12 jun 2015

El PT de Lula se reagrupa y da pelea en Bahía

ARRANCO EL CONGRESO PARTIDARIO DEL OFICIALISMO EN BRASIL CON LA PRESENCIA DE DILMA ROUSSEFF

Según el presidente del PT, Rui Falcao, el partido, que es socialista e internacionalista, “no está en crisis” y esto lo prueban su 1,74 millón de afiliados activos, a los que se sumarán otros 200 mil que iniciaron los trámites de adhesión.


 Por Darío Pignotti

Desde Brasilia
El quinto congreso del Partido de los Trabajadores se inició ayer en Salvador de Bahía, nordeste de Brasil, con la presencia de la presidenta Dilma Rousseff, y de Lula, líder de la mayor fuerza de izquierda latinoamericana con 1,7 millones de afiliados. Dilma abrevió su estancia en Bruselas para poder asistir a la apertura del encuentro en el que participan más de 500 delegados que elaboraron la Carta de Salvador.
Rui Falcao, presidente del PT, destacó la importancia de que Dilma haya viajado a Bahía y sostuvo que con ello se desvirtuaron las versiones periodísticas sobre supuestas diferencias con el partido. Antes de desembarcar en Brasil, Dilma había participado en la cumbre de la Celac (Comunidad de Estados Latinoamericanos y del Caribe) con la UE, durante la cual mantuvo reuniones, entre ellas con el mandatario griego Alexis Tsipras.
“La presidenta, la compañera Dilma, ya se encuentra en la ciudad y en un rato va a estar con nosotros”, anunció la locutora al inicio del acto que ayer dio por inaugurado el evento a las 21.10 horas brasileña (igual huso horario que Argentina). “El congreso está muy caliente desde el punto de vista del debate y las polémicas que han sido positivas”, comentó Rui Falcao. Por cierto, las semanas previas a la cita estuvieron signadas por debates intensos sobre el gobierno de Dilma, cuarto consecutivo del PT.
Según Falcao, los contrapuntos ideológicos son moneda corriente porque “nosotros tenemos varios PT debido a nuestra pluralidad, esa es una característica marcante del PT, que permitió que lográramos convivir con tantas ideas diferentes”.
Fundado en 1980 por Lula, luego de encabezar las mayores huelgas contra la dictadura, el partido fue como un crisol de colectividades ideológicas entre las que sobresalían grupos marxistas y católicos ligados a las comunidades eclesiales de base. Esta fuerza “internacionalista y socialista”, según dijo recientemente Falcao, “no está en crisis” y esto lo prueban sus 1,74 millones de afiliados activos a los que sumarán otros 200 mil que iniciaron los trámites de adhesión. Entre las corrientes en danza la mayoritaria es el Partido que Cambia Brasil, a la que pertenece Lula, seguida, en número de afiliados, por Mensaje al Partido, del Tarso Genro, ex gobernador de Rio Grande do Sul.
José Guimarães, perteneciente a la línea principal, resumió las posiciones de cada una. “Nosotros (Partido que Cambia Brasil) vemos este momento con perspectiva de futuro, hay que hacer avanzar a un gobierno que recién comenzó, tiene solo 6 meses... hay que garantizar la gobernabilidad con el actual sistema de alianzas (con partidos de centro). Mientras el otro campo (Mensaje al Partido), que se dice más izquierdista está planteando un cambio profundo en la política de alianzas y en el modelo económico”.
Ambas tendencias cuestionan el plan de ajuste aplicado por el ministro de Hacienda, Joaquim Levy, neoliberal, y plantean recetas para corregirlo. Seguramente uno de los lineamientos que surgirán de la reunión será acercar posiciones con los movimientos sociales y partidos de izquierda para construir una suerte de Frente Amplio a la brasileña.
“Para seguir avanzando luego de 12 años de gobierno, se requiere una nueva plataforma que dé cuenta del nuevo momento que vive el país. Es un momento difícil. El PT es un partido de masas, de izquierda y socialista, y como tal necesita una interacción profunda con los movimientos sociales”, razonó Guimarães, vicepresidente petista, en diálogo con este diario. Antes de abrir el congreso, Rui Falcao denunció ayer a los medios por la “criminalización” del partido y la forma “selectiva” con se publican noticias sobre hechos de corrupción, un discurso que contamina a la opinión pública y alimenta una campaña de hostilidad creciente.
Mientras Falcao ofrecía una conferencia de prensa, militantes de la Central Unica de los Trabajadores y del Movimiento de los Sin Techo salieron en defensa del PT frente a un grupo de provocadores del Movimiento Brasil Libre (MBL), en la plaza Brigadeiro Faria Rocha, en el barrio bahiano de Rio Vermelho, en las proximidades del hotel donde se realiza el quinto congreso. Hace un mes, adictos a MBL marcharon desde San Pablo hasta Brasilia para exigir la renuncia de Dilma, demandar el retorno de las fuerzas armadas y el fin de la “formación marxista impuesta por el PT” en las escuelas públicas. Estas hordas, generalmente formadas por jóvenes, “encarnan un modernismo reaccionario, donde se ve una actitud nostálgica hacia la dictadura militar”, sostiene el sociólogo Michael Lowy, autor de un libro sobre ese fenómeno brasileño en el que detecta semejanzas con la “ultraderecha europea”.
Antes de embarcar hacia Bahía para abrir el congreso petista, Lula recibió al presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela, Diosdado Cabello. El encuentro se realizó el miércoles en San Pablo mientras en Caracas el ex jefe de Gobierno español Felipe González procuraba, sin éxito, reunirse con los dirigentes opositores Leopoldo López y Antonio Ledezma, procesados por incitar a la violencia en las protestas de 2014 que dejaron 43 muertos. La comitiva de Cabello, integrada por ministros y legisladores, arribó a Brasil un mes después de la gira realizada por el presidente del poder ciudadano Tarek William Saab, quien denunció el plan golpista contra Maduro.
A contramano de Lula y Dilma, la derecha brasileña denunció a la “dictadura” venezolana en el Congreso de Brasilia donde fueron recibidas las esposas de López y Ledezma. El ex candidato presidencial conservador Aécio Neves planea viajar la semana próxima a Caracas donde pretende reunirse con los dirigentes detenidos y sus familiares, informó ayer el diario Folha de San Pablo.

"El Club Bilderberg quiere reducir la población mundial"

Hoy se celebra la cumbre anual del Club Bilderberg "que necesita hacerse con el control de toda la alimentación y para ello necesitan destrozar toda la economía mundial para poder reducir la población mundial", aseguró a RT Daniel Estulin.



Alrededor de 150 personas, incluidos políticos, miembros de la realeza, banqueros, multimillonarios y empresarios, asisten a la reunión de los más influyentes del mundo en Watford, al norte de Londres.

"El progreso y el desarrollo de la sociedad es directamente proporcional a la densidad de población. Si hay progreso en el desarrollo tecnológico, somos muchos más, habrá más riqueza, más personas y menos comida para todos. Y para que David Rockefeller, que es una metáfora del poder, pueda comer, nosotros de alguna forma tendríamos que desaparecer", explicó el autor de una serie de libros sobre el Club Bilderberg

"Y esto es uno de los principales puntos de los que están hablando en la esfera de los problemas de la alimentación. No están buscando una forma de solucionar el problema, todo lo contrario: asegurarse de que matan a cuantas más personas mejor", destacó.

El Club Bilderberg quiere hacerse con Irán "El Club Bilderberg es una cinta transportadora para guerra, cualquiera, con Irán u otras: es un elemento importante que al mismo tiempo puede vender armas y mantequilla a todos los miembros de cualquier tipo de conflicto", señaló Daniel Estulin.

"Irán obviamente es un punto de lanza para el tema de Oriente Medio. Es una potencia regional que tiene muchísimo petróleo y obviamente ha sido alguna forma de poder para la élite mundial. El siguiente paso será Rusia y obviamente [Irán] es imprescindible para potencias y dentro de eso podemos hablar sobre el Club Bilderberg y decisiones que se toman allí, que quieren de alguna forma desestabilizar Irán como sea", concluyó.

Bilderberg apunta a Rusia y a ChinaA la pregunta sobre sí el Bilderberg pretende impulsar el crecimiento mundial más allá de los BRICS Estulin destacó que es importante comprender que con "BRICS estamos hablando de Brasil, Rusia, India, China, aunque la 'B' no es de Brasil, sino más bien el Imperio británico que completamente controla Brasil a través del grupo Inter-Alpha, grupo financiero vinculado a la reina de Inglaterra, obviamente, que impulsa cualquier tipo de crecimiento económico que no incluye estas naciones", dijo Estulin.

"Es imprescindible porque el objetivo final es de alguna forma reducir la población mundial a un número mucho más manejable para la élite mundial debido a la falta de comida y de agua, es hacerse con el control de potencias como Rusia y China. En ese sentido el objetivo no es tanto el gobierno mundial, nunca existió como concepto, sino más bien un concepto de empresa mundial, o sea potencias o poderes fácticos financieros con muchísimo más poder que cualquier Gobierno en la tierra", destacó.

"Las guerras del futuro se librarán con las tecnologías"Uno de los temas anunciados de la cumbre del Club Bilderberg es el cambio del paradigma de la sociedad: las tecnologías del futuro, opina el periodista y el investigador.

"Las guerras del futuro se librarán no con armas, sino con la tecnología del futuro. Un teléfono, un 'smartphone', cualquiera tiene más tecnología que las naves espaciales que llegaron a la Luna en los años sesenta", explicó Estulin.

"Es decir, si tú puedes hacerte con el control de la tecnología del futuro, puedes controlar el mundo entero en todas sus manifestaciones porque todo lo que nos rodea es una tecnología en un estado puro y por eso tienes Google Amazon, las empresas como Microsoft y Apple que están en todas estas reuniones. Y obviamente empresas como Google son un aparato imprescindible de la seguridad nacional de EE.UU. cuyo objetivo no tiene nada que ver con ofrecer servicios sino con el control total y absoluto", concluyó.

La reunión anual del exclusivo y misterioso club Bilderberg, que este año se celebra en la localidad británica de Watford, cuenta con una lista de invitados de la elite económica y política mundial. ¿Quién está invitado a la reunión del club?

El plantel está conformado por primeros ministros, responsables de Exteriores y Hacienda, altos directivos de las mayores empresas, bancos y grandes grupos de comunicación, líderes de la oposición y académicos.

• Presidente de la reunión: Henri de Castries, presidente y consejero delegado de AXA.

• Paul M. Achleitner, presidente del consejo de supervisión del Deutsche Bank.

• Josef Ackermann, presidente del consejo de Zurich Insurance.

• Marcus Agius, ex presidente de Barclays.

• Helen Alexander, presidenta de UBM.

• Roger C. Altman, presidente ejecutivo de Evercore Partners.

• Matti Apunen, director del think tank EVA.

• Susan Athey, profesora de economía en la Escuela de Negocios de Stanford.

• Asli Aydintasbas, columnista del periódico turco Milliyet.

• Ali Babacan, vice primer ministro turco para asuntos económicos.

• Ed Balls, número dos de los laboristas británicos.

• Francisco Pinto Balsemão, presidente y consejero delegado de IMPRESA, y ex primer ministro portugués.

• Nicolas Barré, director del diario económico francés Les Echos.

• José Manuel Barroso, presidente de la Comisión Europea.

• Nicolas Baverez, directivo del bufete de abogados Gibson, Dunn & Crutcher.

• Olivier de Bavinchove, jefe del Eurocuerpo y exjefe de Estado Mayor de las FF. AA. francesas.

• John Bell, profesor de la Universidad de Oxford.

• Franco Bernabè, presidente y consejero delegado de Telecom Italia.

• Jeff Bezos, consejero delegado de Amazon.

• Carl Bildt, ministro sueco de Exteriores.

• Anders Borg, ministro sueco de Hacienda.

• Jean François van Boxmeer, consejero delegado de Heineken.

• Svein Richard Brandtzæg, presidente y consejero delegado de Norsk Hydro.

• Oscar Bronner, editor del diario austriaco Der Standard.

• Peter Carrington, ex presidente honorario de las reuniones del Grupo Bilderberg.

• Juan Luis Cebrián, presidente ejecutivo del Grupo Prisa.

• Edmund Clark, presidente y consejero delegado de TD Bank Group.

• Kenneth Clarke, ministro sin cartera del Gobierno británico.

• Bjarne Corydon, ministro danés de Hacienda.

• Sherard Cowper-Coles, director de desarrollo de negocios internacionales de BAE Systems.

• Enrico Cucchiani, consejero delegado de Intesa Sanpaolo.

• Etienne Davignon, ministro belga y expresidente de las reuniones del Grupo Bilderberg.

• Ian Davis, directivo de McKinsey.

• Robbert H. Dijkgraaf, director y profesor del Institute for Advanced Study.

• Haluk Dinçer, presidente de Sabanci Holding.

• Robert Dudley, consejero delegado de BP.

• Nicholas N. Eberstadt, responsable de política económica del American Enterprise Institute.

• Espen Barth Eide, ministro noruego de Exteriores.

• Börje Ekholm, presidente y consejero delegado de Investor AB.

• Thomas Enders, consejero delegado de EADS.

• J. Michael Evans, vicepresidente de Goldman Sachs.

• Ulrik Federspiel, vice presidente ejecutivo de Haldor Topsøe.

• Martin S. Feldstein, profesor de economía de la Universidad de Harvard.

• François Fillon, ex primer ministro francés.

• Mark C. Fishman, presidente del Instituto de Investigación biomédica Novartis.

• Douglas J. Flint, presidente de HSBC.

• Paul Gallagher, ex fiscal general de Irlanda.

• Timothy F. Geithner, exsecretario del Tesoro de EE.UU.

• Michael Gfoeller, consultor de asuntos políticos de EE.UU.

• Donald E. Graham, presidente y consejero delegado de 'The Washington Post'.

• Ulrich Grillo, consejero delegado de Grillo-Werke.

• Lilli Gruber, periodista italiana del canal La 7 TV.

• Luis de Guindos, ministro español de Economía.

• Stuart Gulliver, consejero delegado de HSBC.

• Felix Gutzwiller, miembro del Consejo Suizo de Estados.

• Victor Halberstadt, profesor de economía de la Universidad de Leiden.

• Olli Heinonen, académico del Belfer Center for Science and International Affairs, de Harvard.

• Simon Henry, director financiero de Royal Dutch Shell.

• Paul Hermelin, presidente y consejero delegado del Grupo Capgemini.

• Pablo Isla, presidente y consejero delegado del Grupo Inditex.

• Kenneth M. Jacobs, presidente y consejero delegado de Lazard.

• James A. Johnson, presidente de Johnson Capital Partners.

• Thomas J. Jordan, presidente del Consejo del Swiss National Bank.

• Vernon E. Jordan Jr., director ejecutivo de Lazard Freres & Co.

• Robert D. Kaplan, analista geopolítico jefe de Stratfor.

• Alex Karp, consejero delegado de Palantir Technologies.

• John Kerr, miembro de la Cámara de los Lores.

Henry A. Kissinger, presidente de Kissinger Associates y exsecretario de Estado norteamericano.

• Klaus Kleinfeld, presidente y consejero delegado de Alcoa.

• Klaas H.W. Knot, presidente de De Nederlandsche Bank.

• Mustafa V Koç,. presidente de Koç Holding.

• Roland Koch, consejero delegado de Bilfinger.

• Henry R. Kravis, presidente y consejero delegado de Kohlberg Kravis Roberts & Co.

• Marie-Josée Kravis, académica del Hudson Institute.

• André Kudelski, presidente y consejero delegado del Grupo Kudelski.

• Ulysses Kyriacopoulos, presidente de S&B Industrial Minerals.

• Christine Lagarde, directora del FMI.

• J. Kurt Lauk, presidente del Consejo Económico de la CDU alemana.

• Lawrence Lessig, profesor de la Facultad de Derecho de Harvard.

• Thomas Leysen, presidente del Consejo de Directores del Grupo KBC.

• Christian Lindner, ex secretario general del Partido Liberal alemán.

• Stefan Löfven, líder del Partido Socialdemócrata sueco.

• Peter Löscher, presidente y consejero delegado de Siemens.

• Peter Mandelson, presidente de Lazard International y exministro en los Gobiernos de Blair y Brown.

• Jessica T. Mathews, presidenta del Carnegie Endowment for International Peace.

• Frank McKenna, presidente de Brookfield Asset Management.

• John Micklethwait, director de 'The Economist'.

• Thierry de Montbrial, presidente del Instituto Francés de Relaciones Internacionales.

• Mario Monti, ex primer ministro italiano.

• Craig J. Mundie, consejero principal del consejero delegado de Microsoft.

• Alberto Nagel, consejero delegado de Mediobanca.

• Princesa Beatriz de Holanda.

• Andrew Y.Ng, cofundador de Coursera.

• Jorma Ollila, presidente de Royal Dutch Shell.

• Omand, profesor del King’s College de Londres.

• George Osborne, ministro británico de Hacienda.

• Emanuele Ottolenghi, académico de la Foundation for Defense of Democracies.

• Soli Özel, profesor de la Universidad Kadir Has y columnista del periódico turco Habertürk.

• Alexis Papahelas, director del periódico griego 'Kathimerini'.

• Safak Pavey, diputado turco.

• Valérie Pécresse, diputada francesa.

• Richard N. Perle, académico del American Enterprise Institute y ex subsecretario del Pentágono.

• David H. Petraeus, exdirector de la CIA.

• Paulo Portas, viceministro portugués de Exteriores.

• J. Robert S Prichard, presidente de Torys.

• Viviane Reding, vicepresidenta y comisaria de Justicia de la Comisión Europea.

• Heather M. Reisman, consejera delegada de Indigo Books & Music.

• Hélène Rey, profesora de economía de la London Business School.

• Simon Robertson, abogado de Partner, Robertson Robey Associates y vicepresidente de HSBC.

• Gianfelice Rocca, presidente del Grupo Techint.

• Jacek Rostowski, vice primer ministro y ministro polaco de Hacienda.

• Robert E. Rubin, copresidente del Council on Foreign Relations y exsecretario del Tesoro de EEUU.

• Mark Rutte, primer ministro de Holanda.

• Andreas Schieder, ministro de Hacienda de Austria.

• Eric E. Schmidt, presidente ejecutivo de Google.

• Rudolf Scholten, miembro del Consejo de Directores del Oesterreichische Kontrollbank.

• António José Seguro, secretario general del Partido Socialista Portugués.

• Jean-Dominique Senard, consejero delegado del grupo Michelin.

• Kristin Skogen Lund, directora general de la Confederación de Empresas Noruegas.

• Anne-Marie Slaughter, profesora de la Universidad de Princeton.

• Peter D. Sutherland, presidente de Goldman Sachs International.

• Martin Taylor, expresidente de Syngenta.

• Tidjane Thiam, consejero delegado de Prudential.

• Peter A. Thiel, presidente de Thiel Capital.

• Craig B. Thompson, presidente y consejero delegado del Centro contra el Cáncer Memorial Sloan-Kettering.

• Jakob Haldor Topsøe, directivo de AMBROX Capital.

• Jutta Urpilainen, ministra finlandesa de Hacienda.

• Daniel L. Vasella, presidente honorario de Novartis.

• Peter R. Voser, consejero delegado de Royal Dutch Shell.

• Brad Wall, primer ministro de la provincia canadiense de Saskatchewan.

• Jacob Wallenberg, presidente de Investor.

• Kevin Warsh, académico del The Hoover Institution en la Universidad de Stanford.

• Galen G.Weston, presidente ejecutivo de Loblaw Companies.

• Baronesa Williams of Crosby, miembro de la Cámara de los Lores.

• Martin H. Wolf, columnista del 'Financial Times'.

• James D. Wolfensohn, presidente y consejero delegado de Wolfensohn, y expresidente del Banco Mundial.

• David Wright, vicepresidente de Barclays.

• Robert B. Zoellick, académico del Peterson Institute for International Economics y expresidente del Banco Mundial.

MANUELA CARMENA PONE FIN A 24 AÑOS DE PODER DE LA DERECHA EN LA CAPITAL DE ESPAÑA

Una ex jueza indignada gobernará Madrid
Gracias a un acuerdo con el PSOE tendrá mayoría absoluta, lo que permitirá su investidura. En un consejo municipal de 57 miembros, Carmena cuenta con 20 concejales propios, más nueve socialistas.

Manuela Carmena, ex jueza española apoyada por una plataforma ciudadana compuesta por miembros del movimiento de indignados, será la próxima alcaldesa de Madrid. Una alianza con el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) pone fin a 24 años de poder de la derecha en la capital de España. “Ya han dado resultado las conversaciones mantenidas con el PSOE para la investidura de Manuela Carmena”, anunció en Twi- tter la plataforma Ahora Madrid. Sus 20 concejales, aliados a los 9 socialistas, tendrán mayoría absoluta en un consejo municipal de 57 miembros, lo que permitirá su investidura. Carmena, jueza jubilada de 71 años, activista comunista contra el dictador Francisco Franco en sus años de estudiante, llegó en segunda posición en las elecciones municipales del 24 de mayo, detrás de la candidata conservadora Esperanza Aguirre, peso pesado de la política española, ex ministra y ex dirigente de la región.
La lista de esta ex magistrada, desconocida hasta hace muy poco para el gran público, compuesta en parte por personas surgidas del movimiento 15M –nacido en mayo de 2011 en Madrid contra la austeridad y la corrupción–, obtuvo 31,8 por ciento de los votos, frente a 35,5 por ciento y 21 concejales para Aguirre. El partido de centroderecha Ciudadanos logró 7 concejales y no le bastó para contrarrestar la alianza entre Ahora Madrid y los socialistas. Carmena se convierte así en la primera candidata surgida del movimiento de indignados que gobierna una ciudad española, previsiblemente seguida por la activista antidesahucios Ada Colau en Barcelona.
Para el politólogo Fernando Méndez, investigador del Centro de Estudios sobre Democracia Directa de la Universidad de Ginebra, la lista de Ahora Madrid es un caso bastante único en Europa. Y es único porque tanto la composición de la lista como su programa fueron elaborados en el seno de asambleas ciudadanas convocadas en Madrid a partir de junio de 2014, antes de ser validadas por una votación de más de 15.000 personas a través de Internet. Los futuros consejeros municipales que dirigirán esta ciudad con 16 por ciento de desempleo y fuertes contrastes sociales proceden de asociaciones de barrio, colectivos sociales y partidos de izquierda como Podemos, Equo (izquierda ecologista) e Izquierda Unida (eco-comunista).
Creada por indignados que decidieron involucrarse en política, la lista tomará las riendas de una ciudad desigual, que vive al ritmo de las expulsiones de sus viviendas de familias sobreendeudadas y de las “mareas”, multitudinarias manifestaciones de docentes y de personal sanitario contra los drásticos recortes impuestos en esos sectores. Carmena anunció que sus primeras decisiones irán destinadas a las personas que cada día corren el riesgo de perder su hogar, encontrando soluciones para frenar las expulsiones o viviendas alternativas. También prometió combatir la corrupción, fomentar el transporte público, subvencionar a las familias desfavorecidas y bajarse el sueldo de 100.000 a 45.000 euros anuales.
Tres años después de que se instalaran los primeros campamentos contra la austeridad y la corrupción, un grupo de profesores de Ciencias Políticas vinculados con los indignados dieron nacimiento, en enero de 2014, al partido Podemos, aliado de Syriza, el partido del primer ministro griego Alexis Tsipras.
En las elecciones municipales y regionales del 24 de mayo, Podemos se ubicó en tercer lugar en la mayoría de las 13 comunidades autónomas, de las 17 que componen el país, que elegían sus parlamentos regionales. Son también estos indignados quienes están en el origen de la plataforma ciudadana Ahora Madrid, que quiso llevar la democracia directa a la alcaldía de la capital. Pese a que Carmena se declara públicamente independiente, Podemos impulsó con fuerza la candidatura de la ex jueza, muy apreciada por su secretario general Pablo Iglesias.
Tras 45 años como abogada y jueza, la formación de Iglesias le propuso entrar en política a fines de 2014 y durante meses ella lo rechazó por sentirse demasiado mayor, explicaba al canal La Sexta. “Pero empezaron a llamar sucesivos y diferentes amigos que venían a decirme: ‘Chica, echa una mano, te necesitan, necesitan a alguien con experiencia, que lleve una mochila con muchas propuestas’.” Y terminó aceptando.
De mirada diáfana, sonrisa amplia y voz serena, Carmena prometió: “No vamos a gobernar solamente para las personas que han apostado por el cambio sino también para los que no creen en él”. Aguirre intentó convencer a los socialistas de que la apoyasen contra Carmena afirmando que ésta quería utilizar Madrid como trampolín para romper el sistema democrático occidental. “Vamos a seducir a los que no creen en el cambio para que se den cuenta de lo maravilloso que puede ser cambiar, cambiar a mejor, ir hacia una ciudad con más decencia, más equilibrada, más justa, innovadora, eficaz y cordial”, prometió la futura alcaldesa de la capital española.

EL OLVIDADO NISMAN

EL DICTAMEN DE LA MAYORIA DE LOS CRIMINALISTAS FUE CONTUNDENTE RESPECTO A QUE NISMAN ESTABA SOLO

Ratificaron que no hubo nadie más

Cinco de seis criminalistas no encontraron ningún rastro que indique desplazamiento de personas en el interior del baño, según las conclusiones del dictamen. Sólo el perito de Arroyo Salgado insistió con que el cuerpo fue movido.
 Por Irina Hauser y
Raúl Kollmann

El texto de los peritos sostiene que al momento del disparo Nisman estaba frente al vanitory, al lado de la bañera.
El dictamen de la junta de criminalistas que analizó la dinámica de la muerte de Alberto Nisman es contundente al decir que no se encontró ningún rastro que indique el “desplazamiento de personas por el interior” del baño, ni tampoco de objetos ni huellas o marcas de sangre que indiquen que el cuerpo haya sido arrastrado. Así lo especifica el punto sexto (de trece) de las conclusiones, a las que tuvo acceso Página/12, que fueron firmadas por cinco de los seis peritos convocados, cuatro de ellos de la Policía Federal y Luis Olavarría, quien representa a la defensa de Diego Lagomarsino. Esto abona la teoría de que el fiscal de la Unidad AMIA se quitó la vida y descarta que hubiera alguien con él siquiera amenazándolo u obligando a dispararle. En minoría, solo, quedó el perito de Sandra Arroyo Salgado, Daniel Salcedo, quien dice lo contrario: que hubo alguien más dentro del escenario del hecho y que el cuerpo fue movido.
- El texto de la mayoría sostiene que en el momento del disparo Nisman estaba parado frente al vanitory, al lado de la bañera, sobre la alfombra y frente al espejo, con el lateral del torso levemente perfilado hacia la puerta. Los peritos no ofrecen ningún margen de duda respecto de esta posición. En cambio, Salcedo sostiene, como lo planteó la querella en el escrito original que generó la controversia que derivó en la convocatoria a una junta, que estaba con una rodilla apoyada en el piso y la otra flexionada.
- Buena parte del estudio está basado en las salpicaduras y el recorrido de la sangre. Los cinco votos que Nisman tenía las dos manos manchadas de sangre (con ambas sostuvo el arma) con salpicaduras “compatibles con retroproyección generada por disparo de arma de fuego efectuado a corta distancia”. Aunque esas salpicaduras quedaron en el pelo, la pistola, las manos y el hombro, “algunas de ellas alcanzaron la bacha, la porción central derecha de la mesada, el piso (cercano al inodoro) y el borde superior del inodoro”. Salcedo dice que si Nisman estaba parado no podría haber mancha en la bacha. Y que otra persona sujetó la mano derecha de Nisman para disparar. Según Olavarría la mancha es sangre que salió de la boca y pide que se analice si hay saliva mezclada mediante un hisopado.
- El dictamen dice que Nisman cayó “hacia atrás”, hacia la puerta del baño “cuyo panel se encontraba cercano al marco o cerrado al momento del desplome”. El cuerpo quedó ocupando el sector izquierdo del ambiente. Para la querella, cayó de costado.
- En el fondo de la bacha no había sangre, algo que ya se había probado con los reactivos hemáticos. El informe lo confirma: “no existen manchas de sangre lavadas o erradicadas en grifería y/o bacha”.
- Las manchas de sangre en la zona abdominal izquierda de la remera, según los cinco criminalistas, fueron producto del goteo de la boca, nariz y oído izquierdo. La mancha del lado derecho toráxico abdominal se produjo por el contacto de la remera con la sangre derramada sobre el piso entre la espalda de Nisman y la bañera. Una mancha sobre el tobillo izquierdo proveniente de un “goteado vertical” coincide con la caída hacia atrás. La alfombra de baño confirmaría la posición inicial, parado, y la caída. Para Salcedo, el cuerpo estaba sobre un charco de sangre y fue movido por otra persona.
- “La ubicación final de la pistola debajo del hombro izquierdo podría corresponder con la caída”, dice la mayoría. El voto de Salcedo, que la pistola fue ubicada allí para simular un suicidio.
Los criminalistas plantean un análisis de sus conclusiones en conjunto con la junta médica, que determinó que no hay indicios de que a Nisman lo hayan matado y sitúa el horario de la muerte el domingo cerca del mediodía, mientras que la querella habla del sábado entre la tarde y la noche. Ahora Arroyo Salgado y sus peritos están empecinados en intentar decir que la recolección de pruebas y la investigación se hicieron mal, de modo que no se podrán sacar conclusiones. Cuantos más datos aportan a la hipótesis de suicidio, más tratan de generar situaciones de duda. La fiscal Viviana Fein recién dictaminará sobre cómo murió Nisman cuando tenga en sus manos el peritaje tecnológico, para lo cual falta por lo menos un mes y medio.
http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-274753-2015-06-12.html

TISA is the new TPP

PERU

Para la mayoría de lectores, decir que TiSA es el nuevo TPP probablemente no signifique nada. Así que vamos por partes.


Por Marco Sifuentes

Stop-TTIP-Firenze





El TPP (o Acuerdo Transpacífico) ha sido blanco de los activistas de derechos digitales desde hace más de media década. Conforme pasaron los años, la crítica a este acuerdo se fue contaminando de la típica retórica altermundista. Esto ha terminado por restringir los cuestionamientos a movimientos más de izquierda, en vez de convocar a un frente amplio en defensa, por ejemplo, de las libertades en Internet, que serán afectadas si entra en vigencia el TPP.
A diferencia de los acuerdos bilaterales (como, por ejemplo, el TLC con Estados Unidos), el TPP es un acuerdo multilateral, que se negocia con una veintena de países (aunque siempre bajo la batuta de las empresas norteamericanas) y cuyo texto es inaccesible al público. De hecho, el TLC tuvo que ser aprobado por el Congreso. El TPP no lo necesita.
Hace un par de años, Wikileaks filtró no sólo algunos capítulos claves del TPP (como el de propiedad intelectual, la gran coartada para controlar los contenidos en Internet), sino que también destapó cómo negociaba cada país. Sorpresa: el Perú votó casi siempre a favor de las propuestas pro-copyright de los Estados Unidos (propuestas que, en público, el entonces ministro de Comercio, José Luis Silva Martinot, llamaba “maximalistas”). Esto ocurrió 32 veces, la misma cantidad de veces, por cierto, que Chile –un país insospechable de chavismo o de rechazo al libre comercio– votó en contra.
Con estos antecedentes debería alertarnos mucho más que, la semana pasada –y nuevamente gracias a Wikileaks–, los peruanos nos hayamos enterado de que estamos negociando otro acuerdo secreto: TiSA (Acuerdo de Comercio de Servicios). No es una exageración llamarlo secreto: el texto del acuerdo no podrá conocerse sino hasta 5 años después de que entre en vigencia.
Lamentablemente, es difícil explicar en qué consiste TiSA sin sonar a propaganda del Foro Social Mundial, pero lo que ha filtrado Wikileaks no deja lugar a dudas: se trata de un acuerdo masivo (51 países) de desregulación en todo tipo de servicios, incluidos salud y educación. Una empresa que se acoja a TiSA podrá tener una capacidad de negociación brutal sobre el Estado Peruano (algo como lo que pasó con Doe Run en La Oroya gracias al TLC).
Para Internet, TiSA significa la pérdida total de la privacidad, eliminando toda restricción sobre el almacenamiento de los datos que puedan tener empresas como Google o Facebook. Además, hará que sea imposible para un país utilizar software libre o acceder al código fuente del software de los servicios que provea o que contrate en un determinado país (esto es como firmar un tratado que privilegie las medicinas con patente sobre los medicamentos genéricos).
Hace una semana, Wikileaks lanzó una campaña para recaudar 100 mil dólares que ofrecerá como recompensa a quien les consiga el texto del acuerdo completo del TPP. En 8 días, ya consiguió más de 56 mil dólares de aportantes que han contribuido con la chanchita digital. Mientras, el Perú sigue en las negociaciones del TPP, a pesar de que ya tiene acuerdos comerciales con las seis principales economías de las doce que firmarían el Acuerdo.
En Perú ha habido, siquiera, alguna discusión sobre el TPP. Todavía nadie ha dicho nada –de nada– sobre TiSA. El gobierno debería aclarar su postura ante este acuerdo. Transparentemente, claro, no vaya a ser que Wikileaks lo desmienta de nuevo.