Orsi se distancia de la campaña por Lula que impulsa el FA
MONTEVIDEO (Uypress)-
08.09.2026

Foto: Orsi y Lula en velatorio de José Mujica / Javier Calvelo / adhocFOTOS
El presidente Yamandú Orsi evita involucrarse en la elección brasileña y reivindica sus vínculos con Kast, Paz y la administración de Milei. Según nota del colega Ramiro Pisabarro para diario El Observador, el presidente Yamandú Orsi busca marcar distancia de las expresiones de apoyo a la reelección de Luiz Inácio Lula da Silva que se multiplicaron en las últimas semanas dentro del Frente Amplio y entre algunos integrantes de su propio gobierno, mientras procura exhibir una política exterior basada en el relacionamiento con mandatarios de distinto signo ideológico.
La posición presidencial adquiere particular relevancia a menos de un mes de la primera vuelta de las elecciones brasileñas, prevista para el 4 de octubre. Mientras dirigentes frenteamplistas han llamado abiertamente a respaldar a Lula ante el avance regional de la derecha, desde Torre Ejecutiva buscan evitar que el gobierno uruguayo quede asociado institucionalmente a la campaña electoral del mandatario brasileño.
La diferenciación no supone un distanciamiento político o personal entre ambos presidentes. Orsi ha mantenido desde antes de asumir una relación cercana con Lula. De hecho, pocos días después de ganar las elecciones de 2024 realizó en Brasilia su primera visita internacional como presidente electo. Sin embargo, el mandatario uruguayo no tiene previsto reunirse con Lula antes de las elecciones brasileñas, pese a que en su entorno se manejaron posibilidades para concretar un encuentro.
Una de las alternativas consideradas fue realizar una actividad conjunta en la frontera entre Río Branco y Jaguarão, vinculada al proyecto del nuevo puente sobre el río Yaguarón. La obra todavía no comenzó y en Uruguay continúan tramitándose permisos ambientales. Desde Cancillería no descartan que pueda producirse algún encuentro si Lula viaja al sur de Brasil, aunque esa posibilidad es considerada poco probable. Tampoco está prevista, por ahora, una reunión bilateral durante la Asamblea General de Naciones Unidas en Nueva York.
El FA se juega por Lula
La cautela de Orsi contrasta con las manifestaciones públicas de varios dirigentes del oficialismo. El secretario de Presidencia, Alejandro Sánchez, afirmó días atrás que un triunfo de Lula sería positivo para Uruguay por el papel del mandatario brasileño en defensa del multilateralismo, la democracia y la no intervención.
Más explícito fue el ministro de Trabajo, Juan Castillo, quien durante una actividad por el Día del Comité de Base sostuvo que los frenteamplistas deberían hacer algo e incluso "prender velas" para que Lula gane las elecciones. Castillo advirtió además sobre lo que definió como un avance del "fascismo" en Brasil.
En una línea similar se expresó el ministro de Educación y Cultura, José Carlos Mahía, quien manifestó su deseo de que Lula triunfe y vinculó la elección brasileña con el avance electoral de las derechas en América Latina.
El resultado de Brasil tiene especial importancia para el Frente Amplio después del cambio del mapa político regional. Para distintos dirigentes oficialistas, una derrota de Lula profundizaría el aislamiento de los gobiernos progresistas y modificaría sustancialmente el equilibrio político sudamericano.
Orsi reivindica vínculos con gobiernos de derecha
El presidente, sin embargo, pretende separar esas preferencias partidarias de la política exterior del Estado.
En las conversaciones que viene manteniendo con dirigentes de los partidos uruguayos, Orsi ha destacado el buen relacionamiento que mantiene con presidentes que no pertenecen a su familia ideológica. Entre ellos aparecen el boliviano Rodrigo Paz y el chileno José Antonio Kast, además de la relación que el gobierno uruguayo mantiene con la administración de Javier Milei en Argentina.
Orsi tiene previsto participar, además, en una reunión presidencial paralela a la Asamblea General de Naciones Unidas impulsada por Chile. El encuentro reunirá a mandatarios de los países adheridos al Compromiso de Santiago contra la delincuencia organizada transnacional.
La relación con Argentina también ha sido utilizada por el gobierno como ejemplo de esa estrategia. Pese a las diferencias ideológicas entre Orsi y Milei, la administración argentina ha respaldado asuntos de interés para Uruguay, entre ellos su proceso de adhesión al Acuerdo Transpacífico.
La cuestión apareció asimismo en la reciente reunión de Orsi con el secretario general del Partido Colorado, Andrés Ojeda. El dirigente colorado planteó la conveniencia de que Uruguay mantenga una posición de "equidistancia" entre Argentina y Brasil, los dos principales socios del Mercosur.
De esa manera, mientras el Frente Amplio observa la elección brasileña como una disputa estratégica para el futuro político de la izquierda latinoamericana, Orsi intenta preservar otro plano de actuación: afinidad con Lula, pero sin convertir esa cercanía en involucramiento del gobierno uruguayo en la campaña brasileña.
UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias