El humanoide Optimus, de Elon Musk, y Klara, del escritor Kazuo Ishiguro
Por Julián Varsavsky
10 de octubre de 2022

Elon Musk --hombre afortunado como nadie en el mundo-- se fabrica sus propios juguetes. El nuevo se llama Optimus, un humanoide de 57 kilos y 1,73 metros de alto que presentó la semana pasada en un show estilo stand up en la sede de Tesla en Palo Alto. El robot de cara negra lisa y cuerpo metálico dio cinco pasos de paciente con Parkinson y se detuvo: saludó con un brazo, levantó los dos en señal de triunfo, dio media vuelta y se fue despacito, temblequeando. Todo duró minuto y medio. Y si bien no fue el mismo bluff de la presentación de la cyber-camioneta Tesla hace dos años --cuyo vidrio “indestructible” se rompió al primer piedrazo-- el evento tuvo sabor a poco. A muy poco.


