La impunidad al dia.
CAMBIO DE FICHAS
Caso Gomensoro: liberan a coronel Juan Carlos Gómez
24.12.2013
MONTEVIDEO (Uypress) — La Justicia liberó al coronel retirado Juan Carlos Gómez, procesado hace dos años por el crimen del militante tupamaro Roberto Gomensoro, ocurrido en 1973. En el caso cambiaron la jueza y el fiscal, quienes entendieron que el militar no estaba involucrado en el delito.
En 2010, la jueza de Paso de los Toros, Lilián Elhorriburu, procesó por "homicidio muy especialmente agravado" a Gómez como autor del asesinato de Gomensoro ocurrido en marzo de 1973, decisión ratificada por el Tribunal de Apelaciones de 2° Turno en 2011. Esta investigación judicial señala que el cuerpo de la víctima fue fondeado con rocas en el lago de Rincón del Bonete y luego fue enterrado como "N.N." en el cementerio local.
Por su parte, la defensa del acusado se basó en el informe de la Comisión para la Paz que afirma que el asesinato ocurrió en el cuartel La Paloma, en el Cerro de Montevideo.
Para el procesamiento de Gómez, la Justicia consideró el testimonio de Mario Blanco, exintegrante del MLN, quien figura como testigo presencial de las torturas que el militante habría sufrido durante la detención que ambos compartieron en Batallón de Ingenieros Nº 3, ya que declaró haber escuchado la orden directa a Gómez por parte de José Nino Gavazzo, procesado como coautor del hecho.
Elhorriburu procesó por este hecho al coronel (R) Gómez en 2010 y esta decisión fue ratificada en setiembre de 2011 por el Tribunal de Apelaciones de 2º Turno.
El ministro de Defensa, Eleuterio Fernández Huidobro, cuestionó el procesamiento de Gómez, a través de una carta que envió a la magistrada, fechada el 19 de julio de 2012 y que Elhorriburu habría recibido el 6 de agosto del mismo año. En la misiva, el jerarca afirmaba: "Temo que esté pagando con cárcel un oficial que nada tuvo que ver en este caso y se esté encubriendo a los verdaderos culpables. Cortando, además, la línea de investigación".
La magistrada fue trasladada este año al juzgado de familia de 6º turno de Pando, por decisión de la Suprema Corte de Justicia. En su lugar asumió Karen Cuadrado Fernández Chávez, quien firmó su traslado de Florida a Paso de los Toros el 15 de febrero de 2013, el mismo día que la jueza Mariana Mota signaba su traslado al fuero civil.
También fue trasladada la fiscal Angelita Romano y en su lugar quedó el Dr. Fernando Pérez D'Auria.
Gómez consiguió testigos que declararon a su favor, los abogados Carlos Ramela Regules y Gonzalo Fernández, y el ex comandante del Ejército, Ángel Bertolotti, y se remitieron a la información de la Comisión para la Paz.
Con esta "nueva" prueba, tanto la jueza Cuadrado como el fiscal Pérez D'Auria consideraron que era suficiente para revertir el fallo de procesamiento anterior y decidieron liberar a Gómez el pasado viernes 20 de diciembre.
ANTECEDENTES
Piden procesamiento de Gavazzo y Gómez
06.08.2010
MONTEVIDEO, 6 Ago (UYPRESS) - fiscal pidió procesamiento de José Nino Gavazzo y Juan Carlos Gómez por el homicidio especialmente agravado de Roberto Gomensoro
Si bien el caso el caso del asesinato de Roberto Gomensoro había sido declarado amparado en la Ley de Caducidad por el presidente Julio María Sanguinetti en 1987, ante nueva solicitud de la justicia, éste fue considerado no comprendido por la misma pues su desaparición y asesinato tuvieron lugar en marzo de 1973, antes del comienzo de la dictadura militar. Fue el primer caso en ser excluido de la Ley de Caducidad en la Administración Mujica.
Una vez excluido de La Ley de Caducidad por el Ejecutivo, la fiscal del caso, Angelita Romano, pidió el procesamiento de los militares coronel (r) José Nino Gavazzo y coronel (r) Juan Carlos Gómez como coautor y autor, respectivamente, bajo el cargo de homicidio especialmente agravado.
Luego de que este jueves Gavazzo fuera trasladado a Paso de los Toros para prestar declaraciones y Gómez fuera detenido por la fuerza policial y también conducido al Juzgado Letrado de Primera Instancia de esa ciudad, ambos en carácter de indagados, todo indica que sobre el mediodía de este viernes, la jueza a cargo del, Lilián Elorriburu, dictará sentencia dando lugar al pedido de procesamiento de la fiscal.
El coronel (r) Juan Carlos Gómez, quien tenía en ese momento un cargo jerárquico en el Batallón Nº 3 de Paso de los Toros, es acusado de ser el asesino, en tanto Gavazzo reconoció que tomó declaraciones a los presos en esa unidad militar, donde había permaneció detenido Gomensoro.
La Jueza Elorriburu realizó una nueva consulta al Poder Ejecutivo tras la aparición de nuevas pruebas aportadas al caso, como la confirmación de que la muerte no había ocurrido en La Paloma sino en Tacuarembó y el resultado positivo de un análisis de ADN efectuado al cráneo de un cuerpo aparecido flotando en el lago de Rincón del Bonete en marzo de 1973.
Marta Gomensoro, hermana de Roberto Gomensoro declaró al matutino La Diaria que "independientemente de mi sentimiento individual, pienso que lo importante es la repercusión pública. Aunque hayan pasado 37 años, no continúan impunes, alguno está viviendo en el barrio como si no pasara nada. Creo que esto da fuerzas para seguir", dijo.
Roberto Gomensoro tenía 24 años cuando fue asesinado. Era casado, estudiante y docente de la Facultad de Agronomía, militaba en el Movimiento 26 de Marzo del Frente Amplio, era dirigente de la Asociación de Estudiantes de Agronomía y de la FEUU.
Según una crónica publicada en el diario La República, Gomensoro fue detenido el 12 de marzo de 1973 en su casa en Malvín, por personas vestidas de civil y a bordo de una camioneta "Indio" amarilla.
25 dic 2013
URUGUAY : LA DOCTRINA SANGUINETTI
Cuando falla la Corte
Por Mauricio Pérez*
La Suprema Corte de Justicia (SCJ) consideró, en un fallo reciente, que la ley de Caducidad tuvo “una finalidad de reconciliación” de la sociedad uruguaya, tras los hechos acaecidos durante la dictadura. Además, afirmó que el fallo de la Corte IDH en el caso Gelman vs. Uruguay es “incompatible” con ese camino de reconciliación.
La Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH) desconoce que en Uruguay existió una “opción por la indulgencia” y su sentencia en el caso Gelman es incompatible con el camino de reconciliación elegido por la sociedad uruguaya. Eso, al menos, es lo que surge de un fallo por el cual la SCJ declaró, nuevamente, la inconstitucionalidad de dos artículos de la Ley 18.831, aprobada en octubre de 2011 tras conocerse el fallo de la Corte IDH que condenó al Estado uruguayo a eliminar todos los obstáculos jurídicos para el juzgamiento de los crímenes cometidos durante la dictadura.
La Ley 18.831 restableció la pretensión punitiva del Estado y declaró que todos los delitos cometidos por agentes del Estado entre 1973 y 1985 debían ser considerados como crímenes de lesa humanidad. También estipuló que el período de vigencia de la ley de caducidad no podía computarse dentro del plazo de prescripción de los delitos.
Indulgencia oriental
El párrafo 254 de la sentencia de la Corte IDH expresa que el Estado uruguayo debe “disponer que ninguna norma análoga, como prescripción, irretroactividad de la Ley penal, cosa juzgada, non bis in idem o cualquier excluyente similar de responsabilidad sea aplicada” en los procesos penales abiertos por graves violaciones a los derechos humanos durante la dictadura.
Tras conocerse este fallo, y ante la posibilidad de que esos crímenes prescribieran, la bancada del Frente Amplio impulsó y aprobó la Ley 18.831, que habilitó la apertura de decenas de causas y la citación a declarar de decenas de militares ante los estrados judiciales. Esto derivó en una andanada de acciones de inconstitucionalidad contra la Ley.
La SCJ declaró, por mayoría y en forma reiterada, la inconstitucionalidad de dos de sus artículos, pero en un reciente fallo, al que accedió Caras y Caretas, centra sus críticas en la sentencia de la Corte IDH. La SCJ asegura, compartiendo la posición de la ministra Ana María Maggi (que actuó como subrogante del ministro Jorge Ruibal Pino), que los fallos de la Corte IDH tienen un efecto vinculante para los estados parte del sistema interamericano, pero que previamente a su aplicación es necesario establecer un control de convencionalidad para determinar si se alinean con los contextos normativos y las realidades y condicionamientos locales.
En este sentido, el párrafo 254 del fallo de la Corte IDH desconoce “particularidades de la realidad y de la cultura política del Uruguay en cuanto es notorio que en nuestro país existe una fuerte convicción democrática que se caracteriza por la constante búsqueda del consenso y un ánimo pacificador que la CIDH no ha valorado debidamente”, según la SCJ.
“Si bien se ha entendido por la CIDH que las mayorías ‘tienen espacios de decisión vedados como los relacionados con los derechos humanos fundamentales’ y se mencionan los casos de cegueras axiológicas, ello es totalmente ajeno y contrario a la realidad de nuestro país”, afirma la nueva sentencia. La “postura extrema” adoptada por la Corte IDH tiende “a emparejar, a ignorar matices” que son significativos para analizar estos casos, ya que la aprobación de la ley de caducidad no puede compararse con las leyes de amnistía aprobadas en otros países de la región, como Chile.
“No puede confundirse dicha situación con el caso particular del Uruguay, porque en nuestro país existió una opción por la indulgencia, con una finalidad de reconciliación, expresada por la mayoría de la ciudadanía en el referéndum del año 1989 –que algunos aislados analistas atribuyen a la fragilidad institucional y al miedo remanente de la dictadura– pero que, superada largamente esa etapa la misma opción se reitera en el año 2009”, continúa la Corte.
“Sin perjuicio de los cuestionamientos jurídicos o políticos que pueda generar la Ley de Caducidad no puede desconocerse que fue sancionada durante un gobierno democrático –ante la necesidad de estabilizar el estado de derecho– y que no implicó una auto amnistía, ni una amnistía general”, dice el fallo.
El caso uruguayo
La SCJ, haciendo suyas las afirmaciones de Maggi, establece que la ley de caducidad fue una de las etapas de la transición uruguaya hacia la democracia, y que la fórmula elegida no puede equipararse a una amnistía general, ya que la exclusión de varios casos permitió el procesamiento “de los más altos responsables del gobierno de facto”.
Por tanto, en el caso uruguayo “no puede hablarse ni de total impunidad ni de total castigo”, con lo cual se estaría cumpliendo con los preceptos previstos por el sistema interamericano en materia de amnistías: que fuera dispuesta en forma democrática por personas distintas de quienes serían beneficiados, que contenga mecanismos judiciales o administrativos de investigación de los hechos y que se otorguen reparaciones pecuniarias a las víctimas.
Incluso si se entendiera que la ley de caducidad representó una amnistía para los responsables de crímenes de la dictadura, “el Uruguay se ajustó” a las exigencias pautadas, dice la SCJ. “No debe confundirse indulgencia con impunidad, la indulgencia es un acto de grandeza que busca la reconciliación y su objetivo es la paz social”, agrega.
“Es cierto también que para que realmente la paz social sea posible se debe continuar investigando la verdad, conocer la verdad es un sagrado derecho de las víctimas, de sus familiares y de la sociedad que debe ser respetado y aún se encuentra pendiente pese a los valiosos esfuerzos y avances realizados por parte de los distintos gobiernos democráticos. […] El objetivo de la CIDH de impedir la impunidad de los delitos contra la humanidad la ha conducido en el caso a una interpretación genérica que implica desconocer que en el Uruguay no se trató de una auto amnistía, ni de una amnistía general y que se cumple con el denominado ‘principio de exigencia democrática’”.
En esta línea, “lo dispuesto en el párrafo 254 es incompatible con la reconciliación por la que ha optado nuestro país. La CIDH –cuya importancia y prestigio resulta indiscutible– pudo aplicar en el caso la doctrina del margen de apreciación nacional”, por lo cual su cumplimiento no es preceptivo para el Estado uruguayo, termina diciendo la Corte.
* Publicado en Caras y Caretas el viernes 20 de diciembre de 2013
Por Mauricio Pérez*
La Suprema Corte de Justicia (SCJ) consideró, en un fallo reciente, que la ley de Caducidad tuvo “una finalidad de reconciliación” de la sociedad uruguaya, tras los hechos acaecidos durante la dictadura. Además, afirmó que el fallo de la Corte IDH en el caso Gelman vs. Uruguay es “incompatible” con ese camino de reconciliación.
La Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH) desconoce que en Uruguay existió una “opción por la indulgencia” y su sentencia en el caso Gelman es incompatible con el camino de reconciliación elegido por la sociedad uruguaya. Eso, al menos, es lo que surge de un fallo por el cual la SCJ declaró, nuevamente, la inconstitucionalidad de dos artículos de la Ley 18.831, aprobada en octubre de 2011 tras conocerse el fallo de la Corte IDH que condenó al Estado uruguayo a eliminar todos los obstáculos jurídicos para el juzgamiento de los crímenes cometidos durante la dictadura.
La Ley 18.831 restableció la pretensión punitiva del Estado y declaró que todos los delitos cometidos por agentes del Estado entre 1973 y 1985 debían ser considerados como crímenes de lesa humanidad. También estipuló que el período de vigencia de la ley de caducidad no podía computarse dentro del plazo de prescripción de los delitos.
Indulgencia oriental
El párrafo 254 de la sentencia de la Corte IDH expresa que el Estado uruguayo debe “disponer que ninguna norma análoga, como prescripción, irretroactividad de la Ley penal, cosa juzgada, non bis in idem o cualquier excluyente similar de responsabilidad sea aplicada” en los procesos penales abiertos por graves violaciones a los derechos humanos durante la dictadura.
Tras conocerse este fallo, y ante la posibilidad de que esos crímenes prescribieran, la bancada del Frente Amplio impulsó y aprobó la Ley 18.831, que habilitó la apertura de decenas de causas y la citación a declarar de decenas de militares ante los estrados judiciales. Esto derivó en una andanada de acciones de inconstitucionalidad contra la Ley.
La SCJ declaró, por mayoría y en forma reiterada, la inconstitucionalidad de dos de sus artículos, pero en un reciente fallo, al que accedió Caras y Caretas, centra sus críticas en la sentencia de la Corte IDH. La SCJ asegura, compartiendo la posición de la ministra Ana María Maggi (que actuó como subrogante del ministro Jorge Ruibal Pino), que los fallos de la Corte IDH tienen un efecto vinculante para los estados parte del sistema interamericano, pero que previamente a su aplicación es necesario establecer un control de convencionalidad para determinar si se alinean con los contextos normativos y las realidades y condicionamientos locales.
En este sentido, el párrafo 254 del fallo de la Corte IDH desconoce “particularidades de la realidad y de la cultura política del Uruguay en cuanto es notorio que en nuestro país existe una fuerte convicción democrática que se caracteriza por la constante búsqueda del consenso y un ánimo pacificador que la CIDH no ha valorado debidamente”, según la SCJ.
“Si bien se ha entendido por la CIDH que las mayorías ‘tienen espacios de decisión vedados como los relacionados con los derechos humanos fundamentales’ y se mencionan los casos de cegueras axiológicas, ello es totalmente ajeno y contrario a la realidad de nuestro país”, afirma la nueva sentencia. La “postura extrema” adoptada por la Corte IDH tiende “a emparejar, a ignorar matices” que son significativos para analizar estos casos, ya que la aprobación de la ley de caducidad no puede compararse con las leyes de amnistía aprobadas en otros países de la región, como Chile.
“No puede confundirse dicha situación con el caso particular del Uruguay, porque en nuestro país existió una opción por la indulgencia, con una finalidad de reconciliación, expresada por la mayoría de la ciudadanía en el referéndum del año 1989 –que algunos aislados analistas atribuyen a la fragilidad institucional y al miedo remanente de la dictadura– pero que, superada largamente esa etapa la misma opción se reitera en el año 2009”, continúa la Corte.
“Sin perjuicio de los cuestionamientos jurídicos o políticos que pueda generar la Ley de Caducidad no puede desconocerse que fue sancionada durante un gobierno democrático –ante la necesidad de estabilizar el estado de derecho– y que no implicó una auto amnistía, ni una amnistía general”, dice el fallo.
El caso uruguayo
La SCJ, haciendo suyas las afirmaciones de Maggi, establece que la ley de caducidad fue una de las etapas de la transición uruguaya hacia la democracia, y que la fórmula elegida no puede equipararse a una amnistía general, ya que la exclusión de varios casos permitió el procesamiento “de los más altos responsables del gobierno de facto”.
Por tanto, en el caso uruguayo “no puede hablarse ni de total impunidad ni de total castigo”, con lo cual se estaría cumpliendo con los preceptos previstos por el sistema interamericano en materia de amnistías: que fuera dispuesta en forma democrática por personas distintas de quienes serían beneficiados, que contenga mecanismos judiciales o administrativos de investigación de los hechos y que se otorguen reparaciones pecuniarias a las víctimas.
Incluso si se entendiera que la ley de caducidad representó una amnistía para los responsables de crímenes de la dictadura, “el Uruguay se ajustó” a las exigencias pautadas, dice la SCJ. “No debe confundirse indulgencia con impunidad, la indulgencia es un acto de grandeza que busca la reconciliación y su objetivo es la paz social”, agrega.
“Es cierto también que para que realmente la paz social sea posible se debe continuar investigando la verdad, conocer la verdad es un sagrado derecho de las víctimas, de sus familiares y de la sociedad que debe ser respetado y aún se encuentra pendiente pese a los valiosos esfuerzos y avances realizados por parte de los distintos gobiernos democráticos. […] El objetivo de la CIDH de impedir la impunidad de los delitos contra la humanidad la ha conducido en el caso a una interpretación genérica que implica desconocer que en el Uruguay no se trató de una auto amnistía, ni de una amnistía general y que se cumple con el denominado ‘principio de exigencia democrática’”.
En esta línea, “lo dispuesto en el párrafo 254 es incompatible con la reconciliación por la que ha optado nuestro país. La CIDH –cuya importancia y prestigio resulta indiscutible– pudo aplicar en el caso la doctrina del margen de apreciación nacional”, por lo cual su cumplimiento no es preceptivo para el Estado uruguayo, termina diciendo la Corte.
* Publicado en Caras y Caretas el viernes 20 de diciembre de 2013
24 dic 2013
Debates Frenteamplistas
FERNANDO MOYANO
Yo no soy guevarista..
pero respeto el pensamiento del Che
En el Nro. 1080 de Posta Porteña hay una nota de Jorge Maiki, “Hay que saber leer las citas”, en la que se suma a la discusión iniciada por un comentario publicado en Facebook por Gonzalo Abella a una nota de Rafael Fernández. (Ver PP Nro. 1068). Nos alegra que se sume porque sus contribuciones siempre son importantes aunque discrepemos, como en este caso
Si en otras oportunidades hemos salido a contestar algunas notas de Maiki es porque es un compañero con el que vale la pena discutir. Sus exposiciones tienen contenido, nivel, y referencias compartibles
En esta nota Maiki contesta a Tato López, que a su vez había cuestionado en”Sentido común, ideología y política”, PP Nro. 1078, el planteo de Gonzalo Abella. El nudo de esta discusión TL-JM es una cita bastante extensa y muy conocida del Che, en la que él sostiene entre otras cosas:
“En las fuerzas progresistas de algunos pa íses de América existe una confusión terrible entre objetivos tácticos y estratégicos; en pequeñas posiciones tácticas se ha querido ver grandes objetivos estratégicos”... “Son pequeñas colinas dominadas por el fuego de la artillería enemiga”.
Y entre otras, menciona “la colina parlamento”.
“...el pueblo apronta sus legiones año tras año para conquistas que le cuestan inmensos sacrificios y que no tienen el más mínimo valor”.
”...luchas electorales de menor cuantía, algún avance electoral, por aquí; dos diputados, un senador, cuatro alcaldías... una elección que se pierde por menos votos que la anterior... “
“...para ganar estar posiciones hay que intervenir en el juego político del estado burgués y para lograr el permiso de actuar en este peligroso juego, hay que demostrar que se puede estar dentro de la legalidad burguesa. Hay que demostrar que se es bueno, que no se es peligroso...”.
Digámoslo claramente, el Che se refiere aquí a los Partidos Comunistas pro-soviéticos latinoamericanos .
¿Qué nos quiere decir TL al recurrir a esta cita?
O mucho me equivoco, o nos dice que Gonzalo Abella y UP-AP están enfrascados en la lucha por “la colina parlamento”, colina además en que no han llegado a poner ni un pie ni un dedo del pie, y que, llegado el caso, para nada les servirá porque no habrá nunca ningún cambio social radical anticapitalista si no se logra la derrota armada del estado burgués. T. López quiere recordarle a Gonzalo “sentido común” Abella esa idea del Che.
Yo no soy guevarista. Creo que Jorge Maiki sí lo es. Se define como tal, pertenece a un grupo político que así se denomina
Yo, ni guevarista ni leninista ni trotskista ni maoísta ni gramsciano ni nada. Por razones históricas y de honestidad intelectual hemos mantenido la definición marxista y con ella nos basta
Nos interesa reivindicar el pensamiento de Marx, pero no hacer de él un dogma ni una verdad revelada ni una receta. Nos embanderamos con el “marxismo crítico” sabiendo que estamos diciendo una redundancia, porque si no es crítico no es marxismo. Rechazamos cualquier & ldquo;autoridad marxista” o “marxismo oficial” (tal como Marx lo hizo) y esa batalla contra el envilecimiento del marxismo, que campeaba y cortaba cabezas, hubo que darla y se ganó
La ganamos, nosotros junto con otros miles y miles de militantes de todo el mundo durante décadas. Y de alguna manera puedo decir la ganamos porque después de todo nuestra muy modesta revista Alfaguara formó parte de esos combatientes.
Y si no hacemos un dogma del pensamiento de Marx, tampoco del de nadie. Que el Che haya dicho tal y cual cosa no lo hace verdad.
No soy gramsciano. Pero hay también un texto de Gramsci, tan famoso como ese del Che (que también suele citarse a la ligera), en que parece decir exactamente lo contrario.
En una nota “Cuadernos de la cárcel”, “Lucha política y guerra militar” (1) señala la complejidad y desarrollo del Estado en las sociedades occidentales, con “robusta red de fortalezas y casamatas” y la importancia de la “guerra de posiciones” para la lucha revolucionaria. En definitiva, de las pequeñas conquistas.
¿Dicen cosas opuestas el Che y Gramsci? Vayamos primero a lo que dice sobre esa cita del Che, Jorge Maiki, guevarista.
a) Dice que el Che no se refiere solamente a “la colina parlamento” sino a todo un abanico de conquistas parciales, que considera igualmente relativas y reversibles en tanto la burguesía detente el poder. Las huelgas, manifestaciones, etc. Maiki tiene razón. El Che habla incluso de”la colina liberación de un héroe popular“. ¿Habría que dejar de reclamar la libertad de los presos por luchar?
b) Luego contextualiza el texto del Che en su época, la época temprana de la Revolución Cubana, de las guerrillas en América Latina, de los golpes militares y el tiempo en que se instalaron las dictaduras. Siempre es importante contextualizar todo pensamiento.
c) Por último Maiki hace una extensa exposición sobre las condiciones actuales de la lucha de nuestros pueblos. Un contexto claramente diferente a aquel.
En este punto distingue en AL dos tipos de gobiernos, unos a los cuales llama socialdemócratas (por fin alguien me da bola) y adaptados al capitalismo, que son los gobiernos tipo Uruguay y Brasil.
Y por otro lado los gobiernos de Venezuela, Ecuador y Bolivia. Maiki no hace aquí ninguna caracterización de estos gobiernos, tan solo los nombra y los pone aparte de los anteriores.
En mi opinión también son socialdemócratas y también gestionan el capitalismo. Es un tema a discutir y muy importante, pero en tanto Maiki sigue por otro lado, lo veremos después.
Su nota termina con sus argumentos contra el voto en blanco, contra la actitud del PT, y por el voto en favor de UP-AP.
Me parece que ha quedado un tema en el tintero, Y no lo voy a dejar ahí. La cita mencionada del Che pertenece a “Guerra de guerrillas, un método” (2)
Maiki señala con toda razón los límites que tuvo la estrategia guerrillera en AL. Por esa razón entre otras es que yo no me considero “guevarista” en el sentido que no defiendo la aplicación de la estrategia guerrillera planteada por el Che en esos tiemp os
Pero eso es totalmente secundario. La idea central del Che en ese trabajo es muy clara, es una de los ejes de su pensamiento general:
Para hacer un cambio social revolucionario debemos derrotar por las armas al estado burgués
Y aunque no soy guevarista, con esto que dice el Che (lo diga el Che o Mongo) ¡ ESTOY TOTALMENTE DE ACUERDO!!!
Y resulta al menos curioso que un compañero guevarista defienda la táctica de la participación electoral (lo que comparto) pero olvidando el “detalle” de relativizar el alcance de esa táctica electoral a sus límites precisos. Y de mencionar que en definitiva, si queremos una revolución triunfante, se deberá asumir la lucha armada.
Si yo me fuese a presentar a elecciones (por ejemplo, con aquella idea medio ridícula del “partido de la silla vacía”) haría cam paña por un programa, aprovecharía los espacios políticos para polemizar, y llamaría a la gente a votar.
Pero nunca dejaría de incluir en todas partes una frase: “Voten, pero ¡ni sueñen que por este camino vamos a hacer una revolución!”
Esto es curioso en verdad. Los compañeros del FIT argentino no son guevaristas, son trotskistas. Y trotskista y guevarista en Argentina son cosas muy diferentes, casi siempre discrepan en todo. Pero aquí ¡están de acuerdo!
Los trotskistas argentinos del FIT y los guevaristas uruguayos de UP-AP están de acuerdo en que se presentan ambos a elecciones y llaman a votar. Me parece bien. Pero están de acuerdo cuando ambos olvidan mencionar el detalle de que esto es apenas una “colina” secundaria y provisional, que podremos utilizar pero NUNCA haremos desde allí ninguna revolución. No lo dicen. Me parece mal
Y diré que ese olvido es apartarse de la verdadera esencia tanto del pensamiento del Che como del de Trotsky
O de Gramsci. Se suele tomar algún fragmento de esta nota suya para hacerlo decir lo importante que es la “guerra de posiciones” y a diferencia de los tipos de Estado, etc., como si fuese un abanderado de la lucha gradualista y por conquistas parciales, cuando toda esta nota es un análisis de las distintas formas de derrotar el poder burgués por la violencia.
A él le pertenece la observación más aguda que conozco sobre la guerra de guerrillas, al señalar la vinculación entre las “escuadras” o “comandos” y el “ejército regular” cuando señala que la acción de tipo “comandista” (nosotros diríamos “vanguardista” es un signo de la debilidad general del “ejército” (la clase social como tal)
Y sobre este tema de la lucha electoral o por “tomar colinas” nos dice expresamente:
“En la lucha política es preciso no imitar los métodos de lucha de las clases dominantes, para no caer en fáciles emboscadas”
Al Che, también se lo tergiversa -pero de otra forma- cuando se lo transforma en un “héroe romántico” y se lo reverencia, pero se deja de lado su idea central.
Veamos eso de “contextualizar” su pensamiento en su época. Las cosas han cambiado mucho, es cierto. Vivimos “otro contexto”. Pero ¿en qué sentido?
Por ese tiempo, hace casi 50 años, yo estaba participando en la formación del MUSP. Hicimos un documento fundacional que en una parte decía más o menos así:
La transformación revolucionaria por la vía pacífica no ha ocurrido en ningún caso. Por el contrario, la experiencia histórica dice que siempre en las revoluciones triunfantes ha sido necesario recurrir a la lucha armada. Por lo tanto, en un futuro incierto pero inevitable...
¿Cuál es el cambio de contexto? ¿Ha habido en estos 50 años algún caso de transición pacífica al socialismo? Si se pudiese citar siquiera UN caso aceptaría el argumento de que esa cita del Che pertenece a “otro contexto”
Las cosas, es cierto, son muy diferentes ahora.
Pero lo son en el sentido de que esa idea del Che es mucho más cierta hoy que en aquel tiempo
Hoy, esas “colinas” de por sí son cada vez m&aac ute;s irrelevantes. Ya ni hablemos de la “colina parlamento”. Veamos el caso de Venezuela
Hace quince años!!!!!! que los chavistas ocupan la “colina gobierno nacional”. Tan seguros han estado de su “Revolución Bolivariana” que no se ocuparon, o no pudieron, en todo ese tiempo, arrancarle el poder económico a la burguesía. A tal punto que hoy no pueden ni gobernar con esa “democracia” y se tratan de recurrir a “superpoderes”. La burguesía sigue dominando las relaciones de producción y la economía
En un plazo similar cualquiera de las revoluciones históricas que llegaron a gobernar luego de haber derrotado por las armas al poder burgués, había llegado mucho más lejos y emprendido transformaciones infinitamente más profundas que esta “Revolución Bolivariana”
La primera de esas revoluciones históricas, la Revolución de Octubre, en un período de tiempo similar no solo había realizado transformaciones sociales radicales, no solo había creado una nueva organización social y un nuevo estado, sino que ya lo había corrompido, desarrollando nuevas formas de explotaci ón del hombre por el hombre y una nuevas clase dominante explotadora. Hasta para eso alcanzan quince años en una revolución
Pero el chavismo después de todo este tiempo todavía está viendo si se decide a atacar las bases del poder burgués, o sigue transando como hasta ahora, peleando por conservar su pequeña colina “gobierno nacional” dentro de la tierra capitalista.
¡La colina Revolución Cubana!!!! ¿O no es cierto acaso que la Revolución Cubana se encuentra cada día más y más a la defensiva, haciendo concesiones cada vez mayores al capitalismo, reduciendo y reduciendo el alcance anticapitalista de su proyecto?
Me dirán: Pero el bloqueo, y el ataque imperialista permanente... ¡Precisamente eso es lo que significa ser una pequeña colina!!!
El Che tenía muy claro que la Revolución Cubana era apenas una colina, aun cuando, y bien lo dice Maiki, en ese tiempo era mucho más poderosa que ahora. Y como era una pequeña colina y no más, el Che salió en busca de “otras tierras y otros cielos”.
Hoy podemos decir que equivocó el método. No supo o no pudo enco ntrar una solución. ¡Pero el problema sin duda lo comprendió cabalmente!
Ahora quiero hablar un poco de los trotskistas
El FIT argentino logró una interesante votación en las elecciones parlamentarias, si comparamos con otros intentos de poner un pie en la colina parlamento como es el caso de UP-AP en Uruguay. Allí si lo lograron.
Hace algunos meses estuvo Altamira en Montevideo, y dio algunas charlas. Estaba muy entusiasmado con los resultados que acababan de obtener en las internas, que anunciaba esto de ahora.
Le hice una pregunta sobre las fuerzas armadas y las posibilidades de coordinar acciones entre militantes de nuestros países para enfrentar ese problema común. No hubo otras preguntas desde el público, era la única. Altamira ignoró totalmente la pregunta y siguió hablando de las elecciones y las elecciones y las elecciones.
Llegaron por fin las elecciones y el FIT logró meterse en el parlamento. Los fe licito.
Estaban festejando cuando estalló la conspiración policial mafiosa que puso en jaque al gobierno de Cristina. No ya al parlamento que ni pito tocaba en esa, al gobierno. Resultó ser que la realidad existía, el aparato represivo, la lucha violenta, las fuerzas armadas y la policía. Todo lo que tiene cercada la colina parlamento.
¿Qué vas a hacer con esos diputados, Bajamira, aparte de discursos de denuncia?
Supongo que los guevaristas de Uruguay y los trotskistas de Argentina, cuando oyen esa idea de decirle a la gente “Voten, pero ni sueñen que así vamos a hacer una revolución”, pensarán:
“Pero este tipo es un desubicado, hablando así perderíamos votos a lo loco”.
Le cedo la palabra al Che:
“... y lo peor de todo es que para ganar estas posiciones hay que intervenir en el juego político del estado burgués y para lograr el permiso de actuar en este peligroso juego, hay que demostrar que se puede estar dentro de la legalidad burguesa. Hay que demostrar que se es bueno, que no se es peligroso, que no se le ocurrirá a nadie asaltar cuarteles, ni trenes, ni destruir puentes, ni ajusticiar esbirros, ni torturadores, ni alzarse en las montañas, ni levantar con puño fuerte y definitivo la única y violenta afirmación de América: la lucha final por su redención”.
Obras citadas:
1) http://www.gramsci.org.arht/8/47.htm
2) http://www.nahuelmoreno.org/pdf/guevara/guevara6.pdf
FERNANDO MOYANO
- postaporteñ@ 1082 - 2013-12-17
Yo no soy guevarista..
pero respeto el pensamiento del Che
En el Nro. 1080 de Posta Porteña hay una nota de Jorge Maiki, “Hay que saber leer las citas”, en la que se suma a la discusión iniciada por un comentario publicado en Facebook por Gonzalo Abella a una nota de Rafael Fernández. (Ver PP Nro. 1068). Nos alegra que se sume porque sus contribuciones siempre son importantes aunque discrepemos, como en este caso
Si en otras oportunidades hemos salido a contestar algunas notas de Maiki es porque es un compañero con el que vale la pena discutir. Sus exposiciones tienen contenido, nivel, y referencias compartibles
En esta nota Maiki contesta a Tato López, que a su vez había cuestionado en”Sentido común, ideología y política”, PP Nro. 1078, el planteo de Gonzalo Abella. El nudo de esta discusión TL-JM es una cita bastante extensa y muy conocida del Che, en la que él sostiene entre otras cosas:
“En las fuerzas progresistas de algunos pa íses de América existe una confusión terrible entre objetivos tácticos y estratégicos; en pequeñas posiciones tácticas se ha querido ver grandes objetivos estratégicos”... “Son pequeñas colinas dominadas por el fuego de la artillería enemiga”.
Y entre otras, menciona “la colina parlamento”.
“...el pueblo apronta sus legiones año tras año para conquistas que le cuestan inmensos sacrificios y que no tienen el más mínimo valor”.
”...luchas electorales de menor cuantía, algún avance electoral, por aquí; dos diputados, un senador, cuatro alcaldías... una elección que se pierde por menos votos que la anterior... “
“...para ganar estar posiciones hay que intervenir en el juego político del estado burgués y para lograr el permiso de actuar en este peligroso juego, hay que demostrar que se puede estar dentro de la legalidad burguesa. Hay que demostrar que se es bueno, que no se es peligroso...”.
Digámoslo claramente, el Che se refiere aquí a los Partidos Comunistas pro-soviéticos latinoamericanos .
¿Qué nos quiere decir TL al recurrir a esta cita?
O mucho me equivoco, o nos dice que Gonzalo Abella y UP-AP están enfrascados en la lucha por “la colina parlamento”, colina además en que no han llegado a poner ni un pie ni un dedo del pie, y que, llegado el caso, para nada les servirá porque no habrá nunca ningún cambio social radical anticapitalista si no se logra la derrota armada del estado burgués. T. López quiere recordarle a Gonzalo “sentido común” Abella esa idea del Che.
Yo no soy guevarista. Creo que Jorge Maiki sí lo es. Se define como tal, pertenece a un grupo político que así se denomina
Yo, ni guevarista ni leninista ni trotskista ni maoísta ni gramsciano ni nada. Por razones históricas y de honestidad intelectual hemos mantenido la definición marxista y con ella nos basta
Nos interesa reivindicar el pensamiento de Marx, pero no hacer de él un dogma ni una verdad revelada ni una receta. Nos embanderamos con el “marxismo crítico” sabiendo que estamos diciendo una redundancia, porque si no es crítico no es marxismo. Rechazamos cualquier & ldquo;autoridad marxista” o “marxismo oficial” (tal como Marx lo hizo) y esa batalla contra el envilecimiento del marxismo, que campeaba y cortaba cabezas, hubo que darla y se ganó
La ganamos, nosotros junto con otros miles y miles de militantes de todo el mundo durante décadas. Y de alguna manera puedo decir la ganamos porque después de todo nuestra muy modesta revista Alfaguara formó parte de esos combatientes.
Y si no hacemos un dogma del pensamiento de Marx, tampoco del de nadie. Que el Che haya dicho tal y cual cosa no lo hace verdad.
No soy gramsciano. Pero hay también un texto de Gramsci, tan famoso como ese del Che (que también suele citarse a la ligera), en que parece decir exactamente lo contrario.
En una nota “Cuadernos de la cárcel”, “Lucha política y guerra militar” (1) señala la complejidad y desarrollo del Estado en las sociedades occidentales, con “robusta red de fortalezas y casamatas” y la importancia de la “guerra de posiciones” para la lucha revolucionaria. En definitiva, de las pequeñas conquistas.
¿Dicen cosas opuestas el Che y Gramsci? Vayamos primero a lo que dice sobre esa cita del Che, Jorge Maiki, guevarista.
a) Dice que el Che no se refiere solamente a “la colina parlamento” sino a todo un abanico de conquistas parciales, que considera igualmente relativas y reversibles en tanto la burguesía detente el poder. Las huelgas, manifestaciones, etc. Maiki tiene razón. El Che habla incluso de”la colina liberación de un héroe popular“. ¿Habría que dejar de reclamar la libertad de los presos por luchar?
b) Luego contextualiza el texto del Che en su época, la época temprana de la Revolución Cubana, de las guerrillas en América Latina, de los golpes militares y el tiempo en que se instalaron las dictaduras. Siempre es importante contextualizar todo pensamiento.
c) Por último Maiki hace una extensa exposición sobre las condiciones actuales de la lucha de nuestros pueblos. Un contexto claramente diferente a aquel.
En este punto distingue en AL dos tipos de gobiernos, unos a los cuales llama socialdemócratas (por fin alguien me da bola) y adaptados al capitalismo, que son los gobiernos tipo Uruguay y Brasil.
Y por otro lado los gobiernos de Venezuela, Ecuador y Bolivia. Maiki no hace aquí ninguna caracterización de estos gobiernos, tan solo los nombra y los pone aparte de los anteriores.
En mi opinión también son socialdemócratas y también gestionan el capitalismo. Es un tema a discutir y muy importante, pero en tanto Maiki sigue por otro lado, lo veremos después.
Su nota termina con sus argumentos contra el voto en blanco, contra la actitud del PT, y por el voto en favor de UP-AP.
Me parece que ha quedado un tema en el tintero, Y no lo voy a dejar ahí. La cita mencionada del Che pertenece a “Guerra de guerrillas, un método” (2)
Maiki señala con toda razón los límites que tuvo la estrategia guerrillera en AL. Por esa razón entre otras es que yo no me considero “guevarista” en el sentido que no defiendo la aplicación de la estrategia guerrillera planteada por el Che en esos tiemp os
Pero eso es totalmente secundario. La idea central del Che en ese trabajo es muy clara, es una de los ejes de su pensamiento general:
Para hacer un cambio social revolucionario debemos derrotar por las armas al estado burgués
Y aunque no soy guevarista, con esto que dice el Che (lo diga el Che o Mongo) ¡ ESTOY TOTALMENTE DE ACUERDO!!!
Y resulta al menos curioso que un compañero guevarista defienda la táctica de la participación electoral (lo que comparto) pero olvidando el “detalle” de relativizar el alcance de esa táctica electoral a sus límites precisos. Y de mencionar que en definitiva, si queremos una revolución triunfante, se deberá asumir la lucha armada.
Si yo me fuese a presentar a elecciones (por ejemplo, con aquella idea medio ridícula del “partido de la silla vacía”) haría cam paña por un programa, aprovecharía los espacios políticos para polemizar, y llamaría a la gente a votar.
Pero nunca dejaría de incluir en todas partes una frase: “Voten, pero ¡ni sueñen que por este camino vamos a hacer una revolución!”
Esto es curioso en verdad. Los compañeros del FIT argentino no son guevaristas, son trotskistas. Y trotskista y guevarista en Argentina son cosas muy diferentes, casi siempre discrepan en todo. Pero aquí ¡están de acuerdo!
Los trotskistas argentinos del FIT y los guevaristas uruguayos de UP-AP están de acuerdo en que se presentan ambos a elecciones y llaman a votar. Me parece bien. Pero están de acuerdo cuando ambos olvidan mencionar el detalle de que esto es apenas una “colina” secundaria y provisional, que podremos utilizar pero NUNCA haremos desde allí ninguna revolución. No lo dicen. Me parece mal
Y diré que ese olvido es apartarse de la verdadera esencia tanto del pensamiento del Che como del de Trotsky
O de Gramsci. Se suele tomar algún fragmento de esta nota suya para hacerlo decir lo importante que es la “guerra de posiciones” y a diferencia de los tipos de Estado, etc., como si fuese un abanderado de la lucha gradualista y por conquistas parciales, cuando toda esta nota es un análisis de las distintas formas de derrotar el poder burgués por la violencia.
A él le pertenece la observación más aguda que conozco sobre la guerra de guerrillas, al señalar la vinculación entre las “escuadras” o “comandos” y el “ejército regular” cuando señala que la acción de tipo “comandista” (nosotros diríamos “vanguardista” es un signo de la debilidad general del “ejército” (la clase social como tal)
Y sobre este tema de la lucha electoral o por “tomar colinas” nos dice expresamente:
“En la lucha política es preciso no imitar los métodos de lucha de las clases dominantes, para no caer en fáciles emboscadas”
Al Che, también se lo tergiversa -pero de otra forma- cuando se lo transforma en un “héroe romántico” y se lo reverencia, pero se deja de lado su idea central.
Veamos eso de “contextualizar” su pensamiento en su época. Las cosas han cambiado mucho, es cierto. Vivimos “otro contexto”. Pero ¿en qué sentido?
Por ese tiempo, hace casi 50 años, yo estaba participando en la formación del MUSP. Hicimos un documento fundacional que en una parte decía más o menos así:
La transformación revolucionaria por la vía pacífica no ha ocurrido en ningún caso. Por el contrario, la experiencia histórica dice que siempre en las revoluciones triunfantes ha sido necesario recurrir a la lucha armada. Por lo tanto, en un futuro incierto pero inevitable...
¿Cuál es el cambio de contexto? ¿Ha habido en estos 50 años algún caso de transición pacífica al socialismo? Si se pudiese citar siquiera UN caso aceptaría el argumento de que esa cita del Che pertenece a “otro contexto”
Las cosas, es cierto, son muy diferentes ahora.
Pero lo son en el sentido de que esa idea del Che es mucho más cierta hoy que en aquel tiempo
Hoy, esas “colinas” de por sí son cada vez m&aac ute;s irrelevantes. Ya ni hablemos de la “colina parlamento”. Veamos el caso de Venezuela
Hace quince años!!!!!! que los chavistas ocupan la “colina gobierno nacional”. Tan seguros han estado de su “Revolución Bolivariana” que no se ocuparon, o no pudieron, en todo ese tiempo, arrancarle el poder económico a la burguesía. A tal punto que hoy no pueden ni gobernar con esa “democracia” y se tratan de recurrir a “superpoderes”. La burguesía sigue dominando las relaciones de producción y la economía
En un plazo similar cualquiera de las revoluciones históricas que llegaron a gobernar luego de haber derrotado por las armas al poder burgués, había llegado mucho más lejos y emprendido transformaciones infinitamente más profundas que esta “Revolución Bolivariana”
La primera de esas revoluciones históricas, la Revolución de Octubre, en un período de tiempo similar no solo había realizado transformaciones sociales radicales, no solo había creado una nueva organización social y un nuevo estado, sino que ya lo había corrompido, desarrollando nuevas formas de explotaci ón del hombre por el hombre y una nuevas clase dominante explotadora. Hasta para eso alcanzan quince años en una revolución
Pero el chavismo después de todo este tiempo todavía está viendo si se decide a atacar las bases del poder burgués, o sigue transando como hasta ahora, peleando por conservar su pequeña colina “gobierno nacional” dentro de la tierra capitalista.
¡La colina Revolución Cubana!!!! ¿O no es cierto acaso que la Revolución Cubana se encuentra cada día más y más a la defensiva, haciendo concesiones cada vez mayores al capitalismo, reduciendo y reduciendo el alcance anticapitalista de su proyecto?
Me dirán: Pero el bloqueo, y el ataque imperialista permanente... ¡Precisamente eso es lo que significa ser una pequeña colina!!!
El Che tenía muy claro que la Revolución Cubana era apenas una colina, aun cuando, y bien lo dice Maiki, en ese tiempo era mucho más poderosa que ahora. Y como era una pequeña colina y no más, el Che salió en busca de “otras tierras y otros cielos”.
Hoy podemos decir que equivocó el método. No supo o no pudo enco ntrar una solución. ¡Pero el problema sin duda lo comprendió cabalmente!
Ahora quiero hablar un poco de los trotskistas
El FIT argentino logró una interesante votación en las elecciones parlamentarias, si comparamos con otros intentos de poner un pie en la colina parlamento como es el caso de UP-AP en Uruguay. Allí si lo lograron.
Hace algunos meses estuvo Altamira en Montevideo, y dio algunas charlas. Estaba muy entusiasmado con los resultados que acababan de obtener en las internas, que anunciaba esto de ahora.
Le hice una pregunta sobre las fuerzas armadas y las posibilidades de coordinar acciones entre militantes de nuestros países para enfrentar ese problema común. No hubo otras preguntas desde el público, era la única. Altamira ignoró totalmente la pregunta y siguió hablando de las elecciones y las elecciones y las elecciones.
Llegaron por fin las elecciones y el FIT logró meterse en el parlamento. Los fe licito.
Estaban festejando cuando estalló la conspiración policial mafiosa que puso en jaque al gobierno de Cristina. No ya al parlamento que ni pito tocaba en esa, al gobierno. Resultó ser que la realidad existía, el aparato represivo, la lucha violenta, las fuerzas armadas y la policía. Todo lo que tiene cercada la colina parlamento.
¿Qué vas a hacer con esos diputados, Bajamira, aparte de discursos de denuncia?
Supongo que los guevaristas de Uruguay y los trotskistas de Argentina, cuando oyen esa idea de decirle a la gente “Voten, pero ni sueñen que así vamos a hacer una revolución”, pensarán:
“Pero este tipo es un desubicado, hablando así perderíamos votos a lo loco”.
Le cedo la palabra al Che:
“... y lo peor de todo es que para ganar estas posiciones hay que intervenir en el juego político del estado burgués y para lograr el permiso de actuar en este peligroso juego, hay que demostrar que se puede estar dentro de la legalidad burguesa. Hay que demostrar que se es bueno, que no se es peligroso, que no se le ocurrirá a nadie asaltar cuarteles, ni trenes, ni destruir puentes, ni ajusticiar esbirros, ni torturadores, ni alzarse en las montañas, ni levantar con puño fuerte y definitivo la única y violenta afirmación de América: la lucha final por su redención”.
Obras citadas:
1) http://www.gramsci.org.arht/8/47.htm
2) http://www.nahuelmoreno.org/pdf/guevara/guevara6.pdf
FERNANDO MOYANO
- postaporteñ@ 1082 - 2013-12-17
COLOMBIA: El narcotráfico, sostén de partidos oligárquicos
JM CARBONELL
El narcotráfico ha sido uno de los financiadores de los partidos tradicionales colombianos -liberal, conservador y demás especies-, desde la época de la bonanza marimbera en los años 70.
El fenómeno se dió primordialmente en la Costa Caribe y son reconocidos actores del narcotráfico como Luquita Cotes, Lucho Barranquilla, el famoso ”Maracas” y las familias Cárdenas y Valdeblanquez, quienes protagonizaron una guerra de hechos atroces.
En esa época ya los políticos tradicionales se ”untan” de narcotráfico, y es así como Edgardo Vives Campo hace sus primeras incursiones en el negocio de la droga de la mano de ”Maracas”. Ésta experiencia le permite años después abrazar como ”normal” el narco-para-militarismo de Hernán Giraldo, siendo éste un ”consentido” de la clase política de Santa Marta, ayudado para ello por Miguel Pinedo Vidal.
Posteriormente, ya en la época de la cocaína, cuyo negocio estaba en poder de los ”interioranos” del Cartel de Medellín, inicialmente, y después del Cartel de Cali, la presencia nada ostentosa de Fuad Char al frente de un ”cartelito de las pastillas” es muestra de esa peculiar moral de los políticos de los partidos liberal conservador.
Las mafias del narcotráfico siguen embarcando millones de kilos de cocaína hacia Europa y Estados Unidos, lo cual le significa millones de dólares, que según Noam Chomsky por el año 94 significaba la llegada subterránea a la economía mundial de más de 750 mil millones de dólares, lógicamente que 80% del negocio era manejado por los grandes bancos estadounidenses.
Los ríos de dólares les muestra a los politiqueros tradicionales el filón ante el cual estaban y con las bandas de narco-paramilitares que los capos manejaban les garantizaban el control armado de los pobladores de sus zonas, lo cual significaba votos y expoliación de tierras.
Es de recordar que el Cartel de Medellín -al cual pertenece Uribhitler y José Obdulio Gaviria-, tiene en su haber el nada honroso título de ser los creadores de los narco-paramilitares, del sicario en moto, y con los militares de los ”Mochacabezas”. El Cartel de Medellín crea el MAS -Muerte a Secuestradores-, al ser secuestrada una de las hermanas Ochoa por parte del M-19, entrando así a ser creadores indirectos de los narco-paramilitares.
Los millones de dólares que le significaban a la mafia el envío de toneladas de cocaína en aviones -descubierto por Pablo Escobar y Álvaro Uribe Vélez (entonces director de la Aerocivil)-, entran a la economía colombiana y paliaban la crisis económica. No se sabe a ciencia cierta ni se ha podido cuantificar los millones de dólares que entraron a la economía colombiana. Sólo un gobierno popular puede darse a la tarea de cuantificarlos y evaluar el daño y la distorisión hechas a la economía.
Mas la parte visible del fenómeno está en los narco-para-políticos, los cuales financian sus campañas con dineros del narcotráfico (hasta el hijo de César Gaviria), lo que nos lleva a aseverar que son los dineros del narcotráfico los que permiten a los politiqueros de los partidos liberal, conservador, uribistas ahora, avasallar a los candidatos de los sectores populares ya que una campaña para senado y cámara de representantes gasta por lo bajo 2 ó 3 millones de dólares.
Nuestro pueblo en su inmensa berraquera lucha desigualmente contra los candidatos oligárquicos. Ahí están los ejemplos de los candidatos verdaderamente de izquierda, revolucionarios, como Jorge Enrique Robledo, Gloria Inés Ramírez, Iván Cepeda, y otros. La lucha podrá ser asimétrica, desigual, pero el valor moral de los que no se venden está ahí como prueba irrefutable de la valentía del pueblo colombiano.
23 dic 2013
Washington Post: EEUU ayudó a asesinar decenas de líderes de las FARC
Washington Post: EEUU ayudó a asesinar decenas de líderes de las FARC
Publicado el 12/22/13 •
Un programa encubierto de la CIA ha ayudado al gobierno de Colombia a matar al menos a dos decenas de líderes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), de acuerdo con un reporte publicado por el diario The Washington Post.
El periódico agregó que la Agencia de Seguridad Nacional (NSA) norteamericana también ha brindado “sustancial ayuda de espionaje” al gobierno colombiano.
Además, el prestigioso medio indicó que Estados Unidos ha proporcionado a Colombia equipo para sistema de posicionamiento global (GPS) que puede ser usado para transformar municiones normales en “bombas inteligentes” capaces de dar en el blanco con exactitud en objetivos específicos, aún así en selvas densas como las que habitan el grupo narcoguerrillero.
En marzo de 2008, las fuerzas colombianas mataron al comandante de las FARC Luis Edgar Devia Silva, alias Raúl Reyes, en uno de los varios campamentos en la selva que las fuerzas rebeldes tienen en Ecuador, cerca de la frontera con Colombia. El reporte del Post señaló que Colombia usó bombas inteligentes de fabricación estadounidense en la operación.
La publicación del Washington Post se basa en entrevistas a más de 30 ex funcionarios y actuales funcionarios de Estados Unidos y Colombia, que hablaron bajo anonimato debido a que el programa es confidencial y se encuentra en curso.
La CIA no hizo declaraciones sobre el reporte. Sin entrar en detalles, el presidente colombiano Juan Manuel Santos dijo al Post que la CIA ha sido “de ayuda” al brindar a las fuerzas de Colombia mejor entrenamiento y conocimiento.
El programa multimillonario recibió fondos en secreto y aparte de los 9.000 millones de dólares en ayuda que Estados Unidos ha otorgado abiertamente a Colombia, en su mayoría en ayuda militar. El programa fue autorizado por el entonces presidente George W. Bush y ha continuado en el mandato de Barack Obama, reportó el periódico.
El gobierno de Colombia y las FARC han sostenido reuniones de paz en La Habana desde finales de 2012, pero no ha habido un cese al fuego entre ambas partes. A principios de este mes, Santos culpó a los rebeldes de un ataque a un puesto de control de la policía que dejó nueve muertos, entre ellos civiles, militares y un policía.
Agencias
Publicado el 12/22/13 •
Un programa encubierto de la CIA ha ayudado al gobierno de Colombia a matar al menos a dos decenas de líderes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), de acuerdo con un reporte publicado por el diario The Washington Post.
El periódico agregó que la Agencia de Seguridad Nacional (NSA) norteamericana también ha brindado “sustancial ayuda de espionaje” al gobierno colombiano.
Además, el prestigioso medio indicó que Estados Unidos ha proporcionado a Colombia equipo para sistema de posicionamiento global (GPS) que puede ser usado para transformar municiones normales en “bombas inteligentes” capaces de dar en el blanco con exactitud en objetivos específicos, aún así en selvas densas como las que habitan el grupo narcoguerrillero.
En marzo de 2008, las fuerzas colombianas mataron al comandante de las FARC Luis Edgar Devia Silva, alias Raúl Reyes, en uno de los varios campamentos en la selva que las fuerzas rebeldes tienen en Ecuador, cerca de la frontera con Colombia. El reporte del Post señaló que Colombia usó bombas inteligentes de fabricación estadounidense en la operación.
La publicación del Washington Post se basa en entrevistas a más de 30 ex funcionarios y actuales funcionarios de Estados Unidos y Colombia, que hablaron bajo anonimato debido a que el programa es confidencial y se encuentra en curso.
La CIA no hizo declaraciones sobre el reporte. Sin entrar en detalles, el presidente colombiano Juan Manuel Santos dijo al Post que la CIA ha sido “de ayuda” al brindar a las fuerzas de Colombia mejor entrenamiento y conocimiento.
El programa multimillonario recibió fondos en secreto y aparte de los 9.000 millones de dólares en ayuda que Estados Unidos ha otorgado abiertamente a Colombia, en su mayoría en ayuda militar. El programa fue autorizado por el entonces presidente George W. Bush y ha continuado en el mandato de Barack Obama, reportó el periódico.
El gobierno de Colombia y las FARC han sostenido reuniones de paz en La Habana desde finales de 2012, pero no ha habido un cese al fuego entre ambas partes. A principios de este mes, Santos culpó a los rebeldes de un ataque a un puesto de control de la policía que dejó nueve muertos, entre ellos civiles, militares y un policía.
Agencias
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