11 sept 2015

Los deberes de Europa

América Latina sí estuvo a la altura ante los refugiados centroamericanos


Las respuestas en el mundo frente a la ola de refugiados huyendo de Siria y otros países no solo son “insuficientes” sino que son contrarias a la historia y a las obligaciones internacionales. Crisis parecidas de flujos masivos de refugiados se han vivido en varios momentos en diferentes lugares pero, pese a que siempre las respuestas quedaron rebasadas por la realidad, hoy la brecha parecería ser mayor.

En el manejo de la crisis actual hay varias responsabilidades pero una especial de Europa que es insoslayable. Hay al menos tres factores que sería bueno que los demócratas en Europa y del resto del planeta tuvieran en cuenta para tomar mejores decisiones de protección y enfrentar, a la vez, a las corrientes xenófobas y racistas que emergen con fuerzas en varios países.


Lo primero es que olas de refugiados huyendo de guerras o de gobiernos totalitarios no son algo nuevo. 

En varias de esas ocasiones los países concernidos sí estuvieron a la altura de las circunstancias. América Latina, por ejemplo. Desde condiciones económicas abrumadoramente menos ventajosas que las de la actual Europa de bienestar, durante la década de los ochenta del siglo pasado cientos de miles de refugiados centroamericanos fueron acogidos en México, Honduras, Costa Rica y Guatemala cuando escapaban de los conflictos internos en sus países. Ahora mismo, más de 60.000 refugiados colombianos están asentados en Ecuador y el país no ha colapsado ni amenaza volverse fascistoide o xenófobo.

También se impulsaron desde Latinoamérica reglas internacionales más protectoras de los refugiados. En 1984 se dio en Cartagena de Indias un paso fundamental para aggiornar la definición de refugiado, antes centrada en el individuo que huía de persecución para pasar a criterios más amplios que permitieran proteger a masas de personas “amenazadas por la violencia generalizada” o “los conflictos internos”. Esos conceptos hoy amparan jurídicamente a los millones que huyen de Siria o Afganistán.

Lo segundo es que hay obligaciones internacionales que cumplir.

Europa, continente en el que se gestó la Convención sobre refugiados en 1951, no sólo tiene la obligación de acoger a quienes huyen por el “temor fundado” —como dice la Convención— de las guerras, sino porque ha sufrido directamente la tragedia. Fue precisamente en Europa en donde se vivió el drama más grande de refugiados y desplazados del siglo XX. Nadie debería sorprenderse que hoy haya millones que, desde otro punto de la geografía, sufren un calvario semejante y huyen buscando protección.

Pero no se está avanzando bien. Con las cuotas asignadas en estos días, no sólo la carga reposa básicamente en tres países, en una Europa de 28 socios, sino que la cifra total protegida es ínfima. Europa está institucional y económicamente en condiciones de acoger a los solicitantes de refugio y no lo está haciendo. Cierto que las 310.000 personas que el ACNUR calcula optimistamente que llegarían este año (serán más), es mucha gente, pero distribuidas entre 28 países europeos sería más que manejable. Menos de un asilado potencial para cada 1.900 europeos.

De este drama humanitario se están encargando desproporcionadamente, mientras tanto, países con muchísimo menos recursos
En el Líbano hay más de un millón de sirios, Turquía ha acogido más de 1.700.000 y Tanzania a cientos de miles de Burundi y del Congo. En el otro lado de la balanza, los ricos Estados del Golfo y Arabia Saudita, que tienen las manos metidas en la guerra en Siria, que se sepa no han acogido a ningún refugiado. Los EE UU y Canadá, por su parte, parecería que se han quedado muy cortos recibiendo poco más de 1.000 sirios cada uno. Mientras, varios países latinoamericanos han recibido ya a sirios y otros anuncian que lo harán próximamente.

El mundo debe reaccionar. Hacerlo más temprano que tarde significará para millones la diferencia brutal entre la vida y la muerte.

“Europa ha privatizado la política”

Lula Da Silva en Argentina

El expresidente defiende el modelo latinoamericano frente al ajuste europeo en un momento donde la izquierda del continente vive momentos de dificultad

Lula, Cristina Fernández y Daniel Scioli
Lula escoltado por Cristina Fernández y Daniel Scioli / EFE
Los líderes de la izquierda latinoamericana viven un momento de dificultades, con una crisis económica que avanza sobre varios países, pero reivindican su modelo de inclusión y gasto público frente al ajuste instalado en Europa. El expresidente brasileño Lula Da Silva ha ejercido en Buenos Aires como líder moral de ese grupo y ha logrado un entusiasta aplauso cuando ha criticado el modelo que se impone en los países europeos. “Europa ha tercerizado la política” para dejarla en manos de los bancos, del sistema financiero, explicó. “El problema es que ayudan a Grecia solo para resolver el problema de los bancos alemanes y franceses. Todos aquellos que tenían siempre listas las soluciones para nuestras crisis, en 2008 no supieron resolver su propia crisis. Todos los países que hicieron ajustes incrementaron su deuda pública. Así fue en Grecia, Portugal, España...y no han logrado resolver la crisis”.
Esto podría ser entendido como una crítica indirecta al propio Gobierno de Brasil, del partido de Lula, que ha iniciado una política de ajuste severo. En su país algunas informaciones apuntan a la posibilidad de que el líder histórico del Partido de los Trabajadores vuelva en algún momento a la presidencia. “Con los primeros síntomas de una crisis empiezan a hablar de recortes, de rebajar salarios. Todas las medidas llevadas a cabo en los 90 llevaron a los países al empobrecimiento. Pensaba que esas cosas se hacían en Brasil, Argentina, Bolivia, pero no en el primer mundo”, insistió durante su participación en un congreso mundial de responsabilidad social que se desarrolla en Buenos Aires.
El expresidente brasileño defendió el modelo latinoamericano frente al europeo. “Logramos un pequeño milagro con la políticas de tranferencia de rentas que para algunos eran asistencialismo o populismo. Logramos que millones de personas por primera vez pudieran comprar el alimento necesario para sus hijos. Lo primero que hice fue llevar a todos los ministros a barrios pobres para que vieran cómo vivía la gente. Sabía que si mejoraba la vida de los más humildes todos ganarían, también las empresas”.
Lula prefería hablar de Europa antes que hurgar en las políticas de ajuste de su propio país, y se limitó a quejarse de la bajada de rating de Brasil que acaban de decidir las agencias de calificación. Él sobre todo quería apuntar a los responsables de la crisis. “Han gastado más 10 trillones de dólares para intentar resolver el problema del sistema financiero y no lo han logrado. Esta vez no fueron los países latinoamericanos, fueron los países ricos los que nos metieron en esta crisis. Empezaron a ganar dinero vendiendo papeles en vez de vender productos, pagaban bonus altísimos a los directivos sin producir nada. Y claro, la economía quebró”.
El expresidente brasileño reivindicó en todo momento la gestión de los grandes líderes de la izquierda latinoamericana y rechazó con dureza el modelo de los países avanzados. “En abril de 2009 en Londres, en un G-20, tomamos la decisión de restaurar el crecimiento, el empleo, reformar el sistema financiero y rechazar el proteccionismo. Ningún país cumplió esas promesas. Los países ricos adoptaron el proteccionismo para evitar que los países pobres de América latina y otros pudiéramos competir. Solo creen en el libre comercio cuando se trata de vender, cuando tienen que comprar nuestros productos ya no creen tanto”.
Lula, que ha acudido a Buenos Aires para apoyar la campaña de Daniel Scioli, el candidato del peronismo para suceder a Cristina Fernández de Kirchner, también reclamó que Suramérica sea capaz de tomar ejemplo de las cosas buenas que tiene la Unión Europea, como la capacidad de resolver los problemas entre países. El brasileño pidió que “mis amigos el presidente Maduro y el presidente Santos busquen la mejor solución para Colombia y Venezuela. Son dos países muy importantes y en tiempo de crisis económica la paz es fundamental porque es mucho más barata. También pidió que crisis como la de la salida al mar de Bolivia no tengan que resolverse en La Haya sino se puedan cerrar dentro de Unasur. Y se mostró especialmente indignado con el juez Griesa, que con sus decisiones sobre las reclamaciones de los fondos buitre mantiene bloqueado parte del acceso a la financiación de Argentina. “Cuando veo que un juez americano decide el destino de millones de argentinos con los fondos buitre digo ¿en qué mundo vivimos? Lo que hizo Argentina fue un acto de soberanía”, remató el expresidente.
Lula, que reivindica el kirchnerismo porque “cambió la historia de Argentina”, estará casi toda la semana en Buenos Aires apoyando la candidatura de Scioli, que también recibirá en unos días el respaldo del boliviano Evo Morales. Anoche también le llegó otro empujón del expresidente uruguayo José Mujica. Dijo que él prefiere que Argentina la gobierne el peronismo porque cuando llega uno de otro partido, como sucedió con Raúl Alfonsín o Fernando de la Rúa, “la pasa muy mal”. Por eso Mujica apoya a Scioli para evitar una “fogata” en Argentina.

El gobierno advierte que rebaja de la calificación de la deuda de Brasil tendrá impactos negativos en Uruguay

IMPACTO

El presidente de la República, Tabaré Vázquez, reconoció que la rebaja de la nota crediticia de Brasil, hecho por el cual el país norteño perdería su grado inversor, tendrá un impacto negativo en Uruguay, por lo que se deberá estrechar el trabajo entre el gobierno y el sector privado.

10 de septiembre de 2015


La agencia de calificación de riesgo Standard & Poor’s rebajó el miércoles la nota crediticia de Brasil desde “BBB-”, a “BB+”, con lo cual el país norteño pierde su grado inversor.

De todos modos, se trata de la primera de las principales calificadoras de riesgo que le quita el certificado de buen pagador a Brasil, la mayor economía latinoamericana, que había logrado la distinción en 2008.

Este jueves, el presiente Vázquez se refirió a la situación por la que atraviesa el país vecino y a eventuales repercusiones en Uruguay.

“La baja de la calificación de la deuda de Brasil tendrá impacto. Es un fuerte comprador de nuestros productos. También hay que ver qué pasa en China. De todo esto hablamos con la gente de Asociación Rural”, expresó Vázquez.

Asimismo, el jerarca de gobierno remarcó que ante la situación, Uruguay debe “estrechar el trabajo conjunto entre el gobierno y el sector privado”.

Situación compleja

Por su parte, el presidente de la Asociación Rural (ARU), Ricardo Reilly, dijo a radio Carve que en la reunión con el máximo mandatario, con el ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca, Tabaré Aguerre, y el director de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto, Álvaro García, se analizó la situación de Brasil.

“Es muy compleja y tarde o temprano nos va a afectar. El gobierno lo está siguiendo de cerca porque tarde o temprano nos va a afectar”, insistió Reilly.

Asimismo, la ARU planteó a Vázquez sus reparos sobre eliminar la exoneración del impuesto a la contribución inmobiliaria rural.

Ante ello, el jefe de Estado respondió que “fue un pedido de los intendentes”, con el cual no estuvo de acuerdo y que ahora “está en manos del Parlamento que tiene toda la libertad de eliminar el artículo”.

“Esta fue una reivindicación del Congreso de Intendentes, para que el dinero sea destinado, si se aprueba, a la caminería rural, donde el gobierno no recibe ningún beneficio de esta restauración. No es creación de un impuesto, es sacar una exoneración que había”, explicó Vázquez.

Agregó que la solicitud original de los intendentes fue gravar la producción agrícola un 1%, a lo que se opuso, porque no está de acuerdo con nuevos impuestos.

"Fuerza autorizada"

ESTADOS UNIDOS

Policías matan de 17 balazos a mexicano que les arrojó piedras y la Justicia los libera: “Fue sin malicia”
Los tres policías del Estado de Washington que en febrero pasado mataron de 17 balazos a un inmigrante mexicano que salió corriendo después de haberles arrojado piedras, no enfrentarán cargos penales. “No hay evidencia de que hayan actuado con malicia. Fue sin malicia. Los policías emplearon fuerza autorizada”, dijo la fiscalía.


10 de septiembre de 2015 

Antonio Zambrano Montes, mexicano de 35 años, fue muerto por los policías de Pasco, una localidad agrícola en el este de Washington, después de que se peleara con un agente, les arrojara piedras a otros y saliera corriendo. Cuando se paró y dio vuelta –para enfrentarlos a mano limpia o para rendirse, ya nunca se sabrá- los uniformados dispararon 17 veces sobre el infortunado.

La sumaria ejecución ocurrió el 10 de febrero, en una intersección sumamente transitada de la localidad, y quienes la presenciaron grabaron el hecho que fue subido a las redes sociales causando conmoción por la actitud desenfrenada de los policías. Zambrano, estaba bajo los efectos de metanfetaminas, que se probó había consumido, y les tiró piedras a los policías cuando intentaban detenerlo. Los uniformados usaron un arma eléctrica para aturdirlo pero no lo consiguieron, por lo que uno de los agentes le pegó un tiro en un brazo. Zambrano corre, los policías lo persiguen y el desenlace se produce. En YouTube hay reiteradas versiones de la muerte.

Gobierno mexicano con “profunda decepción” por justicia americana

La Secretaría de Relaciones Exteriores de México expresó su “profunda decepción” por el fallo de la fiscalía de Washington, que desestimó formular cargos penales contra los policías que balearon como una ejecución sumaria a Zambrano Montes.

La decisión de que el tema no llegue ni siquiera a juicio, pese al video que muestra como fueron los hechos y a gran cantidad de testigos en el lugar, “contribuye a aumentar la percepción de impunidad derivada de los actos cometidos por corporaciones policiales locaes en contra de las minorías de sus comunidades”, agrega el texto del gobierno de México.

Los mexicanos aceptan no obstante a nivel oficial que seguirán “contactos a nivel federal con el Departamento de Justicia con el fin de evitar la reincidencia de este tipo de casos”

Desvío de fondos públicos y enriquecimiento ilícito

LA PROCELAC ACUSO A YACOBITTI, GIUSTI Y OTROS

Una denuncia en la UBA

La Procuraduría de Criminalidad Económica imputó al secretario de Hacienda y a ex funcionarios de la UBA por presunto desvío de fondos y enriquecimiento ilícito.

La Procuraduría de Criminalidad Económica y Lavado de Activos (Procelac) denunció a funcionarios y ex funcionarios de la Universidad de Buenos Aires por presunto desvío de fondos públicos y enriquecimiento ilícito, entre otros delitos. Los principales acusados son el actual secretario de Hacienda de la UBA, Emiliano Yacobitti, titular de la UCR porteña y dirigente de la agrupación universitaria Nuevo Espacio; el ex decano de la Facultad de Ciencias Económicas José Luis Giusti; Sergio Gastón Ricardo, ex secretario de Asistencia Técnica y Pasantías de la misma facultad; y Douglas Leopoldo Bordoli, ex miembro del área de Administración del Hospital de Clínicas.
La denuncia presentada por el fiscal a cargo de la Procelac, Carlos Gonella, junto al coordinador del Area de Delitos contra la Administración Pública, Milton Khaski, señala la responsabilidad de los imputados en el presunto desvío de fondos hacia un conglomerado de empresas de su propiedad. La mayor parte de las maniobras tuvieron como base el Hospital de Clínicas, desde donde se habrían dirigido millonarios contratos con proveedores de insumos y medicamentos.
Según sospechan los fiscales, mediante sobreprecios y entrega de mercadería en volúmenes inferiores a los facturados, se habría producido un “vaciamiento” del Clínicas y, a la vez, un excedente que, además de enriquecer a los responsables, se habría usado para financiar la campaña electoral de ECO, que postuló a Martín Lousteau en los comicios porteños de este año.
La investigación fue iniciada por la Procelac a partir de un informe periodístico del canal C5N. El área que coordina Khaski concluyó que en la UBA hubo “un conjunto de maniobras ilícitas cometidas por funcionarios públicos que desempeñaron distintos cargos estratégicos en esa casa de estudios, y por personas cercanas a ellos”. Por ejemplo, la pesquisa determinó que Medipack SA, firma constituida por un cuñado del denunciado Ricardo, fue proveedora del hospital al menos desde abril de 2009 hasta marzo de 2014, a través de 69 contrataciones y por un monto total de 11.229.168 de pesos. También están involucradas las sociedades anónimas American Salud, Meycampcord, Inmuideas, American Salud, Grupo Salud y Laboratorio Sur SRL.
El negocio de las contrataciones con el Clínicas no sería el único que involucra a los imputados. También fueron identificados por integrar -a través de un supuesto testaferro- una red de consultoras que le facturarían a la Facultad de Económicas sin prestarle servicios.
La denuncia apunta que los funcionarios estuvieron “lejos de cumplir” con sus deberes en tanto actuaron “en ambos lados del mostrador”: “Eran los funcionarios competentes con poder de decisión en la adjudicación de las contrataciones y, al mismo tiempo, actuaban como proveedores del Estado a través de empresas vinculadas a ellos”. Además, para la Procelac, hay serias incongruencias entre el nivel de vida de los acusados desde que desempeñaron cargos jerárquicos en la UBA y sus ingresos declarados como funcionarios públicos.