Por Paul Walder
23 marzo, 2017
23 marzo, 2017
La Ley de Pesca, aquel engendro pergeñado durante el gobierno de Piñera por el entonces ministro de Economía Pablo Longueira, ha sido una peste que ha contaminado a todo el ya enfermo sistema político. Esa norma financiada por las empresas pesqueras a la medida de sus intereses para apropiarse y depredar los pocos recursos que aún quedan en los mares, ha transparentado de forma obscena a una clase política que exhibe toda su incontinencia financiera, venga de donde venga.

