Los datos no son nuevos, pero toman prominencia en momentos en que el Congreso ha iniciado el proceso dirigido hacia la derogación del estatuto que ha provisto ya a Puerto Rico más de $5,000 millones en fondos de Medicaid, que a un ritmo de $1,200 millones anuales han sido utilizados para financiar el plan Mi Salud del gobierno puertorriqueño.