¿De qué se reían Messi y Trump en la Casa Blanca? Los ecos de la visita del astro futbolístico al presidente de Estados Unidos.
Por Gustavo Veiga
08 de marzo de 2026 - 0:01

El saludo de Messi con Donald Trump (YURI GRIPAS / POOL/EFE)
Vivimos en la impostura de la posmodernidad. Un criminal de guerra sospechado de pedófilo cree ser merecedor del Nobel de la Paz. Trump sueña con Gaza convertida en un resort para multimillonarios y aventura sin pudor que debería designar al futuro líder religioso de un Irán arrasado por sus bombas. Da igual si dice eso o compara a Messi con Pelé. Comenta que el argentino es mejor. Se sonríe con De Paul y Mascherano. Es lo mismo si habla de fútbol o anuncia que cambiaría “el nombre del Golfo de México por el de Golfo de América”. Como en el cuento de Andersen, el rey de jopo desflecado está desnudo. Los carteles de “No King” se multiplican por la geografía de Estados Unidos y él finge que no le importa.
Vivimos en la impostura de la posmodernidad. Un criminal de guerra sospechado de pedófilo cree ser merecedor del Nobel de la Paz. Trump sueña con Gaza convertida en un resort para multimillonarios y aventura sin pudor que debería designar al futuro líder religioso de un Irán arrasado por sus bombas. Da igual si dice eso o compara a Messi con Pelé. Comenta que el argentino es mejor. Se sonríe con De Paul y Mascherano. Es lo mismo si habla de fútbol o anuncia que cambiaría “el nombre del Golfo de México por el de Golfo de América”. Como en el cuento de Andersen, el rey de jopo desflecado está desnudo. Los carteles de “No King” se multiplican por la geografía de Estados Unidos y él finge que no le importa.


