17 DE JULIO DE 2018

Al contrario de lo que afirma el pensamiento dominante, la cumbre de la OTAN no enfrentó a Estados Unidos con los demás miembros de la alianza atlántica sino al presidente Trump con la alta administración intergubernamental. El autor estima que el problema no es si nos agrada o no la personalidad del inquilino de la Casa Blanca sino más bien determinar si se le apoya por ser la persona que su pueblo eligió como presidente o si preferimos a los burócratas del sistema.


