28 ene 2015

El Gobierno mexicano da por asesinados e incinerados a los 43 normalistas

“Encargué que mataran a los estudiantes y destruyeran todo”

Uno de los padres de los normalistas, ante el basurero de Cocula / SAÚL RUIZ

Los 43 estudiantes de la Escuela Normal Rural de Ayotzinapa han dejado el mundo de los desaparecidos y entrado oficialmente en el de los muertos. Desde este martes, las autoridades mexicanas les consideran fallecidos y sostienen, ya sin asomo de duda, que fueron detenidos, asesinados e incinerados. Y todo por una terrible confusión: los sicarios de Guerreros Unidos les tomaron por integrantes de un cartel rival, Los Rojos. Esta conclusión, rechazada de plano por las familias, abre el camino al cierre de un caso que ha convulsionado al país como pocos en la historia reciente y cuya persistencia en las primeras planas, alimentada por las dudas sobre la investigación oficial, lo había transformado en un huésped incómodo para el Ejecutivo. Un foco de erosión y protesta ante el que el presidente, cuyo nivel de aceptación popular toca mínimos históricos, ha decidido pasar página: “Estoy convencido de que este instante, este momento de la historia de México, de pena, tragedia y dolor, no puede dejarnos atrapados; no podemos quedarnos ahí”.
En este nuevo capítulo de la tragedia de Iguala ha jugado un papel fundamental la reciente detención de Felipe Rodríguez Salgado, alias El Cepillo. Este sicario de Guerreros Unidos, líder de una célula de 10 maleantes, fue el hombre que, según confesión propia, recibió la instrucción de su jefe de liquidar a los estudiantes. El núcleo de su espeluznante declaración habla por sí mismo: “El Chucky [su jefe] me llamó por teléfono y me dijo que me iban a entregar dos paquetes con detenidos y que eran de Los Rojos […] Eran entre 38 y 41, no los conté; algunos venían amarrados con mecate o esposados, y otros golpeados y ensangrentados […]. Al llegar al basurero de Cocula, bajamos a los estudiantes de las camionetas. Me percaté de que algunos, los que estaban abajo, ya habían muerto, creo que por asfixia. Quedaban vivos unos 15 a 18 estudiantes […]. Le encargué a El Pato que se hiciera cargo de todo, de entrevistarles y darles piso y que destruyera todo […]. El Pato ya había acostado a cuatro detenidos y les disparó en la nuca”.
Con esta explosiva confesión en la mano, el Gobierno mexicano decidió salir en tromba y poner punto final a las especulaciones sobre la tragedia de Iguala. Para ello puso delante de las cámaras al procurador general, Jesús Murillo Karam, y al director de la Agencia de Investigación Criminal, Tomas Zerón. Ambos dieron un intenso repaso a las investigaciones efectuadas: 487 informes periciales, 386 declaraciones, 99 detenidos, 95 teléfonos móviles investigados, 14 registros… De esta batería de pruebas destacaron los restos óseos (uno de ellos identificado por el ADN como perteneciente al normalista Alexander Mora Venancio), las trazas de la pira que supuestamente devoró los cadáveres, las confesiones de los sicarios y los agentes municipales, los reconocimientos de los supervivientes, así como las conexiones y ubicaciones de los teléfonos celulares esa noche. Todo ello les permitió ofrecer un cuadro final, “una verdad histórica” de lo ocurrido, y que, en esencia, corresponde con la reconstrucción oficial conocida desde noviembre pasado.


El relato se inicia la tarde del 26 de septiembre, cuando los normalistas entraron en Iguala (Guerrero) con la intención de recaudar fondos para sus actividades y de tomar a la fuerza cuatro autobuses para asistir a la conmemoración de la matanza de Tlatelolco en la Ciudad de México. Su llegada a una localidad sometida al imperio del cartel de Guerreros Unidos no pasó inadvertida. Los halcones alertaron a sus jefes, entre ellos, al propio alcalde y su esposa, dos importantes integrantes de la organización criminal. La orden de pararles devino en locura. La Policía Municipal de Iguala, una terminal del narco, inició una feroz persecución que dejó sobre el asfalto seis muertos y permitió la captura de 43 aterrados estudiantes. Para borrar huellas, se les puso en manos de los agentes del vecino municipio de Cocula, igualmente corruptos. Los sicarios estaban convencidos de que entre los estudiantes había miembros del cartel rival, Los Rojos. Y de la captura se pasó al exterminio. Los normalistas fueron entregados a los sicarios en el paraje de Lomas del Coyote. Subidos en dos camionetas, fueron trasladados hasta un recóndito basurero de Cocula. Apilados como bestias, uno encima del otro, la mayoría llegó muerta por asfixia. A los supervivientes, una vez en el vertedero, les mataron de un tiro en la nuca. Sus cadáveres fueron incinerados en una inmensa pira y los restos, siempre según esta versión, arrojados en bolsas de basura al río San Juan.
Pese a la abundancia de testimonios aportados, la intención gubernamental de pasar página va a ser difícil del cumplir. El propio procurador general reconoció que mientras no se detenga a todos los implicados la investigación seguirá abierta. Entre los prófugos se encuentran los jefes policiales de Iguala y Cocula y también los lugartenientes de Guerreros Unidos que dieron la orden de matar a los estudiantes. Sus testimonios son claves para despejar las últimas dudas. Entre ellas, la fundamental: por qué los sicarios tomaron a los estudiantes por un cartel rival. Murillo Karam señaló que no hay ninguna prueba que indiqué que hubiera infiltrados del narco entre los estudiantes. Y si esto es así, ¿qué ocasionó esa terrible confusión?
Tampoco le resultará fácil al Gobierno, en pleno año electoral, restaurar la confianza. Las familias de los fallecidos se han distanciado de las tesis oficiales. Para muchos de ellos, el Ejecutivo carece de credibilidad y se niega a llegar al final de la trama. “Repudiamos la forma de actuar el Gobierno, pretenden cerrar de forma descarada el caso y no les importa el daño que causen a las familias. No bastan las declaraciones de los asesinos, queremos una demostración científica. Los padres seguimos en la lucha”, señaló el portavoz de las familias, Felipe de la Cruz. “Falta de mascada información no podemos permitir que este caso se cierre de un día para otro”, afirmó el representante de los normalistas, David Flores.
Bajo esta borrasca, algunos medios que han llegado a apuntar a la responsabilidad del Ejército y de la Policía Federal en la matanza. Una imputación que desmienten las autoridades mexicanas. Pero la hoguera difícilmente se apagará. Las protestas por la tragedia de Iguala siguen convocando a miles de personas y, en un país que se ha visto sacudido en pocos meses por una sucesión de escándalos en las más altas esferas, cualquier chispa puede ahondar la crisis.

Nisman y los desaparecidos(1) de La Tablada

La carrera judicial del fallecido fiscal Alberto Nisman pegó un salto con la investigación sobre las desapariciones de dos militantes del MTP que en 1989 asaltaron el cuartel de La Tablada. Su tarea, solicitada especialmente por el juez Gerardo Larrambebere, convalidó la versión del Ejército: Iván Ruíz y José Díaz habían logrado escapar desarmados y heridos, después de combatir durante ocho horas, de un cuartel rodeado de policías y militares


Por: Felipe Celesia-Pablo Waisberg* Infojus Noticias 24/1/15
La carrera judicial del fallecido fiscal Alberto Nisman comenzó a pisar sobre firme con la investigación sobre las desapariciones de dos militantes del Movimiento Todos por la Patria (MTP), que el 23 de enero de 1989 asaltaron el Regimiento de Infantería Mecanizada 3, en La Tablada. Su tarea, solicitada especialmente por el juez Gerardo Larrambebere,  convalidó la versión del Ejército: Iván Ruíz y José Díaz habían logrado escapar desarmados y heridos, después de combatir durante ocho horas, de un cuartel rodeado de policías y militares.
Nisman -que fue encontrado muerto el lunes pasado-  trabajaba en el Juzgado en lo Criminal y Correccional 1 de Morón, a cargo de Larrambebere, cuando se produjo el asalto. La investigación les correspondía a ellos. Nisman llevaba otros temas en el juzgado pero Larrambebere se quedó impresionado por algunos de sus escritos y lo sumó al equipo que tuvo en sus manos la causa políticamente más delicada de aquel momento.
Uno de los temas que le encargó fue investigar la desaparición de Ruíz y Díaz. Los dos militantes habían logrado salir de la Guardia de Prevención el 23 de enero por la tarde, después de combatir desde las seis de la mañana hasta pasado el mediodía. Saltaron por una ventana cuando el techo se desplomaba por el fuego que consumía la estructura e inmediatamente los detuvieron los comandos del Ejército que participaban de la recuperación del cuartel, que terminó con 39 muertos –entre civiles, policías y militares- y cuatro asaltantes desaparecidos.
De ese momento existe una serie fotográfica, que tomó Eduardo Longoni, donde aparecen los guerrilleros saltando por la ventana, uno de ellos visiblemente herido. Ambos estaban desarmados y fueron llevados hacia los fondos del cuartel por dos o tres militares. Todo eso se ve en las fotos tomadas por Longoni y publicadas en los diarios de la época.
Con los testimonios de los militares -Larrambebere constituyó el juzgado en el cuartel y le tomó declaración a todos los uniformados-, Nisman empezó a reconstruir el destino de Ruiz y Díaz: el teniente Carlos Alberto Naselli se los entregó al cabo primero Hugo Stegmann; que los dejó a cargo del mayor Jorge Varando; quien los derivó en custodia al sargento ayudante Ricardo Esquivel. Pero Esquivel murió en la batalla.
La versión militar completa sostenía que Ruiz y Díaz se habían fugado y sugería incluso que eran los responsables del balazo en la cabeza que había recibido el santafesino Esquivel. Nisman dio por válida esa versión que habían evaluado en el juzgado, elaboró el escrito, lo firmó y se lo llevó a Larrambebere para que sumara su firma. En esa misma resolución dictaron la captura internacional de los dos guerrilleros, que estuvo vigente hasta 1997, incluso cuando en el registro final de sus vidas se los veía postrados y desarmados ante un militar con un fusil en la mano
El juez y sus colaboradores evaluaron que no había alternativa de “prosecución” de la investigación y que si se seguía adelante era parte de una “convicción” personal pero que no había pruebas.
—¿Entendieron o sintieron que los militares les habían mentido?- le preguntamos en 2013 a un integrante del equipo que analizó el tema durante la investigación para La Tablada. A vencer o morir. La última batalla de la guerrilla argentina.
—En ese momento, no tanto; bastante después, sí, como que en definitiva a esos tipos los habían sacado del cuartel con vida. Estaban los que opinaban que evidentemente los sacaron y los mataron, y los que no creían para nada en eso. Algunos decían que en el fragor del combate, cotejando con otras declaraciones que los militares habían hecho con anterioridad, más o menos cerraba que hubieran muerto en combate. No te digo cincuenta y cincuenta, pero legalmente se llegaba a ese punto. La duda pasaba por un tema de convicción, pero no basado en prueba del expediente.
Quince años después, el sargento retirado del Ejército José Almada presentó ante la Justicia una carta que envió al general de brigada Juan Carlos Willington después del asalto. En la misiva, el sargento precisó que durante el recupero de La Tablada fue testigo de las “brutales” torturas a Ruiz y Díaz a manos de dos oficiales de inteligencia. Almada también aseguró haber visto como Iván y José eran introducidos en un Ford Falcon y sacados del predio por gente de civil, cerca de las tres de la tarde del 23 de enero.
Nisman también investigó las torturas a las que fueron sometidos los trece militantes del MTP que sobrevivieron al asalto en la oficina de Logística, ubicada en los fondos del cuartel. Los guerrilleros denunciaron que fueron golpeados, quemados, vejados, y que se realizaron al menos dos ejecuciones sumarias: las de Berta Calvo y Pablo Ramos. También, que se llevaron con vida a Francisco Provenzano y Carlos Samojedny, aún desaparecidos.
En su evaluación de la denuncia, Nisman desestimó las acusaciones por carecer de “sustento fáctico suficiente” y fundamentó: Juan Carlos Abella fue revisado por médicos legistas cuatro veces, sin que se encontraran heridas; Miguel Faldutti, que denunció haber sido drogado, no tenía rastros de sustancias en la sangre; Dora Molina y Manuel Burgos no habían podido reconocer a sus agresores y Daniel Gabioud no tenía las lesiones que dijo tener.
Con esta sutil mezcla entre que no se podía probar y que no era cierto, el Juzgado Federal 1 de Morón, y sus integrantes, cerraron la vía judicial para investigar y castigar los excesos militares cometidos en el cuartel durante un gobierno democrático. Ruiz, Díaz, Samojedny y Provenzano se convirtieron en los primeros desaparecidos políticos tras el final de la última dictadura
Veinticinco años después, la procuradora Alejandra Gils Carbó, estimó ante un pedido de los familiares de los desaparecidos, que la Justicia argentina no había extremado sus esfuerzos para investigar las violaciones a los derechos humanos en La Tablada y consideró que debía reabrirse el expediente. Pocos meses después, en la última acordada del año, la Corte Suprema de Justicia ratificó este criterio haciendo suyos los fundamentos e instó al aparato judicial a que avance para determinar qué ocurrió con estos cuatro desaparecidos cuyo paradero, y destino, la democracia tiene pendiente.
1 Quieren decir "detenidos-desaparecidos".
Autores de "La Tablada. A vencer o morir. La última batalla de la guerrilla argentina" (Aguilar, 2013).

Fidel: “No confío en EEUU, pero se han dado los pasos pertinentes”

“No confío en la política de Estados Unidos ni he intercambiado una palabra con ellos, sin que esto signifique, ni mucho menos, un rechazo a una solución pacífica de los conflictos o peligros de guerra”, señaló Fidel Castro, en su primer pronunciamiento público sobre el tema.

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“El presidente de Cuba ha dado los pasos pertinentes de acuerdo a sus prerrogativas y las facultades que le conceden la Asamblea Nacional y el Partido Comunista de Cuba”, añadió Fidel respecto del acercamiento pactado entre su hermano y presidente de la isla, Raúl Castro y el mandatario estadounindense, Barack Obama.
“Cualquier solución pacífica y negociada a los problemas entre EEUU y los pueblos o cualquier pueblo de América Latina, que no implique la fuerza o el empleo de la fuerza, deberá ser tratada de acuerdo con los principios y normas internacionales”, indicó el ex presidente en su carta leída en la televisión estatal.
“Defenderemos siempre la cooperación y la amistad con todos los pueblos del mundo y entre ellos los de nuestros adversarios políticos”, subrayó.
Fidel Castro no se había pronunciado hasta ahora sobre el acuerdo del pasado 17 de diciembre entre Washington y La Habana para retomar las relaciones diplomáticas rotas en 1961.
Los medios estatales tampoco habían difundido fotos actuales del ex presidente, por ejemplo al lado de los tres espías recién liberados por Estados Unidos como parte del acuerdo entre Obama y Raúl Castro.
El silencio de Fidel causaba desde hace semanas inquietud en la isla, y su ausencia también dio pie a comienzos de mes a una nueva ola de rumores sobre su muerte, en especial en medios del exilio anticastrista afincado en Miami y en Madrid.
Fidel Castro hizo pública su “posición esencial” en una carta dirigida a la Federación Estudiantil Universitaria, que fue leída íntegramente por un estudiante ante un micrófono en un acto transmitido por la televisión estatal.
Castro vive alejado de los focos públicos en su casa en el oeste de La Habana desde que una grave enfermedad intestinal lo forzó a delegar la presidencia en su hermano Raúl, actualmente de 83 años, en 2006.
En los últimos tiempos, las apariciones públicas de Fidel se hicieron cada vez más escasas. La última vez que se le vio fuera de su casa fue en enero de 2014, cuando visitó de forma inesperada una galería de arte habanera.
También la publicación de sus “reflexiones” es cada vez menos habitual. En la isla se especulaba desde hace semanas con el papel que podía haber jugado en el acercamiento diplomático entre Washington y La Habana, pero en tal sentido dijo que no intercambió “ni una palabra con ellos (Estados Unidos)”.
“Defender la paz es un deber de todos. Cualquier solución pacífica y negociada a los problemas entre Estados Unidos y los pueblos o cualquier pueblo de América Latina, que no implique el empleo de la fuerza, deberá ser tratada de acuerdo a los principios y normas internacionales”, opinó el estadista.
También apuntó que Cuba defenderá “siempre la cooperación y amistad con todos los pueblos del mundo y entre ellos los de nuestros adversarios políticos. Es lo que estamos reclamando para todos”.
El acuerdo de diciembre entre Washington y La Habana se gestó en unos 18 meses de conversaciones secretas con mediación del gobierno de Canadá y el Vaticano, con activo involucramiento del papa Francisco.
Estados Unidos y Cuba iniciaron la semana pasada en La Habana las negociaciones formales para normalizar sus relaciones tras más de 50 años de ruptura y que deben conducir próximamente a la reapertura de embajadas en ambas capitales.
El gobierno de Obama reveló que se había tratado de diálogos “productivos” y “constructivos”, aunque matizó que se tratará de un proceso “largo y complejo”.
Las delegaciones de negociadores lideradas por dos mujeres, la estadounidense Roberta Jacobson y la cubana Josefina Vidal, deben celebrar en las próximas semanas una nueva ronda de negociaciones.
Telam
AQUI EL TEXTO COMPLETO DE LA CARTA DE FIDEL
Para mis compañeros de la Federación Estudiantil Universitaria
26 enero 2015 
Queridos compañeros:
Desde el año 2006, por cuestiones de salud incompatibles con el tiempo y el esfuerzo necesario para cumplir un deber —que me impuse a mí mismo cuando ingresé en esta Universidad el 4 de septiembre de 1945, hace 70 años—, renuncié a mis cargos.
No era hijo de obrero, ni carente de recursos materiales y sociales para una existencia relativamente cómoda; puedo decir que escapé milagrosamente de la riqueza. Muchos años después, el norteamericano más rico y sin duda muy capaz, con casi 100 mil millones de dólares, declaró ―según publicó una agencia de noticias el pasado jueves 22 de enero—, que el sistema de producción y distribución privilegiada de las riquezas convertiría de generación en generación a los pobres en ricos.
Desde los tiempos de la antigua Grecia, durante casi 3 mil años, los griegos, sin ir más lejos, fueron brillantes en casi todas las actividades: física, matemática, filosofía, arquitectura, arte, ciencia, política, astronomía y otras ramas del conocimiento humano. Grecia, sin embargo, era un territorio de esclavos que realizaban los más duros trabajos en campos y ciudades, mientras una oligarquía se dedicaba a escribir y filosofar. La primera utopía fue escrita precisamente por ellos.
Observen bien las realidades de este conocido, globalizado y muy mal repartido planeta Tierra, donde se conoce cada recurso vital depositado en virtud de factores históricos: algunos con mucho menos de los que necesitan; otros, con tantos que no hayan que hacer con ellos. En medio ahora de grandes amenazas y peligros de guerras reina el caos en la distribución de los recursos financieros y en el reparto de la producción social. La población del mundo ha crecido, entre los años 1800 y 2015, de mil millones a siete mil millones de habitantes. ¿Podrán resolverse de esta forma el incremento de la población en los próximos 100 años y las necesidades de alimento, salud, agua y vivienda que tendrá la población mundial cualquiera que fuesen los avances de la ciencia?
Bien, pero dejando a un lado estos enigmáticos problemas, admira pensar que la Universidad de La Habana, en los días en que yo ingresé a esta querida y prestigiosa institución, hace casi tres cuartos de siglo, era la única que había en Cuba.
Por cierto, compañeros estudiantes y profesores, debemos recordar que no se trata de una, sino que contamos hoy con más de cincuenta centros de Educación Superior repartidos en todo el país.
Cuando me invitaron ustedes a participar en el lanzamiento de la jornada por el 70 aniversario de mi ingreso a la Universidad, lo que supe sorpresivamente, y en días muy atareados por diversos temas en los que tal vez pueda ser todavía relativamente útil, decidí descansar dedicándole algunas horas al recuerdo de aquellos años.
Me abruma descubrir que han pasado 70 años. En realidad, compañeros y compañeras, si matriculara de nuevo a esa edad como algunos me preguntan, le respondería sin vacilar que sería en una carrera científica. Al graduarme, diría como Guayasamín: déjenme una lucecita encendida.
En aquellos años, influido ya por Marx, logré comprender más y mejor el extraño y complejo mundo en que a todos nos ha correspondido vivir. Pude prescindir de las ilusiones burguesas, cuyos tentáculos lograron enredar a muchos estudiantes cuando menos experiencia y más ardor poseían. El tema sería largo e interminable.
Otro genio de la acción revolucionaria, fundador del Partido Comunista, fue Lenin. Por eso no vacilé un segundo cuando en el juicio del Moncada, donde me permitieron asistir, aunque una sola vez, declaré ante jueces y decenas de altos oficiales batistianos que éramos lectores de Lenin.
De Mao Zedong no hablamos porque todavía no había concluido la Revolución Socialista en China, inspirada en idénticos propósitos.
Advierto, sin embargo, que las ideas revolucionarias han de estar siempre en guardia a medida que la humanidad multiplique sus conocimientos.
La naturaleza nos enseña que pueden haber transcurrido decenas de miles de millones de años luz y la vida en cualquiera de sus manifestaciones está siempre sujeta a las más increíbles combinaciones de materia y radiaciones.
El saludo personal de los Presidentes de Cuba y Estados Unidos se produjo en el funeral de Nelson Mandela, insigne y ejemplar combatiente contra el Apartheid, quien tenía amistad con Obama.
Baste señalar que ya en esa fecha, habían trascurrido varios años desde que las tropas cubanas derrotaran de forma aplastante al ejército racista de Sudáfrica, dirigido por una burguesía rica y con enormes recursos económicos. Es la historia de una contienda que está por escribirse. Sudáfrica, el gobierno con más recursos financieros de ese continente, poseía armas nucleares suministradas por el Estado racista de Israel, en virtud de un acuerdo entre este y el presidente Ronald Reagan, quien lo autorizó a entregar los dispositivos para el uso de tales armas con las cuales golpear a las fuerzas cubanas y angolanas que defendían a la República Popular de Angola contra la ocupación de ese país por los racistas. De ese modo se excluía toda negociación de paz mientras Angola era atacada por las fuerzas del Apartheid con el ejército más entrenado y equipado del continente africano.
En tal situación no había posibilidad alguna de una solución pacífica. Los incesantes esfuerzos por liquidar a la República Popular de Angola para desangrarla sistemáticamente con el poder de aquel bien entrenado y equipado ejército, fue lo que determinó la decisión cubana de asestar un golpe contundente contra los racistas en Cuito Cuanavale, antigua base de la OTAN, que Sudáfrica trataba de ocupar a toda costa.
Aquel prepotente país fue obligado a negociar un acuerdo de paz que puso fin a la ocupación militar de Angola y el fin del Apartheid en África.
El continente africano quedó libre de armas nucleares. Cuba tuvo que enfrentar, por segunda vez, el riesgo de un ataque nuclear.
Las tropas internacionalistas cubanas se retiraron con honor de África. Sobrevino entonces el Periodo Especial en tiempo de paz, que ha durado ya más de 20 años sin levantar bandera blanca, algo que no hicimos ni haremos jamás.
Muchos amigos de Cuba conocen la ejemplar conducta de nuestro pueblo, y a ellos les explico mi posición esencial en breves palabras.
No confío en la política de Estados Unidos ni he intercambiado una palabra con ellos, sin que esto signifique, ni mucho menos, un rechazo a una solución pacífica de los conflictos o peligros de guerra. Defender la paz es un deber de todos. Cualquier solución pacífica y negociada a los problemas entre Estados Unidos y los pueblos o cualquier pueblo de América Latina, que no implique la fuerza o el empleo de la fuerza, deberá ser tratada de acuerdo a los principios y normas internacionales. Defenderemos siempre la cooperación y la amistad con todos los pueblos del mundo y entre ellos los de nuestros adversarios políticos. Es lo que estamos reclamando para todos.
El Presidente de Cuba ha dado los pasos pertinentes de acuerdo a sus prerrogativas y las facultades que le conceden la Asamblea Nacional y el Partido Comunista de Cuba.
Los graves peligros que amenazan hoy a la humanidad tendrían que ceder paso a normas que fuesen compatibles con la dignidad humana. De tales derechos no está excluido ningún país.
Con este espíritu he luchado y continuaré luchando hasta el último aliento.
Fidel Castro Ruz
Enero 26 de 2015
12 y 35 p.m.

Islam y prejuicios

Ali Khamenei estima que la campaña de prensa contra el islam, hoy reactivada después de los atentados registrados en Francia, se basa en falsedades y conduce a la violencia. En este texto, muy alejado de la idea que alguien puede hacerse en Occidente sobre el Guía Supremo de la Revolución Islámica, Ali Khamenei no exhorta los jóvenes de Europa y de Norteamérica a la conversión sino a no dejarse manipular.

Alí Jamenei
Líder Supremo de la Revolución Islámica.
 


¿Ya ha tenido usted conocimiento del mensaje del islam a través de alguna fuente que no sean los medios de prensa?

Los acontecimientos recientemente ocurridos en Francia y otros hechos similares en otros países occidentales me han convencido de la necesidad de escribir este mensaje. Si he optado por dirigirme a ustedes directamente, no es con una voluntad deliberada de ignorar a los padres de ustedes sino porque el futuro de sus países está en manos de ustedes y porque la búsqueda de la verdad está más presente en los corazones de ustedes. Al mismo tiempo, no busco aquí dirigirme a los responsables políticos porque pienso que estos últimos han separado, de manera consciente, los caminos de la política de los caminos de la honestidad y la franqueza.

El tema que aquí quiero abordar con ustedes es el islam, y más específicamente el rostro que de él se les está presentando a ustedes. Desde hace dos decenios, o sea desde el derrumbe de la Unión Soviética, se ha hecho todo lo posible por presentar esta religión como un enemigo al que hay que temer. La estimulación de los sentimientos de miedo y de odio y el uso de estos sentimientos con objetivos poco loables cuentan por desgracia con un extenso pasivo en la historia política de Occidente. No es necesario mencionar aquí las diversas fobias que han podido ser vehiculadas en el seno de las naciones occidentales. Recorriendo rápidamente los estudios históricos actuales, podrán ustedes comprobar por sí mismos que las investigaciones historiográficas recientes hacen una crítica consecuente del papel de los Estados occidentales en la falsificación de la imagen de las demás naciones y culturas. La historia de Europa y de Estados Unidos está marcada por la vergüenza que constituyen los periodos de la esclavitud y –posteriormente– de la colonización, así como por un conjunto de formas de opresión y de injusticias cometidas contra las personas de color o de creencias diferentes. Los investigadores y los historiadores de ustedes han dedicado numerosos estudios críticos a los derramamientos de sangre perpetrados en nombre de la religión durante las disensiones entre católicos y protestantes, y también en nombre de la nación o de la etnia durante la Primera y la Segunda Guerras Mundiales.

El acto mismo de reconocer tales hechos es digno de elogio. Pero no es mi deseo hacer aquí un inventario de esa larga lista de hechos deplorables sino más bien invitarlos a ustedes a que les planteen a sus intelectuales las siguientes preguntas:
¿Por qué en Occidente la conciencia colectiva siempre se despierta con decenios, cuando no con siglos de atraso?
¿Por qué el examen de esa conciencia colectiva debe concentrarse única y exclusivamente hacia las realidades de un pasado lejano y silenciar los problemas actuales?
¿Por qué se trata de impedir la formación de una reflexión general sobre un tema tan importante como la manera de abordar y de tratar la cultura y el pensamiento musulmanes?

Bien saben ustedes que la humillación y el hecho de suscitar sentimientos de odio y de miedo hacia «el otro» constituyen el terreno fértil común al conjunto de las empresas de dominación basadas en la opresión. Quiero que ustedes se pregunten ahora:
¿Por qué la vieja política tendiente a fomentar el miedo y el odio tiene esta vez como blanco el islam y los musulmanes, e incluso con una intensidad sin precedente?
¿Por qué en el mundo actual el sistema del poder quiere marginar el pensamiento islámico y confinarlo a un papel pasivo?
¿Será que el islam incluye pensamientos y valores que contrarían las ambiciones de las grandes potencias?
¿Qué intereses se benefician con la difusión de representaciones erróneas sobre el islam?

Mi primer deseo es por lo tanto que ustedes mismos se interroguen sobre los elementos de esta demonización masiva del islam.

Mi segundo deseo es que, en reacción ante los numerosos a priori y juicios negativos, traten ustedes de conocer mejor esta religión y que lo hagan de manera directa y sin intermediarios. Una lógica sana implica al menos que ustedes sepan en qué consiste exactamente esa realidad de la que alguien quiere que ustedes huyan y que alguien les presenta como algo amenazador.

No los invito a ustedes a aceptar necesariamente mi manera de ver el islam ni tal o más cual concepción particular sobre él sino que les incito a rechazar que esa realidad dinámica e influyente del mundo actual les sea presentada a ustedes a través del filtro de designios políticos poco loables. No permitan ustedes que los terroristas, a menudo surgidos de los mismos poderes que dicen condenarlos, les sean presentados a ustedes como representantes del islam. Traten ustedes de conocer el islam a través de sus fuentes auténticas y de primera mano, a través del Corán y de la vida de su Profeta. Hay preguntas que merecen respuesta:
¿Ya han consultado ustedes directamente el libro sagrado de los musulmanes?
¿Han estudiado ustedes las enseñanzas humanas y morales impartidas por el Profeta del islam?
¿Ya han tenido ustedes conocimiento del mensaje del islam a través de una fuente que no sean los medios de prensa?
¿Ya se han preguntado ustedes sobre qué bases y en función de cuáles valores ese mismo islam que tanto se diaboliza ha sido la fuente de una de las civilizaciones más grandes del mundo y cuna de los más grandes pensadores a lo largo de muchos siglos?

Yo les pido a ustedes que no permitan que las representaciones denigrantes que pueden hacerse de esta gran religión levanten barreras sicológicas entre esa realidad y ustedes, privándolos así a ustedes de toda posibilidad de juzgar de manera imparcial. En un mundo donde los medios de comunicación han echado abajo las barreras geográficas, no permitan que alguien encierre las mentes de ustedes en límites completamente inventados. Si bien nadie puede borrar por sí solo el abismo creado entre esos a priori y la realidad, cada uno de ustedes puede, mediante su propio esfuerzo personal, ser capaz de distinguir lo verdadero de lo falso, de contribuir a crear los puentes que ayuden a remediar la existencia de tales abismos. A pesar de las dificultades inherentes a ese desafío, ese esfuerzo de pensamiento puede contribuir a hacer nacer nuevas interrogantes en los espíritus sedientos de verdad. Y los esfuerzos de ustedes por obtener respuestas a esas preguntas constituyen de por sí una posibilidad de descubrir nuevas verdades. Así que no dejen ustedes pasar esta ocasión de alcanzar una comprensión más justa y desprejuiciada del islam.

Es posible que de esa manera, gracias al sentido que ustedes tienen de la responsabilidad ante la verdad y la justicia, las futuras generaciones logren analizar este periodo de interacciones de Occidente con el islam con una conciencia más serena que antes.
RED VOLTAIRE | TEHERÁN (IRÁN) | 23 DE ENERO DE 2015

Washington se rebela contra Obama

La crisis que atraviesa el aparato estatal estadounidense amenaza directamente la supervivencia del Imperio. Y no se trata simplemente de la opinión de Thierry Meyssan sino del tema que hace temblar a la clase dirigente en Washington, tanto que el presidente honorario del Council on Foreign Relations está exigiendo la renuncia de los principales consejeros del presidente Obama y la nominación de un nuevo equipo de gobierno.



por Thierry Meyssan


 Este conflicto no tiene nada que ver con la normal oposición entre demócratas y republicanos, ni siquiera con la que existe entre “palomas” y “halcones”. Lo que está en peligro es el liderazgo en Estados Unidos y la OTAN.
RED VOLTAIRE | DAMASCO (SIRIA) | 26 DE ENERO DE 2015



El gabinete de Barack Obama© SS&SS

Hace meses que vengo señalando que ya no hay política exterior en Washington sino dos facciones que se oponen en todo y que están aplicando, por separado, políticas contradictorias e incluso incompatibles [1].

Esta situación alcanzó su momento culminante en Siria, donde la Casa Blanca organizó primeramente la muda de piel del Emirato Islámico, lo envió a Irak para emprender la limpieza étnica y después comenzó a combatirlo, mientras que la CIA sigue apoyándolo. Esta incoherencia ha contagiado poco a poco a los aliados de Washington. Francia, por ejemplo, se unió a la coalición conformada para luchar contra el Emirato Islámico mientras que miembros de su Legión Extranjera forman parte de la oficialidad de ese grupo yihadista [2].

Cuando el secretario de Defensa, Chuck Hagel, pidió una clarificación escrita, no sólo no recibió respuesta sino que además fue expulsado de la administración [3].

El desorden se extendió rápidamente a la OTAN, alianza creada para luchar contra la URSS y mantenida en contra de Rusia, cuando el presidente turco Recep Tayyip Erdogan firmó gigantescos acuerdos económicos con Vladimir Putin [4].

Saliendo de su silencio, el presidente honorario del Council on Foreign Relations [5], Leslie H. Gelb, ha dado el toque de alarma [6]. Según Gelb, «el equipo de Obama carece de los instintos básicos y del juicio necesarios para dirigir la política de seguridad nacional durante los 2 próximos años». Y luego dice, en nombre de todo el conjunto de la clase dirigente estadounidense:

«El presidente Obama tiene que reemplazar su equipo por personalidades fuertes y estrategas experimentados. También tiene que poner nuevas personas como consejeros principales de los secretarios de Defensa y de Estado. Y finalmente tiene que instaurar consultas periódicas con Bob Corker, el presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores, y con John McCain [7], el presidente de la Comisión de los Servicios Armados.»

Nunca antes, desde su creación en 1921, el Council on Foreign Relations (CFR) había adoptado este tipo de actitud. Y es que la división reinante en el seno del aparato estatal federal conduce directamente a la pérdida de la influencia de Estados Unidos.

Al enumerar los principales consejeros que, en su opinión, tendrían que irse, Gelb menciona a 4 personas intelectual y afectivamente muy cercanas al presidente: Susan Rice, consejera de Seguridad Nacional; Dennis McDonough, director del equipo de la Casa Blanca; Benjamin Rhodes, a cargo de las relaciones con los medios de prensa; y Valerie Jarrett, consejera de política exterior. La clase dirigente de Washington les reprocha su total ausencia de proposiciones originales al presidente y también que nunca lo contradicen, limitándose a confirmar los prejuicios del principal mandatario.

La única personalidad que el Council on Foreign Relations ve con buenos ojos es Anthony Blinken, un «halcón liberal» que funge como nuevo número 2 en el Departamento de Estado.

Como el Council on Foreign Relations es un órgano bipartidista, Gelb propone que el presidente Obama se rodee de 4 demócratas y 4 republicanos correspondientes al perfil anteriormente descrito. Aparecen primero los demócratas Thomas Pickering, ex embajador en la ONU; Winston Lord, ex asistente de Henry Kissinger; Frank Wisner, uno de los patrones no oficiales de la CIA y, dicho sea de paso, padre adoptivo del ex presidente francés Nicolas Sarkozy; y Michele Flournoy, la presidenta del Center for a New American Security [8]. Vienen después los republicanos Robert Zoellick, ex jefe del Banco Mundial [9]; Richard Armitage, ex asistente de Colin Powell [10]; Robert Kimmitt, probablemente el próximo patrón del Banco Mundial; y Richard Burt, ex representante de Estados Unidos en las negociaciones sobre la reducción del armamento nuclear.

En la secretaría de Defensa, Gelb propone al rabino Dov Zakheim para que maneje las reducciones del presupuesto [11]; el almirante Mike Mullen, ex jefe del estado mayor conjunto; y el general Jack Keane, ex jefe del estado mayor del ejército.

Para terminar, Gelb propone que la estrategia de seguridad nacional se elabore en coordinación con 4 «sabios»: Henry Kissinger [12]; Brent Scowcroft; Zbigniew Brzezinski [13]; y James Baker [14].

Al analizar esta lista puede verse que el Council on Foreign Relations no quiso optar por uno de los dos grupos que actualmente se enfrentan en el seno de la administración sino que quiere poner orden desde arriba.

Por cierto, no está de más observar que en un país hasta ahora dirigido por los WASPs (White Anglo-Saxon Protestant, o sea “Blancos Anglosajones Protestantes”, 2 de los consejeros cuyo despido se exige son mujeres negras mientras que 14 de los 15 personajes cuya entrada se propone a la administración Obama son hombres blancos protestantes o judíos askenazis. El reordenamiento político es también una recuperación del control en el plano étnico y religioso.
Thierry Meyssan




[1] Ver, por ejemplo, «¿Todavía tiene Obama una política militar?», por Thierry Meyssan, Red Voltaire, 1º de diciembre de 2014.

[2] «“Ex” militares franceses junto a los yihadistas del Emirato Islámico», Red Voltaire, 21 de enero de 2015.

[3] «¿Contra quién está luchando el Pentágono en Siria?»,Red Voltaire, 1º de noviembre de 2014.

[4] «De cómo Vladimir Putin invirtió la estrategia de la OTAN», por Thierry Meyssan, Оdnako (Rusia), Red Voltaire, 8 de diciembre de 2014.

[5] «Cómo el Consejo de Relaciones Exteriores determina la diplomacia estadounidense», Red Voltaire, 19 de agosto de 2005.

[6] «This Is Obama’s Last Foreign Policy Chance», Leslie Gelb, The Daily Beast, 14 de enero de 2015.

[7] «John McCain, el organizador de la “primavera árabe” y el Califa», por Thierry Meyssan, Red Voltaire, 18 de agosto de 2014.

[8] «El CNAS, versión demócrata del imperialismo de conquista», por Thierry Meyssan, Red Voltaire, 6 de enero de 2015.

[9] «Robert B. Zoellick, autor intelectual de la globalización y nuevo patrón del Banco Mundial», Red Voltaire, 11 de febrero de 2008.

[10] «Richard Armitage, el hombre de choque de la diplomacia US», Red Voltaire, 31 de marzo de 2005.

[11] «Dov Zakheim, la garantía del Pentágono», por Paul Labarique, Red Voltaire, 6 de mayo de 2005.

[12] «El regreso de Henry Kissinger», por Thierry Meyssan,Red Voltaire, 5 de agosto de 2005.

[13] «La monstruosa estrategia para destruir Rusia», por Arthur Lepic, Red Voltaire, 12 de diciembre de 2004.

[14] «James A. Baker III, un ami fidèle», Réseau Voltaire, 16 de diciembre de 2003.