24 ene 2015

En su asunción, Evo Morales asegura que Bolivia “volverá al mar” y Bachelet pide a sus embajadores defender posición chilena

El presidente Evo Morales expresó su optimismo al señalar que la demanda marítima interpuesta por Bolivia ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) está en buen camino, por lo que aseveró que por justicia, por historia y por derecho Bolivia volverá al Pacífico con soberanía.


“Nuestra demanda está bien encaminada. Por historia, por justicia y por derecho un día vamos a volver al océano Pacífico con soberanía”, dijo el Mandatario durante su discurso en la Asamblea Legislativa Plurinacional tras haber sido investido por tercera vez.
Afirmó que la demanda fue presentada con solidez y consistencia “en un derecho histórico de la búsqueda de una salida soberana” al mar.
Morales asumió ayer su tercer mandato después de ganar las elecciones presidenciales del 12 de octubre de 2014 con el 61% del total de los votos.
Bolivia presentó una demanda en 2013 ante la CIJ con el fin de que se obligue a Chile a negociar una salida soberana al mar, después de  más de 130 años de que Bolivia perdiera sus costas marítimas en el océano Pacífico en un conflicto bélico.
El país vecino sostiene su argumento contra la demanda boliviana bajo el argumento de que  las consecuencias de la guerra fueron zanjadas con un tratado de paz y amistad que firmaron ambos países en 1904, por lo que declaró incompetente a la CIJ para atender el caso.
Las primeras potencias
Asimismo, el portavoz internacional de la demanda marítima y expresidente de Bolivia Carlos Mesa (2003-2005) dijo  que es fundamental que las primeras potencias del mundo comprendan la causa boliviana.
“Bolivia tiene que llegar a países fundamentales: Estados Unidos, Rusia, China, Alemania porque son primeras potencias a nivel mundial, porque su palabra es siempre importante y porque el que esos países comprendan la causa boliviana es fundamental”, manifestó a la ABI.
La semana pasada, el presidente Morales aseguró que Bolivia no retirará la demanda presentada a la Corte Internacional de Justicia de La Haya a cambio de un “pedazo de tierra” en referencia a la supuesta oferta “secreta” de un enclave que supuestamente realizó el país a Chile.
“Los bolivianos no somos tontos para levantar la demanda marítima por un pedazo de tierra”, declaró el Jefe de Estado.
Mesa adelantó que Bolivia no cambiará de estrategia para la difusión de su reclamo a un derecho soberano al mar ante la corte de la Haya.
“Bolivia hace lo que tiene que hacer, nosotros tenemos varias visitas en América Latina, tenemos una visita en Nueva York (Estados Unidos) a varios embajadores, llevaremos adelante visitas en Europa durante el primer semestre de este año”, adelanto el expresidente, quien participó del acto de posesión de Morales ayer en la Asamblea Legislativa.
Chile invadió suelo boliviano en febrero de 1879 y desató una contienda bélica que terminó con la usurpación de 400 kilómetros de playa y 120 mil kilómetros de territorio. Desde entonces, Bolivia reivindica en diferentes foros internacionales el derecho de recuperar su salida soberana al mar.
La Socialización
Mesa  El portavoz informó que aprovechó la visita de las delegaciones de Colombia y del secretario general de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), Ernesto Samper, a Bolivia, quienes llegaron para participar en la posesión del presidente Evo Morales y se reunió con ambas delegaciones, para socializar la demanda marítima boliviana.
Morales “El Estado Plurinacional mantiene una sola política, una sola postura y una misma línea con los expresidentes, Diremar (Dirección de Reivindicación Marítima), movimientos sociales y Asamblea Legislativa, todos estamos unidos”, dijo Morales hace una semana. El Mandatario expresó que algunas autoridades y medios de comunicación de Chile tienen “mucho nerviosismo” ante el pedido boliviano.

Bachelet pide a embajadores defender postura de Chile ante demanda marítima boliviana

Hasta el salón O’Higgins del edificio José Miguel Carrera llegaron 24 embajadores de Chile en las Américas y el Caribe para participar en una reunión que tuvo como principal objetivo profundizar la posición de nuestro país ante la demanda marítima de Bolivia en la Corte Internacional de Justicia de La Haya.
Una jornada que fue la justificación de la presidenta Michelle Bachelet para evitar asistir a la ceremonia de toma de posesión de mando –por un tercer periodo- del presidente de Bolivia, Evo Morales, actividad oficial a la que asistió como representante de Chile el presidente de la Corte Suprema, Sergio Muñoz.
En un extenso discurso de inauguración, Bachelet emplazó a los embajadores chilenos a defender los intereses de nuestro país ante el diferendo marítimo con el país altiplánico.
En esta línea, el canciller Heraldo Muñoz calificó como infundada la acción emprendida por Bolivia, cuestión que, dijo, va a trabajar con los embajadores con la idea de reforzar la estrategia pública y privada de nuestro país.
Serie de declaraciones que se efectuaron en Chile, mientras en Bolivia, el presidente Evo Morales señaló, en el marco de la ceremonia de toma de posesión, que un día van a volver al Océano Pacífico con soberanía, indicando que su demanda va bien encaminada.
Además, el canciller Muñoz destacó el respeto de Chile frente al fallo de la Corte de Justicia de La Haya que favoreció a Perú con 50 mil kilómetros cuadrados de territorio marítimo, a poco días de cumplirse un año de la decisión del tribunal internacional.
Además, la presidenta Michelle Bachelet ofreció en el Palacio de La Moneda un almuerzo a los 24 embajadores de Chile en las Américas, que participan de este encuentro que se extenderá por dos días y que contará la presencia del agente chileno ante La haya, Felipe Bulnes.

Uruguay:¿Tratados de Libre Comercio o de anexión?

La nueva agenda…con viejas ideas. 

Por Eduardo Camin

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Como se sabe, desde hace algunos años y por diversas vías se viene proponiendo la concertación de acuerdos económicos regionales en América Latina. En algunos casos, el propósito ha escapado del campo de la teoría para aparecer en convenios oficiales, entre las promesas de las inversiones faraónicas e ingresar desprevenidamente de manera sigilosa el sátiro del gran capital por la ventana de la democracia. Este tema del capital extranjero, providencial y salvador, vuelve de cuando en cuando a la actualidad. Pero en el enfoque del problema muchas confusiones se producen, más aún cuando está en juego nuestra propia soberanía. Esta es la consecuencia del nuevo estatuto del capital transnacional, contenida en los “tratados de promoción y protección de inversiones”, como el TPPI que volverá indudablemente al debate en el país. Ya se palpa en ciertas esferas del poder. Entre discursos, conferencias y almuerzos de complacencia, diferentes miembros del nuevo ejecutivo uruguayo destilan pequeños índices y algunas frases sobre la necesidad de crear un nuevo marco de relacionamiento comercial en la región no lo dicen claramente sino lo insinúan lo dejan caer, como una advertencia necesaria, preparando el terreno. En realidad no es más que la consecuencia de la iniciativa negociada por el Dr. Vázquez y el Presidente Bush en Mar del Plata en Noviembre del 2005. Una negociación abortada por la oposición firme del Canciller uruguayo Reynaldo Gargano, y las duras criticas de los presidentes Chávez, Lula, y N. Kirchner.
Ya lo dijimos, pero repetimos por si acaso, respecto a las virtudes e inconvenientes de la incorporación del capital a través de estos tratados de sometimiento, donde se mezclan y confunden muchas nociones.
Algunas precisiones son necesarias, porque también somos consientes de la preocupación manifiesta, que hay entre algunos parlamentarios, sobre la resolución del mismo. Al tiempo que advertimos que no es tirando la pelota para adelante o encajonando los expedientes que el mismo se solucionará “por obra y gracia del espíritu santo”. Flaco favor le haríamos a la democracia, eludiendo el (los) debates sobre estos temas. Por eso antes de que vuelva el violín a su estuche trataremos de sacarle alguna melodía. En el desarrollo de estos artículos nos hemos referido una y otra vez a los tratados de libre comercio, fundamentalmente el relacionado con el Área de Libre Comercio para las Américas (ALCA) o sus nuevas formulaciones: “ALCA a la carte” “ALCA mínimo” o “flexible”, o simplemente “ALQUITA” que constituyen los ejes fundamentales del proceso de reconfiguración y ajuste del poder económico en el mundo y en la región con inevitables consecuencias políticas.
Hemos señalado que a lo largo y ancho del mundo, a impulso de los grandes bloques económicos, una fiebre de negociaciones está instalada como elemento central de la agenda internacional. Aunque es obvio que la economía dominante del hemisferio es la norteamericana y que las empresas transnacionales que resultarán las principales beneficiarias de estos acuerdos tienen origen y sede en ese país.
De los cuales se desprenden cuatro objetivos fundamentales, analizados por un especialista en estos temas, como el abogado Carlos Abin, quien ha trabajado en la órbita del Instituto del tercer mundo.
En su libro El ALCA, un camino hacia la anexión, Abín señala esos cuatro objetivos:
1) Establecer un orden económico neoliberal en todos los países del hemisferio.
2) Definir una suerte de “constitución política” del capital transnacional en dicho hemisferio, otorgando privilegios extraordinarios, permanentes e irreversibles a las compañías transnacionales.
3) Erosionar de manera definitiva las potestades soberanas de los estados nacionales.
4) Llevar a cabo, en los hechos, una anexión económica del hemisferio a la economía norteamericana con la consecuencia, prácticamente inevitable, de una acentuada dominación política.
Del primer objetivo se desprende que nadie ignora la receta básica del neoliberalismo: apertura, desregulación, liberalización, privatización, flujo de libres capitales, extensión de los derechos de los inversores, es decir “más de lo mismo” o debiéramos decir “mucho más de lo mismo”.
Segundo objetivo: A través de los diversos mecanismos y normas establecidas con claridad y rigor, se desprende una verdadera constitución política para el capital transnacional. Las grandes corporaciones se aseguran privilegios extraordinarios que quedan consagrados también como ley internacional –es decir irreversible e inmodificable–, son equiparadas a los estados soberanos o situadas en una posición aun superior a la de éstos en un régimen de libertad absoluta y garantías totales.
Tercer objetivo: Este se complementa con el anterior, constituye la otra cara de una misma moneda. La concesión de un estatuto de mayor poder, mayor libertad y mayor autonomía para las grandes corporaciones y los inversionistas. Estas propuestas apuntan claramente a debilitar la soberanía de los estados en beneficio del capital transnacional.
Cuarto objetivo: Rápidamente nuestros gobiernos perderán su autonomía; bajo el imperio de una ley internacional –el Tratado, que estará fuera de su alcance modificar– en un campo ferozmente volcado a favor de las corporaciones y el capital. La economía más potente del hemisferio ocupará progresivamente todos los espacios disponibles o convenientes en las de sus vecinos más débiles, asumirá el control de la mayor parte de las actividades productivas y los servicios que generen beneficios y transferirá éstos a sus cofres. A la anexión económica, seguirá inevitablemente la anexión política. Ningún país así saqueado y controlado en su sistema productivo y en los elementos básicos de su funcionamiento, debilitado y reducido a una expresión mínima en su capacidad soberana, podrá resistir las presiones políticas de la nación más poderosa de la Tierra.
Controlando y dirigiendo la industria y el comercio, los EEUU se constituyen en una potencia monopolizadora de nuestra(s) economía(s).
¿Es posible que la industrialización de nuestro continente deba seguir fatalmente ese rumbo?
El obstáculo mayor para impedirlo no está en el inmenso poder de los Estados Unidos. Está en la miopía, la venalidad y el servilismo de nuestros círculos llamados dirigentes. Estamos hablando de la negociación de un tratado internacional cuyo contenido afectará inevitable y profundamente la vida de millones de habitantes del área, su acceso al trabajo, a los bienes básicos –tierra, salud, alimentación, vivienda, educación, servicios esenciales– y sus posibilidades de alcanzar una vida digna. Muchos de nuestros dirigentes aluden a estos tratados como una “esperanza”, un acuerdo próximo a la concreción que “traerá innumerables beneficios para nuestra economía”, una “panacea” que nos colocará poco más o menos que “a las puertas del primer mundo” y nos “llevará de la mano al desarrollo”. Entonces cabe preguntarse, ¿qué razones pueden existir para que algo tan bueno, tan prometedor, permanezca en las sombras, oculto en los pliegues del poder? La sospecha despierta entonces nuestras conciencias. Un Tratado que alberga tantas bondades debería conocerse más en profundidad, un Tratado que nos concierne hondamente no puede permanecer encerrado en los gabinetes de negociación.
La sociedad civil tiene derecho a conocerlo en su integridad, a informarse de las diversas posturas que se discuten, a identificar sus autores y a participar con su opinión y sus juicios. Conocer el proceso de negociación es vital para comprender qué se juega en él y para ejercer la vigilancia y el control sobre los gobernantes. Negar estos derechos a la sociedad por la vía del sigilo y el ocultamiento menoscaba la democracia y priva a los ciudadanos del ejercicio de algunas libertades básicas: la de informarse, la de opinar, la de controlar al poder, todas estas comprendidas en nuestra Carta magna.
*Periodista uruguayo, fue director del semanario Siete sobre Siete y colaboró en otras publicaciones uruguayas y de America Latina. Corresponsal en Naciones Unidas y miembro de la Asociacion de Coresponsales de prensa de la ONU. Redactor Jefe Internacional del Hebdolatino en Ginebra. Miembro de la Plataforma Descam de Uruguay para los Derechos Economicos sociales y medio ambientales. Docente en periodismo especializado sobre Organismos Internacionales.

Expertos apuestan por un incremento en los precios del crudo

200 dólares el barril


Los precios del crudo WTI subieron en las bolsas de Estados Unidos después de la noticia de la muerte del rey de Arabia Saudita. El consejero delegado de la petrolera italiana ENI, Claudio Descalzi, opina que es solo inicio y los precios mundiales del crudo podrían saltar a los 200 dólares por barril dentro de unos años.


23 ene 2015 

REUTERS/Lucas Jackson


"Muchos de nuestros proyectos son a largo plazo, para poder tener producción en cinco o seis años. Y eso es un problema. Si se está cortando el gasto de capital drásticamente ahora, podemos tener una falta de producción en cuatro o cinco años, provocando una nueva alza del petróleo, llegando quizá a los 200 dólares", dijo Descalzi citado por Reuters.

Por muy fantástico que parezca este augurio en medio del desplome del mercado del crudo, sí tiene cierto fundamento, señala la cadena NTV.

Ya que los precios han caído en un 60% desde los mediados del 2014 y la OPEP se niega a tomar medidas, a las petroleras les faltan ganancias que podrían destinar a la exploración y explotación de nuevos yacimientos. Por eso los proyectos a largo plazo se verán congelados, algo que conllevaría a una carencia de crudo en unos años.

Mientras tanto, el crudo empezó a subir este jueves, aproximándose la marca Brent al nivel de 50 dólares por barril.

23 ene 2015

Salida por izquierda a la crisis griega

EL DOMINGO SE VOTA TRAS AÑOS DE ALTAS TASAS DE DESEMPLEO Y RECORTES DE PRESUPUESTO

Syriza vio aumentar su popularidad después de que la austeridad erosionara los ingresos del pueblo griego a través de un fuerte aumento de impuestos y recorte de los salarios y pensiones.



 Por Nathalie Savaricas *


Dos años pasaron desde sus últimas elecciones, y más de cuatro años desde que fue rescatada por primera vez por sus vecinos. Grecia está a punto de votar en una elección histórica que podría dar paso al primer gobierno de izquierda de Europa en un país todavía afectado por la austeridad.
Syriza, o la Coalición de la Izquierda Radical, vio aumentar su popularidad después de que la austeridad erosionara los ingresos del pueblo griego a través de un fuerte aumento de impuestos y recorte de los salarios y de las pensiones en los últimos años.
La crisis de la deuda borró una cuarta parte de la economía de Grecia en menos de cinco años y el desempleo se mantiene en torno del 26 por ciento. Entre los jóvenes, está en casi el 60 por ciento.
El líder de Syriza, Alexis Tsipras, sostuvo durante mucho tiempo que quiere renegociar y cancelar parte de la deuda masiva del país, alegando que el programa de austeridad impuesto por el Estado hizo imposible que Grecia pudiera alguna vez pagar su deuda a los prestamistas de la Unión Europea (UE). La deuda nacional de Grecia se situó en 320 mil millones de euros el año pasado, casi 30.000 euros por residente. Entre sus propuestas políticas, Syriza dijo que nacionalizaría los bancos, restauraría el salario mínimo a 750 euros por mes y aboliría las reformas laborales recientes.
Los funcionarios europeos elogiaron recientemente a Atenas por sus esfuerzos de ajuste fiscal y temen que si Syriza está en el poder, esto podría ser un enorme revés, con los comentaristas reviviendo las posibilidades de una salida de la Eurozona. La titular del FMI, Christine Lagarde, dijo esta semana que tal resultado para Grecia sería “devastador”.
La crisis de la deuda de Grecia se atribuye principalmente a la gestión de los partidos de la conservadora Nueva Democracia y los socialistas Pasok, que han dominado tradicionalmente el paisaje político griego desde hace 30 años. Desde que comenzaron los problemas financieros del país, una plétora de pequeños partidos ganó importancia en la política del país.
Si bien la mayoría de los griegos encontró en las políticas entusiastas de Syriza una alternativa atractiva, muchos votantes dicen que están a favor de Syriza sólo para rechazar al establishment y al primer ministro, Antonis Samaras.
Stavros Milonas, de 36 años, no tiene la esperanza de que Syriza traiga ningún cambio sustancial. “Sólo queremos probar algo diferente, ya vimos lo que los viejos partidos ofrecieron, así que vamos a probar con el otro partido”, dijo. Athina, un psicólogo infantil, afirmó que probablemente también vote a Syriza, porque se identifica con su ideología.
Aunque Syriza está primero en las encuestas, con Nueva Democracia perdiendo por entre tres y cinco por ciento, no queda claro si el partido de izquierda va a obtener los suficientes votos para asegurar una victoria absoluta. “Syriza encabeza las encuestas, pero será muy difícil que el partido consiga una victoria electoral total y pueda formar un gobierno poderoso”, dijo Mihail Sfakianakis, científico principal en las encuestas RASS. “Lo más probable es que Syriza tenga que buscar aliados.”
Un potencial socio de coalición es el recién fundado partido To Potami (El Río, una idea original del presentador de televisión Stavros Theodorakis). Las últimas encuestas colocan a este partido proeuropeo en el tercer lugar. “Voy a votar por el To Potami porque tiene gente seria con propuestas serias y es hora de que Grecia se enfrente a la realidad”, explicó el arquitecto ateniense Sotiris Anifantis, de 40 años.
La incapacidad del ingeniero civil Panos Kontos para decidirse resonó entre muchos de sus compatriotas. Al igual que en las anteriores elecciones, el voto indeciso se estima que es de uno cada 10 griegos. “Syriza promete una variedad de cosas sin explicar convincentemente cómo las van a llevar a cabo en la realidad y la gobernante Nueva Democracia debe irse porque es parte del sistema que creó nuestros problemas, para empezar”, dijo Kontos.
La mayor sorpresa de las elecciones del domingo, sin embargo, podría ser la capacidad de recuperación del partido de extrema derecha Amanecer Dorado. A pesar de que sus líderes están tras las rejas desde hace casi un año y medio, el partido está compitiendo por el tercer lugar.
* De The Independent de Gran Bretaña. Especial para Página/12.
Traducción: Celita Doyhambéhère.

“Aquí no mandan los gringos, mandan los indios”

 EVO MORALES ASUMIO UN TERCER MANDATO CONSECUTIVO EN BOLIVIA TRAS SU CONTUNDENTE TRIUNFO EN OCTUBRE PASADO

El líder aymara prometió reducir la extrema pobreza a un dígito, y recordó que en 2005 era del 37 por ciento y ahora es del 18,8 por ciento. Se presiente un restablecimiento de relaciones entre el gobierno de Morales y el de Obama.




 Por Sebastián Ochoa

Página/12 En Bolivia
El presidente Evo Morales empezó su tercer mandato consecutivo con dos días de fiesta, que incluyeron una ceremonia indígena y otra urbana con la participación de invitados de gobiernos y organizaciones sociales de 40 países. Luego de su triunfo en las elecciones presidenciales de octubre pasado, con el 61,3 por ciento, el líder aymara tiene todo listo para gobernar Bolivia al menos hasta 2020. Dijo que seguirá impulsando la construcción de obras públicas en todo el país, amparado por los ingentes recursos que dejan las empresas explotadoras de hidrocarburos y minerales desde su asunción, en 2006. Aunque posiblemente afecte la caída en los precios del petróleo, que Morales atribuye a un complot entre Estados Unidos y Arabia Saudita para desestabilizar a los gobiernos de Rusia y Venezuela. Como final feliz, se presiente un restablecimiento de relaciones entre el gobierno de Morales y el de Barack Obama, quien envió a una comisión de “alto nivel” a los festejos transcurridos en esta ciudad.
Anteayer, Morales realizó en Tiwanaku una ceremonia de posesión presidencial acorde con los usos y costumbres de los pueblos indígenas andinos. En el templo de Kalasasaya, ante la Puerta del Sol, el presidente recibió dos bastones de mando de manos de amawtas, guías espirituales de la cultura inca. Lucía un chu’ku, que es una gorra en cuya frente llevaba una pieza de oro con el rostro de Wiracocha. Cubrió su cuerpo con un unku, una prenda hecha de lana de vicuña, en cuyo pecho repetía la cara de la deidad, también en oro. “Aquí no mandan los gringos, mandan los indios. Ese es el orgullo que tenemos”, dijo desde allí Morales. Abajo, entre la multitud, la comisión enviada por Obama aplaudía, aprendía a decir “jallalla” y tomaba té de coca para contrarrestar los sufrimientos que causa el sorojchi.
“Estamos haciendo gestiones para tener un encuentro de alto nivel y, además de esto, tenemos muchos deseos de reponer a nuestros embajadores. Lo único que pedimos es que haya mucho respeto”, dijo Morales el lunes pasado, en conferencia de prensa. Aprovechó para mandar un saludo a la “voluntad política” de Obama por enviar representantes.
Entre ellos estaba el subsecretario de Estado para la Democracia, Derechos Humanos y Trabajo de EE.UU., Tom Malinowski. “Le expresé al canciller (David Choquehuanca) el gran respeto y admiración que nosotros tenemos en Estados Unidos por el gran progreso y la inclusión social que se registra en Bolivia”, dijo.
Desde 2008, Bolivia no tiene embajador en Estados Unidos y viceversa. En septiembre de ese año, Evo Morales había acusado a la embajada del país del Norte de tramar un golpe de Estado en su contra, por lo cual expulsó a su representante, Philip Goldberg, y a la DEA, la agencia antidrogas estadounidense. Como respuesta, Obama hizo lo mismo con su acreditado en Washington, Gustavo Guzmán. Para dar otro golpe de frío a sus relaciones, en 2013 Bolivia expulsó de su territorio a la Usaid, la agencia de cooperación para el de-sarrollo del país del Norte.
Ahora, la Cancillería boliviana trabaja para lograr una reunión entre ambos presidentes. Pese al intercambio de sonrisas, Morales acusó a EE.UU. de estar detrás de la caída del precio del petróleo, cuyo barril se cotiza actualmente a 48 dólares, cuando en 2008 costaba 147 dólares.
“La alianza entre Estados Unidos y Arabia Saudita hace rebajar el petróleo para fines netamente geopolíticos”, dijo el presidente en alusión al perjuicio que la brusca caída causa a las economías manejadas por Vladimir Putin y Nicolás Maduro.
El venezolano fue uno de los siete presidentes que estuvieron en los actos oficiales. También estuvieron la mandataria de Brasil, Dilma Rousseff; de Ecuador, Rafael Correa; de Paraguay, Horacio Cartes; de Costa Rica, Luis Guillermo Solís; y de Trinidad y Tobago, Anthoni Carmona. Como representante de la Argentina fue el vicepresidente, Amado Boudou. También había delegaciones de Colombia, Perú y China, entre otras naciones que entregaron a Morales unos 50 regalos. Un grupo de la Argentina le dejó un cuadro con la figura del ex presidente Néstor Kirchner, y otro con una imagen de la escuela de Salta donde estudió el mandatario boliviano de 55 años.
Ayer, en el acto realizado en la Asamblea Legislativa Plurinacional, el presidente se puso un traje como el que suelen usar los presidentes, aunque con algunos motivos andinos. Allí, una vez más reiteró sus intenciones de recuperar el mar para Bolivia.
“Hemos encaminado nuestra demanda hacia la Corte Internacional de Justicia con solidez y consistencia. Nuestra demanda está bien encaminada. Por historia, por justicia y por derecho, un día vamos a volver al océano Pacífico con soberanía”, dijo Morales. La presidenta de Chile, Michelle Bachelet, envió en su representación al presidente de la Corte Suprema de ese país, Sergio Muñoz.
Morales dio un informe de gestión que duró solamente 55 minutos. Mucho menos que el de 2012, por ejemplo, cuando lo hizo en 4 horas y 45 minutos. Dijo que era por “respeto” a los invitados de otros países.
Indicó que, entre 2005 y 2014, la inversión estatal subió en un 795 por ciento, mayormente destinada a la construcción de caminos, escuelas, hospitales y hasta canchas de césped sintético. También están las tres líneas de teleférico que inauguró el año pasado en la ciudad de La Paz para mejorar ostensiblemente el transporte público.
Agregó que continuará con la construcción de cuatro hospitales de cuarto nivel, que todavía no hay en Bolivia. Y se asfaltarán carreteras para conectar regiones de la Amazonía, aunque –dijo– ninguna pasará por medio del Territorio Indígena Parque Nacional Isiboro Sécure (Tipnis), ante el rechazo de las comunidades locales.
“Hacia 2020 vamos a reducir la extrema pobreza al dígito uno, al 8 o 9 por ciento. Vamos a cumplir y ya hemos aprendido en estos nueve años. No es mucho problema”, aseguró. Y recordó que, en 2005, la extrema pobreza era del 37,2 por ciento, mientras que ahora es del 18,8 por ciento.
También realizará un referéndum para reestructurar al Organo Judicial, por lo cual no se descuenta que la Constitución sea modificada antes de fin de año. Para ello ya cuenta con dos tercios del total de parlamentarios.