20 sept 2015

Cómo están hoy las cinco economías europeas rescatadas hace cinco años


Un informe de PWC analiza la evolución de varios indicadores clave de Chipre, Grecia, Irlanda, Portugal y España. El derrotero que siguió cada país fue muy distinto. Y hay uno que se erige como claro protagonista.
por CRONISTA.COM


Evolución del PBI de las cinco economías rescatadas por la UE hace cinco años
Aunque este año el foco de atención entre las economías europeas estuvo concentrado de manera casi exclusiva en Grecia, hubo otras cuatro economías que hace cinco años debieron ser “rescatadas” por la Unión Europea (UE): Chipre, España, Irlanda y Portugal.

Un informe de PWC analizó la evolución de esas cinco economías desde 2007 –antes de la crisis- hasta ahora. Y el resultado arroja un claro protagonista en la senda del crecimiento, con otras tres economías en camino de recuperarse y una última –la griega- que está hoy muchísimo peor que entonces.

“Irlanda –apunta el reporte- ha liderado la reforma económica en las economías periféricas de Europa. Creció un 5,2% en términos reales en 2014 y se espera que la producción se expanda más allá del 3,9% este año”. De las cinco rescatadas hace cinco años, es la única que hoy tiene un PBI mayor al de 2007. Su tipo de cambio real (deflactado por precios y competitividad laboral) se depreció un 7,6%, ayudando a sus exportaciones. Y la tasa de desempleo cayó por debajo del 10%.

La segunda mejor performance punta a punta es para España. “La reestructuración del sector financiero está funcionando y se espera un fuerte crecimiento del PIB de alrededor del 3% para este año”. El informe menciona “políticas encaminadas a disminuir su alta tasa de desempleo” y dice que “se espera que supere el nivel del PIB anterior a la crisis en 2017”. Quiere decir que la recuperación le habrá tomado una década completa.

Evolución de la competitividad en las cinco economías europeas rescatadas hace cinco años (Fuente: PWC)

Para PWC, Portugal avanzó también, pero en menor medida, con una economía que en 2014 creció por primera vez desde 2010 pero que aún tiene “algunos problemas estructurales” como una deuda pública que representa el 130% de su PBI y, comparativamente, una mejora más chica en su competitividad cambiaria.

En cuanto al PBI, Chipre está casi igual que Portugal –algo por encima del 90% del PBI de 2007- y, tras anunciar un superávit primario de 2,9% del Producto, pasó de las reformas de las finanzas públicas a las estructurales en salud y telecomunicaciones. Sigue “en la etapa de reformas, pero progresando decentemente”, apunta el informe.

Grecia es la cenicienta del grupo. Con la profundización de la crisis, “ha vuelto al punto de partida”, pero con un PBI que no dejó de achicarse y que cerró el 2014 con una caída de más del 25% con respecto al 2007.

Catorce años de terror

Las imágenes de la ola de refugiados que inunda Europa se observan en todo rincón de este país, en las cenas se escuchan conversaciones muy informadas con los últimos detalles de los dramas que se viven, los tuits se intercambian entre personas muy conscientes para que todos, al instante, estén bien enterados, y finalmente el gobierno de Barack Obama anuncia su enorme gesto humanitario y generoso de que aceptará a 10 mil sirios el próximo año.

DAVID BROOKS 
11-de-septiembre
Mientras tanto, el viernes pasado se marcó el 14 aniversario de la fecha que ha dejado tan profunda huella en este país: el 11 de septiembre. Las dos columnas de luz que alcanzan el cielo brotan desde donde estaban las Torres Gemelas, mientras miles de turistas se congregan alrededor del sitio para observar el monumento/fuente/hoyo y la peregrinación de los familiares de los fallecidos; se inauguró un monumento más para recordar la fecha en el sitio donde cayó el avión en Pensilvania ese día, y también se marcó la fecha en el Pentágono.
Han pasado 14 años del acto que desató una guerra infinita y que ha cambiado para siempre este país y, a la vez, destruido a otros con invasiones, intervenciones, bombardeos, el armamento y financiamiento de milicias, misiones de asesinato a control remoto por drones, el estrangulamiento económico y secuestros y desapariciones en nombre de la guerra contra el terror justificada por algo que ahora se llama 11-S.
Los refugiados huyen justo de esos países destruidos en nombre de la libertad, la democracia y los derechos por Estados Unidos y varias naciones europeas, aunque el discurso oficial y los medios aquí no suelen hablar de este círculo. Es como si todos estuvieran viendo alguna catástrofe natural, como si ellos no tuvieran nada que ver, como si las guerras fueran espectáculos y los ciudadanos estadunidenses y europeos fueran invitados sólo como observadores.
Aún es difícil entender –aunque sí se puede medio explicar– cómo fue que estos observadores permitieron que pasaran 14 años en los cuales sus gobiernos devastaron países enteros y aterrorizaran a millones de madres, padres, hijos, artistas, músicos, obreros, estudiantes, niños, o sea, gente con sueños, amores y preocupaciones igualitos a los suyos. No es que todos lo permitieran, muchos expresaron su oposición, pero el punto es que no los suficientes y así, y por ello, otros siguen sufriendo múltiples 11-S y sus nombres no son recordados en las ceremonias del aniversario.
De hecho, durante todo este tiempo se ha buscado que la memoria social sea suprimida por la oficial, la cual omite asumir responsabilidad por la devastación de los países de donde ahora huyen millones, los refugiados de las bombas y balas de Washington y Londres, entre otros.
Esta supresión de la memoria ha llegado a tal nivel que los políticos aquí parecen no tener ninguna urgencia patriótica para rescatar a los rescatistas de ese día. Más de 70 mil residentes de todas partes de este país (incluidos inmigrantes) respondieron a esa tragedia. Por ejemplo, recuerdo que un hombre de Kentucky vio por televisión la noticia, fue al banco a retirar sus modestos fondos, se subió a su coche y manejó sin descansar más de 12 horas, llegó a Nueva York, ciudad que jamás había conocido, pidió direcciones a la zona cero y de inmediato se sumó a una fila de voluntarios buscando sobrevivientes entre los escombros humeantes de las torres. Comentó que muchos de su brigadano hablaban inglés, sino varios idiomas, pero afirmó que todos se entendían, que ese día: todos éramos iguales, todos éramos hermanos.
Unos 33 mil de esos rescatistas voluntarios junto con cientos de bomberos y de gente de primeros auxilios padecen enfermedades hoy día vinculadas con su trabajo en las tres zonas impactadas el 11-S. Se trata de unos 3 mil 700, entre ellos mil bomberos, con cánceres vinculados a su trabajo en las áreas del desastre, reporta el New York Times. Sin embargo, por ahora, el Congreso no ha procedido a renovar los programas federales de asistencia a estos héroes. Pero eso sí, parece haber un presupuesto ilimitado para operaciones militares por todo el mundo.
Noam Chomsky, en entrevista con La Jornada tres días después de los atentados del 11 de septiembre, comentó que los hechos eran un gran triunfo para la derecha en todo el mundo –desde Bush y su gente en Estados Unidos, sus socios en Europa e Israel, hasta los fundamentalistas de derecha en el mundo árabe– y que los costos serían pagados por los palestinos, los pueblos pobres y oprimidos y la izquierda progresista en todo el mundo. Eso quedó más que comprobado en los hechos.
Y parece que 14 años y las olas de refugiados, los ríos de sangre y de lágrimas, el eco ensordecedor de gritos y la imagen de un niño muerto en una playa aún no son suficiente. Casi todos los precandidatos presidenciales –con la notable excepción de Bernie Sanders– no dejan de repetir cómo y cuándo emplearán la fuerza militar contra diversos enemigos, y compiten para presentarse como el más macho (o macha, dado las dos mujeres en el concurso). O sea, proponen más de lo mismo de estos últimos 14 años.
Aquí no hay falta de información –vía medios tradicionales, redes sociales, videos, investigaciones, filtraciones– sobre las consecuencias de las políticas de guerras, de las violaciones de derechos humanos y libertades civiles y más dentro y fuera de este país durante los últimos 14 años desde el 11-S.
Michael Moore, al presentar su nuevo documental, Where to invade next (aunque la sorpresa es que no se trata de lo que se supone por el título, sino de cómo adoptar políticas sociales europeas en Estados Unidos), comentó que no necesitamos ver otro documental más que dice qué tan de la chingada está eso, o qué tan de la chingada está lo otro. Necesitamos dejar de sentarnos e inspirarnos sobre lo que sí podemos hacer.
Pero para eso, tal vez ya no se requiere de mayor información, sino sólo que ya no se pueda aguantar tanto.
A veces es inaguantable ser observador en y de este país.
La Jornada

La geopolítica del papa Francisco

Thomas Wenski, arzobispo católico de Miami, ha calificado a Cuba como “geopolíticamente” importante. Esa aseveración es redundante a la vista de la crucial historia del país que es el único en el hemisferio occidental todavía regido por un regimen marxista-leninista. Pero ese etiquetado es relevante al iniciar su visita a Cuba, entre el 19 y el 22 de septiembre, para luego pasar cinco días en Estados Unidos.

JOAQUIN ROY / Resumen Latinoamericano 
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Esta semana papal en América, para usar los términos de Wenski, revela unas intenciones geopolíticas.
A estas alturas de la evolución del papado del arzobispo argentino Jorge Mario Bergoglio, de filiación jesuita, ya pocas cartas se mantienen cubiertas.
Por un lado, Francisco sigue fiel a las obligaciones de la empresa sagrada y “el reino que no es de este mundo”. Pero resulta obvio que ha estado priorizando los temas “de este mundo”, que al parecer son más urgentes y graves que los de la otra vida.
Francisco ha estado señalando en cada una de sus decisiones recientes la persistencia de uno de los “pecados mortales” (que generan condena) en este valle de lágrimas, con la imposición de una existencia inaguantable para millones de fieles, agnósticos, y creyentes de otras inclinaciones religiosas.
Antes de recalar en las ciudades cubanas y estadounidenses, Francisco ha sorprendido, agradado y escandalizado por igual a católicos y gentiles con una serie de medidas de alto alcance mediático. Ha suavizado el procedimiento de anulación del matrimonio, ha propuesto el perdón para las mujeres que decidieron en su momento el aborto, y ha renunciado a juzgar la conducta de los homosexuales.
Para más travesuras, ha arremetido contra el capitalismo, al que ha acusado del vergonzoso estado de pobreza e inaceptable desigualdad, además de señalar el desarrollo desenfrenado como la raíz del amenazante cambio climático, cuyas consecuencias afectan con más saña a “los de abajo”.
Es perfectamente congruente que se le haya señalado (erróneamente) como integrante de la Teología de Liberación.  Por otra parte, ha dejado sin empleo a choferes, sastres, mujeres de limpieza y zapateros, al rechazar vivir como un papa y optar por comportarse como un ciudadano normal.
Pero, también se ha comportado con una alarmante facilidad como un político terrenal, despreciando el aura celestial y despojándose del peso de la púrpura, una carga muy molesta al estar equipado por un solo pulmón funcional.
En su agotadora semana, Francisco se dedicará a una operación política imponente en dos países americanos de impacto universal. Del éxito que consiga depende en cierta manera que la historia no solamente le absuelva (como en su día temerariamente predijo Fidel Castro), sino que lo reconozca por sus logros.
Pero Francisco no solamente va a Cuba y Estados Unidos con una agenda acorde con sus obligaciones del cargo “del otro mundo”, sino que acude para consolidar la presencia católica en el continente americano, donde los retos de mantener la membresía son imponentes.
En Cuba, Francisco sabe que la Iglesia Católica paradójicamente aumentó su influencia en el castrismo, en comparación con la modesta importancia en la época republicana. Entonces ya sufrió la competencia del surgimiento de los ritos africanos y el desdén de la liturgia republicana, además de la implantación de las denominaciones protestantes.
Durante el castrismo, la jerarquía católica supo de sus limitaciones y se restringió a cumplir con sus labores de confort y esperanza, recibiendo calladamente el escarnio de los sectores radicales del exilio.
Los recientes logros en la liberación de presos y en la mediación de la normalización de las relaciones entre Estados Unidos y el régimen cubano solamente recibirán su calificación con la historia. El cardenal cubano Jaime Ortega se sentiría muy desilusionado si algún día debiera lastimosamente confesar que “contra Castro vivíamos mejor”.
En Estados Unidos, Francisco se enfrenta a otro descomunal desafío. Deberá aumentar o, por lo menos, conservar la feligresía no solamente de los católicos conservadores, sino también de los liberales y no practicantes.
Además, tendrá que recabar el necesario apoyo a los más necesitados de la inmigración latinoamericana, numéricamente de raíz católica. Una atronadora mayoría ha recalado en Estados Unidos, más que huidos de regímenes políticos autoritarios, escapados de la pobreza y la desigualdad, la discriminación de género y racial en niveles de ignominia.
La perspectiva de recibir una recompensa en un “reino más allá de este mundo”  no es un canto que los convenza. De ahí que Francisco deberá ejercer una presión conveniente para que el sistema por el que los recién llegados (“los pobres de la tierra” de José Martí) han optado, sea justo y generoso.
Es, por lo tanto, en América, donde la Iglesia Católica, con o sin Francisco, se juega su futuro. Con promesas de recompensa en otro mundo no va a bastar para lograr el apoyo de esa inmensa mayoría. Están esperando una oferta que, para decirlo en terminología angloamericana, no puedan rechazar.
Editado por Pablo Piacentini

Vía de salida de la zona euro

ELECCIONES EN GRECIA

Syriza vuelve a ganar las elecciones con una amplia ventaja
El partido izquierdista logra el 35,5% de los votos según el recuento del 90%

MARÍA ANTONIA SÁNCHEZ-VALLEJO Atenas 21 SEP 2015 



Alexis Tsipras y su formación, Syriza, lograron ayer una clara victoria en las elecciones anticipadas convocadas en Grecia después de la firma del tercer rescate con los acreedores europeos y la ruptura del partido. La formación izquierdista, que logró una clara mayoría con más del 70% de los votos escrutados, reeditará su coalición de Gobierno con la derecha nacionalista de Griegos Independientes (ANEL). El partido de Alexis Tsipras logra el 35,5% de los votos (145 escaños), mientras los conservadores de Nueva Democracia se situaban en torno al 28%. La ultraderecha revalidó su tercer puesto con un leve aumento de apoyos, mientras quedó fuera del Parlamento Unidad Popular, la escisión de Syriza tras la firma del rescate.

En sus primeras palabras tras conocerse el resultado, el líder izquierdista agradeció a los ciudadanos que le hayan dado un mandato claro “para cuatro años” y afirmó que las elecciones celebradas ayer lanzan el claro mensaje a Europa de que “Grecia es sinónimo de lucha y dignidad”. “Dimos una batalla difícil y estoy muy contento porque el pueblo nos dio un mandato claro para seguir luchando en el interior y el exterior”, dijo el político a sus partidarios, reunidos en una céntrica plaza de Atenas en un ambiente de euforia que constataba que Syriza había recuperado la ilusión. A la celebración se sumó el líder de ANEL, Panos Kamenos, que se fundió en un abrazo con Tsipras.
Una intención de voto volátil e indecisa hasta el último minuto definió, junto con el bajo porcentaje de participación (el 53,4%), unos comicios de los que la ciudadanía no esperaba nada nuevo, ya que el próximo Gobierno estará maniatado por las duras condiciones del nuevo rescate. Frente a los fallidos pronósticos durante la campaña electoral de coaliciones diversas, se reeditará por tanto el pacto Syriza-ANEL que gobernó Grecia de enero a agosto, en unas elecciones que, más que Syriza, ganó Alexis Tsipras.

“Es indudablemente una victoria personal de Tsipras, sus apelaciones a la lucha ante Europa y su ejercicio de honestidad, asumiendo errores durante estos meses, han inclinado la balanza a su favor. Si alguien sale fortalecido de estas elecciones, es él”, analiza Ilias Yoryadis, sociólogo filo-Syriza. “También podría interpretarse que los griegos prefieren un rescate aplicado por un izquierdista a su ejecución por la derecha”.



Syriza no sólo vuelve al poder, también recupera la autoestima, y de qué manera, tras el cisma vivido en sus filas tras el referéndum y la aprobación del tercer rescate, y se dispone a gobernar por segunda vez en un año, con renovado y claro mandato, el mantra más repetido por Tsipras en los actos de campaña.

Fuentes del partido confirmaron que la formación del Ejecutivo se cerrará antes del miércoles, y el propio Tsipras mantuvo un primer contacto telefónico con Kamenos, con el escenario de una mayoría parlamentaria de 155 escaños (sólo siete menos que en enero). Por contradictoria que pueda parecer una coalición entre la izquierda y la derecha soberanista, Yorgos Vasiliadis, miembro de la Ejecutiva de Syriza y secretario de Estado contra la Corrupción, señalaba tras conocer los resultados: “Con ANEL tenemos un gran nivel de entendimiento y, aunque disentimos en algunas cosas, hay diálogo y ánimo de colaboración. Este Gobierno tendrá margen de maniobra para mejorar algunos aspectos del rescate, como por ejemplo la cesión de los 14 aeropuertos regionales”, añadía.

En efecto, como en enero, ANEL es el único socio capaz de hablar el mismo lenguaje antiausteridad que Syriza y su entendimiento en temas económicos es prácticamente total. Sin embargo, la coyuntura ha cambiado y ahora Grecia vive una dramática crisis de refugiados que podría complicar el diálogo entre los socios, ya que a ambos les separan notables diferencias de criterio en política migratoria. El partido de Kamenos defiende mayor mano dura frente a la inmigración irregular.

Los pronósticos demoscópicos, pues, no se cumplieron, en un día de verano que pareció alejar a los votantes de los colegios electorales hacia las playas. Aunque la participación se resintió con respecto a enero —casi 10 puntos menos— no fueron el sol y el calor los que restaron afluencia a los colegios, sino el cansancio entre los votantes tras tres convocatorias electorales prácticamente seguidas (generales en enero, referéndum en julio y los comicios de ayer). También influyó notablemente la decepción entre algunos votantes de Syriza tras el giro dado por Tsipras en julio. Fueron precisamente estos descontentos los que auparon a Syriza hasta una victoria casi absoluta; la expectativa de voto del partido experimentó una progresión aritmética en los tres últimos días. Además, el 19,3% de los votantes decidieron ayer mismo su papeleta (el 25%, entre los que apoyaron a ANEL).

La escisión que se produjo en el partido de Tsipras tras la firma del tercer rescate dio lugar a una nueva formación, Unidad Popular, cuyo líder Panayiotis Lafazanis, reconoció el mal resultado de su formación, que se queda fuera del Parlamento. Han “perdido la batalla, pero no la guerra”, dijo el exministro. “Nos enfrentamos a partir de mañana al Armagedón del memorándum”, dijo en referencia al tercer rescate.

En el resto de la tabla destaca la consolidación en el tercer puesto —constitucionalmente muy importante en Grecia— de los neonazis de Aurora Dorada, con dos diputados más que en enero; el leve repunte del Pasok, en listas conjuntas con el centroizquierdista Dimar; y la sorpresa que supone la irrupción en el Parlamento de la Unión de Centristas de Vasilis Levendis.

En estos tres factores las encuestas acertaron de pleno, aunque nadie se atreve a predecir cuál pueda ser el comportamiento en la Cámara de la última formación, ejemplo claro de antipolítica basura, con una lista de candidatos en la que aparecen seis familiares directos del líder y otros más sin experiencia política alguna. Levendis fue el único líder que se presentó en el centro de prensa internacional, para disfrutar de su momento de gloria. Llevaba intentando entrar en el Parlamento desde 1992, cuando fundó el partido.

UNA APUESTA POR LA PAZ

 MADURO Y SANTOS SE REUNEN MAÑANA EN QUITO PARA NEGOCIAR UN ACUERDO FRONTERIZO

Una cumbre con clima de fin de crisis

Procurando bajar la tensión entre ambos países, Maduro lanzó una iniciativa para que colombianos radicados legalmente en Venezuela apoyen gestiones del gobierno para restablecer la paz en la frontera.

En la víspera de la reunión entre el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, y el de Colombia, Juan Manuel Santos, el presidente de Ecuador, Rafael Correa, agradeció a sus colegas haber aceptado su invitación para dialogar en Quito. En una iniciativa para bajar la tensión entre ambos países, Maduro promovió una iniciativa para que colombianos radicados legalmente en Venezuela apoyen las gestiones del gobierno para restablecer la paz en la frontera.
“Nuestra gratitud porque, pese a que cada uno tenía sus legítimas aspiraciones, legítimas exigencias, los presidentes Santos y Maduro atendieron sin condiciones y con mucha gentileza la invitación”, dijo el jefe de Estado ecuatoriano. Correa también que luego de la reunión se superarán los problemas que surgieron en la frontera colombo-venezolana. “El lunes Ecuador estará de fiesta, se honrará recibiendo nuevamente a hermanos de la patria grande”, resaltó el jefe de Estado ecuatoriano. En su habitual informe sabatino, Correa comentó que la idea de reunir a Maduro y Santos surgió tras una conversación telefónica que mantuvo con su par uruguayo, Tabaré Vázquez. En ese diálogo, el mandatario coincidió con Vázquez en formular las invitaciones para concretar la reunión de mañana. El presidente ecuatoriano señaló que en los contactos, tanto Maduro como Santos mantenían legítimos intereses y condiciones, pero remarcó el espíritu solidario de ambos para aceptar la invitación.
El encuentro fue gestionado por Vázquez y Correa, quienes ejercen las presidencias pro tempore de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) y de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), respectivamente. Ambos gobernantes acompañarán la esperada cita, que se iniciará mañana por la tarde en el Palacio de Carandolet, sede del gobierno de Ecuador.
Por otra parte, ayer comenzó en Caracas y en siete estados venezolanos el registro de colombianos radicados legalmente en el país que quieran sumarse al Movimiento Nacional de Colombianos por la Paz, una instancia promovida por movimientos sociales y partidos que integran el oficialista Gran Polo Patriótico, en apoyo a las gestiones del gobierno para restablecer la paz en la frontera colombo-venezolana. La iniciativa contó con el apoyo expreso del presidente venezolano, que tiene como fin recoger el apoyo de los cerca de seis millones de colombianos que viven legalmente en Venezuela. Según la prensa venezolana, tuvo gran afluencia en la capital venezolana y en los estados Táchira, Zulia, Apure y Amazonas, limítrofes con Colombia, además de los céntricos Miranda y Vargas, así como Bolívar en el sudeste. El alcalde del municipio Libertador, Jorge Rodríguez, destacó la iniciativa. “Vamos a estar registrando a todos los colombianos que se sientan bolivarianos, que sientan la necesidad de expresar su deseo de la construcción de una relación mucho más fructífera a partir de la construcción de una nueva frontera de paz”, señaló.
Por su parte, Juan Carlos Tanus, vocero de la asociación de colombianos en Venezuela, explicó que con el registro se conformará un movimiento que ayudará a mejorar las relaciones con los colombianos en Venezuela. “Se trata de una expresión organizada que va a convertir en sujetos políticos mucho más activos a esa migración y a la diáspora colombiana en territorio venezolano”, dijo. “Es un reconocimiento a la participación de los colombianos en planes de inclusión social en materia de salud, educación, vivienda y pensión que se implementan en Venezuela”, señaló Tanus.
El vocero de los colombianos que residen en Venezuela dijo que también espera que la reunión prevista para mañana entre Maduro y Santos en Quito sea productiva. “Espero que del encuentro salga un acuerdo con principios éticos para la frontera, sin tener atrás el contrabando, la extracción de gasolina, del narcotráfico y el paramilitarismo”, dijo.
En medio de la tensión bilateral, el Ejército colombiano advirtió sobre un incursión armada de soldados venezolanos que cruzaron la frontera persiguiendo a un contrabandista que había entrado a su país desde un paso ilegal. Las tropas colombianas se encontraban a unos cinco kilómetros de la línea de la frontera, en misiones de interdicción al contrabando, un delito cuya existencia tanto Bogotá como Caracas reconocen, cuando fueron informados del ingreso de soldados venezolanos. Cuando llegaron a la frontera, los soldados venezolanos ya se había retirado.
La crisis bilateral empezó hace un mes cuando Venezuela declaró estado de excepción y cerró puntos fronterizos. Caracas justificó los cierres como medida para combatir el paramilitarismo colombiano y el contrabando en la zona limítrofe, a raíz de un ataque a militares venezolanos que dejó tres heridos. Desde entonces, fueron deportados 1532 colombianos y 18.377 han retornado por miedo a ser expulsados, según el balance más reciente de la ONU. El conflicto bilateral escaló cuando ambas cancillerías llamaron a consultas a sus embajadores en medio de acusaciones de violaciones de los derechos humanos de los afectados.
Ecuador y Uruguay promueven desde hace varios días el acercamiento entre Colombia y Venezuela. Producto de esas gestiones, las cancilleres colombianas, María Angela Holguín, y venezolana, Delcy Rodríguez, se reunieron hace una semana en Quito. Esa reunión sirvió, según señaló el jefe de la diplomacia ecuatoriana, Ricardo Patiño, como un encuentro preparatorio para el que realizarán mañana los jefes de Estado de ambos países.