¿Hasta dónde puede aguantar Arabia Saudí?
Raif Badawi acaba de cumplir 33 años en prisión. El disidente saudí fue detenido en 2012 y acusado de “insultar al islam por medios electrónicos” (un blog) y de apostasía. Fue condenado a siete años de prisión y 600 latigazos, pena elevada a diez años y 1.000 latigazos en segunda instancia. Sufrió el primer castigo con 50 latigazos en enero de 2015. Desde entonces, no ha vuelto a pasar por ese tormento, porque probablemente lo mataría. Amnistía Internacional lo considera un preso de conciencia. En 2015, el Parlamento Europeo le concedió el Premio Sajarov.

