Alberto Rodríguez García
30 abr 2021

Alberto Rodríguez García
Kabul se ha vuelto la tumba de los imperios. El imperio Sikh, el británico y la Unión Soviética aprendieron con sangre que no se puede dominar Afganistán. Ni siquiera Gengis Khan y su estirpe pudieron someter el territorio. Estados Unidos no iba a ser la excepción, y dos décadas después de invadir Afganistán, sus tropas se retiran cabizbajas por el fracaso de una guerra que solo ha supuesto destrucción, muerte y miseria.


