Un laboratorio tan fascinante para Wall Street como dañino del tejido social
Tercer año del experimento libertario
Por Pablo Tigani
01 de marzo de 2026

Los cruzados del ajuste: el presidente Javier Milei y su ministro Luis Caputo. (JUAN MABROMATA/AFP)
Bienvenidos al laboratorio biopolítico más audaz del siglo XXI, donde la República Argentina se ha erigido como el principal exportador mundial de un experimento tan fascinante para las élites de Wall Street como letal para el tejido social de sus habitantes: la transmutación de una nación soberana en una gélida, inerte y deshumanizada hoja de cálculo. El Gobierno apunta a construir una estabilidad macroeconómica en donde el sufrimiento de muchos se presenta como la prueba máxima de “responsabilidad fiscal”.
Bienvenidos al laboratorio biopolítico más audaz del siglo XXI, donde la República Argentina se ha erigido como el principal exportador mundial de un experimento tan fascinante para las élites de Wall Street como letal para el tejido social de sus habitantes: la transmutación de una nación soberana en una gélida, inerte y deshumanizada hoja de cálculo. El Gobierno apunta a construir una estabilidad macroeconómica en donde el sufrimiento de muchos se presenta como la prueba máxima de “responsabilidad fiscal”.


