10 jun 2015

Tabaré: “Al igual que Brasil y Paraguay, estamos listos para firmar el TLC con la UE”

TODOS LOS TLC LE SIRVEN...

El presidente de la República, Tabaré Vázquez, dijo que Uruguay, Brasil y Paraguay están preparados para firmar un acuerdo entre el MERCOSUR y la Unión Europea. “Yo diría que estamos preparados para hacerlo ya; algún país que ha planteado tener un tiempo mayor, que lo haga posteriormente”.

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Vázquez se refirió en las últimas horas al posible acuerdo entre el MERCOSUR y la Unión Europea, cuyo relanzamiento es uno de los objetivos del actual gobierno.
“Es conocida la posición de Uruguay sobre concretar un acuerdo de libre comercio entre el MERCOSUR y la Unión Europea”, remarcó el máximo mandatario.
“Yo diría que estamos preparados para hacerlo ya; algún país que ha planteado tener un tiempo mayor, que lo haga posteriormente”, expresó Vázquez.
Asimismo, planteó que si no es posible que el acuerdo se realice en simultáneo con todos los países miembros del MERCOSUR,  Uruguay  propone la posibilidad de “avanzar de distinta manera, con distintas velocidades y en distintos tiempos”.
Vázquez remarcó que el planteo de Uruguay es claro, y que tal posición concuerda con la de Brasil y Paraguay.
“Si esto puede ser llevado adelante en estas reuniones entre la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) y la Unión Europea,  bárbaro, y si no, veremos cómo podemos avanzar en ese tema”, manifestó.

Las polémicas

El pasado 21 de mayo tanto la presidenta brasileña, Dilma Rousseff, como el presidente de la República, Tabaré Vázquez, coincidieron en que el “objetivo prioritario” es la negociación de un Tratado de Libre Comercio (TLC) entre ambos bloques.
En dicha instancia el ministro de Economía y Finanzas, Danilo Astori, expresó que “Uruguay, Paraguay y Brasil ya están listos para comenzar las negociaciones, aunque con la voluntad de respetar los tiempos de Argentina”.
El jerarca de gobierno dijo que “si Argentina decide no participar de las negociaciones en este momento, el resto del bloque seguirá para adelante”.
Sin embargo, el lunes 1º de junio el embajador en Bélgica y la Unión Europea, Walter Cancela, dijo que la firma de un (TLC) entre el MERCOSUR y la Unión Europea (UE) “será con Argentina o no será”.
Explicó que se firmará con Uruguay, Paraguay, Brasil y Argentina, y remarcó que “no está planteado un posible acuerdo a dos velocidades”.
A raíz de ello, el pasado jueves 4 el ministro de Relaciones Exteriores, Rodolfo Nin Novoa, informó que el gobierno observó a Cancela por expresar una posición diferente a la del Ejecutivo sobre el acuerdo entre la Unión Europea y el MERCOSUR.

EL SINDICALISMO OPOSITOR CUMPLIO LA MEDIDA DE FUERZA Y EL GOBIERNO CALIFICO AL PARO COMO “ELECTORAL”

ARGENTINA

Un día con piquetes y sin medios de transporte

Moyano aseguró que la huelga tuvo “una adhesión muy importante” porque hay “disconformidad”. Los ministros destacaron que la gente no pudo trabajar por la falta de transporte y señalaron que fue “un paro partidario vinculado con un proceso electoral”.
 Por Julián Bruschtein

“El Gobierno nunca cortó el teléfono y no va a levantarlo porque está levantado desde siempre, esperando que del otro lado contesten”, fue lo primero que dijo el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, cuando todavía corrían las primeras horas del paro convocado por la Confederación Argentina de los Trabajadores del Transporte (CATT), la CGT moyanista, la de Luis Barrionuevo y la CTA del estatal Pablo Micheli. Después de los piquetes en los accesos a la ciudad de Buenos Aires, el camionero Hugo Moyano dijo que la medida de fuerza tenía “una adhesión muy importante, lo que demuestra una disconformidad con la política que aplica el Gobierno con los trabajadores”.
“Con 17 mil pesos no alcanza para vivir con dignidad. Vamos a seguir aplicando las medidas que sean necesarias para preservar las reivindicaciones de los trabajadores”, aseguró Moyano en la conferencia de prensa que armó junto a los dirigentes sindicales opositores aliados en la sede de la CGT, en el edificio Azopardo. Había pasado ya más de la mitad de la jornada de la medida y los sindicalistas se mostraban optimistas por los resultados. En contraste, nuevamente los piquetes y bloqueos en los ingresos a la Capital fueron la tónica que marcaron el día y la ausencia de trabajadores en sus puestos de trabajo. Apenas despuntaba la mañana el jefe de Gabinete ya había reiterado que se trataba de un “paro político, con objetivos poco claros para generar confusión en un momento determinado y no aporta absolutamente nada e impide a la mayoría ir a trabajar”.
La idea de una nueva medida de fuerza fue anunciada por la CATT a mediados de mayo, cuando Schmid informó que la organización que presidía había decidido una medida para “la primera semana de junio”. Transformada en el ariete de Moyano para bajar el perfil “personalista” del que acusaban al camionero cuando rompió la CGT, los gremios del transporte llevaron la propuesta al consejo directivo de la CGT Azopardo, que finalmente le puso la fecha. Luego se sumaron la CTA de Micheli, aliada al moyanismo, y los partidos de izquierda que sumaron su fuerza en la calle acompañando la medida con piquetes.
“Este paro demuestra claramente, gracias a su contundencia, que hay disconformidad con las políticas que aplica el gobierno nacional sobre los trabajadores”, sostuvo Moyano en la CGT. Ya habían pasado los cortes que la izquierda y algunas organizaciones sociales habían implementado en distintos lugares. Los ingresos a la ciudad habían sido obturados hasta pasadas las 9.30, cuando los manifestantes se retiraron para confluir en una movilización hacia el Ministerio de Trabajo.
“El paro fue un contundente fracaso. Es un paro descontextualizado, que tiene que ver con un paro partidario vinculado a un proceso electoral”, señaló el ministro de Trabajo, Carlos Tomada, haciendo foco en los dirigentes que encabezaron la protesta. Moyano y sus aliados se pelearon con el Gobierno en el 2011, después de apoyar ocho años al kirchnerismo. En la conferencia de prensa en la CGT se pudo ver a Luis Barrionuevo, que declaró públicamente que “negociaba con los militares” –generando una polémica incluso dentro de la cúpula cegetista opositora (ver aparte), y a quien Tomada vinculó con Massa–, al titular de la Uatre, Gerónimo Venegas, reciente aliado de Mauricio Macri, y a Micheli, quien anunció su posible candidatura a diputado nacional en la lista de Margarita Stolbizer. “Sólo el veinte por ciento de los trabajadores no concurrió a su lugar de trabajo. Claramente esto no fue un paro general”, agregó el titular de la cartera de Trabajo.
“Todas las revoluciones las hicieron personas que ganaban más, así pasó el Cordobazo”, fue una de las definiciones que soltó Moyano en la conferencia de prensa que dieron los dirigentes aliados en el paro de ayer. Sin dejar de lado la analogía entre la revuelta popular contra una dictadura militar en 1969 y la medida de fuerza que el sindicalismo opositor concretó ayer contra un gobierno democrático, Moyano explicó que “algunos piensan que los dirigentes decidimos por nosotros mismos, pero no es así, los dirigentes interpretamos a los trabajadores”. Luego apuntó que “cuando le pongan un techo a la inflación, los trabajadores le pondremos un techo a las paritarias”.
Durante la jornada, el Gobierno cerró su análisis de la medida en tiempos electorales. El ministro de Economía, Axel Kicillof, también apuntó contra la protesta al sostener que fue “un acto político en pleno proceso electoral. Y no es general, es de transporte”. También se sumó a las críticas el gobernador bonaerense, uno de los precandidatos presidenciales del Frente para la Victoria, Daniel Scioli, al calificar como “un día triste y amargo” por el paro porque “no deben anteponerse cuestiones políticas sobre el interés nacional” y advirtió que “Argentina necesita responsabilidad social”. El ministro de Transporte y también precandidato a la Presidencia por el FpV, Florencio Randazzo, publicó en las redes sociales que “los dirigentes sindicales opositores decretaron la prisión domiciliaria de millones de argentinos. Vengo diciendo que hay dirigentes sindicales que son parte del problema, no de la solución”, todavía con el choque frontal en Temperley de un tren con una locomotora entre ceja y ceja, un día antes de la presentación de las formaciones 0 km de la línea Roca.
Entre las definiciones realizadas por los sindicalistas durante la jornada del paro, Schmid, titular de la CATT y líder del gremio de Dragado y Balizamiento, dejó una advertencia: “El paro se da ahora, pero será una fuerte señal hacia adelante entre quienes tengan que administrar y vean cuál es la capacidad y la posibilidad de acuerdos en la futura gestión”.

EL PRI SIGUE COMO PRIMERA FUERZA, PERO PIERDE APOYO

MEXICO

Un alto en la caída

La factura por la falta de credibilidad presidencial la pagaron los principales partidos mexicanos (PRI, PAN y PRD) en las elecciones intermedias. La novedad, los candidatos independientes.
 Por Gerardo Albarrán de Alba

Página/12 En México
Desde México, D. F.
El resultado de las elecciones intermedias en México significan un leve respiro para el devaluado presidente Enrique Peña Nieto, cuyo capital político –de por sí magro– va en picada. La factura por la falta de credibilidad presidencial la pagaron los tres principales partidos políticos (PRI, PAN y PRD), que retrocedieron en las preferencias ciudadanas que se volcaron sobre la aparición de nuevos actores, aunque la actual administración federal podrá gobernar otros tres años con una magra mayoría en el Congreso.
El PRI resintió los escándalos de corrupción protagonizados por la familia presidencial y los más cercanos colaboradores de Peña Nieto (todos dueños de mansiones cedidas por la empresa constructora favorita del hoy presidente desde sus tiempos como gobernador del Estado de México); por la violencia inocultable que desangra al país (desde los más de 220.000 desaparecidos que se han acumulado desde 2006, incluyendo los 43 estudiantes normalistas de Ayotzinapa, hasta los casi 21.000 asesinatos relacionados con el crimen organizado solamente en 26 meses de gobierno peñista); por el desastre económico de los últimos dos años que mantiene al país al borde de la recesión y en el penúltimo lugar en desigualdad entre los 34 países de la OCDE, y por una política social de ocurrencias que propicia que aquellos que viven en la pobreza extrema sean cada vez más personas y cada vez más pobres. Pero sobre todo el PRI resintió la impunidad que alimenta la descomposición política y social de una nación que cada día parece menos viable.
Aun así, Peña Nieto podrá capotear los tres años de administración que le quedan con la mayoría simple apenas arañada por el PRI, que sólo recogió 29,08 por ciento de los votos, pero que levanta su alianza con el Partido Verde, cuyo relativo éxito es resultado de la violación sistemática de las leyes electorales. Algún respaldo adicional le significará la permanencia del PRI como primera fuerza política en 22 estados y como segunda en otros nueve. Sólo en la capital del país el PRI fue casi borrado del mapa, donde el Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) se constituyó en la primera fuerza política en su primera participación electoral (y la cuarta nacional, con 8,38 por ciento de los votos), como festejó Andrés Manuel López Obrador, fundador de ese partido con el que pretende construir su tercera candidatura a la Presidencia de la República en 2018.
El derechista PAN, con poco menos de 21 por ciento de la votación, será primera fuerza opositora, por así decirlo, pues en realidad lleva más de un cuarto de siglo gobernando de la mano del PRI, mediante la construcción de mayorías calificadas en el Congreso cada vez que quieren meter mano a la Constitución para imponer reformas de fondo que obedecen a los intereses de los grandes capitales extranjeros y, a veces, hasta nacionales.
El otrora izquierdista PRD primero vio partir a todos sus dirigentes históricos (no queda ni uno de sus principales fundadores y líderes) y ahora obtuvo apenas 10.83 por ciento de los sufragios, su votación más baja después de su primera participación electoral en 1991 (7,9 por ciento entonces). Hace tres años disputó seriamente la presidencia de la República, hoy vive un gran fracaso, propiciado por los pactos acríticos con la administración de Peña Nieto.
En la Cámara de diputados, el PRI perdería hasta 10 curules (se quedará con 203, de 213 que tiene ahora), pero lo compensa con los votos de su aliado, el Partido Verde (pasaría de 28 a 48). El PRD se desploma y podría quedar con sólo 51 diputados, de los 101 que actualmente tiene. Morena inicia su historia legislativa con hasta 40 diputados.
De las nueve gubernaciones en juego, el PRI obtuvo cuatro: Campeche, Guerrero, San Luis Potosí y Sonora. El PAN ganó dos: Baja California Sur y Querétaro. El PRD sólo ganó una: Michoacán, mientras se despedía de la gubernatura de Guerrero, donde desestimó la crisis provocada por la desaparición de los 43 estudiantes de la Normal de Ayotzinapa.
En el estado de Colima, la diferencia entre PRI y PAN era de menos de 3 décimas de punto porcentual.
Nuevo León constituyó la sorpresa al convertirse en la primera entidad que será gobernada por un candidato independiente, Jaime Rodríguez, mejor conocido como El Bronco. Este que es el estado industrial del país, siempre disputado por PRI y PAN, que ya se han alternado en el poder, ahora quedó en manos de un ex priísta sin partido. El Bronco fue alcalde de García, Nuevo León y ha sufrido dos intentos de asesinato. En mayo del 2013 dio una conferencia en Buenos Aires durante la IV Cumbre Mundial de Comunicación Política, sobre el uso de las redes sociales en la administración pública para fomentar la participación ciudadana. Ese mismo año protagonizó el documental Un Bronco sin miedo, una apología de su administración como alcalde de García, un municipio conurbado con Monterrey, la capital del Nuevo León.
Las candidaturas independientes –la gran “novedad” de este proceso– no pasaron de ser fenómenos anecdóticos, pues juntas todas apenas rebasaron el 1 por ciento de la votación total nacional. Como sea, alcanzó para que otros candidatos sin partido ganaran, como Pedro Kumamoto, un joven de 25 años que acudió a votar junto con su mamá y que ahora será diputado local por el X Distrito de Zapopan, un municipio conurbado con Guadalajara, la capital de Jalisco, luego de una campaña que le costó menos de 1200 dólares. En Culiacán, la capital de Sinaloa, será diputado federal Manuel Clouthier Carrillo, constructor, socio del periódico local Noroeste e hijo de quien fuera candidato del PAN a la presidencia de la República en 1988, el ya fallecido Manuel J. Clouthier del Rincón.
Y en Cuernavaca, la capital del estado de Morelos y una ciudad vacacional a sólo 85 kilómetros de la Ciudad de México, el nuevo alcalde será el ex futbolista Cuauhtémoc Blanco, uno de los jugadores más creativos que ha dado el fútbol nacional, pero que es igual de famoso por golpear a sus mujeres y a sus rivales, así como por la vulgaridad de su trato personal. Al conocer las encuestas que lo daban ganador, Blanco dejó salir al estadista que lleva dentro: “¡Ahora sí me los chingué!”. Luego, sintió el susto de darse cuenta de lo que se le viene encima como responsabilidad y terminó en el hospital con una diarrea monumental.
Los resultados oficiales no se conocerán sino hasta después de hoy, cuando se haga el cómputo oficial de votos en todo el país, y se haga el recuento de aquellas elecciones que sean impugnadas. Después quedará la posibilidad de apelar en los tribunales electorales.

HACE DOS AÑOS, SNOWDEN DESTAPABA EL MAYOR CASO DE VIGILANCIA MUNDIAL POR PARTE DE LA AGENCIA NORTEAMERICANA NSA


Lo que cambió después del megaespionaje

El mundo tomó conciencia de los usos de Internet, pero avanzó tímidamente. Tribunales y el Congreso norteamericanos declararon “intrusivo” el programa de la NSA y la ONU sostuvo que la vigilancia masiva constituía una violación de los DD.HH.
 Por Eduardo Febbro

Página/12 En Francia
Desde París
Ni los filósofos ni los sociólogos, ni el más progresista de los analistas o pensadores patentados de izquierda o de derecha habían visto o admitido el abisal agujero que se estaba tragando nuestra intimidad y nuestros derechos. Cuando alguien osaba advertir que el enemigo dormía en casa, que Internet se había convertido en un planetario terreno de expoliación de datos, lo que recibía como respuesta eran calificativos poco amables o descalificaciones semejantes a “usted no entiende la época”. Había, incluso entre los más incendiarios antagonistas de los imperios de Occidente, una suerte de pacto silencioso: el juguete de la red bien valía la libertad, los secretos y los datos que le entregábamos. Julian Assange supo entrar con sumo coraje en el cuadrilátero de la denuncia sobre la obscena cruzada contra nuestras vidas que ciertos Estados y los operadores de Internet venían llevando a cabo, pero nadie lo escuchó. La propaganda se puso en marcha y el fundador de Wikileaks pasó a ser un errante que perdía su legitimidad. Hasta ese día milagroso de principios de junio de 2013 cuando, a través del periodista norteamericano Glenn Greenwald y del diario británico The Guardian, la voz del ex analista de la CIA y de la NSA Edward Snowden destapó la sordera globalizada y dejó al descubierto la vigilancia mundial más gigantesca de la historia de la humanidad. Por medio del programa Prism, la NSA norteamericana y sus aliados agrupados en el grupo Five Eyes (Estados Unidos, Gran Bretaña, Canadá, Australia, Nueva Zelanda) mantenían a las sociedades humanas bajo un masivo y exhaustivo control.
Y no estaban solos. Google, Apple, Yahoo, Facebook, los operadores de telefonía móvil, las multinacionales especializadas en cables submarinos también contribuían con el suministro de información. Las empresas privadas en quienes depositamos nuestra confianza nos estaban cobrando por la espalda una factura secreta. Transcurrieron exactamente dos años y muchas cosas han cambiado, aunque sea tímidamente. En un texto publicado el 6 de junio por varios diarios de Occidente (Libération, The New York Times, Der Spiegel y El País), Edward Snowden recordaba lo que sintió cuando la aplanadora de sus revelaciones se puso en marcha: “En privado, hubo momentos en los que temí que hubiésemos puesto nuestras confortables existencias en peligro por nada, temí que la opinión pública reaccionara con indiferencia y se mostrara cínica ante las revelaciones. Nunca estuve tan feliz de haberme equivocado”. Como se puede saborear, Snowden, a quien Estados Unidos retrató como un “traidor” y las izquierdas mundiales casi como una escoria porque era norteamericano y ex miembro de una agencia de Inteligencia, conserva un sano optimismo. Desde su exilio en Rusia, Snowden piensa que las cosas han realmente cambiado. En su enumeración positiva, este ilustre exiliado moderno destaca el hecho de que el programa de la Agencia de Seguridad Norteamericana (NSA) para rastrear las llamadas telefónicas haya sido declarado “intrusivo” por los tribunales y refutado por el Congreso. Para Snowden, “el fin de la vigilancia de masa de las llamadas telefónicas en virtud del US Patriot AC (legislación ultrapermisiva adoptada en Estados Unidos luego de los atentados del 11 de septiembre de 2001) es una victoria histórica para los derechos de cada ciudadano y la última consecuencia de una toma de conciencia mundial”. Se pueden agregar otros pasos más: la ONU declaró que la vigilancia masiva constituía una violación de los derechos humanos; Brasil irrumpió en la escena organizando una cumbre sobre la gobernabilidad digital al cabo de la cual se adoptó la primera declaración sobre los derechos de Internet (Marco Civil); las compañías como Google, Face- book o Yahoo introdujeron dispositivos de seguridad en sus sistemas para proteger mejor a sus clientes y, un poco en todas partes del mundo, se crearon grupos de acción y de reflexión. Edward Snowden nos forzó a ver lo que nos negábamos a mirar de frente.
Pese al afán de Snowden, se avanzó poco. Las opiniones públicas parecen no haber integrado la profundidad del mal y los autoproclamados progres del mundo siguieron navegando con Google como si nada, intercambiando fotos y secretos por Facebook, en suma, regalándoles a las empresas del imperio que manejan como nadie las tecnologías de la información el mapa completo de sus vidas, la compleja trama de sus amores y relaciones. Todo gratis. Faltan más acción, más ruido, más conciencia y participación. Falta que esos eternos privilegiados que son los intelectuales muevan sus neuronas morales y amplíen las bases de sus principios para incluir Internet en sus reflexiones y sus luchas. Falta que desbloqueen los inamovibles y admitan que la era digital y la relación asidua que mantenemos con ella han creado una suerte de democracia digital que también es preciso defender tanto como el derecho a la expresión, el sindicalismo, la libertad, la justicia, el matrimonio igualitario o la militancia contra la miseria, la violencia y la explotación. Porque en esa democracia digital se violan a cada momento esos principios.
Hoy, la prerrogativa de entender lo que está ocurriendo realmente en el corazón de la red está en manos de muy pocos. Seis o siete autores –todos jóvenes– en el mundo detentan la capacidad de pensar ese mundo virtual y las innumerables formas con que, desde la capitalización de nuestros innumerables clics hasta el uso de algoritmos para controlar nuestras vidas, un volumen consecuente de los derechos adquiridos en el mundo real desaparece en el virtual. El Muro de Berlín se vino abajo hace un cuarto de siglo; Marx es indispensable, pero no existía Internet en su época. Es preciso volver a pensarlo todo porque, para empezar, las empresas que nos ofrecen lazos sociales tienen un contrato exclusivo con los servicios secretos. El terrorismo de corte islamista les dio a las agencias de seguridad un cheque en blanco. En su nombre, nos siguen espiando vergonzosamente. Francia, por ejemplo, acaba de votar una de las leyes más intrusivas y violadoras de la historia moderna (ver recuadro). Nunca como ahora los Estados se habían interpuesto con tantos medios entre nosotros y el mundo. Es pura y moralmente desastroso, un acto de barbarie contra las libertades y la intimidad humana. Internet es una creación fabulosa, una llave genial para explorar los laberintos de la vida, del conocimiento, de los otros. Pero la están corrompiendo. La usan como un arma contra nosotros.
Snowden piensa no obstante que no todo está perdido. Según escribe en su texto, “asistimos al nacimiento de una generación posterror (atentados del 11 de septiembre) que rechaza una visión del mundo definida por una tragedia particular”. Los Estados de Occidente, sin embargo, definen sus políticas en relación con esa tragedia. Esto equivale a controlar el planeta porque son esos Estados quienes detentan las claves de la tecnología. No hay ninguna duda de que, en este preciso momento en que usted, lector, llega a estas líneas a través de una página de Internet, alguien, en algún lado, sabe que usted las está leyendo.

SS del Imperio: las fuerzas especiales SEAL del Pentagono

El equipo 6 de las fuerzas especiales SEAL, conocido por matar a Osama Bin Laden, lleva varias décadas capturando y matando a enemigos de EE.UU. en focos de tensión en distintas partes el mundo, siendo una de las organizaciones más herméticas y menos reguladas del planeta.

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YVKE MUNDIAL –
El equipo 6 de las fuerzas de operaciones especiales estadounidenses SEAL (Mar, Aire y Tierra de la Armada de EE.UU.), mejor conocido por haber liderado la redada que mató a Osama Bin Laden, es “una de las organizaciones militares más mitificadas, más herméticas y menos supervisadas”, según el último informe de ‘The New York Times‘, basado en entrevistas con miembros del grupo, otros militares y la revisión de documentos gubernamentales. 
Han planificado misiones mortíferas desde bases secretas en Somalia, y “en Afganistán se han involucrado en combates tan íntimos que han salido empapados de sangre que no era suya”, escribe el artículo. Además de operar en Afganistán e Irak, el equipo 6 también ha realizado misiones en otros lugares “que desdibujaron las líneas tradicionales entre un soldado y un espía”.
En diferentes partes del mundo, gestionaron puestos de espionaje en aparentes buques comerciales, se hicieron pasar por empleados civiles de compañías ficticias y operaron como agentes secretos en embajadas, siguiendo a los que EE.UU. quiere matar o capturar.
En sus inicios, era un pequeño grupo reservado para misiones especiales pero raras, sin embargo, con el tiempo se ha convertido en una “máquina de cacería global”, afirma el periódico. Desde 2001, gracias al aumento de la financiación, el equipo 6 ahora cuenta con unos 300 soldados y 1.500 miembros de personal de apoyo.  
Las actividades del grupo han provocado numerosas preocupaciones sobre su excesiva violencia y la muerte de civiles. No obstante, la supervisión externa de este grupo ha sido limitada. “Casi todo lo relacionado con el equipo 6 de los SEAL permanece cubierto de secretos”, escribe ‘The New York Times’. Esto “hace imposible una evaluación completa de su historia y las consecuencias de sus acciones”.
Mientras tanto, hay quienes advierten de otro posible resultado de una campaña infinita de misiones secretas. “Si no estás reconocido en el campo de batalla, no eres responsable”, ha comentado William C. Banks, un experto en Ley de Seguridad Nacional en la Universidad de Siracusa.