6 may 2014

Condenan a muerte a 683 islamistas, incluido el líder de Hermanos Musulmanes

EGIPTO
Condenan a muerte a 683 islamistas, incluido el líder de Hermanos Musulmanes
Lo que quedo de la primavera arabe...

EL CAIRO (Uypress) — Un tribunal egipcio condenó a muerte este lunes a 683 islamistas, seguidores del depuesto presidente Mohamed Mursi, incluido el líder de los Hermanos Musulmanes, Mohamed Badie.
Esta condena se suma a otro juzgamiento masivo que se dio en marzo de este año, cuando un tribunal decidió condenar a muerte a otras 529 personas consideradas islamistas o sospechosas de apoyar a Mursi y a los Hermanos Musulmanes.

El gobierno de facto que gobierna Egipto desde el 3 de julio de 2013 calificó a la Hermandad Musulmana como "organización terrorista" a fines del mismo año. Desde entonces se han sucedido juicios, la mayoría de las personas juzgadas "en rebeldía", con condenas sumarias o perpetuas, que establecen una fuerte persecución a los islamistas.

Badie y los otros 682 seguidores del presidente depuesto de Egipto, Mohamed Mursi, están acusados por un ataque contra una comisaria registrado en agosto de 2013. El mismo tribunal ha conmutado la pena de muerte impuesta en marzo a otros 529 acusados por cadena perpetua.

En la audiencia de este lunes 28, las familias de los condenados estallaron en llantos y gritos al conocer las sentencias, e insistieron en que sus allegados son inocentes, informaron agencias internacionales.

La decisión judicial de condenar a muerte a un número tan elevado de personas no tiene precedentes en la historia de Egipto y ha despertado la críticas de países occidentales y de organismos de derechos humanos.

ac

Mercosur, cosecha histórica de soja

RECORD
Mercosur, cosecha histórica de soja
LAS PENAS SON DE NOSOTROS, LA SOJITA ES AJENA...

MONTEVIDEO (Uypress) La cosecha de la soja, la más importante de la historia comenzó en Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay, cuatro integrantes del Mercosur que controlan la mitad de la producción mundial de esta oleaginosa con más de 150 millones de toneladas. China consume un cuarto de toda la producción del planeta.
Con precios que no son los más altos de la historia, pero que se mantienen elevados, la cosecha de soja ha comenzado y las autoridades esperan que este año se bata una marca histórica en la zafra. Los buenos precios de las materias primas agrícolas aseguran el ingreso de divisas en estos países.

China acapara un cuarto del consumo mundial de soja y más de la mitad de las importaciones. EE UU y la Unión Europea también son importantes demandantes. La oleaginosa es usada tanto para alimento humano como animal y, en menor medida, para biocombustibles. El cultivo de sus semillas transgénicas se han expandido en EE UU y Mercosur ante la elevada cotización de su producción y su resistencia a diversos climas. Es así que la soja ha desplazado en algunas regiones a la actividad ganadera, al maíz o el trigo y a los bosques, como en la Amazonia brasileña o la región chaqueña de Argentina. Mercosur exporta la oleaginosa en forma de grano o lo procesa como aceite, harina para alimentar vacas, cerdos o pollos o para producir combustible.

En Brasil que es, luego de los EE.UU. el segundo productor mundial de soja, la Compañía Nacional de Abastecimiento predijo esta semana que la recolección llegará a un récord de 86,1 millones de toneladas. En enero se preveía que la cosecha incluso iba a superar a la norteamericana, pero no fue así por una sequía en el primer trimestre del año en el sur del país.

En Argentina, tercer productor mundial de la oleaginosa, las autoridades apuestan a una cosecha histórica de un cultivo tan bien cotizado para asegurar el ingreso de dinero por exportaciones y contrarrestar así la escasez de divisas que provocó en enero pasado la devaluación del peso. El Banco Central, que ha logrado domar la cotización de la moneda desde febrero con un alza de tipos de interés que enfrió la economía, sabe que es tiempo de zafra de dólares para sus reservas con la mira puesta en lo que pueda suceder en el segundo semestre de 2014. La recolección de soja se extiende a la largo de este segundo trimestre. Por esa sed de divisas, el jefe de Gabinete de Ministros, Jorge Capitanich, se apresuró esta semana a disolver las amenazas de una huelga de trabajadores en los puertos sojeros de Rosario. Argentina es además el único país de Mercosur que cobra impuestos a la exportación, que llegan al 35% en el caso de la soja. Por tanto, el Gobierno de Cristina Kirchner también espera esta cosecha para reducir el déficit fiscal financiado hasta ahora con emisión monetaria.

La Bolsa de Comercio de Rosario, ciudad que centraliza el acopio, el procesamiento y la exportación del grano, prevé también una marca histórica en la cosecha en Argentina: 54 millones de toneladas. Lo que no está claro que es si toda esa producción se va a vender. Muchos agricultores, que se mantienen en la oposición al Gobierno kirchnerista desde el conflicto impositivo que los enfrentó en 2008, optarán por guardar los granos en silos plásticos porque temen cambiarlos ahora por unos pesos que el día de mañana puedan volver a devaluarse. Prefieren ahorrar en soja, que después podrán cambiarla directamente por semillas o camionetas. La oleaginosa, como el resto de las materias primas, cotiza en dólares. Pero también están los productores que necesitan liquidar su zafra para vivir y pagar sus cuentas. Pese a su enfrentamiento con el Gobierno, la situación de los agricultores y de los pueblos y ciudades que rodean sus campos ha mejorado gracias a los altos precios de la soja desde que en 2003 la demanda de alimentos de la creciente clase media de China los elevó.

Paraguay, sexto productor mundial de soja, detrás de China e India, prevé que este año cosechará 8 millones de toneladas. La recolección será menor a la de 2013 por falta de lluvias y elevadas temperaturas.

En Uruguay, octavo productor mundial, detrás de Canadá y delante de Bolivia, se anticipa un récord de exportación de soja de 3,7 millones de toneladas. En menos de diez años, la soja se convirtió en el primer producto de exportación de Uruguay, con lo que destronó por estrecho margen a la carne vacuna, durante varios siglos sector dominante de la economía nacional. La soja juega un importante papel en el crecimiento económico que vive el país. El año pasado Uruguay se expandió más del 4,4%.

En estos días de cosecha, enormes máquinas de colores vivos invaden los campos uruguayos, mientras a un ritmo frenético los camiones desfilan por las carreteras rumbo al Puerto de Nueva Palmira.

Este año se calcula que la superficie de siembra de soja se ha incrementado de nuevo en Uruguay, entre el 10% y el 15%, por lo que alcanzará a 1,5 millones de hectáreas. En diez años, Uruguay multiplicó por 12 la cantidad de exportaciones agrícolas.



"No nos llenamos de plata (dinero), tenemos un margen muy chico de beneficios", se queja Alberto Urrestarázu, representante de la Cámara Uruguaya de Servicios Agropecuarios, que nuclea a los contratistas que alquilan maquinaria para la zafra. Urrestarázu opina que el sector agrícola no ha desembolsado todavía las fuertes inversiones que debería para dar el salto tecnológico que requiere la soja.

El pasado febrero los actores de la cadena de producción agrícola uruguaya pusieron el grito en el cielo cuando el expresidente Tabaré Vázquez, favorito de cara a las elecciones generales de octubre próximo, anunció más impuestos para los "poderosos estancieros". Los sucesivos Gobiernos uruguayos han evitado gravar con tasas específicas a los agricultores, que tributan lo mismo que el resto de las empresas. Según fuentes oficiales, el agro pagó en 2013 unos 350 millones de dólares de impuestos, una cifra más que modesta. Esta cantidad vendría a representar el 10% del PIB del sector agrícola-ganadero.

El presidente de Uruguay, José Mujica, defendió a su correligionario Vázquez, del Frente Amplio (izquierda): "Todo el campo uruguayo en 2002 podía valer unos 7.000 millones de dólares, pero hoy vale unos 60.000 millones. Tal vez se pueda poner un poco más". Lázaro Baciagalupe, presidente de la Asociación Agropecuaria de Dolores, en el departamento de Soriano, no está para nada de acuerdo con Mujica: "Los productores pagan lo suficiente y hasta demasiado por lo que se reinvierte en infraestructuras". Esa es la principal queja del sector rural uruguayo: las carreteras están destrozadas, los puertos no dan abasto, la promesa de una red ferroviaria de mercancías nunca se cumplió.

De algún modo, Montevideo y el resto del país mantienen un statu quo: el Estado invierte poco, los productores apenas pagan impuestos. Claro que la evocación del sistema tributario argentino, con derechos de exportación, provoca auténticas reacciones de pavor entre los agricultores uruguayos. "Es veneno, es Siria", dice uno de ellos. En Argentina, un candidato presidencial para las elecciones de 2015, el conservador Mauricio Macri, les ha prometido a los agricultores la eliminación de los impuestos a la exportación, mientras que diversos economistas los consideran necesarios para evitar el impacto inflacionario de la devaluación y para capturar parte de la renta de una tierra poco distribuida para financiar el gasto social y el desarrollo de industrias y servicios exportables, que no dependan de los vaivenes que en forma cíclica sufren los precios de las materias primas. Pero, de momento, el ciclo de la soja cara continúa

5 may 2014

Uruguay ofrece refugio a niños y mujeres sirias

Uruguay ofrece refugio a niños y mujeres sirias


Uruguay ofrecerá ser refugio de niños y mujeres sirias que se encuentran en calidad de refugiados en Jordania, en el campo de Zaatari. El campo fue inaugurado el 28 de julio del año 2012. Allí hay más de 140 mil refugiados y, según pudo comprobar el ministro de relaciones exteriores Luis Almagro que recientemente visitó países del cercano Oriente, “el 25% de los refugiados son menores de 8 años” y algunos de ellos están acompañados únicamente por su madre “y otros son huérfanos”.

Según ilustró desde la apertura del campamento se han producido reiteradas manifestaciones llevadas a cabo por la población de refugiados. La principal preocupación se refiere a la falta de suministros de alimentos y de alojamiento. El campamento ha sido testigo de un creciente número de denuncias de delitos, como la prostitución y el tráfico de drogas.

Estos hechos han despertado el interés del presidente Mujica que en la pasada sesión del Consejo de Ministros propuso la medida de “tender una mano” a estas personas.

Ayer, el canciller luego de comparecer en régimen de comisión general del Senado (ver nota aparte), confirmó a LA REPÚBLICA que “la idea del Presidente es brindar opciones de salida de los niños y viudas con hijos, aplicando los principios artiguistas para que tengan una mejor condición de vida”.

Adelantó que el gobierno implementará el mecanismo conjuntamente con Acnur, la oficina internacional de refugiados “para dar una implementación de la mejor manera. Nuestra idea es que vengan a Uruguay en calidad de refugiados; están refugiados en Jordania y pasarían a ser refugiados en Uruguay”, detalló el canciller.

Ayer, en su audición semanal por radios del Estado, Mujica interpeló a los uruguayos aludiendo al valor de la solidaridad y apelando a la “madurez de nuestra sociedad”. El Presidente lanzó la posibilidad de “consultar” a la ciudadanía sobre si “no estamos en condiciones de socorrer en algo a los niños sirios abandonados en los campos de refugiados a consecuencia de la guerra”. “Ofrecer al mundo una mano no significa tener hijos robados del dolor, sino una práctica familiar de la solidaridad”, aclaró.

Y públicamente si no valdría la pena que “nuestra sociedad levante un poco la cabeza y sea capaz de socorrerlos”.

Almagro agregó que otra vía de ayuda a los refugiados sirios sería el envío de provisiones. Esto se implementaría a través del Sistema Nacional de Emergencia y en coordinación con organismos internacionales de ayuda a poblaciones en riesgo.

http://www.republica.com.uy/una-mano-al-mundo/

¿Qué Panamá somos hoy?

¿Qué Panamá somos hoy?

Por Ernesto A. Holder

5 mayo, 2014 Opinión

Todos los candidatos expresaron que hoy, 5 de mayo, después de los comicios realizados ayer, todos somos Panamá. La pregunta que cabe es: ¿Qué Panamá somos?

Anteriormente había dejado claro que ninguna de las tres principales propuestas electoreras podían resolver los problemas más profundas de la sociedad panameña. Problemas que no tienen que ver con cemento ni repartición de dinero, sino con nuestra condición humana.

Si este proceso politiquero es la medida de lo que somos a inicios del aún naciente milenio, una imagen cuestionada tendrán los que nos estudian en el futuro. Deberíamos estar preocupados por lo que estas elecciones han expuesto. Línea por línea ha dibujado claramente nuestra conducta malsana y la excesiva tolerancia que la mayoría le tiene o, con que acepta los comportamientos perversos e irrespetuosos. El momento debe servir de reflexión introspectiva. Decía José Ingenieros: ‘Cuando las miserias morales asolan a un país, culpa es de todos los que por falta de cultura y de ideal no han sabido amarlo como patria…’.

Para el nuevo presidente, Juan Carlos Varela, es urgente dar inicio a lo que será una labor escabrosa y de cuidado para recobrar y perfeccionar el respeto por la institucionalidad. Una institucionalidad, hasta hace cinco años imperfecta, que sucumbió totalmente en este último quinquenio a las ansias de poder y control del Órgano Ejecutivo, comprometiendo peligrosamente el balance social. Habrán cuestionamientos, retos y amenazas, pero la tarea la debe cumplir.

Lo que más debemos saber en la intención de hacer lo justo por adecentar el país, es que de todas las cosas que hemos experimentado de esta proceso electorero, hay una que nos ha definido y que habla claramente de la sociedad que tenemos.

A pesar de que la elección pareciera un giro correctivo, la realidad es otra. Por no hablar del comportamiento juegavivo de nuestros coterráneos del barrio, los de mayores retos en el día a día, en muchos círculos sociales, entre personas que atienden sus deberes con seriedad, profesionales y con un grado aceptable de educación social, ha sido aceptado sin resquemor que ‘estos roban, pero dejan obras’. He perdido la cuenta de la cantidad de veces que escuché esto, por la vergüenza que me da la aceptación. Es como aceptar que ‘La señora que limpia en mi casa se lleva las cosas, pero limpia bien’, o el que lava el carro, ‘se lleva lo que hay en el monedero, pero lava bien el auto’. Sufren del síndrome del esclavo, muy bien planteado hace años en un escrito de Pedro Rivera titulado: ‘La nostalgia por el Látigo’, donde esbozó la conducta de aceptación inequívoca del abuso bajo el alegato de que ‘amo dar latigazo, pero dar comida’.

A pesar de mi modo reservado y silencioso, lo he tenido que ser mucho más con gente que quiero mucho, familiares y amigos. Por más educados que se piensan. La ignorancia histórico-política, selectiva o consciente, no les permite ver las cosas desde la perspectiva del bien común. De lo que nos conviene a todos.

Revertir esa mentalidad, quizás sea el mayor reto. Lo dicen con seriedad, convencido de que es lo justo y lo mejor para el país. Enclaustrados en sus concepciones más intransigentes sobre sucesos del pasado, descalificando las otras ofertas electoreras, aunque tengan propuestas de adecentamiento de la cosa pública con algún valor evidente y de seriedad moral.

Con eso amanecemos hoy. Eso es lo que es Panamá. Los que buscaron el poder para seguir enriqueciéndose, los que aceptaron como bueno el transfugismo, la regaladera de cosas en los barrios y como noble la conducta del que regaló.

Guardemos los colores, las gorras y las banderas partidarias y junto a la bandera nacional sequemos la vergüenza.

Mucha responsabilidad tiene el presidente electo de la República, Juan Carlos Varela, con lo ocurrido en estos últimos cinco años. Él y su partido facilitaron el triunfo del actual gobierno y deben compartir la responsabilidad.

Pero tienen la oportunidad de enmendar, tienen que cumplir con todo lo prometido en campaña para iniciar el proceso de reconstrucción de nuestra condición de seres sociales respetuosos de las leyes y de la relación en sociedad. Por la votación emitida, en concreto, la propuesta del Movimiento Nueva República esa opción ha sido descartada a mucho pesar. Espero la considere como necesario para adecentar el país.

http://laestrella.com.pa/opinion/columnistas/panama-somos/23454364

EEUU instalará 5 bases militares en Filipinas

EEUU instalará 5 bases militares en Filipinas
Publicado el 5/04/14 •

El gobierno filipino puede entregar cinco bases militares a Estados Unidos, según los primeros detalles conocidos de un convenio bilateral de defensa y seguridad, informó hoy un funcionario de la nación asiática.

De acuerdo con el vicesecretario filipino de Defensa Pío Batino, jefe del equipo negociador, el diálogo Manila-Washington entró en una fase que incluye la selección de instalaciones.

Lo estipulado de manera general en el pacto, facilitará a los militares estadounidenses el uso por 10 años de territorios filipinos para avituallar, reparar o de descanso de tripulaciones de aeronaves o buques de guerra.

En ese convenio, partes del cual las revelaron durante la visita del presidente Barack Obama a principios de semana, se menciona el enclave de la bahía de Subic como una de las plazas posibles.

Se trata de un antiguo local de reparaciones de la flota estadounidense con base en Japón y que por su ubicación estratégica (linda con el Mar de China Oriental) entra dentro de la estrategia del Pentágono en la región.

Batino solo mencionó a la instalación de Subic y eludió las otras cuatro, aunque se conoce del interés por el Fuerte Magsaysay, 100 kilómetros al norte de Manila, que con anterioridad acogió los participantes en ejercicios bélicos conjuntos Filipinas-EE.UU.

El gobierno del país asiático desea sellar todo lo referente al tratado antes del 30 de septiembre próximo.

En 1992, Manila rehusó extender un convenio similar con Washington, lo cual puso fin a casi 100 años de presencia militar norteamericana en esta nación asiática.

Esa decisión la adoptó el Parlamento filipino que incluyó dentro de la Carta Magna, un acápite contra la utilización del territorio nacional por tropas extranjeras.

De ahí que varios diputados rechazaron la medida del Gobierno de dar curso a las negociaciones del pacto militar con Estados Unidos y obviar el espíritu y la letra de la Constitución.

PL