ARGENTINA
El servilismo del Cholo y un video miserable con Milei
Por José Luis Lanao
13 de junio de 2025

. Imagen: Redes sociales
Voltaire se preguntaba en sus escritos si Jesucristo tuvo ombligo. Si Jesús nació sin truncar la virginidad de María, sin romper ni atravesar su himen, mal pudo tener ombligo, pues tampoco hubo de tener cordón umbilical. ¿Creer en un Jesús con o sin ombligo nos hace más o menos humanos? La onfaloscopia es el oficio más demandado de nuestro tiempo. Nunca como ahora nos miramos tanto el ombligo: símbolo inequívoco de un capitalismo narcisista, hedonista, e insolidario. Nuestro país está gobernado por un ombligo gigante, odioso y venerado, que gana elecciones, sabiendo lo que sabemos. Contamos, además, con cientos de miles de ombligos pasivos. Dante despreciaba tanto a esa clase de "ombligos", que en la Divina Comedia los condenó al rincón más abyecto del infierno; "ignavi", los llamó. Son los tibios, aquellos que, en tiempos de crisis profundas, no toman partido, se ponen de perfil, no respaldan en teoría ni a las víctimas ni a los verdugos, lo que en la práctica los coloca junto a los verdugos.