24 mar 2015

NISMAN-PATO BULLRICH & CIA


¿Fue ella la que le minó la moral al fiscal?


Por Juan Salinas. Publicada en el Pájaro Rojo

www,pajarorojo.com.ar

A mi juicio, está claro como el agua clara que “La Piba” Patricia Bullrich Luro Pueyrredón reporta a la CIA. Montonera en su adolescencia y primera juventud, cuando se la conocía como Kali, fue cuñada de Rodolfo Galimberti, y su confidente y colaboradora luego de que su hermana Julieta muriera en un accidente de carretera en Francia del cual Galimberti salió ileso. Galimberti se jactó de haber ingresado a la CIA en 1983, Patricia regresó al país e hizo un acuerdo con Juan Carlos Dante “El Canca” Gullo para copresidir la efímera Juventud Peronista Unificada (JPU), que se presentó con un acto en el Luna Park. La recuerdo entonces y la recuerdo también manifestándose sobre la calle Paraná, en Plaza Lorea (o de los dos congresos, como también le dicen) cuando Carlos Menem ganó las presidenciales, cantando a voz en cuello “QWue pena / que pena / que pena es ser gorila / El año que viene / se van de la Argentina”. Sin embargo un día, sin que nadie lo anunciase, vi un suelto en la revista Noticias en el que aparecía diciendo que lo que más le gustaba era tomar champagne Barón B en no recuerdo qué restorán cheto de Palermo Jólivud. Y a partir de ahí, ya saben… un regreso a su clase de origen y una meteórica carrera hacia la derecha.
Su intimidad con el fiscal Nisman me parece muy sugestiva. Todo indica que alguien le había prometido escuchas que involucraran directamente a Cristina en acciones tendientes a absolver a los altos funcionarios iraníes de las infundadas acusaciones que él había levantado. Nada que pueda sorprender mucho ya que cuando salió a la luz que la National Security Agency (NSA) de los Estados Unidos tenía intervenidos los teléfonos de Ángela Merkel y Dilma Roussef trascendió que los mandatarios espiados alcanzaban a los 35, por lo que se puede estar razonablemente seguro de que Cristina también fue espiada por los gringos.

Quizá haya sido Bullrich quien le haya comunicado a un Nisman ya desesperado que dichas escuchas comprometedoras no existían, quizá el abogado Rabinovich, quizá ambos.

Es evidente que urge tener un mapa completo de los contactos telefónicos que sostuvo el fiscal con sus cuatro celulares antes de morir.

Mientras, el compañero Gabriel Fernández, director de La Señal Medios, se centra en sus vínculos y reflexiona acerca de su intimidad con el desgraciado fiscal.
Patricia Bullrich, la mujer que habló con Alberto Nisman


Por Gabriel Fernández *


El “diálogo” de Patricia Bullrich con el fiscal Alberto Nisman el día domingo, probablemente encarne más que un fallido. Según denunció Stella Calloni, Bullrich Luro Pueyrredón pertenece a una organización estadounidense de extrema derecha que sostiene las actividades violentas en naciones designadas como enemigas.


Está visto que más allá de la discusión sobre los restos de pólvora, alguien pidió un último servicio a Nisman. Es decir, Alguien, de extrema confianza y volumen político, tiene que haber hablado con él para analizar la gravedad de la situación y comunicarle la decisión organizativa de evitar contradicciones en público y soltarle la mano.

Como elemento informativo de interés, vale consignar que la diputada cuestionó ácidamente, el pasado 17 de diciembre, los cambios en la Secretaría de Inteligencia. Tras conocerse la designación de Oscar Parrilli en el área, interpretó que se trataba de un intento del Poder Ejecutivo por controlar a los jueces federales y a los servicios de inteligencia.


UNO BUSCA LLENO DE ESPERANZAS. La organización es UnoAmérica (Unión de Organizaciones Democráticas de América) y se creó en 2008; su presidente es el venezolano Alejandro Peña Esclusa.

Tiene vínculos directos con la Fundación Nacional para la Democracia, NED según sus siglas en inglés, de quien recibe financiación. La NED es una entidad encubierta que sostiene la CIA. Tanto UnoAmérica como NED han trabajado en América Latina tratando de voltear gobiernos populares.

Patricia Bullrich está casada con Guillermo Yanco, vicepresidente del Museo del Holocausto de la Argentina. Es, además, presidente del Instituto de Estudios Argentinos (Idear) y miembro de la Red de Partidos Políticos.

La Red es una organización impulsada por el Instituto Nacional Demócrata para Asuntos Internacionales ─National Democratic Institute (NDI) en inglés─ . Este instituto fue creado en 1983 por el ala derecha del Partido Demócrata norteamericano y a través de otras fundaciones tiene presencia en 50 países.

En un círculo autoalimentado, recibe financiamiento, entre otras fuentes, de la Fundación Nacional para la Democracia (NED). Cabe recordar, además, que esta fundación fue impulsada por Ronald Reagan para intervenir en la política interna de decenas de naciones en todo el mundo.

Sobre el tipo de accionar de la NED, indica la investigadora norteamericana Eva Golinger: “Esta forma de intervención es muy sofisticada y compleja porque penetra a la sociedad civil y a las organizaciones sociales de una manera muy sutil. Es difícil de descubrir pero fácil de justificar con el argumento de la “promoción de la democracia,” que es lo que el NED profesa hacer por todo el mundo, a pesar de la evidencia que demuestra lo contrario. El mero hecho de que en Venezuela el NED haya financiado exclusivamente a grupos antichavistas, muchos de los cuales participaron abiertamente en el golpe de Estado en abril de 2002, demuestra que la “democracia” está muy lejos de las intenciones del NED”.

LUCHA Y SE DESANGRA POR LA FE QUE LO EMPECINA. Vamos a las expresiones de los mismos representantes de UnoAmérica a través de su acta fundacional. Fíjense dónde se sitúa Bullrich: “Los días 12, 13 y 14 de diciembre de 2008, delegaciones de diversos países latinoamericanos, se dieron cita en la ciudad de Santa Fe de Bogotá, con el objetivo de conformar una organización capaz de defender la democracia y la libertad en nuestro continente, que se encuentran bajo amenaza”.

“El fracaso de los gobiernos en resolver los problemas de pobreza de la región, pese a ser el continente más rico del planeta, permitió el crecimiento y avance del Foro de Sao Paulo, organización que agrupa a todos los movimientos de izquierda de América Latina, incluyendo a las FARC colombianas”.

“El Foro de Sao Paulo se aprovecha de las necesidades de los pueblos, para manipular a los más pobres, prometiendo mejoras económicas y justicia social. Pero una vez en el poder, no solucionan ninguno de los problemas acuciantes de nuestros países, sino que introducen un modelo ideológico socialista, que divide a la sociedad, la polariza en dos bandos, y provoca violencia y anarquía”.

“Actualmente, hay catorce países latinoamericanos, cuyos gobiernos pertenecen o están vinculados al Foro de Sao Paulo, y aunque llegaron al poder por la vía democrática, muchos de ellos están destruyendo la democracia y coartando las libertades, como es el caso de Hugo Chávez, Evo Morales, Rafael Correa, Cristina Kirchner y Daniel Ortega”.

“Para lograrlo, no recurren al paredón de fusilamiento, como lo hizo en Cuba el principal mentor del Foro de Sao Paulo, Fidel Castro, sino que utilizan métodos más modernos y sofisticados, como las reformas constitucionales, lo cual les permite controlar los poderes públicos y eternizarse en el poder; ante la mirada complaciente de los integrantes más moderados del Foro, como Lula da Silva, Tabaré Vásquez y Michelle Bachelet”.

“El Foro de Sao Paulo tiene un proyecto supranacional, que no respeta fronteras, ni soberanías nacionales. Para alcanzar sus fines, todos sus integrantes intervienen flagrantemente en los asuntos internos de las demás naciones, ya sea financiando candidatos, enviando pertrechos militares, o dirimiendo conflictos, valiéndose de organizaciones subsidiarias como la UNASUR. Mientras que las fuerzas democráticas de la región actúan aisladamente, limitándose a su propio territorio”.

PRECIO DE CASTIGO QUE UNO ENTREGA. Nuestra compañera Stella Calloni afirma: “El movimiento de Patricia Bullrich, Unión por Todos, participa de Unoamérica. Pidió ayuda a la NED para investigar al Congreso argentino. ¡La NED que participó del golpe de Chile, la invasión a Panamá, la guerra en Nicaragua! Estas corrientes dependen de la NED, que también estuvo en el intento de golpe a Evo Morales”.

“Lo peor –añade Stella- es que Unoamérica realizó un congreso internacional en Buenos Aires ¡Una fundación de características terroristas, que participa en el golpe de Honduras, actuando públicamente en Argentina! Los organismos de Derechos Humanos tendrían que cerrarle la puerta a estas fundaciones que son el renacimiento de las dictaduras”.

Finalmente, resulta pertinente preguntarse sobre los contenidos reales de las conversaciones entre Patricia Bullrich y Alberto Nisman antes de la última determinación del fiscal. Es posible que la diputada haya fracasado en su intención de infundirle ánimo y confianza. Es probable, entonces, que Nisman se haya sentido abandonado por gente muy (pero muy) cercana.

* Director La Señal Medios / Area Periodística Radio Grafica FM 89.3
Colaboraron con este artículo Alicia Alc Ster, Gustavo Gustavo Ramírez,Daniel Capanga Glancszpigel, Eva Golinger, Stella Calloni. Y, claro, Enrique Santos Discepolo.

**Hace dos dìas Bullrich completó su operaciòn lanzando ante el diario La Nación: “Me cuesta creer que la Presidenta haya ordenado que lo maten”. Un modo tremendo de orientar la duda sobre el Poder Ejecutivo.

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México: según expertos, la nueva ley de aguas profundiza la discriminación contra indígenas

En el marco del foro Agua: ¿Derecho o privilegio? diversos especialistas señalaron que el agua favorece el fracking y a acciones discriminatorias contra grupos indígenas.

pueblosmex


Especialista y académicos en la materia, advirtieron que la Ley de Aguas favorece al llamado fracking (“fracturación hidráulica”) y abre la puerta a acciones discriminatorias contra grupos indígenas, la ley se concentra an administrar y no en sustentabillizar.
En el marco del Foro Agua: ¿Derecho o privilegio? que se realizó en la Universidad Iberoamericana (UIA), diversos especialistas señalaron que dicha iniciativa favorece el fracking, por el mero hecho de que la lesgislación no la limita.
Consideraron que es muy grave que las concesiones para la explotación comercial del agua pudieran ser hasta de 35 años, con posibilidad de renovación, por ello exigieron se forme un comité con representantes de diversos sectores de la sociedad, para discutir los pros y contras de la ley, pues los ciudadanos “tienen el derecho a conocer la información que fundamentó las decisiones” en el asunto.
Así también enfatizaron que la iniciativa aprobada en comisiones no cubre los estándares mínimos, en vez de apuntalar el consumo mínimo vital de agua hasta en cien litros por persona, establecido por la Constitución, lo sitúa en solamente 50 litros por persona, limitación que no tiene sustento, dijo la especialista.
La Ley de Aguas, reconoce el derecho humano del agua para los asentamientos humanos, y no el de cada individuo, lo que abre la puerta a acciones discriminatorias contra grupos indígenas, quienes además no fueron consultados sobre la propuesta de ley.
Denunciaron que es preocupante que no se hayan incluído a representates de la sociedad civil, ni universidades u organizaciones especializadas en el tema, a la propuesta le hizo falta incluir las sanciones a los actores, estados, municipios y concesionarios que incumplan con la protección del recurso.
Además de que el asunto debería ser solamente competencia del gobierno federal y no de los concesionarios, que deben ser excluidos de éste, además de que el trasvase debe ser plenamente justificado y las comunidades afectadas deben ser informadas de sus beneficios reales.
Uno de los especialistas lamentó amentó que esta iniciativa se presentara con un retraso de dos años con respecto al mandato que el propio Congreso de la Unión se fijó para legislar en la materia, y que no contenga medida alguna que permita avanzar en el terreno del derecho humano al agua, pues solamente repite lo contenido en otros documentos.

23 mar 2015

"Los atentados tuvieron que ver con el narcotráfico y la venta de armas"

Daniel Schnitman es el responsable del diario La Voz y la Opinión, un medio dedicado a temas de la comunidad judía en la Argentina. Su visión sobre los atentados en la Embajada y AMIA.

 MARZO DE 2015 



Por Enrique de la Calle

AGENCIA PACO URONDO: Antes de ingresar en los temas específicos de esta nota: ¿Hace cuánto que se dedica al periodismo?

Daniel Schnitman: En primer lugar quiero decir que soy un periodista independiente, pero independiente en serio, no en el sentido de lo que hoy significa esa palabra. Siempre trabajé para mis propios medios.

APU: ¿Usted cubre solamente temas vinculados con la colectividad judía?

DS: Sí. Fue medio de casualidad eso. Soy judío. En 1989 me fui a vivir a Israel, porque no estábamos bien económicamente con nuestra familia en esos años. Existe una ley de retorno que permite a cualquier judío retornar a su tierra. Así hicimos. Me defino como sionista, entendiendo por eso lo siguiente: creo que es necesaria la existencia del Estado de Israel, como seguro para evitar la Shoa, el holocausto. Después, muchos entienden por sionismo otras cosas. Por supuesto que hay sionistas ultranacionalistas, pero eso es otra cosa.

APU: ¿En Israel empezó a trabajar como periodista?

DS: Sí, en el diario Aurora, que es el único medio en castellano. En 1995 decidimos volver a la Argentina, con un contrato de la editorial Aurora. Ahí me vinculé con muchas familias importantes de la comunidad judía en Argentina. Así conocí las altas esferas de la comunidad, no te hablo de la calle. Eso era una fiesta en 1995. Suena muy duro decirlo así. Aunque habían pasado los dos atentados, vos tenías al embajador israelí Itzhak Avirán haciendo jodas, grandes recepciones en el hotel Alvear. Mucha gente se ha olvidado de todas estas cosas. Eso hacía la dirigencia judía. Un año después decidí abrir un diario, La Voz y la Opinión, que sigue hasta hoy. También hice un programa de radio y otro de televisión. Es un medio independiente que se financia con publicidades chicas y otras más grandes. Nunca necesité que la DAIA, la AMIA o el Banco Mayo me pusieran plata.

APU: Usted ha investigado los dos atentados, a la Embajada de Israel y a la AMIA, con posiciones muy críticas sobre la dirigencia de AMIA, DAIA y del embajador. ¿Por qué?

DS: Tuve mucho acceso a la intimidad de todo eso. Vi a muchos dirigentes pedir justicia en la televisión que después hacían otra cosa muy distinta. Vengo denunciando todo esto desde hace muchos años. Siempre se supo que Irán no tenía nada que ver.

APU: ¿Por qué dice que la pista iraní es un invento?

DS: El primer invento es que todo esto se trató de ataques terroristas. Se quiso hacer creer eso. Después, que fue un ataque que provino de Medio Oriente, toda esa teoría del coche bomba. Acá se buscó un culpable.

APU: ¿Usted se refiere a los dos ataques?

DS: Los dos casos son iguales, no fueron atentados terroristas. Los dos tienen un solo destinatario. Porque hay que entender que acá no hubo ningún ataque contra la AMIA. La bomba se puso en un edificio donde por supuesto estaba la AMIA pero también había otras instituciones. Desde mi punto de vista la bomba fue contra la DAIA. La AMIA es una mutual, que ayuda a la gente, que se ocupa del cementerio y de cosas así. Eso es la AMIA.

APU: En cambio, ¿la DAIA qué es?

DS: Es la SIDE de la comunidad judía. Es la parte política. Ellos se autoproclaman la autoridad política de la comunidad. La DAIA nos tiene filmado a todos. Con el pretexto de que ellos defienden la dignidad judía.

APU: ¿Quién fue el responsable del atentado? ¿Por qué?

DS: Es una mezcla de narcos y traficantes de armas.

APU: ¿Coincide con la línea propuesta por el periodista Juan Salinas?

DS: Leo todo, estoy al tanto de todo lo que se dice. Se dicen muchas tonterías, hay muchos periodistas e intelectuales que hablan sin saber. Salinas es un gran profesional que hizo una notable investigación. Para mí tiene un solo problema: no se anima a decir determinadas cosas porque sería acusado de antisemita. Eso le pasa a mucha gente: ¿cómo voy a decir eso de la DAIA? Soy judío, no tengo ese problema.

APU: ¿Qué cosas, por ejemplo, no se animan a decir?

DS: Por ejemplo, que comían canapé de salmón mientras había familiares pidiendo justicia, eso a mi me da asco. Eso te diría. Ver las fiestas que se hacían en el hotel Alvear donde estaban el embajador, el ministro Corach, el titular de DAIA, Rubén Beraja.

APU: En el discurso de CFK ante el Congreso se preguntó por qué la Corte Suprema no avanza con la causa que investiga la bomba en la Embajada. El presidente del Tribunal, Ricardo Lorenzetti, dijo que eso era “cosa juzgada” y luego se desdijo para aclarar que no lo era. ¿Por qué no avanza esa causa?

DS: No se avanzó por temas de negocios. Si vos te metés en determinados negocios no podés decir que no sabés lo que está pasando. Esta historia comenzó con Carlos Menem que buscaba plata para financiar su campaña presidencial. Menem se reunió con el vicepresidente de Siria (olvidate de Irán) para pedirle plata. Eso lo contó Oscar Espinosa Melo, embajador de Chile, que participó del encuentro. Menem le prometió muchas cosas. No es casual que Ibrahim Al Ibrahim, un coronel sirio que fue ex pareja de Amira Yoma, terminará como asesor en la Aduana sin hablar castellano.

APU: En esas negociaciones, ¿dónde entra la embajada de Israel y la DAIA, que recibieron los atentados?

DS: Eso entra después. En Argentina había un banco que era el Banco Mayo, que era de Beraja, titular de la DAIA. Beraja también era presidente de la Asociación Bancaria Latinoamericana, con sede en Panamá, paraíso fiscal por excelencia. Eso mucha gente no lo recuerda. Al Banco Mayo lo vaciaron. Ahí empezó el lavado de la plata negra, de la venta de armas y del narcotráfico.

APU: El panorama que describe es muy desolador. ¿Nunca se va a saber la verdad?

DS: Es muy difícil saber quién puso la bomba. Muchos de los culpables están más cerca de lo que se cree. Hay que ir al edificio de Pasteur al 600. Vayan a preguntar al séptimo piso. Los dirigentes de la DAIA fueron a Estados Unidos donde le dijeron que los responsables eran los iraníes. A ellos les vino bárbaro. Los culpables estaban lejos. En el caso de la Embajada se encontró un dedo gordo de un pie derecho en un edificio cercano. En base a eso, nuestros peritos “extraordinarios”, que se ven en la televisión todo el tiempo, descubrieron que ese dedo estaba gastado porque el hombre caminaba descalzo. Y descubrieron que en Medio Oriente se camina mucho descalzo, sobre todo en Líbano. Te estoy hablando en serio, eso está en la causa. Es insólito.

APU: ¿Eso está en la causa?

DS: Así es. Hay mucho chamuyo. Después, por supuesto, hablaron de un coche bomba, aunque por supuesto nunca se encontró nada. Yo te diría: ¿Por qué no se investigó el volquete que estaba en la puerta de la AMIA? El volquete pertenecía a una empresa de sirios libaneses cercanos al doctor Menem, que se encargan de demoler edificios. Unos meses antes del atentado compraron amonal, que fue el explosivo que se usó en el atentado. Eso estuvo en la causa del juez José Galeano y no hizo nada. Es un ejemplo de las cosas que no se hicieron.

APU: ¿Por qué cree que la hipótesis iraní fue una política de Estado durante tanto tiempo?

DS: Es una pregunta difícil. Todo el mundo sabe todo esto que te estoy diciendo. Mucha gente investigó seriamente todas estas cosas. Otros se sumaron al relato que armaron algunos. Además, acá no hay olvidarse de Jaime Stiuso, un señor que manejó el país durante mucho tiempo.

APU: Los familiares de las víctimas también acompañaron la línea iraní. ¿Por qué cree que lo hicieron si había tantas sospechas sobre la legitimidad de esa hipótesis?

DS: Hay diferentes situaciones. Estamos hablando de tres o cuatro organizaciones y de familiares que no están en ninguna. Muchos familiares no creen en esto que yo vengo diciendo. Otros no quieren aceptar que pueda ser verdad esto que digo. Los entiendo. Si a vos te matan a un familiar y durante 20 años te vienen hablando de ataque terrorista, de coche bomba, de Irán, es muy difícil creer en otra cosa. Esto no tuvo nada que ver con antisemitismo, esto fue otra cosa. Lo digo una vez más: es un tema complejo que tiene que ver con drogas, venta de armas y promesas incumplidas. No tiene nada que ver con el conflicto en Medio Oriente. Pero entiendo a los familiares de las víctimas que no me creen ni me quieren escuchar. Les mintieron durante mucho tiempo. Hay que escuchar todavía hoy a Miguel Ángel Toma (ex titular de la SIDE), uno de los principales creadores de toda esta mentira.

APU: Se dieron cambios en la Unidad que investiga el atentado en AMIA, a partir de la muerte de Nisman. ¿Le genera expectativa?

DS: No sé. Me quiero presentar a la UFI porque tengo información confidencial de la DAIA que puede servir a la causa. Ahora se desclasificaron importantes documentos de la ex SIDE. ¿Vos viste a los dirigentes de la DAIA celebrar la noticia? No, dijeron que hay que esperar, que esto, que aquello. Waldo Wolff, vicepresidente de la DAIA, nos conocemos mucho… Mucha gente no sabe lo que es la DAIA. La DAIA tiene una larga historia que viene desde la dictadura militar. Por decir esto a mi no me invitan de ningún canal de televisión. Tengo fotos de Marcos Aguinis presentando el libro Brown, junto con la DAIA en 1977. Es un libro que fue un homenaje al llamado Proceso de Reorganización Nacional. Algunas cosas pasaban en el país en esos años, ¿no? Entre los 30 mil desaparecidos, 2000 fueron judíos. Los familiares de esas víctimas iban a la DAIA y los sacaban a patadas, mientras Israel le vendía armas a Videla. Un día vino a mi programa de televisión María Gutman, madre de un desaparecido judío. Ella me dijo: “Ojalá que a mi hijo no lo hubieran desaparecido con armas vendidas por Israel”.

APU: ¿Los documentos que usted quiere presentar en UFI qué pueden aportar a la causa que investiga?

DS: Lo que tengo son archivos internos de la DAIA. Dan cuenta por ejemplo de las reuniones con Estados Unidos después del atentado de la Embajada, en la que les dicen que fue Irán. Donde se empieza a construir el relato sobre los ataques. Hay que recordar que ni en la Embajada ni en AMIA murieron ni el embajador ni los dirigentes de DAIA, porque sabían que iban a pasar esos atentados. Fui el único periodista que fui enjuiciado por la DAIA, en 2002, por calumnias e injurias. Le gané el juicio. Ahora uno escucha periodistas decir cualquier cosa. Por ejemplo, escuché a Nicolás Wiñaski decir que Nisman le había comentado que tenía un audio donde los iraníes reconocían que pusieron la bomba. Estoy esperando ese audio. Solo escuché a Luis D'Elía hablando con otro muchacho, donde hablan de juntarse a comer empanadas.

APU: Si existiera ese audio, debería estar en la causa.

DS: Puede ser que exista y no nos enteramos. No lo sé…

http://www.agenciapacourondo.com.ar/secciones/sociedad/16642-qlos-atentados-tuvieron-que-ver-con-el-narcotrafico-y-la-venta-de-armasq.html

Bildelberg a la Argentina

Herederos de fortunas se reunieron en Bariloche para diagramar el "país que viene"


Blaquier, Bagó, Ratazzi, Bullgheroni, Braun... los hijos de los empresarios más poderosos de Argentina mantuvieron un discreto encuentro en el Hotel Llao Llao. Analizan sus negocios en el post-kirchnerismo.


Bariloche fue sede de un reservado cónclave, que reunió a los hijos de los empresarios más poderosos del país. Mientras algunos de sus padres participaban de la cena organizada para recaudar fondos para la campaña del PRO y Mauricio Macri, en la Rural, los herederos disfrutaron de una jornada durante la cual analizaron la proyección de sus negocios, bajo el eufemismo "pensar el mañana".
Según reveló el periodista Alejandro Bercovich en el diario Bae Negocios, del encuentro participaron 70 empresarios. Entre ellos, Urbano Ratazzi; Juan Pablo Bagó; Santiago Blaquier; Nicolás Braun (hijo del dueño de La Anónima); Alejandro, Patricio, Juan Martín y Marcos Bulgheroni; Eduardo Elsztain; los creadores de Olx.com y DeRemate.com; también el propietario de mercardolibre.com; Gustavo Grobocopatel; y Luis Pescarmona; entre otros.
De acuerdo al artículo de Bercovich, se trata de "en su mayoría profesionales, alejados del estereotipo rickyfortiano y sin necesidad de símbolos de status ni carnets de clubes exclusivos para acceder a la vida VIP que le garantizan sus apellidos". Los participantes del encuentro, "exponentes de la nueva generación de patrones y el puñado de padres que los acompañaron", debatieron con los intelectuales Tomás Abraham y Luis Alberto Romero, sobre los escenarios futuros, fundamentalmente el contexto electoral de 2015.
Además, escucharon a "economistas de la oposición como Nicolás Dujovne y Eduardo Levy Yeyati", y departieron con "invitados extranjeros como el excanciller de Sebastián Piñera, Alfredo Moreno Charme, o el profesor del MIT Ben Ross Schneide".
En paralelo a la organización de este secreto encuentro, en La Rural los padres de algunos presentes en Bariloche, y otros empresarios pagaron 50 mil pesos el cubierto para aportar a la campaña de Mauricio Macri. (ANB)

Espías como los de antes

EL FUTURO DE LOS SERVICIOS SECRETOS »

El historiador Nigel West reflexiona sobre los cambios en el espionaje desde la Guerra Fría

NIGEL WEST 

22 MAR 2015




Kim Philby, en la rueda de prensa que convocó tras ser eximido de las acusaciones de espionaje. / GETTY


Tras el hundimiento del bloque soviético, los servicios de espionaje occidentales pasaron por una serie de fases que reflejaban muy claramente las preocupaciones de los políticos de la época. Primero llegó lo que se conoce como dividendos de la paz, cuando los políticos se cuestionaron la necesidad de seguir manteniendo los costosos monolitos del espionaje y el senador Daniel Patrick Moynihan llegó a proponer la abolición de la CIA. Con la disolución del KGB en Rusia y el desmantelamiento de las armas nucleares por todo el planeta, seguramente el periodo de enfrentamiento entre superpotencias había tocado a su fin. Se produjeron enormes recortes en las agencias de seguridad y espionaje de Occidente, mientras antiguos miembros de los servicios secretos soviéticos formaban colas frente a las embajadas estadounidenses, decididos a revelar secretos y negociar una nueva vida en la cálida Florida.

En Reino Unido, cuando la Unión Soviética desapareció del mapa, estuvo en peligro el futuro del mismísimo MI5, servicio de seguridad del país, que con gran astucia sugirió una extensión de su ámbito para tratar el terrorismo irlandés y así garantizarse la supervivencia. Desafiando la oposición de Scotland Yard, se concedió una prórroga al MI5, que prácticamente abandonó sus misiones de contraespionaje y contrasubversión y empezó a colar agentes en el Ulster para enfrentarse al IRA Provisional, empleando sus sofisticados recursos de vigilancia contra el crimen organizado e investigando a policías corruptos que hasta la fecha no habían sido detectados con los medios convencionales.

Esa fase de recortes dejó a Occidente en una situación de desventaja considerable cuando Al Qaeda explotó el concepto de amenaza trasnacional. A diferencia de las anteriores organizaciones terroristas, que por lo general gozaban de un cierto respaldo estatal y tenían unos objetivos políticos o territoriales negociables, la reivindicación de Osama Bin Laden de un “califato universal” implicaba que no había sitio para las negociaciones extraoficiales que llevaron a la paz en Irlanda del Norte. Y lo que era peor, Bin Laden estaba bien provisto de fondos y se movía fácilmente, sin que pudiesen atraparlo, desde Sudán hasta su refugio en el anárquico Afganistán. Aunque al principio hubo indicios de la determinación de Al Qaeda para cometer atrocidades ambiciosas y “espectaculares”, como el ataque al buque USS Cole en Adén y los atentados suicidas en las embajadas estadounidenses de Nairobi y Dar Es Salam, la trama de un enorme ataque coordinado en Nueva York y Washington pasó desapercibida. Los acontecimientos del 11-S pillaron al mundo por sorpresa, aunque más tarde se hallaran pistas forenses en Kuala Lumpur, Hamburgo, Londres y Saná. A los pocos segundos de que el primer avión impactase contra una de las Torres Gemelas, las personas sentadas en el cuartel general de la CIA, en Langley, ya sabía a quién culpar.

Tras el 11-S y los posteriores atentados en Madrid, Londres, Bali y Casablanca, Occidente optó por luchar contra el terrorismo con las clásicas tácticas de contraespionaje de la Guerra Fría: la identificación de sospechosos, la interceptación de sus comunicaciones, la interferencia de sus transacciones financieras y, por último, la neutralización de terroristas conocidos. Algunos aspectos de este proyecto —como el traslado clandestino de prisioneros, ciertas técnicas de interrogatorio, el control del tráfico electrónico y el despliegue de drones armados con misiles Hellfire— fueron difíciles de aceptar, y aunque condujeron a la decapitación de Al Qaeda y dejaron a los yihadistas sin líder, también privaron a los servicios secretos del respaldo político necesario para seguir con la guerra contra el terrorismo.

Ese aislamiento exitoso de Al Qaeda tuvo un precio, y Occidente destinó amplios recursos a unos presupuestos de inteligencia cada vez más altos. En líneas generales, el tamaño del aparato de seguridad y espionaje occidental se ha duplicado. Las estadísticas hablan por sí solas: en 2013, los servicios secretos estadounidenses contaban con 107.035 trabajadores y dispusieron de un presupuesto anual total, aprobado por el Congreso, de 52.500 millones de dólares (49.100 millones de euros). De estos, 14.700 millones fueron a la CIA, que contrató al equivalente de 21.459 empleados civiles a tiempo completo; 10.800 millones a la Agencia de Seguridad Nacional, con un personal compuesto por 14.940 civiles y 23.400 militares; y 10.300 millones a los expertos en satélites de la Oficina Nacional de Reconocimiento. En cuanto a las operaciones, 20.100 millones se gastaron en actividades de espionaje general; 17.200 millones en operaciones contra el terrorismo; 6.700 millones en operaciones contra la proliferación; 4.300 millones en ciberoperaciones; y 3.800 en contraespionaje.

Actualmente, los principales objetivos de las agresivas operaciones de contrainteligencia son China, Rusia, Irán, Israel, Corea del Norte, Pakistán y Cuba, lo que refleja la situación de lo que podría definirse como cuarta fase post soviética. Cada vez hay más pruebas de que el Kremlin ha autorizado a las agencias que sucedieron al KGB —el SVR, antiguo primer alto directorio del KGB y responsable de operaciones exteriores de inteligencia; el FSB, que se ocupa del contraespionaje doméstico; y el recalcitrante GRU, el servicio de inteligencia militar— para que localicen y eliminen a los enemigos del régimen, y se expandan hasta abarcar los ámbitos clandestinos del espionaje político, militar e industrial.

El asesinato en febrero de 2004 del líder checheno Zelimján Yandarbíyev en Qatar, y la muerte en extrañas circunstancias de Alexander Litvinenko en Londres, envenenado en noviembre de 2006 con polonio 210, una toxina radioactiva letal que alguien vertió en su taza de té, se consideran pruebas del amplio alcance de Moscú. Lejos de ser casos aislados, estos incidentes podrían apuntar a algunos elementos de la Guerra Fría, como las revelaciones sobre el Departamento 13 de la KGB, que contrató a Nikolai Jojlov y Bogdan Stashinski para eliminar a los oponentes del régimen soviético. Asimismo, en julio de 2006 la Duma promulgó leyes para aprobar los asesinatos en el extranjero.

Puede que la tecnología haya cambiado, pero los elementos esenciales del espionaje internacional siguen dependiendo de la habilidad de los hombres y mujeres encargados de supervisar a los agentes para persuadir a los irresponsables, los insatisfechos, los indigentes y los ideólogos de que revelen información clasificada. Esa es la parte espinosa del trabajo de recopilar información secreta, pero los fundamentos son exactamente los mismos que cuando Kim Philby y los famosos cinco de Cambridge exprimieron a Whitehall para que revelara sus secretos y comunicárselos a los soviéticos, o cuando John Walker vendió la información de sus contactos del KGB a la flota de misiles balísticos de la Armada estadounidense.

Aunque esos espías actuaron durante la Guerra Fría, los métodos son idénticos. El proceso de detección de talentos, cultivo y acceso antes de la presentación, seguidos de la propuesta de colaboración propiamente dicha, es una experiencia humana intensa que involucra a agentes que trabajan bajo muchos disfraces. Algunos son ilegales, profesionales bien entrenados que adoptan una identidad falsa y pasan desapercibidos durante muchos años, viviendo en países ajenos a su presencia. En julio de 2010, un grupo de diez ilegales del SVR, amas de casa y hombres de negocios de lo más inocente, fueron descubiertos por el FBI y expuestos como espías del SVR que llevaban trabajando de manera encubierta en Estados Unidos desde hacía más de una década. A principios de este año, el FBI descubrió en Manhattan a otro agente del SVR que, con una tapadera comercial, intentaba reclutar a estudiantes en una escuela de negocios, lo que indica un nuevo cambio de táctica, una inversión en fuentes potenciales de información comercial o privada.

Mientras la temperatura de las relaciones internacionales se enfría, el mundo del espionaje sigue bullendo… plus ça change!

Nigel West es autor de Historical Dictionary of Cold War Counterintelligence(Diccionario histórico de la contrainteligencia en la Guerra Fría), de Scarecrow Publishing, y acaba de publicar Double Cross in Cairo (Traducción en El Cairo), de Biteback Books.

Traducción de News Clips.

Un espía entre amigos. La gran traición de Kim Philby, de Ben McIntyre, está editado en Crítica.[/PIEPAG]

http://internacional.elpais.com/