Alberto Rodríguez García
18 ago 2020
Por si el caso de Libia, Líbano y Siria no fuese suficiente, este mes de agosto Turquía ha decidido terminar de incendiar el Mediterráneo Oriental provocando una grave escalada de tensión con Grecia el enviar un barco de exploración sísmica para encontrar yacimientos de gas, acompañado de buques de guerra, entre Creta y Chipre, al sur de las costas de Kastelórizo; un territorio disputado por Atenas y Ankara ya que si bien está poblado por griegos, se encuentra a 500 kilómetros de la Grecia continental frente a los escasos 2 kilómetros de territorio turco.


