5 dic 2022

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Al menos 230 personas fallecieron por el cólera y la ONU afirma que el país vive en condiciones de hambruna

En 02/12/2022


Dos meses después de su repunte en Haití, el cólera ha causado la muerte de 230 personas en el país, según las cifras más recientes dadas a conocer este jueves por el Ministerio de Salud haitiano.
Un total de 154 de los fallecimientos ha ocurrido en centros de salud, mientras las autoridades aseguraron que hay 1.082 casos confirmados y que 10.584 personas han sido hospitalizadas.

Estas cifras muestran un fuerte aumento de casos de cólera en un país azotado por una severa crisis en todos los órdenes, incluyendo la humanitaria.

Taiwán al rescate de Haití

El ministro de Salud Pública y Población haitiano, Alex Larsen, y el embajador de Taiwán en Haití, Wen-jiann KU, firmaron un acuerdo de colaboración destinado a fortalecer los esfuerzos del Gobierno haitiano en combatir la enfermedad.

Larsen saludó la iniciativa del país asiático a través de esta respuesta que refleja la “solidaridad habitual del Gobierno taiwanés hacia el pueblo haitiano”.

El Departamento de Occidente sigue siendo el más afectado con más de 885 casos confirmados de 11.460 casos sospechosos, siendo la ciudad más afectada Puerto Príncipe con 4.152 casos sospechosos y 256 casos confirmados.

¿Por qué son los niños?


La epidemia actual está afectando en mayor proporción a los más jóvenes. La edad promedio de los pacientes afectados durante la epidemia de 2010 fue de 24 años, en comparación con los 12 años de este rebrote.

El rebrote del cólera afecta de manera desproporcionada a los niños.

Esto puede deberse al hecho de que los niños nunca estuvieron expuestos a la bacteria y no fueron vacunados, según un estudio realizado por investigadores haitianos publicado en “The New England Journal of Medicine”.

Las Naciones Unidas dieron a conocer recientemente que Haití se encuentra en un nivel 5, equivalente a una situación de hambre “catastrófica”, y es probable que la desnutrición severa haga que los niños sean más susceptibles a las enfermedades.

Además, la inseguridad y la escasez de combustibles en Haití son factores que favorecen la propagación de la enfermedad.

Sin combustibles, la empresa nacional de agua no puede bombear el líquido potable de sus embalses a las poblaciones de mayor riesgo que viven en barrios caracterizados por altos niveles de pobreza.

Estos residentes ahora se ven obligados a beber agua contaminada. Las fuertes lluvias recientes inundaron el centro de Puerto Príncipe, incluidas las letrinas, y arrastraron aún más basura en los barrios bajos, aumentando la contaminación de las aguas.

Haití, entre la crisis y el cólera


Hasta la aparición de estos casos recientes, Haití no había experimentado un solo caso confirmado de cólera en más de 3 años.

Esto ocurre una década después de que uno de los peores brotes de cólera en la historia moderna golpeara el país, con más de 800.000 casos y 10.000 muertes.

Este brote se controló mediante una respuesta integral que incluyó el tratamiento de la enfermedad, la mejora del agua potable, el saneamiento y la higiene.

El resurgimiento del cólera coincide con el reciente caos político, económico y social, la violencia de las bandas armadas y el bloqueo del puerto principal de Puerto Príncipe, que provocó una escasez extraordinaria de alimentos, agua potable y combustibles.

Listín Diario
ONU dice Haití está entre los países que viven con hambruna

Ante los efectos del cambio climático, el riesgo de hambruna y la guerra de Ucrania, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) pidió este jueves recaudar 51,500 millones de dólares en 2023 para ofrecer ayuda humanitaria a 230 millones de personas especialmente vulnerables.

El coordinador de Asuntos Humanitarios de Naciones Unidas, Martin Griffiths, indicó que cinco países están viviendo en condiciones de hambruna, entre ellos mencionó a la vecina nación de Haití. También Afganistán, Etiopía, Somalia y Sudán del Sur.

Manifestó que la salud pública también se encuentra bajo presión en muchos puntos del mundo, a causa de la persistencia del COVID-19 y de la viruela del mono, de la reaparición del virus del Ébola en Uganda y la presencia de múltiples epidemias de cólera en distintos países, en particular Haití y Siria.

En 2022 se cubrió el 47 % de los fondos solicitados, explicó Griffiths. Un déficit, el actual, que nunca ha sido tan voluminoso, y que obliga a las organizaciones humanitarias a elegir entre las poblaciones susceptibles de recibir ayuda.

El país donde Naciones Unidas afronta la mayor necesidad de fondos el año próximo es Afganistán (4,630 millones de dólares), seguido de Siria, Yemen y Ucrania.

“El año próximo representará el mayor programa humanitario” jamás lanzado a nivel mundial, afirmó a la prensa el coordinador de Asuntos Humanitarios de Naciones Unidas, Martin Griffiths.

Las agencias humanitarias de Naciones Unidas necesitarán 51,500 millones de dólares el año próximo, un 25 % más que en 2022.

Esos fondos les permitirían financiar los programas destinados a ayudar a 230 millones de personas particularmente vulnerables en 68 países.

La ONU no es capaz sin embargo de ayudar a todas las personas en necesidad. En total son 339 millones de personas las que necesitan ayuda de emergencia el año próximo, más que los 274 millones de personas que la necesitaron en este 2022.

Una cifra, la de los 339 millones de seres humanos, que es “enorme y deprimente” según Griffiths.

El alto responsable de la ONU destacó que las necesidades humanitarias no han aminorado desde la cima que alcanzaron a raíz de la pandemia.

“Las sequías y las inundaciones están causando estragos (…), desde Pakistán hasta el Cuerno de África. La guerra de Ucrania ha transformado parte de Europa en un campo de batalla. Más de 100 millones de personas están desplazadas, y todo eso se añade a la devastación que la pandemia causó entre los más pobres”, explicó Griffiths.

El pedido de fondos lanzado por la ONU este jueves se apoya en un panorama sombrío.

Al menos 222 millones de personas de 53 países se verán confrontadas a una situación de “inseguridad alimentaria aguda” a fines de 2022.

De ese total, 45 millones de personas en 37 países se exponen a morir de hambre.

Diario Libre