13 jun 2014

Los emigrantes enviaron 61.251 millones de dólares a América Latina y el Caribe en 2013

Los emigrantes enviaron 61.251 millones de dólares a América Latina y el Caribe en 2013

alianza0611-1000
Los emigrantes remitieron 61.252 millones de dólares a América Latina y el Caribe en 2013, casi la misma cifra que el año anterior pero aún por debajo de la cota alcanzada antes de la crisis financiera, según un informe divulgado hoy. El Fondo Multilateral de Inversiones (FOMIN), miembro del grupo del Banco Interamericano de Desarrollo, señaló que, tras la caída de estos flujos en 2009 por la crisis financiera internacional las remesas “mostraron una leve recuperación en 2010 para luego estabilizarse a partir de 2011″.
El total alcanzado el año pasado, similar al de 2012, “refleja las variaciones positivas en tasas de crecimiento de las remesas hacia América Central y el Caribe compensado por las tasas negativas para México y los países de América del Sur”.
En 2008 las remesas a los países de la región, que habían crecido durante casi una década, alcanzaron la cifra sin precedentes de 64.900 millones de dólares.
Estados Unidos es la fuente de aproximadamente tres cuartas partes del ingreso de remesas que reciben los países de América Latina y el Caribe.
“De los 21 millones de migrantes originarios de esta región que al cierre de 2013 se estima residían en Estados Unidos, 54,2 % provenía de México (-0,8 % menos que en 2012) y 14,4 % de Centroamérica (0,6 % más que en el año anterior)”, indicó el informe.
El FOMIN señaló, asimismo que, no obstante la situación económica que ha atravesado España en los últimos años y que “comenzó a revertirse hacia finales de 2013, este país se mantiene como la segunda fuente más importante de remesas enviadas a América Latina y el Caribe, particularmente en el caso de los países andinos.
Para 2013, se calcula que la fuerza laboral total de los migrantes de América Latina y el Caribe en España alcanzó los 985.000, de los cuales el 64,7 % estaba empleado y el restante 35,3 % en situación de desempleo.
En los años previos a la crisis financiera que estalló a mediados de 2008 el ingreso de remesas del conjunto de países de América Latina y el Caribe alcanzó tasas promedio de crecimiento anuales del 17 %, según FOMIN.
En 2009 hubo una fuerte caída de las remesas, más del 10 %, a lo que siguió el incremento modesto del 6 % en 2011.
México, con 21.583 millones de dólares es el país que mayores remesas recibe desde el exterior, seguido por Guatemala con 5.104 millones de dólares, El Salvador con 3.969 millones de dólares; la República Dominicana con 3.333 millones de dólares y Ecuador con 2.450 millones de dólares.
El FOMIN indicó que la mayor porción de las remesas que recibe México, proviene de Estados Unidos por lo cual la recesión económica en este país causó una importante caída de las remesas envidas a México con un crecimiento negativo del 3,8 % en todo el año pasado.
Los países de América Central, que fueron los primeros en mostrar señales de recuperación en los flujos de remesas recibidos después de la crisis financiera internacional, continúan experimentando un crecimiento a tasas superiores que las demás subregiones.
En 2013, señaló el informe, América Central registró tasas de crecimiento anuales similares a las observadas en años anteriores, alcanzando un crecimiento interanual del 5,4 %.
El FOMIN subrayó que América Central, retornó a las tasas de crecimiento anuales similares a las vistas ante de la crisis y que prevalecieron incluso en el último año.
“En 2013 el ingreso total de remesas de ese conjunto de países superó los niveles máximos alcanzados incluso antes de la crisis”, afirmo el informe.
“En los países del Caribe se observó una recuperación acelerada de los flujos de remesas recibidos, ocasionada por los envíos extraordinarios a Haití como respuesta al terremoto de 2010″, continuó el informe.
En 2012, el monto total de remesas que recibió dicha región mostró tasas de crecimiento anuales prácticamente nulas. Durante 2013, el comportamiento del ingreso de remesas a este conjunto de países fue similar al observado en el resto de la región”, añadió.
Del conjunto de países de esta subregión, República Dominicana lideró el crecimiento, con un alza anual del 5,5 %, mientras que los demás países de esta subregión, incluidos en este análisis, crecieron solamente entre 1,3 % y 1,6 % durante el año.
De acuerdo con el informe del FOMIN las remesas recibidas por los países de América del Sur han mostrado una lenta recuperación después de la crisis y además han presentado una mayor variabilidad en sus tasas de crecimiento que el resto de las subregiones, lo cual en parte responde a la diversidad del origen de estos flujos.
Las remesas que llegan a esta subregión provienen de Estados Unidos, de Europa -principalmente España- así como de algunos países asiáticos.

McDonald’s y la lucha por el salario mínimo en EEUU

EEUUchica
PETER CONSTANTINI / IPS – “¡Aumento de sueldo ya!”, gritaba la multitud fuera de un McDonald’s en una concurrida calle del centro de Seattle, una próspera ciudad del noroeste de Estados Unidos.
Una joven madre les dijo a los manifestantes, en su mayoría jóvenes, que dejó el trabajo para unirse a la causa por el aumento del salario mínimo en este país porque “estamos cansados de que se abusen de nosotros”. Su hija de cinco años de edad tomó el micrófono y con una gran sonrisa exclamó “¡ya no aguantamos más!”
Una pancarta azul exhortaba “15 dólares por hora, más propinas. No nos roben los salarios”, mientras algunos de los congregados en Seattle lucían camisetas rojas donde se leía “El alquiler no espera – 15 ya”.
Unos 200 manifestantes de diversos orígenes étnicos reclamaron el 15 de mayo que las cadenas de restaurantes de comida rápida paguen un salario digno. La concejal de la ciudad de Seattle, Kshama Sawant, informó que trabajadores de más de 150 ciudades, incluida su ciudad natal de Mumbai, en India, habían dejado sus puestos de trabajo ese día.
“Creo en este movimiento porque quiero ahorrar para ir a la universidad. Y no puedo hacerlo porque no gano lo suficiente. Así que es un círculo vicioso”, explicó a IPS el trabajador en una cadena de comida rápida Sam Laloo.
Según sus organizadores, la protesta de Seattle era parte de una acción mundial que los trabajadores de comida rápida en más de 30 países realizaron a través de alianzas de sindicatos, grupos comunitarios y organizaciones religiosas.
No obstante, esta próspera ciudad portuaria del estado de Washington, en el noroeste del Pacífico, es el lugar de Estados Unidos donde el salario mínimo tiene más probabilidades de lograr un aumento efectivo a una remuneración digna para todos los trabajadores.
Hoy en día el estado tiene un salario básico de 9,32 dólares la hora, el más alto del país. El alcalde Ed Murray, el municipio y, según algunas encuestas, la mayoría de los habitantes de Seattle apoyan que la remuneración mínima se incremente más de 60 por ciento a 15 dólares.
La discusión se concentra ahora en cuánto tiempo se les debe dar a las empresas de diferentes tamaños y a las organizaciones sin fines de lucro para aplicar el aumento, o si los beneficios y las propinas deben estar incluidos en el salario, entre otros detalles.
Seattle sería un buen campo de prueba para la medida. La ciudad aloja las sedes de las empresas Boeing, Microsoft y Amazon, y su zona metropolitana tiene un desempleo relativamente bajo y empleos con buenos salarios en el floreciente sector de la tecnología. El electorado vota mayoritariamente al Partido Demócrata y los sindicatos tienen cierto peso.
En el plano nacional, el presidente Barack Obama propuso el aumento del salario mínimo federal. Legisladores del gobernante Partido Democrata presentaron proyectos de ley en ambas cámaras para llevarlo de los actuales 7,25 dólares a 10,10 dólares por hora durante dos años. Posteriormente, el ingreso se incrementaría según el índice de la inflación.
Recientes encuestas nacionales muestran un fuerte apoyo al aumento, incluso entre conservadores, pero la propuesta en el Congreso legislativo fue víctima de una medida obstruccionista de los senadores del opositor Partido Republicano, lo cual la devolvió al ámbito de los estados y las ciudades.
Trabajadores de comida rápida en huelga por mayores salarios en la ciudad de Nueva York, en julio de 2013. Crédito: Annette Bernhardt/cc by 2.0
Trabajadores de comida rápida en huelga por mayores salarios en la ciudad de Nueva York, en julio de 2013. Crédito: Annette Bernhardt/cc by 2.0
Desde su adopción en 1938 y hasta 1968, el salario mínimo nacional creció más o menos pegado a la inflación y a la productividad.
Pero desde entonces los aumentos esporádicos no acompañaron la subida de los precios, lo cual llevó al sueldo básico actual a un monto inferior al de 1968, si se toma en cuenta la inflación.
Asimismo, el salario quedó muy rezagado frente al crecimiento de la productividad. De haberla acompañado, en 2012 habría prácticamente triplicado su valor a 21,72 dólares en lugar de los 7,25 dólares por hora actuales.
Los intentos por elevar el salario mínimo han proliferado en numerosos estados y ciudades. Desde la década de los 90, 26 de los 50 estados de este país elevaron su remuneración básica o están en proceso de hacerlo por encima del nivel federal. Ocho estados y el Distrito de Columbia prevén incrementos a la brevedad.
El salario mínimo de EEUU versus el resto del mundo
El salario mínimo de Estados Unidos, con 7,25 dólares, representa un mísero 38,3 por ciento de su salario medio en 2012.
En Gran Bretaña esa proporción sube a 46,7 por ciento, ligeramente por encima de la media de la Unión Europea.
Francia lidera con un mínimo de 60,1 por ciento de su salario medio.
De los principales países industrializados, solo Japón, con 38,4 por ciento, tuvo una proporción entre el salario mínimo y el medio casi tan baja como la de Estados Unidos.
El salario ya aumentó en más de 120 ciudades, y el proceso está en marcha en San Francisco, Oakland, Los Ángeles, San Diego, Chicago, Nueva York y Portland.
Este movimiento acompaña el espíritu de la época, como lo revela el renovado debate internacional sobre la desigualdad económica.
“El capital en el siglo XXI”, la obra maestra del economista francés Thomas Piketty, llegó a ocupar el número uno en la lista del New York Times de los libros de no ficción de mayor venta. El autor documenta la existencia de “fuerzas de divergencia” en el capitalismo moderno que llevaron la concentración actual de la riqueza a un nivel sin igual desde los años 20.
Para evitar algunas de las consecuencias “potencialmente aterradoras” de esta situación, Piketty propone un impuesto mundial sobre la riqueza.
Piketty no es un profeta que clama en el desierto. Organizaciones tan influyentes como el Fondo Monetario Internacional (FMI) y la Reserva Federal de Estados Unidos también se sumaron a sus filas. La directora gerente del FMI, Christine Lagarde, consideró que la creciente desigualdad en los ingresos es una amenaza para la estabilidad, y reclamó políticas que reduzcan la pobreza y fomenten el crecimiento “inclusivo”.
La presidenta de la Reserva Federal, Janet Yellen, declaró que el “enorme aumento” en la desigualdad de los ingresos es “una de las tendencias más preocupantes que enfrenta la nación” estadounidense.
Tanto el FMI como la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico reconocieron recientemente que un aumento moderado del salario mínimo puede ser beneficioso.
Como política no fiscal que no les exige desembolsos directos a los gobiernos con problemas de liquidez, las subas del salario mínimo resultan atractivas incluso para algunos en la derecha.
La revista británica The Economist, defensora de la hegemonía del mercado, pasó de la oposición a la aceptación a regañadientes al señalar que un incremento medido del salario mínimo puede hacer más bien que mal. Otra voz amiga de las empresas, el servicio de noticias estadounidense Bloomberg, también publicó editoriales a favor del aumento.
El ministro de Finanzas británico, George Osborne, del Partido Conservador, defendió recientemente la suba del salario básico de Gran Bretaña. Y en Alemania, la derechista canciller (jefa de gobierno), Ángela Merkel, aprobó en abril la primera ley de salario mínimo en su país, con un piso salarial de referencia de 8,50 euros (11,75 dólares) para 2015.
A medida que el salario mínimo en la mayor parte de Estados Unidos se rezaga cada vez más con respecto a la economía, las presiones del mercado laboral obligan a los trabajadores de más edad y mayor educación a aceptar empleos de baja remuneración.
En 2011, solo 12 por ciento de los trabajadores que ganaban menos de 10 dólares por hora eran menores de 20 años y solo 19,8 por ciento no había terminado la escuela secundaria, una caída de aproximadamente la mitad en cada indicador desde 1979.
Entre aquellos que tenían algo de educación superior, la proporción aumenta más de dos tercios a 43,2 por ciento.
Algunos políticos y grupos empresariales sostienen que el aumento del salario mínimo eliminará puestos de trabajo. Históricamente, sin embargo, el daño pronosticado nunca se produjo.
Después de décadas de experiencia, estudios rigurosamente empíricos nunca hallaron que el aumento del salario mínimo a nivel nacional, estatal o local tuviera consecuencias significativas en el empleo.
Las empresas absorbieron el costo que les implica el aumento principalmente a través de pequeñas subas de precios. Otros medios para reducir costos son el incremento de la productividad a través de una menor rotación y ausentismo, mejor eficacia de la organización y compresión de la escala salarial.
Estas tendencias se mantuvieron incluso para Santa Fe, en el estado sureño de Nuevo México, donde se adoptó un aumento de 65 por ciento del salario mínimo en 2004, el mayor de su tipo. Allí, la suba de los gastos frente a los ingresos tuvo un promedio aproximado de uno por ciento para todas las empresas afectadas.
El sector de restaurantes y hoteles, que utiliza más mano de obra barata, tuvo un incremento promedio de costos de tres a cuatro por ciento. Para cubrirlos, una comida de 10 dólares tendría que subirse a 10,35 dólares.
En todo caso, la pregunta pertinente no es si hay pérdida de empleos. El asunto es si la situación de los trabajadores afectados habrá mejorado tras el aumento del salario mínimo.

El South Stream podría meter cizaña entre la UE y EEUU

El South Stream podría meter cizaña entre la UE y EEUU

Moskovski Komsomolets
10/06/2014
Moscú, 10 jun (Nóvosti).

Bruselas insiste en frenar las obras del gasoducto South Stream, pero en realidad el mayor detractor del proyecto es Washington. De seguir adelante, la tubería podría llegar a provocar un conflicto de los dos grandes aliados, escribe hoy Moskovski Komsomolets.
El South Stream se está convirtiendo en una especie de moneda de cambio en el conflicto gasístico de Moscú y Kiev pese a no tener relación formal con este asunto, destaca Serguéi Pikin, director de la Fundación para el Desarrollo Energético.
“Europa fue la primera en arremeter contra el proyecto por considerar que Rusia, que actualmente cubre el tercio de la demanda energética europea, se afianzará aún más en su mercado al construir el nuevo gasoducto”, indica.
Sin embargo, hasta hace poco la disputa en torno al South Stream se desarrollaba sin apenas subir de tono, según Alexéi Grivach, director general adjunto de la Fundación de la Seguridad Energética Nacional.
“Moscú y Bruselas intercambiaban amenazas de llevar el asunto a los tribunales pero sin llegar a un proceso judicial real. Y la situación de Gazprom estaba lejos de ser delicada, ya que los acuerdos intergubernamentales para construir la tubería se firmaron antes de que el tercer paquete energético entrara en vigor”, dice el experto.
Pero ahora en la disputa ha intervenido una tercera parte, EEUU, que pretende comprar el sistema de gasoductos ucranianos que hoy día es la principal vía de tránsito del gas ruso hacia Europa. La puesta en marcha del South Stream supondría una ruta alternativa y las tuberías ucranianas solo servirían para chatarra, explica.
“Washington se esfuerza por que las obras del South Stream no lleguen a término y en ello se solidariza con la UE. No obstante, Rusia tiene ahora una oportunidad no solo para finalizar las obras de la tubería, sino también para provocar una bronca entre Washington y Bruselas”, estima Grivach.
Y es que, aclara, Gazprom podría tender parte del gasoducto a través de Turquía, país que no está sometido al tercer paquete energético europeo, algo que ya está barajando el gigante ruso.
Por otro lado, también podría vender sus participaciones en los tramos que pasan por países europeos a compañías locales, lo que eliminaría el motivo de las protestas europeas.
“Europa necesita gas y EEUU por ahora no es capaz de proporcionárselo. Resolviendo las reclamaciones de Bruselas, que son lo que impide las obras de la tubería, Rusia podría obtener luz verde de la UE para el South Stream, lo que sería una desagradable sorpresa para Washington”, concluye el analista.

Rusia y Argentina preparan nuevo acuerdo de cooperación nuclear

La corporación estatal rusa Rosatom prevé preparar este año un nuevo acuerdo de cooperación con Argentina en materia de uso pacífico de la energía nuclear.
Así se desprende del proyecto de informe 2013 de la compañía al que tuvo acceso esta agencia.
El subdirector de la empresa, Kiril Komarov, anunció la víspera que Rosatom fue incluido por Argentina en una lista preliminar de compañías autorizadas para construir plantas nucleares en el país sudamericano.
Según el directivo, la corporación rusa prevé participar de manera activa en el sector atómico de Argentina y otros países del continente latinoamericano.
Con anterioridad, el director general de Rosatom, Serguéi Kirienko, declaró que el consorcio está interesado en participar en los programas nacionales de energía nuclear en America Latina, en primer lugar en Argentina y Brasil.
Rosatom participará en el concurso para construcción de una central nuclear en Argentina, comunicó hoy a RIA Novosti el director general del organismo, Serguéi Kirienko.
“Argentina es una terra incognita para la industria nuclear de Rusia. Es hora de comenzar a explorarla. Planeamos tomar parte en el concurso cuando se convoque”, dijo al añadir que los especialistas argentinos dieron una valoración muy alta a las tecnologías y reactores rusos.
El pasado 24 de mayo la rusa Rosatom y el Ministerio de Planificación Federal, Inversión pública y Servicios de Argentina suscribieron un memorando de cooperación en ámbito de uso pacífico de energía nuclear.
Según el documento, Argentina estudiará las propuestas de Rosatom respecto la construcción de instalaciones nucleares y sus características técnicas.

Presión de Estados Unidos a El Salvador por semillas de Monsanto

MONSANTO

Ricardo Navarro, presidente de CESTA, en El Salvador, instó a Estados Unidos a dejar de presionar al gobierno salvadoreño para que adquiera las semillas de Monsanto.


Foto: Corey Templeton
Según informó el portal Sustainable Pulse, dedicado al tema de los organismos genéticamente modificados, Estados Unidos está ejerciendo una presión sobre El Salvador, para que éste adquiera semillas transgénicas provenientes de la empresa Monsanto. Si el país centroamericano se negara, Estados Unidos estaría dispuesto a retener unos 300 millones de dólares, de las ayudas que destina a ese país.
Al parecer, las ayudas provenientes de “Millennium Challenge Corporation” (Corporación del Reto del Milenio), organismo estadounidense de ayuda exterior, de carácter independiente, se cortaron a finales del 2013. Entre los motivos de esta suspensión, se supo que el organismo no retomaría la ayuda a menos que El Salvador llevara adelante diversas reformas que tenían que ver fundamentalmente con el plano económico y medioambiental. Una de ellas refería precisamente a la adquisición de semillas transgénicas, que sustituyeran a las no modificadas de la agricultura local.

Se llama Monsanto

El Centro Salvadoreño de Tecnología Apropiada (CESTA), una ONG ambientalista, se expresó a través de su presidente, Ricardo Navarro, instando a Estados Unidos a retirar las demandas y sanciones, aduciendo que solo pretenden favorecer a la empresa transnacional en detrimento de la producción local. Navarro señaló al diario Verdad Digital que: “quisiera decirle a la embajadora de Estados Unidos, Mari Carmen Aponte, que no esté presionando al Gobierno de El Salvador para que le compre semilla mejorada a Monsanto”.
“Si hay una corporación dañina en el planeta se llama Monsanto”, enfatizó el presidente de CESTA, quien además manifestó que le parecía sumamente preocupante que Estados Unidos estuviera promoviendo a la empresa.
Además, hace pocos meses, investigadores descubrieron que la enfermedad renal crónica que acecha a los agricultores de toda Centroamérica y que ha provocado ya varias muertes, podría estar estrechamente vinculada a Roundup, el herbicida provisto por Monsanto.

Bioacumulación de glifosato en leche materna alarma a investigadores



El estudio piloto demostró la acumulación de glifosato en la leche materna / Foto: Jake Krohn
Un estudio realizado para analizar la presencia de glifosato en la leche materna de mujeres estadounidenses, reveló que 3 de cada 10 muestras contenían grandes niveles del herbicida.
Los resultados de la investigación llevada a cabo por Moms Across America y Sustainable Pulsedemuestran la existencia de una acumulación del glifosato en el cuerpo de las mujeres. Hasta ahora era algo refutado por las autoridades reguladoras mundiales y la industria de la biotecnología.
Los niveles encontrados en la leche materna, de 76 a 166 microgramos por litro, son hasta 1600 veces superiores a lo permitido por la Dirección de Agua Potable de Europa, pero por debajo de los 700 microgramos por litro admitidos en los Estados Unidos.
También se analizaron 35 muestras de orina y 21 muestras de agua potable en diferentes puntos del país en donde se encontró que los niveles de glifosato en la orina eran 10 veces mayores a los obtenidos en una prueba en Europa realizada por Los amigos de la Tierra en el año 2013.
Aunque el estudio no sea una investigación científica completa, trata de inspirar a cuerpos reguladores y científicos independientes en el planeta a revisar a fondo el impacto del glifosato. “El propósito de este proyecto de análisis de glifosato es arrojar una luz sobre la presencia de este químico en nuestra agua, nuestros niños y la leche materna, esperando inspirar futuros estudios científicos”, comentó Zen Honeycutt, Directora de la Fundación Moms Across America.
El glifosato es uno de los herbicidas más vendidos en el mundo, perteneciente a la marca Monstanto. En Europa, los alimentos transgénicos pertenecientes a esta empresa han encontrado gran oposición por parte de la población y los agricultores por no ser considerados seguros para la salud humana. Debido a su prohibición en algunos países, en 2013 la empresa anunció su retirada del mercado europeo.