El sorprendente giro de Starmer hacia China en medio de su enfrentamiento con Trump
21 ene 2026
El primer ministro británico tiene planeado visitar Pekín la próxima semana, anuncio que llega después de que se aprobara la construcción de una nueva embajada china en Londres pese a las quejas de los servicios de Inteligencia.
El primer ministro británico, Keir Starmer, junto al presidente chino, Xi Jinping en la cumbre del G20 de 2024.WPA Pool / Gettyimages.ru
El primer ministro británico tiene planeado visitar Pekín la próxima semana, anuncio que llega después de que se aprobara la construcción de una nueva embajada china en Londres pese a las quejas de los servicios de Inteligencia.
En medio de las tensiones entre el primer ministro británico, Keir Starmer, y Donald Trump a raíz de las pretensiones del mandatario estadounidense sobre Groenlandia, el Reino Unido ha enviado aparentes señales de acercamiento a China.
Este miércoles, Reuters reportó que Starmer visitará el gigante asiático la semana próxima junto a una delegación de empresarios británicos, con el objetivo de restablecer las deterioradas relaciones comerciales entre ambos países y revivir el diálogo empresarial de la "era dorada". Se trata de la primera visita de un líder británico desde 2018.
Polémica por la construcción de una nueva embajada china
La noticia trasciende un día después de que las autoridades británicas aprobaran la construcción de una 'megaembajada' china cerca de la emblemática Torre de Londres. El secretario de Comunidades, Steve Reed, desestimó las quejas de la inteligencia del país sobre los supuestos riesgos a la seguridad nacional que el edificio representaría.
Representantes del servicio de inteligencia británico (MI5) expresaron su preocupación por la posibilidad de que la futura embajada incluya habitaciones secretas y una cámara de vigilancia oculta cerca de cables que transportan datos financieros sensibles. Opositores al proyecto consideran que podría convertirse en un centro de espionaje en plena capital británica.
No obstante, la Cancillería china aseveró que Pekín había gestionado la planificación de la nueva representación en total conformidad con las prácticas diplomáticas internacionales y las leyes y regulaciones pertinentes.
El primer ministro británico tiene planeado visitar Pekín la próxima semana, anuncio que llega después de que se aprobara la construcción de una nueva embajada china en Londres pese a las quejas de los servicios de Inteligencia.
En medio de las tensiones entre el primer ministro británico, Keir Starmer, y Donald Trump a raíz de las pretensiones del mandatario estadounidense sobre Groenlandia, el Reino Unido ha enviado aparentes señales de acercamiento a China.
Este miércoles, Reuters reportó que Starmer visitará el gigante asiático la semana próxima junto a una delegación de empresarios británicos, con el objetivo de restablecer las deterioradas relaciones comerciales entre ambos países y revivir el diálogo empresarial de la "era dorada". Se trata de la primera visita de un líder británico desde 2018.
Polémica por la construcción de una nueva embajada china
La noticia trasciende un día después de que las autoridades británicas aprobaran la construcción de una 'megaembajada' china cerca de la emblemática Torre de Londres. El secretario de Comunidades, Steve Reed, desestimó las quejas de la inteligencia del país sobre los supuestos riesgos a la seguridad nacional que el edificio representaría.
Representantes del servicio de inteligencia británico (MI5) expresaron su preocupación por la posibilidad de que la futura embajada incluya habitaciones secretas y una cámara de vigilancia oculta cerca de cables que transportan datos financieros sensibles. Opositores al proyecto consideran que podría convertirse en un centro de espionaje en plena capital británica.
No obstante, la Cancillería china aseveró que Pekín había gestionado la planificación de la nueva representación en total conformidad con las prácticas diplomáticas internacionales y las leyes y regulaciones pertinentes.
"No cederé" ante Trump
"No cederé": Primer ministro británico ante las amenazas de Trump sobre Groenlandia
Entre tanto, Starmer declaró que no cederá ante las aspiraciones de Trump de apoderarse de Groenlandia ni ante sus aranceles económicos, que luego fueron cancelados.
"He dejado clara mi postura sobre nuestros principios y valores. El primero de ellos es que el futuro de Groenlandia es solo del pueblo de Groenlandia y del Reino de Dinamarca. El segundo es que las amenazas de aranceles para presionar a los aliados son totalmente erróneas", dijo en el Parlamento.
"No cederé. Gran Bretaña no cederá en nuestros principios y valores sobre el futuro de Groenlandia bajo amenazas de aranceles", declaró Starmer.
Dardos contra Londres
Por su parte, el mandatario estadounidense acusó al Reino Unido de cometer "un acto de gran estupidez" por su intención de devolver a Mauricio la isla Diego García, donde se ubica una base militar clave de Estados Unidos.
Trump aseguró que la cesión del territorio en el océano Índico se haría "sin ninguna razón" y advirtió de que China y Rusia ya habrían tomado nota de lo que considera "un acto de debilidad total" por parte de Londres.
Constatación tardía ante años de advertencia: Macron lanza un duro mensaje a Trump ante sus amenazas
Las palabras de Macron representan una constatación tardía de la advertencia que Vladímir Putin lanzó a Europa hace más de 10 años.
El presidente de Francia, Emmanuel MacronHarun Ozalp / Gettyimages.ru
El presidente de Francia, Emmanuel Macron, afirmó este martes que no es momento para un nuevo imperialismo o colonialismo, al referirse a las políticas de EE.UU., en particular a las amenazas de Donald Trump de apoderarse de Groenlandia e imponer nuevos aranceles a varios países europeos.
"No perdamos el tiempo con ideas descabelladas, no abramos la caja de Pandora ni planteemos nuevos temas. No es momento para un nuevo imperialismo o un nuevo colonialismo", declaró durante su intervención al Foro Económico Mundial en Davos.
El presidente de Francia, Emmanuel Macron, afirmó este martes que no es momento para un nuevo imperialismo o colonialismo, al referirse a las políticas de EE.UU., en particular a las amenazas de Donald Trump de apoderarse de Groenlandia e imponer nuevos aranceles a varios países europeos.
"No perdamos el tiempo con ideas descabelladas, no abramos la caja de Pandora ni planteemos nuevos temas. No es momento para un nuevo imperialismo o un nuevo colonialismo", declaró durante su intervención al Foro Económico Mundial en Davos.
La competencia por parte de Washington "a través de acuerdos comerciales que socavan nuestros intereses de exportación, exigen concesiones máximas, y abiertamente apuntan a debilitar y subordinar a Europa, combinada con una acumulación interminable de nuevos aranceles, es fundamentalmente inaceptable", defendió el mandatario francés.
'Bazuca comercial': Macron pide a la UE contramedidas ante los aranceles de Trump por Groenlandia
Macron subrayó que Europa no debería "aceptar pasivamente la ley del más fuerte, lo que conduciría a la vasodilatación y al bloqueo político". "Creo que aceptar una especie de nuevo enfoque colonial no tiene sentido", manifestó, advirtiendo que "las guerras comerciales, la escalada proteccionista y la carrera hacia la sobreproducción solo producirán perdedores".
En ese contexto, indicó que Europa cuenta con "herramientas muy potentes" y tiene que utilizarlas cuando no se la respeta o cuando no se respetan las reglas del juego. "Lo que quiero decir es que lo más descabellado es que podamos vernos en la situación de utilizar por primera vez el mecanismo anticompetencia frente a Estados Unidos si imponen aranceles adicionales. Es una locura. Lo lamento, pero es la consecuencia de la imprevisibilidad y la agresividad inútil", continuó.
Las palabras de Macron representan una constatación tardía de la advertencia que Vladímir Putin lanzó a Europa hace más de 10 años, cuando dijo que EE.UU. necesita vasallos y no aliados.
"Un mundo de decisiones brutales"
Asimismo, Macron alertó del resurgimiento de "las ambiciones imperiales" y de "un cambio hacia un mundo sin reglas, donde el derecho internacional es pisoteado y donde la única ley que parece importar es la del más fuerte".
El mandatario observó que esto supone también "un giro hacia un mundo sin una gobernanza colectiva efectiva y en el que el multilateralismo se ve debilitado por potencias que lo obstruyen o se alejan de él, y en el que las normas se erosionan".
"Frente a un mundo de decisiones brutales", Macron propuso, "por un lado, más soberanía y más autonomía para los europeos y, por otro, un multilateralismo eficiente que ofrezca resultados mediante la cooperación". Además, remarcó que Europa no debe aceptar "un orden mundial que sea decidido por aquellos que afirman tener la voz más fuerte o el bastón más grande o lo que sea".
Triste papel de Europa
Mientras tanto, el mandatario señaló con acierto que el orden mundial es caótico, pero parece haber olvidado que la UE también participa en la creación de este mundo. Y mientras Macron busca liderar las alianzas militares y políticas de las que Francia forma parte y, al mismo tiempo, obtener la máxima autonomía respecto de las obligaciones de estas mismas alianzas, obstaculiza ambos procesos, alimentando las divisiones dentro del bando occidental y llevando a su país a un callejón sin salida.
Asimismo, en su discurso, Macron mostró que siente que la política de los últimos años lo está llevando a él y a su país al colapso. Ejemplo de ello es que de repente recordó la importancia del mercado chino, tras años de insultos públicos y retórica moralizante por parte de Europa hacia Pekín. Hace solo dos meses amenazaba a las empresas chinas con aranceles y sanciones comerciales, y ahora habla de la importancia de la colaboración ante la incertidumbre internacional y el contexto de crecientes desacuerdos con EE.UU.
Trump, molesto con Francia
"Impondré un arancel del 200 % a sus vinos y se unirá": Trump ante la negativa de Macron de sumarse a su Consejo de Paz
Anteriormente, Donald Trump impuso aranceles del 10 % a los productos de varios países europeos, entre ellos Francia, en respuesta al envío de tropas a Groenlandia en medio de las amenazas del presidente estadounidense de anexionarse la isla danesa. Tras entrar en vigor el 1 de febrero, los gravámenes se incrementarían al 25 % a partir del 1 de junio.
Además, el inquilino de la Casa Blanca expresó su descontento por la negativa de Macron a unirse a su Consejo de Paz para resolver el conflicto en la Franja de Gaza. "Nadie lo quiere porque muy pronto dejará el cargo", declaró este lunes a los periodistas. "Le impondré un arancel del 200 % a sus vinos y champanes y se unirá, pero no tiene que hacerlo", añadió.
Mensaje personal aireado
Además, Trump publicó abiertamente un mensaje personal de Macron, lo cual supone una violación de las normas diplomáticas y un insulto personal a su homólogo francés. En el mensaje filtrado Macron expresaba su incomprensión por las acciones de Washington respecto a Groenlandia. "Estamos totalmente de acuerdo en lo que respecta a Siria. Podemos hacer grandes cosas con Irán. No entiendo lo que está haciendo con Groenlandia", reza el mensaje.
El mandatario francés también propuso organizar una cumbre del G7 en París el próximo jueves con "los ucranianos, los daneses, los sirios y los rusos al margen" e invitó a Trump a almorzar juntos en París antes de que este regresara a Estados Unidos.
"Es una grosería despreciar así a Rusia"
Mientras tanto, Rusia ha criticado durante mucho tiempo el tono despectivo de las declaraciones de Macron. Durante una conferencia de prensa el martes, el ministro de Relaciones Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, respondió a las afirmaciones del líder francés, que dijo que "Rusia ha elegido por sí misma el camino de la guerra" y que se comporta como un país "que no puede reconciliarse con su historia".
"Bueno, es una grosería despreciar así a Rusia. Nosotros, por supuesto, estamos por encima de eso y tratamos a este tipo de declaraciones no tanto con desprecio, sino con desdén", afirmó Lavrov.
"No puede evitar comprender que la historia no consiste en lo que dijo Kallas sobre las 19 guerras supuestamente desatadas por Rusia contra Europa en los últimos 100 años. La historia consiste en que, empezando —o continuando— por Napoleón y siguiendo con Hitler, casi toda Europa fue puesta bajo las armas con el fin de derrotar y desmembrar a Rusia. De ahí es de donde empieza la historia y en eso nunca cederá nuestro pueblo", señaló.
Además, el canciller ruso ha dado un consejo a los políticos europeos, señalando que, si quieren mantener conversaciones serias con Moscú, simplemente llamen. "A quienes quieran hablar con nosotros en serio, les aconsejo que no lo digan en voz alta ni miren al público con altivez. En cambio, si tienen un interés serio, deberían simplemente llamar, como hacen los diplomáticos, sin acusaciones, sin decir: 'He amenazado con esto, hablaré con Putin'", manifestó.