IMPUTAN AL EX PRESIDENTE DE BRASIL UN DELITO EN LA COMPRA DE UN DEPARTAMENTO
Aunque no haya ninguna novedad –Lula siempre admitió haber comprado, en 2004, una cuota de participación en la construcción del edificio–, el caso sirvió de pretexto para que finalmente el ex presidente pase a la condición de investigado.
La campaña contra Lula, alimentada por los medios hegemónicos, salpica una eventual candidatura presidencial en 2018.
Imagen: AFP
Por Eric Nepomuceno
Desde Río de Janeiro
El ex presidente Lula da Silva y su esposa, doña Marisa, fueron intimados ayer a prestar declaraciones el 17 de febrero a un fiscal de primera instancia, ya no como testigos sino como investigados. El fiscal Cassio Conserino declaró que habría indicios de que los investigados “intentaron ocultar la real identidad del propietario” de un departamento en Guarujá, una playa de clase media a 67 kilómetros de San Pablo.