15 jul 2015

Grecia: La Troika Contraataca


Con instituciones supranacionales que defienden a rabiar los intereses de los acreedores no se juega


El domingo 5 de julio los votantes griegos rechazaron categóricamente el programa de la Troika que prometía la perpetuación y agravamiento de la miseria a la que están expuestos desde hace cinco años. Cuatro días después el gobierno, sin duda inclinándose ante el ultimátum de los países líderes de la Eurozona, presentó uno propio que es prácticamente un calco del que los electores repudiaron. Una capitulación explicable por el miedo a una salida de facto de la Eurozona y a la profundización de la crisis como consecuencia de ella en el futuro inmediato.
Claras son las lecciones que esta crisis nos depara. Una que debemos resaltar es que el cumplimiento de las reglas impuestas ha condenado a Grecia a una de las depresiones económicas más severas registradas en la historia. Ahora bien, muchos piensan que el país lo merece porque durante años sus gobiernos, y este en particular, han revelado conductas que subrayan el desprecio a la disciplina, responsabilidad y cumplimiento con los acuerdos comunitarios. Un país no puede vivir para siempre con la mano extendida, debe asumir un costo inevitable que hay que pagar, por más alto que sea, para encauzarlo hacia un crecimiento vigoroso de su economía. A Nirvana solo se llega con el sacrificio.
Un país no puede vivir para siempre con la mano extendida

Este modo de ver las cosas no ayuda mucho. No pregunta quiénes cargan con el sacrificio y si éste es justo o no. Peor, ignora el papel de los acreedores internacionales en la gestación de lo que hoy es verdaderamente inevitable: las crisis financieras. En estos tiempos en que fabulosas sumas de dinero circulan a diario y sin mayor regulación, es útil seguirles la pista si queremos entender por qué se incuban y qué alianzas se forjan para perpetuarlas. El caso de Grecia ilumina. Es conocido que sus bancos privados, desde mucho antes de la crisis presente, facilitaron la salida de capitales de magnates y grandes empresas hacia centros financieros del exterior. Pero poco se reconoce la complicidad de los grandes bancos comerciales en Londres, Zurich, Nueva York y Frankfurt y los lazos que los unen con los paraísos fiscales. Podemos pontificar sobre “la irresponsabilidad y pereza griega” por anclar capitales que no tributan en paraísos fiscales cuya suma aproxima un tercio de su deuda pública pero, ¿quién hace hincapié en los ingentes beneficios que este entramado reporta a las entidades financieras internacionales?
La verdad es que con recursos anclados en los paraísos fiscales, cuyo número y volumen de operaciones han crecido exponencialmente desde 1980, los grandes bancos comerciales con sede en los países líderes de la Eurozona y los fondos de cobertura desregulados invierten en activos financieros en las bolsas de Nueva York y Londres. Para los bancos en particular es un negocio redondo que posibilita el lavado de activos y que, convenientemente, les ha permitido recapitalizarse luego de sus multimillonarias inversiones fallidas en el mercado de los derivados financieros que, recordemos, desataron la crisis de 2008 y la posterior miseria que ha asolado al sur del Continente. Subrayemos que los capitales fugados de la “irresponsable” Grecia y de otros países deudores contribuyeron a su recapitalización. Y subrayemos también que son fuentes de especulación con el precio de los bonos soberanos con resultados que pueden significar mayores cuotas de sacrificio para los países que los emiten. Entre ellos, naturalmente, la “irresponsable” Grecia.
No es difícil entender entonces por qué los esfuerzos para controlar a los paraísos fiscales son hasta la fecha muy tibios. No solo los ubicados en el Caribe, sino en el mismo corazón de Europa – Luxemburgo, Reino Unido, Liechtenstein, San Marino, Letonia y otros – juegan papel clave para asegurar la rentabilidad del capital financiero que, incluso en tiempos de crisis, ha aumentado considerablemente. Porque los grandes beneficiados de la crisis de la Eurozona han sido precisamente los paraísos fiscales, vale decir, los grandes bancos comerciales que operan en ellos. Comparar el interés que revelan los países líderes de la Eurozona para poner fin a esta insania con su exigencia de que Grecia cumpla con un ajuste durísimo es para ponerse a llorar.
El tremendo sacrificio impuesto por la crisis no lo han cargado los que la engendraron
El asunto entonces es muy claro: el tremendo sacrificio impuesto por la crisis no lo han cargado los que la engendraron. Con todo, esta injusta realidad es de muy poca ayuda para un país que ahora está postrado. El contraataque de la Troika y todo lo que representa ha sido fulminante, previsto primeramente en la decisión del Banco Central Europeo de suspender las líneas de liquidez a los bancos griegos, una medida que conduce al inevitable estrangulamiento de la economía. Peor, es que se avecinan términos muchísimos más duros que incluyen la venta de activos públicos a precios en oferta. Digamos que son los términos humillantes y expoliadores que imponen los vencedores en las guerras.
El tiempo dirá si Grecia puede convivir en la Eurozona con más austeridad y con promesas vagas de quitas a una deuda que es insostenible. El tiempo también nos dirá si su gobierno, que se atrevió a desafiar abiertamente las políticas que imponen la austeridad, podrá sostenerse. Pero no necesitamos esperar para aprender una lección importante de esta crisis: con instituciones supranacionales que defienden ciegamente y a rabiar los intereses de los acreedores no se juega. Al menos no con la poca conciencia en Europa y el mundo entero de que este orden político-económico contribuye a perpetuar injusticias y miserias.
Jorge L. Daly ejerce cátedra en la Universidad Centrum – Católica de Lima.

Paul Krugman: Matando el proyecto europeo


imagen del contenido Paul Krugman: Matando el proyecto europeo

GRECIA Y EL “ACUERDO”


13.07.2015

NUEVA YORK (Uypress) — El diario New York Times publica una columna del Premio Nobel de Economía, Paul Krugman, en la que fustiga duramente a la Unión Europea por las condiciones impuestas a Grecia para un tercer rescate.


The New York Times publicó en su edición de este domingo una columna de opinión del Nobel de Economía 2008, Paul Krugman,  en la que critica duramente a los socios europeos de Grecia por las condiciones impuestas para habilitar un nuevo rescate, y afirma que la etiqueta de Twitter que sostiene "esto es un golpe de Estado" es correcta.
Brindamos a continuación la versión completa de la nota, en español, según fuera publicada este lunes por El País de Madrid.

Supongamos que consideras a Tsipras un imbécil incompetente. Supongamos que quieres ver a Syriza fuera del poder a toda costa. Supongamos que, incluso, ves con buenos ojos la idea de empujar a esos griegos molestos fuera del euro.
Incluso si todo eso fuera cierto, esta lista de exigencias del Eurogrupo es una locura. La etiqueta de Twitter ThisIsACoup es exactamente correcta. Esto va más allá de la venganza pura, la destrucción completa de la soberanía nacional y la falta de esperanza de alivio. Probablemente pretende ser una oferta que Grecia no pueda aceptar; pero aun así, es una traición grotesca de todo lo que el proyecto europeo se suponía que representa.
¿Puede algo sacar a Europa del borde del abismo? Se dice que Mario Draghi está tratando de volver a introducir un poco de cordura, que Hollande está finalmente retrocediendo un poco frente a la economía de la moralidad alemana que fracasó tan rotundamente en el pasado. Pero gran parte del daño ya está hecho. ¿Quién va a volver a confiar en las buenas intenciones de Alemania después de esto?
En cierto modo, la economía casi se han convertido en secundaria. Pero aun así, seamos claros: lo que hemos aprendido estas últimas semanas es que ser un miembro de la zona euro significa que los acreedores pueden destruir su economía si se sale del redil. Esto no tiene nada que ver con la economía subyacente de la austeridad. Es tan cierto como siempre que la imposición de duras medidas de austeridad y sin alivio de la deuda es una política condenada al fracaso sin importar lo dispuesto que esté el país a aceptar el sufrimiento. Y esto a su vez significa que incluso una capitulación completa de Grecia sería un callejón sin salida.
¿Puede Grecia lograr una salida exitosa? ¿Intentará Alemania bloquear una recuperación? (Lo siento, pero ese es el tipo de cosas que ahora debemos preguntar.)
El proyecto europeo (un proyecto que siempre he alabado y apoyado) simplemente ha sufrido un golpe terrible, tal vez fatal. Y piense lo que piense de Syriza, o Grecia, no fueron los griegos los que lo han dado.

dfp

Reanudan búsqueda de desaparecidos en Batallón 13

URUGUAY

MONTEVIDEO (Uypress) — Este jueves se retomará la búsqueda de desaparecidos, cuando un equipo de antropólogos ingrese nuevamente al Batallón número 13, en el marco de las actuaciones judiciales por el caso Gelman.

14/07/2015



Este jueves 16, sobre la hora 11, está previsto el ingreso de un equipo de antropólogos al Batallón de Infantería Blindado número 13, en Montevideo, para reanudar los trabajos de excavación que se habían suspendido en febrero pasado, en el marco de las actuaciones judiciales por el caso García de Gelman, desaparecida durante la dictadura.

La noticia fue dada a conocer por el diario La República, y se informa que un nutrido grupo de personas recorrerá las instalaciones de la unidad militar, en cuyo predio se presume que podrían hallarse los restos María Claudia García de Gelman, nuera del poeta Juan Gelman, secuestrada en Argentina y trasladada al Uruguay en avanzado estado de gravidez. Estando recluida en la sede del Servicio de Información de Defensa (SID) dio a luz a una niña en las instalaciones del Hospital Militar a fines de 1976. Esa niña es la hoy diputada Macarena Gelman.

También ingresarán integrantes del Grupo de Trabajo por Verdad y Justicia, creado recientemente por el presidente Vázquez, así como los miembros de la Secretaría de Derechos Humanos para el pasado reciente, investigadores de los equipos universitarios y representantes del Juzgado Penal de primera instancia de 2º Turno, a efectos de labrar el acta para el levantamiento de las medidas cautelares que rigen en estos predios. El equipo que encabeza la antropóloga Alicia Lusiardo está compuesto por una decena de técnicos.

El Poder Ejecutivo estará representado por el prosecretario de la Presidencia Juan Andrés Roballo, además del director de Asuntos Jurídicos, Notariales y DDHH del Ministerio de Defensa, Roberto Caballero. También concurrirá la directora de la Secretaría de Derechos Humanos para el Pasado Reciente, Isabel Wschebor.

En representación de la Comisión por Verdad y Justicia lo harán Mario Cayota, Susana Andrade y Pedro Sclofsky y por la Universidad de la República ingresarán Álvaro Rico y Hugo Rodríguez. Además, ingresarán siete funcionarios del Ministerio de Transporte y Obras Públicas que estarán a cargo de los trabajos con maquinaria vial. El equipo técnico también incluirá el georradar como instrumento de apoyo.

El fin de la Primavera Griega

Por una vez hay que estar de acuerdo con el ministro eslovaco de Finanzas, Peter Kazimir, uno de los halcones que ha presionado estas semanas con más intensidad para que Grecia fuera expulsada de la eurozona, y quizá de la UE. “El compromiso sobre Grecia que hemos alcanzado esta mañana es duro para Atenas porque es el resultado de su Primavera Griega”, ha escrito en Twitter.
 14 Jul 2015 
Iñigo Sáenz de Ugarte⎮Guerra Eterna – El Diario⎮
risas troika
Foto: Los ministros de Finanzas, Wolfgang Schäuble, Jeroen Dijsselbloem y Pierre Gramegna, en la reunión del Eurogrupo del lunes.

Eso sí, hay que dejar a un lado la perplejidad que suscita que este hombre olvide lo que ocurrió la primera vez que se utilizó la palabra ‘primavera’ para definir una rebelión popular. Igual es que sencillamente es un idiota. Alguien se lo habrá recordado porque ha borrado después el tuit.
Había dos objetivos fundamentales en el cierre de esta crisis: mantener la reputación crediticia de la eurozona en su conjunto con la idea de que la pertenencia al sistema monetario es eterna, y acabar con la rebelión del sur de Europa contra la austeridad, que es ya un sistema político en sí mismo, y no sólo una serie de recetas económicas.
Lo primero ha sido dañado de forma irreversible con la apuesta final de Schäuble de llevar a las negociaciones la idea de Grexit temporal, algo manifiestamente ilegal según los tratados. Los gabinetes de análisis de bancos y fondos de inversiones lo han apuntado en su mayoría, aunque las repercusiones son aún difíciles de adivinar. Al menos formalmente, la eurozona sigue existiendo con todos sus miembros actuales.
Lo segundo ha sido un éxito completo. A lo que dijo anoche el director del FT sobre la “paz cartaginesa”, hay que añadir el lunes numerosos testimonios que no es necesario buscar en las filas de la extrema izquierda. Mohamed El-Erian ha escrito: “La triste realidad de Grcia y Europa: no pasará mucho tiempo hasta que los historiadores establezcan una comparación con episodios históricos de la ‘diplomacia de las cañoneras”. Las propuestas del acuerdo se quedan muy cerca de exigir a Grecia que se convierta en un Estado vasallo de Bruselas”, dice un informe del Deutsche Bank. Wolfgang Münchau ha titulado su columna “Los brutales acreedores de Grecia han demolido el proyecto de la eurozona”.
Todos estos análisis no son nada comparados con lo que ocurrió en las reuniones de la madrugada del lunes. Segúnel relato que hace el FT, el nivel de violencia verbal fue inaudito, casi estuvo a la altura de una reunión de Al Capone con sus socios del sindicato del crimen de Chicago. El artículo acaba con esta frase:
“Han crucificado a Tsipras ahí dentro”, destacó un alto cargo de la euozona que asistió a la cumbre. “Crucificado”.
Una frase similar pronunció una fuente de la eurozona ante un periodista de The Guardian. “Fuentes de la UE nos contaron que Tsipras fue sometido a un ‘waterboarding mental’ en la reunión a puerta cerrada con Angela Merkel, Donald Tusk y François Hollande”. “Fue una locura, como una guardería”, se leía en una crónica de Reuters del día anterior.
Todos esos detalles se conocen a través de fuentes anónimas. Lo que se ha dado en llamar una jornada histórica se ha desarrollado en secreto y sólo puede saberse a través de ese tipo de testimonios. Así funcionan las cumbres, pero es importante destacar que lo mismo ocurre c0n el Eurogrupo, que opera como una organización casi secreta en cuanto a su funcionamiento interno. En una época en que hasta instituciones muy celosas de sus deliberaciones, como el BCE, la Reserva Federal norteamericana o el FMI, publican con posterioridad sus actas, el Eurogrupo mantiene la ficción de que sólo es un órgano de coordinación entre ministerios de Finanzas.
El destino de Europa se decide en un organismo que ni siquiera aparece en los tratados. Se ha dado la paradoja de que la Comisión Europea, que obviamente sí sale mencionada en los tratados, afirmó hace unos días que no daría una respuesta determinada hasta que se reuniera el Eurogrupo. Así se ha convertido en el instrumento definitivo de los gobiernos para mantener su control sobre la UE, años después de que se nos dijera que la democratización de la institución avanzaba imparable gracias a que se había convertido a la Comisión en un auténtico poder ejecutivo y al Parlamento Europeo en la Cámara legislativa con plenos poderes de control.
Conviene tenerlo en cuenta a la hora de valorar las profesiones de fe europeísta y la confianza en la construcción europea tan habituales en las declaraciones de nuestros políticos y de los expertos que se ganan la vida bastante bien ayudando a conservar ese statu quo.
Siguiendo la lógica del ministro eslovaco, si la ascensión al poder de Syriza fue una Primavera Griega, ¿contra qué dictadura se alzó? La de Alemania, supongo.
En una larga entrevista en The New Statesman, Yanis Varufakis ha descrito cómo han sido las negociaciones dentro del Eurogrupo en los últimos meses, un anticipo de lo que seguramente contará en un libro. Lo describe como una cábala en la que siempre se hace la voluntad de Schäuble. “Es una orquesta bien afinada y él es el director”. Sólo el ministro francés Sapin se aleja algo de la línea oficial –de forma “sutil”–, pero cuando Alemania ha tomado una decisión, Francia se pliega a ella sin problemas.
El sábado en que se celebraron dos reuniones del Eurogrupo, y Varufakis no fue invitado a la segunda, el ministro griego preguntó si eso era legalmente admisible. Ahora cuenta que un abogado le dijo: “Bueno, el Eurogrupo no existe en ninguna ley, no hay un tratado que regule este grupo”. Y Varufakis lo define así:
“Lo que tenemos es un grupo que no existe y que tiene todos los poderes para decidir sobre la vida de los europeos. No responde ante nadie, dado que no existe en ninguna ley, no se elaboran actas, y es confidencial. Ningún ciudadanos sabe lo que se dice dentro. Son decisiones casi de vida o muerte, y ningún miembro tiene que responder ante nadie”.
El nivel de presión ejercido sobre Tsipras ha sido inmenso. Pusieron una pistola apuntando a su cabeza y esperaron a que terminara aceptándolo todo. Hay que decir, y esto es algo de lo que tendrá que hablarse en Grecia en los próximos días, que el fin de la Primavera Griega ha sido tan brutal gracias a un error estratégico de Syriza. Como ya escribí, la premisa de que una victoria del no reforzaría la posición negociadora de Grecia ante sus socios europeos –como sostuvo Tsipras en la campaña– ha resultado ser falsa o una simple ilusión. Es difícil denunciar la “estrategia criminal” de la troika o calificarla de “terrorismo”, como hizo Varufakis, y confiar en que se vayan a ablandar por una demostración de voluntad popular. La diplomacia de las cañoneras no atiende a esas razones en la muy democrática Europa desde la instauración del euro.
Quizá esta debacle griega hubiera sido la misma sin el referéndum. No podemos saberlo con total seguridad. Quizá Alemania sólo iba a aceptar imponer este vasallaje porque la única alternativa que aceptaba era la expulsión de Grecia de la eurozona, y ahí Tsipras no podía llegar tan lejos porque pensaba que su opinión pública no lo hubiera aceptado. Quizá los bancos griegos se hubieran hundido igual por la fuga de depósitos una vez que el país no pudiera hacer frente a los pagos pendientes al FMI o al BCE. Pero lo que es indudable es que el desenlace ha sido mucho peor que lo que contenía la última oferta de la troika anterior a la consulta.
La promesa que aparece en el comunicado final de la cumbre sobre reestructuración de la deuda sólo es eso, una promesa de “posibles medidas” si Grecia cumple todos los términos de la rendición y pasa el humillante examen correspondiente en otoño. Y no incluirá una quita, porque el Gobierno griego se compromete por escrito a cumplir todos los compromisos financieros con sus acreedores, los mismos que le han obligado a firmar ese documento.
Como ha dicho el primer ministro francés, Manuel Valls, “ha sido una victoria para Europa”. Es la Europa que hemos construido.

Los fundamentos económicos de la crisis ucraniana

El discurso sobre la oligarquía es uno de los rasgos característicos del análisis de la realidad ucraniana, utilizado tanto por los sectores pro-Maidan como por los opuestos a ese movimiento. Aunque explica parte de lo que ha ocurrido en Ucrania, este discurso no suele considerar otro aspecto aún más determinante para entender la crisis del Estado ucraniano: el impacto económico de la caída de la economía soviética en Ucrania.





La evolución del Producto Interior Bruto de Ucrania, medido en precios constantes, revela en toda su crudeza la importancia decisiva de la caída de la economía soviética para ese
país. Entre 1990 y 1999, Ucrania pierde un 59,2% de su PIB, una caída de extraordinarias dimensiones que se prolonga durante prácticamente una década. La decisiva caída de este periodo explica que los niveles del PIB en Ucrania, tras el proceso de recuperación que vive el país en el nuevo siglo, se mantenga todavía muy por debajo de las cifras de 1990. El PIB ucraniano de 2007 y 2008, similar al que se alcanza de nuevo en 2013, al final del periodo Yanukovich, se mantenía así entre un 25 y un 30% por debajo del de 1990 antes de que impulsara el levantamiento nacionalista de Maidan.



Fuente: Elaboración propia a partir de la base estadística de la ONU, UNSTATS.
La caída de la producción económica en Ucrania tuvo un impacto paralelo en la evolución del empleo, tal y como puede observarse en el gráfico 2. En 1999, el país tenía 5,45 millones menos de personas ocupadas que en 1991, con una caída del 21,5% en términos relativos en las cifras de empleo.


A diferencia del PIB, además, Ucrania nunca consiguió recuperar los niveles de empleo de los años 90. En 2008, al final del periodo de recuperación del nuevo siglo, la ocupación aún era un 17,4% inferior a la de 1991. En 2013, resulta inferior en un 19,7%. La crisis del país tras Maidan ha situado el retroceso de la ocupación en un 24,8% respecto a 1991 según las estimaciones de la Oficina estadística ucraniana. Todo indica que no se trata todavía del punto final en el proceso de deterioro de la economía.



Fuente: Elaboración propia a partir de datos de la Oficina Estadística ucraniana y de la OIT.
Como puede comprobarse en el gráfico 3, la parte principal de la caída de la economía ucraniana, y del empleo asociado, se vincula a la industria. Después de haber aumentado entre 1968 y 1988, la crisis de la economía soviética en el periodo de la perestroika ya se deja notar en las cifras de ocupación industrial en 1991. Pero la crisis del sector se concreta ante todo entre 1991 y 2001, durante la primera fase de la independencia. En esos diez años, la industria ucraniana pierde 3,44 millones de empleos, una cantidad que llega a los 3,94 millones si se toma como referencia 1988. Alrededor de dos tercios de la pérdida de empleo en Ucrania en la década posterior a la independencia se vincula por tanto al sector industrial.

El drama que supuso para Ucrania la destrucción de la industria soviética queda perfectamente reflejado en un solo dato: entre 1998 y 2001 desaparece casi un 63% del empleo industrial del país.


Fuente: Elaboración propia a partir de datos de Laborsta (OIT) y otras fuentes para el periodo soviético.

La pregunta es por qué la catástrofe social y económica que supuso la transición de la economía soviética al capitalismo en Ucrania no se ha traducido en un estallido social más que político, y con mucha anterioridad a los acontecimientos de Maidan. La razón es simple y se relaciona con la decadencia demográfica de Ucrania desde el fin de la Unión Soviética.


Después de crecer entre 1970 y 1991, la población ucraniana empieza a decrecer de forma continuada hasta 2013. En ese año, Ucrania tenía 6,44 millones menos de habitantes que en 1991, perdiendo ese país un 12,5% de su población en ese periodo. Una parte importante de la población ucraniana abandona su país por razones económicas, acosada por la falta de empleo que había traído el cierre de la mayor parte de las plantas industriales, tanto en la manufactura como en la industria metálica.



Fuente: Elaboración propia a partir de la base estadística de la ONU, UNSTATS, y de la Oficina Estadística de Ucrania

Esta masiva salida de población de Ucrania contribuyó a una más significativa mejora de las condiciones de vida de la población ucraniana tras la recuperación de primeros de siglo. Esa recuperación se repartió, de hecho, entre un volumen de población bastante menor. A pesar de ello, en precios constantes, tanto en 2013, como en 2008, antes de la crisis financiera, el nivel de vida de la población de Ucrania sigue siendo hoy en día inferior al de 1990, al final del periodo soviético. Y no se trata de cifras menores, con un PIB per cápita entre un 17-18% inferior, a precios constantes, al de 1990. Lo muestra con claridad el gráfico 5.



Fuente: Elaboración propia a partir de la base estadística de la ONU, UNSTATS.

La crisis de la economía y de la sociedad ucraniana tras la desaparición de la Unión Soviética, y de gran parte de su industria, se ha pretendido resolver por el nacionalismo ucraniano con el acercamiento a la Unión Europea. El aparente éxito del modelo polaco orienta este giro estratégico, en especial en las regiones más favorecidas por el avance económico de Polonia, núcleo ideológico del revanchismo anticomunista en Ucrania.

Ese análisis olvida algunos elementos importantes, tales como la gravedad de las consecuencias de la liquidación de la economía soviética en Ucrania, la falta de extensión del éxito del modelo polaco al conjunto de los países del Este integrados en la Unión Europea y, sobre todo, el impacto de la crisis política actual sobre la economía ucraniana. Tras la pérdida de Crimea y la rebelión de Donbass, la terapia de choque económica aplicada en Ucrania por el gobierno de Kiev dejará aún más herido a un país que nunca supo adaptarse a los nuevos tiempos económicos.

Porque, paradójicamente, Ucrania nunca ha logrado superar, en lo social y en lo económico, el periodo de relativo bienestar que representó la Unión Soviética, en especial entre los años 70 y 90. Y la solución a este problema no pasa por destruir las estatuas y los símbolos de aquella desaparecida Unión.

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