21 jul 2015

Cuba–EEUU: acercamiento y avances

Diario La Jornada, México

Cuba-EEUU





Luego de más de 54 años de mantener congeladas las relaciones diplomáticas entre sí, Cuba y Estados Unidos reabrirán sus respectivas embajadas. A partir del primer minuto de hoy, las secciones de intereses cubana y estadunidense se convertirán en legaciones diplomáticas con plenos derechos y funcionamiento, con lo que ambos países concretan el gesto más significativo y el paso más sólido en los siete meses transcurridos desde que sus gobiernos anunciaron que habían mantenido conversaciones secretas para lograr un deshielo de la relación bilateral.
Se trata de un hecho histórico que debe saludarse no sólo por cuanto pone fin a uno de los distanciamientos diplomáticos más anacrónicos del mundo contemporáneo, sino también porque se logra sin que la isla haya cedido a las presiones políticas ejercidas desde Washington en contra de su soberanía y su derecho a la autodeterminación.Debe recordarse que, durante la conferencia que sirvió de marco al anuncio de la reapertura de embajadas, Barack Obama admitió también que no se espera una transformación rápida del régimen cubano, con lo que el político afroestadunidense tomó distancia de la tradicional retórica imperial que apelaba al derrocamiento del gobierno emanado de la revolución como condición sine qua non para emprender un acercamiento con Cuba.
En ese sentido, las posturas de ambos gobiernos sientan las bases para el restablecimiento de una relación diplomática basada en el respeto y el entendimiento sobre las similitudes y, sobre todo, las diferencias que prevalecen entre ambos países, lo que les permitirá afrontar con otra perspectiva sus dinámicas políticas internas.
Por supuesto, como han reconocido los involucrados en las negociaciones, la distensión coyuntural entre los gobiernos de Washington y La Habana no es suficiente para poner fin a la política injusta, agresiva y contraria a la legalidad que el primero ha ejercido contra la isla durante más de medio siglo. El gran pendiente en la agenda bilateral sigue siendo la derogación de las leyes que sustentan el bloqueo económico que Estados Unidos mantiene contra Cuba desde octubre de 1960, las cuales se mantienen a pesar de la solicitud expresa formulada por el propio Obama para su anulación.
Como ha reconocido el propio mandatario estadunidense, los cambios legislativos señalados están en manos de los republicanos –férreos opositores al acercamiento entre ambos países– y su concreción puede tomar años de discusiones en el Capitolio. No obstante, es de esperar que el restablecimiento formal de relaciones diplomáticas, en conjunto con otras decisiones administrativas, como el relajamiento en las restricciones para viajar a Cuba, gravite en favor del cambio de percepción entre la población y los medios estadunidenses sobre el acercamiento con la isla: al día de hoy, según datos de la encuestadora Gallup, 59 por ciento de los estadunidenses se manifiestan en favor de poner fin al bloqueo a Cuba.
Es previsible que, si esa tendencia se mantiene, los legisladores estadunidenses tendrán que ponderar el costo político de mantener vivo un rescoldo de la guerra fría, como es el referido bloqueo, que goza de creciente impopularidad entre los habitantes del vecino país del norte. Otro tanto puede decirse del sucesor o sucesora de Obama en la presidencia de Estados Unidos, con independencia del partido al que pertenezca.
Todo parece indicar, en suma, que el mundo asiste a un punto de inflexión en la historia de las relaciones entre Washington y La Habana. Es de suponer que el acercamiento que hoy se inicia tendrá que atravesar por circunstancias difíciles y será un proceso tardado y hasta accidentado, pero cabe esperar que ambas naciones, sus respectivas autoridades y poblaciones, tengan la altura de miras necesaria para llevar esa transformación a buen puerto.

La AMIA, el presente y los desencuentros con la historia

Por Maximiliano Pedranzini

Thousands of people hold up signs reading, "Justice" as they gather to commemorate the 19th anniversary of the 1994 bombing of the Argentine Israeli Mutual Association (AMIA) Jewish community center in Buenos Aires. (Marcos Brindicci/Reuters photo)





La impunidad reescribe la historia. Es casi un imperativo categórico del poder. Habita en el interior de sus hechos corroyendo sus paredes donde están dibujadas las figuras de la verdad. La verdad aparece tiznadarepentinamente por el presente, contaminada por las vicisitudes de este tiempo que en vez de aclarar 21 años de injusticia, solo ha servido para colocar un cono de sombra sobre el atentado terrorista más funesto de nuestro país desde el regreso de la democracia en 1983.
}Las postrimerías del siglo XX suma a la historia argentina un atentado que golpea la puerta de la especulación política más que el de la justicia, sembrando incertidumbre en un terreno fértil para aquellos sectores que no titubean en utilizar la “muerte” como coartada para sus verdaderos intereses, que en esta coyuntura es la de desestabilizar a un gobierno constitucional elegido por el pueblo. Los últimos acontecimientos así lo demuestran. El cuestionamiento al memorándum de entendimiento con Irán (de rasgo más ideológico que jurídico), la investigación del ex fiscal fallecido Alberto Nisman carente de sustento probatorio pretendieron patearon el tablero político nacional llevando al gobierno a un precipicio judicial sin retorno.
Las imputaciones delos principales funcionarios nacionales en el que se encontraba la presidenta Cristina Fernández de Kirchner por supuesto encubrimiento terminaron por demostrar muchas cosas interesantes para tener en cuenta. La primera -quizás la más importante en este contexto- es que el poder mediático demuestra no tener escrúpulos en su lucha por doblegar a un gobierno democrático, persiguiendo este objetivo hasta las últimas consecuencias. La otra es la salida a la luz de una importante facción del poder judicial que, como bien dijera la mandataria, han tenido su “bautismo de fuego” como partido opositor, no solo al gobierno, sino a la misma democracia en el llamado 18F.
Este sector de la justicia se ha constituido en la punta de lanza del poder mediático y de sus fines tribunalicios para desgastar al oficialismo en el último tramo de su ciclo político de cara a las elecciones. Nada de lo que haga el oligopolio mediático es premeditado. Es una estrategia pensada y premeditada y apela -como hemos visto- a instrumentos capaces de hacer daño como son dos de los tres poderes republicanos, uno con mayor capacidad de destrucción que el otro. La historia reciente de América Latina así lo demuestra.
Ahora corriéndonos por unos instantes del eje coyuntural, ¿cuál es el sentido que tiene para nosotros el atentado de la AMIA? Muchos sin duda, que horadan en nuestra memoria buscando la reflexión como santuario donde meditar las atrocidades que causa el terror sobre la vida de un país que aún le duelen las heridas del terrorismo de Estado y el neoliberalismo recalcitrante de las últimas cuatro décadas. La voladura de la AMIA el 18 de julio de 1994 no es la destrucción arquitectónica de un edificio ni la contemplación de sus escombros, sino la aniquilación de la vida que trasciende a la de cualquier colectividad o comunidad religiosa.
Es la vejación de la vida de un país y que lastima su devenir como pueblo que mantiene aún en la retina de la memoria la trágica experiencia de la última dictadura militar, apoteosis del terror, la muerte y el genocidio perpetrado desde las entrañas mismas del Estado, y aunque parezca una analogía forzada es el lugar a donde tenemos que remitirnos necesariamente para comprender el pasado, el de los últimos 20 y el de los últimos 40 años. Ir más atrás no es un capricho o un acto lúdico con los tiempos de la historia sino una manera de espejarnos desde esas dos porciones de nuestro pasado y ponerlas una frente a la otra desde el presente para no perder de vista el delgado hilo que nos conduce a los umbrales de la memoria. Ergo, sin memoria histórica no hay verdad y mucho menos justicia.
El pasado en todas sus tramas se desencuentra con el presente y vemos que este tiempo en el que transitamos perturba y no deja descansar a sus muertos sedientos de justicia en una Argentina semidesértica donde los vivos solo ven oasis de agua en el horizonte. La mutual tiene su representatividad bifurcada, partida por esta contingencia que muestra los rostros híbridos de una comunidad cuyos actores claves se posicionan en sendas políticamente antagónicas. ¿Cómo las víctimas del pasado van a probar el purificarte sabor de la justicia si el poder que debe administrarla está cooptado por corporaciones mediáticas con intereses bien definidos? El relato hipócrita de la “justicia independiente” cae por su propio peso, aunque con este argumento se dirime la disputa por incidir en la opinión pública.
Este escenario aletarga aún más el proceso que viene llevándose adelante para esclarecer el atentado y que solo ha reunido algunas hipótesis y chivos expiatorios (de nacionalidad iraní) que para ciertos sectores ya son verdades inobjetables y una prueba más que suficiente para resolver el caso y terminar con este naufragio judicial sin antes sopesar los hechos y las permanentes irregularidades que ha venido sufriendo lacausa, cuya responsabilidad se encuentra en las fauces dela misma institución judicial y que paradójicamente tuvo como protagonistas a los mismos magistrados que han cajoneado la causa una y otra vez y hoy son venerados como héroes cívicos y garantes de la república.Alguno diciendo con el traje de víctima que aparecerá“suicidado”.Una justicia sin memoria es un cuerpo sin alma, un significante vacío con saco y corbata.
Esta es la impunidad que cada día reescribe un poco de nuestra historia. Que contamina la escena de un crimen y que se repite como si fuera el primero. Cuestión que transitael confín entre la distorsión y el olvido. La tragediade los últimos años no ha aleccionado las prácticas del presente y las generaciones todas comienzan a vislumbrar los tiempos de una farsa que algunos se empeñan en seguir llamando “justicia”.
*Ensayista. Miembro del Centro de Estudios Históricos, Políticos y Sociales Felipe Varela.

Actitud de Guyana/Exxon pretende violar acuerdo de Ginebra

 El periodista José Vicente Rangel, sostuvo este domingo que el Gobierno de Guyana al permitir la exploración y explotación de la transnacional petrolera Exxon Mobil en espacios marítimos en disputa y al rechazar la presencia del buen oficiante de la Organización de Naciones Unidas (ONU) para la discusión sobre el territorio Esequibo, representa “una burda maniobra para violar el acuerdo de Ginebra”, suscrito entre ambas naciones para resolver el diferendo de manera pacífica.

jvr
 AVN.-
Con el fin de mantener la paz en la nación y resolver esta situación por la vía diplomática, el presidente de la República, Nicolás Maduro, solicitó ante la ONU la designación del buen oficiante, que contribuya a mediar entre los gobiernos para la solución de la controversia territorial. Esta petición fue rechazada por el gobierno guyanés.
La Guayana Esequiba (zona en reclamación), que tiene una extensión de 159.542 kilómetros, pertenece a la República de Venezuela desde 1811 al momento en que es incluida en su primera Constitución.
En ese contexto, el comunicador social sostuvo que esta acción del presidente de Guyana, David Granger, es una clara violación de los términos del acuerdo de Ginebra, suscrito en 1966, y que estableció la constitución de una comisión mixta paritaria, con representantes de Venezuela y Guyana, para explorar alternativas de negociación y acuerdos.
“El rechazar el procedimiento del buen oficiante establecido en el Acuerdo de Ginebra y plantear la vía inaceptable de la Corte Internacional de Justicia, no porque Venezuela carezca de argumentos de peso, sino porque se trata de una burda maniobra para violar el Acuerdo de Ginebra suscrito por ambas naciones”, dijo durante su programa José Vicente Hoy, que transmite el canal privado Televen.
Sin embargo, destacó que la firmeza demostrada por el presidente Nicolás Maduro, la denuncia de lo sucedido y revelar los fines que persigue su homólogo guyanés, sirvieron para motivar una respuesta nacional, orgánica y activa de los venezolanos, que incluye a factores de la oposición e independientes.
“La provocación del gobierno guyanés sirvió para abrir caminos al diálogo nacional en función de los supremos intereses del país. El Esequibo ha servido para que la mayoría de la nación cobre sentido de la importancia de encarar, unida, temas vitales”, añadió.
El gobierno de la República Bolivariana de Venezuela reclama a la República Cooperativa de Guyana detener la exploración o extracción petrolera en el territorio Esequibo, debido a que es un espacio marítimo en disputa, tal como quedó establecido en el Acuerdo de Ginebra suscrito el 17 de febrero de 1966 y, posteriormente, publicado en la Gaceta Oficial, el 15 de abril de ese mismo año.
Este acuerdo ha sido irrespetado por el gobierno guyanés al explorar con la transnacional Exxon Mobil en aguas prohibidas.

20 jul 2015

Rehenes de la olvidada guerra de Yemen

Atrapados entre varios frentes, 1.200.000 desplazados sufren los bombardeos y el embargo

NATALIA SANCHA Amran 19 JUL 2015


Ahlan Nasser y su hija, en el campamento de Darawan, el 9 de julio. / N. SANCHA

Ahlan Nasser es una de los más de 1,2 millones de desplazados internos yemeníes. Viene de Al Buq, paso fronterizo con Arabia Saudí; una de las zonas más castigadas por los bombardeos de la coalición liderada por el Reino del Desierto para luchar contra la milicia de los Huthis, que combate contra el Gobierno de Saná en una guerra tribal, que desde 2014 ha dejado ya más de 3.300 muertos, la mitad de ellos civiles.

Riadas de pequeños campamentos informales minan el camino al sur, hacia Saná, la capital. Ahlan, junto con otras 65 familias, habita el de Darawan, a 40 kilómetros al norte de la capital. A sus 20 años se ha llevado lo peor de la guerra. Ha perdido tres hijos, uno por cada mes de bombardeos. Embarazada de siete meses, Ahlan no tuvo tiempo para lutos. Hoy se aferra a la pequeña Rahma, de 10 días, nacida sobre una sucia lona de la ONU que hace las veces de suelo. “No teníamos los 70 euros que cuesta el hospital, así que di a luz aquí con ayuda de mi madre”, cuenta. Ahlan, con el resto de mujeres, mendiga entre los coches que transitan la carretera cercana.

La mayoría de desplazados yemeníes son acogidos en hogares de parientes lejanos. Los que no tienen donde ir plantan endebles tiendas para ser de nuevo bombardeados y caminar varias horas diarias para aprovisionarse de agua. Otros, como la familia de Fouad Hassan, de 38 años, duermen en aulas reconvertidas en refugio en el colegio Al Quds de Saná. Huyendo del norte, también lo han perdido todo. Dependen de las donaciones de empresarios yemeníes.

Las bombas, los frentes abiertos y el embargo que arrasa Yemen se suman al lastre de la pobreza, que afecta a 21,1 millones de personas; el 80% de la población, según la ONU. “La guerra es la última de las desgracias que asola Yemen. Antes ya era uno de los países más pobres de la región”, comenta Nicoletta Giordano, jefa de misión de la Organización Internacional para las Migraciones (IOM) en ese país.

Las estanterías de los mercados se mantienen guarnecidas, pero los precios impiden que la mayoría de la población acceda a esos bienes. El mercado negro florece al tiempo que los precios se triplican y la mendicidad se hace cada día más visible en la capital.

La mayoría de trabajadores de la ayuda internacional coinciden en que hay tres grandes escollos que torpedean la distribución: la falta de combustible, debida al embargo; la dificultad de acceso a muchas zonas, por la inseguridad, y la cuantificación de los más vulnerables. Solo el 60% de los 303 distritos del país son medianamente accesibles. A ello se suma la falta de fondos para un país que parece haber sido olvidado.

Entre los lugares de más difícil acceso está Hadramut, al este del país. De allí han huido recientemente 50.000 yemeníes. La Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR) logró la semana pasada enviar el primer convoy de ayuda en tres meses a este feudo de Al Qaeda en la Península Arábiga.

Hadi retoma Adén

Al suroeste, Adén es el segundo mayor epicentro de desplazados, con 200.000. Campo de batalla entre los dos bandos que se disputan el país, la resistencia al bando Huthi, compuesta por la rama local de los Hermanos Musulmanes avalados por Riad y enfrentada al movimiento zaydí —una rama del islam chií que sigue un tercio de los yemeníes—, retomó la ciudad el jueves.

Ese día, varios ministros del Gobierno de Abdu Mansur Hadi, exiliado en Riad, llegaron a la ciudad costera en helicópteros fletados desde Arabia Saudí para festejar la victoria. Pero esta no ha supuesto un enfriamiento de la situación. Este domingo, al menos 40 civiles murieron en Adén y 110 fueron heridos en los ataques Huthi.

Y al tiempo que cunde el hambre, también lo hace el odio entre los norteños partidarios de la milicia Huthi y los sureños de las provincias de Taez y Lahj. “Aquí no se puede ver a un solo Huthi, les odian. Pero los Hermanos tampoco son mejores. Nos morimos de hambre y ellos reciben armas desde helicópteros”, dice Yasmine, vecina de Adén. Atrapados entre los dos frentes y un tercero al Este con la progresiva implantación de Al Qaeda, los yemeníes hacen malabares al borde del colapso.

La red Gürtel llegó a China para blanquear dinero

El juez ordena investigar si el Puerto de Valencia recibió tableros enviados desde Shanghai a un testaferro de un exalto cargo del PP
JOSÉ MANUEL ROMERO Madrid 19 JUL 2015 - 21:48 CEST




Arturo González Panero, exalcalde de Boadilla del Monte (PP) y uno de los principales colaboradores de Francisco Correa en losnegocios corruptos de la red Gürtel, blanqueó el dinero obtenido de sus actividades ilegales a través de Estados Unidos, Suiza y China, según el último informe policial de la UDEF fechado el pasado 2 de julio y remitido a la Audiencia Nacional.

González Panero blanqueó sus capitales en 2012, tres años después de que fuera imputado por corrupción en la causa abierta por el juez Baltasar Garzón, cuando ya había dimitido de su cargo y era objeto de un férreo control judicial.

La investigación que Garzón puso en marcha en el verano de 2008 destapó numerosas operaciones ilegales en el ayuntamiento de Boadilla del Monte durante el mandato de González Panero. Este alcalde, que había ganado las elecciones por mayoría absoluta, cobró comisiones multimillonarias de la trama empresarial que dirigía Francisco Correa por haber favorecido la adjudicación de contratos municipales a las empresas de la red Gürtel y facilitado operaciones inmobiliarias muy lucrativas para diversas constructoras, según la investigación.

En uno de esos supuestos pelotazos urbanísticos para construir chalés de lujo, la comisión ilegal cobrada por Francisco Correa ascendió a tres millones de euros que luego repartió entre distintos intermediarios, según apuntan los informes policiales incorporados al sumario.

Pese a su imputación en la causa y estar sometido a vigilancia por la policía, González Panero intentó mover el dinero que había obtenido de sus relaciones con la trama Gürtel y llegó a simular, según el informe remitido ahora al juez instructor, José de la Mata, operaciones mercantiles con Hong Kong así como la compra de bonos históricos chinos que no cotizaban en mercados oficiales y carecían de valor salvo el que quisieran darle los coleccionistas de ese tipo de documentos.

Triángulo financiero

El triángulo financiero en el que González Panero se movió tenía su base de operaciones en Suiza. Desde aquí trasladó el dinero primero a Estados Unidos y después, tras recuperarlo, intentó ocultarlo mediante supuestas trasferencias a bancos chinos realizadas entre octubre y noviembre de 2012. En ese tiempo movió 774.000 euros con los que adquirió supuestamente tableros, así como soportes de mesas y sillas.

La policía sostiene que en realidad se trata de una maniobra para blanquear capitales dado que ni González Panero ni su esposa tienen empresas relacionadas con el material que supuestamente adquirieron “ni realizan ninguna actividad vinculada a la construcción ni a la intermediación en compras de materiales de construcción o mobiliario para uso empresarial”.

El juez requirió el pasado miércoles a la Agencia Tributaria para que le informe si “existe constancia de la entrada a través del Puerto de Valencia, procedentes de Shanghai, de las mercancias reflejadas en diversas facturas emitidas por una serie de entidades chinas”.

Además, el instructor del caso Gürtel solicita información sobre la persona a la que estaban destinadas las mercancias chinas y que, según la policía, podría ser un testaferro de González Panero

Sólo un mes después de que el exalcalde de Boadilla ordenase las transferencias de dinero desde sus cuentas en China hasta un banco de Hong Kong para el pago a proveedores chinos, González Panero creó junto a un supuesto testaferro otra sociedad para la compraventa de bonos chinos emitidos en 1937 que no cotizan en mercados oficiales y supuestamente, según los investigadores, carecen de valor.

El informe policial concluye que González Panero ocultó las comisiones ilegales que recibía de la red Gürtel a través de estructuras societarias en el extranjero, algunas creadas por el propio cabecilla de la trama, Francisco Correa.

Para blanquear esos capitales, el exalcalde de Boadilla hizo inversiones en el sector inmobiliario a través de personas interpuestas de manera que se evitaba su control y la identificación del propietario del dinero.

Tras estallar el escándalo, González Panero intentó ocultar su fortuna en Suiza mediante la supuesta compra de material a proveedores chinos que la policía considera irreal.

El juez De la Mata sigue investigando las andanzas de la trama corrupta en Boadilla del Monte (Madrid) dentro de la segunda fase del caso Gürtel que alcanza al periodo comprendido entre 2005 y 2009, cuando estalló el escándalo, La primera fase, que investiga hechos ocurridos entre 1999 a 2005, está pendiente del juicio que se celebrará en 2016.