19 jun 2013

IGNACIO RAMONET / La coacción alemana

IGNACIO RAMONET / La coacción alemana


*Periodista español. Presidente del Consejo de Administración y director de la redacción de “Le Monde Diplomatique” en español. Editorial Nº: 212 Junio 2.013


IGNACIO RAMONET / LE MONDE DIPLOMATIQUE – La devastadora austeridad impuesta por Berlín a toda la zona euro y en particular a sus socios del Sur (Grecia, Portugal, España, Italia y Chipre) está provocando en estos países una subida de la germanofobia. En sus recientes visitas a Madrid, Atenas y Lisboa, la canciller alemana Angela Merkel ha sido recibida por manifestaciones muy hostiles. Miles de víctimas de las políticas ‘austericidas’ denunciaron en calles y plazas la coacción del “IV Reich” y acogieron a la dirigente alemana con banderas nazis y uniformes de las SS o de la Wehrmacht…

En Francia también -cuando se acaban de celebrar por todo lo alto los cincuenta años del Tratado de amistad franco-alemán, piedra angular de la política europea de París- los amigos del presidente François Hollande ya no dudan en reclamar un “enfrentamiento democrático” con Alemania y acusan al vecino germano de “intransigencia egoísta”. El propio secretario general del Partido Socialista (PS), Harlem Désir, alienta a sus militantes a “colocarse a la cabeza de la confrontación” con Angela Merkel, “la canciller de la austeridad”. Y es que, hasta ahora, se había vivido en la idea de que el carro de la Unión Europea (UE) lo tiraba una yunta de dos Estados, Francia y Alemania, y que tanto montaba, y montaba tanto, París como Berlín. Pero eso -silenciosamente, sin bombo ni platillo-, se ha terminado desde que la crisis, a partir de 2010, golpea violentamente a la mayoría de los países europeos mientras Alemania se afianza como la economía más poderosa de Europa. Francia, que perdió en 2012 su triple A, se descolgó del pelotón de cabeza, y ve ahora cómo su vecino germano se aleja cada vez más, económicamente, de ella…

Hasta en el Reino Unido -que no pertenece a la zona euro-, la clase política se alza igualmente para protestar contra la nueva “hegemonía germana” y denunciar las consecuencias de ello: una “Europa dominada por Berlín, o sea precisamente lo que el proyecto europeo debía, en principio, impedir”. En efecto, la UE fue concebida con la idea de que ningún Estado ni podía, ni debía ser hegemónico. Pero Alemania, después del trauma de la reunificación -que sobrellevó gracias a la solidaridad de todos los europeos- se ha convertido en la gran potencia dominante del Viejo Continente. Es el país rico, sin crisis, que todos envidian y detestan a la vez.

Muchos analistas constatan que la crisis, paradójicamente, es lo que ha permitido a Berlín “conquistar Europa” y alcanzar una posición de dominación que no tenía desde 1941… Lo que le hace decir, con ironía, al semanario Der Spiegel: “Alemania ganó la Segunda Guerra Mundial la semana pasada…” (1).

El hecho es que Alemania lidera en solitario la Unión Europea. Basándose en lo que considera su “éxito económico”, Berlín no duda en imponerle a todos sus socios su detestable receta nacional: la austeridad. En particular a los de la orilla mediterránea, cuyos habitantes son considerados por muchos políticos y por los medios de comunicación alemanes como unos “perezosos”, unos “indolentes”, unos “tramposos” y unos “corruptos”. En cierto modo, esos alemanes están convencidos de que la crisis opone un Norte mayoritariamente protestante, trabajador, hacendoso, austero y ahorrador, a un Sur católico u ortodoxo, gandul, jaranero, vividor y rumboso. ¿No declaró acaso, la propia Angela Merkel, ante los militantes de su partido, la CDU, en mayo de 2011, que “en países como Grecia, España y Portugal, la gente no tendría que jubilarse tan pronto, en todo caso no antes que en Alemania (2), y los asalariados tendrían también que trabajar un poco más, porque no es normal que algunos se tomen largas vacaciones cuando otros apenas tenemos asueto. Esto, a la larga, aunque se disponga de una moneda común, no puede funcionar” (3)?

Otra prueba de esa convicción germana de que mientras el alemán trabaja los ribereños del Mediterráneo viven a la bartola (4), la constituye la provocadora declaración, en Salónica, del ministro adjunto alemán de Empleo, Hans-Joachim Fuchtel, enviado a Grecia por Merkel para ayudar a reestructurar los municipios griegos: “Los estudios demuestran -afirmó Fuchtel- que aquí se precisan tres griegos para hacer el trabajo que haría un solo alemán”. Y partiendo de semejante conclusión, el ministro recomendó el despido de miles de funcionarios locales… Los cuales, al día siguiente, se amotinaron y casi ajustician al cónsul alemán, Wolfgang Hoelscher-Obermaier, al grito de “¡Linchemos a los nazis!” (5)…

Más allá de los viejos clichés -”perezosos” contra “nazis”-, lo que está en juego es la salida de la crisis. Porque, a escala planetaria, las demás grandes economías, Estados Unidos y Japón, han vuelto al crecimiento mientras la UE sigue sumida en la recesión. De ahí que se cuestione más que nunca la “solución única” alemana, basada en la austeridad. Berlín sólo cree en la reducción de los déficits presupuestarios, en la disminución de la deuda soberana y, sobre todo, en la reforma laboral (6). Esta “reforma” ha convertido Alemania en un verdadero “infierno social” para millones de asalariados que trabajan por menos de 5 euros la hora en un país que no posee salario mínimo (7). Uno de cada tres empleos es precario. Y el número de “minijobs”, a menos de 400 euros al mes, se ha disparado. La población alemana es la que más sufre con este “modelo”; en Berlín, uno de cada tres niños vive bajo el umbral de pobreza…

Pero es que, además, está demostrado que la austeridad no funciona y es destructora. Cada mes que pasa, Europa, con ese remedio, se hunde más en la recesión. Los ajustes y los recortes sucesivos matan el crecimiento y tampoco permiten el desendeudamiento de los países. Ya no son sólo los Estados del Sur y sus poblaciones quienes protestan contra las políticas de ajuste, a ellos se suman ahora, entre otros, los Países Bajos, Suecia, los socialdemócratas alemanes y la propia Comisión Europea que considera que “la austeridad ha alcanzado sus límites”. Sobre todo cuando las tesis “científicas” de los profesores Kenneth Rogoff y Carmen Reinhart, en las que se basaban las políticas de austeridad, se han revelado falsas; no se apoyaban en ninguna racionalidad económica (8).

Es hora, por consiguiente, de ir pensando en otras soluciones. Berlín y el “merkiavelismo” (9) pretenden que no las hay. Pero es fácil demostrar lo contrario. Por ejemplo, se le podría dar mucho más tiempo -como ya se está empezando a hacer- a los países europeos para alcanzar el célebre 3% de déficit presupuestario; y también cuestionar esta absurda “regla de oro”…

Habría que reducir el valor del euro, moneda demasiado fuerte para la mayoría de los países de la eurozona, y estimular de ese modo las exportaciones. Japón, segunda economía del mundo, lo ha hecho bajo la dirección de su nuevo Primer ministro conservador, Shinzo Abe, inundando la economía de liquidez (todo lo contrario de la austeridad) (10), reduciendo en seis meses el valor del yen un 22%, mientras la tasa de crecimiento daba un espectacular salto adelante situándose en un 3,5% anual…

Otra perspectiva: los 120.000 millones de euros previstos en el Pacto Fiscal que se firmó el año pasado para el “estímulo del crecimiento”… ¿Qué espera la UE para decidirse a gastarlos? ¿Y los 5.000 millones de euros disponibles de los “Fondos Estructurales Europeos”? ¿Por qué no se utilizan? Con sumas tan colosales, ya presupuestadas, se podrían realizar grandes obras de infraestructura y dar trabajo a millones de desempleados… O sea un verdadero New Deal europeo, o como dice Peer Steinbrück, el candidato socialdemócrata rival de Angela Merkel en las elecciones legislativas alemanas del próximo 22 de septiembre: “Necesitamos un auténtico Plan de desarrollo y de inversiones europeo para estimular un crecimiento sostenible. Porque lo que está en juego no es la estabilidad del euro, sino la estabilidad de todo nuestro sistema social y político. La injusticia social amenaza la democracia” (11).

Otra alternativa a la austeridad consistiría en imitar lo que hizo Berlín después de la reunificación en 1993 en beneficio de los Länder del Este, creando un pequeño impuesto indoloro del 1%. A escala europea supondría un fondo de unos 200.000 millones de euros al año que no les vendría mal a los países en dificultad…

Otra medida sería que la canciller Merkel se decidiese a subir los salarios en Alemania, con lo cual relanzaría el consumo interno, estimularía su propia economía (que con un crecimiento de apenas el 0,1% en el primer trimestre de 2013 ronda la recesión), aumentaría las importaciones procedentes de los demás países europeos y pondría así en marcha el motor del crecimiento en toda la Unión.

Y ni siquiera abordamos aquí otras soluciones como sería sencillamente el abandono del euro y el retorno al Sistema monetario europeo, propuesto recientemente por Oskar Lafontaine, ex ministro de Finanzas alemán y fundador de Die Linke. Como vemos, las soluciones no “austeritarias” existen ¿a qué esperan los gobiernos para adoptarlas?





(1) Georg Diez, “Wir Technokraten mit Goethe unterm Arm”, Der Spiegel, Hamburgo, 11 de noviembre de 2011.http://www.spiegel.de/kultur/gesellschaft/s-p-o-n-der-kritiker-wir-technokraten-mit-goethe-unterm-arm-a-797175.html

(2) Esta afirmación es errónea, según la propia prensa alemana, que cita las estadísticas de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), la edad media de jubilación efectiva en Grecia (61,9), España (61,8) y Portugal (67) es semejante, o incluso superior, a la de Alemania (61,8). (Sven Böll y David Böcking, “Merkel’s Clichés Debunked by Statistics”, Der Spiegel, Hamburgo, 19 de mayo de 2011.

(3) Ibidem. http://www.spiegel.de/international/europe/the-myth-of-a-lazy-southern-europe-merkel-s-cliches-debunked-by-statistics-a-763618.html

(4) Según un sondeo, el 40% de los alemanes tacha a los españoles de “ociosos o poco trabajadores”. En el mismo sentido, los italianos reciben calificaciones semejantes a las de los españoles, mientras los griegos aún son peor calificados. ABC, Madrid, 24 de abril de 2013.

(5) AFP, 15 de noviembre de 2012.

(6) Esta reforma del mercado del trabajo, es lo que se conoce generalmente como “reforma Schröder”, por el nombre del canciller socialdemócrata Gerhard Schöder que las adoptó – “Agenda 2010″- en 2003-2005. Consiste esencialmente en abaratar los costes del trabajo, facilitar el despido, reducir las indemnizaciones para “flexibilizar” el mercado de trabajo en el sector de los servicios y dar mayor “competitividad” a la economía. O sea un desmantelamiento de los derechos laborales.

(7) En el campo, millones de rumanos y búlgaros son empleados a 3 ó 4 euros la hora…

(8) El País, Madrid, 26 de abril de 2013.

(9) Concepto propuesto por el sociólogo alemán Ulrich Beck. Léase Le Nouvel Observateur, París, 16 de mayo de 2013.

(10) A pesar de que la deuda de Japón representa el 245% de su PIB…

(11) Le Monde, París, 17 de mayo de 2013.



*Periodista español. Presidente del Consejo de Administración y director de la redacción de “Le Monde Diplomatique” en español. Editorial Nº: 212 Junio 2.013



18 jun 2013

Assange: “Impera una ideología, la de Occidente”

17 JUNIO 2013



Assange es entrevistado por La Jornada.



PEDRO MIGUEL / LA JORNADA – El sol se ha resignado a entibiar la tarde londinense y Julian Assange parece tranquilo. En medio del acoso judicial, financiero y propagandístico; llevando a cuestas la hostilidad de tres gobiernos, entre ellos el más poderoso del planeta; satanizado por tirios y troyanos –las derechas occidentales lo acusan de terrorista y no faltan, desde las izquierdas, voces delirantes que ven en Wikileaks una fachada de la CIA–; puesto a competir en el terreno de la inteligencia con enormes instituciones de espionaje y represión; obligado a escoger entre una carambola de extradiciones que podría llevarlo a un juicio en Alexandria, Virginia, o la reclusión en la embajada de un país lejanísimo, pero amistoso, Julian Assange conserva la calma. No hay en él un optimismo desbordado. Por el contrario, su percepción del actual momento planetario tiene acentos sombríos:



“El fin de la guerra fría y de las disputas ideológicas clásicas nos llevó a una posición en la cual toda la Tierra se cocina simultáneamente en una misma ideología, la occidental, y no tenemos perspectiva. Varios pensadores creen que se mueven en una corriente diferente y que tienen alguna perspectiva, pero eso es imposible. Necesitas llegar del profundo pasado o del profundo futuro o de otro planeta para tener ahora un adecuado sentido de la perspectiva, porque la ideología occidental domina por completo y ha penetrado el sistema. Tal vez los budistas, en todo caso, tengan alguna perspectiva distinta. Pero para todos los que venimos de una cultura europea, y eso incluye a América Latina, no hay una perspectiva adecuada. Este cambio ideológico domina la Tierra.“Luego, hay muy poco espacio para movimientos, porque vivimos en una mediocracia: los medios definen el marco en el cual ocurre toda la acción política. Si los medios facilitan que la gente diga una cosa a un grupo y otra a otro, entonces esa es la estrategia más exitosa y eso es lo que la gente hace. Cuando los medios han manufacturado el consenso, cuando meten miedo o bombardean con propaganda, corrompen la percepción de la realidad, y andamos por ahí, en la niebla, sin saber en verdad dónde existimos. Y, ¿cómo puede la gente apoyar a un grupo o un proyecto determinado si no puede ver el lugar en el que existe? Es imposible. Mentir produce ganancias.“Voltea a las campañas de difamación emprendidas por la Oficina Federal de Investigación (FBI por sus siglas en inglés) en contra de personas que hacían algo genuino, que promovían la justicia. Esas campañas desalientan a la gente que busca orientar a la sociedad hacia una situación de mayor justicia y le dificultan las cosas. Si esas personas comienzan a tener éxito y la gente lo reconoce, y son apoyadas y otros promueven ese proyecto, comienza a rendir frutos. Entonces las atacan con rumores y difamaciones y mentiras, difundidos por los medios del establishment y otros que actúan por mera inconciencia. Tal vez eso no frene al proyecto pero reduce su posibilidad de éxito, y ese es el ambiente político en el cual existimos.“Míralo desde otra perspectiva: ¿Por qué siempre son malos los vendedores de coches? ¿No debería haber unos buenos y otros no tan buenos? Pero ocurre que los que son honestos están en competencia con los que mienten y así no obtienen ganancias Y, ¿por qué mienten los que mienten? Porque la mayoría de la gente no sabe nada acerca de los coches. Así que es un ambiente en el cual mentir produce ganancias, lo cual implica que es peligroso comprar un auto usado.”

–“Cambiar la vida, dice Rimbaud. Transformar el mundo, dice Marx. Para nosotros, ambas consignas son una sola”. ¿En qué te hace pensar esta frase de André Breton?



–Estoy totalmente de acuerdo con ella. Cualquier cosa que podamos hacer, con el mínimo significado, debe ser hecha en el mundo en el que vivimos. Si no conocemos el mundo lo que hacemos no tiene significado. Así que para empezar tenemos que conocer. ¿Y cómo conocemos? A partir de nuestra propia experiencia, pero también a partir de la experiencia de otros. Otros tienen mucha más experiencia de la que nosotros podríamos tener. ¿Y cómo nos transmiten su experiencia? Por medio de las palabras.



“Lo primero que hay que hacer es cambiar el sistema de conocimiento, el flujo de información y la educación. Me di cuenta de esto hace mucho, y por eso no me metí a la política sino que empecé con Wikileaks: porque dar a conocer información, sacar fuentes primarias y hacerle la vida difícil a las instituciones que se manejan con secretos, son cosas que cambian el entorno de los medios, el ambiente del conocimiento.”



“La gente necesita ver la esperanza. Para involucrar a gente buena tienes que mostrarle que una actividad determinada llevará a buenos resultados, y para eso se requiere de motivaciones éticas. Pero al final, todo se reduce a cuánto se puede conocer la circunstancia política. Si regresamos a la clásica descripción marxista, la gente debe reconocer su propia clase y posición. Si los individuos no reconocen que están juntos, bajo determinadas condiciones, todo lo demás no tiene esperanza. En un contexto moderno, debemos permitir que la gente reconozca sus condiciones y ello significa dificultarle la posibilidad de mentir pero, sobre todo, hacer que para los políticos sea difícil mentir.



“Uno de mis descubrimientos aquí en Londres es cuánto miente la gente y qué tan seguido, y cuán normal es que la gente del establishment mienta, ponga trampas. Es lo mismo en Suecia. De hecho, con todos los países con los que he tratado, que han sido imperios; también en España –que durante mucho tiempo fue la cabeza de un imperio–, ese parece ser el resultado cultural, porque cuando tienes un imperio necesitas decirle una cosa a los campesinos, otra a los trabajadores industriales, otra a las trabajadores en los medios, otra a los banqueros, otra a los que apoyan desde el exterior, y así reduces la oposición y maximizas el apoyo. Creo que ese es un resultado natural para los grandes partidos políticos, si quieren permanecer en el poder durante mucho tiempo. Pero estas promesas entran en conflicto, así que la única manera que tienes de resolver estos conflictos es mentir. Por eso siempre he pensado que la política, como se hace tradicionalmente, no genera esperanzas.”



–Y sin embargo, te has postulado como candidato al Senado australiano y estás formando un partido político en tu país…



–Y ahora según las encuestas en Australia, tenemos 40 por ciento del apoyo de la gente menor de 30 años, a pesar de ser la primera elección en la cual contendemos…



–Sea. Pero ahora estás en la lucha por el poder; un partido es un instrumento para luchar por el poder.



–Un tipo de poder, sí, pero en esencia es el mismo tipo de poder por el cual Wikileaks ha luchado: el poder de revelar, de sacar la verdad a la luz.



–Quieres ganar una elección.



–Sí, pero no para hacer gobierno. Contendemos por el Senado, que es la cámara que fiscaliza, su función es vigilar al gobierno y hacer comparecer a los funcionarios. En Australia no tenemos el cargo de presidente, así que no importa qué tan popular sea, no puedo ganar. Tenemos un primer ministro, pero es elegido por el Parlamento. Así que tenemos que llegar a una posición en la cual controlemos más de la mitad del Parlamento. Quizá en algunos años, pero no en este.



–Julian, cuando fundas un partido y contiendes en una elección, siempre corres el peligro de llegar al poder.



–Sí (risas). Pero en esta elección lograríamos una posición de poder relativo: de uno a tres senadores. Eso es relativamente poderoso, pero es un poder pequeño comparado con el que Wikileaks ya ostenta como organización.



El imperio de los países angloparlantes



“Muchas veces los australianos se llaman a sí mismos, con desprecio, el estado 51. Pero es un hecho: Australia es un estado de Estados Unidos que no tiene derecho al voto. Tenemos un presidente, Obama, por el cual no votamos. Una vez que reconoces esto –yo me di cuenta hace 10 años–, comprendes que tienes que interactuar directamente con el imperio. Tienes que interactuar directamente con el gran centro de poder. No puedes tener la actitud de “me ocupo de lo mío”. Pero lo importante es la alianza anglófona, a la que quizá deberíamos llamar el imperio occidental: la alianza de Estados Unidos, Gran Bretaña, Canadá, Australia, Nueva Zelanda.



“Es una alianza que comparte inteligencia: muchos documentos oficiales estadunidenses están clasificados como “secreto/no forn”. ¿Qué significa este “no forn”? Significa “no extranjeros” (foreigners), es decir, que el documento está vetado para cualquier ciudadano de los socios aliados de Washington como Alemania o Italia, así se trate de un agente de seguridad o de un empleado de la OTAN.



“Pero una regla recientemente aprobada por los servicios de inteligencia de Estados Unidos establece que ciudadanos de Gran Bretaña, Australia y Canadá pueden tener acceso a documentos “no forn”.



“En Wikileaks revelamos un enorme ejercicio conjunto de inteligencia militar de alta tecnología que involucra a Estados Unidos, Canadá, Australia, Nueva Zelanda y Gran Bretaña, que se lleva a cabo anualmente: se llama Operación Reto del Imperio [http://goo.gl/cWaTc



]. Si alguien hace algo molesto, todos los satélites espías se comunican entre sí, además de los aviones y las tropas de esos cinco países, para enfrentar la situación. Esa es la manera en que internamente se conciben y se llaman a sí mismos “el imperio”. Así que mover políticamente a Australia es una manera importante de mover políticamente al imperio, porque Australia es parte de él.”



–Es una perspectiva. Pero en lo inmediato, me parece que eres la persona que ha sufrido la peor persecución política internacional desde León Trotsky.



–No estoy seguro de que la comparación sea natural –rezonga Assange–. En lo que probablemente tengas razón es en que la amenaza que el Kremlin veía en Trotsky es similar a la amenaza que el imperio occidental percibe en mí: tanto un símbolo como un liderazgo práctico. Y en ambos casos se trata de percepciones.



“¿Qué amenaza real represento para el establishment occidental? ¿Y qué amenaza real representaba Trotsky para la Unión Soviética? Es difícil de evaluar. Pero, finalmente, si hay una amplia percepción de amenaza, entonces hay una amenaza. Un poco como en el futbol: ¿qué importa si gana un equipo o el otro? Eso no cambia gran cosa. Pero para que un balón sea relevante, basta con que mucha gente sienta que lo es.”



–En todo caso, eres un balón que vive bajo persecución. Y bajo amenaza.



–Hubo una amenaza de asalto a la representación de Ecuador por parte del gobierno británico. Hubo policías bajando por cuerdas, esta embajada rodeada de policía, temprano en la mañana, y una amenaza formal por escrito. La indignación por el intento de violación a la soberanía de la embajada llevó a que el gobierno británico se retirara, y no volverá a intentarlo. Puede realizar otro tipo de ataques pero no va a intentar asaltar la embajada. Pueden resoplar todo lo que quieran. La realidad es que Ecuador evaluó la situación y me dio asilo político.



–Algunos, en los medios pro occidentales, y no digo que esté de acuerdo con ellos, afirman que es paradójico que le hayas pedido asilo a un gobierno acusado de reprimir la libertad de expresión.



–No hay paradoja. Sería una paradoja si pidiera asilo a un país que no ofrece asilo. Nadie hace un juicio semejante acerca de alguien que pide asilo a Estados Unidos; no dicen “cómo puedes pedir asilo allí en donde ha colapsado el imperio de la ley”, etcétera. De hecho, no pocos de los ataques internacionales contra la reputación de Ecuador en materia de libertad de expresión son simplemente intentos por descalificarme, y en esos casos el gobierno ecuatoriano es sólo un blanco de proximidad. En lo que a mí respecta, son completamente irrelevantes. Mi asilo no tiene nada que ver con eso y, además, no soy vocero del gobierno de Quito. Por lo demás, esas afirmaciones de que Ecuador tiene a periodistas en prisión, de que Ecuador manda rutinariamente a periodistas a la cárcel, son falsas.



Organizaciones humanitarias, corruptas y con sesgo



“Toma el caso del Comité para la Protección de Periodistas (CPJ, por sus siglas en inglés), un grupo conservador estadunidense, con sede en Nueva York, fundado por la prensa del régimen, o el de Reporteros sin Fronteras: ellos tienen listas de periodistas en prisión en muchos países, pero en Ecuador el número es de cero. En Turquía hay 48. Veamos a la Freedom House, fundada por el gobierno estadunidense; cada año saca listas relacionadas con la libertad de la prensa. Tiene tres categorías: libre, parcialmente libre y no libre. Por supuesto que clasifica a Estados Unidos como “libre”, igual que a Gran Bretaña y a Suecia; así clasifica a la mayoría de los países occidentales. Antes de que yo entrara a esta embajada, la Freedom House ponía a Ecuador como “parcialmente libre”; una vez que me dieron refugio, Ecuador fue reclasificado como “no libre”.



“En el caso de Human Rights Watch (HRW), si bien en ocasiones ha hechos cosas buenas, como en el caso de Baréin, se excede en relación con Rusia y se excede en los casos de Venezuela, Ecuador y otros países. Y eso se refleja en su personal y su financiamiento. Echemos un vistazo a su personal: su encargada de “Iniciativas Globales”, Minky Worden, trabajó escribiendo los discursos para el procurador general de Estados Unidos. Y hace tres meses, su marido, Gordon Crovitz, exhortó, en The Wall Street Journal, a que me acusaran por espionaje. El año pasado Amnistía Internacional (AI) contrató a Suzanne Nossel, funcionaria del Departamento de Estado durante mucho tiempo, la cual hizo publicar carteles de respaldo a la presencia de la OTAN en Afganistán.



“Tanto AI como HRW se han rehusado a reconocer a Bradley Manning como prisionero de conciencia. La definición de prisionero político, según las propias directrices internas de AI, es que la supuesta ofensa sea de naturaleza política, o que la acción se llevó a cabo con una intención política, o que la investigación se llevó a cabo por factores políticos, o que la investigación se politizó, o que el encarcelamiento está politizado. Es indiscutible que Bradley Manning cubre la mayoría de estas condiciones y, sin embargo, AI nos ha dicho que no se va a tomar la molestia de determinar si Bradley Manning puede ser declarado prisionero de conciencia o prisionero político en tanto no sea sentenciado. ¿De qué va a servir entonces? Cuando esas organizaciones vean por dónde soplan los vientos políticos, y cuando Manning esté en prisión enfrentando cadena perpetua o la pena de muerte, sólo entonces, y si con ello pueden obtener un beneficio político, lo declararán prisionero político. Pero no antes.



“Así que estas organizaciones están en bancarrota y en general no se puede confiar en ellas. Si ves lo que dicen de un país que no está de este lado ni de aquél, como Guinea Ecuatorial, entonces quizá se pueda confiar en lo que dicen. Pero si hablan de Bradley Manning, Ecuador, Rusia o Estados Unidos, sus agendas están demasiado sesgadas.



“Amnistía fue una organización popular; obtenía de la sociedad la mayor parte de su financiamiento, pero eso ha cambiado. Cuando una organización acepta ser financiada por los gobiernos, o por organizaciones del establishment, como las fundaciones Rockefeller o Ford, ¿quiénes son sus interlocutores reales? Cuando Amnistía saca un comunicado de prensa, ¿se dirige al público o a quienes la financian? En suma, se trata de organizaciones corruptas y hay que ver de dónde sacan su dinero y cómo reclutan a su personal.”



“Te habrían dicho que nuestras probabilidades eran cero…”



–¿Cuál ha sido tu mayor satisfacción en los anteriores tres años?



–Bueno, supongo que hay una diaria satisfacción política. El evento aislado más satisfactorio fue cuando la gente tomó Alejandría (Egipto, finales de enero de 2011), seguro, eso fue… A pesar de que, claro, la revolución egipcia ha seguido teniendo algunas victorias y algunas derrotas; pero en ese momento fue muy satisfactorio, porque estábamos profundamente involucrados, monitoreando lo que pasaba, en relación con la gente de allá, y publicando información.



“Una satisfacción más amplia ha sido la de impedir que nuestra gente sea arrestada, detenida o encarcelada, mantener a la organización en funcionamiento e impedir que quiebre. No hemos despedido a nadie del equipo por razones financieras, aunque la gente haya tenido que ajustarse a reducciones salariales de 40 por ciento, como resultado del bloqueo financiero. No han desmantelado la organización, no han podido meter en prisión a ningún miembro de nuestro personal, aún. Y yo estoy en una posición difícil, pero puedo seguir trabajando.



“Así que si alguien te dijera: una editorial pequeña y radical se enfrenta a la Casa Blanca, la CIA, el Departamento de Defensa, el Pentágono, la NSA, la FBI, ¿cuáles son sus posibilidades de seguir existiendo tres años después? Contestarías que cero. Pero aquí estamos, y eso es satisfactorio.”



(Con colaboración e información de Tania Molina Ramírez)



(Tomado de Contrainjerencia)



12 jun 2013

EMPLEADOS CON DISCURSOS DE EMPLEADORES

Ejemplo argentino reflejo de Latinoamerica...

Editorial La República


Un fenómeno político-mediático viene incrementando la degradación institucional, cultural y moral de la Argentina, que no es novedosa sino prácticamente estructural. Se trata del programa televisivo Periodismo para Todos (PPT) que se emite por la televisión abierta en ese país, aunque también es reproducida por varias señales de habla hispana en otros. Su responsabilidad, sin embargo, no es exclusiva en el deslizamiento por esta pendiente del deterioro. No suelo analizar programas de TV –y tampoco será este el caso, al menos en detalle- porque no soy un especialista en comunicación, menos aún en su variante audiovisual y porque no tengo televisión siquiera, aunque la evidencia fáctica de esta última afirmación va perdiendo cada vez más peso específico argumental a medida que las ediciones on line de la prensa escrita suben en recuadros los videos televisivos, además de la existencia de tapes en youtube, impidiéndome de este modo la posible excusación. En cualquier caso, las repercusiones del programa en cuestión adquieren una relevancia cuya discusión es imposible eludir ya que prácticamente determinan los titulares de los lunes y de varios días subsiguientes. Expuse en un artículo de este diario algún conflicto particular que mantuve con el conductor de ese ciclo televisivo, el periodista Jorge Lanata, ya en los primeros años del matutino Página/12, y de nuestras bifurcadas carreras. Sin embargo no me impidieron mantener un trato cordial en las contadas ocasiones en que nos reencontramos, sea en Montevideo cuando por ejemplo condujo el programa central en la inauguración de la señal uruguaya TVLibre o más íntimamente en su lujosísimo departamento de Bs. As. sobre la calle Esmeralda al 1.300, hace varios años. Diferencias aparte, hasta no hace mucho, siempre lo consideré un compañero, un exponente del anoréxico e indefinible progresismo argentino, valorando particularmente sus denuncias sobre corrupción y degradación institucional y el “punch” que lograba titulando o presentando sus informes y videos, o también como incisivo entrevistador, a diferencia de sus escasas o nulas contribuciones a la dinamización del pensamiento. Tuvo además el enorme mérito de haber fundado aquel “raro” diario que fue en sus inicios Página/12, que supo darle al análisis y la opinión el peso que el resto de la prensa relegaba y que aún hoy continúa afortunadamente dentro del mismo modelo, aunque adscripto al oficialismo. Expresé también aquí mi indignación cuando se lo ninguneó en el festejo de los 25 años de ese diario que fundó.
Pero la voltereta ideológica más reciente lo posicionó como el ariete principal de los peores intereses económicos y políticos del país, ya no sólo por sus denuncias, sino además por sus editorializaciones, que no tienen nada de originales sino que son las mismas que pueden leerse –y preverse- en los medios hegemónicos. Aunque portan ahora bajo su manto el aura de la “credibilidad” que les otorga no sólo el rating sino la supuesta “honestidad refleja” -o adherida por oposición- a las denuncias de corrupción que continúan una línea de periodismo denunciante que ya Lanata había ejercitado con éxito durante los gobiernos de Menem y la Alianza. Probablemente esa difusión ampliada se deba a la impronta payasesca de su programa, que recoge varios géneros ajenos al periodismo televisivo y con cuyo atractivo ya había experimentado el conductor Marcelo Tinelli, como la caricaturización de políticos, la exhibición de modelos publicitarias, el uso de sketchs y un lenguaje chabacano en una mezcla de stand up (groseramente leído y forzado) con monólogo revisteril.
Sin embargo, la amplísima difusión de su ciclo no ha enriquecido el debate político en el país, sino que, contrariamente, lo viene degradando en una espiral cotidiana. En el mejor de los casos, la evidencia de su vuelta de campana se complementó –en medio del silencio oficial- con respuestas de seguidores kirchneristas o funcionarios de las últimas líneas, bajo el formato genérico de la falacia ad hominem, o si se quisiera expresar en términos más populares, matando al mensajero, con el fin de omitir el propio mensaje. También se refleja en la variedad de réplicas la anteposición de otras dimensiones analíticas que desvían el tema o la minimización de la gravedad de las denuncias, que también tiene su versión popular en el “roban pero hacen”.
No sólo por razones de lógica formal sino por la importancia de las denuncias (y por el modo en que se obtuvieron) se impone como mínimo el ejercicio de la duda ciudadana y un atento seguimiento al proceder de la justicia ante ellas, con total independencia de quien resulte el denunciante. Por supuesto que el grupo Clarín (del que hoy Lanata, a pesar de haberlo denostado y denunciado por su corrupción en el pasado, es su periodista estrella) o el diario La Nación (rancia tribuna de doctrina de la oligarquía nacional) están comprometidos en neutralizar y debilitar la iniciativa del gobierno, que entienden contraria a sus intereses. Incluso derribarían al gobierno si pudieran (como por otra parte han hecho tantas otras veces en la historia). Pero ni siquiera estas denuncias surgen de investigación alguna de estos medios, ni de Lanata, sino del quiebre de pactos de silencio y complicidades de antiguos beneficiarios de la corrupción denunciada. El propio rating del programa y la supuesta “credibilidad” los llevó a elegir al programa PPT como medio para ello. Cuánto quisiéramos que otros pactos de silencio tan relevantes como los que sellaron los terroristas de estado se quebraran también y se expusiera su accionar y sus secretos, sin importar en modo alguno que sea a través de este programa o el peor de los medios posibles.
Personalmente no estoy extrañado por los hallazgos. Ya antes de que asumiera Kirchner en 2003 publiqué (en coautoría con Eugenia Zicavo) un largo artículo en la revista uruguaya Bitácora en el que abrigamos grandes sospechas sobre la corrupción del entonces futuro presidente. En casi todos los artículos en los que analicé la Argentina no dejé de mencionar la corrupción oficial y muy particularmente en el que escribí inmediatamente después de la muerte de Kirchner (y el sucesivo) en estas páginas. El aporte de PPT no es la demostración de la existencia de corrupción en el entorno presidencial, sino la visibilidad del cómo, el cuánto y los otros quiénes menores, asociados a ese delito. No hay que ser muy perspicaz para advertir que si un cajero de un banco provincial menor, un chofer y un jardinero son hoy multimillonarios, dueños de enormes mansiones, estancias, hoteles, aviones, flotas automotrices de lujo y empresas diversas de toda laya, son en definitiva, lo que el lunfardo rioplatense denomina “chorros”. Tampoco para sospechar que su vinculación (por ejemplo como chofer, o jardinero del ex presidente y difunto esposo de la actual presidenta) con el matrimonio Kirchner ha sido la potencial razón del enriquecimiento exponencial de todos los involucrados, incluyendo al matrimonio mismo. No considero la situación económica o patrimonial de los ciudadanos una cuestión privada sino pública, que debiera tener además la difusión y transparencia que los medios tecnológicos actuales permiten sobradamente. Para inferir la conclusión que expresé en lunfardo no hacen falta grandes pruebas. Lo que sí prueba, como mínimo, es la inoperancia (por incompetencia o complicidad) de los sistemas judiciales y fiscales para detectarla y pasar a investigarla en detalle. Mucho más complejo parece probar la existencia de bolsos con millones en efectivo o bóvedas en las que se atesorarían.
Triste es reconocer la falacia ad hominen, que dominan –y evitan- hasta los estudiantes del ciclo común y obligatorio de la universidad, no sólo en el discurso de políticos y periodistas oficialistas, sino también en el grupo de intelectuales que pretende ser usina de reflexión, aún desde el franco apoyo a la gestión. Al menos lo es para mí, que tengo tantos y tan buenos amigos en el colectivo Carta Abierta cuyo último documento me duele como “herida abierta”. Entiendo que una parte significativa de ese colectivo deba sus empleos a la confianza que les depositó el poder político y que deban abandonarlos si tal poder cambiara de manos, aunque es penoso que sea tal interés defensivo el motor productivo de un “intelectual orgánico”. Pero esa organicidad no puede incubar la figura abyecta del “intelectual encubridor”, porque ese adjetivo carcome hasta la médula del propio sustantivo.
El propio Lanata tampoco se priva de apelar a la misma falacia. En su columna de ayer en el diario Clarín, oponiendo periodistas (a secas) a aquellos militantes, no discute un solo argumento para pasar luego revista a más de una decena de reporteros oficialistas recordando los medios en los que trabajaron (como si hubieran podido elegirlo con plena libertad) y rematando con la pregunta: “¿lo harán sólo por dinero y ejercicio del cinismo?”, interrogante que debería formularse para sí y cuya respuesta no es muy difícil deducir. La falacia ad-hominem es hoy el gran continente del debate político argentino. Por un lado el discurso denunciatorio del gobierno no llega a rozar siquiera a los oficialistas porque éstos responden con otras temáticas e intereses, como los derechos humanos, las políticas sociales o el plan económico. El estancamiento argumental es pleno y no hay interacción persuasiva posible ni la menor elevación del nivel. No importa qué se enuncie sino sólo quién lo enuncia.
No es inexplicable. La dinámica política global está en la base de este deterioro moral e ideológico que excede sobradamente al kirchnerismo. Salvo excepciones, la totalidad de la clase política y una fracción importante de la sociedad está implicada en la corrupción por acción u omisión. Ha perdido por completo el sustrato vital de la indignación y la voluntad colectiva de saneamiento y superación. Lejos de recrear la política, la asfixia. Vive en y de esta putrefacción, recogiendo mieles o migajas del banquete, según sus posiciones y oportunidades. El debate entonces, confronta a empleados que resultan voceros de sus empleadores.
Es la dialéctica rediviva del amo y esclavo que enunció Hegel hace más de dos siglos.
Emilio Cafassi. Profesor titular e investigador de la Universidad de Buenos Aires, escritor, ex decano.
Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

30 may 2013

REDOBLAR ESFUERZOS PARA FORZAR LOS CAMBIOS

En tiempos en que se empiezan a perfilar candidatos y se convulsiona
el panorama politico con amodios que vuelven y otras operaciones
que agotan tiradas de diarios y ponen en duda la legitimidad de una lucha
que ha dejado increibles testimonios de valor ante el terrorismo de estado
-cuyos defensores civiles y militares boicotean degeneradamente a los pocos
fiscales que intentan investigar los atroces crimenes cometidos-, es necesario
redoblar esfuerzos para que no se pierda de vista la caracteristica fundacional
de esas generaciones que creyeron en una posibilidad de cambio, dando hasta
su vida, a pesar de las decisiones de las cupulas y sus posibles desavenencias.
Pareciera que hoy lo dirimen a traves de cartas y documentos que poco aportan,
mas alla de ver una realidad negada a muchos cuyas consecuencias la vivieron
los miles de luchadores anonimos avidos de cambio y sociedades mas justas.
Los informes que revelan las reuniones en el batallon Florida demuestran ademas
que la lucha armada como tal era solo ejercida por las fuerzas militares, ya
desmantelado el MLN por lo que son mas graves aun TODAS las operaciones
que se hicieron desde esa fecha, que confirman sin lugar a dudas que son
delitos de lesa humanidad y por lo tanto no prescriben, ni se pueden interpretar
de otra manera.
Del mismo modo que hoy se intenta por estos medios desacreditar las luchas
populares, NO PODEMOS PERDER DE VISTA QUE ESTE DESPRESTIGIO
SE LO QUIERE TRASLADAR AL PODER POLITICO en momentos que
la arremetida contra los fallos de la SCJ los empieza a tener de nuevo como
protagonistas y la falta de definiciones claras sobre derechos humanos, aborto, etc
traen como consecuencia una arremetida mediatica de quienes creen ver en esto
una oportunidad de debilitar al gobierno y por ende al Frente Amplio.
No es casual que hasta la Iglesia tan venida a menos y que tan poco ha hecho
en estos ultimos tiempos para revertir las injusticias, haya salido ahora a respaldar
a la peor y mas retrograda derecha.
Y aunque aun esta en etapa de proyecto, la sola mencion a una ley de medios ha
hecho que las corporaciones economicas-que ven peligrar su hegemonia discursiva-
asociadas al capital financiero que los tiene como socios, ya esten hablando de
leyes mordaza o falta de libertad de prensa avaladas por la SIP...
Ante este panorama solo queda redoblar esfuerzos para seguir cambiando.
Quizas no sea nuestra fuerza politica esa gran gestora de cambios que hemos
soñado, pero es lo mejor que le puede pasar al Uruguay de hoy.
Lo que tiene real valor es el proyecto de pais al que se quiere llegar, los hombres
pasan, las conquistas perduran aunque sean pocas y hoy por hoy solo el Frente
las garantiza.
Por eso no hay que caer en el desanimo y hoy mas que nunca
ARRIBA LOS QUE LUCHAN !!!


 

20 may 2013

VIDELA, EL CONDOR Y LA PUNTA DEL ICEBERG

Como era de esperar, no pocas voces se han alzado con beneplacito
por la muerte de otro genocida y torturador, cuya memoria eriza la piel
y la dignidad de miles de torturados, desaparecidos, emigrados o simples
ciudadanos que se han sorprendido con estas practicas aberrantes.
Sin embargo, con el transcurso del tiempo y a partir de las nuevas
historias que han ido apareciendo en base a testimonios y archivos
desclasificados, se puede apreciar en todo su aspecto las verdaderas
intenciones que llevaron a las fuerzas armadas a perpetrar el quiebre
institucional por las que se consideraron amos y señores de la vida
y gestores economicos e ideologicos de la sociedad.
Es evidente sin embargo, que un proyecto de tal envergadura debia
contar con multiples apoyos, tanto internos como externos, sin lo cual,
por mas loables que fueran sus fines, hubiera fracasado irremediablemente.
Y es aqui precisamente donde menos se ha avanzado en el esclarecimiento
de las responsabilidades que han tenido los diferentes actores economicos,
sociales, politicos , juridicos, eclesiasticos y diplomaticos en la gestacion y
fortalecimiento de un gobierno de facto amparado por la prensa "libre" y
llamado a ser el estandarte de la creacion de una sociedad occidental y
cristiana basada en las modernas teorias neoliberales de los chicago boys.
Si se repasa la historia de los ultimos cien años de America Latina, la
repeticion de hechos de esta caracteristica es el comun denominador,
sin que por ello haya mejorado en algo la vida de sus habitantes.
Los multiples movimientos sociales que han surgido a partir de esta
realidad incontrastable, ya sean pacificos o armados, han tenido siempre
la misma respuesta de parte de los que ostentaban el poder de turno
en beneficio de un sector economico y financiero que no reconoce
ideologias al momento de defender sus intereses, para lo cual, la tortura
el asesinato de opositores y la corrupcion desmedida, nunca fueron un
motivo de alarma de aquellos actores que con la complicidad del silencio
han mirado para otro lado mientras se pisoteaban derechos y garantias.
Ese orden juridico creado -al que se aferraron asesinos y torturadores
clamando leyes finales, obediencias debidas e interpretaciones falaces-
por aquellos que al amparo de los poderosos y las corporaciones, han
"legislado" y estatizado deudas privadas fraudulentas y empobrecedoras
hipotecando el futuro de varias generaciones, son precisamente los que
no aparecen en las cronicas y que sin dudas han sido el sosten intelectual
y material de regimenes aberrantes, con la complicidad y ayuda de las agencias
norteamericanas, expertas en desestabilizar democracias mas o menos
contrarias a sus intereses o cuya ideologia no compartieran.
Son en definitiva los grandes responsables del vaciamiento institucional
cuyas consecuencias mas visibles son la marginalidad y pobreza que rodea
las grandes ciudades y de cuya "inseguridad" y falta de valores se horrorizan
pidiendo penas mas altas y presos mas jovenes...
Con el advenimiento del Plan Condor, y el arribo del neoliberalismo depredador
a favor de las potencias industriales, estos procesos se agudizaron, al tiempo
que las pocas industrias desaparecian y el desempleo record impulsaba la
precarizacion laboral al amparo de los sindicatos, el silencio impune rodeo
a eclesiasticos, fiscales y jueces en su mayoria y la gran prensa libre se
nutria de apologistas liberales que saturaban los medios de comunicacion
con las bondades de la competencia y la libre empresa y el achicamiento
del Estado en perjuicio de las politicas sociales consideradas causantes de
los deficits.
Estas recetas, aplicadas a sangre y fuego, no se podrian haber llevado a cabo
sin el uso de la fuerza militar, para lo cual la Academia de las Americas habia
preparado cuadros para toda latinoamerica, entre cuyos exponentes mas visibles
han sido Videla, Pinochet,Stroessner y el Goyo y cuyo sosten economico eran
el fondo monetario y el banco mundial.
Lo que vino despues es harto despreciable y conocido.
Los desaparecidos, torturados, exiliados, los nietos sin identidad y los pobres
de pobreza, nos recuerdan que la mayoria de los culpables aun siguen impunes
y el hecho de haber muerto el simbolo, no nos debe quitar la vision de los que
con tanta o mayor responsabilidad hoy nos dan clases de democracia o de
interpretacion de leyes sentados en sus bancas o desde los monopolios mediaticos.