31 dic 2014

Oficial: Uribe, investigado como presunto responsable 3000 asesinatos

BUSCANDO FUEROS CON DESESPERACION

Los datos afloran y el círculo se estrecha: Álvaro Uribe Vélez, presidente de Colombia durante el período 2002-2010, es objeto de investigación por parte de la fiscalía de la Corte Penal Internacional de La Haya como posible autor de crímenes de lesa humanidad y, por tanto, imprescriptibles.

alvarouribe
Resumen Latinoamericano 
Todo indica que Uribe será acusado de ser inductor y organizador de acciones que causaron un número todavía indeterminado de asesinatos de campesinos y opositores políticos, acciones que fueron perpetradas por grupos paramilitares, miembros del ejército y agentes de las fuerzas de seguridad del Estado. De hecho, el que fue jefe de los servicios secretos bajo el mandato de Uribe, Jorge Noguera, que el año pasado fue encarcelado y procesado en Bogotá por varios hechos delictivos, ha sido acusado también de haber organizado el asesinato de varios opositores políticos.
Por si fuera poco, Uribe también es investigado por haber organizado una banda armada que realizó “labores de limpieza” en las fincas ganaderas de su propiedad.
Entre los crímenes que investiga la institución judicial de La Haya destacan los llamados “falsos positivos”, en referencia a los asesinatos de campesinos acusados sin pruebas de formar parte de las FARC, cuyas muertes fueron presentadas como si se trataran de “enemigos” abatidos en combate. En un intento de justificar estos crímenes, Uribe ha declarado en varias ocasiones que los “falsos positivos” fueron “casos aislados”; es decir, pocos y fruto de errores.
Frente a esa excusa, los datos de que dispone la Corte Penal Internacional indican que las muertes causadas por error en los llamados “casos aislados” suman más de 3.000. Esta cifra, que todavía no es definitiva, está basada en las informaciones que han aportado, entre otras fuentes, las propias autoridades del país sudamericano, incluida la Comisión de Paz del Congreso de Colombia.
Los investigadores consideran que las acciones paramilitares y algunas de las realizadas por las fuerzas armadas y de seguridad del Estado formaban parte de un plan político de carácter institucional organizado desde el cúpula del Estado.
Con la finalidad de burlar la acción de la Justicia, el ex presidente colombiano intenta consolidar la puesta en marcha de una fuerza política denominada Puro Centro Democrático para encabezar una candidatura en las próximas elecciones al Senado, pues si resultara elegido podría burlar (o al menos intentarlo) la acción de la Corte Penal Internacional.

Madelón Aguerre (SERPAJ): “Los dichos de Fernández Huidobro encierran violencia explícita” y simbólica

30.12.2014

MONTEVIDEO (Uypress) — El SERPAJ, acompañado por Familiares de Detenidos Desaparecidos e IELSUR, brindó una conferencia de prensa en la mañana de este martes donde ratificó su compromiso en la lucha en defensa de los derechos humanos y cuestionó los dichos y hechos del ministro Fernández Huidobro.


imagen del contenido Madelón Aguerre (SERPAJ): “Los dichos de Fernández Huidobro encierran violencia explícita” y simbólica



El Servicio Paz y Justicia convocó a una conferencia de prensa, en su sede de la calle Joaquín Requena 1642, donde ratificó en todos sus términos la declaración emitida el lunes, en la que hacía referencia a las "inapropiadas y desproporcionadas" declaraciones del Ministro de Defensa.
La declaración, que fue leída por el representante de Familiares, Oscar Urtasun, y es apoyada por numerosas organizaciones y personalidades, dice lo siguiente:
"Las declaraciones inapropiadas y desproporcionadas que el Ministro de Defensa Sr. Eleuterio Fernández Huidobro ha manifestado en las dos últimas semanas y a lo largo de su trayectoria como ministro, afectan considerablemente la confianza institucional que la ciudadanía demanda de su cartera. Las respuestas -ante las manifestaciones- por parte de organizaciones, instituciones y personas han sido claras y contundentes. Todas ellas solo demuestran que la lucha y el compromiso por los acontecimientos del pasado reciente no incumben a una sola organización ni a una persona en concreto. Y que ninguno de todos los actores puede dictaminar el punto final sobre este tema.    
Hoy como en el pasado no podemos aceptar la banalización del horror y de la impunidad, porque no nos hace bien socialmente, porque la democracia sólo puede ser sólida y estable si se construye sobre la Verdad y la Justicia.
En este sentido queremos recordar nuevamente lo que afirma el Informe del Relator Especial sobre la promoción de la verdad, la justicia, la reparación y las garantías
de no repetición, Sr. Pablo de Greiff  "Uruguay aún tiene un capítulo importante de su pasado reciente sin resolver adecuadamente. Avanzar realmente hacia el futuro y continuar en el camino del desarrollo supone necesariamente que los derechos a la verdad, la justicia, la reparación y las garantías de no repetición sean cumplidos. Esto es responsabilidad de los tres poderes que comprende el Estado".[1]

Por todo lo expuesto entendemos que la persona que ocupe la cartera del Ministerio de Defensa debe estar en consonancia con la sensibilidad y la idoneidad adecuada para atender las demandas en relación con nuestro pasado reciente. 
En este sentido convocamos al presidente electo Dr. Tabaré Vázquez -a reflexionar y volver a analizar- su decisión de confirmar al actual ministro de defensa en su cargo para el próximo período de gobierno.
Como organizaciones de derechos humanos -junto a organizaciones sociales, políticas y personas- no claudicaremos en seguir exigiendo al Estado el cumplimiento de sus deberes para el logro de verdad, justicia, reparación y garantías de no repetición".

Madelón Aguerre: "Los dichos de Fernández Huidobro encierran violencia explícita y simbólica"

La directora de SERPAJ, Madelón Aguerre, que en más de una ocasión fuera aludida por Fernández Huidobro, enfatizó que las palabras vertidas no son de una persona en particular, sino que pertenecen a un colectivo que actúa como tal.
Dijo también que el comunicado es el resultado del posicionamiento institucional "sobre hechos, declaraciones y acusaciones del Ministro de Defensa Nacional". Dijo también que lo expresado no ha sido sostenido solamente por SERPAJ, sino por un amplio conjunto de organizaciones que trabajan en la temática "desde hace muchísimo tiempo".
Sostuvo también que el comunicado emitido por IELSUR días atrás "contiene algunos ejemplos concretos donde se constatan las dificultades a las que se enfrentaron para obtener información por parte del Ministerio de Defensa en las causas que vienen patrocinando por violaciones a los derechos humanos durante la dictadura".
Aguerre manifestó también que entienden que "los dichos descalificadores y denigrantes emitidos por parte del Ministerio de Defensa en la persona del señor Eleuterio Fernández Huidobro encierran una violencia explícita, pero además simbólica, ya que no son palabras de un particular sino de un alto funcionario de gobierno".

Martín Sbrocca: "No es necesario torturar, alcanza con respetar los mandatos judiciales"

El representante de IELSUR, Martín Sbrocca, manifestó sus solidaridad con SERPAJ y consideró los dichos de Fernández Huidobro como "desacertados y sobre desajustados a la verdad".
Señaló que en la tramitación de las causas judiciales por violaciones a los derechos humanos se está "muy lejos de que exista una conducta de colaboración de parte del Ministerio de Defensa. "En IELSUR venimos tramitando varias causas en las cuales nos venimos encontrando sistemáticamente con obstáculos y el no cumplimiento por parte del Ministerio de Defensa" en la respuesta a los requerimientos de información.
"No es necesario torturar para conseguir información, sino que alcanza con que el Ministerio de Defensa, ya sea en la persona del Ministro como de los funcionarios que él designe, cumplan con respetar los mandatos judiciales".

Oscar Urtasun: Fernández Huidobro mete muchas mentiras

El representante de Familiares de Detenidos Desaparecidos afirmó que las declaraciones del Ministro están "plagadas de ironía" y "mete muchas mentiras y las entrevera con algo de verdad para que sea una comida pasable".
"Nosotros hemos sufrido esa falta de colaboración y esa constante defensa a ultranza de las Fuerzas Armadas", dijo.
Agregó que han solicitado información sobre quiénes eran los mandos en cada actuación represiva y sistemáticamente les ha sido negada.
Concluyó que el Ministro "hace abuso de su autoridad y pone trabas permanentes al tema de la verdad y la justicia".

¿Pacto?

Consultados por UYPRESS sobre si consideran que existe un pacto entre el Ministro y los militares involucrados en violaciones a los derechos humanos, la directora de SERPAJ, Madelón Aguerre, manifestó que ese no es un tema que les concierna a ellos, y que como sociedad civil tienen la obligación de exigirle al Estado que responda. "Si hay o no un pacto, ya no es nuestro problema. Pero el Estado no puede incumplir, y sobre todo,  nosotros lo que queremos promover es una ciudadanía sana y un sistema democrático sólido" afirmó.
Dijo que para que eso ocurra, es necesario transitar por todas las recomendaciones que por muchísimos lugares, en acuerdos internacionales que Uruguay ha firmado, se hacen en cuanto acceso a la verdad pero sobre todo a la justicia.
"Si esos elementos necesarios no se cumplen, la responsabilidad siempre es del Estado", manifestó.

Evo critica al BM y al FMI al clausurar Cumbre Modelo de G77+China

“En algún momento, si hubiera algún mecanismo para juzgar a las autoridades de aquellos tiempos del Banco Mundial o del FMI, quisiéramos juzgarlos (por) cómo nos hicieron daño económicamente. Y no sólo en Bolivia sino en toda América Latina y el Caribe” – Evo Morales


El presidente de Bolivia, Evo Morales, ratificó hoy sus críticas al Banco Mundial (BM) y al Fondo Monetario Internacional (FMI), a los que llamó “gendarmes de la economía mundial”, durante la clausura de una reunión universitaria previa a la cumbre del G77 en la ciudad de Santa Cruz (este).
El mandatario destacó que vio “cuestionamientos duros a los gendarmes de la economía mundial, el Banco Mundial o el Fondo Monetario Internacional”, en las conclusiones de la llamada “Cumbre Modelo G77 más China”, efectuada desde el domingo en Santa Cruz.
“En algún momento decía, si hubiera algún mecanismo para juzgar a las autoridades de aquellos tiempos del Banco Mundial o del FMI, quisiéramos juzgarlos (por) cómo nos hicieron daño económicamente. Y no creo que sea solamente en Bolivia, sino en toda América Latina y el Caribe”, señaló Morales.
También afirmó que estos organismos “todavía siguen operando, condicionando, chantajeando a algunos países para que puedan supuestamente resolver sus crisis económicas”.
“Y esos países que están sometidos a las políticas del FMI en la parte financiera, creo que les va mal, eso veo”, añadió.
Según el mandatario, Bolivia está “mejor” económicamente desde el momento en que se ha “liberado de estas instituciones financieras internacionales”.
Por ello, indicó que es importante debatir “nuevas propuestas” para “acabar con esos sistemas financieros” que solamente “traen políticas de saqueo”.
La “Cumbre Modelo G77 más China” fue un evento que reunió a estudiantes de 25 universidades extranjeras y 20 bolivianas que ensayaron la logística y los protocolos de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) para la cumbre del bloque que también se realizará en Santa Cruz el 14 y 15 de junio próximo.
Más temprano, Morales anunció que al evento de junio asistirán representantes de los cinco continentes, entre ellos presidentes que se constituirán en una “sorpresa” porque nunca antes visitaron Bolivia, aunque no dio detalles de los visitantes.
Por ahora, embajadores y el Gobierno boliviano han confirmado la asistencia de los presidentes de Cuba, Raúl Castro; de Argentina, Cristina Fernández, y de Ecuador, Rafael Correa, además del secretario general de la ONU, Ban Ki-moon.

“Las urnas abiertas de América Latina”

Por Gerardo Szalkowicz.

El torbellino de elecciones presidenciales que hubo este año en la región marca un claro continuismo (cinco gobiernos reelectos) y ratifica la hegemonía de los proyectos populares y progresistas. Además, se mantienen la inercia del movimiento popular y el retroceso en el proceso de integración que arrancó hace una década. Apuntes críticos y balance continental de lo que dejó el 2014 en las urnas y más allá.

“Nuestros sueños no caben en sus urnas”. La célebre consigna popular, masificada en los años de rotundas abstenciones, votos-bronca y desprestigio de las clases dirigentes, ya suena con un dejo de nostalgia. El cambio de época que vive Nuestra América, con partida de nacimiento pongámosle a fines del ´98 con la victoria de Hugo Chávez, que tuvo su clímax y gran envión con el entierro al ALCA en 2005 y que siguió con la irrupción de un variopinto de gobiernos populares y progresistas, vino de la mano de una recomposición de la institucionalidad tradicional y su mecanismo electoral representativo. Salvo algunas excepciones -sobre todo donde todavía comanda el neoliberalismo puro y duro-, las mayorías latinoamericanas volvieron a las urnas alentadas por las innegables mejoras sociales, ya sean tibias y parciales en la mayoría de los casos o con perspectivas transformadoras como en Venezuela y Bolivia.
¿Cómo queda el mapa geopolítico en América Latina y el Caribe tras las siete elecciones presidenciales y otras tantas parlamentarias que hubo en el año? ¿Hacia dónde va el proceso de integración huérfano de Chávez y con el avance de la “restauración conservadora”? ¿Qué pasó con la efervescencia popular que copaba las calles y tumbaba gobiernos a principios de siglo?
El tetra del PT y el tri del Frente Amplio
Por su gigantesco tamaño, sus más de 200 millones de habitantes, por ser la mayor economía del continente y por su devenir como potencia emergente, Brasil es el actor clave en el escenario regional. La magnitud de las elecciones de octubre trascendía largamente sus fronteras. Dilma consiguió la reelección y el PT se enrumba hacia su cuarto mandato. En un sentido, el triunfo en el balotaje frente al socialdemócrata Aécio Neves significa un alivio. Pero también una señal de alerta. La brecha se achicó y mucho: de los más de 20 puntos de ventaja que sacó Lula en 2002 y 2006 y los 12 en la anterior elección de Dilma, ahora se ganó apenas por tres.
Es verdad que la carroña mediática puso esta vez toda la carne en el asador, pero no menos cierto es el desencanto de buena parte de la población brasileña ante la falta de solución a problemas estructurales (vivienda, transporte público) y la poca audacia para impulsar cambios de fondo. Aun habiendo sacado de la pobreza a 40 millones de personas y reducido el desempleo a cifras históricas, el modelo económico sigue ponderando el agronegocio y la tan mentada reforma agraria no deja de ser una quimera.
Así y todo, los movimientos populares bancaron la parada y le impregnaron cierta legitimidad por izquierda a la candidatura de Dilma ante el cuco del retorno neoliberal. Y la figura de Lula, poniéndose el equipo al hombro, también fue determinante. Varios desafíos aparecen en el horizonte inmediato del gobierno petista: los principales, cumplir la promesa de la reforma política a través de un plebiscito constituyente e impulsar una ley de medios que revierta la monopolización actual. Como sea, el PT deberá reinventarse, rescatar sus orígenes y apostar al protagonismo popular si no quiere profundizar su debacle y terminar como la verdeamarela en el Mundial. Las recientes designaciones de ministros con perfil neoliberal no son una buena señal.
Similar escenario vive el Uruguay, con la polarización entre un bloque de centroizquierda y otro ultraliberal. También allí el primero sigue ganando la pulseada. Por una ventaja histórica, el Frente Amplio volvió a derrotar a blancos y colorados y arriba a su tercer gobierno. Sin embargo, la vuelta de Tabaré Vázquez al centro de la escena vaticina un futuro de políticas aún más moderadas. El ex presidente representa a los sectores más conservadores de la coalición gubernamental, de hecho no acompañó los avances más progresivos de la gestión del Pepe Mujica: la despenalización del aborto, el matrimonio igualitario y la legalización de la marihuana.
En los comicios, además, el FA logró conservar la mayoría parlamentaria y la derecha perdió el plebiscito que buscaba bajar la edad de imputabilidad. Se consolida así la hegemonía de un proyecto con ciertas políticas redistributivas pero que tampoco apuesta a subvertir el patrón de acumulación.
Evo-lución
La elección más cantada y contundente se dio en Bolivia. La paliza de Evo Morales fue una burla a los agoreros del desgaste en el poder: tras nueve años en el Palacio Quemado, logró el 61% de los votos vapuleando por más de 37 puntos al empresario Samuel Doria Medina. Además de llegar a su tercer mandato, el MAS consiguió mantener los dos tercios para la mayoría parlamentaria.
Pero quizá el dato más significativo fue el triunfo de Evo en ocho de los nueve departamentos, logrando hacer pie en buena parte de la otrora Media Luna secesionista. En palabras del vice Álvaro García Linera, “se logró integrar al oriente boliviano y unificar el país, gracias a la derrota política e ideológica de un núcleo político empresarial ultraconservador, racista y fascista”. Por si acaso, aclaró: “Por supuesto, somos un Gobierno socialista, de izquierdas y dirigido por indígenas. Pero tenemos la voluntad de mejorar la vida de todos”.
Un gran espaldarazo a este histórico líder sindical que no terminó la secundaria y que en 2006 se convirtió en el primer presidente indígena. Pero sobre todo, el apoyo a un proceso que provocó una inédita metamorfosis: de país emblema del colonialismo y la miseria a Estado Plurinacional que nacionaliza los sectores estratégicos, aplica una fuerte redistribución y empodera a las grandes mayorías indígenas.
Claro que esta voluntad “integradora” que menciona el vice mucho tiene que ver con el impulso a un modelo de desarrollo que incluye importantes avances en infraestructura y tecnología (carreteras, red de teleféricos, el satélite Túpac Katari) pero que también contiene aspectos con tintes contradictorios (conflicto en el TIPNIS, ley de minería) que ponen en tensión los enfoques occidentales con las cosmovisiones arraigadas en la Pachamama y el Buen Vivir.
Santos recargado
Otro que logró la reelección en 2014 fue el presidente colombiano. Cuesta creer que el Juan Manuel Santos modelo 2008, comandando el bombardeo que aniquilaba a 22 guerrilleros en Sucumbíos como ministro de Defensa de Álvaro Uribe -violando la soberanía ecuatoriana-, sea el mismo que se impuso este año ante el candidato uribista con apoyo de buena parte de la izquierda, y que tiene altas chances de quedar en la memoria histórica como el presidente que logró poner fin al conflicto armado más largo de la región.
Con el pragmatismo como rasgo principal, Santos desplegó una constante búsqueda por sacarse la mochila de su antecesor y desmarcarse de esa impronta guerrerista y entrelazada con el narcoparamilitarismo. Forjó así su fuerza propia con un perfil más moderado bajo la fachada de la Tercera Vía como sustento ideológico. Pero su carta central tiene que ver con los Diálogos de Paz con las FARC y el inminente inicio con el ELN. Ese es el asunto transversal de su apuesta política. Y gracias a venderse como “el candidato de la paz” conquistó la reelección imantando apoyos de todo el arco político, en una elección que rondó el 60% de abstención.
Aun así, vale aclarar que su proyecto económico marca la continuidad neoliberal y que en materia internacional -al margen de un mejor espíritu diplomático- mantiene el carnal vínculo con Estados Unidos, siendo principal motor de la Alianza del Pacífico, el bloque de gobiernos alineados al Norte.
De todas formas, la etapa política en el país está marcada a fuego por la posibilidad de clausurar una guerra que lleva más de medio siglo y ya se cobró más de seis millones de víctimas. Ese es el principal desafío de Santos y por lo que lo juzgará la historia, más allá de si Colombia en 2018 siga siendo uno de los países más desiguales del planeta.
Centroamérica: cambios y continuidades
La subregión centroamericana, histórico bastión político y militar yanqui, también viene experimentando una bocanada de aire fresco desde el retorno al gobierno del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) en Nicaragua en 2007 y el triunfo del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN) en El Salvador en 2009, aun teniendo ambas experiencias un perfil aggiornado, lejos de sus orígenes revolucionarios. También aportaron una luz de esperanza los tres años y medio que duró Mel Zelaya en Honduras hasta que el golpe en 2009 abortó un proceso que se corría hacia la izquierda (hoy, el partido LIBRE se consolida como segunda fuerza).
Tres procesos electorales se dieron en 2014 en el istmo centroamericano. Por apenas siete mil votos, Salvador Sánchez Cerén logró la relección del FMLN en El Salvador. A diferencia de su antecesor Mauricio Funes, un periodista sin pasado en la organización, Sánchez Cerén proviene del propio riñón del FMLN y hasta fue uno de los máximos comandantes de la guerrilla durante el conflicto armado que vivió el país entre 1980 y 1992. Sin embargo, los meses que lleva en el gobierno marcan más continuidad que profundización, con políticas sociales activas y cierta retórica latinoamericanista pero sosteniendo una firme alianza con Estados Unidos y con los vecinos reaccionarios de Guatemala y Honduras.
En Costa Rica, el dato central fue el fin del bipartidismo que reinó durante más de cinco décadas. El historiador y académico Luis Guillermo Solís llevó por primera vez al poder al Partido de Acción de Ciudadana (PAC) y, con un discurso renovador, logró destronar a su ex partido (el PLN) luego de una gestión ultraneoliberal de Laura Chinchilla. En pocas palabras, Costa Rica experimenta un corrimiento desde la extrema derecha hacia el centro.
Otro sillón presidencial que cambió de color (pero no de rumbo) fue el de Panamá. El empresario y miembro del Opus Dei Juan Carlos Varela le ganó la pulseada a José Arias, delfín del exmandatario proestadounidense Ricardo Martinelli. La elección confirmó el lugar de retaguardia que ocupa el país en la etapa de cambios que vive la región: los tres primeros candidatos, todos de derecha, concentraron el 98% de los votos. El ínfimo atisbo de oxígeno lo aportó el debut del Frente Amplio por la Democracia (FAD) que, si bien no llegó al 1%, se convirtió en la primera apuesta electoral panameña impulsada por movimientos sociales, sindicales e indígenas.
Balance y destino nuestroamericano
Echando una mirada global, a todas luces fue un año de revalidación de las fuerzas progresistas y de derrota para las tropas más retrógradas del espectro político regional. Sin embargo, el panorama electoral no refleja la profundidad de la realidad: mientras los primeros parecen haber pasado a la defensiva, se percibe una paulatina recomposición de las derechas autóctonas, que adoptaron la estrategia de fabricar líderes jóvenes y marketineros con perfiles más moderados y discursos desideologizados, buscando reactualizarse y desmarcarse de su responsabilidad en los malos viejos tiempos. Y -por si fuera poco- aún cuentan con el poderío económico, la gran artillería mediática y la bendición norteamericana.
Al mismo tiempo, el proceso latinoamericanista que parió el ALBA, la Unasur y la Celac pareciera haber entrado en una especie de amesetamiento y pérdida de entusiasmo. Con la ausencia de Chávez, su líder y motor, ningún mandatario intentó agarrar el guante, casi todos abocados a resolver los incendios y disputas locales.
Tras cartón, la irrupción plebeya y los movimientos populares que protagonizaron la escena a comienzos de siglo resistiendo al colapso neoliberal quedaron atrapados en la encrucijada del cambio de etapa. En su gran mayoría, sufrieron la cooptación y/o institucionalización o perdieron potencia, capacidad organizativa y fuerza en las calles. Mayor vitalidad registran en algunos países con gobiernos conservadores, como las organizaciones campesinas e indígenas en Colombia, los estudiantes en Chile o la oleada de protestas que generó en México el caso Ayotzinapa.
Para concluir, bien vale desmenuzar la generalidad de los gobiernos posneoliberales y diferenciar entre el proyecto de relegitimación capitalista “con rostro humano” encarnado en los gobiernos neodesarrollistas y el proyecto de ruptura sistémica que aún se mantiene latente en el horizonte en Venezuela y Bolivia.
La doctora en filosofía Isabel Rauber hecha luz sobre este dilema: “La disyuntiva es clara: convierten a sus gobiernos en herramientas políticas para impulsar procesos populares revolucionarios de cambios raizales o se limitan a hacer un `buen gobierno´ conservador, reciclador del sistema (…) mantenerse en los cauces fijados por el poder y cambiar ´algo` cuidando que ´nada` cambie o colocarse en la senda de las revoluciones democrático culturales e impulsarlas. Esta opción revolucionaria está marcada por un factor político clave: la participación protagónica de los pueblos (…) Se puede ser `la izquierda´ del sistema capitalista y gobernar para reflotarlo. Pero como lo ejemplifican Bolivia y Venezuela, se puede optar por otro carril e impulsar procesos revolucionarios de cambios sociales, creando y construyendo día a día avances de la civilización superadora del capitalismo”.

GOBIERNO Y PETROBRAS BUSCAN EVITAR PARÁLISIS DE OBRAS CLAVES


Con el potente motor de la obra pública en jaque por el escándalo de corrupción en torno a la estatal Petrobras, y grandes constructoras ocupadas en sacar a sus principales ejecutivos de la cárcel, en el Gobierno prevén que contratos de hasta 130.000 millones de reales (unos 49.000 millones de dólares) entre empresa petroleras y sus contratistas podrían paralizarse, generando una cadena de cuentas impagas y quiebras.


29 DE DICIEMBRE DE 2014 







 Hay temor por un eventual colapso en el sector de petróleo y gas, que se extendería a toda la infraestructura, es decir sectores responsables de hasta 12% del PBI. "Tenemos que acabar con esta historia de romper todo", dijo la presidente Dilma Rousseff el martes 23 de diciembre, en su última declaración pública antes de iniciar un breve período de descanso que terminará este lunes.


Hay temor por un eventual colapso en el sector de petróleo y gas, que se extendería a toda la infraestructura, es decir sectores responsables de hasta 12% del PBI.

"Tenemos que acabar con esta historia de romper todo", dijo la presidente Dilma Rousseff el martes 23 de diciembre, en su última declaración pública antes de iniciar un breve período de descanso que terminará este lunes.

Se refería, sin nombrarlo, al conflicto desatado por la investigación de pagos de sobornos en Petrobras. En el Gobierno existen fuertes temores de que una eventual cesación de pagos por parte de las constructoras investigadas en el esquema desmantelado por la Operación Lava Jato genere un frenazo en el sector energético, responsable del 12% del PIB brasileño.

Sumados, todos los contratos vigentes entre nueve constructoras investigadas y la estatal Petrobras superan los 130.000 millones de reales, según cálculos que manejan asesores presidenciales. Bancos públicos y privados también sufrirían pérdidas con un eventual corte de la cadena de pagos por parte de empresas que por estas horas están ocupadas tratando de sacar a sus accionistas o ejecutivos de la cárcel.

Si las empresas son halladas culpables de corrupción por la Justicia, se les prohibirá celebrar contratos con el Estado; a su vez la mayoría de ellas depende de créditos estatales para participar en grandes obras. El sector de infraestructura sufriría una parálisis, y el empleo se vería afectado con el corte de la cadena de pagos.

Atenta al cuadro, Dilma insiste en mantener en su cargo a la presidente de Petrobras, Graca Foster, a pesar de las peticiones para que sea sustituida. La mandataria quiere evitar suspensiones abruptas de contratos entre Petrobras y contratistas, que a su vez están entre las mayores empleadoras del país.

"Los corruptos deben ser castigados, pero las empresas deben ser preservadas", sentenció la mandataria, como una advertencia de cuál será su actuación de ahora en adelante, cuando las acciones judiciales derivadas del caso Petrobras tienden a acelerarse.