23 mar 2026

El presidente estadounidense todavía no ha optado por ninguna de ellas.
Alex Brandon / AP
Si bien el presidente estadounidense, Donald Trump, asegura que Washington está aplastando a Irán en la escalada bélica que entra ya en su cuarta semana, en realidad tiene cuatro opciones, ninguna de las cuales es buena, recoge The Economist.
De acuerdo con el medio, los cuatro caminos son negociar, declarar la victoria y retirarse de la guerra, seguir como hasta ahora o escalar; y si no ha elegido ninguna de las vías, es porque ninguna es buena.

Trump sobre su ultimátum: "Habrá una destrucción total de Irán, funcionará de maravilla"
La primera opción, de acordar un alto el fuego, parece la menos probable, ya que Irán, que ha sido atacado dos veces mientras se celebraban conversaciones con EE.UU., recela de sentarse de nuevo en la mesa de negociaciones con representantes estadounidenses. Además, Omán, que ejercía como mediador entre Washington y Teherán, irritó a sus vecinos del golfo Pérsico por su postura comprensiva hacia el país persa.
Si bien el presidente estadounidense, Donald Trump, asegura que Washington está aplastando a Irán en la escalada bélica que entra ya en su cuarta semana, en realidad tiene cuatro opciones, ninguna de las cuales es buena, recoge The Economist.
De acuerdo con el medio, los cuatro caminos son negociar, declarar la victoria y retirarse de la guerra, seguir como hasta ahora o escalar; y si no ha elegido ninguna de las vías, es porque ninguna es buena.
Trump sobre su ultimátum: "Habrá una destrucción total de Irán, funcionará de maravilla"
La primera opción, de acordar un alto el fuego, parece la menos probable, ya que Irán, que ha sido atacado dos veces mientras se celebraban conversaciones con EE.UU., recela de sentarse de nuevo en la mesa de negociaciones con representantes estadounidenses. Además, Omán, que ejercía como mediador entre Washington y Teherán, irritó a sus vecinos del golfo Pérsico por su postura comprensiva hacia el país persa.
De igual modo, surge el problema de que, incluso si los implicados vuelven a las conversaciones, un eventual acuerdo podría no concertarse, ya que Estados Unidos establecería límites estrictos al programa de misiles y fin del apoyo iraní a milicias regionales, mientras que Irán exigiría reparaciones por la guerra y el cierre de bases militares estadounidenses en la región.
Segunda opcion. Si no es capaz de terminar la guerra con un acuerdo, Trump podría intentar simplemente darla por cerrada. Así, algunos asesores empujan al líder estadounidense a declarar una victoria: anunciar que las capacidades militares y la Marina de Irán han sido destruidas, al igual que sus fábricas de misiles.
Segunda opcion. Si no es capaz de terminar la guerra con un acuerdo, Trump podría intentar simplemente darla por cerrada. Así, algunos asesores empujan al líder estadounidense a declarar una victoria: anunciar que las capacidades militares y la Marina de Irán han sido destruidas, al igual que sus fábricas de misiles.
Según The Economist, sería "la opción más 'trumpista'": vender una agresión inconclusa como un triunfo decisivo, como ya hizo en junio del año pasado al proclamar que el programa nuclear iraní había sido "obliterado", pese a describirlo ocho meses después como una amenaza.
No hay "forma fácil" de terminarlo
No obstante, retirarse del conflicto ahora daría siete meses para que el 'shock' petrolero se diluya antes de las legislativas de noviembre. En la misma línea, Teherán mantendrá el control sobre el estrecho de Ormuz, ruta marítima por donde circula alrededor de 20 % de todo el petróleo y gas que se comercia en el mundo.
La tercera opción es que Estados Unidos e Israel prolonguen durante semanas los bombardeos, respaldados tanto por varios altos cargos militares israelíes como por los partidarios de una política exterior agresiva en Washington. En ese caso, el argumento sería que unas semanas más de golpes sobre la nación persa podrían reducir sus capacidades militares o incluso provocar el colapso del Gobierno, mientras la Casa Blanca gana tiempo para enviar más buques y montar una coalición de escoltas en el estrecho.
Sin embargo, el medio pone en tela de juicio que tal plan funcione, dado que Irán es capaz no solamente de seguir lanzando ataques contra objetivos en la región y mantener cerrado el estrecho de Ormuz, sino también de "golpear otros frentes" e intensificar ataques contra infraestructuras críticas en el golfo Pérsico.
El mundo reacciona: se activan medidas de emergencia ante la crisis energética global
De ahí la cuarta vía: "escalar para desescalar", en palabras del secretario del Tesoro, Scott Bessent. El mandatario estadounidense podría cumplir su amenaza de golpear centrales eléctricas iraníes y ordenar tomar el control sobre la isla de Jarg, principal terminal petrolera iraní, o tres islas disputadas entre Irán y Emiratos Árabes Unidos, situadas en un punto estratégico cerca del estrecho.
Este camino de escalada está lleno de riesgos: militares estadounidenses tendrían no solamente que tomar estas islas, sino también mantenerlas bajo un fuego casi seguro de drones, mientras que un asalto a instalaciones nucleares exigiría a los comandos asegurar territorio hostil durante días y los estados del Golfo quedarían aún más expuestos.
Al mismo tiempo, aunque el presidente podría declarar la victoria, aun así vería cómo Irán mantiene cerrado el estrecho, apostando a que encarecer aún más este conflicto disuada otro en el futuro. Podría prolongar unas semanas la campaña y encontrarse después en el mismo punto muerto. La escalada no es un fin en sí mismo: si toma Jarg, ¿qué hace luego con la isla si Irán se niega a negociar un acuerdo? Habiendo iniciado esta guerra, Trump se enfrenta ahora a la conclusión de que ninguna de las salidas a su alcance es limpia ni barata, y no tiene una forma fácil de terminar lo que empezó.
NYT nombra el "error de cálculo clave" de EE.UU. e Israel en la agresión militar contra Irán
En público, algunos dirigentes israelíes insisten en que la campaña aérea podría verse respaldada por "botas sobre el terreno".

Al mismo tiempo, aunque el presidente podría declarar la victoria, aun así vería cómo Irán mantiene cerrado el estrecho, apostando a que encarecer aún más este conflicto disuada otro en el futuro. Podría prolongar unas semanas la campaña y encontrarse después en el mismo punto muerto. La escalada no es un fin en sí mismo: si toma Jarg, ¿qué hace luego con la isla si Irán se niega a negociar un acuerdo? Habiendo iniciado esta guerra, Trump se enfrenta ahora a la conclusión de que ninguna de las salidas a su alcance es limpia ni barata, y no tiene una forma fácil de terminar lo que empezó.
NYT nombra el "error de cálculo clave" de EE.UU. e Israel en la agresión militar contra Irán
En público, algunos dirigentes israelíes insisten en que la campaña aérea podría verse respaldada por "botas sobre el terreno".
Una mujer mira hacia afuera desde su apartamento destruido en un edificio en el barrio de Shahrak-e Gharb, en Teherán (Irán), el 21 de marzo de 2026.Majid Saeedi / Gettyimages.ru
Estados Unidos e Israel lanzaron su agresión militar contra Irán basándose en la expectativa de que, en los primeros días, se produciría un levantamiento interno capaz de derribar al Gobierno iraní, reporta The New York Times, asegurando que tal idea fue un "error de cálculo clave" en los preparativos del conflicto, que entra en su cuarta semana y se ha extendido por todo Oriente Medio.
Estados Unidos e Israel lanzaron su agresión militar contra Irán basándose en la expectativa de que, en los primeros días, se produciría un levantamiento interno capaz de derribar al Gobierno iraní, reporta The New York Times, asegurando que tal idea fue un "error de cálculo clave" en los preparativos del conflicto, que entra en su cuarta semana y se ha extendido por todo Oriente Medio.
Según fuentes estadounidenses e israelíes, el jefe del Mossad, David Barnea, presentó al primer ministro de su país, Benjamín Netanyahu, y a altos cargos de la Administración de Donald Trump un plan, según el cual, en cuestión de días, los servicios de inteligencia podrían movilizar a la oposición iraní para desencadenar disturbios y actos de rebelión e incluso provocar el colapso del Gobierno de la República Islámica.
El CGRI responde a Trump: "EE.UU. no conoce nuestras capacidades"
Netanyahu adoptó esta estrategia y la utilizó para convencer a Trump de que un cambio de autoridades en la nación persa era un objetivo realista: una combinación de asesinatos selectivos contra dirigentes iraníes al inicio de la guerra y operaciones de inteligencia para alentar una revuelta masiva. No obstante, el levantamiento esperado no llegó.
Tres semanas después del inicio del conflicto, informes de inteligencia de ambos países concluyen que el Gobierno iraní está debilitado pero intacto y, en lugar de colapsar desde el interior, ha intensificado su respuesta con ataques de represalia contra bases militares estadounidenses en la región e instalaciones vulnerables de petróleo y gas.
El medio destaca que altos mandos militares estadounidenses ya habían advertido a Trump, antes de la ofensiva, que los iraníes no saldrían a protestar mientras Washington y Tel Aviv lanzaran bombas, y que la probabilidad de una sublevación capaz de amenazar la estabilidad del Gobierno era baja.
Asimismo, analistas de la agencia de inteligencia del Ejército israelí (AMAN) se mostraban escépticos a la idea de una insurrección masiva ligada a la campaña militar, considerando el bajo riesgo de que los ataques desencadenaran una guerra civil.
Pese a ello, en público, algunos dirigentes israelíes insisten en que la campaña aérea podría verse respaldada por "botas sobre el terreno", sugiriendo que estas deberían ser iraníes, y aseguran que aún no han perdido la esperanza de que se produzca una revuelta que cambie el curso de la guerra.
Por otro lado, uno de los elementos contemplados por el Mossad era aprovechar el apoyo previo de Israel y la CIA a milicias kurdas iraníes con base en el norte de Irak, señala NYT. Sin embargo, dirigentes kurdos iraquíes desmintieron públicamente que existieran planes de invasión y advirtieron que una ofensiva podría tener el efecto contrario al buscado.
Agresión contra IránLa madrugada del 28 de febrero, Israel y EE.UU. iniciaron una agresión conjunta con el objetivo declarado de "eliminar las amenazas" de la República Islámica de Irán.Los bombardeos causaron la muerte del ayatolá Alí Jameneí y de varios altos cargos militares, entre ellos el secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, Ali Larijani; el comandante de la milicia Basij,
Gholamreza Soleimani; y el ministro de Inteligencia iraní, Esmaeil Khatib. Por otra parte, Mojtabá Jameneí, hijo del fallecido líder supremo iraní, fue elegido como su sucesor.
Como represalia por los ataques, Teherán ha lanzado numerosas oleadas de misiles balísticos y drones contra Israel y bases estadounidenses en países de Oriente Medio. Además, en respuesta a los ataques contra su infraestructura energética, realizó una serie de ataques masivos que alcanzaron "instalaciones petroleras vinculadas a Estados Unidos" en varios países de la región.Irán también ha bloqueado casi por completo el estrecho de Ormuz, ruta marítima por donde circula alrededor de 20 % de todo el petróleo y gas que se comercia en el mundo, lo que ha disparado los precios de los combustibles.