El Pentágono se “rebela” contra la Casa Blanca
"SANCIONES" ECONOMICAS A RUSIA
La rusa Rosoboronexport vendió armas por 800 millones de dólares en enero de 2014...
Representantes del Departamento de Defensa norteamericano advirtieron de que el Pentágono se opondrá a posibles sanciones contra la exportadora rusa de armas Rosoboronexport, publica este miércoles Rossiyskaya Gazeta.
Rosoboronexport es la empresa encargada de ejecutar un contrato firmado con EEUU para suministrar 30 helicópteros de transporte militar Mi-17 V-5 a Afganistán. La primera docena de estas aeronaves ya se entregó a la república islámica, recuerda el diario.
Las “rebeldes” declaraciones de militares estadounidenses que se contradicen con la postura oficial de la Casa Blanca se explican en parte por la cuestión financiera. Y es que, de rescindirse el contrato, EEUU deberá abonar a Rusia unos 100 millones de dólares en concepto de indemnización.
Pero lo más importante es que en este caso el Pentágono, que está retirando sus tropas de Afganistán, no podrá cumplir su compromiso de suministrar helicópteros para el Ejército nacional afgano.
Pese a los planes de Washington para suspender la cooperación militar con Moscú, Rusia está decidida a cumplir sus obligaciones derivadas del contrato para el suministro de helicópteros, aseguró el director de la Agencia Federal de Cooperación Técnica Militar, Alexandr Fomin.
“Por supuesto que nos ponen la zancadilla e intentan impedir nuestro trabajo, pero no lo detenemos y seguimos cumpliendo a rajatabla las obligaciones de este contrato, al igual que los demás”, aseveró el funcionario.
Según el periódico, en un principio el Pentágono barajó entregar al Ejército afgano helicópteros estadounidenses Apache. Pero los expertos norteamericanos no tardaron en darse cuenta de que los Mi-17 eran la opción idónea y sin alternativa para el país asiático, donde además hay muchos pilotos que tienen experiencia con helicópteros rusos.
Como resultado, EEUU firmó con Moscú en mayo de 2011 un macrocontrato para la compra de un total de 63 helicópteros por más de 1.300 millones de dólares, indica Rossiyskaya Gazeta
30 abr 2014
El canal de Nicaragua y el nuevo mundo multipolar
El canal de Nicaragua y el nuevo mundo multipolar
Publicado el 4/30/14
JUAN MANUEL KARG / RT
El progresivo declive de EE.UU. en su papel de “hegemón” internacional ha provocado la emergencia de otros actores con gran relevancia a nivel global: Rusia, China, Brasil e India, por un lado, y el conjunto de países de América Latina por otro, quienes han conformado un nuevo escenario multipolar. La crisis económica en Europa también fue propicia para posibilitar este escenario internacional que describimos, mostrando los límites de modelos de integración como la Unión Europea, y de modelos económicos con fuertes componentes librecambistas. En ese contexto, en Nicaragua se plantea nuevamente la posibilidad de desarrollar un paso interocéanico, que conecte el Mar Caribe con el Océano Pacífico y Atlántico, sin la tutela de Washington. ¿Qué oportunidades y peligros presenta esta idea, donde participarían empresarios chinos y probablemente rusos, amparados por ambos gobiernos? ¿Cómo impactará en las economías latinoamericanas?
El proyecto del Canal de Nicaragua es, sin dudas, un proyecto muy ambicioso: con una construcción que se estima en unos 40.000 a 50.000 millones de dólares, conectaría al Mar Caribe con el Océano Atlántico y el Pacífico, comenzando sus obras a principios de 2015. Hay que decir que este no es un proyecto nuevo, ni mucho menos: hace siglos que se ha buscado una conexión en la zona, e incluso el Canal de Nicaragua ya se aparecía como idea antes de la construcción del propio Canal de Panamá, que data de 1914 y nace con una hegemonía absoluta de parte de EE.UU.
Una de las diferencias importantes con el Canal de Panamá, en las proyecciones conocidas hasta el momento, es que el nicaragüense podría ser además utilizado por barcos de gran calado. Sería, por consiguiente, un canal más ancho y más profundo que el de Panamá, que además se ha caracterizado en los últimos tiempos por cierta “lentitud” en las obras de remodelación, con la consiguiente falta de adecuación para el paso de nuevas embarcaciones.
¿Cómo puede impactar este multimillonario despliegue chino en Nicaragua? China parece pretender otro tipo de relación con el continente a la estadounidense –más allá de valoraciones comerciales muy positivas, claro, para el país asiático, que no hay que dejar de mencionar-. Un primer punto de crucial diferencia, hasta el momento: el no pretender construir bases militares en nuestro continente, como sí ha hecho Washington en Colombia y Perú, por ejemplo. Al respecto de este tema parece posible descartar la hipótesis de que esto pueda ser el inicio de una futura “militarización de América Latina por parte de China”, tal como han afirmado como posibilidad algunos analistas -visto y considerando el despliegue norteamericano en la región desde 1914, como subproducto de la construcción del Canal de Panamá-. La historia reciente no demuestra esa tesis en lo respectivo a la relación del “gigante asiático” con nuestro continente: la diplomacia china parece más cercana a la idea de “cooperación sur-sur” que a la injerencia en la política interna de los países del continente.
Dicho esto, nos preguntamos ¿Podrían estas obras ampliar las tensiones entre China y EEUU? Sin dudas Washington está tomando nota de los veloces movimientos de Beijing, y de la audacia comercial que parece mostrar en América Latina, con acuerdos comerciales y políticos en diversos países del otrora “patio trasero” norteamericano. Los datos son elocuentes: el PBI chino es el segundo a escala mundial desde 2011, y el país ha mostrado altas tasas de crecimiento en los últimos años, lo que le otorga al gigante asiático liquidez para invertir en otros lugares del mundo. El reciente viaje de Obama a Filipinas, con la consiguiente firma de un acuerdo de cooperación en el marco de defensa por el plazo de 10 años, parece ser una medida defensiva de EEUU, buscando aumentar su influencia en la región de Asia-Pacífico.
Para Nicaragua seguramente el proyecto traiga beneficios en el corto y mediano plazo, a medida que la obra vaya avanzando. En primer lugar, crearía miles de puestos de empleo por la magnitud de la construcción de una obra tan grande en extensión, con cerca de 500 km de largo. Algunos analistas han estimado que las obras del canal podrían llevar a un crecimiento del 10% anual en la economía nicaragüense. A su vez, para el ALBA-PetroCaribe, como organismos similares de integración regional, no sería menor que uno de sus socios miembros tenga dominio de un canal de tal importancia. Venezuela, por ejemplo, se vería beneficiada para exportar más fácilmente petróleo a China, que es el segundo comprador del mercado de hidrocarburos venezolano –el primero sigue siendo EE.UU.-.
En conclusión: el proyecto, para América Latina, podría significar la posibilidad de tener un canal con autonomía total respecto a Washington. En esto hay otra diferencia clara con su “antecesor”: si bien el Canal de Panamá fue cedido formalmente a su país, luego de 80 años de dominio estadounidense, Washington detenta la posibilidad, por ley, de intervenir militarmente la zona si ve peligrar sus intereses. Que esta cláusula no exista en Nicaragua es una salvaguarda para el continente, visto y considerando el “prontuario” que sobre el tema ostenta Washington en la región.
Juan Manuel Karg,
Licenciado en Ciencia Política de la UBA
Investigador del Centro Cultural de la Cooperación de Buenos Aires
Publicado el 4/30/14
JUAN MANUEL KARG / RT
El progresivo declive de EE.UU. en su papel de “hegemón” internacional ha provocado la emergencia de otros actores con gran relevancia a nivel global: Rusia, China, Brasil e India, por un lado, y el conjunto de países de América Latina por otro, quienes han conformado un nuevo escenario multipolar. La crisis económica en Europa también fue propicia para posibilitar este escenario internacional que describimos, mostrando los límites de modelos de integración como la Unión Europea, y de modelos económicos con fuertes componentes librecambistas. En ese contexto, en Nicaragua se plantea nuevamente la posibilidad de desarrollar un paso interocéanico, que conecte el Mar Caribe con el Océano Pacífico y Atlántico, sin la tutela de Washington. ¿Qué oportunidades y peligros presenta esta idea, donde participarían empresarios chinos y probablemente rusos, amparados por ambos gobiernos? ¿Cómo impactará en las economías latinoamericanas?
El proyecto del Canal de Nicaragua es, sin dudas, un proyecto muy ambicioso: con una construcción que se estima en unos 40.000 a 50.000 millones de dólares, conectaría al Mar Caribe con el Océano Atlántico y el Pacífico, comenzando sus obras a principios de 2015. Hay que decir que este no es un proyecto nuevo, ni mucho menos: hace siglos que se ha buscado una conexión en la zona, e incluso el Canal de Nicaragua ya se aparecía como idea antes de la construcción del propio Canal de Panamá, que data de 1914 y nace con una hegemonía absoluta de parte de EE.UU.
Una de las diferencias importantes con el Canal de Panamá, en las proyecciones conocidas hasta el momento, es que el nicaragüense podría ser además utilizado por barcos de gran calado. Sería, por consiguiente, un canal más ancho y más profundo que el de Panamá, que además se ha caracterizado en los últimos tiempos por cierta “lentitud” en las obras de remodelación, con la consiguiente falta de adecuación para el paso de nuevas embarcaciones.
¿Cómo puede impactar este multimillonario despliegue chino en Nicaragua? China parece pretender otro tipo de relación con el continente a la estadounidense –más allá de valoraciones comerciales muy positivas, claro, para el país asiático, que no hay que dejar de mencionar-. Un primer punto de crucial diferencia, hasta el momento: el no pretender construir bases militares en nuestro continente, como sí ha hecho Washington en Colombia y Perú, por ejemplo. Al respecto de este tema parece posible descartar la hipótesis de que esto pueda ser el inicio de una futura “militarización de América Latina por parte de China”, tal como han afirmado como posibilidad algunos analistas -visto y considerando el despliegue norteamericano en la región desde 1914, como subproducto de la construcción del Canal de Panamá-. La historia reciente no demuestra esa tesis en lo respectivo a la relación del “gigante asiático” con nuestro continente: la diplomacia china parece más cercana a la idea de “cooperación sur-sur” que a la injerencia en la política interna de los países del continente.
Dicho esto, nos preguntamos ¿Podrían estas obras ampliar las tensiones entre China y EEUU? Sin dudas Washington está tomando nota de los veloces movimientos de Beijing, y de la audacia comercial que parece mostrar en América Latina, con acuerdos comerciales y políticos en diversos países del otrora “patio trasero” norteamericano. Los datos son elocuentes: el PBI chino es el segundo a escala mundial desde 2011, y el país ha mostrado altas tasas de crecimiento en los últimos años, lo que le otorga al gigante asiático liquidez para invertir en otros lugares del mundo. El reciente viaje de Obama a Filipinas, con la consiguiente firma de un acuerdo de cooperación en el marco de defensa por el plazo de 10 años, parece ser una medida defensiva de EEUU, buscando aumentar su influencia en la región de Asia-Pacífico.
Para Nicaragua seguramente el proyecto traiga beneficios en el corto y mediano plazo, a medida que la obra vaya avanzando. En primer lugar, crearía miles de puestos de empleo por la magnitud de la construcción de una obra tan grande en extensión, con cerca de 500 km de largo. Algunos analistas han estimado que las obras del canal podrían llevar a un crecimiento del 10% anual en la economía nicaragüense. A su vez, para el ALBA-PetroCaribe, como organismos similares de integración regional, no sería menor que uno de sus socios miembros tenga dominio de un canal de tal importancia. Venezuela, por ejemplo, se vería beneficiada para exportar más fácilmente petróleo a China, que es el segundo comprador del mercado de hidrocarburos venezolano –el primero sigue siendo EE.UU.-.
En conclusión: el proyecto, para América Latina, podría significar la posibilidad de tener un canal con autonomía total respecto a Washington. En esto hay otra diferencia clara con su “antecesor”: si bien el Canal de Panamá fue cedido formalmente a su país, luego de 80 años de dominio estadounidense, Washington detenta la posibilidad, por ley, de intervenir militarmente la zona si ve peligrar sus intereses. Que esta cláusula no exista en Nicaragua es una salvaguarda para el continente, visto y considerando el “prontuario” que sobre el tema ostenta Washington en la región.
Juan Manuel Karg,
Licenciado en Ciencia Política de la UBA
Investigador del Centro Cultural de la Cooperación de Buenos Aires
#Uruguay – Suecia: Carta del Dr. Henry Engler a Raúl Sendic
#Uruguay – Suecia: Carta del Dr. Henry Engler a Raúl Sendic
Henry EnglerUppsala 22 de abril del 2014.
Querido Raúl:
Siguiendo una costumbre de los rusos de San Javier, que cuando van a visitar a sus muertos le cuentan algunas cosas que consideran de importancia, he pensado hacer lo mismo contigo.
Ya ves que aunque yo esté en Uppsala, estamos aquí, reunidos en la misma fecha en que te fuiste de nuevo juntos con nuestra querida Xenia a quien le pedí que te lea la carta. Te cuento que Verónika se casó con el Tambero y están aquí con un grupo de gente linda que te quiere mucho y te recuerdan.
Yo estoy bien, siempre junto a Inger, un poco en Montevideo y otro en Uppsala y haciendo lo que la conciencia manda que es ayudarme a mí mismo ayudando a otros.
Ahora te tengo que decir que aún no publiqué el trabajo que empezamos juntos en la celda, pero este año lo vamos a hacer. Xenia me dio una carta que te mandé en 1987, larga como esperanza de pobre y la voy a poner en nuestro trabajo. Y unas fotos de nosotros.
Aquí las cosas van por algún lado bien y por otro no tan bien.
Te cuento lo peor de todo, porque no puedo escribirte un capítulo entero, ni contarte todas las cosas.
El caso es que la llamada Suprema Corte de Justicia un día sacó de su función a uno de sus miembros, una jueza. Esa persona era una una mujer joven, inteligente, capaz, que estaba trabajando en 50 casos de violaciones a los derechos humanos y creía con total honestidad en la justicia. O sea que en buen criollo, los veteranos que la sacaron (todos hombres ellos) no solo decidieron no investigar más, sino parar lo que se estaba investigando. ¿Te das cuenta?
Muchos, como yo, lo sentimos como una cuchillada cobarde de ese machismo reaccionario que tanto mal le ha hecho y le hace al Uruguay. Y resulta que algunos de los que protestaron terminaron procesados.
Y esto trajo de vuelta al tapete la discusión sobre la constitucionalidad de juzgar o no a criminales.
Me imagino si hubiese habido un referéndum en Alemania en 1946, y los alemanes hubiesen podido votar para ver si era correcto juzgar a los nazis e investigar las desapariciones y los crímenes. Estoy seguro de que hubiese ganado el NO. ¿Por qué?
Porque mucho más de la mitad estaban involucrados de un modo u otro. Muchísimos por complicidad y muchísimos por callarse la boca y no meterse en líos y por mirar para otro lado. De modo que juzgar a los nazis se hubiese vuelto inconstitucional. ¿Y entonces que hubiesen hecho los judíos? ¿Hubiesen violado la constitución exigiendo que ningún nazi quedara impune?
Bueno, no. Es que no quedaban judíos en Alemania. Y el juicio vino desde afuera, por violación a los derechos humanos. Y los judíos se empecinaron en aquello de que se hiciera justicia.
Te hago este razonamiento, porque aunque sea difícil entenderlo todavía hay 172 desaparecidos en Uruguay. Nadie saben donde están. Nadie los mató. Nadie los enterró, nadie los torturó, nadie los tiró al mar.
Por eso el juicio cayó sobre nadie. Y con la expulsión de la jueza mujer que te contaba, por sus pares masculinos se cumplirá la justicia a la uruguaya y ahora nadie va a ir a la cárcel.
Me gustaría preguntarte que es lo más importante, si la constitución o los derechos humanos. Ya adivino lo que me estás contestando: las dos cosas son importantes, pero si la constitución no puede defender los derechos humanos, ¿para qué sirve? No es seguramente en esta especie de trampa infame en lo que pensaba nuestro José Artigas cuando hablaba de la constitución. Me parece que el pensaba en una constitución que defendiese los derechos humanos. Porque los derechos humanos no son negociables, ni pueden decretarse nulos por un discurso politiquero, ni por un plebiscito.
Te cuento esto porque a los que estamos aquí nos da muchísima tristeza lo ocurrido y nos hace dudar del futuro. Porque aunque los aguerridos señores echaron a la jueza Mota, para mí ella sigue siendo la Suprema Corte de Justicia. Así que espero que un día los procesen a ellos por abuso de poder, por arrogancia, falta de respeto e interferencia a la verdadera justicia. ¿O acaso la división de poderes implica que algunos hagan lo que se les antoja y nadie puede hacer nada?
Y como no tengo mucho más tiempo, te cuento que sería muy bueno que estuvieses por el Uruguay y como no es posible, te pido que nos des inspiración para continuar insistiendo en cambiar las cosas que no andan bien y apoyar las cosas que sí andan bien. Porque hay de lo uno y de lo otro.
Porque tu enseñanza fue que estudiásemos todo el tiempo y nos preocupásemos de analizar las cosas a fondo y sin superficialidad. Sin preconceptos. Y de que no nos encerrásemos en esquemas limitantes. Y que mirásemos cada acto de nuestra vida como si ese acto fuese a ser aceptado y repetido por todos los seres humanos.
Y que en vez de criticar demasiado, mostremos el camino con la consigna de que los hechos son los que nos unen y que las palabras muchas veces nos separan.
Recuerdo que me dijiste: “si nos ponemos a discutir sobre las cosas que vemos diferente, vamos a pasar una vida discutiendo, si trabajamos en lo que estamos de acuerdo, vamos a pasar una vida trabajando”. Esto implica toda una ideología. Y una elección.
Quiero que tu idea de los movimientos solidarios que unan a muchos grupos diferentes que se junten por afinidad vaya cuajando y que los jóvenes levanten la visa de sus celulares para descubrir que la tierra está llena de seres humanos. Y que hay muchísimos que necesitan realmente una ayudita.
Querido hermano, para terminar y no ser pesado, te mando este abrazo de continente a continente, como vos me escribiste alguna vez.
Henry
http://nuevatrinchera.wordpress.com/2014/04/28/uruguay-suecia-carta-del-dr-henry-engler-a-raul-sendic/
Henry EnglerUppsala 22 de abril del 2014.
Querido Raúl:
Siguiendo una costumbre de los rusos de San Javier, que cuando van a visitar a sus muertos le cuentan algunas cosas que consideran de importancia, he pensado hacer lo mismo contigo.
Ya ves que aunque yo esté en Uppsala, estamos aquí, reunidos en la misma fecha en que te fuiste de nuevo juntos con nuestra querida Xenia a quien le pedí que te lea la carta. Te cuento que Verónika se casó con el Tambero y están aquí con un grupo de gente linda que te quiere mucho y te recuerdan.
Yo estoy bien, siempre junto a Inger, un poco en Montevideo y otro en Uppsala y haciendo lo que la conciencia manda que es ayudarme a mí mismo ayudando a otros.
Ahora te tengo que decir que aún no publiqué el trabajo que empezamos juntos en la celda, pero este año lo vamos a hacer. Xenia me dio una carta que te mandé en 1987, larga como esperanza de pobre y la voy a poner en nuestro trabajo. Y unas fotos de nosotros.
Aquí las cosas van por algún lado bien y por otro no tan bien.
Te cuento lo peor de todo, porque no puedo escribirte un capítulo entero, ni contarte todas las cosas.
El caso es que la llamada Suprema Corte de Justicia un día sacó de su función a uno de sus miembros, una jueza. Esa persona era una una mujer joven, inteligente, capaz, que estaba trabajando en 50 casos de violaciones a los derechos humanos y creía con total honestidad en la justicia. O sea que en buen criollo, los veteranos que la sacaron (todos hombres ellos) no solo decidieron no investigar más, sino parar lo que se estaba investigando. ¿Te das cuenta?
Muchos, como yo, lo sentimos como una cuchillada cobarde de ese machismo reaccionario que tanto mal le ha hecho y le hace al Uruguay. Y resulta que algunos de los que protestaron terminaron procesados.
Y esto trajo de vuelta al tapete la discusión sobre la constitucionalidad de juzgar o no a criminales.
Me imagino si hubiese habido un referéndum en Alemania en 1946, y los alemanes hubiesen podido votar para ver si era correcto juzgar a los nazis e investigar las desapariciones y los crímenes. Estoy seguro de que hubiese ganado el NO. ¿Por qué?
Porque mucho más de la mitad estaban involucrados de un modo u otro. Muchísimos por complicidad y muchísimos por callarse la boca y no meterse en líos y por mirar para otro lado. De modo que juzgar a los nazis se hubiese vuelto inconstitucional. ¿Y entonces que hubiesen hecho los judíos? ¿Hubiesen violado la constitución exigiendo que ningún nazi quedara impune?
Bueno, no. Es que no quedaban judíos en Alemania. Y el juicio vino desde afuera, por violación a los derechos humanos. Y los judíos se empecinaron en aquello de que se hiciera justicia.
Te hago este razonamiento, porque aunque sea difícil entenderlo todavía hay 172 desaparecidos en Uruguay. Nadie saben donde están. Nadie los mató. Nadie los enterró, nadie los torturó, nadie los tiró al mar.
Por eso el juicio cayó sobre nadie. Y con la expulsión de la jueza mujer que te contaba, por sus pares masculinos se cumplirá la justicia a la uruguaya y ahora nadie va a ir a la cárcel.
Me gustaría preguntarte que es lo más importante, si la constitución o los derechos humanos. Ya adivino lo que me estás contestando: las dos cosas son importantes, pero si la constitución no puede defender los derechos humanos, ¿para qué sirve? No es seguramente en esta especie de trampa infame en lo que pensaba nuestro José Artigas cuando hablaba de la constitución. Me parece que el pensaba en una constitución que defendiese los derechos humanos. Porque los derechos humanos no son negociables, ni pueden decretarse nulos por un discurso politiquero, ni por un plebiscito.
Te cuento esto porque a los que estamos aquí nos da muchísima tristeza lo ocurrido y nos hace dudar del futuro. Porque aunque los aguerridos señores echaron a la jueza Mota, para mí ella sigue siendo la Suprema Corte de Justicia. Así que espero que un día los procesen a ellos por abuso de poder, por arrogancia, falta de respeto e interferencia a la verdadera justicia. ¿O acaso la división de poderes implica que algunos hagan lo que se les antoja y nadie puede hacer nada?
Y como no tengo mucho más tiempo, te cuento que sería muy bueno que estuvieses por el Uruguay y como no es posible, te pido que nos des inspiración para continuar insistiendo en cambiar las cosas que no andan bien y apoyar las cosas que sí andan bien. Porque hay de lo uno y de lo otro.
Porque tu enseñanza fue que estudiásemos todo el tiempo y nos preocupásemos de analizar las cosas a fondo y sin superficialidad. Sin preconceptos. Y de que no nos encerrásemos en esquemas limitantes. Y que mirásemos cada acto de nuestra vida como si ese acto fuese a ser aceptado y repetido por todos los seres humanos.
Y que en vez de criticar demasiado, mostremos el camino con la consigna de que los hechos son los que nos unen y que las palabras muchas veces nos separan.
Recuerdo que me dijiste: “si nos ponemos a discutir sobre las cosas que vemos diferente, vamos a pasar una vida discutiendo, si trabajamos en lo que estamos de acuerdo, vamos a pasar una vida trabajando”. Esto implica toda una ideología. Y una elección.
Quiero que tu idea de los movimientos solidarios que unan a muchos grupos diferentes que se junten por afinidad vaya cuajando y que los jóvenes levanten la visa de sus celulares para descubrir que la tierra está llena de seres humanos. Y que hay muchísimos que necesitan realmente una ayudita.
Querido hermano, para terminar y no ser pesado, te mando este abrazo de continente a continente, como vos me escribiste alguna vez.
Henry
http://nuevatrinchera.wordpress.com/2014/04/28/uruguay-suecia-carta-del-dr-henry-engler-a-raul-sendic/
Fusiones: Pfizer quiere apoderarse de AstraZeneca y ofrece casi 100 mil millones de dólares
FARMACÉUTICAS
Fusiones: Pfizer quiere apoderarse de AstraZeneca y ofrece casi 100 mil millones de dólares
En plena fiebre de fusiones en el sector farmacéutico, el estadounidense Pfizer quiere apoderarse de su competencia británica AstraZeneca, que rechaza los avances pese a la oferta de 100.000 millones de dólares.
29 de abril de 2014
Pfizer quiere apoderarse de su competencia británica AstraZeneca.
Después de días de especulaciones, el número uno mundial de la farmacia confirmó el lunes que se acercó de nuevo a AstraZeneca el sábado luego del rechazo de los primeros avances secretos en enero.
El código bursátil británico le da ahora un plazo hasta el 26 de mayo a las 17H00 de Londres (16H00 GMT) para decidir si lanza una oferta formal. Sería una de las más grandes ofertas jamás realizadas en el sector.
AstraZeneca consideró el lunes que la oferta de casi 100.000 millones de dólares del gigante estadounidense Pfizer en enero lo “infravaloraba significativamente” y estimó poder desarrollarse de forma independiente.
Pfizer, líder mundial del sector, anunció el lunes haber transmitido una oferta de fusión a AstraZeneca en enero por 46,61 libras la acción, que suma 58.800 millones de libras por todo el grupo (71.400 millones de euros o 98.700 millones de dólares). También dijo que el sábado se puso de nuevo en contacto con el grupo británico.
La oferta de enero “subestimaba significativamente AstraZeneca y sus perspectivas”, estimó la empresa en un comunicado, en respuesta al anuncio de Pfizer.
Después de nuevos contacto el sábado, los primeros desde enero, AstraZeneca consideró que no “era apropiado” iniciar nuevas conversaciones “a falta de una oferta específica y atractiva”.
Según AstraZeneca, el presidente de Pfizer, Ian Read, contactó el sábado al presidente del grupo británico, Leif Johansson, para pedirle la publicación de un comunicado conjunto antes de la apertura de la Bolsa el lunes por la mañana para anunciar que los dos iniciaron “conversaciones sobre el tema de la fusión” pero sin hacer ninguna oferta concreta.
El anuncio de Pfizer disparó la acción de AstraZeneca, que a las 10H00 GMT ganaba un 14,80% hasta los 4.684,5 peniques.
El jefe de AstraZeneca, el francés Pascal Soriot, ya había expresado su extrañeza el jueves frente a las “grandes fusiones-adquisiciones (…) a veces muy perturbadoras”.
Para Joshua Raymond, de City Index, la “motivación” de Pfizer, que hace una acción “hostil”, es “tratar de crear fricciones” dentro de AstraZeneca para forzar al grupo a negociar.
Interés fiscal
“Estamos reconsiderando nuestras opciones”, indicó el lunes a analistas el PDG de Pfizer, Ian Read, detallando los intereses estratégicos y también fiscales de la operación.
AstraZeneca tiene “una excelente complementariedad estratégica” con Pfizer”, aseguró, y reiteró que la operación “crearía una empresa más sólida plus, con una cartera (de medicamentos) más atractiva en campos claves y una investigación científica mejorada”. Generaría todavía más liquidez para “optimizar la cartera y dar más dinero a los accionistas”.
Pfizer, enfrentado a una pérdida de patentes en materia de productos principales como el anticolesterol Lipitor, se reforzaría en especial en un sector con un gran potencial como la immuno-oncología, en el que AstraZeneca efectúa avances. Codicia además el medicamento para el corazón Brilinta y tratamientos de diabetes o enfermedades respiratorias.
Según los observadores, la voluntad del estadounidense de utilizar enormes liquideces obtenidas en el extranjero, que no desea repatriar a Estados Unidos por razones fiscales, parece ser la razón primera de su interés por un objetivo que también está afectado por la pérdida de patentes.
El banco Jefferies subraya por ejemplo que AstraZeneca “tiene capacidades mucho menos demostradas en la inmuno-oncología que Bristol-Myers”, otro objetivo potencial para Pfizer. Para el banco, el grupo estadounidense está “muy motivado por sinergias financieras”.
Pfizer dijo que quiere pagar la transacción con una mezcla de sanciones y efectivo y crear una nueva sociedad holding cuyo domicilio fiscal sería británica.
El director financiero, Frank D’Amelio, reconoce que Pfizer debería utilizar una parte de sus liquideces en el extranjero para la operación y tener luego “una tasa de imposición más baja”. AFP
Fusiones: Pfizer quiere apoderarse de AstraZeneca y ofrece casi 100 mil millones de dólares
En plena fiebre de fusiones en el sector farmacéutico, el estadounidense Pfizer quiere apoderarse de su competencia británica AstraZeneca, que rechaza los avances pese a la oferta de 100.000 millones de dólares.
29 de abril de 2014
Pfizer quiere apoderarse de su competencia británica AstraZeneca.
Después de días de especulaciones, el número uno mundial de la farmacia confirmó el lunes que se acercó de nuevo a AstraZeneca el sábado luego del rechazo de los primeros avances secretos en enero.
El código bursátil británico le da ahora un plazo hasta el 26 de mayo a las 17H00 de Londres (16H00 GMT) para decidir si lanza una oferta formal. Sería una de las más grandes ofertas jamás realizadas en el sector.
AstraZeneca consideró el lunes que la oferta de casi 100.000 millones de dólares del gigante estadounidense Pfizer en enero lo “infravaloraba significativamente” y estimó poder desarrollarse de forma independiente.
Pfizer, líder mundial del sector, anunció el lunes haber transmitido una oferta de fusión a AstraZeneca en enero por 46,61 libras la acción, que suma 58.800 millones de libras por todo el grupo (71.400 millones de euros o 98.700 millones de dólares). También dijo que el sábado se puso de nuevo en contacto con el grupo británico.
La oferta de enero “subestimaba significativamente AstraZeneca y sus perspectivas”, estimó la empresa en un comunicado, en respuesta al anuncio de Pfizer.
Después de nuevos contacto el sábado, los primeros desde enero, AstraZeneca consideró que no “era apropiado” iniciar nuevas conversaciones “a falta de una oferta específica y atractiva”.
Según AstraZeneca, el presidente de Pfizer, Ian Read, contactó el sábado al presidente del grupo británico, Leif Johansson, para pedirle la publicación de un comunicado conjunto antes de la apertura de la Bolsa el lunes por la mañana para anunciar que los dos iniciaron “conversaciones sobre el tema de la fusión” pero sin hacer ninguna oferta concreta.
El anuncio de Pfizer disparó la acción de AstraZeneca, que a las 10H00 GMT ganaba un 14,80% hasta los 4.684,5 peniques.
El jefe de AstraZeneca, el francés Pascal Soriot, ya había expresado su extrañeza el jueves frente a las “grandes fusiones-adquisiciones (…) a veces muy perturbadoras”.
Para Joshua Raymond, de City Index, la “motivación” de Pfizer, que hace una acción “hostil”, es “tratar de crear fricciones” dentro de AstraZeneca para forzar al grupo a negociar.
Interés fiscal
“Estamos reconsiderando nuestras opciones”, indicó el lunes a analistas el PDG de Pfizer, Ian Read, detallando los intereses estratégicos y también fiscales de la operación.
AstraZeneca tiene “una excelente complementariedad estratégica” con Pfizer”, aseguró, y reiteró que la operación “crearía una empresa más sólida plus, con una cartera (de medicamentos) más atractiva en campos claves y una investigación científica mejorada”. Generaría todavía más liquidez para “optimizar la cartera y dar más dinero a los accionistas”.
Pfizer, enfrentado a una pérdida de patentes en materia de productos principales como el anticolesterol Lipitor, se reforzaría en especial en un sector con un gran potencial como la immuno-oncología, en el que AstraZeneca efectúa avances. Codicia además el medicamento para el corazón Brilinta y tratamientos de diabetes o enfermedades respiratorias.
Según los observadores, la voluntad del estadounidense de utilizar enormes liquideces obtenidas en el extranjero, que no desea repatriar a Estados Unidos por razones fiscales, parece ser la razón primera de su interés por un objetivo que también está afectado por la pérdida de patentes.
El banco Jefferies subraya por ejemplo que AstraZeneca “tiene capacidades mucho menos demostradas en la inmuno-oncología que Bristol-Myers”, otro objetivo potencial para Pfizer. Para el banco, el grupo estadounidense está “muy motivado por sinergias financieras”.
Pfizer dijo que quiere pagar la transacción con una mezcla de sanciones y efectivo y crear una nueva sociedad holding cuyo domicilio fiscal sería británica.
El director financiero, Frank D’Amelio, reconoce que Pfizer debería utilizar una parte de sus liquideces en el extranjero para la operación y tener luego “una tasa de imposición más baja”. AFP
Estados Unidos y la Unión Europea negocian en secreto un tratado de “libre comercio” que afecta la salud de millones de personas.
Tratado de libre comercio contra la salud
Estados Unidos y la Unión Europea negocian en secreto un tratado de “libre comercio” que afecta la salud de millones de personas.
Por Carlos Miguélez Monroy
El Tratado Trasatlántico de Comercio e Inversión (TTIP) que negocian la Unión Europea y Estados Unidos, y que apenas figura en los medios de comunicación, puede perjudicar la salud de norteamericanos, europeos y de ciudadanos de terceros países. A esta conclusión llega el informe La respuesta de la sociedad civil a la lista de deseos de la industria farmacéutica que elaboraron doce organizaciones, entre las cuales está Salud por Derecho. Esta organización española defiende los derechos humanos por medio del acceso universal y permanente a servicios de salud en los países empobrecidos.
Organizadores de consumidores, miembros del Parlamento Europeo, sindicatos y grupos de salud se han puesto en guardia ante el TTIP. El impacto que puede tener en la salud de 1.000 millones de ciudadanos europeos y de Estados Unidos choca con el secretismo de su contenido. Salvo cuando se liberalizan y se producen en versiones genéricas, casi todos los medicamentos en el mundo provienen de grandes empresas farmacéuticas. Esto convierte el acuerdo en una mayor amenaza para poblaciones de otros países más vulnerables a enfermedades controladas en el mundo rico y con mayores dificultades para el acceso a tratamientos.
La sociedad civil empieza a organizarse contra esta propuesta al considerar que la nueva regulación de la propiedad intelectual alargará los periodos de derecho de patente de las empresas. Esto incrementaría los precios y podría provocar la multiplicación de nuevos fármacos con un limitado valor terapéutico, alejado de las necesidades públicas de salud.
Por otro lado, los estados tendrán menos poder a la hora de establecer políticas de precios y de reembolso, lo que debilita su poder para organizar y contener el coste de las medicinas en sus sistemas nacionales de salud. El mismo despilfarro sanitario que denuncian los defensores de la privatización de la sanidad alcanza a las compañías farmacéuticas a las que luego defienden. Eso explica las dificultades para imponerles dosis más pequeñas que fomenten el ahorro y el uso más responsable de los medicamentos. Los intereses de la industria farmacéutica condicionarán los presupuestos del ministerio de salud de los estados. Esto puede conducir a una sobrecarga sobre sistemas de salud pública de por sí raquíticos por falta de recaudación en algunos países.
El acuerdo relaja los requisitos de transparencia de los ensayos clínicos por parte de las farmacéuticas y de divulgación de sus resultados, que garantizan al paciente la seguridad de los medicamentos cuando salgan al mercado. Se limita la obligación de transparencia por los beneficios y los efectos dañinos de los medicamentos.
Los grupos de presión han conseguido introducir en el TTIP cláusulas que les dan mayor participación en la toma de decisiones políticas. Esto antepone los intereses del sector privado sobre el bien común que los ciudadanos confían en sus representantes.
Las organizaciones en defensa del derecho a la salud denuncian que el establecimiento de un estándar global del nuevo tratado puede perjudicar a terceros países. Muchos de estos países carecen de instituciones para dimensionar la protección de la propiedad intelectual en función de las necesidades de salud pública, así como para limitar los precios de los medicamentos. El aumento del poder de las grandes empresas excluirá a muchas personas del acceso a medicamentos que necesitan para conducir una vida saludable.
La Comisión Europea argumenta que este acuerdo impulsará la economía europea, pero no existe un análisis independiente que lo confirme ni que apunte hacia una creación de empleo. Esta falta de transparencia cuestiona la legitimidad de las negociaciones porque atenta contra el principio democrático que obliga a los gobiernos a informar a sus ciudadanos.
La gestación de esta tratado a espaldas de la ciudadanía incide sobre la necesidad de limitar el poder de grupos de presión en decisiones que afectan a millones de personas. Esta opacidad refuerza las sospechas de que el acuerdo no busca el bien común, sino defender intereses privados. La Comisión Europea se ha referido al acuerdo como “la lista de deseos de la industria farmacéutica”, y ha prometido llevarla a la mesa de negociación, según denuncian las organizaciones que elaboraron el informe. Una vez filtrados los contenidos del acuerdo de “libre comercio”, las organizaciones actúan. Lo primero es darlo a conocer a quienes puedan pasar la palabra.
Por Carlos Miguélez Monroy
Periodista, coordinador del Centro de Colaboraciones Solidarias
ccs@solidarios.org.es
Estados Unidos y la Unión Europea negocian en secreto un tratado de “libre comercio” que afecta la salud de millones de personas.
Por Carlos Miguélez Monroy
El Tratado Trasatlántico de Comercio e Inversión (TTIP) que negocian la Unión Europea y Estados Unidos, y que apenas figura en los medios de comunicación, puede perjudicar la salud de norteamericanos, europeos y de ciudadanos de terceros países. A esta conclusión llega el informe La respuesta de la sociedad civil a la lista de deseos de la industria farmacéutica que elaboraron doce organizaciones, entre las cuales está Salud por Derecho. Esta organización española defiende los derechos humanos por medio del acceso universal y permanente a servicios de salud en los países empobrecidos.
Organizadores de consumidores, miembros del Parlamento Europeo, sindicatos y grupos de salud se han puesto en guardia ante el TTIP. El impacto que puede tener en la salud de 1.000 millones de ciudadanos europeos y de Estados Unidos choca con el secretismo de su contenido. Salvo cuando se liberalizan y se producen en versiones genéricas, casi todos los medicamentos en el mundo provienen de grandes empresas farmacéuticas. Esto convierte el acuerdo en una mayor amenaza para poblaciones de otros países más vulnerables a enfermedades controladas en el mundo rico y con mayores dificultades para el acceso a tratamientos.
La sociedad civil empieza a organizarse contra esta propuesta al considerar que la nueva regulación de la propiedad intelectual alargará los periodos de derecho de patente de las empresas. Esto incrementaría los precios y podría provocar la multiplicación de nuevos fármacos con un limitado valor terapéutico, alejado de las necesidades públicas de salud.
Por otro lado, los estados tendrán menos poder a la hora de establecer políticas de precios y de reembolso, lo que debilita su poder para organizar y contener el coste de las medicinas en sus sistemas nacionales de salud. El mismo despilfarro sanitario que denuncian los defensores de la privatización de la sanidad alcanza a las compañías farmacéuticas a las que luego defienden. Eso explica las dificultades para imponerles dosis más pequeñas que fomenten el ahorro y el uso más responsable de los medicamentos. Los intereses de la industria farmacéutica condicionarán los presupuestos del ministerio de salud de los estados. Esto puede conducir a una sobrecarga sobre sistemas de salud pública de por sí raquíticos por falta de recaudación en algunos países.
El acuerdo relaja los requisitos de transparencia de los ensayos clínicos por parte de las farmacéuticas y de divulgación de sus resultados, que garantizan al paciente la seguridad de los medicamentos cuando salgan al mercado. Se limita la obligación de transparencia por los beneficios y los efectos dañinos de los medicamentos.
Los grupos de presión han conseguido introducir en el TTIP cláusulas que les dan mayor participación en la toma de decisiones políticas. Esto antepone los intereses del sector privado sobre el bien común que los ciudadanos confían en sus representantes.
Las organizaciones en defensa del derecho a la salud denuncian que el establecimiento de un estándar global del nuevo tratado puede perjudicar a terceros países. Muchos de estos países carecen de instituciones para dimensionar la protección de la propiedad intelectual en función de las necesidades de salud pública, así como para limitar los precios de los medicamentos. El aumento del poder de las grandes empresas excluirá a muchas personas del acceso a medicamentos que necesitan para conducir una vida saludable.
La Comisión Europea argumenta que este acuerdo impulsará la economía europea, pero no existe un análisis independiente que lo confirme ni que apunte hacia una creación de empleo. Esta falta de transparencia cuestiona la legitimidad de las negociaciones porque atenta contra el principio democrático que obliga a los gobiernos a informar a sus ciudadanos.
La gestación de esta tratado a espaldas de la ciudadanía incide sobre la necesidad de limitar el poder de grupos de presión en decisiones que afectan a millones de personas. Esta opacidad refuerza las sospechas de que el acuerdo no busca el bien común, sino defender intereses privados. La Comisión Europea se ha referido al acuerdo como “la lista de deseos de la industria farmacéutica”, y ha prometido llevarla a la mesa de negociación, según denuncian las organizaciones que elaboraron el informe. Una vez filtrados los contenidos del acuerdo de “libre comercio”, las organizaciones actúan. Lo primero es darlo a conocer a quienes puedan pasar la palabra.
Por Carlos Miguélez Monroy
Periodista, coordinador del Centro de Colaboraciones Solidarias
ccs@solidarios.org.es
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