La primera condena al golpista Cunha. Eduardo Cunha sabe lo suficiente para diezmar prácticamente todo el sistema político brasileño, muy especialmente a los dos principales partidos responsables de la salida de Rousseff: el PSDB y el PMDB. Temen que hable.
Por Eric Nepomuceno
Desde Río de Janeiro
31 de marzo de 2017

Cunha deberá decidirse por algo que es la pesadilla de los medios brasileños: un acuerdo de “delación premiada”.
Preso desde octubre del año pasado, reo en dos juicios e investigado en otras cinco causas, Eduardo Cunha, el ejecutor del golpe institucional que destituyó a la presidenta Dilma Rousseff cuando presidía la Cámara de Diputados, recibió ayer su primera sentencia: fue condenado a 15 años y cuatro meses de cárcel.
Desde Río de Janeiro
31 de marzo de 2017

Cunha deberá decidirse por algo que es la pesadilla de los medios brasileños: un acuerdo de “delación premiada”.
Preso desde octubre del año pasado, reo en dos juicios e investigado en otras cinco causas, Eduardo Cunha, el ejecutor del golpe institucional que destituyó a la presidenta Dilma Rousseff cuando presidía la Cámara de Diputados, recibió ayer su primera sentencia: fue condenado a 15 años y cuatro meses de cárcel.

