23 jun 2015

Grecia y la UE trabajan en un acuerdo

EN LA CUMBRE DEL EUROGRUPO COINCIDIAN EN QUE HAY BUENAS BASES PARA NEGOCIAR


Europa está cerca de aceptar la nueva propuesta griega, pero prolonga los tiempos. Detalle importante, el presidente francés, François Hollande, dijo claramente que “las propuestas de Tsipras son aceptables”.


 Por Eduardo Febbro

Página/12 En Francia

Desde París

Los europeos han elaborado un arte misterioso para prolongar los tiempos, buscar consensos y evitar las rupturas catastróficas. Grecia y la Unión Europea sacaron de la manga un tiempo suplementario mientras los lobos de las finanzas y el ajuste reunidos en la llamada troika (Fondo Monetario Internacional, Comisión Europea y Banco Central Europeo) examinaban a fondo las propuestas que Atenas presentó el fin de semana y de cuya aceptación dependo tanto el default griego como la posible salida de Grecia del Euro. La reunión del Eurogrupo (ministros de Finanzas de la Zona Euro) duró a penas una hora y media. “Hay buenas bases, pero mucho trabajo por hacer”, repiten los rumores que surgen de la cumbre. Más oficialmente, Jeroen Dijsselbloem, el presidente del Eurogrupo, mantuvo las expectativas en la misma longitud: “por el momento no hay acuerdo. Habrá que trabajar en torno a las nuevas propuestas y hacer más cálculos”. El comisario europeo para los Asuntos Económicos, Pierre Moscovici, habló de una “base sólida” pero terminó admitiendo que aún se está “a la búsqueda de un acuerdo”.
En resumen, muy cerca pero todavía no. Detalle importante, el presidente francés, François Hollande, dijo claramente que “las propuestas de Tsipras son aceptables”. De hecho, hubo dos cumbres para un mismo problema: la de los ministros de Finanzas del Eurogrupo y, por la tarde, la de los responsables políticos del mismo grupo. Dos encuentros, ninguna solución pero muchas expectativas positivas perfectamente sintetizadas en las declaraciones de todos los responsables. Lo esencial parece estar en las nuevas ideas adelantadas ayer a la mañana por Atenas. En un clima de cacofonía multilateral, el diario El País (España) reveló en sus ediciones de Internet que Atenas había hecho una concesión importante en la reforma de su sistema de pensiones. Según un documento presentado por este rotativo muy amigo de las sirenas euroliberales, la oferta griega “propone ahora elevar progresivamente –hasta 2025– a 67 años”, la edad ‘más temprana posible’ para la jubilación, en contraposición a los 62 años de retiro anticipado que proponían las autoridades griegas en su propuesta anterior, fechada en mayo de 2015. Con este plan sobre la mesa, Atenas cree ahora que podrá ahorrar 350 millones de euros de su PIB entre 2015 y 2016, frente a los apenas 70 millones que proponía el Ejecutivo heleno hasta ayer; es decir, un ahorro cinco veces mayor”.
El sentido de las propuestas o su valor depende mucho de quienes las leen y cómo. El País repite que se trata de concesiones. Alexis Tsipras afirmó que la “clave” del acuerdo estaba ligada al excedente presupuestario primario, al precio de la electricidad y la normalización del derecho laboral. Contrariamente a otras veces, el responsable griego no mencionó los temas que Grecia había presentado como esenciales: un plan de inversiones capaz de garantizar la reactivación económica y un programa transparente de disminución de la deuda pública del país. En todo caso, la crisis parece alejarse, incluso si aún faltan un par de días para finalizar un pacto global. Prueba de ello, la Bolsa de París subió casi un 4 por ciento, la de Madrid 4 por ciento (el alza más importante desde 2012) y la de Atenas 9 por ciento. El documento presentado por El País con las propuestas de Tsipras integra muchas de las exigencias europeas que Grecia había rechazado hasta el momento. Aumento de las cotizaciones para la seguridad social, eliminación, a partir de 2018, de los subsidios para los jubilados, aplicación inmediata de este paquete e inclusión en el programa de las metas fiscales planteadas por los acreedores, es decir, uno por ciento de superávit primario en 2015, 2 por ciento en 2016 y 3,5 por ciento en 2018. Las otras partes del plan revelado por el rotativo español contiene programas ya conocidos como la reducción de los gastos militares o gravámenes sobre los objetos de lujo (yates privados, etc., etc.). Todo indica que quedan por resolver cuestiones técnicas y que, en la próxima cumbre, se evitará que una u otra parte aparezca como perdedora.

TelexFree, WishClub y Unetenet:

Los timos ‘on line’

Las empresas han atrapado más de 200 millones de 100.000 pequeños ahorradores
EL PAÍS Madrid 22 JUN 2015



El padre de la moneda virtual 'unete', José Manuel Ramírez Marco / EL PAÍS

Las empresas de inversión TelexFree, WishClub y Unetenet han atrapado desde 2012 a más de un millón de personas en todo el mundo -entre ellos, 100.000 españoles-. Se trata de inversores que han perdido más de 700 millones de euros. Con señuelos de una rentabilidad de hasta el 265% al año, estas firmas del denominado sector multinivel desembarcaron con fuerza en la España espoleada por la crisis. Ganar dinero por colocar anuncios en la red o lucrarse de una presunta moneda virtual fueron sus argumentos de seducción. Sus clientes pagaron hasta 50.000 euros por desembarcar en las supuestas fórmulas del éxito. La mayoría, lo perdieron todo en un negocio que conocieron por recomendación de amigos y familiares o en multitudinarias presentaciones a la americana donde se sucedían las imágenes de viajes exóticos y coches de lujo.

Tras la promesa del dinero fácil a golpe de clic, se esconden presuntamente esquemas piramidales Ponzi, como el que levantó hasta 2008 en Wall Street el financiero Bernard Madoff. Así actuaban las tres firmas multinivel destapadas por la sección de Investigación de EL PAÍS.


El cantante melódico cordobés Antonio Rivas, promotor de TelexFree en España / EL PAÍS

TelexFree, la codicia como emblema. El cantante melódico cordobés Antonio Rivas actuó de embajador en julio de 2012 en España de esta compañía multinivel radicada en Massachusetts. La firma captó a 50.000 españoles con la promesa de un retorno de más del 200% anual. Los aspirantes a millonario debían copiar y pegar anuncios clasificados durante diez minutos al día. El fraude planetario sumó 730 millones de euros y alcanzó a un millón de inversores. Sus tentáculos se extendieron como la pólvora por Brasil (240.000 víctimas) y República Dominicana (150.000). La farsa se desmontó cuando el FBI aterrizó en las minúsculas oficinas de Massachusetts y el regulador de la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC en sus siglas en inglés) desmontó lo que devino en una monumental estafa piramidal.


El representante de WishClub en España, Rogério Alvés da Silva / EL PAÍS

WishClub, el imperio de Rogério. El veinteañero brasileñoRogério Alvés da Silva encarnó en España el rostro amable de WishClub, una compañía multinivel que prometía ganancias por ver anuncios por Internet y distribuir una revista. La sociedad sepresentó en sociedad en Madrid en junio de 2014. Alvés había abandonado meses antes su país natal después de que la Fiscalía del Estado brasileño de Minas Gerais cerrase por presunto fraude piramidal su firma BlackDever, que movió 24 millones de euros. Tras la investigación de EL PAÍS, la Policía Nacional española señaló a WishClub por un presunto delito de estafa. Desde unas modernas oficinas en el municipio madrileño de Alcobendas (hoy clausuradas), la empresa captó a70.000 inversores de 52 países. Una parte del organigrama de WishClub opera hoy a través de la marca BNG International.


El padre de la moneda virtual 'unete', José Manuel Ramírez Marco, con su pareja, Pilar Otero, en Dubai / EL PAÍS

Unetenet, el timo de la moneda virtual. El unete, una presunta divisa cibernética, sedujo a 22.000 inversores de una decena de países. José Manuel Ramírez Marco, padre de esta iniciativa ajena al control de gobiernos y bancos centrales, recogió 50 millones de euros de pequeños inversores. Su sistema se presentaba como una alternativa al capitalismo financiero. La Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) calificó en marzo de 2009 a la firma vinculada a Ramírez System World Investment, que operaba bajo la marca de Dextraplus, de chiringuito financiero. Y el padre del unete compartió inversiones en Panamá con Germán Cardona Soler, conocido como el Madoff valencianopor protagonizar una estafa piramidal que esfumó 300 millones de euros de 100.000 inversores.

investigacion@elpais.es

LO QUE QUEDA DE LA "PRIMAVERA ARABE"

ESTADO ISLÁMICO

Las milicias libias alertan: “Los gadafistas están apoyando al Califato”
El enviado de la ONU para el conflicto se reúne en Misrata con 30 guerrilleros de 15 milicias

FRANCISCO PEREGIL Misrata 22 JUN 2015 


Guerrilleros de varias milicias libias, este lunes tras la reunión en Misrata para tratar un acuerdo de unidad nacional. / ULY MARTÍN
El enviado de la ONU para el conflicto libio, el español Bernardino León, estuvo este lunes unas horas en Misrata (Libia) para reunirse con unos 30 guerrilleros de 15 milicias, algunos de los cuales tienen órdenes internacionales de detención. El encuentro con estos hombres, con poder sobre el terreno, es clave para que cuaje elacuerdo de unidad nacional entre los dos bandos que se disputan el poder.

El aeropuerto de Misrata solo dispone de un avión que pueda volar. Las aeronaves de Muamar el Gadafi están obsoletas y la ciudad se encuentra inmersa en una crisis económica que las autoridades locales no tratan de disimular. Ahí es donde el enviado especial de la ONU para el conflicto Libio acaba de aterrizar procedente de Túnez. La ONU preparó el viaje con la calificación de alto riesgo. Misrata es el principal objetivo del Estado Islámico en Libia. Y León es otro objetivo claro. Pero esa reunión solo se podía celebrar ahí porque si algunos de esos hombres pisara Túnez iría a la cárcel.

Los guerrilleros llegan a la cita en pleno ayuno de Ramadán. Despojados de armas, algunos podrían pasar como estudiantes universitarios. Se sientan en una mesa copresidida por el alcalde de Misrata, Mohamed Shtewi, y por el español León. Cuatro de ellos toman nota en cuadernos y folios, dos se sientan con las gafas de sol sobre la frente y la mayoría viste en manga corta, con sandalias y vaqueros.

Son altos dirigentes de las guerrillas de Mahdoub, Halbus y la famosa Brigada 166, la que tuvo un papel destacado en la victoria sobre Gadafi, la misma que hace un mes perdió el control de la ciudad de Sirte frente al Estado Islámico. La ONU está a punto de sentar a los dos Gobiernos de Libia en Marruecos para que firmen un preacuerdo de unidad nacional. Llegar a ese punto ha costado cuatro borradores y un año de gestiones en plena guerra civil. Pero el acuerdo sería papel mojado si no lo refrenda la gente que tiene las armas, los que combaten sobre el terreno. Y buena parte de las armas del Gobierno de Trípoli, que es quien controla el 80% del país, aunque no esté reconocido por la comunidad internacional, las tiene esa misma gente que acude al encuentro.

Uno a uno van planteando sus inquietudes al enviado de la ONU: ¿Quién presidirá ese Gobierno de unidad nacional? ¿Cómo se formará el nuevo Ejército? ¿Quedarán ellos relegados de esas Fuerzas Armadas? ¿Cómo se va a combatir el terrorismo del Estado Islámico? ¿Y cómo luchar contra las mafias de la inmigración ilegal? ¿Van a recibir ayuda de la comunidad internacional?

La reunión se prolonga casi cuatro horas. En un receso, uno de los guerrilleros, que prefiere no aportar su nombre, señala: “Queremos que el nuevo presidente sea un libio que viva en Libia, que no venga de fuera. Y que no sea famoso. Necesitamos una cara nueva en quien confiar. Entonces no habrá problemas en entregar las armas”.

La comunidad internacional les ha dejado claro que el tiempo de pactar un Gobierno de unidad ha llegado al límite. Que el Estado Islámico se beneficia del caos y el país está al borde de la ruina. “Y es verdad”, señala otro guerrillero de Misrata. “El Estado Islámico se está haciendo cada vez más fuerte en Sirte. Sobre todo, porque les apoyan los gadafistas. Sirte es la ciudad de Gadafi. Y los gadafistas nos odian a los de Misrata porque nosotros fuimos quienes matamos a Gadafi. Ellos les están dando a Daesh [siglas del Estado Islámico en árabe] apoyo y dinero. Sin los gadafistas, Daesh caería enseguida. Pero Misrata no puede ser la única que combata al terrorismo. Necesitamos ayuda de las otras ciudades libias”.

Varios milicianos indican que el Estado Islámico recibe ayuda de Boko Haram, el grupo yihadista de Nigeria, que ha secuestrado a cientos de mujeres. “Ellos han traído 50 mujeres a los terroristas del Estado Islámico en Sirte”, afirma uno de los guerrilleros.

Misrata, la tercera ciudad del país en número de habitantes y la más poderosa en el aspecto militar, acusa los efectos de un año de guerra civil. Las autoridades municipales, presentes en la reunión, confiesan que ya no saben qué maquinar para conseguir dinero. Sobre los guerrilleros también pesa el cansancio. “Vida personal no tenemos, la guerra es nuestra única vida”, confiesa uno de ellos. “Pero no nos podemos permitir el lujo del cansancio. Porque entonces dejaríamos que este país caiga en manos de una dictadura como la de Gadafi o en las del Estado Islámico”.

Al final de la reunión, Bernardino León se lleva la gran noticia del día: esos dirigentes piensan reunirse horas más tarde, después del ayuno de Ramadán, con las guerrillas de Zintán, brazo armado del otro Gobierno libio, el que tiene su sede en la ciudad de Tobruk y está reconocido por la comunidad internacional. Misrata y Zintán arrastran una enemistad legendaria, que se remonta al siglo XIX. Y sin embargo, este lunes por la noche, los guerrilleros de ambas ciudades hablarán sobre cómo gestionar la seguridad en Trípoli una vez que se firme el acuerdo para un Gobierno de unidad nacional. Falta, entre otras cosas, que la Cámara de Representantes de Tobruk apruebe el cuarto borrador de León. Pero la mayoría de los combatientes de Misrata ya han levantado el pulgar.

La gobernadora de Carolina del Sur pide retirar la bandera confederada

MATANZA EN CHARLESTON 

El Gobierno de Carolina del Sur pide que se retire la enseña confederada


Nikki Haley, gobernadora de Carolina del Sur
La gobernadora de Carolina del Sur, Nikki Haley / JOE RAEDLE (AFP)
En la primera consecuencia política de la matanza racista de Charleston, la gobernadora de Carolina del Sur, Nikki Haley, pidió este lunes la retirada de la bandera de la Vieja Confederación que ondea frente al Capitolio estatal en Columbia. Presionada por lapolémica desatada, la gobernadora republicana instó a los legisladores a aprobar sacar la enseña de los antiguos estados esclavistas del sur de Estados Unidos.
La petición llega a los cinco días de que Dylan Roof, un fundamentalista blanco de 21 años, matara a nueve fieles negros (incluido el senador estatal Clementa Pinckney) en una histórica iglesia afroamericana de Charleston. En varias fotografías en Internet, Roof aparece con la enseña confederada y confesó a la policía que quería iniciar una “guerra racial”.
Al ser considerada un patrimonio histórico, la retirada de la confederada deben aprobarla dos tercios del Congreso
“Es el momento de sacar la bandera de los terrenos del Capitolio”, dijo Haley en una rueda de prensa junto a legisladores estatales y nacionales, y poco después de que la Casa Blanca anunciara que el presidente Barack Obama viajará el viernes a Charleston para acudir al funeral de Pinckney.
Haley subrayó que los ciudadanos tienen el derecho de hacer un uso privado de la bandera, pero esgrimió que la matanza propicia analizar su presencia frente al Capitolio. La gobernadora, que hasta el ataque defendía la bandera, subrayó que para algunos ciudadanos es un legado histórico, pero para “muchos otros” es “unsímbolo profundamente ofensivo de un pasado brutalmente racista”.
Al tener la categoría oficial de patrimonio histórico, la retirada de la confederada deben aprobarla dos tercios del Congreso del Carolina del Sur, en el que el Partido Republicano es mayoritario. Es una incógnita si existe suficiente consenso. Los legisladores retoman su actividad el martes con una votación presupuestaria. Una posibilidad es que añadan la bandera a ese debate o lo retomen en otra votación en julio.
La gobernadora, que hasta la matanza defendía la bandera, subraya que para algunos es un patrimonio histórico, pero para “muchos otros” es “un símbolo profundamente ofensivo de un pasado brutalmente racista”
Tras el ataque en la iglesia Emanuel, las banderas estadounidense y estatal, en la cúpula del Capitolio, se colocaron a media asta en homenaje a lasvíctimas de Charleston. Sin embargo, la bandera de la Confederación no se arrió.
Ese contraste reavivó el debate sobre la confederada y las protestas a favor de la retirada de la bandera, situada desde el año 2000 en un parque frente al Congreso en la capital de Carolina del Sur. En las cuatro décadas anteriores, ondeó en la cúpula del edificio hasta ser trasladada a su ubicación actual tras intensas protestas y amenazas de boicot empresarial.
Los detractores identifican la enseña -un aspa azul con estrellas blancas sobre un fondo rojo- con todos los males del sur de EE UU: la esclavitud que imperó hasta la derrota de la Confederación en la Guerra Civil (1861-65) contra los Estados unionistas del norte, los linchamientos a afroamericanos hasta bien entrado el siglo XX, la segregación racial de los negros que fue legal hasta hace cincuenta años y el fundamentalismo blanco de personas como Roof y grupos como el Ku Klux Klan, que sigue visible en partes de Carolina del Sur.
Los partidarios, en cambio, consideran la bandera una seña de identidad y un legado histórico que es independiente de su connotación racial. Es habitual ver reproducciones de la bandera a lo largo del sur del país, pero es infrecuente, dado su controvertido significado, verla en lugares públicos.
La bandera concentra los traumas raciales del sur y lo aboca a reexaminar su pasado incómodo
Las palabras de la gobernadora llegan en un momento en que la polémica se había convertido en un debate nacional y amenazaba con afectar a la reputación del Estado, que ha reaccionado a la matanza de Charleston con una impecable muestra de unidad.
Tras estallar el jueves en Internet la polémica sobre la bandera, el malestar se visualizó el sábado: unas 1.500 personas, la mayoría blancas, protestaron contra la enseña en las escaleras del Capitolio de Columbia, de 133.000 habitantes y en el interior del Estado.
La controversia ha obligado a los líderes políticos, sobre todo del Partido Republicano -que tiene un feudo en el sur-, a tomar partido. Los políticos estatales han pasado de mostrarse inicialmente ambiguos -como la gobernadora Haley, y el senador nacional republicano y candidato presidencial Lindsey Graham- a defender este lunes el desmantelamiento de la bandera. El viraje refleja el auge de la polémica y su significado de fondo: la bandera concentra los traumas raciales del sur y lo aboca a reexaminar su pasado incómodo.

EL OBJETIVO ES LUCHAR CONTRA LOS TRAFICANTES DE PERSONAS

Europa lanza una misión naval
La primera fase de la operación prevé que naves, submarinos, aviones y drones sean desplegados en el Mediterráneo y se supone que esto sucederá aproximadamente en una semana. Es en respuesta a la oleada de inmigrantes en el Viejo Continente.
 Por Elena Llorente

Página/12 En Italia
Desde Roma
El Consejo de Ministros de Relaciones Exteriores de los 28 países de la Unión Europea, reunido ayer en Luxemburgo, aprobó por unanimidad la primera fase de la misión naval europea, conocida como EuNavFor, contra los traficantes de seres humanos que lucran con los miles y miles de inmigrantes que intentan llegar a Europa. Entre el sábado y el lunes pasado, sólo como ejemplo, llegaron a Italia unos 2160 inmigrantes, rescatados en el mar por distintas naves, una italiana, otra alemana y una tercera inglesa. A Grecia habían llegado en el mismo período unas 1160 personas en busca de refugio. “El objetivo son los traficantes, no los migrantes”, subrayó la virtual ministra de Exteriores de la UE, Federica Mogherini, quien al hacer el anuncio de la aprobación añadió que “es la primera vez que la Unión Europea afronta tan rápidamente y tan seriamente el tema de la inmigración, con una decisión aprobada por unanimidad a menos de dos meses de que el Consejo Europeo nos encargara organizar esta misión para salvar vidas”.
La primera fase de la operación naval EuNavFor prevé que naves, submarinos, aviones y drones sean desplegados en el Mediterráneo y se supone que esto sucederá aproximadamente en una semana. La operación debería permitir, en un segundo momento, la destrucción de las naves de los traficantes, principalmente en las costas de Libia. Y también los barcos principales que sirven para arrastrar, hasta un cierto punto mar adentro, a las barcazas donde ponen a los inmigrantes y que después abandonan a la deriva. En esta primera fase sin embargo, la misión tendrá sus límites, hasta tanto no llegue la autorización de la ONU para poder hacer uso de la fuerza, es decir bombardeos o tiroteos, en aguas de Libia. Los medios inicialmente a disposición de esta operación son 5 naves militares de distintos países, 2 submarinos, 3 aviones, 2 drones, 3 helicópteros y unos mil soldados. Si bien no se podrá hacer uso de la fuerza, los medios disponibles podrán hacer una suerte de mapeo activo de la zona y de las naves que circulen así como la eventual identificación de traficantes y los medios que utilizan.
En la fase dos, precisó Mogherini, está previsto el secuestro de los barcos de los traficantes y la tres incluye la “captura de los traficantes”. Toda la operación estará dirigida por el contraalmirante italiano Enrico Credendino, quien deberá informar al Consejo de Ministros Europeos que decidirá sucesivamente cuando pasar a las próximas etapas del plan.
Pero claramente, luchar contra los traficantes puede ser, como dicen algunos, una manera solapada de decir en realidad “no queremos más inmigrantes”. “Los países europeos no pueden decir que no recibirán a los que piden asilo. Pero dicen que quieren luchar contra los malos que los transportan. Si no se prevén otros medios para llegar a Europa, los refugiados siempre estarán obligados a caer en las manos de los traficantes. La verdadera medida sería prever otros canales para llegar a Europa o a otros países seguros”, dijo a Página/12 el profesor Maurizio Ambrosini, profesor de Sociología de las Migraciones de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de Milán.
De todas maneras, Mogherini aclaró en este sentido que la misión naval “forma parte de una acción más amplia que funciona sólo si hay una estrategia eficaz para la recepción de los migrantes”. Y el canciller italiano, Paolo Gentiloni, reforzando el tema de la aceptación de refugiados, comentó en este sentido que “la solidaridad no puede ser algo optativo sino que debe ser un compromiso dentro de la UE”.
En efecto, en la reunión que este jueves y viernes harán en Bruselas los jefes de Estado y de gobierno, el tema migrantes está entre los primeros de la lista por tratar. En particular las cifras de refugiados que cada uno está dispuestos a acoger en su territorio. Países como Gran Bretaña, por boca de su primer ministro David Cameron, dijo clarísimo que no recibirá a ninguno más, pero que dará una contribución económica para que otros países se ocupen. El gobierno del socialista François Hollande, por su parte se manifestó contrario a renegociar las cifras o cuotas de refugiados que han sido acordadas precedentemente entre los países de la UE aunque subrayó que “no hay que dejar sola a Italia”. El premier italiano Matteo Renzi fue muy claro en este sentido: “Si Europa no reacciona, actuaremos por nuestra cuenta con un plan B”. Pero por ahora no se conocen detalles de ese plan.
Mientras tanto, la agencia italiana Ansa difundió un borrador del texto que deberá ser discutido y aprobado en la reunión del jueves y viernes por los jefes de Estado y de gobierno. Se trata de cinco puntos principales, entre ellos la redistribución de 40.000 refugiados –los inmigrantes por razones económicas no son aceptados– que actualmente se encuentran en Italia y Grecia, la creación de zonas de frontera estructuradas con el apoyo de organismos de la UE que permitan la rápida identificación de los migrantes y el aumento de las asistencia financiera europea a los estados más afectados por la llegada de migrantes, a fin de aliviar sus costos.