15 sept 2015

"Los genocidios por goteo actuales no son como los pasados: se mata por medio de un colonialismo financiero"

Tras la votación en la ONU contra los fondos buitres, el ex juez de la Corte Suprema Eugenio Zaffaroni analizó el escenario internacional.


11 SEPTIEMBRE 2015



Por Santiago Gómez – Desde Florianópolis

Debido a la apretada agenda de Raúl Zaffaroni, que lo tuvo durante el último mes en la organización y difusión de las jornadas organizadas por la Fundación Internacional Baltasar Garzón, para declarar delitos de lesa humanidad las acciones de los fondos buitres, la entrevista fue realizada por correo electrónico.

AGENCIA PACO URONDO: Según estableció en su libro "La palabra de los muertos" se expresa en el mundo una disputa por dos modelos de Estado: el modelo Roosvelt vs el modelo Reagan-Tatcher o el Estado de Bienestar vs el Estado Gendarme, donde se trata de asegurar a un 30% de la población dentro y mantener a fuerza de represión un 70% afuera. Esto hoy lo podemos ver al comparar la recuperación del Estado de Bienestar en América Latina, en algunos países alcanzado por primera vez, con la Europa conducida por el neoliberalismo.

Al buscar declarar delitos de lesa humanidad las conductas llevadas por los hold out intentando desarmar económicamente a los países: ¿Se intenta a nivel mundial establecer postas para que demarquen qué tipo de Estado debe regular la sociedad?

RAUL ZAFFARONI: En efecto, aunque en lo personal no creo que lo punitivo sea la solución, sino sólo una contribución a ese efecto. Es obvio que el modelo 30/70 lleva necesariamente, a la corta o a la larga, a un control violento del 70% excluido. Además, representa una discriminación que provoca muertes: violencia entre los propios excluidos, muertes por discriminación en la salud, o sea, todas las consecuencias del subdesarrollo.

En síntesis: de lo que se trata es de asegurar la realización de los Derechos Humanos, entendiendo claramente que el primero es el derecho a la vida, seriamente comprometido en todo programa que implique frenar el derecho al desarrollo humano progresivo. La tipificación internacional sería una señal en ese sentido. Los genocidios por goteo actuales no son como los pasados: se mata por medio de un colonialismo financiero, no por ocupación territorial.

APU: Las corporaciones financieras tienen la capacidad de afectar la soberanía de los Estados a través del estrangulamiento financiero, como puede ser una baja en el precio de las commodities, que afecta la capacidad recaudatoria del Estado y por lo tanto su capacidad para hacer política. El crecimiento de China, la recuperación de Rusia, la unidad de Latinoamérica, pusieron fin a la hegemonía unipolar. En este escenario ¿Cómo analiza la suba de las tasas de interés de la Reserva Federal estadounidense, que encareció el dólar, tiró a la baja el precio de los commodities, generó conflictos a los Estados mencionados, cuando sabemos que un aumento en las tasas no genera una recuperación económica para los Estados Unidos? ¿Cree que es una decisión de Obama para afectar los recursos de esos países y así su poder de fuerza o son las corporaciones financieras intentando acabar con los Estados que le ponen límites?

RZ: Me parece bastante claro que las corporaciones tienen ese interés, pero no sé qué autonomía política tiene Obama. En los países centrales también se juega la cuestión de quién manda, o sea, la disputa entre el poder político y el financiero. ¿Hasta qué punto Obama no está preso de las mismas corporaciones? Es obvio que, al menos, en política interna de Estados Unidos, Obama no busca hacer de su sociedad un modelo 30/70 o al menos paliar un poco ese modelo, pero vemos que los republicanos de extrema derecha, que parecen ser la voz auténtica de las corporaciones lo frenan incluso en estas medidas.

La hegemonía corporativa no es un problema que afecta sólo a nosotros, sino que se da también en el escenario central. Esto viene de lejos, recordemos el discurso de despedida de Eisenhower, que no era ninguna palomita de la paz por cierto, pero que advertía acerca de la subordinación de la estrategia norteamericana a los intereses del complejo industrial-militar.

APU: ¿Cómo analiza el apoyo internacional contra los hold outs?

RZ: Creo que la votación en la ONU de ayer muestra un alineamiento que se repetirá en todos los casos en que se intente poner freno al poder corporativo. Los gobiernos de los Estados que son sede de las corporaciones se alinearán en contra. Recordemos que las corporaciones tienen una capacidad de desplazamiento geográfico que no tienen los gobiernos, incluso los de esos Estados. La política es siempre local, tiene límites geográficos, las corporaciones tienen la ventaja de desplazarse en el mundo comunicado de hoy. Creo que las medidas que Obama pretende para su pueblo en materia social tienden a evitar algo que, a la larga, será inevitable: la sociedad 30/70 también se impondrá en esos países centrales y eso pondrá en crisis el sistema. Estamos viendo el malestar en Europa, no es sólo Grecia que sufre esas consecuencias.

Por otra parte, los Estados centrales se están viendo acosados por los desplazamientos desde los territorios que ellos mismos han subdesarrollado, a lo que podrían agregarse en un plazo no muy largo las catástrofes climáticas y todo eso provocará crisis políticas internas. El colonialismo no es un fenómeno que sólo lo sufren los colonizados, sino que afecta a los mismos habitantes de los países colonizadores. Mientras Gran Bretaña ejercía su neocolonialismo en el siglo XIX, su población sufría la explotación que muestra Dickens en sus obras.

APU: Los medios opositores en Argentina continúan siendo funcionales a los fondos buitres y la ley de medios continúa sin aplicarse plenamente. Así como usted señala que a mayor cercanía del poder económico mayor distancia del sistema punitivo y habiendo integrado la Corte Suprema de Justicia, sin posibilidad de intervenir en el futuro en causas que tengan que ver con Argentina. ¿Cómo se expresan dentro de la Corte Suprema los mecanismos a través de los cuales se dilata la sanción de justicia cuando se trata de corregir el accionar de los más poderosos? En su libro La palabra de los muertos explica el mecanismo de la criminología mediática. ¿Pero cómo se viste ella en el día a día cuando camina los pasillos de Tribunales?

RZ: La mayor parte de los operadores de los sistemas judiciales proviene de la clase media y, además, se operan mecanismos de neutralización de valores y de racionalización, en general producto del temor al escándalo periodístico, a verse amenazado por los medios, es decir, que en la medida en que los medios acarician o callan, los operadores se sienten seguros en su posición burocrática. En los poderes judiciales molesta quien, por adoptar posiciones claras (sea a favor o en contra del modelo 30/70) compromete la “pax burocrática” del conjunto. La “estrella judicial mediática”, que busca saltar a la publicidad con algún caso resonante, molesta internamente y al mismo tiempo genera envidia.

Lo mejor, por ende, para el conjunto es el silencio y pasar desapercibido, no gusta quien toma una actitud militante a favor de alguno de los modelos en pugna ni tampoco quien con motivo de algún caso quiere saltar a la publicidad o a la política. De esta clásica y tradicional opacidad se vale la presión mediática, especula y amenaza con mostrar a alguien, para bien o para mal.

LA UNION EUROPEA DISCUTE EL REPARTO DE LOS REFUGIADOS EN EL SENO DEL BLOQUE


Europa tiene en sus manos el destino de miles

En 2015, los sirios que huyeron de la guerra representan el 30 por ciento de los migrantes que alcanzaron el Viejo Continente, delante de los afganos, los kosovares y los eritreos. Son víctimas traumatizadas por un drama mayor.
 Por Eduardo Febbro

Página/12 En Francia
Desde París
La luz y la sombra de la solidaridad atraviesan la capital francesa. Sirios, sudaneses o eritreos empiezan a sentir los primeros arrebatos del invierno bajo los puentes de París o en la frontera de los suburbios donde, por ahora, viven aún con la ilusión de una nueva vida. Europa todavía no sabe cómo llamarlos: ¿migrantes, refugiados? Algunos medios y políticos han introducido una distinción malintencionada entre “buenos refugiados” –los que huyen de la guerra– y “malos migrantes” –los que parten por motivos económicos.
Han llegado por decenas de miles en los últimos meses, pero no todas las travesías y las llegadas a los territorios soñados son lo que los índices del PIB europeo les hicieron creer. Aquí no hay guerra, es cierto. La miseria, sin embargo, cubre la vida cotidiana de las varias familias sirias que, entre carpas, autos y prefabricadas, se instalaron en la Puerta de Saint-Ouen, en el límite exacto entre el norte de París y las afueras de la capital. Desde que Alemania decidió recibir a los refugiados (ver aparte), los sirios que sobreviven en la calle, sin trabajo, ni ayuda, han cambiado la geografía de su sueño. Su próximo destino será Berlín, u otra ciudad alemana. En 2015, los sirios que huyen de la guerra representan el 30 por ciento de los migrantes (87.000 personas) que alcanzaron el Viejo Continente, delante de los afganos, 13,8 por ciento (39.000), los kosovares y los eritreos (12.000 personas por cada país). A pesar de la fractura que el tema migratorio provocó en Europa, los países de la UE, con menor o mayor voluntad, los recibieron. A título comparativo, Europa albergó menos del 10 por ciento (300.000) de los cuatro millones de sirios que dejaron su país. Turquía, el Líbano y Jordania se hicieron cargo del resto.
En cuando a los estados del Golfo Pérsico, nada los ha conmovido. Las petromonarquías de Arabia Saudita, Qatar, Emiratos Arabes Unidos, Bahréin o Kuwait levantaron muros de indiferencia y rehusaron abrir sus territorios a los refugiados.
La solidaridad o los acuerdos que la dividida Europa buscará de nuevo hoy en Bruselas no borra del mapa el motivo principal del éxodo: los sirios huyen de un país en guerra total desde 2011. El conflicto entre el régimen de Bashar al Assad y una oposición fracturada y multiforme ha dejado un saldo de 240.000 muertos, al tiempo que provocó uno de los desplazamientos más grandes de la historia moderna con 12.000.0000 de personas que abanderaron sus regiones; los eritreos escapan de un régimen sanguinario dirigido por uno de los héroes de la guerra de independencia obtenida en 1991, Issayas Afeworki; los afganos se van por culpa de una guerra civil que permanece latente desde que la OTAN se fue de Afganistán entre 2013 y 2014; los iraquíes parten de un país que las bombas de la coalición que desalojó al difunto presidente Saddam Hussein dejó en mil pedazos. Atentados, guerra entre chiítas y sunnitas, expansión del Estado Islámico, en total 15.000 personas perdieron la vida en 2014, lo que equivale a poco más del doble que el año precedente: los libios abandonan un país que quedó reducido al estado de metáfora desde que, en 2011, con mandato de las Naciones Unidas, una coalición occidental derribó al régimen del difunto coronel Muammar Khadafi. Libia cuenta hoy con dos gobiernos, el Congreso general Nacional (CGN), de mayoría islamista, y la llamada Cámara de Representantes. Esta Cámara debió reemplazar al CGN en 2014, pero los islamistas no reconocieron ni su autoridad, ni las elecciones legislativas. El conflicto armado que derivó de esta disputa ha dejado a Libia sumida en un enfrentamiento sangriento que cortó al país por la mitad: los islamistas controlan la capital, Trípoli, mientras que la Cámara intenta gobernar desde el norte, en Tobruk. La inexistencia de un Estado hizo de Libia la rampa de lanzamiento de muchos de los refugiados que huyen hacia Europa a través del Mediterráneo: los kosovares dejan una región que consiguió su independencia de Serbia en 2008 pero cuya economía está en bancarrota y su clase política funciona como una dependencia de la mafia. Los organismos europeos calculan que, de un total 1,7 millones de habitantes, 8 por ciento de la población se refugió en otros países. La ola de refugiados que se volcó hacia Europa tiene características excepcionales, y no sólo por su volumen. Los cientos de miles de personas que llegan no son lo que se conocen propiamente como “inmigrantes”. No han viajado o emigrado con un proyecto laboral, una meta profesional o de estudios. Son víctimas traumatizadas por un drama mayor y, en ello coinciden todos los expertos, su integración será más complicada debido a las condiciones extremas en las que llegaron. Sin embargo, contrariamente a los argumentos de la derecha y la ultraderecha, en ningún caso serán responsables de un quiebre del sistema social o del aumento del desempleo. Christophe Dupont, jefe de la división Migraciones Internacionales en la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico), explicó al diario Le Monde que “la contribución de los inmigrantes a la economía es superior a lo que éstos perciben como subsidios sociales o gastos públicos”. En Francia, la derecha y la extrema derecha juegan en la línea de sombra y les atribuyen a los migrantes el peso de todos los males. Es el caso de Marine Le Pen, la líder del ultraderechista Frente Nacional, y del ex presidente Nicolas Sarkozy, líder del partido Los Republicanos y en plena campaña para obtener la nominación como candidato de cara a las elecciones presidenciales de 2017. Ambos se han destacado por un bombardeo de improperios, mentiras, datos falsos y consideraciones de un absurdo inenarrable. El refugiado, su supuesta amenaza o su toxicidad, ha irrumpido ahora como tema político reactualizado por el volumen impresionante de personas que tocó suelo europeo: únicamente a través del Mediterráneo, 214.000 personas llegaron en 2014 contra más de 350.000 en 2015. A ellas se les suman las que viajaron por tierra, unas 130.000 más. Según la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados, Acnur, a finales de 2015 habrá más de 900.000 personas sólo en Europa para un total de 60 millones de desplazados en el mundo.
Entre reticencias y actos de solidaridad, Europa debe gestionar el destino de una nueva población numerosa. Hoy, los ministros de Interior vuelven a reunirse en Bruselas con el fin de pactar un enésimo consenso en torno a los temas que suscitan hondos antagonismos: la batalla por el reparto de los refugiados en el seno de la Unión Europea. Este es el tema más urgente debajo del cual aparece otro que ha cobrado fuerza desde que estalló la crisis de los refugiados y la derecha, con falacias y manipulaciones, aprovechó la ocasión para hacer tambalear uno de los cimientos de la construcción europea: la libre de circulaciones de personas tal y como se desprende de los acuerdos de Schengen. Nicolas Sarkozy es, por ejemplo, uno de los más reiterativos partidarios de suspender esa libre circulación en nombre de la protección de cada Estado amenazado, según él, por el oportunismo de los migrantes que se instalan a su antojo en el país donde los subsidios sociales son más importantes. El argumento es humanamente falso y administrativamente imposible, pero entra en la conciencia de electorados temerosos de perder más derechos y ver a sus países “absorbidos” o “contaminados” por el otro. Los dirigentes europeos tratan de equilibrar el reparto de los refugiados. Alemania, Francia, Italia, Suecia y Reino Unido administran el 75 por ciento de las solicitudes de asilo. Pero el nuevo capítulo de la crisis de los refugiados tensó las relaciones entre estos países y los de Europa Central y Oriental que se aliaron en el grupo de Visegrado (Hungría, Polonia, República Checa y Eslovaquia). Estas cinco naciones rehúsan aplicar la política de cuotas obligatorias de refugiados defendida por el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker. El volumen mayor de refugiados le corresponde hoy a Alemania. Berlín anunció de forma unilateral que recibirá a 800.000 personas. En Francia, se calcula que alrededor de 120.000 migrantes ingresarán al territorio de aquí al año que viene. Hasta que la canciller alemana Angela Merkel no impuso su autoridad, Europa estaba mucho más desunida que hoy: Merkel convenció a Italia, Francia, España y los países escandinavos de que la lógica de las cuotas era la mejor. Alemania dirige y ha dado un ejemplo sorprendente cuando abrió sus fronteras y, sin miedo a los problemas de integración, se ofreció como nuevo territorio de ensayo para una de las aventuras humanas más difíciles de estos últimos 50 años.

14 sept 2015

Países como Uruguay pueden ser muy competitivos en la producción petrolera.


SOBREOFERTA IMPIDE PENSAR EN UNA COTIZACIÓN DEL PETRÓLEO A NIVELES DEL AÑO 2008

Acostumbrarse a convivir con un barril de crudo a 40 dólares
Los planes que trazan las grandes compañías petroleras para dentro de tres o cinco años se basan en un precio del barril de petróleo en el entorno de los 75 dólares.


Jorge Piñón

14 sep 2015


LUIS CUSTODIO - lcustodio@elpais.com.uy

Hoy podemos esperar que baje de 40 dólares, señala el experto Jorge Piñón, al mismo tiempo que asegura que "hay que olvidarse" de una cotización por encima de los 100 dólares. A continuación, un resumen de la entrevista con el director del Centro Internacional de Energía y Medio Ambiente de la Universidad de Texas y exdirector del Centro para Latinoamérica y el Caribe de la Universidad de Miami.

—¿Cuáles son los fundamentos que mueven hoy al mercado petrolero mundial?

—El gran problema que tiene la industria hoy es la sobreoferta. Si bien la baja en la demanda de países como India o China ha tenido un gran impacto en la reducción del precio del crudo, verdaderamente el catalizador de este fenómeno es la oferta, no solamente de los Estados Unidos debido a la nueva producción de petróleo y gas de esquisto, sino también de la política de países como Arabia Saudí, que no parecen dispuestos a reducir sus niveles de producción bajo ninguna circunstancia. Es claro que la sobreoferta que tenemos ahora no justifica el precio del barril en el entorno de los 50 dólares y no me sorprendería que en las próximas semanas se estabilice por debajo de los 40 dólares.

—¿Cuáles son las consecuencias de este escenario?

—A corto plazo, si se observa el mundo de las multinacionales petroleras, lo que se ve es un importante recorte en los empleos y la revaluación de muchos proyectos para decidir si se van a llevar a cabo o no, es decir hay un total reajuste de las operaciones de las compañía por el impacto que genera el precio del barril por debajo de los 50 dólares.

La segunda pregunta que todos se están haciendo es dónde estará la cotización para un período de tres a cinco años, que es el horizonte para la concreción por ejemplo, de un gran proyecto de aguas profundas, Si se comienza a desarrollar un pozo de esas características en el Golfo de México, Angola o Brasil, y descubrimos petróleo, nos llevaría entre tres y cinco años construir el todo el sistema logístico y la infraestructura necesaria para monetizar ese yacimiento.

—Las multinacionales no pueden esperar hasta que el precio del petróleo suba para comenzar a perforar…

—Exacto. Por eso vemos algunas firmas que todavía están interesadas en Brasil, en México o en Guyana, a los precios actuales. Lo que ocurre es que están viendo un horizonte futuro donde esperan que para el período antes mencionado el precio del barril este alrededor de los 75 dólares.

Y ese es un nivel mínimo que le asegura rentabilidad a proyectos de esta naturaleza, ya que estamos hablando de un crudo que en la mayoría de los casos es difícil de extraer, con lo que los costos suben. Por ejemplo, en aguas del Ártico, o el esquisto en Argentina o los crudos ultrapesados de la cuenca del Orinoco en Venezuela. No debemos tomar como meta los 100 dólares el barril que llegamos a tener no hace mucho tiempo, pero por lo menos, una previsión creíble es la de 75 dólares el barril.

—¿Hay fundamentos para pensar en eso?

—Los fundamentos que tienen las multinacionales son los mismos que podemos tener nosotros. Podemos justificar que en los últimos 20-25 años hemos visto la alta volatilidad de los precios del petróleo. Recordemos julio de 2008 con 144 dólares el barril y el 26 de diciembre de ese mismo año, se vio el desplome del precio que llegó a 38 dólares. Y luego necesitó de un año o un año y medio para llegar al rango de los 80 dólares, que fue la cotización en la que nos movimos entre 2011 y 2013. La pregunta es: ¿creemos que los bajos precios actuales son sostenibles a mediano plazo? Considero más factible un rango de precios de entre 65 a 80 dólares para 2018-2020.

—¿Por qué?

—Por dos cosas, porque eventualmente países como Arabia Saudí, que tienen una buena cuenta bancaria para mantener los precios, van a terminar recortando su producción y eso será una buena noticia para la industria. También espero que China pueda poner la casa en orden y si eso ocurre, la demanda sería mayor. Pero a corto plazo, no veo grandes cambios. Para que un incremento en la demanda china tenga impacto en el precio del petróleo va a tomar tiempo. La economía china no es un grifo que podemos abrir o cerrar. En la producción es diferente, Arabia puede tomar mañana mismo la decisión de cortar su producción en un millón de barriles diarios y eso tiene efecto en un mes. Por ahora, ha demostrado que no le interesa.

—¿Por qué Arabia Saudí esta sobreproduciendo?

—Las posibilidades son varias. Porque quiere dañar la producción americana, porque tiene algún tema geopolítico con Rusia que también está sufriendo. Estratégicamente, está dañando a países como Nigeria o Venezuela, está lastimando a todos los países de la OPEP, con excepción de Qatar o Kuwait porque tienen una fuerte posición financiera.

Yo creo que hay un poco de todo eso, están intentado ser nuevamente el jugador de gran peso en el mercado, también quizás estás mandando mensajes a Irán o Irak, países de la región que necesariamente no están en la misma situación financiera y estos precios del petróleo les impactan directamente.

—¿Y qué impacto tiene ello en Estados Unidos?

—No olvidemos que el precio bajo de la gasolina representa un ahorro de entre 750 y 1000 dólares al año para el consumidor americano. Es dinero que vuelve a impulsar el motor de la economía estadounidense. Y si hablamos de un recorte en la producción, hay que recordar que los pozos de esquisto, responsables del boom de Estados Unidos, no pierden productividad una vez reabiertos, como sucede con las perforaciones convencionales, con lo cual es más fácil frenar la producción. Es verdad que en algunos condados del oeste de Texas las consecuencias van a ser muy duras, pero en general, puedo decir que estos niveles de precios benefician a Estados Unidos más que le perjudican. Cabe recordar que si bien Estados Unidos incrementó su producción de 5 millones de barriles en 2008 hasta los 8 millones de barriles de hoy, todavía es un importador neto del producto, que hoy compra más barato.

—No existen dificultades de oferta en ningún mercado…

—Así es. Tenemos que tomar nota que el descubrimiento de Exxon en la Guyana es gigantesco. También, que Venezuela es el país del mundo con mayores reservas petroleras, más que Arabia Saudí. Allí el problema no es la geología, sino falta de gestión de la compañía estatal (Pdvsa) para traer el capital y la tecnología necesaria para aprovechar esas reservas. Argentina necesita capital y tecnología para Vaca Muerta, lo mismo le pasa a Venezuela, Guyana, México, Colombia. Todos están compitiendo por el billete de cien dólares que tienen las multinacionales en el bolsillo. Y estas empresas están optando por ir a los destinos con mejores reservas y con mejor modelo de gestión.

—Las empresas tienen que retomar sus niveles de inversión, más allá de la retracción…

—Yo creo que sí, paulatinamente, aunque hoy tengan problemas de flujo de caja con la cotización del presente. Pero vale la pena recordar cuál es la forma en que las empresas actúan. Sus principales ejecutivos se reúnen, ponen sobre la mesa todas las oportunidades que tienen y las ubican en diferentes categorías de riesgo: económico, geológico y político, y allí comparan las distintas opciones. Quizá en un contexto de 100 dólares el barril se pueden tomar riesgos mayores, pero en situaciones como la actual, solo van a invertir en aquellos primeros dos o tres proyectos en sus listas y los demás quedarán fuera, esperando una mejor oportunidad.
Uruguay está ubicado en una cuenca de gran potencial.

—¿Qué piensa de Uruguay como productor petrolero?

—Las compañías buscan zonas nuevas que necesitan inversión; yo pondría a Uruguay en el mismo modelo que la Guyana: países pequeños, pero ubicados en excelentes cuencas, con un buen potencial. Pero además, Uruguay no es un país complicado. El tamaño y la oportunidad son buenos, y el modelo contractual debe ser atractivo, por algo están empresas como Total o BP.

Un riesgo que las empresas evalúan es la falta de continuidad política. Las reglas de juego son algo considerado clave para estas empresas. Y eso se toma mucho en cuenta a la hora de armar sus estrategias. Países como Uruguay pueden ser muy competitivos en la producción petrolera.

AL MENOS 34 REFUGIADOS, QUE VIAJABAN CON OTROS CIEN, MURIERON AHOGADOS


Relato de un nuevo naufragio

La Guardia Costera griega informó que respondieron a un alerta de auxilio y que lograron rescatar a 68 personas, mientras que otras 29 lograron llegar a la playa de Farmakonisi nadando. Entre las víctimas había niños y bebés.

Al menos 34 refugiados murieron ahogados ayer luego de que la barcaza en la que viajaban con otras 100 personas naufragara al este de la isla griega de Farmakonisi, en el mar Egeo, cuando intentaban llegar a Europa, pese a la conmoción que provocó la muerte de un niño sirio en las costas turcas hace dos semanas. Entre las víctimas hubo niños y bebés. La Guardia Costera griega informó que respondieron a un alerta de auxilio y que lograron rescatar a 68 personas, mientras que otras 29 lograron llegar a la playa de Farmakonisi nadando, escena dramática que ya se volvió habitual en estas costas paradisíacas. Hasta ahora los rescatistas griegos recuperaron del mar los cuerpos de seis mujeres, ocho hombres, cuatro bebés y 11 chicos. “Mis compañeros están encontrando cada vez más cadáveres”, dijo un funcionario de la guardia costera griega. Siete de los cuerpos fueron descubiertos en el interior del barco pesquero, informó la radio estatal.
Pese a que el número de refugiados e migrantes muertos en el Mediterráneo disminuyó -en parte porque la mayoría de los que escapan de Medio Oriente eligen ahora cruzar por tierra a través de Turquía- los naufragios siguen repitiéndose todas las semanas, ahora en el Egeo. Anteayer, cuatro menores desaparecieron en esas aguas luego de que la embarcación de plástico en la que viajaban se diera vuelta a unos kilómetros de la costa de la isla griega de Samos. Los rescatistas griegos lograron salvar a 24 personas, pero no pudieron encontrar a cuatro jóvenes, que según los sobrevivientes viajaban con ellos desde Turquía.
Ese mismo día, un barco de Frontex, la fuerza de rescate y vigilancia regional creada por la Unión Europea (UE), rescató a 32 personas al este de la isla griega de Lesbos, uno de los principales puertos de llegadas de refugiados actuales. Los sobrevivientes contaron que un joven murió ahogado. Según Atenas, sólo en la paradisíaca isla de Lesbos hay entre 15.000 y 18.000 refugiados que se renuevan todos los días entre aquellos que parten en buques alquilados por el gobierno para el puerto ateniense de El Pireo y quienes logran llegar a las costas procedentes de Turquía.
La primera ministra interina de Grecia, Vasiliki Thanou, visitó ayer la isla de Lesbos para ver con sus propios ojos la situación de los miles de recién llegados y verificó las condiciones en un centro de recepción de refugiados y otro de registro. Durante su visita a la isla, Thanou anunció la apertura de dos nuevos centros de recepción para refugiados e inmigrantes, uno que tendrá lugar en la región capitalina de Atica y otro ubicado en la periferia de Salónica, la segunda mayor ciudad helena.
Las principales potencias económicas de la UE y los países nórdicos, que son los destinos finales buscados por la mayoría de los refugiados, reclaman que los dos puertos de entrada del sur europeo, Grecia e Italia, se hagan responsables de la recepción y el registro de todos los recién llegados. Según las leyes europeas actuales, esto significa que Grecia e Italia, dos países que atraviesan una profunda crisis económica, deberían dar asilo político a cientos de miles de refugiados en vez de permitirles seguir camino para que lleguen a los países del norte y los más ricos del continente.
Ya son miles los refugiados que intentan llegar cada día a una isla griega en el Egeo, provenientes desde Turquía. Casi todos quieren llegar a Europa occidental. El sábado dos ferries llevaron a más de 4.000 personas de las islas al puerto del Pireo, cerca de la capital Atenas, informó la radio estatal. En la mañana de ayer llegaron otros 1.700 migrantes a ese puerto. Tres ferries hacen el trayecto entre Lesbos, Cos, Kalimnos y Leros y llevan a miles de refugiados a tierra firme.

WIKIPEDIA EXPULSA A CIENTOS DE EDITORES POR COBRAR A EMPRESAS


Elogios o escraches tarifados

La enciclopedia desmanteló una red de 381 perfiles que escribían artículos de personas y compañías a cambio de dinero y luego las extorsionaban. La trama, descubierta por otros editores de Wikipedia, era coordinada para burlar los mecanismos de corrección.
 Por José Manuel Abad Liñan *

Jimmy Wales, el fundador de la enciclopedia digital más grande del mundo, manifestó hace unos meses que no planteaba la posibilidad de que los editores de la Wikipedia recibieran ningún tipo de retribución por su trabajo. “No es algo que nos haya pedido nuestra comunidad”, señaló. Ahora, 381 perfiles de editores fueron expulsados de la enciclopedia en su versión en inglés por fraude y extorsión, al venderse a empresas y particulares para crear artículos sobre ellos.
Wikipedia permite que un editor mantenga un vínculo con las entidades y personas sobre las que escribe, pero debe declararlo expresamente al publicar un artículo. No es el caso de los expulsados, que violentaron el espíritu altruista y colaborador de la web, y de manera organizada. Es habitual que los editores detecten y eliminen artículos que incumplen las normas de la enciclopedia y que sirven para dar relevancia a entidades y personas que –en comparación con la mayoría de los demás textos– no las merecen, pero resulta extraordinario que el portal dé la orden de un despido masivo de perfiles por considerarlos títeres o sockpuppets (cuentas creadas específicamente para publicar artículos saltándose las normas). No obstante, este año ya se desmanteló otra red, Wiki-PR, compuesta por 323 cuentas títere, según informó la revista estadounidense The Atlantic.
Hasta la fecha, en la actuación contra Orangemuddy –el nombre con el que Wikipedia bautizó a la red–, se eliminaron 254 artículos creados por estos títeres. La enciclopedia publicó su lista completa y aclaró que en su mayoría se trata de contribuciones relacionadas con pequeñas empresas o con artistas poco conocidos. Una vez revisados, tan sólo dos de los protagonistas de los artículos merecieron un nuevo texto en la enciclopedia, creado ya observando sus reglas.
La trama, descubierta por otros editores de Wikipedia, actuaba de manera coordinada para burlar los mecanismos de corrección de la enciclopedia: unos editores daban el visto bueno a los artículos de otros escritos por miembros de la misma red, y a la vez daban entrada y validaban con buenas opiniones el trabajo de edición de los nuevos miembros. Una vez publicados los artículos sesgados, algunos editores reclamaban una cuota de 30 dólares (27 euros) mensuales a los protagonistas para mantenerlos en línea, según indica uno de los wikipedistas que ayudó a desenmascarar la red.
Wikipedia se financia a partir de donaciones que gestiona una fundación en Estados Unidos, sede central del proyecto. Diversas organizaciones y asociaciones civiles en otros países actúan como sus capítulos nacionales.
Un estudio del Instituto Smithsonian calcula que el portal, de estar en venta, tendría un valor de “decenas de miles de millones de dólares” y un costo de reemplazo de 6600 millones de dólares.
* De El País, de Madrid. Especial para Página/12.