19 may 2015

Acuerdo Transpacífico podría llevar a un desastre ambiental

Varios grupos ambientalistas alertan que el Acuerdo Transpacífico comercial (TPP) propuesto por EE.UU. a varios países asiáticos, plantearía numerosas amenazas para el medio ambiente y permitiría demandar a los Gobiernos por tratar de limitar a las industrias que contaminen el aire.
17 may 2015


Reuters/Baz Ratner

Según informa el portal Think Progress, organizaciones ambientalistas como Greenpeace, Amigos de la Tierra, el Consejo de Defensa de Recursos Naturales entre otras han denunciado públicamente el TPP, argumentando que permitiría demandar a los Gobiernos por tratar de limitar a las industrias que contaminen el aire.

Así, en 2013, la empresa minera estadounidense Lone Pine Recursos demandó a la provincia canadiense de Quebec por aprobar la prohibición del 'fracking'en la zona, que, según los representantes de la compañía, les costó más de 250 millones de dólares, una pérdida de la que Quebec era responsable de conformidad con el Acuerdo de Libre Comercio de América del Norte. Actualmente esta demanda sigue en curso. En otra demanda, la petrolera Chevron alegó que los activistas ecuatorianos defraudaron a la compañía, ordenándole pagar 18.200 millones en daños y perjuicios por contaminación ambiental.

Cabe señalar que este martes el Senado de EE.UU. votó en contra de la aprobación rápida del tratado, sin embargo, en tan solo 48 horas la medida al final ha salido adelante con 65 votos, permitiendo al presidente Barack Obama acelerar el proceso.

CEDRÉS RECONOCIÓ COORDINACIÓN ENTRE DICTADURAS

Cosas sin nombre




El presidente del Centro Militar Guillermo Cedrés reconoció en un editorial de la revista El Soldado la existencia de coordinación entre las dictaduras de la región, pero aclaró que no se definía como Plan Cóndor.

En conversación con Montevideo Portal, Cedrés señaló que no reconoció la existencia del Plan Cóndor, sino de coordinación entre los países de la región para combatir la Junta Coordinadora Revolucionaria. “Yo no le puse nombre”, dijo el militar, agregando que en aquel momento no se hablaba del Plan Cóndor como tal.

Para el militar, la coordinación entre los gobiernos “existe y debe existir” y comparó las coordinaciones de aquel momento con las que ahora realizan los gobiernos contra el narcotráfico.

“Para mí el terrorismo ideológico es igualmente terrible que el narcotráfico porque conlleva matar a cualquiera. Dicen ser inocentes pero eran secuestradores. Hugo Cores, Adalberto Soba y todos esos eran secuestradores y torturadores”, señaló.
Cedrés dijo que “les dieron dos años” al gobierno democrático de Argentina, dado que Perón murió en junio de 1974 y el golpe de Estado fue en 1976: “Los delincuentes del PVP y un remanente del MLN estaban azorando Buenos Aires entre el 73 y el 76, la situación era tan grave que no hubo otra forma de manejarlo”.
Montevideo Portal

El viento revolucionario sopla de Yemen a Arabia Saudí

"Los saudíes cometieron un gran error en Yemen y seguramente, pagarán las consecuencias de lo que han hecho" El Líder de la Revolución Islámica de Irán, el ayatolá Seyed Ali Jamenei

Arabia Saudí pagará por su intervencion en Yemen.
El 26 de marzo 2015, Arabia Saudí lanzó una agresión militar sangrienta contra su vecino Yemen, en un esfuerzo por restaurar el obsoleto Gobierno de Abd Rabu Mansur Hadi. Mansur Hadi, que durante 17 años fue el adjunto del expresidente yemení, Ali Abdulá Saleh, llegó al poder en 2011 con el apoyo de la familia real saudí y bajo los auspicios de Estados Unidos, pero renunció en enero 2015 después de no poder cumplir con un acuerdo firmado con los hutíes en septiembre 2014 que tenía como objetivo embarcar todos los partidos del país en el gobierno. Para recuperar su cargo, Hadi se vio obligado a recurrir a sus benefactores respaldadas por Estados Unidos, pero la historia demostrará cómo los esfuerzos saudíes no sólo fracasarán, sino que también serán contraproducentes.

En apariencia, el conflicto en Yemen parece ser un caso clásico de restablecer el reinado de un dictador apoyado por Estados Unidos mediante una tercera fuerza, en este caso, Arabia Saudí. Sin embargo, un análisis más detenido revela que la familia real saudí, ha emprendido esta misión por temor a que los disturbios en expansión fuera de sus fronteras, sobrepasen estas y desestabilicen los pilares de la monarquía wahabí.

Si la campaña saudí no logra alcanzar el objetivo de devolver a Hadi a su cargo presidencial, no sólo sería una gran derrota para su política exterior y una gran vergüenza para el nuevo monarca, Salman bin Abdulaziz al-Saud, sino también podría animar la oposición dentro de este reinado.

Para entender aun mejor el grado de miedo que sienten los gobernantes saudíes ante los movimientos revolucionarios, uno tiene que recordar el caso de Baréin y la brutal represión de las protestas populares por las fuerzas militares saudíes. Como resultado del temor de un levantamiento en Arabia Saudí, miembros de la realeza de Riad han aplastado con ferocidad todas las chispas de los levantamientos en Baréin y Yemen, así como dentro del sus propias fronteras. Esta supresión masiva de la oposición ha incluido el encarcelamiento de ulemas como Sheij Nimr al-Nimr, que ha sido condenado a muerte por su presunta participación en las manifestaciones contra el régimen de Riad.

El presidente de EE.UU., Barack Obama y el rey de Arabia Saudí, Salman bin Abdulaziz.

El hecho de que Arabia Saudí es un cercano aliado regional de EE.UU. hace que el país norteamericano apoye la agresiva incursión de Riad contra Yemen. Otra posible razón para el apoyo de Washington es aquietar los temores sobre la presunta ayuda de Irán a los hutíes mientras la otra más probable es garantizar la seguridad del estrecho de Mendeb, en la desembocadura del Mar Rojo, como una de las seis rutas marítimas principales para el envío de crudo a nivel mundial. Dado que cualquier interrupción en la cadena de suministro de crudo tendría repercusiones económicas para EE.UU., es comprensible que Washington apoye los saudíes, independientemente de las atrocidades que pueden cometer. Es lo que ocurre también, en el caso de la quinto flota naval estadounidense con sede en Manama, Baréin. Ha sido predecible el silencio guardado por EE.UU. ante la brutal represión de las manifestaciones que ha perpetrado el régimen saudí allí. Es obvio que este silencio se debe a que los intereses de Estados Unidos, al menos a corto plazo, tienen harmonía con los de saudíes.


Por otra parte, la élite gobernante en los EE.UU., parece creer en la falsa propaganda de la familia real saudí sobre la necesidad de la contención de Irán como una garantía para la seguridad de la región del Golfo Pérsico. Sin embargo, el surgimiento de EIIL ha cambiado el cálculo y ahora algunos en el Gobierno de Estados Unidos, al parecer se han dado cuenta de que Irán podría ser un socio esencial en la guerra contra los terroristas takfiríes. Aun así, una reciente reunión del Comité de Servicios Armados del Senado de Estados Unidos, presidido por el senador ultraderechista, John McCain, escuchó el testimonio de "expertos" que insistieron en que Irán, al menos en lo que se refiere a Irak, constituye una amenaza mayor que EIIL.


Un rápido vistazo a la historia de Yemen, debería ayudar a aclarar la futilidad de la actual agresión saudí. El movimiento Hutí pertenece a la rama zaidí de los musulmanes chiíes, una rama que se separa de la mayoría que cree en doce imams. Los Zaidíes, reconocen a los mismos cuatro primeros Imames que el resto de los chiíes, pero sustituyen al quinto, Mohamad Baqir (P) por su hermano, Zaid que en el año 740 de calendario lunar islámico, promovió una rebelión contra el entonces califato de Omeya. A pesar de ser derrotado, los partidarios de Zaid lograron establecer un Imamato zaidí en Yemen que duró hasta septiembre de 1962. Por esta fecha, un golpe de Estado instigado por oficiales del ejército modernista afiliado con el entonces presidente de Egipto, Yamal Abd al-Naser obligó al último imám zaidí, Mohamad al-Badr al-Mansur, al exilio y provocó una guerra civil que duró hasta 1970.


La guerra civil que ocurrió por entonces en Yemen, dejó entrar un gran número las fuerzas armadas procedentes de Egipto y mercenarios de Arabia Saudí que pertenecían a lados opuestos del conflicto; las tropas egipcias que respaldaban los modernistas de Yemen (Yemen del Norte) y los saudíes que respaldan los zaydíes, que se negaban a aceptar la legitimidad de los aliados de Naser y el gobierno republicano. Naser, finalmente sacó sus tropas de Yemen en junio de 1967, dando lugar a la creación de la República Democrática Popular del Yemen (Yemen del Sur) que más tarde, en 1969, cayó bajo el control marxista. Por su parte, Yemen del Norte logró establecer un gobierno de coalición en 1974. Sin embargo, el país no consiguió unirse hasta después de la guerra civil de 1986 cuando el expresidente, Ali Abdulá Saleh estableció un único gobierno en el país en 1990. Incluso entonces, otra guerra civil en 1994 fue instigada por los grupos suníes que intentaban restablecer un independiente Estado Yemen del Sur.


Hoy en día, los historiadores militares egipcios se refieren a aventura armada de Naser en Yemen como el Vietnam de Egipto, lo que refleja el fracaso total de las fuerzas egipcias que a pesar de perder 55.000 soldados en este conflicto, no consiguieron someter a los rebeldes zaidíes. Pues ¿por qué el rey saudí, Salman bin Abdulaziz pensaría que las tácticas que usaron los egipcios hace tres décadas contra el zaidíes tendrían ahora éxito en someter a los hutíes? es difícil de entender, ya que la historia ha mostrado que esta estrategia de guerra está condenada al fracaso.

Víctima de agresión saudí en Yemen.

Lo que llevó los saudíes a iniciar esta agresión, parece haber sido el acuerdo firmado por más de doce partidos yemeníes, entre ellos los hutíes, para repartir el poder, lo que habría significado que Hadi también formaba parte del Gobierno. Según Yamal Bin Omar, el enviado especial de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) para Yemen: "Cuando comenzó esta campaña [saudí], una cosa que era importante, pero pasó desapercibida era el hecho de que los yemeníes estaban a punto de lograr un acuerdo para instituir un poder compartido con los hutíes".

Públicamente, los saudíes han dado tres razones para lanzar su campaña militar que ha costado la vida a más de 1.500 personas: primero, restablecer a Hadi como el presidente; segundo, aplastar el movimiento Hutí; y tercero, poner freno a la influencia de Irán en Yemen. En lo que respecta a las denuncias saudíes sobre interferencia de Irán en Yemen, incluso el departamento de Estado estadounidense la ha negado a través su portavoz, Marie Harf. "Sabemos que hay una relación con los hutíes, sin duda, a nuestro entender, no se trata de una especie de relación de control operacional", dijo Harf en una reciente rueda de prensa.

Aplastamiento del decidido y bien armado movimiento Hutí no sucedió en 2005 y parece aún menos probable que suceda ahora. Por otra parte, los hutíes habían estado dispuestos a aceptar un papel de 20 por ciento en el Gobierno yemení, por lo que incluso si se eliminan por completo, todavía le queda a Arabia Saudí un 80 por ciento de las fuerzas de la oposición yemení. Por último, con su interferencia militar infructuosa para privar el pueblo del Yemen del derecho a decidir libremente sobre su futuro, los saudíes corren el riesgo de aumentar la oposición interna a su ya frágil monarquía.

Niños yemeníes asesinados en bombardeo saudí.

Los bombardeos saudíes en Yemen, han fortalecido además a Al-Qaeda de la Península Arábiga (AQAP), que ha ganado terreno en Yemen desde que comenzó el asalto. Al dirigirse exclusivamente a los combatientes hutíes, los saudíes han permitido que su adversario, AQAP, financiado por el sector privado de Arabia Saudí, aumente sus fuerzas. Incluso el académico de la derechista Institución Brookings, Kenneth Pollack, ha advertido que "no solo es poco probable que una mayor intervención saudí en Yemen mejore la situación, sino incluso podría socavar fácilmente la seguridad y la estabilidad de Arabia Saudí a mediano y largo plazo". En resumen, la llamada "Operación saudí de Tormenta Decisiva", no sólo carece de decisión, sino también es el contrario a todo lo responsable.

Así que, a pesar de la fachada pública, la única razón de la agresión saudí contra los hutíes en Yemen es evitar que su movimiento popular se extienda a Arabia Saudí. Sin embargo, siguiendo con su incesante asalto a Yemen, los saudíes están asegurando que su campaña será de hecho contraproducente al inspirar a las fuerzas de oposición dentro del país a cerrar las filas para conseguir el derecho a libre determinación.

ymc

Escrito por: Yuram Abdolá Weiler



Yuram Abdolá Weiler es un escritor y crítico político independiente que ha escrito docenas de artículos sobre los Estados Unidos y su política en Oriente Medio. El exingeniero estadounidense que se ha convertido en Islam chií, vive con su esposa en Denver, Colorado y escribe artículos sobre esta religión, la justicia social, la economía y la política centrándose en el papel desempeñado por los EE.UU. en el Oriente Medio y otros lugares.

18 may 2015

Brasil cancela un contrato de 2.000 millones de dólares con una empresa de seguridad israelí para los Juegos Olímpicos de 2016

Tras una campaña realizada por activistas de solidaridad con Palestina, el Gobierno brasileño ha excluido a una empresa de “seguridad” israelí de trabajar en los Juegos Olímpicos de 2016 en Río de Janeiro.



Por Charlotte Silver / Resumen Latinoamericano / The Electronic Intifada / 15 de mayo de 2015 –

En octubre de 2014, la empresa israelí International Security and Defense Systems (ISDS) anunció que había obtenido la adjudicación de un contrato por parte del Gobierno brasileño, valorado en 2.200 millones de dólares, para coordinar la seguridad del gigantesco acto deportivo. The Times of Israel describió el acuerdo como “un logro sin precedentes para Israel”, y altos cargos de la empresa afirmaron que ésta ya había empezado a trabajar.

Pero el 8 de abril, una sección encargada de grandes eventos en el Ministerio de Justicia brasileño negó que se hubiera adjudicado ningún contrato a ISDS.

En una carta del ministerio podía leerse: “Cualquier contrato realizado por Río 2016 no supondrá ningún compromiso por parte del Gobierno brasileño”. La campaña contra ISDS, que fue apoyada por algunos sindicados brasileños, lo interpreta como un reconocimiento de sus reclamos.

Julio Turra, dirigente de la Central Única de Trabajadores (CUT), el mayor sindicato de Brasil, afirma en un comunicado de prensa: “Estamos contentos de que el Gobierno se distancie de ISDS. Sería ilegal y vergonzoso contratar a una empresa que desarrolla su tecnología en connivencia con los crímenes de Israel y que acumula denuncias por su participación en las dictaduras de América Central”.

El éxito de este boicot se suma a otro reciente y muy significativo logrado en Brasil por los activistas de la campaña Boicot, Desinversiones y Sanciones (BDS) contra Israel. A finales de 2014, en respuesta a una campaña independiente, el estado brasileño de Rio Grande do Sul canceló un contrato con la empresa de armas bélicas Elbit Systems para desarrollar un importante centro de investigación aeroespacial.

Pasado sangriento

La campaña en contra del contrato con ISDS se centró en presionar al Gobierno para que cancelase cualquier acuerdo con la empresa con el argumento de que ésta tenía vínculos estrechos con el Ejército israelí, así como una historia sórdida en América Central y Sudamérica.

Fundada en 1982 en Tel Aviv por un ex coronel del Ejército israelí, ISDS ha ofrecido formación en seguridad y “contraterrorismo” a muchos estados de América Central, incluyendo a los paramilitares en Honduras y Guatemala en la década de los 80.

ISDS ayudó a entrenar y armar a la Contra de Nicaragua, que intentaron derrocar al gobierno sandinista de izquierdas. En el libro The “Terrorism” Industry (1989), Edward Herman y Gerry O’Sullivandocumentan cómo ISDS entrenó y ayudó a formar “escuadrones” antiterroristas dentro del Ejército de Guatemala dirigidos contra fuerzas de la oposición y organizaciones de base, a la vez que suministraba al Ejército vigilancia electrónica, armamento, helicópteros y aviones. Además, ISDS entrenó a los escuadrones de la muerte de Honduras, incluyendo el tristemente célebre “Batallón 3-16″, el cual perpetró secuestros, asesinatos y tortura contra disidentes políticos. No ha terminado

Mientras celebran la decisión de Brasil, los activistas de solidaridad con Palestina empiezan a dirigir su atención hacia el Comité Olímpico, el cual ha nombrado a ISDS “proveedor oficial” de los juegos.

Maristela Pinheiro, miembro del Comité de Solidaridad con el Pueblo Palestino de Río de Janeiro, declaró: “Es seguro que habrá una fuerte campaña contra el acuerdo de provisión de servicios entre ISDS y el comité organizador de 2016 y seguiremos pendientes de Coesrio [la agencia gubernamental responsable de los Juegos Olímpicos]. Los juegos no pueden suponer la intensificación de las prácticas represivas en nuestro país ni avalar actos ilegales e inmorales”.

Los grandes acontecimientos deportivos, como los Juegos Olímpicos y la Copa del Mundo, son imanes para las empresas militares y de seguridad, que son contratadas para pacificar, mantener bajo vigilancia y apartar de la celebración a los pobres y a otros segmentos “indeseables” de la población. ISDS es una de las varias empresas israelíes e internacionales que se han beneficiado de esta rutina en el pasado.

Gracias a los activistas de solidaridad con Palestina, la empresa no obtendrá las ganancias que había esperado cosechar en Brasil el próximo año.

Charlotte Silver es una periodista independiente que reside actualmente en San Franciso, y anteriormente lo hizo en Cisjordania. Se la puede seguir en Twitter: @CharESilver.

La UE aprueba hoy la misión militar contra las mafias en Libia

Los ministros acordarán emplear "todas las medidas necesarias" para inhabilitar barcos


LUCÍA ABELLÁN Bruselas 18 MAY 2015




Militares libios detienen a un grupo de inmigrantes sospechosos de querer cruzar a Europa el 17 de mayo. / EFE

La operación militar con la que Europa pretende desmantelar las redes de tráfico de inmigrantes a través del Mediterráneo tiene ya nombre, comandante y sede. Los ministros de Exteriores aprueban esta mañana el proyecto, uno de los más arriesgados que ha planteado la UE dentro de su política de defensa y seguridad común. La ausencia de Estado en Libia, el armamento del que disponen las milicias de la zona y la creciente influencia del autodenominado Estado Islámico amenazarán la seguridad de la misión.

El documento al que darán el visto bueno los titulares de Exteriores sortea con habilidad las principales trabas a las que se enfrentaba el proyecto por la controvertida idea de destruir los barcos sospechosos de destinarse al transporte de inmigrantes antes de emprender el viaje. El texto no menciona la destrucción –un término que puede dificultar el necesario aval del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas para desarrollar la operación-, aunque contempla “todas las medidas necesarias contra un barco o activos relacionados, incluido deshacerse de ellos o hacerlos inservibles”.

En cualquier caso, esa facultad para deshacerse de los barcos que pudieran ser usados para trasladar irregularmente a inmigrantes desde Libia hasta las costas europeas, en gran medida italianas, formaría parte de una tercera fase de esta operación. Antes habría otras dos para las que la UE considera que no necesita el mandato de la ONU –aún no lo ha logrado- y que puede ir desarrollando ya. La primera consiste en identificar las redes de traficantes, recabar información y patrullar aguas internacionales.

En una segunda etapa, los militares se dedicarían a buscar y requisar los barcos que se encontraran en alta mar y que fueran sospechosos de usarse para trasladar a extranjeros a Europa. Al final de esta segunda fase, ya con mandato del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas o del Gobierno libio, se podría hacer esa misma actividad, pero en aguas territoriales libias. El paso siguiente sería el de emplear todos los medios necesarios para inhabilitar los barcos.

La operación, de nombre EUNAVFOR MED (en referencia a su carácter naval y a la localización mediterránea), tendrá sus cuarteles generales en Roma y será comandada por el contraalmirante italiano Enrico Credendino. Se sumará a las cinco misiones militares que la UE ya desarrolla en distintos puntos de Europa y África (Bosnia, Malí, República Centroafricana y dos en Somalia).

La misión libia constituye una vía completamente separada del otro flanco por el que Europa trata de contener los flujos y, sobre todo, de evitar las muertes en el mar: el reforzamiento de las misiones marítimas de Frontex en el Mediterráneo, cuyo presupuesto se ha triplicado. Estas operaciones de la agencia europea de fronteras tienen carácter civil, con el mandato de vigilar las costas y, en su caso, salvar a los inmigrantes que puedan detectar.

La iniciativa responde al mandato otorgado al servicio exterior hace menos de un mes por los jefes de Estado y de Gobierno de la UE para desarrollar una misión militar que trate de contener las salidas de extranjeros desde los puertos de Libia, un país sin estructuras estatales y que sirve de punto de partida de buena parte de los flujos que provienen de África y Oriente Próximo. El año pasado fueron rescatadas 170.000 personas en el Mediterráneo, una cifra récord.

Para evitar malentendidos, la alta representante para la Política Exterior Europea, Federica Mogherini, ha descartado esta mañana cualquier tipo de presencia terrestre europea en Libia. “No estamos planificando de ninguna manera una intervención militar en Libia. No es una opción para nosotros. Lo que planeamos es una operación naval, en coordinación esperamos con las autoridades libias relevantes, para desmantelar el modelo de negocio de las organizaciones criminales que están actuando, haciendo contrabando y traficando con personas”, ha asegurado a su entrada al Consejo de Exteriores que preside.

Aun así, el documento de gestión de crisis elaborado por el servicio diplomático europeo, adelantado la semana pasada por EL PAÍS y que detalla los objetivos y los riesgos de esta operación, contempla algún tipo de personal en tierra para poder cumplir con el fin de destruir los barcos. Esos elementos pueden ser modificados en función del mandato del Consejo de Seguridad de la ONU, donde Rusia se ha manifestado contraria a esta idea de destruir militarmente los barcos que usan los traficantes.

Más allá de aprobar la iniciativa libia, los ministros revisarán los principales elementos de la política de defensa y seguridad común de la UE. Habrá también un debate con el secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, para reforzar la cooperación entre ambas organizaciones.