21 ene 2015

Europa: zona de riesgo global



SEGÚN LA OCDE





A la feroz crisis económica que se prolonga desde 2007, producida por la megaespeculación inmobiliaria de grandes bancos y agravada por la “austeridad” de Angela Merkel y sus socios, se suman la falta de liderazgo y respuestas políticas, las consecuencias de un desempleo promedio de 11,6%, con picos de 26%, y, ahora, la explosión de una tensión largamente incubada que, en el acierto o en el error, replantea el tema del “choque de civilizaciones”.

Por Carlos Luppi

19 de enero, 2015

Al temor a lo que vendrá se suman confusiones varias: la marcha de repudio del domingo 11 fue “fotográficamente” encabezada por varios de los peores líderes políticos de la región. Asistimos a fenómenos insólitos como que Mariano Rajoy haya pedido a mediados de diciembre a Mario Draghi que el Banco Central Europeo, BCE (violando su “sacrosanta” independencia técnica, una de las mayores mentiras de la historia), proceda, además de mantener las tasas cercanas a 0%, a comprar masivamente deuda pública y aumentar la inflación en la eurozona. Es decir, el injustificable mandatario español, que sigue exigiendo ajustes dolorosos en su sufrida patria (donde el desempleo llega a 24,9% y a 53,5% entre los menores de 25 años), pide que se aplique el heterodoxo programa keynesiano llamado Quantitative Easing (QE, compra masiva de bonos soberanos), ideado por Ben Bernanke y aplicado con éxito por Barack Obama en Estados Unidos, y que luego se extendió a Japón y a Reino Unido. Se espera que Draghi lo aplique masivamente a partir de la reunión del consejo directivo del BCE del 22 de enero. Los “sospechosos de siempre”, como los llama Paul Krugman, señalan que Estados Unidos había abandonado a Europa a sus depredadores internos como Angela Merkel y compañía, pero el conflicto con Rusia por Ucrania, la irresistible ascensión de China y el surgimiento del movimiento Estado Islámico hacen necesario que el principal aliado retome su fuerza.

Es que la recuperación europea es débil –o, directamente, no existe-, el riesgo de deflación es creciente y contra ese peligro alertan nada menos que la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI), los organismos ejecutores del G 20. La inflación está situada en -0,2% (tomando la tasa interanual, siendo el rango objetivo 2%) y los precios continúan cayendo por falta de demanda, o sea, de consumidores, ya que estos no tienen trabajo y las empresas siguen cerrando. Ahora se recuerda más que nunca la frase que dice que “el único lugar donde no hay inflación son los cementerios”. Las cifras del desempleo (“un error económico y un crimen social”, según John Maynard Keynes), luego de siete años de crisis devastadora, siguen siendo intolerables.



Los números de la infamia y “el huevo de la serpiente”

Cuando van a conmemorarse setenta años del triunfo aliado en la Segunda Guerra Mundial y de la victoria definitiva sobre la Gran Depresión de 1929 con la creación del Welfare State en Estados Unidos y Europa y la aplicación del Plan Marshall (para que nunca más volvieran totalitarismos como los vencidos, traídos por las miserias del Tratado de Versalles), la eurozona y toda la Unión Europea tienen a sus trabajadores sumidos en “el valle de la desesperación”. Veamos las tasas del desempleo a noviembre de 2014, según la oficina de estadísticas oficiales europea Eurostat: Alemania, 5%; Austria, 4,9%, Bélgica, 8,5%; Chipre, 16,8%; Eslovenia, 9,6%; España, 24,9%; Finlandia, 8,9%; Francia, 10,3%; Grecia, 26,4%; Holanda, 6,5%; Irlanda, 10,7%; Italia, 13,4%; Luxemburgo, 5,9%; Malta, 5,8%, Portugal, 13,9%; Eslovaquia, 12,6%; Estonia, 7,7%; Letonia, 10,8%; República Checa, 5,8%; Dinamarca, 6,4%; Hungría, 7,6%; Lituania, 11,3%; Polonia, 8,2%; Rumania, 6,5%; Bulgaria, 11,1%; Reino Unido, 6%; Suecia, 7,8%, Croacia, 16,6%; promedio de la eurozona: 11,6%; promedio de la Unión Europea: 10,1%. Estos terribles números (detrás de los cuales están la desesperanza y la violencia), que en los casos de por lo menos Grecia y España (donde mucha gente ha muerto de enfermedades psicosomáticas, se ha suicidado o, simplemente, ha dejado de buscar trabajo, por lo que no figura en las estadísticas) se duplican en el caso de los menores de 25 años, es decir, la gente con más habilidades, necesidad y ganas de trabajar. Europa incuba otra vez el “huevo de la serpiente”, como en 1929, y no lo ve el que no lo quiere ver. Con estas cifras y esta gente, en 2016 Marine Le Pen (cuyo simpático padre, fundador del Frente Nacional, dijo que para resolver “el problema africano” había que propagar a “Monsieur Ebola”) ganará holgadamente la presidencia de Francia porque, contra lo que predice Sumisión, la última novela del archifamoso Michel Houellebecq, los franceses no votarán a un musulmán contra la ultraderecha, sino que volverán a apoyar a la ultraderecha como lo hizo no sólo gran parte del pueblo galo, sino también los más ilustres artistas y pensadores franceses de derecha y de izquierda cuando los nazis entraron en París.



La verdad, por fin

El informe Perspectivas económicas publicado el 25 de noviembre por la OCDE (organismo creado por los 34 países más industrializados, luego coordinador del G 20) en París señala que la eurozona se ha convertido “en un gran riesgo para el crecimiento mundial”. El documento consigna que en 2014 el Producto Interno Bruto (PIB) de la región crecerá 0,8% y en 2015 apenas 1,1%, en tanto que a nivel mundial la OCDE prevé 3,3% y 3,7% de crecimiento económico, respectivamente. Alemania crecerá 1,5% en 2014 y 1,1% en 2015, lo que es corroborado por informes de coyuntura recientes. La Francia de Hollande apenas 0,4% y 0,8% en los años de referencia, y, lo que es más importante para esta “gente seria”, el objetivo del déficit fiscal de 3% no se obtendrá hasta 2017. España crecería 1,3% y 1,7%, pero sólo se trata de un rebote tras años de caída. La insoportable tasa de desempleo de 24,9% (que más que se duplica entre los menores de 25 años) caería a 24,5% y 23,1% en 2015. China crecerá 7,1%, India 6,4% y Estados Unidos 3,0%, mientras que Rusia apenas lo hará 0,3% en 2015. En otro fenómeno que parece surrealista, el texto de la OCDE pide que se suavicen los ajustes fiscales en todos los países de la eurozona y que el BCE aplique estímulos económicos mediante la compra de bonos soberanos por los países miembros, en principio, por un monto de 700.000 millones de euros, es decir, apoya el método QE de Bernanke y Obama, al que se opone el Bundesbank de Angela Merkel. El informe de otoño afirma: “La continua debilidad de la actividad económica y la inflación pueden llevar a nuevas caídas en las expectativas de inflación y golpear la confianza de los inversores”. Agrega que con base en las experiencias de la Reserva Federal y el Banco de Inglaterra, “el BCE tendría que hacer una compra de bonos equivalente a 7% del PIB de la zona euro”, o sea unos 700.000 millones de euros.

Esta es la situación económica y social de Europa manejada por la “austeridad” neoliberal: una debacle tan arrasadora, incluyendo a Alemania, que la OCDE y el FMI prescriben instrumentos heterodoxos. Mientras tanto, el desempleo sigue haciendo su obra de destrucción en la sociedad europea.



El “choque de civilizaciones” y los oportunistas de derecha

El asesinato de doce dibujantes y periodistas vinculados a la izquierda francesa a manos de terroristas provocó una exposición aumentada de las diversas fracturas y heridas que perforan la realidad de Europa, en particular de la eurozona. La recesión, el desempleo, la desesperanza, la resistencia a poderes opresores, el aumento de la xenofobia, el racismo y los extremismos de izquierda y de derecha son realidades que Caras y Caretas ha señalado como consecuencias lógicas de una política económica equivocada desde antes del célebre Foro de Davos de enero de 2010, cuando se responsabilizó de todos los males del continente (que, en realidad, sufría la crisis provocada por la megaespeculación financiera con inmuebles) a los PIGS (Portugal, Irlanda, Grecia y España) y se dejó todo el poder de la eurozona en manos de la “austeridad” alemana, causante de ajustes fiscales, contracción económica y recesión. Como ha dicho el Premio Nobel 2008 Paul Krugman, son las políticas alemanas, impuestas al resto de Europa y aceptadas por mandatarios conservadores como Mariano Rajoy y François Hollande, las que provocan la deflación y todos los fenómenos económicos y sociales conexos.

Es claro que la tragedia de Charlie Hebdo, crimen contra la vida humana, contra la libertad y contra la república, que culmina en 16 muertos y cuyos efectos colaterales desconocemos, tiene muchas otras causas. Pero hay que recordar con Spinoza: “en política no se debe llorar ni reír, hay que comprender”. ¿A quién beneficia este crimen que ha conmovido a toda la opinión pública mundial? A gente como Samuel P. Huntington, que en 1996 escribió su libro Choque de civilizaciones, con antecedentes en Oswald Spengler y Arnold J. Toynbee, para conformar una teoría de las relaciones internacionales basada en el enfrentamiento, culminado en victoria o derrota, de distintos bloques de la humanidad. En un artículo de 1993, antecedente de su libro, Huntington afirma que en el siglo XXI “los estados-nación seguirán siendo los actores más poderosos del panorama internacional, pero los principales conflictos de la política global ocurrirán entre naciones y grupos de naciones pertenecientes a diferentes civilizaciones. El choque de civilizaciones dominará la política global. Las fallas entre las civilizaciones serán los frentes de batalla del futuro”. Las líneas divisorias que estableció tienen un marcado carácter religioso, ya que habla de una “Cultura Occidental” formada por Europa y América; el mundo musulmán de Oriente Medio hasta Indonesia; el pueblo judío que incluye a Israel y su diáspora; la civilización hindú; la civilización sínica (China, Vietnam, Singapur, Taiwán y sus diásporas); la japonesa y las áreas budistas de Nepal, Mongolia, Tailandia, Camboya, Laos y Tíbet. El autor afirma que los conflictos son inevitables dados los diferentes sistemas de valores (democracia, libre comercio, etcétera) y señala que el progreso de Asia enfrentará a la civilización sínica con Occidente y lo mismo ocurrirá con el Islam. Las tesis de Huntington fueron ampliamente discutidas y se le señaló el avance universal de valores como la democracia y la economía de mercado, pero los atentados del 11 de setiembre de 2001 y las guerras de Irak y Afganistán parecieron confirmarlas. La Unión Europea no absorbe a Turquía y la tensión con Israel permanece intacta o en aumento.

Los argumentos de Huntington sirvieron obviamente al movimiento neoconservador, que fue el poder detrás del trono durante los gobiernos de George W. Bush. Basta recordar a William Kristol, Robert Kagan, Donald Rumsfeld, Condoleezza Rice, Jeanne Kirkpatrick, Robert Perle, Francis Fukuyama y Paul Wolfowitz. Ellos tuvieron, gracias al 11 de setiembre de 2001, vía libre para avanzar sobre Oriente y depredarlo. Hay que preguntarse qué puertas abre el atentado criminal contra Charlie Hebdo, golpe dirigido nada menos que al cuarto poder de la república, que, desde la Revolución Francesa, ha representado las libertades en el mundo.



Los peores, a la cabeza de la impostura

La marcha que millones de franceses realizaron el domingo contra el terrorismo y a favor de la vida humana, la libertad y la libertad de expresión (esos fueron los lemas dominantes) fue aprovechada por líderes regionales que tienen gran parte de responsabilidad en el actual sufrimiento económico y social de Europa. Pero no se animaron a encabezarla, sino que se tomaron fotos a unos doscientos metros de la multitud y luego caminaron apenas algunos metros detrás de los familiares de las víctimas, antes de refugiarse en el Palacio del Elíseo. Al frente del fotogénico conjunto estuvieron el inútil y contraproducente socialdemócrata François Hollande tomado del brazo con la austera Angela Merkel, dictadora de las políticas que hacen la miseria de Europa según el Premio Nobel 2008 Paul Krugman. En la misma foto salieron, flanqueando a los primeros mandatarios, dos lacayos de Merkel: Jean-Claude Juncker, presidente de la Comisión Europea, y Donald Tusk, presidente del Consejo Europeo. En primera plana estuvieron el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu; el ex presidente de Francia Nicolás Sarkozy; el presidente de Malí, Ibrahim Boubacar Keita; los ya mencionados Hollande y Merkel; el presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abbas, y los primeros ministros de Gran Bretaña, David Cameron; de Italia, Matteo Renzi, y de España, Mariano Rajoy. Europa aportó, pues, lo peor de su liderazgo, que se dio el gusto de “darse un baño de multitud” en una manifestación por una causa que no le pertenece. Lástima que el pueblo francés –y estaban representadas todas sus minorías– no se dio el gusto de decirles que no podían desfilar en esa marcha, y echarlos. Hubiera sido un notable doble ejemplo para toda la humanidad.



*Publicada en Caras y Caretas el viernes 16 de enero de 2015

Rebeldes a punto de derrocar al presidente de Yemen

La ministra de Información de Yemen, Nadia al Saqqaf, ha denunciado hace unas horas que la residencia del presidente del país, Abd Rabu Mansur Hadi, está siendo atacada por “milicias que buscan derrocar al sistema gobernante”.


20 enero 2015 |
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A través de su cuenta en Twitter, la ministra ha confirmado que el palacio presidencial ha sido atacado con artillería por elementos armados apostados en viviendas cercanas. La ministra no ha citado específicamente a los huthis, que el lunes mantuvieron combates de artillería con las fuerzas gubernamentales en la capital.
Un responsable del Gobierno yemení ha confirmado a Reuters que se están produciendo enfrentamientos en estos momentos en el palacio presidencial y ha asegurado que el presidente “está bien”.

Asalto a Palacio

Previamente, testigos y fuentes de seguridad habían informado de que un grupo de rebeldes huthis ha irrumpido este martes en el palacio presidencial de Yemen después de enfrentarse con las fuerzas que custodiaban las instalaciones.
Los rebeldes han logrado tomar el complejo, que alberga la principal oficina del presidente yemení. Los huthis, que piden más derechos para la secta zaidí y hacen campaña contra la corrupción en el Gobierno, se hicieron con el control de la capital del país, Saná, en septiembre de 2014 y avanzaron posiciones en el centro y en la zona occidental del país.
El mes pasado, los partidos llegaron a un acuerdo y los huthis reclamaron la formación de un Gobierno de unidad nacional para retirarse de la capital yemení, algo que todavía no han hecho a pesar de que el Ejecutivo se ha constituido.
El lunes, los rebeldes atacaron el convoy en el que viajaba el primer ministro, Jalid Mahfuz Bahá, y posteriormente cercaron su residencia. La ministra de Información alertó de un intento de golpe de Estado por un supuesto plan para tomar el palacio presidencial.
(Con información de Europa Press)

Obama pide al Congreso terminar con el bloqueo a Cuba y cerrar Guantánamo

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, pidió en la noche de este martes al Congreso, con mayoría del Partido Republicano, poner fin al bloqueo de Estados Unidos contra Cuba, vigente desde hace más de cinco décadas.


20 enero 2015 
Obama en el estado de la unión 2015
En su Mensaje sobre el Estado de la Unión, el primer presidente afroamericano de la historia de esa nación, defendió su política de acercamiento a La Habana: “Nuestro cambio de política en relación con Cuba tiene el potencial de poner punto final a un legado de falta de confianza en nuestro hemisferio”, dijo Obama-
Proclamando que el bloqueo “debería haber terminado hace tiempo” porque “no funciona”, Obama anunció que “es hora de probar algo nuevo”.
“Y este año, el Congreso debería iniciar el trabajo de poner fin al embargo”, remató Obama en una sesión solemne de la Cámara de Representantes y del Senado, a donde asistió con su gabinete y miembros de la Suprema Corte de Justicia.
Cuba fue la única mención de Barack Obama a Latinoamérica en su discurso del Estado de la Unión

Cierre de Guantánamo

El mandatario también prometió que “no desistirá” hasta cumplir su promesa de cerrar el penal de Guantánamo (Cuba), donde aún quedan 122 detenidos.
“Desde que asumí el cargo de presidente, hemos trabajado de forma responsable para reducir la población de Guantánamo a la mitad. Y ha llegado la hora de finalizar el trabajo. Estoy decidido y no desistiré hasta que cerremos la prisión. Nosotros no somos así”, dijo Obama en su alocución, según el texto preparado distribuido a los periodistas.
El cierre de Guantánamo es una de las grandes promesas electorales de Obama aún pendientes desde su primera campaña en 2008.
Su Administración trabaja a contrarreloj para cerrar el centro de detención en los escasos dos años que le quedan en la Casa Blanca, pero se topa con la férrea oposición de los republicanos, con el control absoluto del Congreso tras las legislativas de noviembre.
En el último mes Obama ha transferido a 20 presos: 4 a Omán, 1 a Estonia, 6 acogidos por Uruguay, 4 repatriados a Afganistán y otros 5 enviados a Kazajistán.
(Con información de EFE y Notimex)

Detrás de Nisman

Por Santiago O’Donnell, autor del libro Argenleaks

Allá por enero del 2011, cuando Julian Assange, editor del sitio Wikileaks, me entregara un pen drive con más de 2500 cables diplomáticos estadounidenses referidos a la Argentina, lo que más me llamó la atención fue la información referida al atentado en contra de la AMIA y al fiscal de la causa, Alberto Nisman.

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Los cables reflejan una y otra vez la falta de independecia del fiscal respecto de la embajada de Estados Unidos en la investigación del atentado, tal como documenté en mis libros Argenleaks (2011) y Politileaks (2014). Dicha conducta incluye el adelantarle a la embajada medidas judiciales tanto de la fiscalía como del juzgado que entiende la causa AMIA, llevar borradores de resoluciones a la embajada para ser corregidos hasta conseguir la aprobación de la sede diplomática, y disculparse reiteradamente cuando no se dio preaviso de alguna medida judicial del caso a los diplomáticos y agentes de dicha embajada estadounidense. Los cables reflejan también que importantes referentes de las principales organizaciones de la comunidad judía, de la cancillería argentina y hasta de los propios expertos estadounidenses que le daban letra a Nisman expresaban en privado serias dudas acerca de la marcha del expediente, pero que evitaban que esas dudas se hicieran públicas para no debilitar la causa.
Más allá de esta información, de claro interés público, me llamó la atención que el periódico español El País y el diario francés Le Monde, que venían publicando artículos sobre Argentina basados en los cables de Wikileaks desde noviembre del 2010, hasta entonces no habían publicado ni una palabra sobre los 196 cables referidos a la AMIA, muchos de ellos clasificados como “secreto” o “clasificado.”
También me llamó la atención que menos de una semana después de que Assange me confiara los cables de Argentina, El País publicó por primera y única vez un artículo referido a los cables que hablan del atentado a la mutual judía de 1994. Pero lejos de poner al descubierto la connivencia del fiscal con la embajada, el artículo se dedica a ventilar algo que ya era de público conocimiento: la entonces cercanía de Nisman con el gobierno, que había empezado cuando Néstor Kirchner creó una fiscalía especial para investigar el atentado en el 2005 y nombró a Nisman para liderarla.
Titulado “EE.UU. sospechaba que la reapertura del caso AMIA respondía al oportunismo del gobierno argentino”, el artículo arranca así:”La embajada de Estados Unidos en Buenos Aires sospechó que el oportunismo del Gobierno de Cristina Fernández de Kirchner y la ambición del fiscal especial Alberto Nisman determinaron, probablemente, la reactivación hace tres años de las investigaciones sobre el atentado terrorista que, en 1994, destruyó la sede de la Asociación Mutual Israelita Argentina en la capital argentina y causó 85 muertos y 300 heridos.”
Esa misma semana redacté el artículo que terminaría siendo un año después, casi palabra por palabra, el capítulo “AMIA” de Argenleaks, con la intención de publicarlo inmediatamente en mi diario, Página/12, del cual sigo siendo jefe de la sección El Mundo, tal como habíamos convenido con Assange y también con Ernesto Tiffenberg, director del diario. Sin embargo, Tiffenberg me comunicó que no publicaría mi texto sobre Nisman y la AMIA, así como los referidos al grupo Clarín, terrorismo en la Triple Frontera y otros que dejaban mal parados a funcionarios del gobierno, incluyendo uno sobre el vicepresidente Amado Boudou. Pero mientras los demás textos fueron suprimidos hasta que salieron mis libros, en el caso de Nisman-AMIA Tiffenberg le entregó uno de mis cables (en ese momento tenía la exclusividad para la Argentina, según un convenio que yo mismo había firmado con Assange, con el aval de Página/12) al periodista Raúl Kollman y me informó que Kollman se encargaría de escribir sobre la AMIA porque era el experto de diario en el tema. Entonces me ofrecí a a trabajar con Kollman, pero Tiffenberg no dio lugar a mi sugerencia.
Poco tiempo después, el 27 de febrero del 2011, bajo la firma de Kollman, Página/12 publicó en su tapa del domingo “Una ayudita a los amigos para acusar a Irán” . El artículo descalifica a las fuentes que aparecen en los cables poniendo en duda la investigación de Nisman y dice que los cuestionamientos a la investigación del fiscal provienen de ex funcionarios judiciales procesados por encubrimiento:
“En los últimos días, el diario El País, seguido luego por La Nación y Clarín, interpretaron que el cable del 27 de mayo señalaba que, según la opinión norteamericana, Nisman, en combinación con Néstor y Cristina Kirchner, pretendieron tapar, con el pedido de detención de Menem y los demás, el problema que por entonces estaba en el centro de la escena: el conflicto con las entidades del campo. En el cable del día 22 queda claro quién sostiene esa hipótesis: los propios Menem y Galeano. Ambos dijeron públicamente que la acusación en su contra era una maniobra política. Sin embargo, todo fue confirmado en las dos instancias judiciales superiores, el juez y la Cámara. Los otros dos que abonan esa teoría del desvío de atención fueron Neuburger y González. Los cables traducen esas opiniones y, sobre el final, Wayne más bien expresa sus dudas.”
También cita al propio Nisman para desmentir su cercanía con el gobierno, relación que por entonces era archiconocida: “Página/12 consultó a Nisman sobre una frase del ‘garganta profunda´ de la Embajada: ‘Nisman está totalmente dominado por el jefe de Gabinete Alberto Fernández. Obedece sus ordenes sin discusión y no descarto que todo sea una maniobra política de Alberto Fernández´. El fiscal respondió brevemente a Página/12. “Vi a Alberto Fernández dos veces en mi vida. Ambas en 2005, cuando se estableció la fiscalía especial para el caso AMIA. En ese momento gestioné ante el jefe de Gabinete la compra del sistema Excalibur de entrecruzamiento de llamadas. El presupuesto dependía de él y por ello lo fui a ver. Nunca más lo vi.”
De obsecuencia, de falta de independencia, de recibir órdenes de la embajada, ni una palabra.
Cuando leí el artículo le dije a Tiffenberg que me llamaba la atención que Página /12 siguiera la misma línea editorial de los grandes medios argentinos y extranjeros de proteger a Nisman y salvoguardar la investigación, pese a las dudas y presuntas inconductas que surgían de los cables de Wikileaks. Me contestó que no, que La Nación y Clarín apoyaban la línea Galeano-Mullen-Barbaccia-Nisman, mientras que Página/12 sólo apoyaba lo que hacía Nisman, que era muy distinto a lo de sus antecesores, (por más que Nisman había trabajado con los fiscales procesados e identificado a los mismos presuntos culpables).
Un mes más tarde, en marzo del 2011, un colaborador de Wikileaks le entregó una copia de los cables de Argentina al periodista de La Nación Hugo Alconada Mon y tres meses más tarde los cables se hicieron públicos. Sin embargo, nada se publicó hasta la salida de Argenleaks sobre la relación entre Nisman y la embajada.
Nobleza obliga, más allá del generoso espacio que me dieron algunos medios radiales para hablar del tema, empezando por Víctor Hugo Morales, el primer medio gráfico que publicó algo referido a mi capítulo de Argenleaks sobre la connivencia entre Nisman y la embajada fue Clarín. Con la firma de Daniel Santoro, el 29 de agosto del 2011, pocos días después de la salida a la venta de Argenleaks, Santoro escribió “Insólito pedido de disculpas de un fiscal a EE.UU.”, referido al profuso pedido de disculpas que Nisman le hicera a distntos funcionarios de la embajada por no anticiparles que pediría la captura de Menem y de otros funcionarios políticos y judiciales por presunto encubrimiento del atentado.
(Nobleza obliga también, esta semana vi a mi estimado y respetado colega Santoro en el canal de noticias del Grupo Clarín defender a capa y espada la acusación de Nisman contra la presidenta Cristina Kirchner, el canciller Héctor Timerman y otras personas, dando por cierta una conspiración que me resulta tan inverosimil como oportunista, políticamente motivada y de difícil comprobación, más allá de la opinión que me merezca el actual gobierno.)
Poco tiempo después Nisman me citó en su despacho a través de su publicista para hablar del libro, invitación que acepté de buena gana como suelo hacer cuando alguien sobre quien escribí quiere comentar lo que dije. En esa reunión Nisman me dijo que si bien puede ser cierto que la embajada le decía esto y aquello, él no siempre le hacía caso y que continuaba investigando pistas alternativas mal que le pesara a la embajada y que la prueba está en el expediente y en que la acusación contra los encubridores de la “conexión local” fue elevado a juicio. (Esta semana el juez de la causa, Rodolfo Canicoba Corral, cercano al gobierno, lo contradijo diciendo que muchas veces le pidió a Nisman que ampliara su investigación más allá de los iraníes pero que el fiscal no le hizo caso.) Nisman también me contó que prácticamente toda su información provenía del agente de la Secretaría de Inteligencia Jamie Stiusso, ya que Stiusso tenía la confianza de los servicios secretos estadounidenses e israelíes. Me comentó que Stiusso le pasaba información en bruto y lo que él podía corroborar lo llevaba al expediente.
Desde entonces la información sobre Nisman y la embajada desapareció de los medios hasta la firma del convenio con Irán para investigar el atentado en enero del 2013. Era como si existiera una política de Estado que atravesaba gobierno y oposición, medios k y anti k, y los principales representantes de la comunidad judía, de que la causa no se toca y el trabajo de Nisman tampoco.
El convenio con Irán rompió el pacto de silencio y reavivó el interés en mi trabajo con los cables de la AMIA. El 17 de febrero del 2013, a horas de que se discutiera el convenio en el Congreso, publiqué en Página/12 la columna “AMIA.doc.” , la que sería la base del capítulo “Nisman” de Politileaks. Más allá de que pensara que el convenio representaba un cambio de política exterior demasiado brusco y arriesgado para el país y la causa AMIA, aún sabiendo que la información sería utilizada por el gobierno para avalar su decisión, me pareció importante compartir con los legisladores lo que decían los cables, a favor y en contra, antes de que tomaran una decisión tan importante. Salvo la parte donde señalo que los cables muestran que durante su presidencia Nestor Kirchner había rechazado un convenio muy similar al que luego firmaría su esposa, que debí negociar con Tiffenberg palabra por palabra, el resto del texto, que documenta la falta de independencia de Nisman con respecto a la embajada, no mereció ningún reparo. Los tiempos habían cambiado
Ahora vuelve todo con la denuncia de Nisman y el interés de los medios k en los cables de Wikileaks sobre el fiscal. Pos supuesto que me llamó la atención que esto ocurriera apenas días después del desplazamiento del poderoso y otrora intocable agente Stiusso. Y sí, claro que puedo estar equivocado, pero la movida de Nisman me huele a carpetazo de los servicios. Aún así, no quiero ser un peón en la batalla política entre el gobierno y la oposición ni avalar conductas de unos u otros que no comparto. Hablé en varias radios pero no quise salir en televisíón por miedo a que mi imagen en determinado canal sea entendida como un apoyo a un lado de la grieta. Sin tomar partido en cuestiones que me exceden largamente y sin ser un experto en el tema AMIA, entre otras razones porque cuando ocurrió yo vivía en Estados Unidos, quería decir que me duelen las manipulaciones políticas a los familiares de las víctimas que se vienen sucediendo desde que ocurrió el atentado, y la falta de Verdad y Justicia en un tema tan sensible y doloroso para todos los argentinos.

20 ene 2015

GOLPES SUAVES Y DIVISION DE LA SOCIEDAD

Nisman, la AMIA y la vergüenza

El fiscal de la causa AMIA decidió investigar a la Presidenta, al canciller y a otras personas, en vez de dedicarse a dilucidar quiénes fueron los ejecutores y responsables del atentado que lleva dos décadas con más sombras que luces.

Nisman, la AMIA y la vergüenza
Rodolfo Canicoba Corral, el juez que lleva la causa AMIA, se pregunta por qué el fiscal de la causa, Alberto Nisman, dedicó tanto esfuerzo para investigar una supuesta red diplomática paralela, en vez de abocarse a la tarea que tiene encomendada: profundizar las tres pistas que, a dos décadas del atentado en la mutual judía, dejan sin aliento a los familiares de las 85 víctimas fatales y mantienen a la sociedad argentina en un alto nivel de incertidumbre acerca de cómo la trama de espías, fiscales y jueces es eficaz para evitar que se sepa la verdad respecto de lo ocurrido en Pasteur 633 el 18 de julio de 1994. 
Hay, con los pocos datos a disposición, dos hipótesis a seguir. La primera, sostenida por la oposición y por allegados a Nisman que afirman haber visto las 300 páginas de su investigación. Esos sostienen que las grabaciones son múltiples y contundentes y que incluyen diálogos de alguno de los imputados con cuadros de la inteligencia iraní. En todo caso, una vez que tome estado judicial, deberán realizarse las pericias que permitan conjurar una cuidadosa edición de fragmentos de conversaciones y que permitan confirmar que las contrapartes son los supuestos espías iraníes. Una segunda hipótesis es que Nisman disparó fuegos artificiales que tienen como propósito demostrar dos cosas: que el Gobierno, a través del memorándum de entendimiento entre Argentina e Irán de enero de 2013, intentó cambiar granos por petróleo y terminar con el pedido de captura internacional dictada por Interpol sobre cinco funcionarios iraníes. A juzgar por sus profusas declaraciones en el programa A dos voces que se emite por TN, Nisman llevó a cabo una supuesta investigación que le permitiría probar que hasta la propia Presidenta estaría involucrada en esa maniobra. El gran problema parece ser que nunca entró petróleo iraní y que nunca se levantó el llamado “alerta roja internacional” sobre esos cinco ciudadanos iraníes. 
Aquel entendimiento con Irán no sirvió para nada, el Congreso iraní no lo ratificó y la Corte Suprema de Justicia de la Argentina lo declaró inconstitucional en mayo de 2014. Pese a no tener ninguna vigencia, ese acercamiento del gobierno argentino con las autoridades iraníes, iniciado a principios de 2011, fue motivo de un gran debate, básicamente porque representaba una manera de tomar distancia del alineamiento automático con la política del Departamento de Estado de Estados Unidos. Es difícil afirmar si hubo o no aspectos secretos que llevaron a Cristina Fernández de Kirchner a ponerse al frente de ese entendimiento con Irán, pero si existieran sin duda no son los motivos por los cuales el fiscal Nisman cargó contra la Presidenta con tanta determinación y tan poca consistencia. Quien había escrito la teoría del petróleo por granos fue el fallecido periodista José Ricardo Eliaschev en marzo de 2011 a través de un artículo en Perfil. El propio Nisman reconoció en TN que él no abonó esa teoría en aquel momento. 
¿Qué cambió para que ahora sí lo crea? Lo que esgrimió fueron frases aisladas atribuidas a Luis D'Elía y el líder de Quebracho Fernando Esteche, entre otros, en supuestas conversaciones telefónicas con personas de origen iraní en las que ellos allanarían las cosas para mejorar la sintonía con Irán. Humo, pero además un humo surgido de las chimeneas de las pinchaduras telefónicas de los servicios de inteligencia. 
¿Hay algún agente relevante en la generación de ese humo? Lo dijo el propio Nisman en TN cuando reconoció tener una relación estrecha con Aldo Stiles (alias Antonio Stiuso, el Ingeniero), jefe de Operaciones de la Secretaría de Inteligencia hasta el pasado 20 de diciembre. “¿Y a quien quiere que recurriera para investigar si no a los servicios de inteligencia?”, le preguntó de modo retórico Nisman al periodista Edgardo Alfano para dar por sentado algo que se sabe en los círculos de la Justicia y la información reservada: Nisman llegó a ser fiscal de la causa AMIA por ser un hombre alineado con ese espía a quien muchos consideran el John Edgar Hoover del subdesarrollo.
Otro falso ingeniero. Stiuso fue incorporado al espionaje vernáculo a finales del gobierno de Isabel Perón e hizo su carrera en plena dictadura militar cuando los PCI (Personal Civil de Inteligencia) se incorporaban a los grupos de tareas dirigidos por almirantes y generales. Stiles/Stiuso tuvo (tiene) una red de espías, algunos de los cuales pueden estar en cabarets o casas de cambio y muchos otros están en estrados judiciales o son fiscales. Antes de volver a las inconsistencias del Nismangate, vale la pena recordar que en julio de 2004, al día siguiente del aniversario del atentado a la AMIA precisamente, Néstor Kirchner dio una novedad que podía ayudar a la investigación: habían aparecido 45 de los 66 casetes de escuchas telefónicas que misteriosamente se habían perdido. Pasados diez años y medio, es difícil saber si alguna vez existieron esos casetes, lo que puede confirmarse es que no aparecieron nunca. Presumiblemente, eran conversaciones que permitían profundizar la llamada pista local, que comprometía entre otros a Carlos Telleldín, el hombre que habría vendido la camioneta Trafic que supuestamente se usó para el atentado. Los casetes no aparecieron pero Carlos Telleldín hoy es el titular de un estudio jurídico e inmobiliario al que se puede llamar las 24 horas (011-154-9988662 o Nextel 584*4987), entre otras cosas para gestoría de automotores. 
Pocos días después de la fallida aparición de las escuchas telefónicas, el entonces ministro del Interior Gustavo Beliz se inmolaba al mostrar la foto de Stiuso/Stiles en un programa televisivo. Si Beliz, por su simpatía proverbial o su acercamiento al Opus Dei, se creía capaz de ganarle una pulseada al experimentado espía, la realidad se ocupó de contestarle de inmediato. Kirchner, furioso, lo dejó fuera del cargo. Stiuso, el espía formado en los años de crímenes de lesa humanidad, jamás tuvo que contestar ¿qué hacía usted en esos años señor? Por motivos que algún día quizá se sepan, siguió al frente de la Jefatura de Operaciones de la Secretaría de Inteligencia de Estado. Sí cambió el nombre de la secretaría, que en febrero de 2011 pasó a llamarse SI a secas: Secretaría de Inteligencia. No cambiaron los encargados de la actividad.
¿Puede un hombre en las sombras concentrar tanto poder? Sin dudas, la causa AMIA es una prueba de que el dolor de la sociedad puede seguir conviviendo con la impunidad. El propio juez Canicoba Corral habla de tres pistas: la siria, la local y la iraní. Gabriel Levinas –otro periodista de origen judío y también opositor al gobierno pero que sí investigó en serio la causa AMIA– relativiza las versiones de que todos los caminos llevan a que Hezbollah (una organización asentada en el sur del Líbano) fue el brazo ejecutor de un plan urdido por la República Islámica de Irán–. De lo que nadie duda es de que la pista iraní es funcional a la Mossad, la CIA y el FBI. La pista iraní sirvió durante años para que Israel y Estados Unidos tuvieran un argumento más contra una nación rica en petróleo y desafiante al poder internacional. Siria, hasta hace unos años, se parecía más a una nación laica en medio del polvorín musulmán. Estos años movieron un poco el tablero. 
Hace casi cuatro años que Siria está en una guerra que algunos llaman civil al tiempo que en Irán soplan vientos más moderados desde que asumió la presidencia Hasán Rouhaní en reemplazo de Mahmud Ahmadineyad, el hombre que había afirmado que el Holocausto era un mito. Aunque el tablero mundial se mueva, Irán, para la derecha latinoamericana y el Departamento de Estado seguirá siendo la bestia negra aliada a la República Bolivariana de Venezuela, a Evo Morales y a cualquier izquierdista que no se sienta identificado con los tratados de libre comercio y la hegemonía de Estados Unidos y su historia de crímenes, golpes de Estado y negocios de las multinacionales. 
Stiuso, en estos años fue uno de los engranajes de la maquinaria de inteligencia aliada a las agencias de espionaje de los países centrales. Nisman cumplió con todos los requisitos formales para estar al frente de la fiscalía de la causa AMIA y lo hizo mientras Stiuso estaba alineado con el Gobierno. Muchos suponían que este espía se mantendría tranquilo por un tiempo tras su salida de la estructura, pero desde el miércoles pasado queda claro que no fue así.
Las formas jurídicas. El juez Canicoba Corral afirma que no hay motivos para que Nisman no le haya aportado las escuchas telefónicas. La única escucha que el magistrado autorizó es la del dirigente islámico Jorge Khalil. El fiscal Nisman sostiene que no son pruebas sobre la investigación del atentado y que en consecuencia no tenía obligación de dárselas a Canicoba Corral. Entonces, ¿cómo es que Nisman se pasó dos años armando esta historia que dio a conocer? ¿Quiénes, qué jueces autorizaron esas escuchas? Lo que dice Nisman es que el material se lo aportó “la Secretaría” y sería ingenuo pensar que un fiscal formado en las leyes y el Derecho incurra en hacer públicas pinchaduras no autorizadas. Será parte de lo que deba responder en su concurrencia al Congreso. Lo concreto es que el fiscal decidió llevarle sus carpetas al juez Ariel Lijo, titular del juzgado federal número 4 de la Capital, subrogado por la jueza María Romilda Servini de Cubría, quien de inmediato decidió no habilitar la feria judicial para tratar la denuncia. Pero, ¿por qué Nisman no siguió el procedimiento natural que es presentar la denuncia y que vaya a sorteo? 
Es sugestivo que una cautelar presentada por el diputado massista Mauricio D’Alessandro haya tenido curso en la Justicia para frenar la designación de 16 fiscales subrogantes y que un fiscal haga una denuncia pública temeraria y que para buena parte de la oposición mediática y política no importen las formas jurídicas. 
Arrancó el año político. En los últimos meses, el Gobierno había logrado instalar la disputa con los fondos buitre en todos los foros internacionales. Una diplomacia que para los sectores opositores era bastarda logró fuertes consensos. Bastó que Héctor Timerman pisara suelo parisino para que no importaran los 17 muertos en Francia ni los 20 muertos en Nigeria. Importaba si el canciller llamó o no llamó por teléfono a la Presidenta. Subidos al dolor y a un complejo entramado de odios raciales, se dio el clima para que Nisman tirase el carpetazo. Más allá de los oportunismos, de la clara maniobra opositora, queda el desafío de saber si hay algo de verdad entre las 300 páginas de su carpeta. Sobre todo, queda una vez más y a dos décadas, la incógnita de si algún día los familiares de las víctimas de la AMIA tendrán Justicia.

Protagonistas
Fiscal. El propio Nisman reconoció su estrecho vínculo con el espía Aldo Stiles (a) antonio stiusso, que fue desplazado hace tres semanas de la Secretaría de inteligencia.
Juez. Canicoba Corral salió a los medios de inmediato para marcar las arbitrariedades del fiscal en su sorprendente denuncia contra las más altas autoridades del gobierno nacional.