2 sept 2013

Una vez más, EEUU con los pantalones caídos

ADRIAN SALBUCHI / Una vez más, EEUU con los pantalones caídos
Publicado el 9/01/13


ADRIAN SALBUCHI – El mundo contiene el aliento preguntándose cuándo EEUU y sus nerviosos aliados atacarán a Siria, cómo lo harán, cuánto tiempo durará ese “ataque preventivo”, cómo reaccionará el mundo… cómo reaccionará Rusia…

Y, sin embargo, tanto los gobiernos occidentales como sus bien disciplinados multimedios de prensa pareciera que ignoran a uno de los jugadores más poderosos e influyentes en este drama, que viene manteniendo un extraño silencio: Israel

El deteriorado poder estadounidense

Actualmente, la fuerza estadounidense se apoya fundamentalmente sobre su aterrador poderío militar, su Complejo Industrial-Financiero, y las fuerza de sus multimedios globales. Ese poder, sin embargo, se viene erosionando rápidamente, pues en la era de Internet el verdadero Poder tiene cada vez más que ver con el Prestigio, la Credibilidad y la Confianza, áreas en las que EE.UU. parece estar desarmándose en mil pedazos.

El intervencionismo norteamericano se ha puesto demasiado de manifiesto en los últimos veinte años. La Guerra de los Balcanes a finales de los noventa, cuando se llegó a bombardear Belgrado, disparó señales de alarma, especialmente entre país no aliados, a lo que debemos agregar la primera Guerra del Golfo de 1991. Así fue quedando claro que la superpotencia hegemónica global norteamericana apostaba a quedarse con todo el mundo, especialmente tras la desaparición de la Unión Soviética.

Pero lo que hizo sonar con redoblada fuerza las alarmas fue el caso de Irak en 2003. Las acusaciones falsas de George W. Bush sobre las supuestas “armas de destrucción masiva” como excusa para destruir ese país a fin de sacar a un molesto exasociado Saddam Hussein, resultó una obscenidad que mostró al mundo que la superpotencia hegemónica global en realidad estaba quedando fuera de control.

En aquellos años, EE.UU. aun contaba con la excusa de los horrendos ataques del 11 de septiembre sobre Nueva York y Washington que le permitieron justificar su estrategia de potencia buscapleitos.

Pero la credibilidad estadounidense sufrió un brusco traspié cuando George W. terminó por admitir que (a) no existía conexión alguna entre el malo de Saddam y el malo de Osama, supuesto mentor y ejecutor del 11 de septiembre (en verdad jamás sabremos cuán responsable fue, pues luego Obama arrojaría el cadáver de Osama al mar…), y (b) definitivamente, con toda seguridad y sin duda alguna, JAMÁS hubo armas de destrucción masivas en Irak… Agreguemos a esto el peso de las crecientes pruebas de que el 11 de septiembre probablemente fue un ataque de falsa bandera…

De manera que urgía a EE.UU. diseñar un nuevo sistema de guerra o, mejor dicho, un nuevo sistema que le permitiera desatar guerras contra aquellos “países transgresores” a los que transforma en blancos militares. Ya no basta con aparecer por la cadena de TV nacional y mundial para acusar a tal o cual país de ser “un peligro para la paz mundial”, o acusarlo de “no tener el tipo de democracia que nosotros queremos ver”, según las palabras de Hillary Clinton cuando visitaba Egipto hace poco más de un año…

No. Había que inventar algo realmente nuevo: ‘Primavera Árabe’ lo llamaron, que es una frase codificada para describir la instigación, generación e ingenierización de grandes convulsiones sociales dentro de países que son blancos de EE.UU. y sus aliados. Esas convulsiones luego pueden intensificarse, tornándolas en verdaderas guerras sociales. Y si sus líderes no entienden el mensaje e insisten en mantenerse en el poder, entonces las agencias de seguridad e inteligencia (y otras inconfesables) de EE.UU., Reino Unido, Israel y otros aliados podrán intensificar aún más el caos ingenierizado, arrastrando al país víctima a una guerra civil fratricida y genocida: Libia, Siria, Egipto, Afganistán, Irak…

Para ingenierizar este tipo de guerras en todo el Oriente Medio se requieren tres cosas:

(a) identificar quienes serán los ‘luchadores por la libertad’ –mayormente hampones, terroristas, guerrilleros, soldados de fortuna y una amplia gama de violentos mercenarios;
(b) luego, armarlos con muy letal armamento de alta (pero no máxima) tecnología, financiándolos para asegurar que puedan hacer lo que les plazca dentro del país víctima; para luego
(c) lanzarlos contra las ciudades de Egipto, Libia, Siria y otros países, tal como vienen haciendo desde hace ya más de una década en Irak.

Si aun así sus líderes no se entregan, entonces siempre queda la opción de ordenar a un par de escuadrones de cazas y bombarderos de la OTAN que arrasen y aplasten todo, devolviendo al país víctima a la edad de piedra, o brindar apoyo satelital a los ‘luchadores de la libertad’ para que puedan llevar a cabo operaciones hollywoodenses como el asesinato televisado en vivo de Muhammar Ghaddafi y su familia al acompañamiento de las groseras carcajadas de Hillary Clinton por la cadena CBS TV.

Pero el caso de Siria es diferente.

El mundo se está cansando rápidamente de las mentiras e hipocresías norteamericanas. Crecientes sectores de la comunidad internacional van comprendiendo que esas pandillas de asesinos, violadores y criminales violentos – también conocidos como ‘luchadores por la libertad siria’ – son armados, entrenados, financiados y reciben enorme apoyo mediático, precisamente de los EE.UU. y aliados.

Las trampas sucias colocadas por EE.UU. hoy operan ‘a full’ tratando de culpar por los recientes ataques con armas químicas ocurridos en Siria, al gobierno de Bashar al-Assad, pero la credibilidad de estas acusaciones es notablemente baja.

Pues el sentido común indica que sería un suicidio para al-Assad asesinar a su propia población civil –niños incluidos– de un barrio de Damasco cuando sus verdaderos enemigos son los terroristas y delincuentes dirigidos por Occidente que están tratando de quedarse con toda Siria.

¿Por qué le daría Assad a sus enemigos la ‘excusa perfecta’ para llevar a cabo su tan anhelado ‘ataque preventivo’ contra Siria?

El sentido común nos dicta que Assad dice la verdad cuando acusa a esos mismos terroristas de ser responsables de esos ‘ataques de falsa bandera’, pues conforman una manera de hacer que vengan las escuadrillas de la OTAN a sacarles las papas calientes como hicieron en 2011 en Libia con sus aviones de combate, sus bombas racimo y su napalm.

Cada vez que nos enteramos de espantosos ataques de esta tipo, debemos procurar desentrañar dos factores fundamentales: (1) quiénes se benefician con tales ataques, y (2) seguir el camino del dinero…

Hoy la credibilidad, confianza y prestigio de los EE.UU. ha caído tan bajo que hasta el parlamento británico finalmente desautorizó cualquier intervención armada británica en Siria, al menos hasta tanto la ONU o alguna entidad independiente y confiable produzca pruebas convincentes respecto de quiénes realmente perpetraron esas atrocidades con armas químicas la semana pasada.

De forma que, por ahora, el primer ministro David Cameron no va a poder entrar en ‘modo-perrito-faldero’ detrás de Obama, como hizo su antecesor Tony Blair detrás de George W. hace una década en Irak.

Observemos tres factores clave que están faltando en los análisis actuales sobre las crisis en Irak:

1) Israel
Desde los tiempos de las dos guerras del golfo, EE.UU. viene peleando las guerras que convienen a Israel. En el caso de la invasión y destrucción de Irak en 2003 esto es fácil de comprobar ya que los mismos neo-conservadores que en 1996/7 planificaron la destrucción de Irak desde el think-tank Proyecto por un Nuevo Siglo Estadounidense (Project for a New American Century – PNAC) –Paul Wolfowitz, Richard Perle, Dick Cheney, Condoleezza Rice, Bush, Douglas Feith, David Wormser y otros– luego en 2003 ejecutarían esa guerra desde sus elevados cargos en el gobierno de George W Bush. La razón real entonces era que Saddam Hussein representaba la mayor amenaza para Israel.

En verdad, varios de aquellos neoconservadores – Douglas Feith, David Wormser, Richard Perle y otros Bushistas– ya en 1996 habían preparado un informe estratégico para el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu titulado “Un corte Limpio con el pasado: una nueva estrategia para asegurar el Reino” que, una vez más, apuntaba a Irak como principal enemigo de Israel en aquél entonces.

De manera que la Guerra contra Irak fue, en gran medida, una guerra cuyo único beneficiario fue Israel y que le ha traído grandes y traumáticos dolores de cabeza a EEUU, decenas de miles de cuyos hijos dejaron sus vidas en Irak. Como alguna vez lo señalara el exprimer ministro de Malasia, Mahathir Bin Mohammed, “los judíos gobiernan el mundo a través de operadores. Logran que otros peleen y mueran por ellos.”

2) Israel
El rol excesivo y determinante que el sionismo ejerce sobre la política estadounidense, las finanzas estadounidenses, las universidades estadounidenses, los multimedios estadounidenses, incluyendo a ‘la industria del entretenimiento’ de Hollywood, y sobre la política exterior estadounidense ha quedado sólidamente demostrada. Este tema hoy tan vital se debate con creciente profundidad entre la Intelligenzia norteamericana aunque, por supuesto, esto ha quedado previsiblemente silenciando por los multimedios.

Uno de sus hitos tuvo a dos prestigiosos profesores del Establishment como principales voceros: Stephen Walt, exrector de la Facultad de Ciencias de Gobierno John F Kennedy de la Universidad de Harvard, y su colega John Mearsheimer, profesor de Ciencias Políticas de la Universidad de Chicago. Ambos publicaron en 2007 una obra fundamental: ‘El lobby Israelí y la política exterior de los EE.UU.’.

En el mismo describen de manera sólida y bien documentada cómo opera el brazo largo y poderoso puño del lobby ‘Israel Primero’, que ejerce gigantesco poder sobre los medios, bancos, el Departamento de Estado y el Pentágono en los EE.UU., logrando que todos operen al unísono en favor de Israel, sea cual sea el costo; tenga o no tenga razón.

Y ese costo ha sido el desvío destructivo de la defensa del Interés Nacional de los EEUU. Aquí yace una de las raíces de por qué el mundo le va perdiendo el respeto y la confianza a EE.UU., que en amplios sectores de la opinión publica global se ha transformado en odio y rechazo.

3) Israel
Hoy, el problema del presidente Barack Obama es que el Establishment militar norteamericano es muy consciente de los riesgos que un ‘ataque preventivo’ contra Siria conlleva y –mucho más importante– un eventual ataque de este tipo contra el verdadero blanco en toda esta crisis: Irán.

Un ataque militar unilateral contra uno o ambos países conducirá innegablemente a una guerra masiva y generalizada en todo Oriente Medio.

Si observamos el mapa de la región veremos que Siria e Irán se encuentran claramente dentro de la esfera geopolítica vital de Rusia, que ya se encuentra demasiado rodeada por fuerzas de Occidente. Leamos entre líneas lo que nos dice la política exterior rusa: “¡No avanzarán ni un paso más en Siria!”.

EE.UU. haría muy bien en sopesar esto muy cuidadosamente antes de lanzarse a cualquier locura…

Pero esto es precisamente lo que ayuda a entender la inflexibilidad norteamericana. Desde que Israel fuera derrotada en el sur del Líbano a mediados de 2006 por las fuerzas bien armadas y entrenadas de Hezbolá comandadas por Nasrallah, Israel viene lamiéndose sus heridas. Hoy un oscuro y vengativo furor bulle en el corazón del sionismo..

Desde que Bibi Netanyahu volvió al poder en 2011, Israel ha pasado a estar en ‘Modo Guerra Preventiva’, aprovechándose del inexistente programa nuclear militar de Irán como pretexto.

En los últimos cuatro o cinco años, día por medio Israel viene amenazando a Irán con un ataque militar ‘preventivo’ y unilateral, lo que también es un chantaje contra Washington, Londres y Paris.

Ciertos sectores militares estadounidenses, sin embargo, van comprendiendo que el primer ministro Mahatir tenía algo de razón, y no quieren volver a verse arrastrados a pelear otra guerra para Israel, esta vez en Irán.

Es así que los militares vienen operando como una suerte de freno, lo cual se refleja en la mayor cautela mostrada por Obama en torno a lanzar una guerra contra Irán, llegando a enviar a oficiales de máximo rango a Israel para calmar a Bibi Netanyahu para que Israel no lance un temido ataque unilateral ‘preventivo’ contra Irán que, por supuesto, arrastraría a EE.UU. a un conflicto masivo en Oriente Medio cuyos resultados no están para nada claros.

En verdad, una locura de esa naturaleza bien podría conducir a una derrota de EE.UU., lo que marcaría el principio del fin de su status como superpotencia global. Por eso Rusia (y China) observan Oriente Medio con mirada muy fija. No están pestañando…

Los militares parecen recomendarle a la Casa Blanca que si debiera enfrentarse finalmente con Irán, el camino para hacerlo antes pasa necesariamente por la destrucción de Siria. Al menos esa parece ser la suerte de promesa que le habrían hecho a Netanyahu, para que mantenga atados a sus perros de la guerra.

Mas las semanas se transformaron en meses, los meses en años, y los sionistas de Israel, EE.UU., Reino Unido, Francia y otros países se impacientan cada vez más.

¡Quieren tener su ‘Día-D’ ya mismo! Y si el camino a Teherán pasa por Damasco, entonces que EE.UU. ataque a Siria ya!

En verdad, hace tres años que EE.UU. viene ingenierizando una guerra civil ‘a la primavera árabe’ en Siria pero, sin embargo, Bashar al Assad sigue sólidamente en el poder. ¡Rusia le cuida las espaldas!

Un voto unánime del Consejo de Seguridad de la ONU condenando a Siria ya no es una opción. El parlamento británico le dijo “no” a David Cameron, y aunque el presidente francés Hollande salió a apoyar a EE.UU., Francia carece de fuerza creíble pues, tristemente, hace décadas que Francia no decide el resultado de ningún conflicto en ninguna parte.

Para colmo de males se escuchan muchos murmullos de insatisfacción en el Congreso norteamericano…

De manera que: Sr. Gerente General de los Estados Unidos de Norte América, Barack Obama, ¡ahora le toca a usted hacer la próxima movida!

Puede atacar a Siria ahora –hoy mismo si desea– y recibirá el aplauso unánime de los sionistas en Israel, en el Congreso de EE.UU., en los megabancos globales y en la prensa mundial adicta, o podrá dar un paso atrás. Mas entonces su prestigio, Sr Presidente, quedará muy maltrecho: sus hipocresías y doble discursos van quedando desenmascarados.

Y un presidente norteamericano desenmascarado no es un presidente en absoluto. Vladimir Putin conoce su predicamento muy bien. Por eso mantiene su poderosa flota recorriendo el Mediterráneo frente a las costas de Siria.

Una vez más, EE.UU. se ve sorprendida con los pantalones caídos. ¡Otro lindo lío en el que el Caballo de Troya Sionista los ha metido…!

Actualidad RT
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1 sept 2013

Medios de incomunicación de masas y las lógicas del discurso O su falta

Medios de incomunicación de masas y las lógicas del discurso O su falta

Luis E Sabini Fernández


Saber que los medios de incomunicación de masas (m i m) mienten, tergiversan, configuran incluso la realidad es cada vez, afortunadamente, más sabido y experimentado y gracias a ello, vemos brotar, intersticialmente, una contracultura, una contrainformación que procura, con altibajos, con tropezones, acercarnos briznas de verdad, de entendimiento racional, de comprensión.

Los m i m, empero, persisten en su nefanda acción como si nada los perturbase, como si sus proclamas fueran lo necesario, lo justo, lo verdadero.

Lo vemos en todos los órdenes de la vida. Predican salud vendiendo venenos en los alimentos, predican la paz expandiendo el terror por todo el planeta y en particular por algunos de los territorios, como el África o el universo árabe.

Nada de esto es nuevo. Y somos cada vez más los que lo sabemos. Pero me sigue asombrando cómo se atreven a saltearse los elementos básicos del juicio, del sentido común.

Distintas fuentes noticiosas nos han informado de la infame y atroz muerte de más de mil seres humanos en Siria, muchos niños, sin fuego, sin balas, presumiblemente envenenados por aire. Ha sido en las afueras de Damasco, en un sitio llamado Ghuta. Ha tenido lugar, justo en vísperas de la visita-inspección de la ONU para verificar el uso de gases tóxicos como arma de destrucción masiva sobre la población siria.

Un ejemplo que tomamos de Página 12, Buenos Aires, 22/8/2013 [sin firma]: “Niños asesinados con armas químicas”. El epígrafe introductorio reza: “La oposición siria acusó al régimen de utilizar armas químicas […] provocando una ‘matanza’ con más de 1300 víctimas. Asad lo niega, pero hay fotos”.

¿Qué mostrarían las fotos para demostrar lo que se enuncia?: ¿A Asad o a sus tropas arrojando el gas?, ¿a vehículos directa o indirectamente identificados? No; se trata de niños muertos, matados, amortajados.
Los cadáveres, empero, no portan carteles indicadores, pistas sobre sus asesinos.

La info prosigue: “El ataque se produjo en momentos en que expertos de la ONU se encuentran desde el domingo [18 de agosto]precisamente para investigar las acusaciones de ataques con armas químicas que se lanzan los dos bandos.”

Veamos otro subtítulo con “la noticia” que ya ha tomado calor, que prácticamente se ha incendiado: “Si bien la ONG francesa [Médicos sin Fronteras]no acusó a una u otra parte al comprobar su uso de armas químicas en hospitales sirios donde trabajan, el ministro de RR. EE. Laurent Fabius incriminó directamente al régimen de Assad.” [Página 12,“Primera prueba independiente del gas, E. Febbro, 25/8/2013].
Y en el artículo se cita al mencionado ministro: “Todas las informaciones de que disponemos convergen para decir que hubo una matanza química cerca de Damasco y que es el régimen de Bashar Al Assad el que la inició.”

El salto “mortal” para pasar de la descripción (envenenamiento colectivo) a la inferencia (de quién lo hizo) se hace sin red. Que por lo visto, no importa. El lector es un ente suficientemente pasivizado, para que absorba estas versiones sin más.

La secuencia habitual en los m i m ha sido, en el caso de los habitantes sirios envenenados masivamente a mediados de agosto:

1) miles de muertos, incluidos niños

2) sin balas a la vista, ergo envenenamiento.

El eslabonamiento 1) a 2) parece “elemental”, como diría Holmes.

3) salteándose todos los eslabones necesarios, imprescindibles, los m i m agregan el tercer eslabón: Assad, el gobierno, lo hizo.

¿De dónde proviene esta conclusión sencilla, directa, simple? Tal vez sigue apenas aquella Ley de Murphy según la cual “Los problemas complejos tienen soluciones erróneas que son fáciles de comprender”.
Tal vez, es tanta la impudicia, es tanta “la autoridad autoritativa” con que nos machacan cada día, que uno podría pensar en algo más. En algo más interesado y menos casual.

Porque el eslabón elemental luego de 1) y 2) debería ser: busquemos pruebas e indicios que nos den pistas para llegar a los responsables de tan atroces actos. Pero eso, parece innecesario.
Pese a que el gobierno sirio niega radicalmente su autoría y que acusa, en cambio, a “los rebeldes”. Los “rebeldes”, por su parte, han acusado categóricamente, al gobierno de Assad.

Lo que tendría que hacer quien quiera resolver este intríngulis sería buscar pruebas, concatenaciones, la lógica de los acontecimientos.

Por ejemplo, es altamente improbable que un gobierno que opte por gasear exterminando a su población lo haga precisamente días antes de la visita de inspectores de la ONU sobre el mismo tema.

Siempre que tomara –un gobierno– semejante partido (… cuesta ponerse en semejante tesitura) lo haría optativamente a distancia temporal, antes de dicha inspección o luego de realizada. No justo cuando vienen a… controlar eso.

A mi modo de ver, y con un átimo de picaresca, tiendo a ver la secuencia como calcada de lo que en ajedrez se llama una celada.
Lo que se suele atribuir al pez diablo “haciendo” el trabajo preparatorio para las pirañas; apenas herir a un bañista, humano, vacuno, tapir o ciervo, y que el atacado no atine a ponerse a resguardo con lo que en pocos minutos será rodeado, atacado y mordido por cientos o miles de palometas asesinas que mondan un esqueleto de cien kilos en pocos minutos…

Aquí alguien hace una atrocidad. Dirige la búsqueda y zás, ya tenemos al culpable.

Algo, empero, difícil de desentrañar. Porque el régimen baasista sirio no ha sido particularmente benigno con los discrepantes, disidentes, opositores. El autoritarismo ha resultado bastante congénito a este tipo de regímenes. Y ha incluido gaseos mortales a opositores.

Pero a su vez, los “rebeldes”, es decir la cruzada antiislámica de la OTAN, del eje EE.UU.-R.U.-Israel, nos resulta el poder más terrorista y menos democrático que vivimos hoy en día (aunque justamente se presente como que lucha contra el terrorismo y que es campeón de la democracia).

Con sus cárceles clandestinas −una suerte de Plan Cóndor planetario−, con sus drones y sus “daños colaterales”, su desprecio por las vidas ajenas (ajenas al corpus propio, a la “rubíes” anglosajona, al pueblo elegido judío), sus falsificaciones permanentes (la explosión del Maine, 1898; Pearl Harbour, 1941; Bahía de Tomkin, 1965; el desmantelamiento de World Trade Center, 2001; las armas de destrucción masiva de Irak, 2003 y un larguísimo etcétera, como el comunismo guatemalteco vencido por Castillo Armas en 1954) no nos resultan en absoluto confiables y nos lleva a ser muy cautos antes la acusación “rebelde”, tan “occidental”, por los asesinados en Siria.

Conocer para juzgar sigue siendo mejor que juzgar para conocer

CODA. El canciller J. Kerry acaba de fundamentar un ataque de EE.UU. a Siria en “el sentido común”. Habrá que ubicar la calidad intelectual de ese argumento al lado de las “casualidades permanentes” que quien fuera presidente argentino, Carlos Menen, invocara para explicar la retahíla de escándalos de corrupción que le estallaban sin solución de continuidad.


L.SABINI - postaporteñ@ 1018 - 2013-08-31

Debate ¿Una nueva política económica de izquierda es posible?

Debate ¿Una nueva política económica de izquierda es posible?
29/08/2013
No es necesario repetir aquí la larga lista de logros de los gobiernos del FA. Los primeros que lo saben son los que no tenían trabajo y lo tienen, los que no tenían vivienda y la tienen, los que reciben la tarjeta Uruguay Social, los que mejoraron la capacidad de compra de sus salarios y jubilaciones, o los padres de los niños que recibieron la ceibalita y que cobran la asignación familiar. La mejora en las condiciones materiales de los sectores populares está fuera de discusión, es una condición necesaria pero no suficiente en la lucha por la superación de la explotación y de la dependencia.
Las propuestas de política económica en un programa de una fuerza política antiimperialista y antioligárquica tienen que expresar las reivindicaciones de las organizaciones populares y continuar sus luchas en el plano político para la confrontación con las clases dominantes del país y sus socios del exterior.
Con una perspectiva de largo plazo se proponen tres puntos para el nuevo programa del FA: la redistribución de los medios de producción, la erradicación de la inseguridad y el cuidado del medio ambiente.
1. La redistribución de los medios de producción
Es necesario enfrentar la concentración y extranjerización de los medios de producción promoviendo nuevas formas de propiedad y de gestión asociativa. La promoción de inversiones debe tener objetivos políticos fortaleciendo a los grupos sociales con ingresos que sean el resultado de su trabajo.
La riqueza es el resultado de acumular los ingresos que no se gastaron y permite generar nuevos ingresos sin trabajar, como por ejemplo arrendando tierras, alquilando viviendas o cobrando dividendos de acciones de sociedades anónimas.
Para redistribuir los medios de producción hay que facilitar el acceso a la tierra a los que la quieren trabajar, a la vivienda a los que no tienen o pagan un alquiler o a la utilización de medios de producción que permitan a los trabajadores formas de gestión sin la explotación ni la dominación de los patrones.
Durante estos años de gobierno del FA se observó un importante proceso de concentración y extranjerización de los medios de producción, como la tierra, industrias manufactureras y cadenas de superm ercados, que se agregaron a la ya totalmente extranjerizada banca privada.
El FA no está cumpliendo con la plataforma de las elecciones de 2004 en la que se comprometió a entregar 250.000 hectáreas a los pequeños productores agropecuarios y sólo entregaron 45.000. Tampoco cumplió con la instalación de un frigorífico multimodal, no sólo para faenar ganado vacuno, ni de un complejo pesquero.
Cada inversión extranjera que se localiza en el país implica que esa porción de la actividad económica pasa a integrar la estrategia de una empresa transnacional, debilita el poder del Estado y limita el ámbito de acción de la política económica. En el mediano plazo la repatriación del capital y de las utilidades generará un efecto negativo en la balanza de pagos; durante 2011 y 2012 las transferencias de ingresos al exterior por concepto de utilidades, dividendos e intereses fueron de 1.500 millones de dólares anuales.
Se debe seleccionar las inversiones extranjeras directas y limitarlas a las que contribuyen a la estrategia aportando capital, mercados externos, valor agregado, contenido tecnológico, aprendizaje y demanda de insumos nacionales. Es posible utilizar los recursos disponibles en los mercados internacionales para financiar inversiones públicas o de gestión asociativa con crédito a largo plazo o colocando deuda pública aprovechando las bajas tasas de interés.
No se puede demostrar que las exoneraciones tributarias que se otorgan por las Zonas Francas y la ley de promoción de inversiones son imprescindibles y se debería experimentar con una reducción progresiva teniendo en cuenta la abundancia de capital buscando oportunidades de inversión por todo el mundo. Como indicador claro de esta situación, los informes de CEPAL muestran que desde 2005 aumentó la inversión extranjera en América Latina dirigida a explotar recursos naturales y este aumento en 2011 fue de 28% respecto a 2010. En Uruguay creció menos que el promedio con un agravante, los demás países de América Latina cobran impuestos a las inversiones extranjeras que explotan sus recursos naturales y Uruguay no. Estas exoneraciones tienen dos consecuencias negativas, obligan a aumentar los impuestos sobre el trabajo y las empresas locales pequeñas y medianas y como la capacidad contributiva es baja, limitan la financiación del aumento del gasto público
Como no existe un Banco de Desarrollo ni ninguna otra forma de financiamiento de inversiones, si bien el FONDES apunta en esta dirección es de reciente creación y recursos escasos, la ley de promoción de inversiones tiene como efecto aumentar la rentabilidad de los que tienen capital y se transforma en una ley de promoción de la inversión extranjera privilegiada con relación a los emprendimientos nacionales.
Hay que complementar la propiedad estatal en los sectores estratégicos con medidas de apoyo a: a) los productores agropecuarios familiares que para mejorar su productividad y sus ingresos tienen como precondición el aumento de la superficie trabajada, créditos baratos, asesoramiento técnico, capacitación y apoyo en la comercialización para tener acceso a la demanda y a buenos precios; b) las cooperativas de trabajadores, las empresas recuperadas y las empresas con distintas formas de participación de los trabajadores en la propiedad del capital o en la gestión; c) las pequeñas y medianas empresas para el aumento de la productividad y que puedan ligarse en las cadenas de valor con las más grandes requieren acuerdos con participación de los distintos actores sociales que junto al Estado puedan avanzar en estos mecanismos; d) a las cooperativas de vivienda y en particular, por ayuda mutua, que al mismo tiempo que contribuyen a la redistribución de la riqueza facilitando el acceso a la vivienda de familias de bajos ingresos, desarrollan prácticas solidarias y de cooperación que construyen ciudadanía y consolidan la democracia; e) a los grupos sociales excluidos por el desempleo de larga duración, la deserción del sistema educativo y la segregación territorial en los asentamientos. Se requiere una estrategia de inclusión que combine políticas de empleo, de educación, de vivienda y de medio ambiente, con participación de los potenciales beneficiarios en la definición de prioridades así como en el diseño y la ejecución de las actividades.
2. La erradicación de la inseguridad
El número de personas privadas de libertad, adultos y jóvenes, aumenta permanentemente y genera un indicador contradictorio. Por una parte muestra que la policía es eficaz, que los jueces condenan, que la legislación es represiva y que el Ministro Bonomi cumple. Pero también muestra una sociedad que genera violencia.
Hay que reconocer que no sabemos por qué aumenta el número de personas que decide robar y si es necesario, matar. Cuando nacen todos los niños son iguales y ninguno está determinado por la genética a robar o a matar, para investigar hay que recurrir a los científicos sociales de la Universidad de la República con pensamiento crítico y no sirven los informes financiados por el BID o el Banco Mundial que con sus diagnósticos esterilizados no entienden la realidad y proponen políticas ineficaces.
Los materialistas podemos formular algunas hipótesis, suponemos que las ideas son un resultado de las condiciones materiales de vida lo que lleva a investigar las condiciones en las que vivieron las personas que delinquieron. Con este diagnóstico será posible diseñar las políticas dirigidas a modificar la situación en un proceso en el cual se pueden esperar cambios en el futuro. Otra hipótesis es que la práctica modifica las ideas, lo que lleva a investigar si las de los que delinquen, durante los años previos a cometer el delito, fueron diferentes de las que no delinquen; si fuera así sería necesario diseñar políticas que estimulen a sustituir las primeras por las segundas. No alcanzó con la reducción de la población con ingresos por debajo de la línea de pobreza. Una tercera hipótesis es que se generó una cultura con valores antagónicos a los de la convivencia y las víctimas de la exclusión se transformaron en victimarios.
Es notorio que no alcanza con repartir plata como recomi endan los organismos internacionales. Es imprescindible organizar para la lucha, que es el camino de fortalecimiento de valores.
3. El cuidado del medio ambiente
Boaventura de Sousa Santos destacó la necesidad de defender los bienes comunes de la humanidad como respuesta a la mercantilización, privatización y financierización de la vida, destacando que “Los bienes comunes de la humanidad son bienes producidos por la naturaleza o por los grupos humanos, a nivel local, nacional o global, que deben ser de propiedad colectiva, a diferencia de lo privado y lo público (estatal), aunque le compete al Estado cooperar en la protección de los bienes comunes. Entre los bienes comunes están el aire y la atmósfera, el agua, los acuíferos, ríos, océanos, lagos, las tierras comunales o ancestrales, las semillas, la biodiversidad, los parques y las plazas, el lenguaje, el paisaje, la memoria, el conocimiento, el calendario, Internet, HTML, los productos distribuidos con licencia libre, Wikipedia, la in formación genética, las zonas digitales libres, etc.”
Hay formas de crecimiento del PBI que destruyen recursos naturales y deterioran el medio ambiente. Estos costos ambientales y sociales deben tenerse en cuenta para evaluar las inversiones, aprobarlas o rechazarlas. Es necesario implementar políticas de crecimiento sustentable, lo que incluye cambios en la matriz productiva y en los actores sociales impulsando el desarrollo rural integral para la seguridad alimentaria a partir de la agricultura familiar. La sociedad uruguaya debe tener control sobre los alimentos que se producen y se consumen en el país, asegurando que los productos lleguen a los consumidores, desarrollando la agricultura familiar, promoviendo la agricultura urbana y prohibiendo la especulación financiera con alimentos
El agua es el bien común más importante y generó luchas contra su privatización en varios países, incluyendo al Uruguay. El deterioro de su calidad llegó a los hogares por la cañería del agua0Acorriente. El informe de cuatro decanos de facultades de la Universidad de la República sobre la contaminación del río Santa Lucía demostró el efecto depredatorio de la explotación de la tierra que busca maximizar la rentabilidad en el corto plazo, es un indicador de la insuficiencia de las políticas dirigidas a la preservación del medio ambiente, exige una revisión profunda de las mismas para lo que se debería tener en cuenta las advertencias de los científicos sobre el deterioro de la fertilidad de la tierra por el monocultivo reiterado de soja y por la forestación o las objeciones a la megaminería.
4. Comentarios finales
En la próxima campaña electoral no es necesario poner el énfasis en lo que se hizo, sino en lo que falta por hacer. No sirven los análisis superficiales y cortoplacistas ni las evaluaciones autocomplacientes que no identifican los problemas que deben ser encarados.
Si fuera necesario hacer un programa de un solo punto, propondría cobrarle impuestos a los dueños de la tierra. Durante el gobierno del FA el precio de la tierra aumentó un 600%, las tierras del Uruguay se cotizan en 55.000 millones de dólares, no puede haber ninguna duda de que sus dueños son los ganaron más y sin embargo, son los que pagan menos impuestos.
Los gobiernos del Frente lograron el crecimiento económico y la mejora en las condiciones materiales de vida de los sectores populares, pero se ha mantenido la exclusión social y aumentó la concentración y la extranjerización del capital, lo que profundiza la dependencia económica, política y militar del país.
El FA ha perdido su capacidad de profundizar los cambios. Agitando fantasmas como la posible fuga del capital o los impactos de la crisis mundial se traba la profundización de los cambios.
De todos modos quiero ratificar mi adhesión al FA y mi voto en la próximas elecciones, para ganar tiempo y facilitar el fortalecimiento en la lucha de las organizaciones populares, en ese proceso caerán muchas caretas, cambiará la correlación de fuerzas internas con la derrota del caballo de troya de la burguesía y el FA recuperará su capacidad transformadora.