerdo Mercosur-Unión Europea (UE) y, últimamente, mencionando la posibilidad de abordar "la cuestión del libre comercio" con China.

Militares de EEUU llegarán este mes a Paraguay

Instructores militares norteamericanos pertenecientes al Grupo de Fuerzas Especiales llegarán este mes a Paraguay como parte de la cooperación establecida entre los dos países, se confirmó ayer.

Resumen Latinoamericano / 13 de mayo de 2015 – 



La Cámara de Senadores aprobó el ingreso al país de los mencionados instructores procedentes de la Guardia Nacional de Carolina del Norte con sus respectivos equipos, armas y municiones que serán utilizados en ejercicios conjuntos.

Los militares llegarán en dos vuelos de la Fuerza Aérea estadounidense el 31 de mayo y el 1 de junio y su estancia en territorio paraguayo se extenderá hasta el 30 de junio próximo.

La Cámara Alta, además, autorizó sobre tablas el paso por territorio nacional de dos buques de la Marina de Brasil, compuesta por la Flotilla de Mato Grosso “Monitor Parnaiba” y el navío de apoyo logístico “Potengi”, con una aeronave embarcada y personal militar, que irán a Corrientes (Argentina) en junio próximo para “estrechar lazos de amistad” con la Armada Argentina.

Colombia

Por otra parte, un total de 80 militares paraguayos viajaron a Colombia para recibir desde ayer un curso de instrucción con duración de tres meses. La autorización del viaje de los uniformados fue aprobada por unanimidad en el Senado.

La delegación está integrada por tres oficiales subalternos y 77 suboficiales del Ejército, Armada, Aviación y Comando Logístico, todo también como parte de los acuerdos suscritos por las Fuerzas Armadas de las dos naciones.

Según las fuentes militares en esos cursos a desarrollarse en la Escuela de Soldados Profesionales de Colombia se impartirán materias relacionadas con la lucha contra “estructuras narcoterroristas”.

Las instrucciones que reciben los militares paraguayos en Colombia son gracias a un convenio de cooperación entre los dos países. El nuevo grupo de uniformados comienza desde hoy hasta el 14 de agosto próximo las instrucciones del curso.

Arabia Saudí, reformas internas y agresión externa

Los cambios al interior de la Casa al Saud, con la serie de movimientos, renuncias, retiros y nombramientos efectuados y catalizados por el Rey Salman bin Abdulaziz al Saud muestran que el Clan Sudairi ha vuelto a reforzar sus posiciones de liderazgo. 


Tras la muerte del nonagenario Monarca Abdolá bin Abdulaziz al Saud el 22 de enero del año 2015, esos cambios se dan en el marco de la agresión de Arabia Saudita a la República de Yemen, secundada en esta acción violatoria del derecho internacional, por una coalición de países – principalmente Monarquías ribereñas del Golfo Pérsico - que responden a los objetivos de la triada Washington-Riad-Tel Aviv. 
Propósitos destinados a mantener su hegemonía política y militar en Oriente Medio, tratando en ello de contender contra la República Islámica de Irán, devenida en fuerte oponente a los planes de esta triada y sus apoyos a los movimientos terroristas takfirí, que operan tanto en Siria, Irak como en la propia Yemen. 

LA CASA AL SAUD Y SU DOBLE CARA 

Esto grupos radicales, nacidos bajo el alero del wahabismo han sido organizados, financiados, armados y apoyados por Arabia Saudita con el aval de Estados Unidos y la implicancia de Israel en materia de labores desarrolladas principalmente por el Mossad – su servicio de inteligencia - destinados crear una política regional que conduzca a la fragmentación de Oriente Medio y con ello el fortalecimiento del dominio occidental de este importante espacio geoestratégico y como efecto secundario pero funcional a Washington y Riad, las ofensivas aéreas y la posible intervención terrestre saudí en territorio de Yemen ha allanado el camino para el fortalecimiento y avance de Al Qaeda en la zona sur de la península arábiga .
Mientras el mundo es testigo de la agresión saudí a su vecino del sur y con ello los intentos de aplastar al Movimiento Ansarolá, los Comités Populares – conformados por civiles yemeníes - y el Ejército Yemení contrario a la acción de Riad, el Monarca Salman bin Abdulaziz emitió un decreto real por el cual nombró, como príncipe heredero, a su sobrino Mohamed bin Nayef de 55 años, que suma a este importante papel, los cargos de Ministro del Interior y Presidente de una macrocomisión que es la responsable de la seguridad interna y la política exterior saudí. 
El rey reemplazó así su propio hermano Muqrin bin Abdulaziz en la sucesión al trono. Muqrin en un acto inusual para la política interna de la familia real, emitió un comunicado que no sólo da cuenta de las dificultades al interior del régimen saudí, sino también los efectos derivados del ataque a Yemen y las consecuencias que tal hecho puede tener para la propia sobrevivencia de la Casa al Saud. 
Muqrin mediante una carta pública criticó la invasión saudí contra el pueblo yemení, pidiendo el fin de esta agresión de manera tal de “trabajar en serio para detener lo que está sucediendo en Yemen y preservar la soberanía de ese país y emplear una solución política para zanjar la crisis” 
Muqrin bin Abdulaziz, cuya madre es de origen yemení, señaló con esta carta que “por asumir mi responsabilidad y dar a conocer el peligro que representa esta situación, decidí renunciar a mi cargo como príncipe heredero”. A las críticas de Muqrin se unió también la de su hermano Talal bin Abdulaziz al Saud, quien rechazó en forma categórica los cambios, nombramientos y decretos emitidos por Salman, que incluye la remodelación en la línea de poder de la Monarquía Wahabita. 
Efectivamente, en una jugada considerada temeraria, el Monarca Saudí nombró a su primogénito Mohamed bin Salman, como sucesor de Nayef, lo que marca una mutación interesante en la manera en que se proyectaba la sucesión monárquica del país de los Saud: de los hijos del fundador de esta casa a los nietos. 
Bin Salman, no sólo deviene así en un importante lugar de sucesión monárquica, sino que acumula en estos cambios otros cargos de importancia en el acomodo de piezas de su padre: Ministro de Defensa, Jefe de la Corte del Rey – por tanto quien da el pase para ver o no ver al rey – y Presidente de una Macro comisión encargada del desarrollo económico saudí, tomando a su cargo la empresa de Petróleo Aramco, en forma independiente del Ministerio del Petróleo 
En esta serie de decretos, el rey saudí también destituyó al veterano Ministro de Asuntos Exteriores, Saud al Faisal., siendo reemplazado por el hasta entonces embajador en Estados Unidos, Adel al Jubeir – quien fue el encargado de anunciar el inicio de las operaciones de agresión contra Yemen - igualmente el Monarca saudí sacó de la primera línea al omnipotente Ministro de petróleo Alí al Naimi. 
Todas ellas medidas que refuerzan el poder de Salman no sólo al interior del Clan Sudairi, sino también una clara señal al resto de la Casa al Saud que llevará las riendas del país con mano dura, como lo está demostrando de igual manera en el plano externo con la agresión a Yemen, el apoyo a la represión contra el pueblo bahreiní, sus oposición a los acuerdos nucleares aes entre el G5+1 e Irán y la clara implicancia en los afanes de derrocamiento del gobierno Sirio 

TEMOR A IRÁN 

El análisis fino de estos cambios ejecutados por Salman muestran que la supuesta continuidad anunciada por Riad tras la muerte de Abdolá bin Abdulaziz ha dado paso a una política, sobre todo en el plano regional, mucho más activa y agresiva. 
Ello, bajo el temor de la Casa Real Saudí frente al papel que está jugando la república islámica de Irán en los acontecimientos políticos y bélicos de Oriente Medio, en materias, sobre todo de combate activo de los grupos terroristas de raíz takfirí, que responden a los lineamientos generados en Washington-Riad y Tel Aviv. 
Temor que se une a la posibilidad de ver concretado el entendimiento entre Teherán y el G5+1 en materias del diálogo nuclear iniciado en noviembre del año 2013 y que tendrá antes del 30 de junio del 2015 una solución definitiva. 
Inquietud, pues ello conduce a pensar que la hábil diplomacia iraní y la férrea defensa de su derecho a desarrollar su programa nuclear en el marco de un desarrollo alejado de la posible construcción de armamento nuclear, llegaría a buen puerto. 
Ese panorama de un Irán pleno, fortalecido, reconocido y sobre todo libre de sanciones que impiden hacer uso de sus recursos, aterroriza no sólo a Riad, sino que también a Israel y a los Halcones republicanos estadounidenses. Un trío que no ha escatimado esfuerzos para echar abajo cualquier atisbo de solución al contencioso por el programa nuclear iraní. 
De allí la agresión contra Yemen, el incremento de los apoyos de los grupos terroristas que combaten al gobierno sirio e iraquí, la intensificación de la represión contra los afanes de libertad en Bahréin y el fortalecimiento de alianzas con el régimen egipcio, la Monarquía marroquí y el gobierno libio afincado en Trípoli de corriente radical en comparación con el gobierno de Bengazi, mucho más pro occidental. 
Sudairi ha vuelto a retomar posiciones al interior de una familia real, los al Saud que reúne a 3 mil miembros entre príncipes, jeques, sus familias, lo que convierte a Arabia Saudita, no sólo en un Estado cuyo nombre asume el nombre de su casa reinante, sino también crea un Estado Absolutista donde la familia del Monarca reúne todos los cargos de gobierno y en aquellos que la participación familiar es menor, como por ejemplo la Majlis as Shura - la Asamblea Consultiva – es el propio Monarca quien designa a dedo a sus miembros, controlando de hecho su accionar. 
El nombre de Clan Sudairi se utiliza, comúnmente, para denominar la alianza de siete hermanos – tres de ellos ya fallecidos – dotados de plenos derechos y sus descendientes dentro de la familia real de Arabia Saudí, hijos de Hassa al Sudairi, esposa favorita del fundador de la dinastía; Abdulaziz bin Saud, para ser parte de la sucesión dinástica. 
Transmisión de poder que se ha ido se ha ido efectuando en función de ser hijo del fundador del clan ya sea para ocupar la corona o para ser nombrado Príncipe heredero. Hoy, con Salman bin Abdulaziz ese tránsito contempla ya a los nietos – a partir de la decisión de nombrar a Mohamed bin Nayef como Príncipe heredero en primerísimo primer lugar y a su propio primogénito, Mohamed bin Salman como reemplazo de bin Nayef. 
Constatando, de ese modo que la gerontocracia saudí va dando pequeños pero significativos espacios a las noveles generaciones. Descendencias, que a contrapelo de lo que podría pensarse suelen tener una visión y un actuar más agresivo, como lo ha demostrado la actual agresión contra Yemen y el ímpetu político de seguir cercando a Irán, de la mano con los intereses israelitas y estadounidenses en la zona. 
Frente a los cambios tanto públicos como aquellos más soterrados llevados a cabo por el rey Salman, algunos análisis han alertado sobre la posibilidad de un Golpe de Estado en el Reino Saudí, alentado por aquel grupo de Príncipes y Jeques que han sido alejados de las esferas más cercanas al poder o definitivamente sin posibilidades de acceder a cargos de importancia. 
El Instituto Británico de Defensa IHS Jane´s señaló en un informe dado a conocer a principios del mes de mayo que “los intentos del príncipe heredero adjunto para consolidar el poder podrían desencadenar una reacción desestabilizadora de su rivales – en la familia al Saud – El ritmo de los cambios llevado a cabo por el rey Salman están cambiando la estructura de poder en Arabia Saudita en una forma sin precedentes”. Este informe y aquellos análisis más finos de los cambios implementados permiten avizorar algún tipo de rechazo a las medidas de cambio, sobre todo de uno de los hijos del difunto Rey Abdolá bin Abdulaziz, el Príncipe Mutaib bin Abdolá quien controla a la poderosa Guardia Nacional saudí, conformada por 200 mil miembros. 
Informes de inteligencia occidentales han revelado que Salman está considerando abolir el Ministerio de la Guardia nacional y dejar a ese cuerpo armado bajo el mando del Ministerio de Defensa, que es dirigido por su hijo Mohamed bin Salman. 
Esa posibilidad ha generado algún tipo de acercamiento entre el Príncipe Heredero Nayef y Mutaib destinado a tratar de alejar a Salman del poder, a través de labores de lobby efectuadas con el poderosos Consejo de la Lealtad, que es el órgano responsable de determinar la futura sucesión en el trono de Arabia Saudita. 
Este órgano fue creado en diciembre del año 2007 por el fallecido rey Abdulá bin Abdulaziz quien sostenía que su labor se enmarcaba en la codificación de las reglas no escritas, que han regido la selección de los gobernantes saudíes desde el fallecimiento del Rey Abdulaziz el año 1953. 
La fundación del Consejo fue visto como una forma de disminuir la influencia de los hermanos Sudairi que sin embargo mediante pago de favores, compra de apoyos e intrigas palaciegas han logrado reforzara aún más su poder en este Consejo conformado por 30 príncipes entre hijos y nietos del fundador de la dinastía al Saud. 
La radicalización de las intrigas al interior de la familia reinante podría desencadenar el enfrentamiento y un posible Golpe de Estado entre las fuerzas leales al Príncipe Mutaib y aquellas cercanas a la del Príncipe Nayef, que eventualmente podría oponerse a traicionar la confianza depositada por su tío Salman al nombrarlo como Príncipe heredero. 
La mesa en esta Guerra de Tronos está servida en la Monarquía más Absolutista que rige los destinos de un país, sin que ello signifique ninguna crisis moral o impedimentos de relaciones políticas, comerciales, militares y diplomáticas con las democracias occidentales, que suelen ser tan críticas frente a gobiernos que esas democracias representativas consideran como no democráticos. 
El desafío interno al que se enfrenta Salman bin Abdulaziz es saber cómo va a utilizar el poder absoluto que ha logrado aglutinar en estos tres mese de reinado y si va a tomar algún tipo de ventaja de los liderazgos más jóvenes que está colocando en puestos claves de la Monarquía saudí. Mientras la lucha por el poder sigue su curso al interior del país, Arabia Saudita, en el plano externo, sigue agrediendo a su vecino del sur. Generando con ello más muertes y destrucción a través de bombardeos aéreos, incursiones terrestres y el apoyo sostenido a las fuerzas takfirí con la entrega de armas y apoyo logístico. 
Suele decirse que no hay mejor solución para descomprimir los problemas políticos y económicos internos de un país, que exteriorizar esas dificultades – sacarlos de las fronteras - y ojalá con una guerra que frene las críticas a esos problemas domésticos en función de la defensa de la patria, de la seguridad nacional o en apoyo de los llamados de auxilio de un gobierno amigo en peligro. 
Arabia Saudita no es la excepción, el problema radica que Yemen está muy cerca, el radicalismo takfirí puede significarle un dolor de cabeza más que un paliativo y tenerlo a las puertas de sus fronteras y tensionar aún más el precario equilibrio al interior de la familia de la Casa al Saud. 

Fuente: http://www.hispantv.com/newsdetail/OPINIoN/23469/Arabia-Saudi,-reformas-internas-y-agresion-externa

http://www.telesurtv.net/bloggers/Arabia-Saudi-reformas-internas-y-agresion-externa-20150509-0002.html