9 ene 2015

Michel Houellebecq ha anunciado que suspende la campaña de promoción de su nueva novela 'Soumission' (sumisión).


El famoso escritor suspende la promoción de su libro sobre la islamización de Francia


9 ene 2015
REUTERS/Tony Gentile


El famoso escritor francés Michel Houellebecq, que perdió a su amigo Bernard Maris en el ataque terrorista a la redacción de 'Charlie Hebdo', ha anunciado que suspende la campaña de promoción de su nueva novela 'Soumission' (sumisión).

Según las filtraciones en Internet, el libro, cuya acción transcurre en 2022,describe una Francia imaginaria gobernada por un partido musulmán moderado que llega al poder tras un segundo e hipotético mandato del socialista François Hollande y que le gana las elecciones al Frente Nacional de Marine Le Pen.

Como informa la emisora France Info, el escritor ha abandonado París profundamente afectado por la muerte para reunirse con la naturaleza. Houellebecq explicará su decisión este viernes, en una entrevista grabada previamente en Canal Plus.

Medios franceses suponen que Houellebecq tendrá que responder a muchos medios, por ejemplo 'Libération', que lo acusan de apoyar ideas derechistas.

En la última página de su último ejemplar, la revista 'Charlie Hebdo' destacaba entre otras viñetas protagonizadas por el escritor una en la que aparecía su caricatura con el texto "¡Escándalo! ¡Alá ha creado a Houellebecq a su imagen y semejanza!".



¿Qué tiene que ver Houellebecq con el atentado contra Charlie Hebdo?

El francés era el protagonista de la última portada del semanario satírico y ha abandonado París.

Su última novela, donde imagina un futuro en el que Francia queda en manos de un presidente musulmán, iba a salir a la venta el día del atentado.

Contra todo pronóstico, la provocación de Michel Houellebecq podría tener límites. El polémico escritor, protagonista de la última portada de Charlie Hebdo, interrumpió ayer la promoción de su sexta novela y abandonó abruptamente París. Fue el miércoles, el día en que fueron asesinadas doce personas en la sede del semanario satírico, el previsto desde hace siete meses para el lanzamiento de Soumission (Sumisión), una fantasía en la que el final de Hollande y el miedo al ascenso de la ultraderecha representada por Marine Le Pen propulsa hacia la presidencia al candidato Mohammed Ben Abbes y su partido Fraternidad Musulmana.

Es un escenario que el autor mismo califica de poco probable, "principalmente porque los musulmanes tendrían que llevarse bien entre ellos". Pero la agitación ha sido tal que hasta el presidente François Hollande ha dicho que había que leerla "porque genera debate". La portada iba firmada por uno de los dibujantes fallecidos, Stephane Charbonnier.



La novela, cuyo título es la traducción literal de la palabra Islam, comparte título con el documental del holandés Van Gogh, asesinado en 2004 por Mohammed Bouyeri, un islamista holandés de origen marroquí enfurecido por su retrato del Islam.

Su protagonista es el típico alter ego del autor que enseña en la Sorbona, frecuenta prostitutas y suspira por jovencitas. Antes de las elecciones, abandona la capital -como el propio Houellebecq- para escapar del intenso ambiente político y entregarse a placeres más tranquilizadores, como mirar castillos y beber armagnac. Cuando regresa, la república de la igualdad, libertad y fraternidad se ha convertido en una teocracia.


Las mujeres han abandonado la minifalda y la vida laboral, arropadas por las generosas subvenciones del Gobierno, que acaban con el paro masculino de la noche a la mañana. El crimen se dispara. Las universidades amanecen forradas con versos del Corán, la Sorbona tiene un rector con tres esposas y los profesores no musulmanes tienen que elegir entre convertirse al Islam o abandonar la docencia.

El académico, que está especializado en la obra de Joris-Karl Huysmans, el famoso decadentista francés que se convirtió al cristianismo, deberá elegir entre esas dos posibilidades.

La novela como género inofensivo

El escritor asegura que su intención no es polémica sino descriptiva y que, si alguien puede sentirse ofendido, son las feministas, cosa sobre la que no puede hacer nada. "La idea de fondo, lo que más puede molestar a la gente, es que la ideología no importa mucho comparado con lo demográfico".

Acusado de hacerle el juego a Le Pen y de seguir el ejemplo de Éric Zemmour (El suicidio francés, 2014) en las últimas semanas Houellebecq ha defendido la naturaleza inofensiva de la ficción. "No sé de ningún ejemplo de una novela que haya cambiado el curso de la historia - dijo en la radio-. Son otras cosas las que cambian el curso de la historia: ensayos, el Manifiesto Comunista, pero nunca novelas".


Su relación con el Islam no es nueva, ni amistosa. En 2001, por ejemplo, lo describió en una entrevista como la más estúpida de las religiones:


"Me digo a mí mismo que el simple hecho de creer en un sólo dios es un comportamiento de cretino, no encuentro otra forma de describirlo. Y la religión más estúpida es, seamos honestos, el Islam. La Biblia por lo menos es bella porque los judíos tienen un gran talento literario... y sólo por eso se les perdona mucho."

Cuatro organizaciones musulmanas le llevaron a los tribunales por insultar sus creencias religiosas e incitar al odio racial. Fiel a su persona pública, con el cinismo que le caracteriza, Houellebecq explicó al juez que no despreciaba a los musulmanes sino a su religión porque, al igual que el cristianismo y el judaísmo, está "basada en textos de odio". El juez archivó el caso.

Paradójicamente, fue una crisis de ateísmo la que propició el libro. Después de la muerte de sus padres y de su perro, Houellebecq se declaró agnóstico, no ateo, y necesitado de espiritualidad. El título inicial de la novela era La conversion y su protagonista se convertía, pero no al islam sino al catolicismo. "Creo que hay una necesidad real de Dios y que el retorno de lo religioso no es un eslogan sino una realidad, y que está creciendo".

En cualquier caso y para no sembrar preocupación entre los muchos fans (o regocijar a sus casi tantos detractores), conviene recordar que no es la primera vez que abandona París en plena promoción de una novela. Tanto es así que en su propio mockumental, El secuestro de Michel Houellebecq, se produce su desaparición, que da lugar a todo tipo de especulaciones. Entre ellas, un secuestro de Al Qaeda.

Atentado en París: manipulación e islamofobia

8 ene 2015

Maximiliano Sbarbi Osuna

Nada justifica la barbarie cometida ayer en París. Ni las caricaturas burlonas de Mahoma publicadas por la revista Charlie Hebdo, ni las misiones de ocupación y bombardeo que realiza Francia actualmente en tres países musulmanes. El asesinato de civiles no tiene explicación racional.

Pero, el trato que le dieron los medios formadores de opinión revela un prejuicio social y una manipulación de las ideas de lo que significa el mundo musulmán, el terrorismo en todas sus formas y hasta del rol de Occidente en el mundo.

En primer lugar, la enorme mayoría de las victimas del terrorismo islámico son musulmanas. Eso no suele ser publicado ni conocido por el común de la gente, que sometida al manejo de la información sostiene que el mundo musulmán está en contra de la Europa libre y cristiana.

Los musulmanes de Medio Oriente suelen morir a causa del extremismo, cuyo origen es diverso. Uno claro es la tergiversación de la religión por parte de grupos que intentan dominar a las masas, con ayuda de algunos gobiernos –principalmente las monarquías árabes- y sus aliados occidentales, entre ellos Francia.

Que haya atentados terroristas no significa que el mundo musulmán y Occidente estén enfrentados. Esa es una simplificación falaz y etnocentrista, que sitúa a la Europa Cristiana y a Estados Unidos en el papel de fiscal y juez universal.

Por otro lado, pone a los musulmanes en una posición de incivilizados y que en su mayoría apoyan ataques como el cometido ayer en París. Nada más lejos de la realidad, dado que diariamente en Libia, Irak, Siria y Yemen sufren las consecuencias del integrismo.

Asimismo, la opinión pública occidental se escandalizó con el atroz atentado de ayer, pero hace oídos sordos a la matanza de musulmanes en Medio Oriente, muchas veces perpetrada por grupos armados y entrenados por la OTAN.

Es decir que si el atentado se produce en Yemen –ayer hubo 30 muertos en este país en un ataque islamista- no sucede nada porque “los musulmanes son bárbaros y les gusta matarse entre sí”. En cambio, cuando el ataque sucede en París, el odio hacia todo lo extranjero florece como en la década del treinta en los países del Eje. Si a esto se le suma una Europa en crisis, la combinación suele ser calamitosa.

¿Quiénes se benefician del atentado?

Para entender lo que ocurrió habría que analizar quiénes salen ganando con semejante matanza de civiles.

La ultraderecha lleva agua para su molino, dado que la islamofobia está creciendo en Francia, Alemania, Suecia y Gran Bretaña y sus postulados se ven legitimados con los asesinatos.

El Frente Nacional de los Le Pen, que ganó las elecciones del año pasado en el Parlamento Europeo, superando al resto de los partidos franceses, se ve altamente beneficiado.

Pero, tampoco hay que descartar una operación de false flag o falsa bandera, que busque apoyar las acciones bélicas de Francia en tres países musulmanes: Malí, República Centroafricana e Irak.

Francia mantiene más de tres mil soldados en estos tres países y lucha contra los islamistas. En Irak, Francia combate al Estado Islámico, apoyando al Kurdistán iraquí para que logre una mayor autonomía de Bagdad y pueda ser un proveedor de gas y petróleo, hacia Europa, alternativo a Rusia.

Sin embargo, el gobierno no combate sino que apoya al Estado Islámico del otro lado de la frontera, en Siria, junto con Turquía y Qatar.

Esta doble estrategia no es popular entre los ciudadanos franceses que perciben que los musulmanes “invaden” sus ciudades, cuando en realidad las mujeres que profesan esa fe son agredidas sólo por hacerlo. Así, la comunidad entera se ve estigmatizada.

Pero, dejando de lado la supuesta falsa bandera, el ataque en París va a ser aprovechado por el gobierno de Hollande, por el Frente Nacional y hasta por Nicolás Sarkozy, que en 2011 ayudó a llegar al poder a los islamistas radicales que derrocaron a Kadafi en Libia.

En consecuencia, en Europa entera va a crecer el etnocentrismo, la xenofobia y la simplificación.

El terrorismo islámico es una realidad, más cruda en Medio Oriente que en Europa, pero no es la única forma de terrorismo. La financiación de grupos armados, la intervención directa en países extranjeros por parte de Francia, y la expoliación de recursos en Irak y en las ex colonias francesas africanas también son terrorismo, que con estos atentados como el de ayer en París, parece estar cada vez más justificado por la opinión pública y los grandes medios de manipulación social.

http://actualidad.rt.com/

El Estado Islámico ordena ejecutar a sus miembros heridos

El Estado Islámico ha decidido ejecutar a los miembros de la organización que hayan resultado heridos en los enfrentamientos con el Ejército iraquí, supuestamente a causa de la falta de recursos médicos.

9 ene 2015

REUTERS/FBI/Handout

Como informa Hispan TV citando un documento presentado por la agencia iraní IRNA, los dirigentes del Estado Islámico ordenaron a sus comandantes matar a los integrantes de la organización heridos debido a "la falta de recursos médicos en Mosul", la ciudad del norte de Irak que es el principal bastión del EI en el país y que el grupo controla desde el pasado junio.

Es más, los líderes del Estado Islámico advirtieron a sus súbditos que castigarán duramente a aquellos que desobedezcan esta orden.

Según el analista militar Robert Farley, el Estado Islámico se ha transformado en una fuerza paramilitar muy bien armada y organizada que no es fácil derrotar; destaca asimismo su comportamiento totalmente profesional y su capacidad de improvisación.
youtube.com

Cinco fosas comunes con los restos de 320 personas supuestamente asesinadas por el Estado Islámico han sido encontradas en las afueras de la ciudad de Mosul, en el norte de Irak.
Los habitantes de la ciudad iraquí de Mosul, actualmente controlada por los militantes del autoproclamado Estado Islámico, descubrieron cinco fosas comunes con los restos de 320 personas asesinadas, entre ellas niños, informaron este miércoles testigos citados por Press TV.

Los testigos añadieron que algunos de los cuerpos hallados pertenecen a miembros de la minoría kurda de los yazidíes.

Durante el último mes, las fuerzas de las Peshmerga, el ejército kurdo iraquí, han descubierto cerca de la ciudad de Sinyar, en el noroeste de Irak, nueve fosas comunes con los cadáveres de yazidíes.

El Estado Islámico inició su campaña de terror en Irak a principios de junio de 2014. Los militantes llevan a cabo horribles actos de violencia, como decapitaciones públicas, contra todas las comunidades iraquíes: chiíes, suníes, kurdos y cristianos.

Mientras, los kurdos que hacen frente a la ofensiva de los terroristas, lograron expulsar a sus milicianos de una aldea yazidí en el norte de Irak. Miembros del Estado Islámico se hicieron con el control de este poblado dejando un saldo de más de 30.000 víctimas, entre muertos y desplazados.

El avance del Estado islámico en Irak puso en el foco de la atención mundial a un grupo étnico perseguido por sus creencias religiosas. En agosto del 2014, unos 50.000 yazidíes dejaron sus casas y se refugiaron en el monte de Sinyar, donde pasaron días asediados sin agua ni comida.

“Las mujeres y los niños huyeron al monte. Y aunque los yihadistas eran más que nosotros nos quedamos y luchamos contra ellos. Pero después entendimos que nos hacía falta armamento para hacerles frente. Ellos tenían tanques, lanzagranadas, es decir, armamento pesado y nosotros ligero. Tampoco teníamos mucha fuerza, así que fuimos al monte y nos quedamos ahí unos 5 o 6 días”, relató a RT Kammu Afda Ammi, jeque del tríbu maskura.
Ocupación y liberación

Las mujeres y niñas que se quedaron en el pueblo fueron violadas, torturadas y entregadas como esposas a los combatientes. Otras fueron vendidas al mejor postor por 150 o 250 dólares. Muchas de ellas se suicidaron.


Mientras tanto, el emir del pueblo de Jansur y sus fieles yihadistas escogían las mejores casas para quedárselas. Su califato en la zona se alargó hasta diciembre, mes en que los combatientes kurdos armados entraron en la ciudad y la liberaron.

Aunque el líder local del EI fue asesinado, los yihadistas se aseguraron de dejar su huella de terror en el pueblo. Dejaron cientos de casas minadas y aunque las autoridades prometieron enviar equipos, los pobladores denuncian que hasta el momento no ha llegado ninguno.

Presentes o no en la zona, los radicales continúan realizando una limpieza étnica contra los yazidíes gracias a estas minas. Una minoría religiosa kurda, hasta ahora desconocida por muchos, pero que involuntariamente ha cobrado relevancia mundial al ser brutalmente perseguidos por la fe que profesan.

Y es que la liberación de esta aldea, en el norte de Irak, parece ser un logro incipiente frente a la turbulencia yihadista que azota a la región.

Terrorista abatido que tomó rehenes en supermercado judío de París se entrevistó con Sarkozy

El presunto secuestrador del supermercado judío de Vincennes, al este de París, abatido, según fuentes policiales, fue entrevistado por el diario 'Le Parisien' en julio del 2009. Amedi Coulibary acudió al Palacio de El Elíseo junto a otros jóvenes a un encuentro con el entonces presidente francés Nicolas Sarkozy.
Publicado: 9 ene 2015



REUTERS/Gonzalo Fuentes

Según el diario 'El Mundo', la visita de los jóvenes al exmandatario galo se produjo en el marco de un encuentro con empresas que ayudaban a crear puestos de empleo juvenil.
"No sé lo que voy a decir", contaba entonces a 'Le Pariesen' Coulibary, quien trabajaba en una fábrica de Coca-Cola en su localidad natal. "Comenzaré por un hola", dijo para luego agregar que iba a pedir ayuda a Sarkozy, ya que su contrato estaba a punto de terminar.

La Policía de París ha difundido este viernes su imagen, junto a la de una mujer, de nombre Hayat Boumeddiene, supuestamente su novia. La Policía les busca en relación a los hechos de este jueves, en los que murió una agente de policía y fue herida otra persona.

La Policía sospecha además que Coulibaly está detrás del secuestro que se ha producido este viernes en Porte de Vincennes, en París. Coulibaly habría salido de prisión hace unos meses, después de 4 años en prisión. Su pareja, Boumeddiene, lo sería desde 2010, según medios franceses.

Un periodista de la cadena francesa BFMTV logró contactar por teléfono con uno de los atacantes de la redacción de 'Charlie Hebdo', Cherif Kouachi, y con Amedy Coulibaly, el asaltante del supermercado 'kosher'. Los terroristas explicaron que operaban en nombre de Al Qaeda y el Estado Islámico en calidad de defensores del profeta Mahoma.

La mañana de este viernes los hermanos Kouachi tomaron al menos un rehén en la sede de la empresa Création Tendance Découverte, en Dammartin-en-Goële, a escasos kilómetros de París. El reportero de BFMTV llamó al teléfono de la compañía y le contestó uno de los terroristas, informa el sitio web de la cadena.

Durante la conversación, que fue grabada, el yihadista afirmó que él y su hermano actuaban como defensores del profeta Mahoma. Cherif Kouachi, dijo que fue enviado a Yemen por Al Qaeda y que el jeque Anwar al Awlaki financió su viaje. Lo declaró en referencia a un famoso imam yemení, militante islámico y líder ideológico de Al Qaeda en la península Arábiga, supuestamente muerto en el ataque de un dron estadounidense en octubre de 2011.

"¿Cuándo realizó su viaje?", le preguntó el reportero y el terrorista respondió que "hace tiempo", antes de que lo mataran. También añadió que nunca mataría a mujeres y niños, al contrario de lo que hace Occidente en sus misiones enIrak, Afganistán y Siria.

Asimismo, la cadena francesa afirma que su periodista logró comunicarse con Amedy Coulibaly, responsable de la toma de rehenes en un supermercado judío de París y sospechoso del asesinato de una policía este miércoles. El islamista reveló que había actuado en nombre del grupo yihadista Estado Islámico y que coordinó sus acciones con los sospechosos del ataque contra 'Charlie Hebdo', los hermanos Kouachi. El islamista fue abatido este viernes por las fuerzas de seguridad francesas en medio de la operación de liberación de los rehenes de la tienda.

¿Quién está detrás del atentado contra Charlie Hebdo?


Thierry Meyssan


Numerosos franceses denuncian el islamismo y manifiestan en las calles en reacción contra el atentado perpetrado en París contra el semanario satírico Charlie Hebdo. Por su parte, Thierry Meyssan observa que la interpretación yihadista carece de sentido. Aunque sería más conveniente para él sumarse al coro de quienes denuncian una operación de al-Qaeda o del Emirato Islámico en París, Thierry Meyssan expone una hipótesis diferente, pero mucho más peligrosa.

RED VOLTAIRE | DAMASCO (SIRIA) | 8 DE ENERO DE 2015

En este reportaje, la televisión francesa France24 mutila el video original para que televidentes no vean el momento en que los atacantes ultiman al policía herido.

El 7 de enero de 2015, un comando irrumpe en la sede parisina de Charlie Hebbo y asesina 12 personas. Otras 4 víctimas han sido reportadas en estado grave.

En los videos se oye a los atacantes gritar «¡Allah Akbar!» y afirmar después que han «vengado a Mahoma». Una testigo, la dibujante Coco, afirmó que los individuos decían ser de al-Qaeda. Eso ha bastado para que numerosos franceses denuncien el hecho como un atentado islamista.

Pero esa hipótesis es ilógica.
La misión del comando no coincide con la ideología yihadista

En efecto, los miembros o simpatizantes de grupos como la Hermandad Musulmana, al-Qaeda o el Emirato Islámico [1] no se habrían limitado a matar dibujantes ateos. Habrían comenzado por destruir los archivos de la publicación en presencia de las víctimas, como lo han hecho en la totalidad de las acciones que perpetran en el Magreb y el Levante. Para los yihadistas, lo primero es destruir los objetos que –según ellos– ofenden a Dios, antes de castigar a los «enemigos de Dios».

Y tampoco se habrían replegado de inmediato, huyendo de la policía, sin completar su misión. Por el contrario, la habrían realizado hasta el final aunque eso les costase la vida.

Por otro lado, los videos y varios testimonios muestran que los atacantes son profesionales. Están acostumbrados al manejo de armas y sólo disparan cuando es realmente necesario. Su indumentaria tampoco es la de los yihadistas sino más bien la que caracteriza a los comandos militares.

Su manera de ejecutar en el suelo un policía herido, que no representaba un peligro para ellos, demuestra que su misión no era «vengar a Mahoma» del humor no muy fino de Charlie Hebdo.
Objetivo de la operación: favorecer el inicio de una guerra civil

Los atacantes hablan bien el idioma francés y es muy probable que sean franceses, lo cual no justifica la conclusión de que todo sea un incidente franco-francés. Por el contrario, el hecho de que se trata de profesionales nos obliga a separar estos ejecutores de quienes dieron la orden de realizar la operación. Y nada demuestra que estos últimos sean franceses.

Es un reflejo normal, pero intelectualmente erróneo, creer que conocemos a nuestros agresores en el momento en que acabamos de sufrir la agresión. Eso es lo más lógico, tratándose de la criminalidad común y corriente. Pero no es así cuando se trata de política internacional.

Quienes dieron las órdenes que llevaron a la ejecución de este atentado sabían que estaban provocando una ruptura entre los franceses de religión musulmana y los franceses no musulmanes. El semanario satírico francésCharlie Hebdo se había especializado en las provocaciones antimusulmanas, de las que la mayoría de los musulmanes de Francia han sido víctimas directa o indirectamente. Si bien los musulmanes de Francia no dejarán seguramente de condenar este atentado, les será difícil sentir por las víctimas tanto dolor como los lectores de la publicación. Y no faltarán quienes interpreten eso como una forma de complicidad con los asesinos.

Es por eso que, en vez de considerar este atentado extremadamente sanguinario como una venganza islamista contra el semanario que publicó en Francia las caricaturas sobre Mahoma y dedicó reiteradamente su primera plana a caricaturas antimusulmanas, sería más lógico pensar que se trata del primer episodio de un proceso tendiente a crear una situación de guerra civil.
La estrategia del «choque de civilizaciones» fue concebida en Tel Aviv y Washington

La ideología y la estrategia de la Hermandad Musulmana, al-Qaeda y el Emirato Islámico no predica provocar una guerra civil en «Occidente» sino, por el contrario, desatar la guerra civil en el «Oriente» y separar ambos mundos herméticamente. Ni Said Qotb, ni ninguno de sus sucesores llamaron nunca a provocar enfrentamientos entre musulmanes y no musulmanes en el terreno de estos últimos.

Por el contrario, quien formuló la estrategia del «choque de civilizaciones» fue Bernard Lewis y lo hizo por encargo del Consejo de Seguridad Nacional de Estados Unidos. Esa estrategia fue divulgada posteriormente por Samuel Huntington, presentándola no como una estrategia de conquista sino como una situación que podía llegar a producirse [2]. El objetivo era convencer a los pueblos de los países miembros de la OTAN de que era inevitable un enfrentamiento, justificando así el carácter preventivo de lo que sería la «guerra contra el terrorismo».

No es en El Cairo, en Riad ni en Kabul donde se predica el «choque de civilizaciones» sino en Washington y en Tel Aviv.

Quienes dieron la orden que llevó al atentado contra Charlie Hebdo no estaban interesados en contentar a yihadistas o talibanes sino a los neoconservadores o los halcones liberales.
No debemos olvidar
los precedentes históricos

Tenemos que recordar que durante las últimas décadas hemos visto a los servicios especiales de Estados Unidos y de la OTAN
utilizar en Francia la población civil como conejillos de Indias para experimentar los efectos devastadores de ciertas drogas [3];
respaldar a la OAS para asesinar al presidente francés Charles De Gaulle [4];
proceder a la realización de atentados “bajo bandera falsa” contra la población civil en varios países miembros de la OTAN [5].

Tenemos que recordar que, desde el desmembramiento de Yugoslavia, el estado mayor estadounidense ha experimentado y puesto en práctica en numerosos países su estrategia conocida como «pelea de perros», que consiste en matar miembros de la comunidad mayoritaria y matar después miembros de las minorías para lograr que ambas partes se acusen entre sí y que cada una de ellas crea que la otra está tratando de exterminarla. Fue así como Washington provocó la guerra civil en Yugoslavia y, últimamente, en Ucrania [6].

Los franceses harían bien en recordar igualmente que no fueron ellos quienes tomaron la iniciativa de la lucha contra los yihadistas que regresaban de Siria e Irak. Por cierto, ninguno de esos individuos ha cometido hasta ahora ningún atentado en Francia ya que el caso de Mehdi Nemmouche no puede catalogarse como un hecho perpetrado por un terrorista solitario sino por un agente encargado de ejecutar en Bruselas a 2 agentes del Mosad [7] [8]. Fue Washington quien convocó, el 6 de febrero de 2014, a los ministros del Interior de Alemania, Estados Unidos, Francia (el señor Valls envió un representante), Italia, Polonia y Reino Unido para que inscribieran el regreso de los yihadistas europeos como una cuestión de seguridad nacional [9]. Fue sólo después de aquella reunión que la prensa francesa abordó ese tema dado el hecho que las autoridades habían comenzado a actuar.


Expresándose por primera vez en francés para dirigir un mensaje a los franceses, John Kerry denuncia un ataque contra la libertad –cuando su país no vacila, desde 1995, en bombardear y destruir las estaciones de televisión que le molestan, tanto en Yugoslavia como en Afganistán, en Irak y en Libia– y celebra la lucha contra el oscurantismo.

No sabemos quién ordenó este ataque profesional contra Charlie Hebdo pero sí sabemos que no debemos precipitarnos. Tendríamos que tener en cuenta todas las hipótesis y admitir que, en este momento, su objetivo más probable es dividirnos y que lo más probable es que quienes dieron la orden estén en Washington.
Thierry Meyssan




[1] También conocido bajo su acrónimo árabe como Daesh y designado –por razones de propaganda– como ISIS por la administración estadounidense, el autoproclamado Emirato Islámico es el grupo que se identificaba anteriormente como Emirato Islámico en Irak y el Levante (EIIL).

[2] «La “guerra de civilizaciones”», por Thierry Meyssan,Red Voltaire, 7 de diciembre de 2004.

[3] «Cuando la CIA utilizaba ciudadanos franceses como conejillos de India», por Hank P. Albarelli Jr., Red Voltaire, 30 de marzo de 2010.

[4] «Cuando el stay-behind quiso derrocar a De Gaulle», por Thierry Meyssan, Red Voltaire, 28 de agosto de 2009.

[5] «Les Armées Secrètes de l’OTAN», por Daniele Ganser, éd. Demi-Lune. Los lectores pueden ver la traducción al español de esa obra publicada por capítulos en el sitio de la Red Voltaire.

[6] «El representante adjunto de la ONU en Afganistán expulsado de su puesto», «¿Puede Washington derrocar tres gobiernos a la vez?», por Thierry Meyssan, Al-Watan (Siria) y Red Voltaire, 3 de octubre de 2009 y 24 de febrero de 2014.

[7] «El caso Nemmouche y los servicios secretos atlantistas », por Thierry Meyssan, Al-Watan (Siria), Red Voltaire, 9 de junio de 2014.

[8] Algunos citarán, en contraposición, los casos de Khaled Kelkal (1995) y de Mohammed Mehra (2012) como casos de «lobos solitarios» vinculados a yihadistas, pero que no tienen nada que ver con Siria ni con Irak. Desgraciadamente, estos 2 individuos fueron eliminados por las fuerzas del orden, lo cual hace imposible la verificación de las teorías oficiales.

[9] «Siria se convierte en “tema de seguridad interna” para Estados Unidos y la Unión Europea», Red Voltaire, 8 de febrero de 2014.