Por Bruno Susani
30 de agosto de 2020

El coronavirus provocó un cambio abrupto en la evaluación de las supuestas bondades de la mundialización. Imagen: AFP
La relocalización o reinteriorizacion parcial de los procesos de producción de bienes o de servicios se inició en la crisis financiera de 2008, continuó con el incremento del proteccionismo de los Estados Unidos de Donald Trump y de la Unión Europea, y se consolidó como tendencia con el impacto del coronavirus en la economía mundial.



