27 may 2015

Brasil y China: un pacto estratégico de 53.000 millones de dólares

Del Atlántico al Pacífico: Brasil y China comenzaron a forjar un nuevo vector geopolítico. Los acuerdos por 53.000 millones de dólares, en áreas vitales como la energía, firmados por la presidenta Dilma Rousseff y el premier Li Keqiang confirman la robustez de los vínculos comerciales y financieros entre la séptima y la segunda economías mundiales.

china-brasil

De todos modos, el anuncio más ambicioso fue la construcción de un ferrocarril transoceánico que trazará una línea de fuerza geopolítica en el centro de Sudamérica.
“Como ustedes vieron, fue una reunión muy importante para las relaciones entre Brasil y China. Todas las reuniones tienen su importancia pero ésta de hoy tuvo una característica nueva que fue haber dado gran importancia a las inversiones en el ferrocarril transcontinental, que otros llaman bioceánico que será estratégica para nosotros”, declaró la presidenta a un grupo de periodistas. Lo afirmó poco después de finalizada la exposición que realizó junto al premier asiático, con quien fueron firmados 35 documentos en el Palacio del Planalto.
“Brasil, Perú y China, y aquí quiero dirigir un saludo al presidente Ollanta Humala, estamos iniciando los estudios de viabilidad para esta conexión ferroviaria… y hemos convidado a las empresas chinas para que participen en esta gran obra que pasará por Acre (Amazonia) y cruzará los Andes hasta llegar a los puertos de Perú.”
El anteproyecto tiene un costo estimado de entre 5000 y 12.000 millones de dólares. Nace en el puerto de Acu en las costas de Río de Janeiro, en el sudeste, sube hasta el estado de Mato Grosso, centro del país, y luego atraviesa los estados amazónicos de Rondonia y Acre, de donde continúa hacia a Perú. Será un corredor por el que Brasil podrá exportar soja y carne hacia China y eventualmente el resto de Asia e importar manufacturas. Todo sin utilizar el canal de Panamá, que pese a haber sido devuelto por Estados Unidos en 1999, aún continúa dentro de su área de influencia estratégica.
Dilma recibió al representante del gobierno chino con una formación de Dragones de la Independencia, guardia de honor presidencial, en la rampa de ingreso a la sede del gobierno y luego le ofreció un almuerzo en la Cancillería siguiendo un protocolo similar al prodigado a los jefes de Estado. Semejante pompa, que no es la habitual en visitas de este tipo, puso marco a una cumbre en la que se asumieron compromisos de largo plazo.
“El Plan de Acción Conjunta 2015-2021 (el mandato de Dilma finaliza en 2018) que firmé con el primer ministro inaugura una etapa superior de nuestras relaciones, la cual quedó expresada en los acuerdos gubernamentales y empresariales firmados hoy.”
Li Keqiang coincidió con su anfitriona sobre la consolidación de los lazos bilaterales y lanzó el desafío a que el comercio bilateral, actualmente de casi 78.000 millones de dólares, salte a 100.000 millones. También se anunció que parte de las transacciones ya no se realizarán en dólares, los que serán reemplazados por reales y yuanes, con lo que el comercio estará a salvo de las oscilaciones cambiarias.
La cita de ayer en Brasilia inició un periplo diplomático que continuará la semana próxima en México, donde Rousseff realizará su primera visita de Estado; en junio con la cumbre del Mercosur y el viaje a Estados Unidos y posteriormente la reunión en Rusia del grupo Brics. Dilma anticipó que viajará a China en 2016 invitada por el presidente Xi Xinping, quien realizó una visita de Estado a Brasilia en 2014.
Para Brasil, esta temporada diplomática representa una oportunidad de retomar la política de alianzas con los emergentes, relegada en los últimos meses debido a la crisis interna atizada por el derechista Partido de la Socialdemocracia Brasileña del ex presidente Fernando Henrique Cardoso. En los últimos días Cardoso viajó a Estados Unidos, donde se reunió con banqueros y recibió a una delegación de la oposición radical venezolana. Luego siguió con su diplomacia paralela concediendo una entrevista al diario Financial Times en la que atacó al gobierno y reiteró acusaciones sobre el escándalo de corrupción en Petrobras. El socialdemócrata desdeña la política petrolera nacionalista de Dilma y recomienda volver a las concesiones en línea con lo planteado por las multinacionales y la prensa financiera global. Mientras el Financial Times criticaba (como es habitual) a Dilma, el diario Estado de S. Paulo informó ayer que otro grupo de accionistas norteamericanos de Petrobras abrió un proceso en Nueva York en el que acusan a los últimos presidentes de la compañía. Esta fue la tercera demanda contra la empresa en Estados Unidos.
Ayer las acciones de la petrolera cayeron más del 6 por ciento, lo cual fue atribuido al alto endeudamiento y las dificultades para obtener financiamiento en el mercado.
Por eso Dilma comentó aliviada el aporte chino de 10.000 millones de dólares con los que podrán solventarse inversiones en los pozos del área conocida como “pre-sal” en aguas ultraprofundas. “Además de reflejar la confianza internacional que posee nuestra empresa, este aporte de 10.000 millones contribuirá a fortalecer las actividades en la zona del pre-sal, donde ya contamos con una expresiva presencia de empresas chinas”, recordó Dilma. Se refería a las dos petroleras asiáticas que en 2013 vencieron, junto a Petrobras y otras dos compañías europeas, la subasta en el magacampo de Libra. Las compañías norteamericanas se retiraron de la disputa por Libra en medio del escándalo por el espionaje de la agencia NSA contra Petrobras.
Página 12

El califato que quiere Estados Unidos

Para la toma de Ramadi –en Irak– el Emirato Islámico se desplazó en columnas, ofreciendo así un blanco fácil a los ataques aéreos. Sin embargo, para sorpresa general, los aviones de la coalición internacional brillaron por su ausencia. En Palmira, los yihadistas tomaron la precaución de desplazarse en pequeños grupos, para evitar los ataques de la aviación siria. Es evidente que la coalición internacional dirigida por Estados Unidos no combate seriamente a los yihadistas… y estos lo saben.

MANLIO DINUCCI / RED VOLTAIRE  


images



Mientras que el Emirato Islámico ocupa Ramadi, la segunda ciudad en importancia de Irak, y se apodera –al día siguiente– de Palmira, en el centro de Siria, matando a su paso cientos de civiles y obligando a decenas de miles a huir de sus hogares, la Casa Blanca declara que «No podemos arrancarnos los cabellos cada vez que aparece un problema en la campaña contra el Estado Islámico».
Estados Unidos y sus aliados –Francia, el Reino Unido, Canadá, Australia, Arabia Saudita, los Emiratos Árabes Unidos, Bahréin y otros más– iniciaron su campaña militar contra el Emirato Islámico, bautizada «Inherent Resolve», hace más de 9 meses –el 8 de agosto de 2014. Si hubiesen utilizado sus cazabombarderos como lo hicieron en Libia, en 2011, las fuerzas del Emirato Islámico, que operan en espacios descubiertos, habrían sido presa fácil de sus ataques. A pesar de ello, el Emirato Islámico atacó Ramadi con columnas de vehículos cargados de hombres y de explosivos. ¿Estados Unidos se ha quedado impotente? No. Si el Emirato Islámico avanza en Irak y en Siria es porque eso es precisamente lo que Washington quiere.
Así lo confirma un documento oficial de la Defense Intelligence Agency (DIA), la Agencia de Inteligencia del Departamento de Defensa de Estados Unidos, con fecha del 12 de agosto de 2012 y desclasificado el 18 de mayo de 2015 por iniciativa del grupo conservador Judicial Watch, con vista a la elección presidencial [1].
Ese documento informa que «los países occidentales, los Estados del Golfo y Turquía apoyan en Siria las fuerzas de oposición que tratan de controlar las zonas del este, adyacentes a las provincias del oeste iraní», ayudándolas a «crear refugios seguros bajo protección internacional». Así que existe
«la posibilidad de establecer un principado salafista [2] en el este de Siria, y eso es exactamente lo que quieren las potencias que apoyan a la oposición, para aislar al régimen sirio, retaguardia estratégica de la expansión chiita (Irak et Irán)».
Ese informe de 2012 confirma que el Emirato Islámico, cuyo primer núcleo surgió durante la guerra contra Libia, se formó en Siria principalmente mediante el reclutamiento de militantes salafistas sunnitas que, financiados por Arabia Saudita y otras monarquías, recibieron armamento a través de una red de la CIA [3].
Eso explica el encuentro de mayo de 2013 (documentado con fotos) entre el senador estadounidense John McCain, enviado a Siria por la Casa Blanca, e Ibrahim al-Badri, quien no es otro que el «califa» que encabeza el Emirato Islámico [4]. Y también explica por qué el Emirato Islámico inició su ofensiva en Irak precisamente en momentos en que el gobierno del chiita al-Maliki se distanciaba de Washington para acercarse a Pekín y Moscú.
Después de culpar al ejército iraquí por la caída de Ramadi, Washington anuncia ahora su voluntad de acelerar el entrenamiento y la entrega de armas a las «tribus sunnitas» iraquíes. Irak va por el mismo camino que Yugoslavia, rumbo a la desintegración, comenta el ex secretario estadounidense de Defensa, Robert Gates. Igual que Siria, donde Estados Unidos y sus aliados siguen entrenando y armando «rebeldes» para derrocar el gobierno de Damasco.
Con su política de «divide y vencerás», Washington sigue alimentando la guerra, que a lo largo de 25 años ha provocado tantas masacres, éxodos y pobreza que numerosos jóvenes hoy no saben hacer otra cosa que vivir del uso de las armas. Es ese el terreno social que explotan las potencias occidentales, las monarquías que esas potencias han escogido como aliadas y los «califas» que instrumentalizan simultáneamente el islam y la división entre sunnitas y chiitas. Todos pertenecen a un mismo frente, en cuyo seno existen divergencias tácticas –por ejemplo, sobre cómo y cuándo atacar Irán– pero con una estrategia común.
Se trata de un frente que se nutre con el armamento proveniente de Estados Unidos, que ahora anuncia la venta a Arabia Saudita –por un monto de 4 000 millones de dólares– de otros 19 helicópteros, para la guerra contra Yemen, y la entrega a Israel de 7 400 misiles y bombas, incluyendo artefactos antibunker para atacar Irán.

PADRINOS EN DESGRACIA

REQUERIDO EN EEUU
De la cúspide del fútbol a ser detenido por corrupción


27 mayo de 2015 ,

Fuente: AFP


El uruguayo Eugenio Figueredo, uno de los hombres más poderosos del fútbol mundial, pasó de la cúspide del deporte rey a ser sospechoso de corrupción tras su detención este miércoles en Suiza.

Nacido en Santa Lucía hace 83 años, un 10 de marzo de 1932, Figueredo fue un jugador sin demasiado brillo en el club Huracán Buceo, pero su pasión por el fútbol lo llevó a convertirse en dirigente, condición desde la que tuvo una carrera meteórica.

Figueredo es al día de hoy uno de los ocho vicepresidentes de la FIFA, en un cargo de destaque equivalente al que ostenta, por ejemplo, la ex estrella del fútbol francés Michel Platini.

En el máximo organismo del fútbol internacional ocupa varias comisiones de primera línea como la Organizadora de la Copa del Mundo, el Comité de Finanzas, el Comité de Urgencia y por supuesto, el Comité Ejecutivo, según la página web de la organización.

Figueredo inició su trayectoria como dirigente en el club de sus amores, el uruguayo Huracán Buceo, del que fue presidente a inicios de los años 70.

Desde allí escaló posiciones hasta convertirse en el mandamás del fútbol uruguayo, cuyos destinos rigió durante casi una década, desde 1997 hasta 2006.

Antes y durante buena parte de ese período al frente de la Asociación Uruguaya de Fútbol, fue el lugarteniente del paraguayo Nicolás Leoz en la Conmebol, el organismo rector del fútbol sudamericano.

En 2013 y por un lapso de un año fue incluso el presidente de esa confederación hasta que pasó a desempeñarse en la FIFA en uno de los rangos más importantes de la institución, que dejará esta semana por decisión de la propia Conmebol.

Polémico por sus decisiones en el mundo del fútbol, Figueredo ha sido blanco de duras críticas por parte de dirigentes y jugadores en los últimos tiempos.

Su papel tras la sanción impuesta por la FIFA a Luis Suárez por morder al italiano Giorgio Chiellini en un partido del Mundial Brasil 2014, irritó a dirigentes uruguayos que le achacaron haber hecho poco para suavizar el castigo.

Algunos jugadores, como el ex arquero paraguayo José Luis Chilavert, lo acusaron directamente de nepotismo, en declaraciones a una radio paraguaya en 2013.

“Hay dirigentes que están acusados de hechos de corrupción y respecto a este señor Figueredo que está al frente de la Conmebol, yo estoy muy enojado y caliente con él. Hace 15 años atrás vendía autos usados en Uruguay y hoy es multimillonario. Cuando empieza a reunirse con el grupo que lidera la televisión y que siempre gana las licencias, manifiesta allí que los jugadores son un mal necesario. No puedo permitir que ellos hablen así de nosotros y vivan a costillas de los jugadores de manera fastuosa. (…) Desde que se fue (Nicolás) Leoz ya puso a trabajar a dos de sus hijos en la Conmebol, donde se cobran viáticos muy importantes, entonces hay que parar la mano”, declaró el ex capitán paraguayo a una radio local.

Figueredo y el poder 

Figueredo es un hombre con mucho poder en el mundo del fútbol y se encargó de dejarlo claro en una entrevista que tuvo en 2006 con el diario El Observador cuando todavía era presidente de la Asociación Uruguaya de fútbol.

“Lo que hago yo no lo puede hacer nadie (en la AUF)”, dijo.

Su salida de la Asociación fue empujada por el gobierno de Tabaré Vázquez en su primer mandato, por una polémica sobre la asignación de derechos de televisión.
Figueredo forma parte del grupo de dirigentes de la FIFA detenidos este miércoles en Zurich.

La justicia de Estados Unidos anunció la imputación de nueve directivos de la organización y otros cinco empleados del organismo por conspiración y corrupción.
Además de Figueredo figuran el brasileño José María Marín, el costarricense Eduardo Li, el venezolano Rafael Esquivel y el nicaragüense Julio Rocha, junto al trinitario Jeffrey Webb, quien como el uruguayo es uno de los vicepresidentes de la FIFA y ostenta actualmente la presidencia de la Concacaf.

El anuncio coincidió además con un allanamiento en las oficinas de la misma Concacaf en Miami, como parte del caso, y después de que las autoridades suizas detuvieran a los directivos en un hotel, poco antes del Congreso anual que deberá elegir al presidente de la entidad.

La investigación “se extiende al menos a lo largo de dos generaciones de directivos del fútbol, sospechosos de haber abusado de sus posiciones para hacerse con millones de dólares en sobornos y retrocomisiones”, indicó en un comunicado la secretaria de Justicia norteamericana, Loretta Lynch.

LA FIFA EXCLUYÓ A 3 DIRIGENTES SUDAMERICANOS PERO HAY ALGUNOS MÁS EN LA MIRA


Años atrás parecían intocables, sin embargo Joao Havelange, Ricardo Teixeira y Nicolás Leoz, debieron irse del fútbol por escándalos de corrupción y enriquecimiento ilegal, las denuncias continúan y las investigaciones recién se inician en Uruguay por balances irregulares en la Conmebol.

La prensa y los juzgados ordinarios de países europeos fueron clave para que tres figuras consulares sudamericanas debieran renunciar a sus cargos y alejarse definitivamente del fútbol: Joao Havelange, Ricardo Teixeira y Nicolás Leoz.

Todo fue muy rápido, Ricardo Teixeira presidente de la CBF estuvo involucrado junto al presidente honorario de FIFA Joao Havelenge en un sonado caso de sobornos de la década de 1990, a raíz del cual su ex suegro dejó el puesto que ostentaba de manera vitalicia en el Comité Olímpico Internacional.

Apoyado en un expediente de la Justicia Suiza, el periodista de la BBC Andrew Jenning, autor del libro “Juego sucio: el mundo secreto de la FIFA”, asegura que la empresa de marketing deportivo ISL sobornó a los dos dirigentes brasileños para tener el control de los derechos de transmisión y contratos de patrocinio de varias Copas del Mundo.

El periodista de la BBC viajó a Brasil para denunciar los hechos: “Si la presidenta Dilma (Rousseff) lee mis documentos y verifica los hechos, cambiará el Comité Organizador del Mundial en pocos días. Ricardo Teixeira está realizando la Copa en Brasil para robar en contratos”, afirmó Jenning ante el Senado brasileño.

Con las denuncias a la vista y las pruebas plenamente constituidas, Ricardo Teixeira debió renunciar a su cargos, no podrá volver a la actividad directriz y como contrapartida tuvo el beneficio de no comparecer ante la Justicia Penal.

Según el periodista de la BBC, Havelange recibió de esa empresa unos 50 millones de dólares en sobornos y Teixeira más de nueve millones de dólares.

La Justicia suiza llegó a un acuerdo con ambos para que restituyan una parte del dinero, a cambio de no revelar sus nombres, afirmó Jenning en denuncias que se remontan a 2010 y que fueron determinantes para que la FIFA determinara la exclusión de estos dos dirigentes de la cúpula del fútbol mundial.

Pero también Ricardo Teixeira está involucrado en otras investigaciones y en las mismas también participa el éx presidente de la Conmebol Nicolás Leoz.

La caída de Nicolás Leoz

Según se constata en las investigaciones de la BBC, el Dr. Nicolás Leoz, presidente de la Confederación Sudamericana de Fútbol, Issa Hayatou, presidente de la Confederación Africana de Fútbol, y Ricardo Teixeira, presidente de la Confederación Brasileña, todos miembros del Comité Ejecutivo de FIFA, cobraron dinero de una empresa de marketing deportivo a cambio de otorgar lucrativos derechos de los Mundiales, según el programa.

El dinero a los tres miembros del comité ejecutivo de la FIFA fue pagado por la empresa de marketing deportivo Sport International and Leisure (ISL) y data del período comprendido entre 1989 y 1999. La compañía quebró en 2001 en medio de un escándalo sin precedentes.

La FIFA garantizó a ISL los derechos exclusivos de televisión, que la empresa comercializó a cambio de una gran cantidad de dinero. Un ejecutivo de ISL, Roland Buechel, dijo que el staff de la empresa había sospechado siempre de que estaban pagándose sobornos a miembros de FIFA: “Estaban en juego grandes cantidades de dinero, miles de millones, y todas las empresas de marketing deportivo se peleaban por conseguir contratos”.

El Dr. Nicolás Leoz, presidente de la Confederación de Fútbol de América del Sur, fue nombrado en documentos judiciales en relación con el pago de 130.000 dólares (100.000 euros) y esta fue la razón por la cual el presidente de FIFA Joseph Blatter le aconsejó que renunciara voluntariamente a su cargo en la Conmebol para evitarse una acción penal.

Todos estos hechos fueron determinantes para la partida de Nicolás Leoz de la Confederación Sudamericana de Fútbol dejando su lugar a Eugenio Figueredo.

Nicolás Leoz Almirón

Es un dirigente deportivo paraguayo. Su más destacada labor la ejerció en la presidencia de la Confederación Sudamericana de Fútbol durante seis períodos consecutivos, entre el 1° de mayo de 1986 y el 30 de abril de 2013, momento en el cual renuncia al verse involucrado en un caso de corrupción. En el 2013, la FIFA reconoció la culpabilidad de Leoz (según el informe de Hans-Joachim Eckert, presidente del órgano de decisión de la FIFA, a partir del testimonio de Michael J. García, de la Comisión de Ética), junto a otros dirigentes de la entidad como João Havelange y Ricardo Teixeira; esto, por haber aceptado sobornos de una empresa que quería televisar los partidos de los mundiales de 2002 y 2006.

Ricardo Terra Teixeira


Es un ex dirigente deportivo brasileño, el 18º presidente de la Confederación Brasileña de Fútbol, en el cargo desde el 16 de enero de 1989 hasta su renuncia, el 12 de marzo de 2012. Su quinto mandato consecutivo terminó en 2007, pero su estancia se amplió hasta finales de la XX Copa Mundial de la FIFA en 2014, que será celebrada en Brasil.

Teixeira renuncio al cargo de presidente de la CBF el día 12 de marzo de 2012 en una carta entregada el vicepresidente de la CBF hasta ese entonces.

En el año 2012, la FIFA descubrió que tanto él como su suegro Joao Havelange recibieron un millonario soborno por derechos de los mundiales, por parte de la empresa ISL

Joao Havelange

Jean-Marie Faustin Goedefroid de Havelange, nacido en Río de Janeiro fue presidente de la FIFA de 1974 hasta 1998. Sucedió a Sir Stanley Rous y fue sucedido por Joseph Blatter. En abril de 2013, Havelange dimitió como presidente honorario de la FIFA después de que el comité de ética de este organismo concluyera que recibió sobornos durante su etapa como presidente en el llamado escándalo ISL. Este escándalo estalló en 2012, cuando la cadena británica BBC aseguró en un reportaje que la empresa de marketing International Sports and Leisure (ISL) obtuvo los derechos para varios mundiales de fútbol, antes de su liquidación en 2001, pagando sobornos a miembros de la FIFA.


Julio Grondona habría cobrado 15 millones de dólares

La denuncia de 161 páginas que presentó la procuradora general de EEUU, Loretta Lynch, involucra, sin nombrarlo, al extitular de la Asociación del Fútbol Argentino, de quien se dice que recibió "sobornos" por la organización de las copas América hasta el 2021.

El informe señala textualmente en el párrafo 249 que la empresa Datisa estuvo "de acuerdo" en pagar 100 millones de dólares "en sobornos a funcionarios de la Conmebol, quienes también eran funcionarios de FIFA a cambio del contrato de la Copa América 2013" y de las cuatro subsiguientes. Los fiscales acreditaron que el pago fue de 20 millones a la firma del contrato, que se suman a otros 20 millones de dólares más por cada una de las cuatro ediciones subsiguientes del torneo.

A la hora de repartir el pago, el informe señala que cada una de las porciones de 20 millones de dólares "debía ser dividido entre los receptores del soborno: 3 millones de dólares a cada uno de los tres primeros funcionarios de la Conmebol (el presidente de la Confederación y los presidentes de las federaciones brasileñas y argentinas)" y el resto para escalones menores, entre ellos los restantes presidentes de federaciones y otros funcionarios de la Conmebol.

Grondona falleció el 30 de julio del año pasado y a su sepelio viajaron dos de los acusados con nombre y apellido en el informe, uno de ellos ahora preso en Zurich y el otro internado en una clínica: el uruguayo Eugenio Figueredo y el paraguayo Nicolás Leoz, respectivamente.

En la guerra de la Triple Alianza triunfó el capitalismo financiero internacional

Domingo Laíno

El economista y político paraguayo, Domingo Laíno, dialogó con el programa Núcleo Duro en Radio Nacional y reflexionó sobre lo que significó para el Paraguay la guerra con la Triple Alianza, en el marco de los 150 años del inicio del conflicto.



“El cuarto aliado escondido de la Triple Alianza fue Inglaterra. La libra esterlina financió la guerra”, dijo Laíno en conversación con Mona Moncalvillo.

“Ya no cabe duda que la guerra contra el Paraguay y Solano López, gestada por la Triple Alianza y como decía financiada por la libra esterlina tenía por fin la afirmación del proyecto liberal librecambista en la región”, afirmó.

Y continuó: “En la guerra, para mí, no triunfó ni Argentina, ni Brasil, ni mucho menos Uruguay. En la guerra triunfó realmente el capitalismo financiero internacional. Y siguiendo, para castellanizar su nombre a Vladimiro Lenin, siguiéndolo a él Paraguay fue víctima del imperialismo, etapa superior del capitalismo.”

En reflexión sobre los efectos que tuvo el conflicto bélico en el país y su población, Laíno afirmó que fueron devastadores.

“Paraguay antes de la guerra en 1864 aproximadamente según censos de la época, tenía un millón de habitantes. Termina la guerra en 1870 con la muerte de López en el campo de batalla, ese gran mariscal glorioso, y en ese momento Paraguay cuenta sólo con 270, 300 mil habitantes; y los que quedan son ancianos, niños, mutilados, etc. Toda la población económicamente activa muere. Realmente quedó devastado el Paraguay.”

El político paraguayo, fuerte opositor a la dictadura de Stroessner, citó el pensamiento del argentino Juan Bautista Alberdi sobre la guerra.

“Juan Bautista Alberdi decía el ejército paraguayo es numeroso relativamente al pueblo porque no se distingue del pueblo, todo ciudadano es soldado, y como no hay un ciudadano que no sea propietario de un terreno cultivado por él y su familia, cada soldado defiende su interés propio y el bienestar de su familia en la defensa que hace de su patria.”

Además explicó lo que significaba en el Paraguay la posibilidad de cultivar su propia tierra y aseveró que existía en el país en aquel entonces una sociedad igualitaria.

“En ese momento existía una sociedad igualitaria en Paraguay. El estado paraguayo era propietario de aproximadamente el 70 por ciento o más de las tierras. Con la expulsión de los jesuitas, todas sus estancias fueron expropiadas por el Estado paraguayo que arrendaba a todos los campesinos, y todos los campesinos contaban con un pedazo de tierra, tenían su chacra. Cultivaban maíz, tabaco, algodón, y todo lo necesario para su supervivencia. Era un pueblo feliz, igualitario, donde se repartía no solamente bienestar, sino también riqueza, y la tierra era la riqueza”, dijo.

Domingo Laíno prosiguió y llevó el análisis sobre el conflicto de la tierra hasta la actualidad, donde explica la lucha del campesinado paraguayo hoy.

“Hoy mismo hay una pelea por la tierra en Paraguay”, continuó. En estos momentos Paraguay Pajuná que es el Partido del Nuevo Paraguay está organizando en todo el país a través del Congreso Democrático del Pueblo grandes manifestaciones. Salen los campesinos en todas partes para reclamar precisamente la derogación de la ley de APP de la Alianza Público-Privada, que es una forma de privatización. La privatización está llegando a instrumentarse a través de esa ley y ellos piden su derogación porque prefieren que los altos intereses estratégicos y económicos del país sigan funcionando en poder del Estado y no pasar a manos privadas.”

Laíno, quien también ha sido candidato a Presidente de su país, así como diputado y senador, reflexionó además sobre la necesidad de derogar la ley de militarización, cuyo texto señala que el presidente del país podrá enviar a las fuerzas armadas “para enfrentar cualquier forma de agresión externa e interna que ponga en peligro la soberanía, la independencia y la integridad territorial del país”.

“Así mismo también se debate la necesidad de derogación de la ley de militarización”, prosiguió Laíno.

“Aquí hay algunos que optaron por la política del boxeo, es decir, subieron al ring. Está el Ejército Paraguayo del Pueblo que es un movimiento armado que está en el norte y aprovechándose de ese movimiento pues prácticamente se desnaturalizan preceptos constitucionales que dicen que las fuerzas armadas deben dedicarse a la defensa nacional, no a la seguridad interna, no contra el pueblo. Esa ley también se pide que sea derogada, es totalmente anticonstitucional”, finalizó.

Washington y Madrid acelaran la reforma para que se apruebe antes de las elecciones

Kerry firmará en Madrid el pacto que hará de Morón la gran base para África

MIGUEL GONZÁLEZ Madrid 26 MAY 2015

Marines estadounidenses en unos ejercicios en Morón. / ROBERT L. FISHE

Washington y Madrid están ultimando el protocolo de enmienda al convenio bilateral de Defensa de 1988 que hará de Morón de la Frontera (Sevilla) la principal base del Mando de los EE UU para África (USAFRICOM). El objetivo es que el acuerdo se firme durante la visita que el secretario de Estado estadounidense, John Kerry, tiene previsto hacer a España los próximos domingo y lunes. Aunque el Gobierno prorrogó por un año, el pasado 17 de abril, la presencia en Morón de 850 marines, quiere que la reforma del convenio, que hará esta presencia indefinida, sea aprobada por el Parlamento antes de su disolución.

La incertidumbre sobre la composición del Parlamento que salga de las próximas elecciones generales —en el que, según todas las encuestas, el PP no dispondrá ya de mayoría absoluta, por lo que su aprobación podría no estar garantizada— ha llevado a Madrid y Washington a acelerar las negociaciones sobre la reforma del convenio bilateral de Defensa que convertirá a Morón de la Frontera (Sevilla) en la principal base de la fuerza de Estados Unidos para África, capaz de acoger en caso de crisis hasta 3.500 marines, frente a los 850 que tiene ahora con carácter temporal.

EE UU se compromete a invertir 22 millones y a dar una solución al contencioso de Palomares
Está previsto que el secretario de Estado llegue a Madrid el domingo y se vea con el Rey, Rajoy y Margallo

El primer paso, antes de remitir la reforma al Parlamento, será la firma del protocolo de enmienda entre los dos Gobiernos, que está previsto se realice durante la primera visita a España del secretario de Estado estadounidense, John Kerry. A falta del anuncio oficial, está previsto que el jefe de la diplomacia estadounidense esté los próximos domingo y lunes en Madrid, donde será recibido en audiencia por el Rey y se reunirá con el presidente, Mariano Rajoy, y con su homólogo, José Manuel García-Margallo. No es la primera vez que se prepara una visita de Kerry a España. Ya estuvo a punto de hacerla en noviembre pasado, con motivo de una conferencia internacional de paz sobre Libia que finalmente se frustró, al igual que la visita.

Esta vez, sin embargo, su agenda es marcadamente bilateral. Aunque Kerry abordará con sus interlocutores la guerra civil en Libia —cuyo efecto colateral son las decenas de miles de refugiados que intentan cruzar el Mediterráneo—; el estancamiento del proceso de paz en Oriente Próximo; el avance del Estado Islámico en Siria e Irak; o la inestabilidad del Sahel, la firma del protocolo de enmienda elevará aún más el carácter de España como socio privilegiado de EE UU en materia de seguridad.

El pasado 30 de abril llegó a Rota el USS Porter, el tercero de los cuatro destructores de la clase Arleigh Burke que convertirán la base gaditana en la principal instalación naval de Estados Unidos en el Mediterráneo. Lo mismo sucederá con Morón: una vez que se autorice el despliegue permanente de hasta un máximo de 3.500 marines, será la mayor base de la fuerza del Mando de Estados Unidos para África (USAFRICOM), con sede en Stuttgart (Alemania).

Según fuentes diplomáticas, EE UU se ha comprometido a invertir 24 millones de dólares (22 millones de euros) en la base sevillana, aunque ello no forma parte del tratado, sino de un acuerdo adjunto. Washington ha accedido también, según las mismas fuentes, a dar una solución al contencioso de las tierras contaminadas de Palomares, un problema que se arrastra desde que en 1966 el choque de dos B-52 estadounidenses provocó la caída de cuatro bombas atómicas en la pedanía almeriense. España viene insistiendo sin éxito en que EE UU pague parte de la limpieza y se lleve las tierras contraminadas por plutonio, a lo que Washington siempre se ha negado para no crear precedentes que den pie a reclamaciones de otros países.

Respecto a la base de Morón, el Gobierno ya autorizó en abril de 2013 el despliegue por un año de la denominada Fuerza Especial de Respuesta de Crisis del Cuerpo de Marines (SP MAGTF Crisis Response), con 500 efectivos y ocho aviones de despegue vertical MV-22 Osprey, a raíz del asalto al consulado estadounidense de Bengasi (Libia), en septiembre de 2012.

En 2014 el Consejo de Ministros prorrogó la autorización por un año más y aumentó el contingente autorizado hasta 850 marines (1.100 durante los relevos) y 17 aeronaves.

En diciembre pasado el Pentágono pidió que la presencia de los marines se hiciera permanente y que la cifra máxima pudiera llegar a 3.500 en caso de crisis, aunque habitualmente se mantuviera en 850. Esta petición obligaba a modificar el convenio bilateral, lo que requería la aprobación del Congreso y no una mera autorización gubernamental, como las anteriores.

Pese a ello, el Gobierno renovó el pasado 17 de abril la autorización temporal por un año más, para dar tiempo a que Exteriores y Defensa negociaran con Washington la reforma que hará permanente la presencia de los marines en Morón.