La crisis actual de la economía internacional, iniciada en 2008 en el centro del sistema capitalista, no tiene plazo para terminar. Genera desconcierto, agotamiento de argumentos y fórmulas, tasas de interés negativas y tasas de interés estratosféricas –nadie sabe ya cómo reaccionar, nada se resuelve. Es ya como si la crisis recesiva estuviera naturalizada.
EMIR SADER / LA JORNADA -2/18/16
El desplome financiero ya está naturalizado. Genera especulación, tasas de interés negativas y estratosféricas. No se trata de una cuestión coyuntural sino de un ciclo recesivo largo que inició luego de la posguerra para el que aún no se avizoran elementos de superación. El rol hegemónico del capital financiero es difícil de resistir, pero la clave está en la integración.