17 jul 2015

"Amenazas transnacionales"

Jefes del Ejército inician reunión anual con autoridades militares de EEUU

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Autoridades militares de Estados Unidos y El Salvador inauguraron ayer la reunión bilateral de este año entre ambas naciones.
La inauguración del evento estuvo a cargo del jefe del Estado Mayor General del Ejército de El Salvador, general de brigada William Armando Mejía Martínez, y el comandante general del Ejército Sur de Estados Unidos, general Clarence Chinn.
De acuerdo con la información emitida por el Ministerio de la Defensa Nacional, “la reunión permite a los participantes compartir experiencias, actualizar y fortalecer los conocimientos para el combate a las amenazas transnacionales, que afectan la seguridad de sus respectivos países, tales como el narcotráfico, lavado de dinero, el tráfico ilegal de personas y armas, entre otras”.
Además, se convierte en un espacio para revisar y discutir la situación actual de los acuerdos binacionales establecidos entre ambos Ejércitos sobre temáticas relacionadas con el fortalecimiento adiestramiento y ejecución de actividades encaminada a brindar apoyo a la sociedad civil.
Según el Ministerio de la Defensa Nacional, la reunión ente ambos Ejércitos se realiza cada año y tendrá una duración de tres días.
Estos encuentros, además de facilitar la planificación del trabajo conjunto, también contribuyen a fortalecer los lazos de amistad y cooperación entre los participantes, reza parte del comunicado enviado el ministerio.

16 jul 2015

La «crisis griega», vista desde Grecia

Vista desde Grecia, lo único que la crisis griega tiene de “griega” es el nombre. Se trata de una situación en la que se encuentran en juego intereses estratégicos cuyo alcance va mucho más allá de los Balcanes y que actúa como una trampa en la que han caído los principales dirigentes de la Unión Europea. Ya que, si en efecto se trata de un rejuego geopolítico, las reacciones de Alemania y de sus aliados van a volverse contra ellos mismos y contra todos los europeos.


por Dimitris Konstantakopoulos

RED VOLTAIRE | ATENAS (GRECIA) | 15 DE JULIO DE 2015


De izquierda a derecha: Sentado, Wolfgang Schauble, actual ministro alemán de Finanzas, que anteriormente fue varias veces ministro del Interior. Son notorios su alineamiento con Washington, su oposición a las alianzas con Moscú, su apoyo a la guerra contra Irak y al campo de prisioneros de Guantánamo. Al centro, Angela Merkel, canciller alemana. Ex responsable de propaganda en la desaparecida RDA, de la noche a la mañana se unió al gobierno de Helmut Kohl y la CIA aún la mantiene bajo vigilancia. En tercer plano, Otmar Issing, profesor de Economía. Simultáneamente consejero del banco Goldman Sachs y administrador del Banco Central Europeo, publicó en 2012 un libro a favor de la expulsión de los «PIIGS» (Portugal, Italia, Irlanda, Grecia y España) de la Eurozona.

«No moriremos por Dantzig», decían los franceses hace 70 años. «No pagaremos por los griegos», dicen hoy los alemanes. Y si en 70 años la fuerza del dinero reemplazó, en Europa, la fuerza de las armas, el resultado no es menos mortal para los pueblos. Tampoco es, a fin de cuentas, menos autodestructiva.

El ataque contra Grecia iniciado por poderosas fuerzas «geoeconómicas», las del capital financiero totalmente liberado de toda forma de control, de un Imperio del Dinero en gestación, reviste a nivel mundial una importancia enorme, que sobrepasa ampliamente la dimensión de ese pequeño país. Es la primera de una serie de batallas que decidirán el futuro de los Estados y de los países europeos, el del ideal de una Europa unida, independiente, social, la de nuestra democracia y nuestra civilización. La interrogante a la que hoy se trata de responder, en Grecia, es saber quién va a pagar la deuda acumulada de la economía mundial, incluyendo la deuda vinculada al salvamento –en 2008– de los grandes bancos.

¿La pagarán los pueblos de los países desarrollados, aunque ello implique la supresión de los derechos sociales y democráticos conquistados a lo largo de 3 siglos de lucha, en otras palabras, sacrificando la civilización europea? ¿La pagarán otros países? ¿La pagaremos destruyendo el medio ambiente? ¿Prevalecerán los bancos ante los Estados o sucederá lo contrario? ¿Logrará Europa dominar nuevamente ese monstruo que es el capital financiero totalmente desregulado, reinstaurando una regulación de los flujos de capitales, en el marco de un proteccionismo razonable y de una política de crecimiento, contribuyendo a la construcción de un mundo multipolar, dando así un ejemplo de envergadura mundial? ¿O bien, sucumbirá Europa en medio de implacables conflictos internos, consolidando el papel dominante –aunque hoy vacilante– de Estados Unidos y quizás mañana el de otras potencias, o quizás incluso de totalitarismos, a nivel mundial o regional?

La crisis griega

Los gobiernos europeos y su Unión, que han dedicado sumas colosales al salvamento de los bancos, imponen a Grecia la adopción de medidas que implican la mayor regresión de toda la historia de ese país, exceptuando únicamente el paréntesis de la ocupación alemana, de 1941 a 1944, hundiéndola además en la mayor recesión que ese país haya conocido en varias décadas, privándola por tiempo indeterminado de toda perspectiva de crecimiento. Lo cual puede, además, hacer simplemente imposible el pago de su deuda, o sea corriendo el riesgo de convertir a Grecia en una especie de Lehman Brothers en la nueva fase de la crisis mundial iniciada en 2008.

Hemos llegado a un punto en que el Banco Central Europeo presta a los bancos a una tasa de interés de 1% para que estos le presten a Grecia a tasas de 6 o 7%. Al mismo tiempo, los gobiernos europeos se niegan a aceptar la emisión de las euro-obligaciones que podrían ayudar a normalizar las tasas que paga el Estado griego.
Alemania contra Europa

Hace 20 años, el primer acto de la Alemania recientemente reunificada, alcanzando su plena «mayoría estratégica», fue dar el tiro de gracia a la Yugoslavia multinacional y federal, imponiendo a sus socios el reconocimiento de las diferentes Repúblicas que la componían. El resultado fue, en primer lugar, una serie de guerras que sembraron la ruina y la muerte en los Balcanes, pero sin resolver ninguno de sus problemas. Otros resultados fueron la temprana muerte de la balbuceante política exterior y de defensa de la Unión Europea así como el solemne regreso de Estados Unidos a su papel de amo absoluto del sudeste europeo.

Pero todo eso parecerá un simple delito en comparación con lo que puede pasar ahora por causa de la miopía de Berlín y de la manera dogmática, extremadamente egoísta, en que defiende las reglas de Maastricht, dispuesto –según parece– a sacrificar uno o varios de sus socios, incluso pertenecientes al «núcleo duro» de la Unión Europea, la Eurozona, hundiéndolos en el desastre económico y social.

Hoy en día, lo que está en juego con la crisis «griega», con la crisis «española», con la crisis «portuguesa» o con cualquier otra crisis que pueda aparecer mañana, no es solamente la política común europea, ni el destino de los Balcanes. Es el ideal mismo de la Europa unida lo que está al borde de la desaparición, y con ello su moneda común, como ya han señalado los políticos y analistas económicos más brillantes, tanto en Europa como a escala internacional.

Si bien en 1990-91, la política alemana sentó… el papel de Estados Unidos en el sudeste de Europa, la política alemana actual conduce a la consolidación de su papel hegemónico, hoy debilitado no sólo en la escena europea sino a nivel mundial. Y al mismo tiempo priva a Europa de la posibilidad de desempeñar, basándose en sus ideas y su civilización, un papel de vanguardia en la tan necesaria revisión del sistema mundial. Errores históricos de tan enorme envergadura no carecen de precedentes en la historia de Alemania. Berlín sobrestima hoy su poderío económico, exactamente de la misma manera como sobrestimó su poderío militar en los años 1910 y 1930, contribuyendo así a la destrucción de Europa –y a su propia destrucción– durante las dos Guerras Mundiales.

La instauración de la moneda única y el modo de funcionamiento de la Unión Europea han sido provechosos principalmente para Alemania, que sin embargo se niega a «abrir su cofre» para ayudar a sus socios en dificultades. Alemania no defiende a Europa, en el plano exterior, de los ataques bancos internacionales bajo control de los anglo-estadounidenses, ni de los ataques del capital financiero, designados eufemísticamente como «los mercados». Tampoco defiende a Europa en el plano interno, no sólo porque se niega a prestar ayuda a un supuesto socio, en este caso a Grecia, sino además porque incluso insulta a ese país, a través de una campaña sádica y racista de los medios de prensa alemanes, ¡precisamente cuando ese país enfrenta graves dificultades!
Alemania y Maastricht

Alemania tiene razón cuando sostiene que, al actuar así, está defendiendo las reglas de Maastricht, que prohíben todo tipo de solidaridad y de ayuda entre los miembros de la Unión Europea e imponen, para la eternidad, una política monetaria que no existe en ninguna otra parte del mundo.

Esas reglas son las que convienen a los intereses alemanes, al menos tal y como los conciben los medios dominantes de Berlín, y sobre todo a los intereses de los bancos y más generalmente de los grandes propietarios del capital financiero. Las reglas de Maastricht garantizan sus ganancias, como también lo hace el régimen de liberalización total de los intercambios de capitales y mercancías, reglas que prohíben explícita o implícitamente a los europeos la práctica de una política inflacionista, keynesiana, anticíclica, cuando pudiese resultar necesario, pero que también les prohíbe defenderse contra el antagonismo económico exterior, venga de Estados Unidos o de China.

Sin embargo, al afirmar, con toda razón, que su política actual se basa en el tratado de Maastricht, texto que hay que respetar como si fuese el Evangelio, Berlín revela, sin querer, el carácter monstruoso del actual edificio europeo. No hace falta ser economista, basta el simple sentido común, para entender que ninguna unión entre personas, pueblos, Estados, o lo que sea, puede durar mucho si se basa en… ¡prohibir la solidaridad entre sus componentes!

Si los pueblos de Europa aceptaron la idea de la unificación europea no fue para encaminarse a la ruina. La aceptaron para obtener más garantías de seguridad y de prosperidad. Al negar a sus socios la ayuda que necesitan, los dirigentes alemanes deslegitiman, en gran medida, tanto el ideal de la Europa unida como el de la moneda única, así como su propia ambición de encabezar esa Europa. ¿De qué sirve una Unión que moviliza todo sus medios para salvar a los bancos que provocaron la crisis de 2008 pero que se niega a salvar un pueblo europeo amenazado por esos mismos bancos, anteriormente salvados del naufragio gracias al dinero de los fondos públicos?

La única razón que hace que los miembros de la eurozona afectados por la crisis se mantengan aún en ella es su temor por las consecuencias que podría tener su salida (y ciertos intereses de sus clases dirigentes). Pero, ¿por cuánto tiempo bastará esa razón, sobre todo ante una posible agravación de la crisis económica que transformará amplias zonas de Europa en una especie de Latinoamérica? Al igual que en el siglo XX, Alemania pagará de nuevo, ella también, el precio de su egoísmo. Políticamente, porque su propio papel se verá socavado. Económicamente, porque su actitud ahogará a los compradores de sus productos. Pero es muy posible que sólo se dé cuenta de ello cuando ya sea demasiado tarde.
La crisis griega como crisis de la eurozona

Es casi evidente que la crisis griega no está relacionada únicamente, ni siquiera fundamentalmente, con los problemas internos bastante importantes del país, con la debilidad de su Estado y de su sistema político, fuente de una extensa corrupción. Esos problemas, así como el hecho que Grecia invierte sumas colosales para defenderse de una Turquía negacionista, son sin embargo factores que determinan la forma, el momento de aparición de esta crisis y la capacidad del país para enfrentarla. Pero no son la causa, como lo prueba la crisis en España, en Portugal y también en otros países.

En Grecia puede tomar el aspecto de una crisis de la deuda pública y en España el de una crisis del endeudamiento privado. El hecho es que la crisis está en todas partes. Lo que refleja es la incapacidad a largo plazo de los países más débiles de la Unión para enfrentar, por un lado, una política monetaria diseñada en función de los intereses de Alemania y de los bancos internacionales, así como la supresión de toda barrera de protección externa de la eurozona.

El funcionamiento «interno» de la moneda única conduce, a falta de mecanismos compensatorios, a una transferencia permanente de la plusvalía del sur de Europa hacia el norte. El funcionamiento «externo» de la eurozona, que voluntariamente se prohíbe a sí misma todo tipo de protección contra la competencia estadounidense y china, y toda política industrial y social, toda armonización, conduce a la degradación de la capacidad europea de producción en el conjunto de la Unión, comenzando por los países más débiles. La industria griega, por ejemplo, se traslada del norte de Grecia hacia los Balcanes y los turistas abandonan el país donde impera una moneda cara –el euro– para irse al litoral turco.

El problema va a empeorar con el fin, dentro de poco, de las políticas de cohesión. Es evidente que el problema estructural griego ha acentuado la situación y puesto a Grecia en medio de la crisis europea, pero ese problema no creó la crisis de la Unión. El sur de Europa no es la única región que enfrenta esos problemas. Francia, país central y metropolitano, corazón político de Europa, si se considera que Alemania es el corazón industrial, también los ha detectado y tiene que enfrentarlos. Esos problemas dieron origen al rechazo del pueblo francés a la Constitución europea propuesta en 2005. Desde entonces, importantes intelectuales franceses han resaltado el callejón sin salida al que se encamina la eurozona. Por ejemplo, Emmanuel Todd, Jacques Sapir, Bernard Cassen y ATTAC, así como Maurice Allais, por citar sólo algunos, subrayan que es imposible que una Europa productiva y social logre sobrevivir sin adoptar algún tipo de proteccionismo.

La obstinación en las reglas de la eurozona, bajo su forma actual, conduce al totalitarismo, estima Emmanuel Todd. Europa va derecho a la catástrofe con el sistema ultraliberal de intercambio y la supresión, por las autoridades de Bruselas, de la preferencia comunitaria. Hasta ahora, las ideas de reforma de la eurozona no se podían aplicar, por falta de voluntad política. Sería una tragedia para el pueblo griego que, debido, entre otras cosas, a la manera como el sistema político griego y una élite política en plena degeneración administran el país, ese pueblo tuviese que vivir una catástrofe como precio de la energía necesaria para una reforma del euro, que –si finalmente tuviese lugar–llegaría demasiado tarde para Grecia.
Economía y geopolítica

En cuanto a la dimensión geopolítica del problema, los dirigentes alemanes no parecen haber sacado ninguna enseñanza de su propia historia, o sea recordar que durante las décadas anteriores a la Primera Guerra Mundial fueron incapaces de obtener las ganancias esperadas de sus progresos científicos y tecnológicos. El capitalismo de casino engendrado por la desregulación de estas últimas décadas, y que ellos mismos aceptaron de manera interesada y caracterizada por una total ausencia de perspicacia estratégica, es un engendro anglo-estadounidense. ¡Ningún jugador, por muy bueno que sea, puede ganarle al dueño del casino! Tenemos derecho a preguntarnos si existe algún plan estratégico tras la crisis actualmente desatada, no sólo en relación con la deuda griega sino también contra el euro, precisamente cuando esta moneda estaba a punto de convertirse en una divisa mundial.

Sobre todo teniendo en cuenta, como ahora sabemos, que Goldman Sachs estaba detrás del ataque contra Grecia y contra el euro. Escudándose tras el tratado de Maastricht, en una Europa-«dictadura de los bancos» los alemanes se aprovecharon ciertamente de su supremacía económica, pero a la vez permitieron la instalación de una enorme trampa potencial, que acaba de ser activada, contra la Europa unida. Era de esperar, además, que las cosas evolucionaran en ese sentido cuando vemos, por ejemplo, que el arquitecto de la política monetaria no es otro que… el hombre de Goldman Sachs, Otmar Issing, otro más –es justo señalarlo– entre los tantos miembros de la vasta red de influencias de ese banco en Europa. Es posible, por consiguiente, que hoy estemos siendo testigos del desarrollo del plan estratégico que integra la geopolítica y la geoeconomía en la arquitectura del tratado de Maastricht.

La crisis estaba inscrita en el tratado mismo con dos posibles resultados: la transformación de Europa en estructura totalitaria y sometida o su disolución en componentes, con la variante de mantenerla, en todo caso, en un estado de desgarramiento provocado por sus problemas internos que le impida obtener su autonomía en relación con Estados Unidos e imponer reglas al capital financiero mundial. La política de Berlín parece basarse en la esperanza de sacar de la globalización más provecho que si reclamase, en nombre de una Europa reformada, un estatus de igualdad con Estados Unidos en el marco de un mundo multipolar con flujos reglamentados de mercancías y capitales. Y es así precisamente porque Berlín tiene todavía en mente las derrotas sufridas cuando corrió tras la hegemonía europea y mundial. Pero, al mismo tiempo, parece olvidar que la globalización se halla bajo el dominio del sector financiero y del crédito, y no de la industria, que constituye el punto fuerte de Alemania, país que a fin de cuentas corre el riesgo de encontrarse nuevamente en la misma situación que conoció hacia el final del «gran» siglo liberal, justo antes de la Primera Guerra Mundial.

Los dirigentes alemanes quizás piensan que una «expulsión» o una salida forzosa de Grecia de la eurozona sería una solución que, por un lado, «serviría de escarmiento» a los demás miembros de la Unión y reforzaría, por otro lado, la homogeneidad de un núcleo duro europeo que parece haberse «ablandado». La idea de una «Europa desigual» y en círculos homocéntricos, como la que había formulado Karl Lammers, sigue siendo muy popular en Alemania. El problema es que los círculos finalmente podrían resultar heterocéntricos.

Es evidente que para Grecia, pero también para otros miembros de la eurozona, el problema se planteará por sí solo y todo indica que eso ocurrirá más pronto que lo previsto. Para Grecia y otros países, mantenerse en la eurozona sólo tendría sentido si dicha zona se reformara muy rápida y profundamente. Pero no es nada seguro que la retirada de uno o de varios países reporte a Alemania las ventajas que esta espera.

Al perseverar en esa política, Berlín corre el riesgo de provocar una crisis muy grave, tanto en la eurozona como en la Unión Europea. Y provocará, al mismo tiempo, una importante derrota estratégica de Europa en el este del Mediterráneo, contribuyendo así a concretar el objetivo estratégico central de Estados Unidos en la región, o sea la constitución de una zona de influencia estadounidense y turca que se extendería desde el Mar Adriático hasta el Cáucaso y Chipre.

Esa zona, siguiendo la visión de la «ocupación del centro» del «tablero estratégico» planteada por [el ex consejero estadounidense de Seguridad Nacional] Brzezinski, se interpondría entre Europa y los hidrocarburos del Medio Oriente y también entre Rusia y los «mares cálidos». Sería además parte de la Unión Europea. En otras palabras, sería uno de los centros de una Eurasia dominada por Estados Unidos, una herramienta al servicio de la «parálisis estratégica» de Europa y una base de «contención» contra Rusia.

En Europa deberíamos saber –pero dudo que alguien quiera saberlo–, desde los famosos informes de Wolfowitz y de Jeremia que cristalizaron la estrategia post-guerra fría de Estados Unidos, que el objetivo estratégico de Washington es impedir el surgimiento de fuerzas que pueden hacerle frente y para evitarlo aplica políticas destinadas a impedirlo desde ahora, programando cuando es posible la aparición de crisis o creando obstáculos que impiden colaboraciones o alianzas entre diversos polos del sistema internacional.

Hay un caso en el que Alemania entendió esto perfectamente. Fue cuando ella misma decidió construir el gasoducto North Stream para conectarse directamente con Rusia. Pero, en general, Alemania sigue siendo estratégicamente ciega.

SE HABRIA EXTRAVIADO UN CUERPO HALLADO EN EL ATENTADO A LA AMIA

El cadáver que no aparece
Según versiones de algunos familiares de las víctimas, el cuerpo no identificado fue enviado a un osario común cuando la causa estaba a cargo de Galeano. Ahora el EAAF lo busca para aplicar nuevas técnicas de ADN y determinar si era una víctima o un suicida.
 Por Raúl Kollmann

Se perdió el cuerpo de una víctima del atentado contra la AMIA. La noticia impactó ayer a los familiares de quienes murieron en la mutual judía y surgió a raíz del pedido de exhumación del llamado cuerpo 85 NN. Página/12 reveló en 2013 la existencia de un cadáver, masculino, sin identificar, y sobre el que la fiscalía a cargo de Alberto Nisman dio una versión poco verosímil: que se trataba de un obrero boliviano. Nadie pudo explicar por qué sería el cuerpo del único obrero que nadie reclamó y por qué no estaba en ninguna lista, ni de las contratistas, ni de la propia AMIA, que tenía un control de todos los que trabajaban en las obras de la mutual. De acuerdo con versiones de algunos familiares, esta semana, a raíz de los primeros trabajos del Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) en la causa AMIA, se pretendió acceder al cuerpo del NN, la víctima 85. El Cementerio de la Chacarita contestó que el cuerpo fue enviado a un osario común en 1998, cuando el ex juez Juan José Galeano estaba a cargo del expediente y de la preservación de los cuerpos y las pruebas. De confirmarse el dato, el ex magistrado sería responsable de la pérdida de una víctima y, tal vez, de alguien que podría echar alguna luz sobre lo ocurrido el 18 de julio de 1994.
Los amigos y familiares de las víctimas agrupados en Memoria Activa venían insistiendo desde hace años en la necesidad de utilizar las técnicas modernas para ver si se lograba algún avance en la investigación del atentado. En concreto, le habían planteado al fiscal Nisman la posibilidad de usar la genética y las pruebas de ADN.
Según la investigación oficial y las conclusiones a las que llegó el tribunal oral, el atentado fue cometido con una camioneta Trafic llena de explosivos. El tribunal no pudo acreditar la existencia o no de un suicida al comando del vehículo. Años más tarde, el fiscal Nisman aseguró que un sujeto libanés, Ibrahim Berro, fue el que condujo la camioneta hasta la AMIA y se inmoló en el atentado. Nisman pretendió respaldar su versión con el testimonio de dos hermanos de Berro, Abbas y Hassan, residentes en Chicago. El fiscal aseguró que ambos declararon que Ibrahim, militante de Hezbolá, pudo participar del ataque. Sin embargo, la lectura de la declaración de los hermanos Berro indica lo contrario: ambos sostuvieron que Ibrahim murió en el Líbano y que nunca se hubiera inmolado en el atentado.
La existencia de un cuerpo sin identificar, de 1,80 metro de estatura y al que sólo le faltaba una pierna, llamaba la atención. Cuando Página/12 reveló el dato, Nisman negó que pudiera tratarse del suicida. Además, rechazó hacer pruebas de ADN sobre ése u otro cuerpo: “Debemos mantener el respeto por las víctimas”, argumentó.
El domingo pasado, este diario contó que el Equipo de Antropología Forense trabajaría en la causa AMIA por iniciativa de los nuevos integrantes de la Unidad AMIA, Sabrina Namer, Roberto Salum y Patricio Sabadini. La unidad tiene como coordinador a Juan Patricio Murray. Según parece, para los exámenes de ADN se dispuso el acceso al cuerpo del NN 85, por lo que se libró un pedido al Cementerio de la Chacarita. La sorpresa entre los familiares fue mayúscula a raíz de que el cementerio informó que el cuerpo había sido remitido en el año ‘96 y que sólo en caso de haber orden expresa en contrario, a los dos años se remiten los cuerpos al osario común. La Chacarita señaló que eso se hizo en 1998. Hasta el momento, la conclusión es que se perdió el cuerpo.
La cuestión es relevante porque nadie puede explicar la existencia de un cuerpo NN. Por un lado, el argumento de que se trata de un obrero boliviano deja grandes dudas y no existe razón para que nadie haya reclamado el cuerpo ni aparezca en ninguna lista como trabajador. Por otro lado, se plantea que podría ser el suicida. El titular del Equipo de Antropología Forense le dijo a este diario que hoy las técnicas modernas permiten saber de qué región del mundo es originario un cuerpo. El argumento de Nisman es que difícilmente se tratara del suicida porque le faltaba sólo una pierna. El perito de Gendarmería Osvaldo Laborda, que trabajó entre los escombros de la AMIA, sostiene que el suicida alcanzó a bajarse, aunque no está seguro de que pueda ser el NN 85.
http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-277199-2015-07-16.html

Verdades sobre la Exxon en el Esequibo (Venezuela)

La actuación de la Exxon Mobil en el Esequibo no es tan reciente como parece. Lo nuevo es el plan que impulsa sus desafiantes acciones, sus renovados objetivos y las terribles consecuencias que suponen para Venezuela y la estabilidad política de América del Sur y El Caribe. Muchos vericuetos políticos (y diplomáticos) han desandado, mucho cómplice de oportunidad han comprado y, con ello, la falta de respuestas oportunas abren el camino a la desestabilización de la región como objetivo estratégico del Departamento de Estado.

Por Darío Morandy

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En 1999 la Exxon Mobil recibió una concesión para explorar y explotar recursos petroleros en un bloque denominado Stabroek, ubicado en el territorio Esequibo. Venezuela protestó enérgicamente tal decisión del gobierno de Guyana. Le correspondió a José Vicente Rangel, como Canciller de la República, defender la postura del país. El proyecto se paralizó y la transnacional comenzó a definir nuevas estrategias para alcanzar su objetivo.
En diciembre del año 2009, un grupo de empresas transnacionales bajo la coordinación de Canacol Energy Ltd, a solicitud del gobierno de Guyana, presentó la “actualización del inventario de recursos petroleros existentes en el territorio Esequibo” y anunció que en exploraciones preliminares encontraron petróleo ligero (42° API). La Exxon Mobil participa en esta acción aunque de bajo perfil. Las transnacionales inician una intensa actividad en la cuenca del Takutú y las sabanas del Rupununi.
Un mes más tarde (enero 2010), el Coordinador de Asuntos Energéticos Internacionales de Departamento de Estado, David Goldwyn, visita Guyana para presentar un programa de asistencia técnica en materia petrolera. Durante 4 días desarrolló un productivo “lobby” que incluyó a representantes de las empresas transnacionales donde destaca la participación de los voceros de la Exxon Mobil.
A los pocos días el Departamento de Estado anunció la inclusión de Guyana en el programa “Iniciativa para la Gestión y Capacitación Energética” quedando claro su intervención directa en un plan que trasciende la simple explotación petrolera en Guyana. En junio de ese mismo año Hillary Clinton visita El Caribe para presentar su “Iniciativa para la Seguridad de la Cuenca del Caribe” con la certeza de abrir paso a la recuperación del espacio político perdido en El Caribe angloparlante.
El 29 de enero del año 2012, Donald Ramotar, redimensiona y formaliza la entrega del bloque Stabroek a la Exxon Mobil. En el acto, la empresa es representada por Svein Utskot, Paul Brown y Milton Chaves. Se consuma la entrega del Gobierno de Guyana a la transnacional en cumplimiento de algunas exigencias del Departamento de Estado.
La actuación apresurada de Donald Ramotar (con apenas 2 meses como Presidente) obedeció a la fragilidad política de su gobierno, tras una pírrica victoria electoral que le otorgó sólo 32 diputados de los 65 que conforman el parlamento guyanés. La oposición liderizada por “Una Alianza para la Unidad Nacional” (APNU, por sus siglas en inglés) y la “Alianza por el Cambio” (AFC, por sus siglas en inglés) lograron una minúscula pero decisiva mayoría de 33 diputados.
Estos resultados electorales son las consecuencias de las desviaciones del Partido Progresista del Pueblo (PPP, por sus siglas en inglés) fundado por Cheddi Jagan bajo los preceptos de una izquierda que proclamaba “Un Nuevo Orden Global Humanitario” y poco a poco fue degenerando hacía un pragmatismo de baja ralea. El sectarismo, la prepotencia, la descalificación de la crítica y el surgimiento de una corriente interna denominada “cívicos”, conformada por funcionarios de alto nivel como el Primer Ministro Samuel Hinds y la Canciller Carolyn Rodrigues-Birket en alianza con algunos dirigentes históricos como Bharrat Jagdeo, Robert Persaud, Donald Ramotar y Roger Luncheon colocaron al gobierno en manos del Departamento de Estado y consolidaron la participación de la Exxon Mobil como pieza fundamental de la política de Seguridad Energética de EEUU. Buscando su salvación, Ramotar selló su derrota porque en política el capital no suscribe ideología, simplemente busca garantizar mecanismos de acumulación.
En junio de 2014, “Goldwyn Global Strategies” y “New Atlantic Council Global Energy Center” presentaron al Departamento de Estado el documento “Energía incierta: La apuesta del Caribe con Venezuela” donde plantean la urgencia de aprovechar la caída en los precios del petróleo para acelerar las acciones contra PETROCARIBE, debilitar la influencia de Venezuela en El Caribe y al mismo tiempo afianzar la presencia de la Exxon Mobil, Shell, Andarko, CGX Energy, Tullow Oil Company, Canacol, Groundstar y otras transnacionales en el territorio Esequibo, ocupando las adyacencias del Delta del Orinoco. Estos lineamientos son llevados a la “Cumbre por la Seguridad Energética del Caribe” realizada en Washington, a comienzos de año, con la participación de todos los países de la CARICOM. A esta cumbre se le dio continuidad el 09 de abril de 2015, en Jamaica, con la participación de Barack Obama quien anuncia que la Exxon Mobil tiene el apoyo del gobierno norteamericano para sus labores en el Esequibo.
La instalación del gobierno de David Granger y la derrota del Partido Progresista del Pueblo (PPP), después de 23 años en el poder, se convirtió en una victoria para el Departamento de Estado y una garantía para acelerar el desarrollo de su plan de desestabilización de la región.
Con la llegada de Granger al gobierno, Guyana se consolida como epicentro de la gran jugada del Departamento de Estado en El Caribe por ser la sede de la Secretaría Permanente de la CARICOM y, en consecuencia, centro de las decisiones políticas del Caribe y por la sensibilidad que provoca en la comunidad internacional la controversia territorial con Venezuela.
El bloque Stabroek fue redimensionado, no es el mismo del año 1999. Son 26.806 Kmts. cuadrados que entran al Delta del Orinoco junto con los bloques Pomeron y Roraima. Allí se proyectó la pretendida ampliación de la Plataforma Continental que Guyana solicitó ante la Comisión de Límites de la ONU en el año 2010. Lo cual dejaría a Venezuela con una limitación para nuestra salida comercial al atlántico. Sería, prácticamente, un cierre parcial porque para acceder a esta salida tendríamos que pasar por la Zona Económica Exclusiva de varios países del Caribe.
Lo más grave es que al examinar el bloque Stabroek podemos constatar que, en esta ofensiva contra Venezuela, la Exxon Mobil no está sola porque la explotación de esta concesión se pretende desarrollar en alianza con la Shell y China National Offshore Oil Corporation (CNOOC) una corporación que depende directamente del Gobierno de la República Popular China. Esto agrega un elemento delicado a esta compleja situación que merece ser tratada, en toda su extensión, como un problema de Estado.
No es tiempo de aplazar verdades. La Exxon Mobil no llegó por azar al Delta del Orinoco. Tampoco es casual la desafiante actitud de Guyana. Una retahíla de desaciertos y aplazamientos innecesarios nos llevó a esta compleja situación. Con la respuesta de la Cancillería guyanesa parece agotarse el procedimiento de los “Buenos Oficios” en la controversia por el territorio Esequibo y nos conduce a la Corte Internacional de Justicia. Hay un nutritivo contencioso que nos da la razón, cualquier salida es posible, debemos construirla más allá del apasionado grito que reitera nuestros derechos. Ahora bien, cómo frenar la peligrosa presencia de la Exxon Mobil en el Delta del Orinoco mientras se desarrolla este largo proceso?
A riesgo de parecer fastidioso, quiero insistir que en este momento el Esequibo es una excusa para convertir a Guyana en la jugada del Caribe contra Venezuela. Una compleja jugada que nos exige una visión que vaya más allá de la reseña histórica y el contencioso con sus implicaciones.

EVO BUSCA UNA SALIDA AL MAR

Con la firma de varios convenios y la inauguración de un monumento a Juana Azurduy, presidentes de Argentina y Bolivia refuerzan relación bilateral

Presidentes de Argentina y Bolivia firman varios convenios, inauguran monumento a Juana Azurduy y refuerzan relación bilateral

Los gobiernos de los presidentes de Bolivia y Argentina, Evo Morales y Cristina Fernández, respectivamente, firmaron el miércoles por la noche una serie de convenios en salud, energía, seguridad y trata de personas, para fortalecer las relaciones entre ambos países.
“No puedo negar la gran solidaridad y apoyo desde el ex presidente (argentino) Néstor Kirchner, me acuerdo cuando empezamos teníamos muchos problemas y recibí llamadas telefónicas de apoyo y fortaleza”, remarcó el mandatario boliviano.
Aseguró que Argentina le “ayudó bastante” en la exportación de Gas Licuado de Petróleo (GLP), que impulsó el desarrollo de Bolivia.
“Yo mismo no puedo creer que estamos nueve años de gestión, antes los presidentes no duraban, antes de que llegue a la Presidencia en los cinco últimos años, habían cinco presidentes”, recordó.
Aseveró que gracias a los movimientos sociales se consolidó la estabilidad política en Bolivia, lo que -a su juicio- le permitió a su Gobierno planificar una estabilidad económica y social.
Por su parte, la Presidenta de Argentina coincidió con Morales respecto a la inclusión social y resaltó que su país “ha producido más clase media en los últimos 12 años”.
“La clase media es producto de transformaciones sociales, económicas y políticas que permiten pasar a gente que por ahí era clase baja ahora está en la clase media”, enfatizó.
Consideró que cuando existe un verdadero proceso de inclusión social se evidencia en el impacto en todos los sectores.
Asimismo, recordó que cuando Morales asumió la Presidencia, el ex presidente argentino Kirchner aceptó pagar más por el gas boliviano, lo que obligó al resto de los países a elevar el precio.
“Hoy tenemos acuerdos firmados y entre el 28 y 31 de julio van a venir (a Argentina) los ministros del área de Bolivia (…) nosotros tenemos que lograr que los recursos sean aplicados, tenemos que lograr comerciar entre nosotros mismos para que la plata quede entre la región y retroalimente el crecimiento de los países”, puntualizó.
Fernández consideró que se debe trasmitir tecnología entre ambos países para no ser sólo clientes sino socios.

A la flor del Alto Perú

Cristina Kirchner y Evo Morales encabezaron la ceremonia de inauguración del monumento a la heroína de la independencia latinoamericana, que reemplazó al que homenajeaba a Cristóbal Colón en la plaza detrás de la Casa Rosada.
La luchadora de la independencia latinoamericana, Juana Azurduy, reemplazó finalmente al conquistador Cristóbal Colón en el parque ubicado detrás de la Casa Rosada, ahora rebautizado Plaza Azurduy. La ceremonia, de la que participaron los presidentes Cristina Fernández de Kirchner y Evo Morales, tuvo música y danzas bolivianas, y sirvió para inaugurar la estatua en homenaje a Azurduy, donada por el Estado boliviano y dar por comenzado el Festival de la Integración, que se lleva a cabo en esa plaza y en Plaza de Mayo por los próximos días, con espectáculos y feria de productos artesanales de la Argentina y Bolivia.
El acto comenzó con un número del Ballet Nacional Folklórico de Bolivia, alusivo a la figura de Azurduy, la heroína boliviana que luchó por la emancipación, primero como parte del Ejército del Norte y luego en las montoneras al mando del caudillo Martín Güemes. Luego, Fernández de Kirchner junto a Morales, los dos engalanados por sombreros rituales del Altiplano, corrieron el velo que rodeaba la obra y junto con un grupo de acróbatas descubrieron el monumento de 16 metros del artista argentino Andrés Zerneri, construido en bronce, y donado por el gobierno de Bolivia para su emplazamiento en Buenos Aires.
En un breve mensaje, uno de los tres que dio ayer Morales en la Casa Rosada, Morales agradeció el gesto del gobierno argentino de rendir homenaje a Juana Azurduy, al que interpretó como “un homenaje a todas las mujeres que luchan por su liberación”. Además, el mandatario boliviano destacó que reemplazar la figura de un conquistador extranjero como Colón por la de una protagonista de las gestas de la independencia latinoamericana “es una forma de descolonizarnos”.
La Presidenta le agradeció luego a Evo por la donación y recordó que tenía a Juana Azurduy también en el Salón de las Mujeres Argentinas. Además agradeció al alcalde de Sucre, pueblo natal de Azurduy, una réplica de su sable que quedará en el Museo del Bicentenario.
Luego del acto, los dos mandatarios se acercaron a saludar a quienes se habían arrimado a la Plaza Azurduy para la ceremonia, tanto inmigrantes bolivianos organizados en distintas agrupaciones como militantes de espacios políticos afines al Gobierno.
De fondo sonaba la canción “Juana Azurduy”, interpretada por Mercedes Sosa. Recortada contra el cielo ya oscuro, la cúpula del Centro Cultural Néstor Kirchner, usualmente azul, había virado sus colores al amarillo, rojo y verde de la bandera de Bolivia.

Madres de Plaza de Mayo proponen a Morales campaña internacional “mar para Bolivia” (Actualiza)

El colectivo activista de los derechos humanos Madres de Plaza de Mayo se reunió el miércoles por la tarde con el presidente Evo Morales y su comitiva, que se encuentra en una visita oficial en Argentina, para expresar su solidaridad con ese país andino-amazónico y le entregó una carta en la que propuso una campaña internacional para lograr “mar para Bolivia”.
“Nuestra solidaridad y, si a Usted le parece, estamos dispuestas a iniciar una camapaña internacional con vuestro pedido”, dice la parte sinodal de la carta entregada a Morales y suscripta por Hebe de Bonafini, la legendaria líder de esa agrupación de activistas de derechos humanos.
Más tarde en declaraciones a la prensa explicó que “las Madres le trajimos una carta, por el tema de Bolivia de la salida al mar y lo que le propusimos si es que él quería iniciamos una campaña internacional para que todo el mundo apoye este pedido es un derecho del pueblo boliviano, porque la señora Bachelet tiene mucho mar para ella sola”.
Dijo que el propósito es, que todos sean solidarios con la salida al mar, al considerar que un libre acceso al mar es necesario para todos los pueblos del mundo.
Las “Madres de Plaza de Mayo” es una asociación argentina reconocida mundialmente, que se organizó en 1977, durante la dictadura del expresidente Jorge Videla, para recuperar con vida a los detenidos y desaparecidos, además para identificar a los responsables y enjuiciarlos por los crímenes de lesa humanidad que se cometieron en esa época.
Bonafini dijo que a esa agrupación le corresponde abordar y preocuparse por ese tema, “porque no es una cosa que le pertenece al pueblo boliviano”.
“Nos parece que nos corresponde, porque no es una cosa que solo le pertenece al pueblo boliviano. Una salida al pacífico es necesaria para un pueblo que ha luchado y sigue luchando, sigue peleando y es un derecho”, remarcó.
Por su parte, la presidenta de la “Asociación Civil Abuelas de Plaza de Mayo”, Estela de Carlotto, que también asistió a la reunión con el Mandatario boliviano, remarcó su apoyo moral para que Bolivia tenga un acceso soberano al mar.
A su juicio, es una “necesidad humana” que un país como Bolivia tenga acceso libre al pacífico, “sobre todo un lugar de entrada y salida del comercio”.
“Esperemos que se conmueva el país hermano chileno para que Bolivia tenga esa ventaja de salida al mar y ese deseo de seguir formando una sociedad con justicia social”, subrayó.
En 1879, Chile invadió el territorio boliviano y desató una contienda bélica que terminó cercenando 400 kilómetros de costa y 120.000 kilómetros de territorio que desembocan en el mar.
En 2013 radicó una demanda en la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya contra Chile para obligar a ese país a negociar una salida soberana al mar.