Por Boris Ríos Brito
En 21/09/2022
Uno
Hace algún tiempo atrás me animé a afirmar que el fin último de la política es “resignificar lo público”. Todos los métodos, todas las vías para “tomar el poder”, finalmente acabarían en cuál es el mapa del poder, relaciones y jerarquías sociales, coerción política, ideología hegemónica y finalmente en el uso legítimo de la violencia bajo el novel discurso de los triunfadores, algo que claramente se va corroyendo en el tiempo como una sentencia inexorable e ineludible. Por ello, en nuestros pueblos, los resquicios de las resistencias de las y los oprimidos levantando sus voces contra el poder, contra la explotación y contra el racismo vuelven una y otra vez.
En 21/09/2022
Uno
Hace algún tiempo atrás me animé a afirmar que el fin último de la política es “resignificar lo público”. Todos los métodos, todas las vías para “tomar el poder”, finalmente acabarían en cuál es el mapa del poder, relaciones y jerarquías sociales, coerción política, ideología hegemónica y finalmente en el uso legítimo de la violencia bajo el novel discurso de los triunfadores, algo que claramente se va corroyendo en el tiempo como una sentencia inexorable e ineludible. Por ello, en nuestros pueblos, los resquicios de las resistencias de las y los oprimidos levantando sus voces contra el poder, contra la explotación y contra el racismo vuelven una y otra vez.


