Pedro Brieger
La historia de los últimos doscientos años está marcada por una tensión entre la conquista de derechos para las grandes mayorías trabajadoras y la negativa de una minoría de reconocerlos y concederlos. Está claro que si fuera por los más poderosos las condiciones de vida en todo el mundo serían hoy similares a las del siglo XIX. Estaría generalizado el trabajo infantil en las grandes industrias y el trabajo esclavo en los territorios que las potencias europeas colonizaron en los siglos XVIII y XIX.



