7 sept 2015

LA ONU VOTA EL JUEVES LINEAMIENTOS PARA REESTRUCTURAR DEUDAS


Guía para espantar buitres

Se trata de nueve recomendaciones diseñadas para facilitar las negociaciones entre las partes y limitar el margen de maniobra de los holdouts y los abusos de tribunales permeables a sus reclamos, como el del juez Griesa.
 Por Tomás Lukin

Página/12 En EE.UU.
Desde Nueva York
Una serie de principios básicos para guiar los procesos de reestructuración de deudas soberanas serán sometidos a votación este jueves en la Asamblea General de las Naciones Unidas. Se trata de nueve lineamientos diseñados para facilitar las negociaciones entre las partes y limitar el margen de maniobra de los fondos buitre y los abusos de los tribunales permeables a sus reclamos. A pesar de la resistencia de los principales centros financieros, Estados Unidos, Inglaterra y Japón, el documento cuenta con el respaldo del G77 más China, que nuclea a la mayoría de los países en desarrollo. Desde la diplomacia argentina confían que el proyecto sea aprobado. Como el texto representa un paso intermedio en la construcción de un mecanismo legal internacional para conducir las reestructuraciones soberanas que impulsó el país el año pasado, pretenden que el espacio de debate en la ONU se mantenga activo y abierto. El ministro de Economía, Axel Kicillof, y el canciller, Héctor Timmerman, viajarán a Nueva York para participar del evento.
“Incorporar en los principales foros internacionales la temática de las deudas soberanas y su necesaria sustentabilidad es un logro significativo. Hace cinco años era impensable que esos temas sean siquiera mencionados en los documentos finales. Se oponían, por ejemplo, los países europeos que hoy no pueden pagar sus pasivos y necesitan reestructurarlos. Conseguimos instalar esas discusiones en la agenda del G20, el FMI y la ONU”, explicó a Página/12 uno de los funcionarios diplomáticos que participa activamente de esas negociaciones. Esas innovaciones discursivas no alcanzan para modificar el funcionamiento de los mercados internacionales como pretende Argentina, reconocen en el equipo económico, pero habilitan un debate que hasta ahora estaba vedado.
Con una ley de quiebras internacional como la que dispone una empresa en cualquier lugar del mundo, Argentina hubiera resuelto su default en 2005. Lograda la adhesión del 76 por ciento de los acreedores a los términos de quita, extensión de plazos y reducción de intereses, el primer tramo del canje hubiera bastado para extender automáticamente las condiciones financieras negociadas a todos los tenedores de bonos. La propuesta del Comite Ad Hoc que discutirá la Asamblea General incluye ese principio.
Además de la extensión de los términos financieros de una renegociación al ciento por ciento de los acreedores cuando la propuesta sea aceptada por una mayoría calificada es el principio fundamental, el documento requiere que todos los acreedores sean tratados de la misma forma, exige la sustentabilidad de esos acuerdos para permitir a los países recuperar un sendero de crecimiento inclusivo y enfatiza el respeto por la inmunidad. La inmunidad soberana, la necesidad de transparencia y la imparcialidad de los árbitros, son otros elementos incorporados en el documento elaborado por embajadores de los países y académicos.
La propuesta original para discutir la creación de un marco regulatorio internacional impulsada por la Argentina obtuvo, a fines de septiembre del año pasado, 124 votos a favor, 41 abstenciones y sólo 11 en contra. Al rechazo encabezado por Estados Unidos, Inglaterra y Japón, se sumó la negativa de Australia, Canadá, República Checa, Finlandia, Alemania, Hungría, Irlanda e Israel. Esos países ni siquiera participaron del extenso proceso de discusiones encabezadas por expertos de todo el mundo como el economista norteamericano Joseph Stiglitz.
Entre las abstenciones se destacaron los miembros de la Unión Europea con problemas de deuda externa como Grecia y España que se verían beneficiados por un marco regulatorio internacional, Francia que respaldó activamente a la Argentina en las cortes neoyorquinas y Bélgica donde se aprobó en julio una nueva ley para prevenir el accionar buitre en su propio territorio. Es improbable que esos votos cambien positivamente, entre otras razones porque esos países consideran que apoyar la iniciativa “es una mala señal para los mercados”. Por eso los funcionarios argentinos celebrarían que este jueves los votos europeos se mantengan como abstenciones. El objetivo es mantener el debate abierto para avanzar en la elaboración de una propuesta de un marco jurídico internacional.

Elecciones en Argentina

Apunten a la economía

 Por Eduardo Aliverti

Las reales, presuntas o inventadas amenazas de la marcha económica del país, y más específicamente su situación financiera junto con expectativas devaluatorias, ganan espacio entre las andanadas mediáticas y sus socios sectoriales. Algunas observaciones técnicas serán necesarias para discriminar lo importante y lo secundario de ese barullo.
Era de prever que el foco comenzaría a ponerse allí, en la economía. Por un lado, la campaña electoral está en una cierta meseta porque los candidatos principales no arrancaron a fondo, al margen de recorridas, declaraciones y gestos en los que se advierte que todavía están procesando el resultado de las primarias. El escrutinio definitivo recién se conoció en estos días, aunque confirmó casi exactamente las cifras del provisorio. Todas las encuestas, además, revelan hacia las presidenciales de octubre una intención de voto que mantiene esos números. Scioli no dispondría del envión inercial que generan las PASO a favor del ganador. Macri no sube su piso y, aun reteniendo los mínimos porcentajes de Sanz y Carrió, puede estar cerca de su techo. Massa también conserva un volumen oscilante entre 15 y 20 por ciento, capaz de permitirle ser el árbitro de un eventual ballottage aunque es muy dudoso que arreglar con el alcalde porteño (¿qué?) tuviera incidencia determinante en una segunda vuelta a blanco o negro. Por tanto, más que la campaña propiamente dicha sobresalen los intríngulis de los dos primeros acerca de cómo capturar lo que les falta. En el comando sciolista hay división de aguas. Los unos consideran que el gobernador bonaerense ya alcanzó en las urnas todo el apoyo K y que debe salir a buscar lo que se llama el voto “independiente”: un eufemismo para referirse al tercio fluctuante del electorado, en esencia clase media de las grandes ciudades, que hasta último momento no terminará de decidirse entre continuidad con cambios de estilo y un giro brusco a la derecha. Tampoco es un tercio que vota en masa, precisamente por su ambigüedad. Los otros dicen que a Scioli le hace falta su voto “posible”, anclado en quienes ya supieron votar por el Frente para la Victoria y que ahora requieren de algo más para convencerse. Eso sería ver a un candidato con mayor energía, frente a votantes dispuestos a horrorizarse con las perspectivas de un Macri presidente. El resultado de las primarias les daría la razón a estos últimos, porque en comparación con las elecciones inmediatamente previas el FpV tuvo números muy achicados en el conurbano bonaerense y, sobre todo, en el segundo cordón, el más pobre. Significa que los votos que le restan para llegar al 45 por ciento del total, o a fin de superar a Macri por más de diez puntos y evitar un ballottage riesgoso, están con prioridad en los sectores populares. Para ganar, es clave que el gobernador suba en su provincia al margen de mejorar en Córdoba e incrementar unos puntos en Santa Fe. En números concretos eso se llama principalmente conurbano y su expresión discursiva, para ser otra vez reiterativos, es más kirchnerismo, nunca menos. ¿Scioli está persuadido de jugar así? Mientras tanto, la margarita del macrismo es igual de desafiante. ¿Para subir su techo Macri debe insistir en “kirchnerizarse”, hablando como acaba de haberlo en contra de todo ajuste neoliberal? Estas paradojas son sensacionales, porque un tramo del escenario, que en buena medida lo constituye la opinología mediática, da que a Scioli le conviene moverse a la derecha y a Macri a la izquierda, lo cual es una contradicción en sus propios términos. ¿Por qué le convendría a Macri desderechizarse, si a su adversario lo beneficiaría justamente correrse a un discurso “moderado”? ¿Por qué a Scioli le arrimaría voluntades ir hacia donde Macri está mejor, si Macri quiere “salirse” de lo que ya tiene? Una de las dos está equivocada. ¿O ambas?
Como nadie está seguro de la respuesta, el perfil de las campañas anda en veremos y, encima, ya suena agotador el encadenado de las denuncias de corruptela. Las que afectan al oficialismo son un paisaje cotidiano, monotemático, sin interesar su solvencia. Hubo sí el suceso de la acusación contra el candidato macrista Fernando Niembro por tráfico de influencias, que los medios opositores ningunean o minimizan y que, por fuera de imputar juego sucio, no pudieron desmentir porque la probanza es o semeja demoledora. Sin embargo, a esta altura parece comprobado, o ratificadamente atendible, aquello de que fijar agenda sobre lo que la gente tiene que hablar no es lo mismo que convencerla de cómo pensar. O votar. Hay quienes sostienen que las revelaciones sobre el caso Niembro –que deberían serlo también respecto de quienes aprobaron la operatoria en el gobierno de la Ciudad– representan el fin de su carrera política. Aun si es así, como lo fueron las denuncias contra el vicepresidente Boudou y varias otras, la experiencia demuestra que son consecuencias individuales sin efecto mayor en las grandes decisiones colectivas (desde ya, si es que los escándalos no alcanzan proporciones gigantescas). Entonces, se adelantó el peso prevaleciente, terminante, que la economía tendrá, como de costumbre, a la hora de decidir el voto por parte de las franjas indecisas. La economía real, las perspectivas que nutran al imaginario social y la incidencia que tendrán en él cómo despliegue sus cartas cada quien.
Uno de los problemas más agudos del Gobierno se concentra en el flanco externo, porque el ingreso de divisas se ve amenazado por la caída en el precio de las materias primas que Argentina exporta y la grave situación de su principal socio comercial, Brasil. Esas divisas son indispensables para sostener la estabilidad o el crecimiento de un país como el nuestro, cuya estructura productiva no llega a generarlas de forma propia en nivel suficiente. No se puede decir que frente a eso haya inacción gubernamental, porque allí están las políticas proactivas de respaldo a la demanda interna con el Estado como motor, la intervención regulatoria del Banco Central, o sin ir más lejos los anuncios de nuevas medidas de estímulo a las pymes efectuados esta semana. Y a la vez se rechaza el recetario tramposo de volver a endeudarse en el exterior sin más ni más, para después terminar incendiados como ya ocurrió porque la fiesta hay que pagarla y resulta que aquel andamiaje productivo siguió rengo. Sin embargo, hasta que en el mejor de los casos se pueda desplegar lo que está y deba estar en marcha para un desarrollo sostenido y sustentable, las presiones locales de los grupos ligados a la exportación e intereses corporativos diversos, junto con las adversas condiciones regionales e internacionales, son un cuello de botella complicado. Algunas economías regionales son testigo, pero la realidad y expectativas más amenazadoras pasan por el tipo de cambio –en el que influyen históricos factores culturales– y siendo que esas expectativas a veces construyen la realidad. De ahí en más, la pulseada contra el círculo rojo de los devaluacionistas, rebajadores del gasto público y reducidores de salarios.
Cuando se observan los números de “la macro”, ni el presente ni el horizonte de corto y mediano plazo dan un diagnóstico (tan) sombrío. ¿A nadie llama la atención, entre los catastrofistas, que siga bajando el otrora psicopateante riesgo-país, que los papeles de inversión argentinos gocen de buena salud, que el Gobierno haya captado el jueves más de 5 mil millones de pesos al colocar una nueva emisión de bonos? El primer dato que los gurúes ocultan a sabiendas es que la relación deuda en dólares/PBI no llega a un porcentual de 10. Es 8,9. Simplemente, Argentina debe en dólares menos del 10 por ciento del tamaño de su economía. En febrero pasado ya lo había señalado el informe de la consultora McKinsey, publicado por la Biblia del mundo financiero, el británico Financial Times, al indicar que Argentina es uno de los pocos países del mundo que en los últimos siete años redujo su deuda en relación al PBI. Las ratios de países desarrollados aumentaron desproporcionadamente: Francia y Reino Unido, 66 y 62 por ciento; España, 72 por ciento; China, 83 por ciento; Rusia, 19 por ciento; Estados Unidos, 16 por ciento. Argentina la redujo un 11 por ciento. Al hablarse de la suba del endeudamiento argentino, se entremezcla olímpicamente lo que se debe en moneda extranjera con la deuda en pesos nacionales en manos del Estado y de particulares. Es una de las tantas falacias de los economistas neoliberales, y sus parlantes mediáticos, que también esconden los balances presentados en la Bolsa por las empresas cotizantes, con ganancias de hasta el 200 por ciento respecto del mismo período que el año pasado. Bien resumido por el colega Cristian Carrillo en el Cash del domingo 16 de agosto pasado, “las industrias siderúrgica y petrolera se vieron favorecidas por una mejora en la competitividad de la moneda, aunque critican un supuesto atraso cambiario; las que sustituyen importaciones recuperaron terreno gracias al aumento de la demanda interna, y el sector bancario continúa liderando el ranking de las más rentables”. En cifras redondeadas, el Santander reportó ganancias por casi 1800 millones de pesos; el BBVA Francés, casi 1600 millones; el Galicia, más de 1700 millones; Sociedad Comercial del Plata, 202 millones; Transener, unos 1200 millones; Edesur, 430 millones; Telecom, unos 2000 millones; Grupo Clarín, ganancias por más de 1600 millones de pesos sólo en el primer semestre de este año, con una mejora de casi seis veces respecto de igual período en 2014.
Se diría, nuevamente, que a otro perro con el hueso de la profunda crisis coyuntural y estructural. Hay situaciones serias y hasta graves, alentadas por la excesiva concentración de la economía en las pocas manos que fijan la cadena de precios. Pero los lamentos no se condicen con la facturación y ganancias de esos mismos grandes grupos. El tema es si tendrán la capacidad de que alguna o mucha gente distraída se asocie en el voto con sus llantos y operaciones.

6 sept 2015

Uruguay rechaza participación en TISA

El Plenario Nacional del Frente Amplio (FA), la máxima autoridad permanente del bloque de izquierdas que gobierna Uruguay desde 2005, resolvió por mayoría en su sesión de hoy rechazar la participación del país suramericano en el tratado global para la liberación de los servicios conocido como TISA.
Montevideo, 5 sep (EFE).-

"Por 117 en 139 votos el Plenario Nacional del Frente Amplio acaba de resolver que considera inconveniente que Uruguay permanezca en el TISA", expresó en su cuenta de Twitter el diputado socialista Gonzalo Civila.

Según la resolución de hoy, publicada por el FA en su sitio web, tras "un proceso de análisis y discusión", la fuerza política planteó la "inconveniencia de seguir participando de las negociaciones del TISA" (Trade in Services Agreement), en atención a su "visión sobre el desarrollo integral de la Nación".

Asimismo, el documento saluda la iniciativa del presidente uruguayo Tabaré Vázquez "al sostener que en este tema se debe facilitar el conocimiento y la discusión en general en la sociedad y en particular consultar a la fuerza política".

El canciller uruguayo, Rodolfo Nin Novoa, dijo el pasado miércoles que si Uruguay abandona las negociaciones del tratado global para la liberación de los servicios conocido como TISA (por sus siglas en inglés) perdería credibilidad como país.
"Me parece que lo más sensato sería seguir negociando hasta ver cuál es el resultado final. Levantarnos de la mesa sería una actitud compleja por cuanto el Uruguay perdería mucha credibilidad como país negociador", afirmó en relación a las reticencias de los sindicatos y otros sectores uruguayos hacia el TISA.
La propuesta de negociar un tratado global para la liberalización del comercio de los servicios partió de un grupo de países que busca una alternativa a la estancada Ronda de Doha, de la Organización Mundial del Comercio (OMC).
La Unión Europa (UE), Estados Unidos y una veintena más de paises, incluidos Uruguay, Chile, Colombia, Costa Rica, México, Panamá, Paraguay y Perú, participan en las negociaciones.
El canciller manifestó que el próximo octubre Uruguay tiene que presentar una oferta con aquellos servicios que esté dispuesto a liberalizar y los que no.
"Vamos a seguir hasta donde podamos", afirmó Nin Novoa, quien explicó que es el Gobierno el que tiene el mandato de negociar y que será el Parlamento quien decida en última instancia si Uruguay sigue adelante en el TISA o no.

Obama garantiza a Arabia Saudí apoyo ante el ascenso de Irán

El presidente ofrece al rey saudí ayuda para contrarrestar las injerencias de Teherán

 Washington 4 SEP 2015 
El rey Salmán y Obama en el Despacho Oval. / YURI GRIPAS (AFP)
En el delicado juego de equilibrios en Oriente Próximo, Estados Unidos intenta aplacar el recelo de Arabia Saudí ante un Irán reforzado por el acuerdo nuclear. El presidente Barack Obama prometió este viernes al rey saudí Salmán ayudarle a contrarrestar las injerencias regionales de Teherán, enemigo de Riad. En mayo, el rey canceló una cita con Obama por su desacuerdo con la negociación iraní. La de este viernes es su primera visita oficial a EE UU.
La reunión en la Casa Blanca llega en un momento clave de la relación con el mayor aliado árabe de EE UU, que en los últimos años se ha enfriado. Obama logró el miércoles los votos necesarios para que el Congreso no pueda anular el acuerdo alcanzado en julio entre seis potencias e Irán para limitar su programa nuclear a cambio de un levantamiento de sanciones.
La monarquía autoritaria ha apoyado el pacto, pero desconfía de que Irán cumpla los compromisos. Teme que el pacto lleve al régimen de los ayatolás a redoblar sus acciones desestabilizadoras en la región. El chií Irán y la suní Arabia Saudí apoyan a bandos contrarios en los conflictos en Siria y Yemen. Desde que asumió el trono, Salmán ha promovido una política exterior más agresiva que su fallecido predecesor Abdalá.
Riad teme que el pacto nuclear lleve a Teherán a redoblar sus acciones desestabilizadoras en la región
Obama abordó con Salmán “acelerar” la entrega de material militar estadounidense a Riad, según un comunicado conjunto tras la reunión. El Pentágono ultima un acuerdo de venta de armamento a Arabia Saudí por valor de 1.000 millones de dólares, según el diarioThe New York Times. La operación necesitaría del aval del Congreso.
En la entrevista en el Despacho Oval, también hablaron de aumentar la cooperación antiterrorista, en seguridad marítima e informática, y en misiles balísticos. La ayuda responde a los compromisos adquiridos en mayo por EE UU en una cumbre con las monarquías del golfo Pérsico, a la que el rey saudí decidió a última hora no asistir.
Al inicio del encuentro, Obama dijo que comparte con Salmán la “preocupación” por la inestabilidad en Yemen y Siria. EE UU respalda la campaña saudí en Yemen contra los rebeldes Huthi pero no esconde su inquietud por su coste humanitario. En el comunicado conjunto, ambos países apoyan una solución política a la crisis en Yemen y el plan humanitario de la ONU.
En Siria, Arabia Saudí participa en los bombardeos contra el Estado Islámico impulsados por EE UU y los dos países piden la salida del presidente Bachar el Asad. Pero Washington recela del apoyo saudí a grupos opositores extremistas. “Es un momento desafiante en Oriente Próximo”, dijo el presidente.

El FBI espió a Gabriel García Márquez

Documentos demuestran que el FBI vigiló al escritor colombiano durante dos décadas

Fidel Castro y Gabriel García Márquez hacia 1985, portada del libro "Gabo y Fidel. El paisaje de una amistad", de Ángel Esteban y Stéphanie Panichelli
El FBI mantuvo bajo una discreta vigilancia al escritor Gabriel García Márquez durante más de dos décadas por órdenes directas de su más mítico director, Edgar J. Hoover. Así lo revelan los documentos desclasificados a petición del diario The Washington Post y que muestran que la agencia estadounidense siguió los pasos del premio Nobel de Literatura desde el momento en que se instaló en Nueva York para trabajar para la agencia de prensa cubana Prensa Latina, en 1961.
El propio Hoover parece haber firmado la orden, que data del 8 de febrero de 1961, de que “en el caso de que (García Márquez) entre en EE UU por cualquier motivo, el FBI debe ser avisado de inmediato”. Así se hizo cuando Gabo se instaló en el hotel Webster de Manhattan junto con su mujer, Mercedes Barcha, y su primogénito, Rodrigo, ese mismo año.
Entre los primeros reportes registrados sobre las actividades de García Márquez en Nueva York hay detalles como que pagó 200 dólares para costearse un mes de estancia en el hotel neoyorquino.Los datos apuntan a que en esos primeros meses en EE UU el FBI contactó al menos a nueve “informantes confidenciales” que le mantenían al tanto sobre las idas y venidas del periodista y escritor colombiano.
La vigilancia se mantendría durante 24 años, pese a que para entonces García Márquez ya era un renombrado autor que se codeaba con las más altas autoridades mundiales, incluidos presidentes como el estadounidense Bill Clinton, señala el Post.
El diario ha obtenido 137 páginas desclasificadas del expediente -hasta ahora desconocido- que la agencia federal mantuvo sobre el premio Nobel de Literatura. El FBI ha mantenido clasificadas otras 133 páginas del dossier, por lo que el Post reconoce que no ha podido descubrir qué fue lo que provocó el interés de la agencia sobre el escritor colombiano que en aquel entonces todavía no había alcanzado la fama mundial que le darían sus novelas más famosas, como Cien años de Soledad (1967) o la más tardía El amor en los tiempos del cólera.
Pero para su hijo Rodrigo García, aunque la noticia de la vigilancia sobre su padre supuso una novedad, no constituye sin embargo sorpresa alguna.
“Teniendo en cuenta que este colombiano estaba en Nueva York para abrir una agencia de prensa cubana, lo inusual habría sido que no espiaran”, dijo el productor residente en Los Angeles al diario capitalino. La ironía, agregó García, es que a su padre lo echaron de Prensa Latina unos meses más tarde porque no lo consideraban lo suficientemente radical. “Mi padre no era un comunista de carné. De hecho, había publicado algunos artículos sobre sus viajes a países socialistas y sus análisis eran mixtos. Así que no se lo consideraba un verdadero comunista, y perdió ese trabajo”.
No obstante, la afiliación de Gabo a la Cuba de Fidel Castro fue constante a lo largo de su vida, hasta el punto de que el escritor sirvió en varias ocasiones como intermediario entre Washington y La Habana, según se reveló en el libro Back Channel to Cubapublicado unos meses después de la muerte del escritor, el 17 de abril de 2014.
Aunque no hay constancia de que el FBI llegara a abrir una investigación criminal contra Gabo, con la revelación de que fue vigilado por la agencia, el escritor latinoamericano pasa a formar parte de la selecta lista de autores bajo la mira de Hoover, entre los que se incluyen el también Nobel y enamorado de Cuba Ernest Hemingway, John Steinbeck o Norman Mailer.