28 sept 2015

El botín es el Estado

ARGENTINA : LA CORRUPCIÓN SISTÉMICA DEL PRO
FRANCISCO BALAZS
27/09/2015



El blindaje que los medios hegemónicos y el establishment económico le prodigan al procesado jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires y candidato presidencial por Cambiemos, Mauricio Macri, resultó ser, finalmente, vulnerable. La denuncia realizada por el diarioTiempo Argentino revelando el negociado entre la fantasmagórica empresa La Usina, de Fernando Niembro, y sus contratos por más de veintiún millones de pesos traspasó el vallado de protección. Golpeó duro, lastimó la imagen y los valores pro del honestismo y transparencia PRO y reveló lo que es una práctica sistémica en el manejo de los recursos de los ciudadanos porteños en el partido de Macri.

El remanido recurso utilizado por el PRO, ése que se jactaba de la transparencia de exhibir públicamente a través de su página web todos los contratos celebrados por el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, quedó reducido a una burda burla. Todos recordarán cómo el mismo Macri y Horacio Rodríguez Larreta solían responder “tenemos todos los contratos con proveedores publicado en la página web, cualquiera puede entrar y verlos, incluso el manejo de la pauta publicitaria”
Algo que no se condice con lo denunciado por la legisladora Gabriela Cerruti: los cuatrocientos mil pesos mensuales destinados a una radio en la provincia de Misiones durante una cantidad de meses, que llegaría a cifras de varios millones de pesos. Ni, en realidad, con ninguno de los casos que se denunciaron recientemente. La “página de la transparencia de la gestión” no lo es tanto.

El impacto de la denuncia del caso Niembro y su repercusión debió ser replicada por los medios hegemónicos en sus portales de noticias. No lo pudieron tapar ni esconder. El Niembrogate suscitó un editorial del diario La Nación pidiendo que el relator deportivo diera un paso al costado. Y así fue.

La Nación, el más dañino y antiguo conocedor del uso de golpear y de conducir campañas de de­sestabilización a lo largo de la historia, le marcó la cancha a Macri a través de un editorial.
Esto bastó para que Niembro renunciara a su candidatura como primer diputado por la provincia de Buenos Aires. El malestar y las disidencias internas que causaron la denuncia de Niembro estaban siendo tramitadas con dificultad y alto costo cuando a principios de la semana pasada se sumó la denuncia contra Eduardo Amadeo y los contratos que lo beneficiaron por más de cuatro millones de dólares. 
Lo de Amadeo resulta, además de poco pro, muy desvergonzado: semanas atrás, al ser consultado por el caso Niembro en el programa de espectáculos Intratables, negó enfáticamente, casi indignado, que él nunca hubiera tenido que ver con contratos con el Estado y que solamente se dedicaba a criar vacas, aunque una de ellas sea la que le saca leche al Estado porteño.

Límite a la impunidad


Los escándalos denunciados, la corrupción de los honestos, revela que bajo la impunidad que le proveen sus jefes corporativos y mediáticos el PRO se constituyó bajo la construcción de una gran falacia que culmina develándose como una impostura en su principal bandera: la honestidad, la nueva política.

Las prácticas acerca del manejo de las cuentas de la ciudad se encuentran dentro de los procedimientos y lógicas de la administración del sector privado, de las empresas de las que provienen gran parte de los funcionarios del gabinete de Macri, y de sus asesores más cercanos que se dedican al negocio de la construcción. La derecha logró instalar que el de­senvolvimiento de las prácticas del ámbito privado no son objetables porque el ámbito privado es prolijo y honesto frente a lo público, siempre ineficiente y corrupto. Sobre este axioma se trabajó durante décadas en la conciencia política de amplios sectores sociales para imponer el desprecio hacia la política, centrando su atención de corrupción pública y ponderando las buenas y honestas artes en lo privado. Según esa lógica, lo privado nada tiene que ver ni impacta en el resto de los ciudadanos y en nada les afecta el accionar monopólico de los privados, sus condicionamientos en el mercado interno, en las finanzas, en los precios, en la inflación, en la fuga de capitales y en la evasión impositiva.

Vulnerables

Valen algunas consideraciones respecto de las denuncias que destapan el accionar sistémico de cómo opera y entiende la gestión de lo público el PRO. En primer lugar, que es posible penetrar el blindaje que dispone el PRO, y que las denuncias fundadas, producto de la investigación rigurosa, no puede ser escondida eternamente, ni hay Grupo Clarín ni tribunas de doctrinas que los puedan tapar. La infalibilidad del PRO, como la de cualquier gobierno o fuerza política, puede ser puesta sobre el tapete y tener sus altas consecuencias.

En segundo lugar, que al no estar acostumbrados a quedar expuestos de manera grotesca como en los episodios antes destacados, la reacción ante el escándalo los deja en mayor evidencia por la falta de reflejos que la impunidad de los intocables les otorgó. Por último, que las denuncias judiciales, si bien fundamentales, y que seguirán el curso que dicte la Justicia, permiten desnudar de qué manera conciben estos sectores a la política, cuáles son sus programas de gobierno y con cuáles herramientas gobernarían un país en caso de acceder a la presidencia de la Nación. 
Pero, esencialmente, desnudar la hipocresía montada sobre la supuesta honestidad y transparencia, de la que no pocos ciudadanos, al menos, vieron resquebrajarse en los últimos días. Y volver a discutir de política, en serio, y de qué modelos de país se encuentran en pugna en menos de 30 días. Esto es lo que realmente importa.

Tucumán y después

Las denuncias de fraude en las elecciones de Tucumán, potenciadas luego por el extemporáneo y vergonzoso fallo de la Sala I de la Cámara en lo Contencioso Administrativo de esa provincia, fueron un ataque directo no ya al gobierno nacional, sino al sistema democrático y su estabilidad institucional, la que el republicanismo tanto proclama defender. El pedido de anulación de las elecciones tuvo su límite luego de que la Corte tucumana avalara el resultado de las urnas proclamando a Juan Manzur como el ganador. 
La desmesura del derrotado radical amarillo José Cano de recurrir a la Corte Suprema de la Nación fue de­sarmada por el propio Macri recomendándole aceptar el fallo de la Corte provincial y dar por terminado el asunto. La Corte presidida por Ricardo Lorenzetti hubiera rechazado tal desmesura. 
La operación fraude pergeñada como un primer paso que luego se extendería como reguero de pólvora al que el país se encaminaba hacia a un proceso electoral inviable que estallaría el 25 de octubre, fracasó. 
El PRO –Cambiemos, radicales, y otros– quedó en el centro de la escena, pegado en la peor de las fotos de un sistema democrático: el de no soportar lo que expresa el voto popular.

Las elecciones limpias, y ejemplares, en la provincia de Chaco, una semana atrás, y el triunfo del Frente para la Victoria a nivel gobernador e intendente de Resistencia, fue el golpe de gracia que terminó, al menos por ahora, con la operación desesperada opositora.

El diario La Nación, el martes pasado, una vez más bajo una supuesta nota periodística, le advertía a Macri titulando: “Aconsejan a Macri callar sobre casos polémicos”. “No atacará a Massa ni se referirán a las denuncias que salpican al PRO”.

Todo esto no es PRO, pero está bueno.

Cuba, su posición de principios y el bloqueo en la sesión de la ONU

Nada podrá evitar, como se aprecia en el curso de la tendencia dentro de la Asamblea General de las Naciones Unidas, que Cuba obtenga otra victoria histórica – quizá la mayor respecto de las obtenidas durante 23 años consecutivos- en su justa demanda de un inmediato cese del criminal bloqueo económico y comercial que Estados Unidos aplica desde 1961.

Hugo Moldiz
28/09/2015




La razón más importante para que esta enorme posibilidad se convierta en un hecho de la realidad, si la ultraderecha norteamericana no logra revertir la tendencia, es la disposición favorable dentro del Departamento de Estado de los Estados Unidos para abstenerse en el momento que se registre la votación en torno al proyecto de resolución de condena al bloqueo que Cuba presenta todos los años. Es más, como nada se improvisa en tan importante encuentro mundial de naciones, hay que dar por descontado que Israel –el Estado creado por EEUU después de la II Guerra Mundial que ha acompañado en solitario a la política genocida de Washington- se sume a la abstención.

Desde 1992, en medio de un mundo unipolar que empezaba tras el desplome del campo socialista de la Europa del Este entre 1989 y 1991, la política exterior cubana ha conquistado 23 victorias consecutivas en la ONU. Una de las razones se debe a que la diplomacia del primer país socialista de América Latina desde el siglo XX ha demostrado, a fuerza de argumentos, el carácter genocida de la medida y su alcance extraterritorial.

Todo está en manos de Obama. Dentro del Departamento de Estado existe una corriente bastante alineada al Departamento de Defensa que propone mantener una posición dura en la Asamblea de la ONU. Entonces, el primer presidente negro de los Estados Unidos, que ha pedido al Congreso derogar el eufemísticamente denominado “embargo” económico y comercial, tiene el enorme desafío de derrotar a las corrientes que persisten en mantener una estrategia que ha fracasado, como ha reconocido el jefe de la Casa Blanca el 17 de diciembre pasado, cuando se anunció, desde La Habana y Washington, el inicio de un proceso de normalización de las relaciones bilaterales.

Pero si dentro de la política estadounidense hay fisuras y la extrema derecha busca endurecer su política hacia el mundo, Cuba expresa cohesión y firme apego a sus posiciones principistas. A pesar de que el bloqueo ha producido un daño económico de cerca de 900 mil millones de dólares y se ha desarrollado una sistemática campaña subversiva contra el gobierno socialista, Cuba jamás abandonó su lucha por la integración latinoamericana, por la paz mundial y por la igualdad entre los estados.

Nunca ha logrado pegar la duda –creada y alimentada desde la propia derecha internacional desde el inicio del proceso de normalización de las relaciones entre Cuba y EEUU- sobre la posición del Estado socialista frente al mundo y América Latina. El presidente Raúl Castro, al recibir al Papa Francisco, ratificó lo que la tradición histórica muestra irrebatiblemente desde hace 55 años: identificación con los pueblos latinoamericanos, compromiso con las gestas emancipadoras, la integración de los estados del sur y la crítica radical al capitalismo como sistema de opresión y explotación.

La sesión de las Naciones Unidas se desarrollará pocos días después de que el Papa Francisco visitara Cuba y Estados Unidos. En Cuba, el líder de la religión católica ha sido recibido con respeto y optimismo por las autoridades y el pueblo de la Mayor de las Antillas, no solo porque jugó un papel de primer nivel en las conversaciones secretas que se registraron entre ambos países 18 meses antes de diciembre de 2014, sino por la reconocida tradición de hospitalidad cubana.

Y tampoco puede quedar fuera del tintero. Las relaciones cubano-estadounidenses solo podrán ingresar en un plano de normalidad si el bloqueo se levanta, se devuelve a la Mayor de las Antillas la base militar de Guantánamo y se respeta plenamente la soberanía cubana. Pretender lograr el objetivo de terminar con la revolución cubana con otros métodos de los ya conocidos en más de medio siglo, producirán nuevas derrotas para, como ha señalado varias veces Fidel Castro, el imperialismo más poderoso que ha conocido la humanidad jamás.

La Cámara de Diputados de la Nación aprobó un proyecto para crear una comisión bicameral de “Identificación de las Complicidades Económicas y Financieras” durante la última dictadura.

ARGENTINA
Kraiselburd y Massot: páginas manchadas con sangre
25 SEPTIEMBRE 2015

Fue citado a declarar el director del diario El Día en el marco del juicio por crímenes de lesa humanidad a los miembros de la Fuerza de Tarea n° 5 de La Plata. Finalmente, la defensa desestimó su presencia.



Por Rocío Cereijo

El miércoles pasado, la Cámara de Diputados de la Nación aprobó un proyecto para crear una comisión bicameral de “Identificación de las Complicidades Económicas y Financieras” durante la última dictadura. 
La iniciativa, impulsada por el Frente para la Victoria, no tuvo ninguna negativa pero sí 14 abstenciones correspondientes a los legisladores macristas; a Roberto Pradines (Partido Demócrata de Mendoza) y a Guillermo Durand Cornejo (partido Conservador de Salta). Ninguno de ellos explicaron por qué tomaron esta decisión.

El mismo día que se aprobó esta iniciativa, que deberá ser tratado en la Cámara Alta, estaba citado para declarar en el juicio a los miembros de la Fuerza de Tarea n° 5, que se lleva a cabo en La Plata, el director del diario El Día, Raúl Kraiselburd, también de esa ciudad. Lo sorpresivo de esto no fue que el Kraiselburd fuese llamado en el marco de un juicio por crímenes de lesa humanidad, sino que su presencia fuese solicitada por el defensor Sebastián Olmedo Barrios. Finalmente, el abogado lo desestimó como testigo de la causa.

Cabe destacar que, además de las publicaciones falaces que hacía el medio sobre asesinatos a militantes y el apoyo a través de su línea editorial a las Fuerzas Armadas, el genocida Anselmo Pedro Palavezzatti, quien era capitán del Destacamento de Inteligencia 101, dijo en el marco del juicio “La Cacha”, que desde su oficina encargaban al diario El Día tareas de recopilación de información entre la población con el objeto de realizar sus informes de inteligencia, durante la última dictadura.

Una vez que fue repreguntado por el presidente del Tribunal oral en lo Criminal Federal (TOCF) n° 1 de La Plata, Carlos Rozanski, Palavezzati se limitó a decir que se trataban de "encuestas para saber el estado de ánimo de la gente". Sin embargo, el rol que desempeñaron los directivos de medios de comunicación fue y continúa siendo puesto en evidencia hasta la actualidad, ya que el Terrorismo de Estado perpetrado entonces, no habría sido posible sin la participación de un aparato cultural y económico cómplice.

Respecto de este punto, en Bahía Blanca se está llevando a cabo el proceso judicial iniciado contra Vicente Gonzalo Massot, (único miembro de la junta directiva de La Nueva Provincia vivo que operó durante la última dictadura) por los posibles delitos de lesa humanidad, cuyo denunciante es el TOCF de la ciudad. La exhaustiva investigación, realizada por la Unidad Fiscal Especializada en Derechos Humanos, da cuenta del accionar del medio no sólo a través de sus páginas –que no es un hecho menor- sino también de la relación que tenían los miembros del diarios con las FF.AA..

Estos son tan sólo algunos de los casos que ilustran este accionar de los grupos económicos y mediáticos que actuaron en complicidad con la Junta Militar durante el terrorismo de Estado. La importancia de la conformación de esta cámara bicameral reside en que su funcionamiento podría generar material imprescindible para la apertura de procesos judiciales de este tipo. La Nueva Provincia, El Día, Loma Negra, Ledesma, Mercedes Benz, Ford, Molinos, Bunge & Born, Editorial Atlántida, La Voz del Norte; son algunos de los tantos casos que exigen continuar siendo investigados*.

La necesidad de reflexionar acerca de estos hechos a los que se opone el PRO –mejor dicho, calla y otorga-, obedece a que los crímenes de lesa humanidad perpetrados en aquél entonces, trascienden a las víctimas directas. No se trata solamente de recordar para no volver a repetir; sino también de “vislumbrar y localizar que en la misma disociación de la memoria, o en esa particular falla ética, en esa misma textura de complicidad, están también inscriptas las faltas que servirán de sostén para la construcción de nuevos sistemas represivos”**.

Negar, a esta altura, la participación de grupos económicos como un engranaje más del plan criminal de desaparición, tortura y exterminio llevado a cabo durante la última dictadura puede obedecer a dos cosas. La primera, desconocer las luchas impulsadas por trabajadores, organizaciones sociales y organismos de derechos humanos desde hace décadas (con particular énfasis en los últimos años con la reapertura de los juicios por crímenes de lesa humanidad) por denunciar el rol del papel de los grupos empresarios en los procesos represivos; la segunda, querer mantener oculta esta complicidad por relaciones aún vigentes con estos sectores. Cualquiera de las dos, repudiable para un funcionario público.

*Bohoslavsky, J. P. y Verbitsky, H. editores (2013) Cuentas pendientes. Los cómplices económicos de la dictadura. Buenos Aires: Siglo XXI editores.

**Pavlovsky, E. (29/12/1989) “La ley del olvido”. Madrid: Diario El País.

ITALIA/URUGUAY: CASO BELLIZZI

Roger Rodríguez testificó en el juicio por el Plan Cóndor en Roma

Espectador.com 25/9/15

El periodista Roger Rodríguez, especialista en temas sobre derechos humanos desde los años 80, testificó este viernes en Roma en relacion al caso de Andrés Humberto Bellizzi, secuestrado en 1977 en Argentina, en el proceso en primera instancia por el Plan Cóndor

"Fui llamado para testimoniar particularmente en el caso de Andrés Humberto Bellizzi, un uruguayo desaparecido en 1977 en Buenos Aires que estuvo en el centro clandestino de detención 'Club Atlético' y allí estuvo con otros uruguayos traídos de Paraguay", afirmó Rodríguez en declaraciones a Efe.

El periodista habló este viernes sobre este caso, después de que ayer comparecieran en Roma la madre de Bellizzi, la italiana María Bellizzi, y su hija uruguaya Silvia Bellizzi

La madre y la hermana de Bellizzi respondieron ayer las preguntas sobre el pasado político de Andrés Humberto Bellizzi.

Hoy, Rodríguez contó en la audiencia que el hecho de que Bellizzi fuera secuestrado y llevado hasta este centro clandestino, en el que había otros detenidos, "es la demostración de que el 'Club Atlético' se convirtió en un nido de la Operación Cóndor en 1977", durante la dictadura militar en Argentina.

El periodista también respondió a cuestiones acerca de diversos temas relacionados con el Plan Cóndor como "sobre el organigrama represivo en Uruguay" o "sobre las actividades del ex marino Jorge Néstor Fernández Troccoli", quien en 2007, justo cuando iba a ser detenido en Uruguay, viajó a Italia, país del que tiene la nacionalidad.

Su intervención duró seis horas y fue parte del juicio en primera instancia en el que hay 33 acusados, entre ellos dos bolivianos: el exdictador de Bolivia Luis García Meza y el que fuera su ministro de Interior, Luis Arce Gómez.

En la lista de los acusados uruguayos destaca el nombre del exdictador Gregorio "Goyo" Álvarez, encarcelado desde 2007 por violaciones de los derechos humanos durante el régimen militar y que fue presidente "de facto" de 1981 a 1985.

Además, se encuentran los uruguayos Jorge Alberto Silveira, Ernesto Avelino Ramas, Ricardo José Medina, Gilberto Valentín Vásquez Bisio, Luis Alfredo Maurente, José Felipe Sande, José Horacio Gavazzo, José Rica Arab, Juan Carlos Larcebeau, Ernesto Soca, Juan Carlos Blanco, Ricardo Eliseo Chávez Dom&ia cute;nguez, Iván Paulós, Pedro Antonio Mato Narbondo y Jorge Néstor Fernández Troccoli.

Los peruanos son el expresidente Francisco Morales Bermúdez; Martín Martínez Garay, Germán Ruiz Figueroa y Pedro Richter Prada.

Entre los chilenos, destacaba el general Manuel Contreras Sepúlveda, exjefe de la DINA (policía política del régimen del general Augusto Pinochet), fallecido el pasado 7 de agosto y quien, tras una nueva sentencia en su país, acumulaba más de 500 años de prisión con varias condenas por violaciones a los derechos humanos.

Además, Daniel Aguirre Mora, exprefecto de la Policía; el militar Sergio Víctor Arellano Stark, los brigadieres Pedro Octavio Espinoza Bravo y Manuel Vásquez Chahuan, el expolicía Carlos Luco Astroza, los coroneles Marcelo Luis Moren Brito, Hernán Jerónimo Ramírez y Rafael Francisco Ahumada Valderrama, el suboficial Orlando Moreno Vásquez y el excomandante Luis Joaquín Ramírez Pineda.

En el juicio, instruido en la III Corte Penal del Trib unal de Roma, participan numerosas partes civiles, como la Asociación de Familiares de Detenidos de Bolivia (ASOFAMD), la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos de Chile (AFDD) o el Partido Comunista chileno.

La Operación Cóndor fue un plan ideado por el presidente "de facto" de Chile, general Augusto Pinochet, que orquestó la represión de la oposición política en las décadas de 1970 y 1980 por parte, sobre todo, de los regímenes dictatoriales chileno, así como de Argentina, Brasil, Paraguay, Uruguay y Bolivia.

EFE

EL ANALISIS DE THEOTONIO DOS SANTOS SOBRE AMERICA LATINA


“Oportunidad histórica”

El economista afirma que el poder económico se desplaza a China, lo que potencia las posibilidad de desarrollo a América latina.
 Por Federico Kucher

“La región tiene una oportunidad histórica para romper con subordinación de las potencias. Los trabajadores tienen que asumir el liderazgo de la transformación, porque las burguesías no van a ser las que conduzcan el cambio”, afirmó el economista brasileño Theotonio Dos Santos, en el panel de cierre del primer congreso de Pensamiento Económico Latinoamericano. El investigador, que recibió en el evento un homenaje a la trayectoria, en la cual se destacó el desarrollo de la Teoría de la Dependencia, afirmó que Estados Unidos está perdiendo la capacidad de ejercer hegemonía, lo que posibilitó el renacer de los gobiernos populares en América latina. Mencionó que los polos de poder económico se desplazan hacia economías emergentes como China, lo que abre una puerta clave para que Latinoamérica pueda desarrollarse. A su vez, aseguró que las tensiones económicas que muestra Brasil se deben a las manipulaciones de funcionarios que operan a favor del sistema financiero, al tiempo que destacó que la Argentina tuvo el coraje de enfrentarse al poder económico en la disputa contra los fondos buitres.
“El elemento novedoso de los últimos años es que se avanzó en emplear el Estado para generar cambios a favor de los sectores populares. Es un proceso difundido en toda Latinoamérica con amplio apoyo de la población”, indicó. Agregó que esto fue posible por las modificaciones en el orden de poder económico y político a nivel mundial. “La hegemonía de Estados Unidos empieza a desgastarse, en un mundo en el que las contradicciones en los modos de producción capitalista se hacen más fuertes y la obsesión por el enriquecimiento deja de ser viable como mecanismo para desarrollar las fuerzas productivas. La erosión de la capacidad de control de Estados Unidos, que fue acrecentándose en las últimas décadas, fue lo que permitió el surgimiento de los gobiernos populares en la región. Ahora América latina atraviesa una oportunidad histórica para continuar avanzando con los procesos de transformación de la última década.”
Dos Santos detalló que “el crecimiento de los pasivos de Norteamérica fue un elemento central a partir de los ochenta para explicar la pérdida de poder del Imperio”. Apuntó que Estados Unidos aceptó vivir del trabajo del resto del mundo, por lo que tiene una situación de fuertísimo déficit cubierto con deudas. “Dejaron de ser los grandes acreedores del planeta para convertirse en los grandes deudores. Desde el punto de vista marxista esto muestra una disminución para imponer el control y una menor capacidad para plantear condiciones. Estados Unidos tiene una limitación para actuar porque cualquier cosa que hace incrementa el déficit y acelera la pérdida de poder para imponerle condiciones al resto del mundo”, precisó.
El rebalanceo de la producción económica a nivel global fue otro punto central en la exposición del investigador para explicar la debilidad de Estados Unidos. “El cambio en la correlación de fuerzas puede verse en quiénes son hoy las grandes economías del mundo (medidas en función del PBI con paridad de poder adquisitivo): China, Estados Unidos, India, Japón, Alemania, Rusia, Brasil, Indonesia, Reino Unido y Francia. Esto muestra que se alteraron los poderes relativos, donde aparecen economías emergentes entre los principales puestos de la lista, lo que décadas atrás era impensado”, marcó. Los Brics, apuntó, aproximan cada vez más su fuerza económica en relación con la de los desarrollados, en tanto que mencionó que la situación también puede verse a nivel de empresas: de las diez firmas más grandes del mundo, cinco son chinas y tres de Norteamérica. En este punto aparece otra situación novedosa, puesto que la mitad de las principales compañías del planeta son estatales, marcando un cambio notable respecto de quién gestiona los procesos productivos.
“La correlación de las fuerzas económicas a nivel mundial está alterándose en forma muy acelerada”, subrayó el investigador, cuyos textos fueron de lectura obligada para los militantes populares de la región en la década del setenta. Indicó que China da el ejemplo más concreto. “La competitividad del gigante asiático, a diferencia de lo que comúnmente se piensa, no tiene nada que ver con su mano de obra barata. China compite por tener tecnología de punta.” Destacó a modo de ejemplo que de la participación de investigadores en el mundo, el país asiático pasó de explicar del 7 al 20 por ciento en los últimos años, en tanto que generó el doble de ingenieros que Estados Unidos. “Los recursos que se destinan para la investigación son colosales. Entre 2002 y 2007, China subió en un 78 por ciento su número de investigadores dedicados a actividades de innovación”, agregó. A su vez, la demanda de energía del mercado interno chino ya superó a la de Norteamérica. “Lo cierto es que no hay ningún dato que muestre que la economía China va a bajar y que Estados Unidos va a subir, sino todo lo contrario”, agregó.
Dos Santos afirmó que las tendencias del mundo hacen que América latina no pueda asumir la postura de que no hay oportunidades concretas para romper la subordinación con las potencias. Por caso, dijo que la creación del Banco del los Brics es un instrumento clave. “La institución tiene más recursos que el propio Fondo Monetario Internacional. Lo importante es ver que se hace con esos fondos”, precisó.
Al finalizar la presentación, Dos Santos dialogó con Página/12.
–¿Cómo se explica la recesión en Brasil?
–Ante un escenario de menor holgura externa hubo una reacción precipitada de la política económica. La respuesta de subir la tasa de interés provocó una situación grave. Llevó a la economía a un escenario de recesión y afectó muy fuerte el prestigio de la presidenta Dilma Rousseff, que había alcanzado niveles de aprobación de más del 70 por ciento. Estas decisiones estuvieron influenciadas en parte por errores groseros de previsión. Por caso, se supuso que Estados Unidos iba a aumentar su tasa de interés de referencia (generando mayores presiones por salida de capitales). Pero esto se trata de un mito. Hace cuatro años que dicen que la van subir pero nunca la incrementan. Entonces se convierte en una ficción que se creó para fomentar un clima de miedo en los países emergentes. La propia prensa brasileña promocionó la idea de una gran recuperación de los Estados Unidos, que con suerte alcanzará un crecimiento de 2 por ciento. Y, por otro lado, alarmó sobre la baja de la expansión China, que paso del 8 al 7 por ciento. La verdad que crecer al 7 por ciento es mucho. Presentarlo como un problema grave parece ridículo. Lo que en realidad es grave es que se usaron estos argumentos para tomar la decisión de subir la tasa de interés brasileña. La recesión, por lo tanto, se ligó a una política que supuso cosas que no existieron. Las amenazas armaron el escenario para recurrir a medidas de austeridad que causaron inflación, caída de la actividad y tensiones para el PT.
–¿Cuál fue el rol de los funcionarios en las medidas de ajuste?
–Dilma, en una situación de debilidad en materia de apoyos políticos, colocó al frente del Ministerio de Economía a un empleado del sistema financiero, que defiende los intereses de ese sector. El gobierno hizo esto como si fuera lo correcto. Así, la explicación de las medidas que toma Brasil no se asocian a la teoría económica sino a funcionarios que responden a los negocios del sistema financiero. Es una crisis generada por los propios gobernantes y los intereses del poder económico. Lograron hacer creer que en Brasil existía una dificultad de exceso de demanda, que no se podía seguir aumentando el consumo de los sectores populares y que había que subir la tasa de interés. Pero cómo un país donde todavía existen millones viviendo en la pobreza va a tener exceso de demanda.
–¿Cómo ve la actitud de la Argentina frente a los intereses financieros?
–Argentina tuvo una política corajuda contra el poder económico. Se mantuvo firme ante las presiones de la prensa mundial en el caso de los fondos buitres, que en un primer momento fueron realmente fuertes pese a que los buitres son unos ladroncitos de cuarta categoría que nadie respeta a nivel global. Las campañas de desprestigio contra el país para decir que no cumplía con los compromisos de deuda fueron escandalosas. Pero la realidad fue al revés. Los que tienen prestigio son los que luchan. En el caso argentino hubo un hecho de patriotismo al no ceder a presiones de los fondos especulativos. Es un coraje que no tuvo Brasil para enfrentar los negocios financieros.