Por Arantxa Tirado, Silvina Romano y Tamara Lajtman
12 abril, 2019

La tensión entre EE. UU. y Rusia debido al conflicto en Venezuela consolida las tendencias y discursos de Guerra Fría al calor de las “Primaveras Árabes” y el conflicto en Siria; discursos y estética utilizados especialmente por Donald Trump y por el Congreso de EE. UU. para posicionar sus intereses. Tanto en la política interna como en política internacional, Rusia y China son identificadas, una vez más de modo directo, con el enemigo inmediato, en términos económicos, políticos e ideológicos.


